Revista Insurrección N.359

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Edición No.359 Febrero/11/2013 Revista Insurreción

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Edición N.359, del 11 al 17 de febrero de 2013. Revista Realizada por el Comando Central del Ejército de Liberación Nacional - ELN.

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Edición No.359Febrero/11/2013

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EDITORIAL 3¿Cómo y Quien Construye la Paz?

La Vigencia de Camilo 7Autor: Jorge Castro Mejia

La CELAC con Cuba al Frente 14Autor: Frente Internacional Milton Hernández

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Por estos días de Febre-ro, la Iglesia católica colombiana desarrolló un importante encuen-tro en Bogotá, la Con-

ferencia Episcopal.

Uno de los temas centrales de este evento fue la paz de Colom-bia y la superación del conflicto.

Esperamos que haya habido allí, destacados compromisos de la iglesia en tan significativo asun-to, por cuanto una de sus impor-tantes misiones es el servicio y el amor al prójimo y sin duda la paz tiene mucho que ver con esos dos principios cristianos.

Es una interesante coincidencia que el encuentro de los señores Obispos se haya realizado este mes de febrero, cuando muchos cristianos y revolucionarios, con-

EDITORIAL

¿Cómo y QuienConstruye la Paz?

memoramos los aniversarios de dos distinguidos pastores de la iglesia, los sacerdotes Camilo Torres Restrepo, caído en com-bate el 15 de Febrero de 1965 y Manuel Pérez Martínez el sa-cerdote español que caminando en Colombia tras las huellas de Camilo, entregó su vida a la cau-sa revolucionaria bajo sus princi-pios cristianos, el 14 de Febrero de 1998.

Junto a estos dos luctuoso acon-tecimientos, en el ELN también rendimos tributo al Comandante Oscar Santos prestigioso diri-gente estudiantil santanderea-no quien ofrendara su vida a la causa insurgente en las filas del ELN el 11 de febrero de 2006.

Tanto Camilo como Manuel se hi-cieron sacerdotes con la convic-ción de servir a su prójimo; con

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ese mismo propósito lideraron importantes procesos populares y al encontrar imposibilidades para ejercer a plenitud su apos-tolado, decidieron alzarse en ar-mas para buscar por esa vía la realización de sus principios de entrega y amor a su prójimo.

“La revolución (dijo Camilo), no es solo permitida, sino obligato-ria para los cristianos”.

Manuel entre tanto afirmó que la entrega sin límites al pueblo aun a costa de la propia vida, era parte del verdadero apos-tolado.

Su acción y pensamiento pueden encontrar en la iglesia muchos críticos, pero nadie puede negar su autenticidad, compromiso y consecuencia con los más humil-des del planeta y ello merece el

más alto respeto y admiración, lo cual nos identifica con muchos cristianos en Colombia y el mun-do, con quienes hoy comparti-mos este merecido homenaje a sus vidas y obras.

Hoy, cuando las aspiraciones de paz de todos los colombianos y colombianas recorren el país, re-tomamos la enseñanza de esos dos sacerdotes, dirigentes po-pulares y guerrilleros, para rei-vindicar la paz como un principio que los guió en su ser cristiano y revolucionario.

La paz que invocaron Camilo y Manuel, no pedía nada para ellos, sino la realización de los justos derechos de su prójimo, esa es la paz que hoy reitera el ELN.

La paz es sinónimo de justicia y

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equidad social, de democracia, soberanía y autodeterminación.

Nuestras expectativas para lle-gar a una mesa de dialogo con este o con cualquier gobierno en el futuro, es para sustentar que en Colombia habrá paz cuando los problemas de las mayorías se vayan resolviendo, no se trata de absolutismos sino de procesos sociales económicos y políticos que la sociedad misma debe asumir y construir y que desde el gobierno se asuman como expresión de la verdadera democracia y para que se supe-re la violencia.

Nadie en Colombia se verá pre-sionado ni motivado a empuñar las armas si las vías políticas son expeditas para reclamar los de-rechos del pueblo y la nación.

El gran interrogante que nos plantamos es ¿tiene la clase gobernante la disposición de emprender este camino, apar-tándose del viejo esquema de vencedores y vencidos? ¿Reco-noce la clase gobernante, que este conflicto social y armado que vive Colombia desde hace más de medio siglo, es produc-to de la injustita social, y la vio-lencia oficial desde los sucesivos gobiernos como respuesta a las justas reclamaciones de los hu-mildes?

