Tendencias de Futuro 29

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Cómo abrir la escuela al espíritu emprendedor Cómo mejorar la gestión de las empresas públicas TENDENCIAS EN LA EMPRESA TENDENCIAS EN LA SOCIEDAD TENDENCIAS EN LA ECONOMÍA TENDENCIAS EN POLÍTICAS PÚBLICAS PAGS. 08 I 09 PAG. 17 PAGS. 12 I 13 PAGS. 21 I 22 PAGS. 04 I 07

Transcript of Tendencias de Futuro 29

  • 029 TENDENCIAS EN LA SOCIEDADCmo abrir laescuela al esprituemprendedorPAGS. 21 I 22

    TENDENCIAS EN LA ECONOMALa competitividadinstitucional: unconceptoescandinavoPAGS. 12 I 13

    TENDENCIAS EN LA EMPRESACmo mejorar lagestin de lasempresas pblicasPAG. 17

    TENDENCIAS EN POLTICASPBLICASObama se la juegacon la reformasanitariaPAGS. 08 I 09

    La rentabilidad de las energas

    alternativasHasta ahora el mundo desarrolladoha logrado un aceptable historial en lareduccin de contaminacin ambien-tal mientras mantena un considera-ble crecimiento econmico. Ahora,con las emisiones de gases que provo-can el efecto invernadero, se planteatransformar todo el mercado energ-tico, lo que equivale a reformar, lite-ralmente, toda la economa.

    PAGS. 04 I 07

  • MERCADO DE LASIDEASPrivatizaciones, adebate Europa:propuestas delibertad

    Creatividad ycultura: suimpacto en laeconoma

    Ejemplos depolticasantidrogas Reduccin deplantilla: pensartambin en losque se quedanPAGS. 2 I 3

    LA TENDENCIALa rentabilidad de las energas alternativasPAGS. 4 I 7

    TENDENCIAS ENPOLTICAS PBLI-CAS Obama se lajuega con lareforma sanitariaPAGS. 8 I 9

    Los Gobiernos,tambin en cri-sis?PAG. 10

    E-gobierno:tecnologa 2.0 enla AdministracinPAG. 11

    TENDENCIAS EN LASOCIEDAD Cmo abrir laescuela al esprituemprendedorPAGS. 20 I 21

    Comunicacinefectiva en laUnin Europea?PAG. 22

    La psicologa delos mercadosfinancierosPAG. 23

    TENDENCIAS EN LAECONOMA La competitividadinstitucional: unconceptoescandinavoPAGS. 12 I 13Qu hace (y quno hace) crecer laeconoma?PAG. 14La importanciadel comercioexteriorPAG. 15

    CON VISIN Liberalismo entiempos de crisisPAG. 24

    EL PRISMA LIBERAL Hacia dnde vanuestro sistemade pensiones?PAG. 16

    TENDENCIAS EN LAEMPRESA Cmo mejorar lagestin de lasempresaspblicasPAG. 17Lo que debe y nodebe hacer unemprendedorPAG. 18Cuando abrir unnegocio cuestademasiadoPAG. 19

    TENDENCIAS DE FUTURO I NEWSLETTER DEL THINK TANK INSTITUCIN FUTURO

    00 I SUMARIO

    EDITORIALEconomasosteniblePAG. 1

    Su29

  • N029 I 2009

    EDITORIAL I 01

    En las ltimas semanas se est hablando, y mucho, de la economa sos-tenible. No pocos gobiernos estn promulgando reformas de sus modeloseconmicos en un intento de que, adems de salir de la actual crisis econ-mica, el futuro del pas no se vea comprometido. En Espaa tambin se es-t apostando, al menos en teora, por el modelo de economa sostenible.

    Hay que admitir que este concepto vende mucho. Quin no apoyara unmodelo respetuoso con aspectos sociales y medioambientales si adems ge-nera riqueza para el conjunto de la poblacin?

    La sostenibilidad se ha convertido, pues, en una cuestin recurrente pa-ra la mayora de nuestros lderes polticos: a su juicio, alumbrar un mode-lo econmico menos perverso y mucho ms justo.

    La pregunta fundamental, ms all de las divagaciones y luchas polticas,es si de verdad el cambio de modelo econmico puede imponerse medianteleyes; si stas pueden indicar de manera inequvoca los sectores de futuro dela economa de un pas.

    Suponiendo que los gobiernos, y no el mercado, sean quienes puedanmarcar en buena medida las pautas de la economa, conviene plantearse sila economa sostenible puede generar riqueza para los pases o si para con-seguir la prosperidad econmica debera haber otros criterios, no slo me-dioambientales.

    Varios artculos e informes han abierto el debate sobre, en concreto, elpapel de las energas alternativas y su papel en el desarrollo econmico. Re-almente las inversiones pblicas en este sector obtienen resultados tangiblesen lo que a creacin de puestos de trabajo se refiere? O debera liberalizar-se este sector para comprobar si realmente puede volar solo?

    La respuesta sigue sin estar clara, y la disparidad de criterios hace quemientras ciertas entidades ven en el campo de las energas alternativas unagran oportunidad para que se creen multitud de empleos verdes, otros s-lo observan destruccin de puestos de trabajo e ineficiencia general del sis-tema. No pasar mucho tiempo hasta que comprobemos si esta tendencia essostenible no slo ecolgica, sino econmicamente. I

    Institucin Futuro es un think tank (catalizadorde ideas y accin) promovido por la sociedadcivil, para estudiar el desarrollo econmico ysocial de las regiones espaolas, inspirar pol-ticas pblicas y sugerir iniciativas a los ciuda-danos. La Institucin toma a Navarra como re-gin prototipo y propicia la difusin de sus ha-llazgos a las dems regiones. La misin de es-te "centro de inteligencia compartida" es in-vestigar y proponer el mejor futuro posible me-diante propuestas innovadoras e integrales.

    Institucin FuturoPlaza del Palacio de Gorraiz, 431620 Gorraiz, Navarra (Espaa)T 948 337900 F 948 [email protected] I www.ifuturo.org

    Tendencias de Futuro, galardonada con elpremio Sir Antony Fisher 2009 de la AtlasFoundation

    DirectoraAna YerroRedaccinRosalyn Armende, Ignacio Ferrero, Alex Hansen, Isabel Larrin, Pablo Pardo.

    MaquetacinPgina, S.L.ImpresinONA Industria Grfica, S.A.

    Depsito legalNA-1383/2003ISSN 1696-2311

    Economasostenible

  • TENDENCIAS DE FUTURO I NEWSLETTER DEL THINK TANK INSTITUCIN FUTURO

    02 I MERCADO DE LAS IDEAS

    Existe una idea muy extendida de que la solucin a la gestinpblica de ciertos servicios es la privatizacin. La experiencianos dice que en muchos casos las entidades privadas puedenrealizar una mejor labor que las pblicas, pero sto no deberatomarse como una regla universal. Prueba de ello es el estudioLocal Government Infrastructure and the False Promise of Pri-vatization, elaborado por el think tank The Century Foundation.Su autora, Mildred E. Warner, detalla cmo para ciertos servi-cios de gobiernos locales estadounidenses, resulta ms efi-ciente proporcionar los servicios de aguas, transportes, recogi-da de basuras, seguridad pblica e infraestructuras ellos mis-mos que subcontratarlos a empresas privadas.La prctica indica que, aunque podra pensarse que subcon-tratando servicios aumentara la eficiencia y la libertad deeleccin, no ocurre as: en cinco aos, este tipo de contrata-ciones han cado ms de un 10 por ciento. Las razones es-grimidas fueron, en primer lugar, problemas con la calidaddel servicio y, en segundo, la falta de ahorro con este siste-ma, adems de hallar dificultades en monitorizar el trabajo ex-ternalizado y con las especificaciones de los contratos. Losdetractores de esta postura argumentan que los tan frecuen-tes intentos fallidos se deben a la burocracia gubernamentaly la mala predisposicin para este tipo de contratos. Ihttp://www.tcf.org/Publications/mediapolitics/warner.pdf

    ECONOMA

    Europa:propuestas delibertadCules son los principalesdesafos a los que seenfrenta Europa? LaFundacin para el Anlisis ylos Estudios Sociales(FAES) ha presentadoEuropa: propuestas delibertad, un concienzudoestudio en el que, mediantela colaboracin de polticos,acadmicos y profesionalesse analiza qu camino debetomar Europa para salirfortalecida de la crisis enreas tan relevantes como laeconoma, el empleo, laenerga, la educacin, etc.En materia econmica losautores tienen claras tresideas: 1) Que el gastopblico en la UE es muysuperior al de EstadosUnidos, y lo mismo pasa conla presin fiscal; 2) Que enUSA el nmero de horastrabajadas es mayor que elEuropa; y 3) Que elprogresivo envejecimiento

    de la poblacin esthaciendo aumentar demanera considerable el ratiode la poblacindependiente. De ah lanecesidad de replantearseuna reforma del Estado deBienestar que permita lasostenibilidad de lascuentas pblicas, obligue aredefinir la gestin de lossistemas sanitarios y serediseen los sistemas depensiones. De no impulsareste conjunto de reformas,el crecimiento potencial deEuropa ser ms bajo que eldel resto de las reaseconmicas con las quecompite. I

    Una de las citas ms conocidas del economista y pensadorfrancs Jacques Attali reza que hay que aprender a juzgar auna sociedad por sus ruidos, por su arte y por sus fiestasms que por sus estadsticas. Con esta frase, Attali rompauna lanza a favor de la cultura de las regiones. No cabe dudaque la creatividad es, en la actualidad, una palabra de moda,muy ligada a una sociedad que aspira a la constante innova-cin y progreso. Y la cultura es la expresin general de la cre-atividad. Sin embargo, sta puede entenderse desde un pun-to de vista mucho ms amplio y aplicarse a la cultura comomotor de innovaciones econmicas y sociales, porque noes cierto que la msica, el arte, el cine y la literatura, porejemplo, estimulan la creacin de empleo y el aumento de laprosperidad econmica?La Comisin Europea ha analizado este aspecto tan poco tra-tado de la cultura en su informe The Impact of Culture on Cre-ativity. En l se reconoce e ilustra el impacto de la cultura en eldesarrollo de nuevos productos y servicios (incluyendo servi-cios pblicos), en la innovacin tecnolgica, el estmulo a la in-vestigacin y optimizacin de recursos humanos, entre otros.De hecho, la creatividad es referida como un elemento esencial

    de la economa post industrial. Una empresa necesita ms queun proceso de manufactura eficiente, control de costes y unabuena base tecnolgica para mantenerse competitivo. Requie-re, tambin, de una marca fuerte, empleados motivados y unadireccin que respete la creatividad y entienda su proceso.Adems, se necesita el desarrollo de productos y servicios quecumplen con las expectativas de los ciudadanos. Y en todosestos procesos la cultura y la creatividad deben estar presen-tes, de otro modo no se consigue lograr el xito.El Ministerio de Cultura espaol ya analiz hace unos aos larelacin entre las actividades culturales y su peso en el PIBnacional. Segn este informe, stas supusieron un 3,07 porciento del PIB nacional. Quiz este dato, sin mayor contexto,no signifique mucho, pero tal y como indicaba el informe ValorEconmico de la Cultura Espaola, si se tiene en cuenta queel sector de la energa aport un 2,56 por ciento y el de laagricultura, ganadera y pesca, un 3,77 por ciento, resulta mssencillo valorar su importancia. En comparacin con otros pa-ses de la OCDE, Espaa est muy cercana a las participacio-nes de Australia, Canad, Francia y Estados Unidos. I

    ECONOMA

    Privatizaciones, a debate

    ECONOMA

    Creatividad y cultura: su impacto en la economa

    Mit29

    http://ec.europa.eu/culture/key-documents/doc/study_impact_cult_creativity_06_09.pdf

  • N029 I 2009

    MERCADO DE LAS IDEAS I 03

    EMPLEO

    Reduccin de plantilla: pensar tambin en los que se quedanEs posible recortar el nmero de tra-bajadores de una compaa y conse-guir que los empleados que an conti-nan en la empresa confen en ella yestn motivados? Un artculo de laMIT Sloan Management Review reco-noce que no es tarea fcil, pero quelos directivos de empresas deben es-tar preparados, ms an con la actualcrisis econmica, no slo a reducirplantilla, sino a conseguir que este he-cho no afecte al resto de la organiza-cin. En vez de centrarse en ser mspequeos y eficientes hoy, el objetivodebe ser el convertirse en mejores yms competitivos para el maana,concluye el estudio.De todos es admitido que al reducir

    plantilla se busca reducir los costestotales, aumentar la productividad la-boral, mejorar la calidad y mejorar laeficiencia con la que se utiliza el capi-tal. Y as como en el proceso de des-pido la comunicacin es fundamental

    para generar confianza entre aquellosque se van, an lo es ms para quie-nes se quedan y para el xito de lacompaa. Los tres factores de xitoidentificados por los autores del infor-me marcarn el futuro de muchas em-presas de todo el mundo que, a dade hoy, y previsiblemente en el futuroms cercano, tendrn que enfrentarsea reducciones de plantilla.Dichos factores son, en primer lugar,el desarrollar mucha ms flexibilidaden las organizaciones, entendiendoque sta puede tomar muchas formas,

    incluyendo el que los empleados ten-gan unas funciones ms amplias. Di-cha flexibilidad permite a las empresasno slo responder con mayor rapideza una situacin adversa, sino tambinaprovechar las oportunidades all don-de el entorno cambia no tan dramti-camente. En segundo lugar, es crucialfomentar la innovacin y la creatividadpara ser ms competitivos con menospersonal, lo que requiere confianza yatribucin de poderes a los trabajado-res, caractersticas que normalmenteno abundan en pocas de crisis. Porltimo, la comunicacin con todos laspartes interesadas es necesaria paraque, en los momentos crticos, la con-fianza de los proveedores, colaborado-res, etc. hacia la empresa no se veadesgastada. Este aspecto tambin in-cluye la comunicacin interna, que fa-vorece la honestidad y la cooperacinentre empleados y managers. I

    LEGISLACIN

    Ejemplos depolticasantidrogas En julio de 2001, Portugaldespenaliz todo tipo dedrogas, lo que significa que,aunque sigue siendo ilegalestar en posesin y utilizar-las, estos hechos se consi-deran como simples violacio-nes administrativas y, a noser que se pruebe el trficode estupefacientes, no impli-can un delito criminal. De he-cho, Portugal es el nico pa-s de toda la Unin Europeaque de manera explcita hacambiado el rumbo en loque a esta poltica se refiere.Cuando la mencionada leyentr en vigor, muchos augu-raron que el pas se converti-ra en un paraso de las dro-gas pero, sorprendentemen-

    te, no ha habido una explo-sin del consumo. As loanaliza Glenn Greenwaldtras ocho aos de entradaen vigor de la ley, en DrugDecriminalization inPortugal, informe editadopor el Cato Institute. En stese detalla cmo el consensopoltico sobre esta materiano resulta extrao a la luz delos datos: la despenalizacinno ha tenido efectos adver-sos sobre el uso de drogasen Portugal, en donde enmuchas categoras se estentre los ms bajos de laUE. Recientemente Mxico

    ha tomado la misma sendaque Portugal, y muchos ex-pertos abogan porque Esta-dos Unidos siga el mismocamino, aunque por ahoraparece poco probable.Una visin muy diferente so-bre las polticas antidrogastiene el Centre for Policy Stu-dies (CPS), que en The Pho-ney War on Drugs reconoceque el Reino Unido tiene unade las tasas de consumo deestupefacientes ms altas deEuropa. Sin llegar a despe-nalizarlas, el gobierno laboris-

    ta ha hecho un esfuerzo pordesarrollar la poltica de re-duccin de daos, centrn-dose no tanto en penar a losconsumidores sino en inten-tar manejar su adiccin conel objetivo de que no vuelvana delinquir. Al parecer, no hahabido buenos resultados,segn detalla Kathy Gyngell,autora del estudio: a pesarde los 10 billones de librasempleadas en la lucha contralas drogas, las cifras indicanque los niveles de drogadic-cin se encuentran igual queantes de empezar este pro-grama. La causa reside, se-gn ella, en que de todo eldinero empleado, slo el 30por ciento se usa en intentarcontrolar el trfico de drogasy su entrada en el pas, mien-tras que buena parte del res-to sirve para financiar trata-mientos para pacientes. I

    http://viewswire.eiu.com/report_dl.asp?mode=fi&fi=1364467121.PDF&rf=0

    http://www.cato.org/pubs/wtpapers/greenwald_whitepaper.pdf

    http://www.cps.org.uk/cps_catalog/the%20phoney%20war%20on%20drugs.pdf

  • TENDENCIAS DE FUTURO I NEWSLETTER DEL THINK TANK INSTITUCIN FUTURO

    04 I LA TENDENCIA

    En Estados Unidos, la bs-queda de energas renova-bles se ha convertido enun reality show: Vi-viendo con Ed (Living

    with Ed). Es la historia de una fami-lia (los Begley) dominada por la ten-sin entre obsesin del padre (el ac-tor y activista medioambiental EdBegley) para lograr un vida total-mente acorde con el medio ambientey la indiferencia de su esposa, Rache-lle Carson.

    Lo ms espectacular de Livingwith Ed, que se emite en la cadenaespecializada Planet Green (PlanetaVerde) es la casa del actor, en la quela mayor parte de la energa es reno-vable, y se obtiene a travs de unos

    paneles solares, una turbina de ener-ga elica y algunos aparatos msatrabiliarios, como una bicicleta est-tica en la que el actor se sube para ge-nerar energa que le permita hacerfuncionar la tostadora del pan.