Si una mesa de dialogo no es para discutir los grandes proble-mas del país, tal ejercicio no tie-ne sentido, la paz requiere gran-deza, humildad, sensatez y no se trata de tretas y maniobras que confundan a las gentes.

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Las luchas por la paz las dan las masas organizadas, ellas son las protagonistas y nadie pue-de reemplazarlas. Convencidos de ellos seguimos dispuestos a dialogar con todos aquellos que nos reconozcan como interlocu-tores.

Mientras este momento llega, seguiremos nuestra actividad re-volucionaria, junto a los humildes de la patria.

Así lo concluyó la más reciente reunión de Comandantes del ELN congregada el pasado Ene-

ro y que abordó el tema de la paz como uno de los asuntos mas importantes, de tal manera que nuestros puntos de vista son el mas claro logro del ejercicio democrático al interior de nues-tras filas.

Estas reflexiones son el más cla-ro mensaje a todos los revolucio-narios, demócratas y patriotas de Colombia que tiene expecta-tivas respecto a lo que piensa el ELN sobre el actual proceso de paz.

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Los colombianos patriotas y revolucionarios tenemos la responsabilidad de ubicar a nuestros héroes y mártires en su justa di-

mensión en la historia. Después de haber nacido en una cuna de familia acomodada, estudio y consagró su vida a los humildes, desde su sacerdocio, como aca-démico y fundador de la facul-tad de Sociología en la Univer-sidad Nacional de Bogotá, junto a Orlando Fals Borda, Eduardo Umaña Luna y otros tantos ilus-tres profesores que compartie-ron su vida universitaria, hasta que trascendió como líder po-pular y revolucionario, liderando el FRENTE UNIDO, donde conflu-yeron todas las organizaciones de izquierda hasta incorporarse a las filas del Ejército de Libera-ción nacional en 1965.

Autor: Jorge Castro Mejia

La Vigencia de

CAMILOLa oligarquía colombiana ha pretendido silenciar y tergiver-sar la vida y obra del Sacerdo-te, académico, dirigente popu-lar y guerrillero, Camilo Torres Restrepo, a quien en vida com-batió hasta su muerte. Mientras que las nuevas generaciones buscamos dentro de sus escri-tos, líneas para su accionar en diversas partes del país, el con-tinente y el mundo.

Lo estudian y actualizan por ejemplo en Argentina en el nue-vo libro: “Camilo Torres Restre-po: El amor eficaz” de 2010, escrito por Claudia Korol, Kelly Pena y Nicolás Herrera. Dice en su introducción: “A la memo-ria de Camilo Torres Restrepo, fundador del Socialismo Raizal e impulsor de los primeros es-fuerzos para alcanzarlo en Co-lombia”

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Camilo y Manuel, Siempre junto al pueblo

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Camilo y Manuel, Siempre junto al pueblo

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Camilo en sus investigaciones, al igual que Jorge Eliecer Gaitán, llegaron a la misma conclusión; “los generadores de violencia en Colombia son la oligarquía, junto a los grupos de presión”. El concepto de “grupos de pre-sión” de Camilo Torres Restre-po: “es el conjunto de individuos que determinan las decisiones de política nacional.”

En una sociedad especializada, los “grupos de presión” no ejer-cen necesariamente el poder de una manera formal. Puede haber funcionarios de estos grupos que ejercen ese poder oficialmente en cargos públi-cos en función de los intereses de los “grupos de presión”. Por lo tanto, buena parte del po-der real reside en estos gru-pos. Este poder real tendrá un

carácter democrático en el caso de que los grupos de presión sean mayorita-rios y tendrá un carácter oligárquico en el caso de que estos mismos grupos

sean minoritarios.

En Colombia, el acceso a for-mar parte de los “grupos de pre-sión” está con-

trolado por una pequeña minoría

que constituye el único grupo de presión verdadero, ya que de él dependen las decisio-

nes realmen-te importantes

para mantener las estructuras vigentes. Este “grupo de pre-

sión” minoritario

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por medio del poder económico, controla los demás poderes: el poder cultural, el político formal, el burocrático, el militar, (la mafia diría hoy) y el eclesiástico.