    Pero, an as, Ed Begley tiene dosproblemas. Uno es que todava tieneque pagar luz: alrededor de 300 d-lares al ao, o sea, poco ms de 200euros. Otro, que su casa, para los pa-rmetros habituales de la clase me-dia-alta californiana, es una ratonera,porque apenas tiene 147 metros cua-drados tiles (es una cifra enormepara Espaa, pero hay que tener encuenta que Estados Unidos es el ter-cer pas ms grande de la Tierra y elconcepto de las casas pequeas -o de

    nada pequeo en general- es ajeno asu cultura).

    Las limitaciones de la vida dehuella cero (el llamado footprint,o huella, que es la forma favorita demuchos estadounidenses de medir suimpacto medioambiental) de Ed Be-gley ilustran las dificultades de todala revolucin tecnolgica que BarackObama, Jos Luis Rodrguez Zapate-ro y otros lderes mundiales estn tra-tando de llevar a cabo. Hay ejemplostambin a escala ms grande que elde la casa de Begley. Por ejemplo, co-mo revel el Premio Nobel de Fsica ysecretario de Energa de Obama, Ste-ven Chu, slo las neveras de EstadosUnidos consumen el 3 por ciento dela oferta de energa en el pas. Eso es

    La rentabilidadde las energas

    alternativas

  • ms que la energa producida por to-das las fuentes de energas renovablesde Estados Unidos.

    Esas cifras abrumadoras son laclave del debate. Hasta ahora, elmundo desarrollado ha logrado unaceptable historial a la hora de redu-cir la contaminacin ambientalmientras mantena un considerablecrecimiento econmico. La emisinde gases sulfurosos, que generan lalluvia cida, se ha desplomado enEEUU desde la entrada en vigor, aprincipios de la dcada de los 90, deun mercado de emisiones similar alque Obama quiere lanzar con el CO2.

    Pero con las emisiones de gasesque provocan el efecto invernadero,las cosas son muy diferentes. La cues-tin aqu no es actuar sobre un sectorde actividad econmica, sino literal-mente transformar todo el mercadoenergtico. Eso es equivalente a re-formar toda la economa, de arribaabajo. Es un objetivo que ya ha sidomarcado explcitamente por los pol-ticos. El pasado mes de junio, la C-mara de Representantes de EEUUaprob la llamada Ley Waxman-Markey (en honor a sus dos patroci-nadores) que propone recortar en un83 por ciento las emisiones de CO2 dela industria de Estados Unidos parael ao 2020. Hay que aclarar que enel complicado sistema legislativo es-tadounidense el que una de las doscmaras apruebe una ley no quieredecir nada, ya que es necesario elapoyo del otro cuerpo legislativo (elSenado) y eso, como veremos msadelante, no se da en este caso. Perola propuesta indica claramente lamagnitud de la transformacin a laque no enfrentamos.

    Porque las actuales respuestas alcambio climtico implican una revo-lucin. Y las revoluciones tecnolgi-cas suelen tener un efecto claro en elmercado: la creacin de burbujasespeculativas. La expansin de la na-vegacin mercante (y de la trata deesclavos) provoc la burbuja de losMares del Sur. La del ferrocarril, elcrash de 1873. La de la radio y el au-tomvil, el de 1929. Y el nacimientode Internet, el crash de las tecnolgi-cas de 2000. En todos esos casos hu-

    bo una transformacin tecnolgicaprocedente del sector privado, perolas expectativas nunca se cumplieron.

    Y, en el caso de las energas reno-vables, el cambio es an mayor y, ade-ms, est firmemente apoyado porlos Gobiernos. Eso explica la tesis delInstituto Juan de Mariana, de que es-tamos ante una burbuja con respal-do estatal. Lo cual lleva a otra cues-tin: hasta qu punto, por utilizarun juego de palabras, las energassostenibles son sostenibles sin sub-venciones? Y, en ltimo trmino,cul es la mejor forma de dar apoyopblico a estas iniciativas? Subven-ciones, exenciones fiscales, progra-mas del Estado?

    ESTADOS UNIDOS

    A nivel internacional, el mximoejemplo de esa mentalidad es BarackObama. El presidente de EstadosUnidos se ha ledo en vacaciones el li-bro Hot, flat and crowded (Caliente,plana y llena de gente), escrito por elganador del Pulitzer y columnista delNew York Times Thomas Fried-man. Segn Friedman, lo que es ca-liente, plano y lleno de gente es laTierra y, para solucionar esa situacin,es necesaria una revolucin verde.

    El libro, que es una de las Bibliasdel centroizquierda de EEUU, propo-ne un gigantesco proyecto a nivel na-cional, similar al Programa Apolo quellev al hombre a la Luna para encon-trar un nuevo mercado energticosostenible. Segn sus crticos, no esms que una sucesin de clichs muybien desarrollados. No obstante, que-da una cuestin pendiente: EstadosUnidos desarroll el Programa Apoloy, aunque lleg a la Luna, los benefi-cios econmicos o cientficos de la ha-zaa fueron muy limitados. Acaso unejemplo ms precisoaunque polti-camente ms difcilsera el de Pro-yecto Manhattan, con el que EstadosUnidos desarroll la bomba atmicadurante la Segunda Guerra Mundial.

    Barack Obama quiere que para2025 el 25 por ciento de la energa deEstados Unidos proceda de fuentesrenovables, como el viento, la bioma-sa, el sol y la energa geotrmica. Yparece improbable que el sector pri-vado alcance esos objetivos por s so-lo. As que la cuestin es cmo jugarcon los incentivos. Mientras algunosafirman que es mejor dejar a las fuer-zas de mercado operar por s solas,otros propugnan un importante acti-vismo por los Gobiernos.

    La proximidad de la cumbre deCopenhague, que se abre el 7 de di-ciembre para buscar un nuevo marcoregulador que sustituya al pactado enKioto en 1997, hace que esta cuestinvaya a estar de la mxima actualidaden los prximos meses. No slo eso: escasi seguro que de esa conferencia nosalga ningn acuerdo, puesto que enel Senado de Estados Unidos el deba-te sobre la creacin de un mercado deemisiones -que es lo mximo a lo quela Administracin de Obama se hacomprometido- est totalmente para-lizado debido a motivos polticos.

    Por un lado, los Estados con unagran presencia de industrias extracti-vas -como Montana, Wyoming y Vir-ginia Occidental- y, como petroleros -Texas, Alaska, Luisiana, Oklahoma- eindustriales -Nueva York, Michigan,Ohio y New Hampshire- se oponenfrontalmente a cualquier control delas emisiones. Al mismo tiempo, lasciudades, como Nueva York, Was-hington, Chicago, San Francisco yLos ngeles, apoyan esas medidas yrechazan de plano que la ley incre-mente el apoyo a la energa nuclear, apesar de que ah puede estar la clavedel acuerdo.

    El problema se complica porquedentro de 14 meses, en noviembre de2010, hay elecciones legislativas, yningn legislador est dispuesto aponer su reeleccin en peligro por elefecto invernadero. La consecuen-cia es que el Senado ha paralizado eldebate de la ley Waxman-Markey. Asu vez, eso ha obligado a la propiaONU a considerar una segunda con-ferencia internacional en 2010, en laesperanza de que para entonces el Se-nado estadounidense haya sido capaz

    N029 I 2009

    LA TENDENCIA I 05

    La cuestin aqu no es actuarsobre un sector de actividadeconmica, sino literalmentetransformar todo el mercadoenergtico

  • de avanzar en el control de las emi-siones de CO2 que realiza ese pas. Aspues, los prximos meses van a estarmarcados por un feroz de bate enmateria energtica.

    Es posible el cambio? El Institu-to Juan de Mariana, en un informepublicado recientemente que provo-c una considerable controversia enEspaa, sostiene que no. Segn eseinforme, si Estados Unidos adoptauna poltica energtica similar a la deEspaa, registrar una prdida de2,2 empleos por cada uno nuevo quecree en energas verdes, lo que setraduce al final en una prdida deempleo neto de 1,2. En el caso de queObama cumpla su objetivo de crearentre 3 y 5 millones de empleos enenergas renovables, destruir en elproceso de 6,6 a 11 millones, sin con-tar con el coste de oportunidad deri-vado del cambio.

    El informe del Juan de Mariana,adems, presentaba de manera bas-tante concluyente la idea de que Es-paa ha atravesado por una verdade-ra burbuja de las energas renova-bles, ligada en buena medida a la ex-pansin del crdito de los ltimosaos. Ahora, el credit crunch mun-dial puede aadir un toque de realis-mo a esas polticas.

    Sin embargo, el Instituto Juan deMariana no consideraba en su anli-sis dos factores. Uno, la posibilidadde lograr una mayor eficiencia ener-gtica con medidas como la mejoradel aislamiento de los edificios. Elenergy efficiency gap (brecha deeficiencia energtica) no ha sidoapenas analizado por Gobiernos niexpertos, a pesar de que puede supo-ner una significativa reduccin delgasto energtico. El segundo elemen-to es que los planes de Estados Uni-dos pasan siempre por la creacin deun mercado de emisiones de gases deefecto invernadero. En realidad, stees un mercado que ya existe en Esta-dos Unidos (en EEUU ya hay dosmercados de ese tipo, uno de ellospropiedad del NASDAQ, y en losprximos meses la Bolsa de Chicagolanzar un tercero). Segn la revistaNew Scientist, los mercados deemisiones podran generar un volu-

    men de negocio de 700.000 millonesde euros en 2020.

    Los recursos que el Estado obten-dra por la venta de esos permisos, asu vez, se destinaran a subvencionarotras energas verdes. La OficinaPresupuestaria del Congreso -un r-gano independiente que analiza elimpacto econmico de la legislacin-estima que la venta de permisos ge-nerar unos ingresos fiscales de80.000 millones de dlares (55.000millones de euros) anuales durantelos 10 primeros aos del sistema.

    Pero, an con esas matizaciones,hay muchos que creen que el Institu-to Juan de Mariana est, en trminosgenerales, en lo cierto. Uno de losmayores think tanks de Washington,el American Enterprise Institute, quefue muy influyente en la Administra-cin Bush, sostena hace poco que elcambio es, simplemente, demasiadocaro. Es una opinin que compartenexpertos independientes, entre ellosla Agencia Internacional de la Ener-ga, un organismo dependiente de laOrganizacin para la Cooperacin yel Desarrollo Econmico, que el aopasado declar que es incierto sabersi la escala de la transformacin pre-vista [para cambiar el modelo ener-gtico] ni siquiera es tcnicamentealcanzable, dado que [] las tecno-logas todava no han sido probadas.El cambio tecnolgico, si es factible,no tendra ciertamente precedentesen cuanto a su escala y desarrollo.

    COSTE VIABILIDAD ECONMICA

    As que al final la cuestin tienedos elementos fundamentales: el cos-te y su viabilidad econmica. La se-gunda cuestin tambin ha sido ana-lizada por Martin Feldstein, uno delos economistas vivos ms influyen-tes. Feldstein, de la Universidad deHarvard, es el padre ideolgico de laeconoma de la oferta de Reagan y

    Thatcher, y un destacado defensor dela idea de que el capital debe estar so-metido a la menor presin fiscal posi-ble, con el objetivo de favorecer la in-versin y el desarrollo econmico. Enla ecuacin bsica de la economaY=(K,L), que seala que la produc-cin (Y) es funcin del capital y deltrabajo, Feldstein apuesta claramen-te por el capital.

    Hace cuatro meses, Feldstein pu-blic en The Washington Post unartculo acerca de la ley Waxman-Markey. Sus conclusiones eran ro-tundas: una reduccin del 15 porciento de las emisiones de CO2 deEEUU costar a las familias estadou-nidenses 1.600 dlares (casi 1.100euros) al ao. No slo eso: para lograrlos apoyos polticos necesarios paraimponer un mercado de emisiones(cap and trade, o lmites y comer-cio), la legislacin deber abando-nar la subasta de permisos para darpermisos a determinadas empresas.Segn la tesis de Feldstein, los ingre-sos fiscales derivados de la venta depermisos quedarn rpidamentecompensados por la cada de la rentay, consiguientemente, de la recauda-cin que el nuevo sistema provocar.Estas cifras, sin embargo, han sidocuestionadas por el Premio Nobel deEconoma Paul Krugman, para quienlos mayores costes slo se producirnen los primeros aos del nuevo plan.Segn Krugman, en 2020 el coste delsistema de cap and trade no excede-r el 0,2% de la renta anual de las fa-milias, es decir, el equivalente a com-prar un sello todos los das.

    Todos estos anlisis, sin embargo,adolecen del mismo problema: asu-men que las actuales tendencias en laeconoma y el medio ambiente se vana mantener. se es un sesgo caracte-rstico de los estudios proyectivos, enlos que se analiza la evolucin futurade una variable. Sin embargo, la His-toria demuestra que, a menudo, lascosas no pasan como esperbamos.

    se es el argumento del anlisisde Ronald Bailer en la revista Rea-son, del Reason Institute, un thinktank libertario. Bailer no niega elefecto invernadero, pero afirma quedivulgadores de xito como Al Gore

    TENDENCIAS DE FUTURO I NEWSLETTER DEL THINK TANK INSTITUCIN FUTURO

    06 I LA TENDENCIA

    Martin Feldstein opina que unareduccin del 15 por ciento delas emisiones de CO2 de EEUUcostar a las familias estadouni-denses casi 1.100 euros al ao

  • lo exageran. Y, en Reason, explicaque lo ms probable es que una granparte de las subvenciones que EEUUdestine a la Investigacin y Desarro-llo (I+D) de nuevas fuentes de ener-ga no tengan resultados prcticos. Y,para ello, recurre a su propia expe-riencia como asesor en la bsquedade energas alternativas con JimmyCarter, el ltimo presidente deEEUU que convirti esta cuestin enun elemento prioritario de su agendapoltica.

    Bailer recuerda que las masivasinversiones que Carter lanz no sir-vieron para nada porque se tratabade planes dirigidos desde el Estado,en los que las empresas del sector nofueron tenidas en cuenta. Y da unacifra sorprendente para quienes afir-man que Estados Unidos apenas hainvertido en energas alternativas:desde 1961, ese pas ha gastado187.000 millones de dlares(127.000 millones de euros) en el de-sarrollo de fuentes energticas quesirvan de alternativa al petrleo. Esuna cifra que supone el equivalenteal 9% del PIB espaol. Pero, an as,el 40% de la energa del pas en2008 procedi del crudo. Sin embar-go, al analizar estas cuestiones nohay que olvidar que los combustiblesfsiles tambin tienen subvenciones.Concretamente, segn la AgenciaInternacional de la Energa -un or-ganismo que depende de la OCDE-el ao pasado los pases en vas dedesarrollo gastaron 310.000 millo-nes de dlares en subsidiar el consu-mo de petrleo y carbn. Precisa-mente, una de las decisiones de la

    cumbre del G-20 en Pittsburgh hasido la decisin de eliminar esos sub-sidios. Sin embargo, dado que en elacuerdo no se establecen plazos niuna fecha lmite para alcanzar eseobjetivo, la credibilidad de la medidaes muy escasa.

    La tesis de Bailer se encuadradentro de la tendencia que afirmaque, ms que subvencionar, el estadodebera gravar las externalidades ge-neradas por la contaminacin deCO2. Una externalidad es un impacto(positivo o negativo) de una actividadeconmica. Y, en este caso, la exter-nalidad negativa que hay que gravares el cambio climtico producido porlas emisiones de gases procedentes delos combustibles fsiles. sta es unaopcin defendida por numerosos ex-pertos, agrupados en el Club Pigou,que toma su nombre del economistabritnico Arthur Pigou. El Club Pi-gou fue lanzado por Greg Mankiw, exjefe del equipo de asesores de GeorgeW. Bush, Paul Krugman, el PremioNobel liberal Gary Becker, el alcaldede Nueva York y propietario de laagencia de informacin financieraque lleva su nombre Michael Bloom-berg, Al Gore, Alan Greenspan, el se-

    cretario de Estado con Ronald Rea-gan George Shultz y otras destacadaspersonalidades de diferentes adscrip-ciones ideolgicas.

    Sin embargo, tambin hay exper-tos que sostienen lo contrario. se esel caso del Centro para el Progreso deAmrica (Center for American Pro-gress), el think tank del que han sali-do la mayor parte de las ideas -y mu-chos de los altos funcionarios- de laAdministracin de Obama. BarackObama quiere que para 2025 el 25%de la energa de Estados Unidos pro-ceda de fuentes renovables, como elviento, la biomasa, el sol y la energageotrmica. Segn ese centro de estu-dios, una inversin de 150.000 millo-nes de dlares anuales (105.000 mi-llones de euros) en EEUU durantediez aos generar 1,7 millones deempleos, justo el doble que una in-versin similar en energas conven-cionales.