Camilo fue enfático en afirmar: “Estoy convencido que es necesa-rio agotar todas las vías pacíficas y que la última palabra sobre el camino que hay que escoger no pertenece a la clase popular, ya que el pueblo, que constituye la mayoría, tiene derecho al poder. Es necesario mas bien pregun-tarle a la oligarquía como va a entregarlo; si lo hace de manera pacífica, nosotros lo tomaremos igualmente de una manera pací-fica, pero sino piensa entregarlo o lo piensa hacer violentamente nosotros lo tomaremos violenta-mente”.

Luego de su muerte en combate el 15 de febrero de 1966 en Pa-tio Cemento, Santander, llegaron 3 sacerdotes españoles en 1968: Manuel Pérez Martínez, Domingo Laín Sáenz y José Antonio Jimé-nez Comín para seguir sus hue-llas, las de la libertad.

Camilo Torres, como el Che Gue-vara o Salvador Allende, está sin dudas en el alma encantada del continente desde los años 60 y 70. De la misma manera como están hoy Fidel, Chávez, Evo. Esa alma encantada nos sigue ani-mando, nos seduce y llena de vitalidad.

Tienen muchas causas y razo-nes en común, Camilo Torres y el Che con su fusil en el monte, y Salvador Allende, con el fusil que le regalara Fidel, disparan-do en La Moneda. Ninguno se equivocó de camino, ni utilizó una metodología errada, solo cumplieron con la historia junto a su pueblo en el momento pro-picio que se los necesitaba y no vacilaron.

Pero tuvo que existir un ser ejemplar en la historia de la humanidad como lo fue Jesús, quien habitó en Palestina, que fue conquistada por los roma-nos a partir del año 63 A.C., era un país afectado por múltiples convulsiones políticas y sociales desde la fundación del reino Macabeo en el siglo II A.C.

Jesús era del linaje de David, o sea de la tribu de Judá. Como antiguamente el rey David ha-bía depuesto a Saúl, de la tribu de Benjamín, los descendientes de éste consideraban a Jesús como un posible usurpador. Tras la conquista de los roma-nos por Pompeyo, Roma instaló en Palestina un gobierno títere, del linaje herodiano, que no era judío, sino árabe. Del 63 al 37 A.C. gobernó Antipater, suce-diéndole después su hijo, Hero-des el Grande, hasta el año 4 A.C.

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En el año 6 D.C., el país se di-vidió administrativamente en provincias. Galilea fue goberna-da por Herodes Antipaz. Cons-tituía un centro de poder judío, con ideas de secesión contra el poder romano. Judea, con Jeru-salén como su capital secular y espiritual, quedó bajo el gobier-no directo de Roma.

Tenía un Consejo religioso en el Templo, y a Cesárea como puer-to importante. Los romanos ac-tuaron bárbaramente, saquea-ron el templo, crucificaron a más de tres mil rebeldes y aplicaron fuertes impuestos.

Del 26 al 36 D.C. el procura-dor de Judea fue Poncio Pila-tos quien contra lo relatado en la Biblia, era un

hombre cruel y corrompido, que aumentó los abusos anteriores.

Existía en Palestina un mundo multireligioso y con numerosas sectas que esperaban la lle-gada del Mesías davídico. Una de ella la constituían los “Sa-duceos”, poco numerosos pero ricos, que colaboraban con los romanos. Otro grupo era el de los “Fariseos”, progresistas, que reformaron gran parte del judaísmo y se oponían pasiva-mente a Roma. Los “Esenios”, secta austera y mística, que ayudaba al cuida-do de los enfermos. La de los “Naza-ritas”, que tuvo antiguamente

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entre sus seguidores a Sansón, se caracterizaban por tener tú-nica blanca y barbados; ambos opositores a los romanos.

Hubo otras sectas menos im-portantes; pero existió un gru-po creado en el año 6 D.C., por un rabino fariseo llamado Ju-das de Gamala o de Galilea. Lo componían fariseos y esenios y formaban un movimiento arma-do, eran los “Zelotes” (guerrille-ros de esa época), cuyas armas

eran las dagas o cuchillos y espadas. Durante la

época de la vida pública de

Jesús des-p lega ron una gran actividad p o l í t i c a

radical. Dirigidos por Judas de Galilea, se rebelaron contra Roma, pero fracasaron. Su jefe fue asesinado y más de dos mil seguidores fueron crucificados.