    Aunque contradictorios, todos es-tos anlisis presentan varios elemen-tos en comn:1. El cambio climtico va a exigir

    transformaciones econmicas ini-maginables

    2. Esas transformaciones debernser llevadas a cabo de forma coor-dinada por los sectores privado ypblico. Bien sea bajo la forma desubvenciones, de impuestos, o dela transformacin del marco regu-latorio (o por medio de una com-binacin de los tres) el Estado in-tervendr en la transformacin,aunque sta sea llevada a caboprimordialmente por el sectorprivado. I

    N029 I 2009

    LA TENDENCIA I 07

    Instituto Juan de Mariana, Study of the effects on the employment of public aid to renewable energy sources:

    http://www.juandemariana.org/pdf/090327-employment-public-aid-renewable.pdf

    Center for American Progress, The Economic Benefits of Investing in Clean Energy:

    http://www.americanprogress.org/issues/2009/06/clean_energy.html

    The Heritage Foundation, The PERI Report on Clean Energy: The Wrong Question and a Misleading Result:

    http://www.heritage.org/research/energyandenvironment/bg2303.cfm

    Reason Institute, Its Alive! Alternative energy subsidies make their biggest comeback since Jimmy Carter:

    http://www.reason.com/news/show/133227.html

    International Energy Agency, World Energy Outlook 2008: http://www.worldenergyoutlook.org/docs/weo2008/WEO2008_es_english.pdf

    New York Times, Paul Krugman, Its Easy Being Green: http://www.nytimes.com/2009/09/25/opinion/25krugman.html

    Blog de Paul Krugman, The Conscience of a Liberal:

    http://krugman.blogs.nytimes.com/2009/09/27/the-textbook-economics-of-cap-and-trade/?scp=2&sq=krugman&st=cse

    Washington Post, Martin Feldstein, Cap-and-Trade:

    All Cost, No Benefit: http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2009/05/31/AR2009053102077.html

    Hasta qu punto, por utili-zar un juego de palabras, lasenergas sostenibles son sos-tenibles sin subvenciones? Y,en ltimo trmino, cul es lamejor forma de dar apoyo p-blico a estas iniciativas? Sub-venciones, exenciones fiscales,programas del Estado?

  • TENDENCIAS DE FUTURO I NEWSLETTER DEL THINK TANK INSTITUCIN FUTURO

    08 I TENDENCIAS EN POLTICAS PBLICAS

    Tras el titnico plan de rescate de la economa consolidado desdeprimeros de ao, Obama aborda a la vuelta del curso poltico lametamorfosis ms ambiciosa de la maquinaria americana, ladel sistema sanitario, que ya fue intentada por la anterior Ad-ministracin demcrata y que se convirti en uno de sus msdolorosos fracasos.

    No soy el primer presidente que lo intenta, pero es-toy llamado a ser el ltimo, fue su declaracin anteel Capitolio, un dramtico golpe de efecto con el queintentaba a comienzos de septiembre recuperar im-pulso para una transformacin a la que algunos m-bitos de la sociedad americana se siguen resistiendo.

    El presidente estadounidense anunci su inten-cin de modificar los cimientos de la atencin sani-taria en EEUU la pasada primavera y, a diferenciadel anterior plan lanzado por la hoy secretaria de Es-tado Hilary Clinton, Obama ha implicado a ambascmaras legislativas en el diseo del nuevo sistemade salud, sin que hasta el momento se haya concre-tado por completo cmo llevarlo a cabo. El pas en-tero est siendo escenario de reuniones entre polti-cos y ciudadanos, representantes de todos los ngu-los que habr que poner de acuerdo: hospitales,compaas de seguros, mdicos, pacientes y congre-sistas de ambos bandos. En el debate en el que estn

    Obama se la juega con lareforma sanitaria

    surgiendo muchas preguntas calientes que inco-modan a polticos y ciudadanos. Conseguir Oba-ma tener xito donde otros han fallado? La respues-ta llegar en pocos meses.1. Por qu es necesaria la reforma? Es perti-

    nente hacerse esta pregunta. Pese a las crticas yalabanzas que se puedan formular acerca del ac-tual sistema sanitario, hay dos datos incontesta-bles. El primero, que la cobertura sanitaria no esuniversal y que en la actualidad 47 millones deamericanos sobre una poblacin de cerca de300 carecen por completo de cobertura sani-taria. Esta cifra ir a ms en los prximos aos,unos 49,1 millones de personas en 2011, segnlas estimaciones de Lewin Group. Muchos otros,adems, pagan sumas de dinero muy elevadaspor una atencin escasa y de mala calidad. El se-gundo, que pese a dejar millones de personas amerced de su suerte, el sistema no es barato, sinotodo lo contrario, ya que el presupuesto federaldedica anualmente 2.400 millones de dla-res a la cobertura sanitaria, aproximadamenteel 16 por ciento del PIB, un gasto an mayor queel de muchos pases europeos que tienen cober-tura universal y el doble de la media de las nacio-nes de la OCDE. Por ello, Obama se ha esforzadoen presentar el cambio no slo como una necesi-dad social, sino como una urgencia econmica.

    2. Cmo funciona ahora el sistema? En Esta-dos Unidos slo dos grupos de ciudadanostienen acceso a un sistema gubernamental desalud, los jubilados a travs de Medicare (42millones de beneficiarios) y las personas coningresos ms bajos a travs de Medicaid (37millones de personas). El resto de la coberturasanitaria depende en gran medida de las empre-sas, que no siempre la proporcionan a sus emple-ados, sobre todo en el caso de las compaas demenor tamao. Actualmente se benefician deella unos 158 millones de ciudadanos. Sin em-bargo, las primas que pagan los empleadoreshan crecido desorbitadamente en los ltimosaos y son ahora el doble de caras que hace 9aos. Adems, los empleados beneficiarios tie-nen derecho a determinadas deducciones en susgastos de salud y el nmero de personas con ungasto deducible superior a mil dlares aumentdel 1 por ciento en 2000 al 18 por ciento en2008.

    3. Cmo ser la futura cobertura? Aunque eldebate est en plena ebullicin, se espera que elpuntal de la reforma sea una solucin mixta en-tre el sistema pblico europeo y el privadoamericano. Gran parte del peso de la reformarecaera en las empresas, ya que la mayoraseran obligadas a proveer un seguro a susempleados al mismo tiempo que se establece

    Obama se haesforzado enpresentar lareforma no co-mo una nece-sidad socialsino comouna urgenciaeconmica, yaque EEUU es-t entre lospases quems recursosgastan en fun-cin de lasprestacionesobtenidas

  • N029 I 2009

    TENDENCIAS EN POLTICAS PBLICAS I 09

    Los detallesdel nuevomodelo estnsin definir, seespera que elnuevo siste-ma sea unasolucin mix-ta entre el ac-tual esquemaprivado ame-ricano con al-gunos rasgosdel sistemapblico euro-peo con la in-troduccin deun seguro sa-nitario obliga-torio paraaquellos ciu-dadanos queno lo tengan

    un plan de seguro pblico para aquellos ciuda-danos que no tienen cobertura empresarial ni ac-ceso a Medicare y Medicaid, en el que el Estadoofrecera incentivos para ayudar a sufragarlo.

    4. Cunto costar y como se financiar? Estasson dos de las preguntas ms controvertidas, aun-que la primera es ms fcil de responder, ya quelas estimaciones varan entre 1,2 y 1,6 billonesen 10 aos. Obama pretende introducir una su-ma de 624.000 dlares para dar los primeros pa-sos en el presupuesto de 2010, pero se trata demigajas en comparacin con lo que hay que in-vertir, teniendo en cuenta siempre adems que loque se pretende es una reduccin de costes. El di-nero para alimentar la reforma vendra enparte de los ahorros que se consigan al elimi-nar algunas de las ineficiencias del sistema,para empezar las deducciones fiscales que benefi-cian a algunos ciudadanos y penalizan a otros,con lo que Washington podra ahorrarse unos250 millones de dlares anuales, pero la cifra esclaramente insuficiente. Tambin est el hecho deque la mayora de los doctores del sector privadotrabajan sobre la base de una especie de honora-rio por receta, de manera que cuantos ms medi-camentos prescriben ms beneficios obtienen, loque supone un gran incentivo para despilfarrarmedicinas. Adems, con los actuales seguros pri-vados los usuarios con prestaciones ms altas tie-nen derecho a elegir los tratamientos que reciben,algo impensable en los sistemas europeos, dondees el criterio profesional el que determina la formade tratar al paciente. Por ello, se habla de esque-mas de sanidad dirigida, algo que ha resultadotan inconveniente para un nmero de ciudadanosque se ha empezado a hablar de paneles de lamuerte que decidiran qu pacientes tienen dere-cho a recibir tratamiento y cules no.

    5. Qu ventajas e inconvenientes plantea? Almargen de la obvia divergencia entre demcratasy republicanos, los especialistas econmicos tam-poco acaban de ponerse de acuerdo sobre lasconsecuencias de la reforma. Desde Cato Institu-te se advierte que la frmula ms previsible parasufragar el vuelco a la sanidad en EEUU es eli-minar la exencin tributaria de la que ahora go-zan los seguros sanitarios que pagan las empre-sas a sus empleados, lo que supondra un enor-me aumento de impuestos de 2.300 millones dedlares en los prximos 10 aos. De una manera

    an ms crtica se expresa la misma institucinen el trabajo Obamacare to come. Seven bad ide-as for health care reform, firmado por MichaelTanner. Entre las objeciones de fondo: sera unnivel sin precedentes de control del gobierno so-bre un sexto de la economa y sobre una de lasdecisiones personales y privadas ms importan-tes que los americanos hacen. Cato Institute seopone en particular sobre lo que se ha denomi-nado el mandato a la empresa, es decir, la obli-gacin de los empleadores de ofrecer coberturasanitaria a sus trabajadores, porque lo consideraun impuesto encubierto al empleo. De hecho, va-ticina que podran perderse 1,6 millones de em-pleos en los primeros 5 aos si el citado manda-to prospera. Por el contrario, otros estudiosos noson tan alarmistas, sino todo lo contrario. Segnlos anlisis realizados por el Economic PolicyInstitute por ejemplo en Health care reform: bigbenefits for small bussines, Elise Gould y Josh Bi-vens concluyen que el nuevo sistema puede su-poner un considerable ahorro para las pequeasempresas porque el hecho de tener que ofrecerun seguro sanitario har que haya una mayorcompetencia en un mercado que hoy en da esmuy reducido. De hecho, slo el 35 por ciento delas empresas de menos de 10 empleados ofrececobertura a sus trabajadores y, en caso de que seextendiese de forma casi universal, stas podranahorrar hasta 3.500 dlares por empleado. I

    Cato Institute, Will Obama raise middle-class taxes to fund health care?: www.cato.org/pubs/tbb/tbb_0609-57.pdf

    Cato Institute, Obama Care to come. Seven bad ideas for health care reform: www.cato.org/pub_display.php?pub_id=10218

    Economic Policy Institute, Health care reform: big benefits for small business: www.epi.org/publications/entry/ib258/

    Economic Policy Institute, Health care reform: big benefits for small business: http://www.sharedprosperity.org/bp180/bp180.pdf

    American Enterprise Institute, Obamas plan isnt the answer: www.aei.org/article/100811

    The economist, This is going to hurt: http://www.economist.com/opinion/displaystory.cfm?story_id=13900898

    Fuente: Bureau of Labor Statistics and U.S. Census Bureau. Current Population Survey. AnnualSocial and Economic Supplement

  • Los Gobiernos, tambin encrisis?

    El concepto de que el Gobierno, dentro de un modelode Estado de bienestar, tiene una funcin protectorahacia los ciudadanos y que stos se benefician de stese est poniendo cada vez ms en duda. El tamao y elgasto del Gobierno, en su da considerados como fun-damentales a ms gasto pblico, mejores resultadospara la sociedad se estn viendo muy cuestionados.El apoyo que muchas entidades pblicas estn pres-tando a compaas privadas en necesidad de apoyo fi-nanciero plantea dudas sobre si el Estado es nuestrosirviente o si, por el contrario, ejerce de seor.

    Esto ltimo cree el Centre for Policy Studies, queha estudiado el gasto pblico del Reino Unido y lo hacruzado con las estrategias que, segn este think tankbritnico, su Gobierno ha empleado para meterse enel bolsillo a la opinin pblica. Si los ciudadanos hanperdido la fe en el Gobierno, no ser por falta de acti-vidad de ste. Incluso antes de la crisis bancaria delao pasado, el gasto pblico ha aumentado un 40 porciento en trminos reales desde 1997, afirma JillKirby, autor del estudio The reality gap.

    Desde entonces, las capas del Gobierno britnicose han multiplicado, con la introduccin de parlamen-tos en Escocia y Welsh, el establecimiento de asambleasregionales y agencias de desarrollo regional en defini-tiva, ms agentes regulatorios con poder para monitori-zar los gobiernos locales. Mientras que el activismo delgobierno en cuanto al establecimiento de regulacionesha aumentado, la confianza pblica en ste cae.

    Pero cmo ha llegado el Gobierno britnico aser tan grande y, al mismo tiempo, estar tan desco-nectado de la realidad? El CPS identifica varias tc-nicas que ha empleado el Gobierno para crear la sen-sacin de xito.1. Mover los postes de la portera. Al cambiar los

    criterios de medicin y alterar los objetivos y es-tndares el Gobierno ha creado la sensacin demejora, destaca Kirby mediante varios ejemplos.El ms significativo es el referente a los sonadosplanes de erradicacin de la pobreza infantil. LosGobiernos de Tony Blair primero y de GordonBrown despus declararon su intencin de elimi-nar la pobreza infantil, con objetivos intermediosde reducciones del 25 por ciento para 2005 y 50por ciento para 2010. Pero en cuanto se vio claroque el objetivo de 2005 no iba a alcanzarse, el m-todo de medicin cambi y se incluyeron un nue-

    vo grupo de criterios sobre los ingresos bajos y pri-vaciones materiales.

    2. Aumento de la legislacin. Una encuesta realiza-da en 2008 por Sweet and Maxwell revel que elGobierno de Margaret Thatcher introdujo aproxi-madamente 1.724 nuevas leyes al ao; esta cifraaument a 2.663 bajo el mandato de Tony Blair yen el primer ao de Gordon Brown la cifra anualha sido de 3.071 nuevas leyes. Pensar que cuantasms leyes se aprueben, ms se va a controlar elcomportamiento de la sociedad, es cuestionable,pero con el abuso de legislacin existente, sta haperdido su poder de modificar comportamientos.

    3. Obtencin de datos. La recoleccin y almacena-miento de gran cantidad de datos de los ciudada-nos es realmente efectivo? Un informe del JosephRowntree Reform Trust analiz 46 bases de datospblicos y concluy que slo seis de ellas eranefectivas, proporcionadas y necesarias. Otro es-tudio de 2009 del Centre for Child and Family Re-search examin el impacto de los trabajadores so-ciales en la reorganizacin de la proteccin infan-til. Se descubri que dichos empleados utilizan en-tre el 80 y el 90 por ciento de su tiempo en tareasadministrativas.El debate sobre el tamao ptimo del gobierno no

    es nuevo y, sin embargo, no existe consenso sobre elmismo. Qu porcentaje sobre el PIB de la nacin de-be emplear el Gobierno para maximizar el crecimien-to del pas? Aunque no son muchos los que se atrevena dar cifras, el think tank blgaro Institute for MarketEconomics se ha atrevido a ponerle el cascabel al gato:el porcentaje mencionado no debera sobrepasar el 25por ciento del PIB. Esta cifra contrasta con la mediade los pases de la OCDE, que es del 40,4 por ciento, yla de la zona euro, del 46,2 por ciento.

    Pero por qu el gobierno ha de tener un lmite? Se-gn Dimitar Chobanov y Adriana Mladenova, autoresdel estudio What is the Optimum Size of Government,el que los impuestos elevados desincentiven la inver-sin privada, que las actividades pblicas no se realicencon calidad y que haya interferencias con el proceso decreacin de riqueza, porque los gobiernos no son tanbuenos como los mercados a la hora de aumentar el va-lor de los recursos, son razones suficientes para enten-der su efecto adverso sobre el crecimiento econmico.De ah que un concepto que hace unos aos habra pa-recido descabellado, toma cada vez ms relevancia: losEstados tambin pueden ir a la quiebra, no slo las em-presas, tal y como ratifica Daniel Gros, director delthink tank Centre for European Policy Studies. I

    Aunque noexiste con-senso, hayquienes de-terminan queel gasto p-blico no de-bera sobre-pasar el 25por ciento delPIB

    TENDENCIAS DE FUTURO I NEWSLETTER DEL THINK TANK INSTITUCIN FUTURO

    10 I TENDENCIAS EN POLTICAS PBLICAS

    En medio de la crisis econmica global, no son pocos los que con-sideran que se est dejando de lado una crisis que quiz no estafectando de manera tan clara a los ciudadanos como la econ-mica, pero que puede tener, en el largo plazo, peores consecuen-cias: la crisis de los Gobiernos.

    Centre for Policy Studies, The Reality Gap:

    http://www.cps.org.uk/cps_catalog/the%20reality%20gap.pdf

    Institute for Market Economics, What is the Optimum Size of Government:

    http://ime.bg/uploads/335309_OptimalSizeOfGovernment.pdf

  • N029 I 2009

    TENDENCIAS EN POLTICAS PBLICAS I 11

    E-gobierno con tecnologa 2.0A pesar de los esfuerzos invertidos en iniciativas basadas en tec-nologa web, la Administracin sigue encontrando dificultadespara adecuarse a las necesidades de los ciudadanos.