El movimiento social, político y cultural que Jesús conformó, fue junto a los esenios y zelotes; cuya corta vida pública fue tan sola de 3 años, hasta su captu-ra y muerte. Igual que Camilo, fue una estrella fugaz que que-dó iluminando para siempre.

Camilo entendió y llevó cabo la Teología de la Liberación y en el momento que su pueblo le exi-gió asumir su liderazgo lo asu-mió, hasta entregar su vida de manera generosa para salvar a muchos y darnos ejemplo de amor por la humanidad.

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El cambio de época que el Presidente Rafael Co-rrea significaba, al ha-blar del momento que vive Nuestramérica, tie-

ne hoy a partir de la Reunión de Santiago de Chile de la Comuni-dad de Estados Latinoamerica-nos y Caribeños una expresión diáfana. Cuba asumió la Presi-dencia anual, de la forma más avanzada de confluencia de los gobiernos de la región.

La CELAC, expresión de los nue-vos tiempos que viven nuestros territorios en disputa, conjuga a la totalidad de los países con la excepción necesaria de Estados Unidos y Canadá. Confluyen en ella la Unión de Naciones Sura-mericanas (UNASUR), la Alianza Bolivariana de los Pueblos de Nuestra América (ALBA), el Mer-

Autor: Frente Internacional Milton Hernández

La CELAC con Cuba al Frente

cado Común del Sur (MERCO-SUR), la Comunidad Andina de Naciones (CAN), la Comunidad del Caribe (CARICOM) y el Siste-ma de Integración Centroameri-cano (SICA).

Es la expresión en el siglo XXI del Congreso Anfictiónico de Pa-namá, que el Libertador Simón Bolívar citó en 1824 para crear una federación de repúblicas in-dependientes de España.

La CELAC nació como continui-dad de la unidad fraguada en el Grupo de Río, y es en la Cumbre de la Unidad de América Latina y el Caribe sobre Integración y Desarrollo, realizada en Cancún, México, donde se decide la con-formación de esta formidable agrupación.

El comandante Hugo Chávez fue un impulsor clave de este inmen-

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so paso histórico, bolivariano, como fue reconocido por una-nimidad en la Cumbre de San-tiago en días pasados.

El compañero Raúl Castro lo decía en su discurso cuando recibió la presidencia de la CELAC: “Vamos construyen-do, en la dura realidad, tra-bajosamente, el ideal de una América Latina y Caribe diver-sa, pero unida en un espa-cio común de independencia política, de control soberano sobre nuestros enormes recur-sos naturales.” (...) “rechazare-mos la injerencia, uso de fuerza y potenciaremos el diálogo y la solidaridad entre nuestras na-ciones, así como participaremos en la diversidad de luchas por los objetivos en común y el bien-estar de los pueblos como lo han querido nuestros próceres”

En su configuración como sujeto del Derecho Internacional Públi-co, en su institucionalización, se realizó la primera cumbre Unión Europea-CELAC, se realizado conversaciones con la China y se van decidiendo las articulaciones orgánicas para que la Comuni-dad tenga una expresión con-creta en la vida de los nuestra-mericanos. Como se preguntaba el mismo Raúl “¿Qué puede sig-nificar para ellos la CELAC?”: 170 millones viven en la pobreza, de los cuales 75 millones son niños. 66 millones de habitantes de la

región se encuentran en pobre-za extrema, de los cuales 34 mi-llones son menores de edad.

Cuba ejemplo de justicia social, de seguridad ciudadana, de convivencia pacífica y solidari-dad internacionalista tiene mu-cho que aportar a la CELAC en su horizonte estratégico. ¿Para qué confluyen los países de Nuestra-mérica? ¿Qué tipo de desarrollo vamos a impulsar? ¿En donde estará el centro de las políticas públicas que acordaran para toda la región? ¿Qué significa que nos convirtamos en una re-gión en paz, si el panorama de desigualdad e injusticia social es espantoso en países como Colombia, México, Guatemala y otros?

La Presidencia de la CELAC está en las mejores manos. Es un he-cho de justicia histórica y de re-conocimiento a su altura moral y su presencia solidaria.

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