    Aplicar nuevos modelos de gobierno, conocer mejor laspotencialidades de la web y estimular la participacinciudadana puede ser la frmula para garantizar unapresencia efectiva de los gobiernos en el mbito on line.Las herramientas 2.0 se han convertido en la tecnolo-ga idnea para alcanzar un verdadero e-gobierno conel que se consiga no slo acercar los asuntos pblicos aciudadanos y empresas, sino llevar a cabo una verdade-ra estrategia de participacin de la ciudadana.

    Slo la crisis econmica de 2009 ha podido de-sacelerar el ritmo en las inversiones iniciadas con elboom de Internet a finales de los aos 90. Ayunta-mientos, gobiernos centrales y entidades locales selanzaron a una carrera en desarrollar sitios web alamparo de partidas presupuestarias multimillona-rias, y conceptos como gobierno electrnico se con-virtieron en casi una obligacin en los presupuestosgenerales de los pases del primer mundo.

    La consultora McKinsey ha elaborado un infor-me con mejores prctica, de aplicacin de tecnologa2.0 a proyectos de e-gobierno. Algunos de stos ensu origen se disearon en tecnologa web pero ha si-do con la incorporacin de herramientas 2.0 cuandohan sido exitosos por su efectividad:

    Blog anti-Gripe en USA. En 2007, el U.S. De-partment of Health and Human Services cre unblog ante la incertidumbre social generada por unaposible pandemia de gripe. La plataforma, gestiona-da por expertos en la materia, hizo ms transparentela labor del gobierno y aument la coincidencia p-blica del asunto especialmente entre los sectores im-plicados ms sensibles. http://blog.pandemicflu.gov/

    Wiki para el trabajo diario. El California Mu-seum aplica la tecnologa wiki en el Teachers Loun-ge para que los profesores trabajen de manera con-junta en los planes de estudio, resuelvan problemasde gestin e intercambien ideas sobre nuevos pro-yectos. Adems, segn el Director del Museo, la co-munidad se ampla a todas las personas que quieranconocer California. No matter where you are (Noimporta dnde ests) es el eslogan del proyecto.http://www.californiamuseum.org/exhibits/legacy-trails

    Integrar informacin con mashups paraextinguir incendios. En la web, un mashup esuna aplicacin que combina datos de ms de unafuente bajo una nica herramienta integrada. Du-rante los incendios forestales de 2007 en la zona deCalifornia se disearon mashups para integrar ma-pas de zonas afectadas, estadsticas poblacionales,

    informacin sobre recursos disponibles, etc. Con es-tas plataformas se lograron gestionar los recursos ylos esfuerzos de los agentes que colaboraban en la ex-tincin de los incendios de modo ms eficiente y co-ordinado. http://www.programmableweb.com/mashup/la-times-wildfires-map

    Twitter en la carretera. El Washington StateDepartment of Transportations utiliza Twitter(http://twitter.com/WsDOT) para informar a los ciu-dadanos sobre accidentes de trfico, rutas alternati-vas o accidentes de carretera. Esta informacin esconsultada en tiempo real mediante dispositivos m-viles a travs de una cuenta en Twitter. Downing Stre-et (http://twitter.com/downingstreet) tambin se ha-lla en Twitter, donde recoge en tiempo real las opi-niones, impresiones y agenda del primer ministrobritnico Gordon Brown.

    Tecnologa 2.0 para que el pas participe. Elgobierno francs ha creado un portal con foros, wikisy vdeos para apoyar el debate sobre la estrategia digi-tal del pas y fomentar el intercambio de ideas conagentes y personas distintas de las habituales voces delgobierno. http://assisesdunumerique.fr/forum/

    Chats para estimular el espritu empresarial yla competitividad. El U.S. Small Business Adminis-tration convoca chats mensuales con directivos de em-presas industriales y empresarios emprendedores. Elobjetivo de estas dinmicas es estimular el espritu em-prendedor entre la ciudadana y favorecer la configura-cin de un tejido empresarial e industrial ms diversi-ficado, participativo y plural. http://www.sba.gov/tools/monthlywebchat/index.html

    Finlandia, los pioneros en participacin ciu-dadana. El gobierno de Finlandia ofrece un lugar deintercambio de ideas para polticas pblicas de recien-te implementacin o que ya estn en marcha. Los ciu-dadanos pueden utilizar un tabln de mensajes o in-tercambiar impresiones con los ministros en un chatonline. El objetivo de este proyecto es crear una estra-tegia global de participacin ciudadana con la utiliza-cin de herramientas como el eVoting o la presenta-cin electrnica de propuestas. http://otakantaa.fi/

    Con las 2.0 se presenta una oportunidad a la tec-nologa web que tal vez la Administracin no supoaprovechar en los aos 90 a pesar de las grandes in-versiones que gobiernos de todo el mundo realizaronen sus economas. Para que el sector pblico se em-barque en el siguiente nivel de e-gobierno, dichas en-tidades deberan estimar el coste y el tiempo reque-rido para alcanzar sus objetivos tecnolgicos y ser re-alistas con los mismos. I

    El nivel deexigencia delos usuarios,acostumbra-dos a desen-volverse enun entornoempresarial yde ocio orien-tado a 2.0, es-t demandan-do que la Ad-ministracinadopte estatecnologa

    Mc Kinsey, e-Government 2.0:

    http://www.mckinsey.com/clientservice/publicsector/pdf/TG_MoG_Issue4_egov.pdf

    Accenture, Web 2.0 and the Next Generation of Public Service:

    http://www.accenture.com/NR/rdonlyres/C70B1B86-E876-4A20-9CF1-

    5121ABB2668A/0/Accenture_Public_Service_Web_2_dot_0_in_Public_Service_3.pdf

  • TENDENCIAS DE FUTURO I NEWSLETTER DEL THINK TANK INSTITUCIN FUTURO

    12 I TENDENCIAS EN LA ECONOMA

    En tiempos de crisis las economas escandinavas encabezan lalite mundial desde su saneada situacin. La flexibilidad y elgrado de innovacin que ofrece el modelo econmico de estospases hace que estn superando antes y con menor perjuicio losvaivenes econmicos, hasta el punto de convertirse en el ejem-plo a seguir para muchos pases de su entorno. La pregunta es:puede extrapolarse este modelo?

    ii) La cultura laboralEn las grandes empresas destaca la ausencia deuna jerarqua tradicional. Los lderes practicanun estilo ms cercano en el que buscan la colabo-racin de los equipos y se fomenta la participa-cin de los empleados. Esta cultura, que se hacreado a lo largo de muchos aos, ha promovidola iniciativa y la creatividad. En una entrevista re-ciente el presidente de Nokia, Jorma Ollila, des-tacaba este aspecto como un factor determinan-te para el crecimiento de la empresa: Todos te-nemos acceso y derecho a una buena educacin,independientemente de nuestros orgenes (so-cio-econmicos). Esta percepcin se traslada alas empresas donde en esencia la pregunta que sete plantea no es Quin eres?, sino Cmo pue-des contribuir (a esta empresa)?.Esta percepcin de igualitarismo tambin se ob-serva en los consejos de direccin, donde la re-presentacin de los empleados es cada vez msnotable. Las empresas ms influyentes destacanla importancia de este aspecto, as como la nece-sidad de involucrar a los empleados hacindolespartcipes de las decisiones de la empresa porqueles ayuda a valorar los intereses de la compaa amedio y largo plazo. El concepto flexicurity seconvierte, de este modo, en un aspecto vital den-tro de la gestin de la empresa.Su reflejo en el mercado laboral se percibe en laausencia de grandes conflictos y huelgas en lasltimas dos dcadas, a pesar de enfrentarse a unclima econmico cambiante y a gobiernos de dis-tintas ideologas en todos los pases.

    iii) La cultura educativaLindholm destaca el sistema educativo y su trans-formacin a todos los niveles en los ltimos aoscomo determinante para marcar diferencias. Lascompetencias profesionales son importantes, perono suficientes. En este sentido, el experto apuestapor las llamadas competencias de innovacin,definidas por fomentar un sentido crtico, un altogrado de independencia y la capacidad para traba-jar en equipo. Estos son aspectos que los distintossistemas educativos han ido desarrollando de for-ma implcita durante muchos aos y que reciente-mente se ha trabajado de forma ms directa en lasempresas. De hecho, en muchas de ellas es unaprctica habitual que la direccin exponga, evaley desarrolle nuevas ideas y conceptos junto a em-pleados de todos los niveles, para as fortalecerlosantes de poner en marcha su ejecucin.

    iv) El estado de bienestar y sus serviciosHabitualmente se exculpa al sector pblico deuna inadecuada gestin de los recursos. Sin em-bargo, precisamente ste es uno de los sellos de lospases escandinavos y las encuestas han mostradoen numerosas ocasiones que la gente prefiere pa-

    La competitividad institucional:un concepto escandinavo

    Los pases escandinavos destacan por tener la mayorpresin fiscal del mundo, los salarios ms elevados,gozan de mayor tiempo de vacaciones y sus sindica-tos son fuertes e influyentes. Adems, rozan el plenoempleo y cuentan con los sectores pblicos de mayorpeso y poder. Resulta irnico entonces que, cuandohablamos de economas competitivas, innovadoras,productivas y flexibles, nos refiramos los mismos pa-ses. Cmo es posible?

    El experto en innovacin Mikael R. Lindholm haestudiado esta paradoja y define los rasgos que hancontribuido a situar estos pases en la vanguardia dela economa como competividad institucional. Elconcepto lo define como la capacidad de crear creci-miento econmico gracias a las ventajas competiti-vas generadas dentro de un marco de institucionespolticos, econmicos y culturales. Este trmino sebasa en cuatro pilares principales:i) El mercado laboral

    En el mercado laboral de Dinamarca rigen unascondiciones que combinan la flexibilidad de lasempresas con la seguridad de los empleados. De-nominado flexicurity, ha sido caracterizado porla FMI, la UE y la OCDE como un modelo pti-mo para las circunstancias actuales. Una econo-ma globalizada basada en la innovacin est su-jeta a continuos y rpidos cambios, donde la ca-pacidad del mercado laboral para adaptarse aellos es importante. El modelo deja margen demaniobra a las empresas y ofrece garantas a losempleados.El sistema actual es el resultado de un procesoque empez hace dcadas. La globalizacin y lainterdependencia entre los pases han obligado aestas economas a abrirse y adaptarse a un nuevoorden internacional. En este proceso, en parteforzado por los avances de la integracin econ-mica europea en los aos ochenta, se transfor-maron algunos sectores de la economa y se erra-dicaron otros. El resultado fue que surgieran eco-nomas basadas en el conocimiento y centradasen sectores caracterizados por su alto grado deinnovacin y un elevado valor aadido como, porejemplo, las energas limpias, las telecomunica-ciones o el sector farmacutico.

    En el merca-do laboral deDinamarca ri-gen unas con-diciones quecombinan laflexibilidad delas empresascon la seguri-dad de losempleados

  • N029 I 2009

    TENDENCIAS EN LA ECONOMA I 13

    gar sus impuestos y mantener los servicios actua-les, en vez de rebajar la presin fiscal a cambio deuna reduccin de las prestaciones del Estado.Los servicios de estas sociedades como una for-macin universitaria subvencionada, el acceso aguarderas, el cuidado de la tercera edad, los sis-temas sanitarios gratuitos, el permiso de mater-nidad, etc. favorece la incorporacin de la mayorparte de la poblacin al mercado laboral. Eso esespecialmente cierto en caso de las mujeres. Dehecho, se observa la mayor participacin de lasmujeres en el trabajo. Asimismo, un estudio rea-lizado por el think tank sueco Timbro revela c-mo el Estado se ha convertido en una palanca pa-ra la economa, que a su vez impulsa la innova-cin desde su estado del bienestar.En definitiva, el sistema econmico actual de los

    pases nrdicos de competitividad institucional esel resultado de una transformacin impulsada porlas condiciones externas y el esfuerzo comn realiza-do entre empresarios, polticos, sindicatos y otraspartes interesados. Son economas caracterizadaspor su grado de apertura, competitividad y produc-tividad. No son especialmente grandes o potentes y,en este sentido, han tenido que adaptarse y en ciertomodo ajustarse a su entorno.

    Otros factores ms obvios que tambin han con-tribuido a mejorar la competitividad nrdica son,por ejemplo, la inversin en infraestructura, con im-ponentes puentes que unen los pases nrdicos y tre-nes verdes de alta velocidad. Adems, con Shang-hai a slo seis horas, Helsinki se ha establecido comoel principal gateway hacia Asia.

    Como puntos dbiles de este modelo, Lindholmreconoce que el concepto no est suficientemente es-tudiado y carece de metodologa. No obstante, serainteresante valorar hasta qu punto es posible queotras economas pudiesen adaptar el modelo desa-rrollado por los pases escandinavos.

    Acadmicos y empresarios coinciden en las limi-taciones del modelo, sobre todo en relacin a los as-pectos culturales. El concepto cultural laboral resul-ta poco tangible y, como tal, es un factor que slo sepuede fomentar si se invierte en un horizonte tempo-ral a largo plazo. El profesor Pontus Braunerhjelm, dela Academia Real de Tecnologa en Estocolmo, estconvencido de que un estilo informal de liderazgopuede generar ventajas competitivas, pero subrayaque los intentos de Nokia o Ericsson, por ejemplo, deimplementar las mismas formas de funcionamientoen otros pases han sido poco exitosos. En una entre-vista con el Financial Times, Matti Alahouhta, direc-tor de la empresa finlandesa de ascensores Kone,apunt a los pases nrdicos como sociedades pro-fundamente marcadas por un igualitarismo que no seobserva en muchos sitios. El igualitarismo es partede la filosofa de nuestra empresa y vimos que era

    muy difcil que los empleados adoptaran este concep-to cuando nos instalamos en Inglaterra.

    Lo mismo ocurre en la cultura educativa. El fru-to derivado de desarrollar nuevas formas educativasrequiere un tiempo. Un ciclo escolar es de unos vein-te aos y hasta entonces no se suelen observar losprimeros resultados.

    En cuanto a las condiciones del mercado laboralo a los servicios ofrecidos por el Estado, son concep-tos que podran ser introducidos con mayor facili-dad, ya que se trata de aspectos que se pueden im-pulsar va iniciativas polticas y legislativas.

    Y eso es un primer paso importante. En el fondo,la competividad institucional ha creado un entornolaboral que resulta atractivo para los empleados. s-ta a su vez ayudara a atraer talento y de esta formatambin se fomentara la creatividad y la innovacin.En este sentido, la legislacin podra ayudar a acele-rar procesos culturales que a priori son ms largos.

    Si todos los pases adaptaran las mismas medi-das, evidentemente desaparecera las ventajas relati-vas. Sin embargo, si observamos el caso espaol, es-t claro que su mercado laboral es muy distinto al es-candinavo. El modelo nrdico funciona porque uneuna serie de condiciones que encaja bien con la men-talidad y la cultura de estos pases. Por eso pueda ha-ber dudas si realmente va a funcionar en otros en-tornos o si sera la solucin idnea para otras econo-mas. No obstante, como ejemplo que funciona, in-cluso en tiempos de crisis, por lo menos debera des-pertar cierto inters. I

    En los pasesescandinavoslas encuestashan mostradoque la genteprefiere pagarsus impues-tos y mante-ner los servi-cios actuales,en vez de re-bajar la pre-sin fiscal acambio deuna reduccinde las presta-ciones del Es-tado

    Copenhagen Business School,Institutional Competitiveness. How Nations

    Came to Compete:

    http://openarchive.cbs.dk/bitstream/handle/10398/7356/wp%20cbp%202008-47.

    pdf?sequence=1

    Timbro, Sweden After the Swedish Model From Tutorial State to Enabling

    State: http://www.timbro.se/bokhandel/pdf/9175665891.pdf

    Financial Times, Illuminating Outline, 30 de julio de 2009:

    http://www.ft.com/cms/s/0/486b1160-7c83-11de-a7bf-00144feabdc0.html?nclick_

    check=1

    World Economic Forum, The Global Competitiveness Report 2009-2010:

    http://www.weforum.org/en/initiatives/gcp/Global%20Competitiveness%20Report/

    index.htm

    Fuente: The Global Competitiveness Report 2009-2010, World Economic Forum, 2009.

    The Global Competitiveness IndexPas Ranking 2009 Valor, 2009 Ranking 2008

    Suiza 1 5,60 2EE.UU. 2 5,59 1Singapur 3 5,55 5Suecia 4 5,51 4Dinamarca 5 5,46 3Finlandia 6 5,43 6Noruega 14 5,17 15Espaa 33 4,59 29

  • Cada vez ms se asume que la economa no es sim-plemente como una tarta, de la que cada ciudadanoy empresa toma una minscula porcin; con las con-diciones apropiadas, la tarta puede crecer, o lo que eslo mismo, se puede generar ms riqueza lo que, en ellargo plazo, beneficia a todos.

    Ahora bien: quin decide cmo se reparte la ri-queza? Normalmente es el Gobierno (aunque para-djicamente no es ste el que hace crecer la econo-ma) el que redistribuye las ganancias de los ciuda-danos, lo que dificulta la creacin de ms riqueza.As lo defiende el think tank Heritage Foundation ensu estudio The Economy Hits Home. What makes theeconomy grow?

    A menudo se consigue que la tarta disminuya,porque se quitan los ingresos de aquellos que los ga-naron y se les dan a aquellos que no lo hicieron y, enel proceso, se invierten recursos en usos menos pro-ductivos y se impide la creacin de nuevas oportuni-dades que beneficiaran, en el largo plazo, a todos,aseguran Leslie Carbone y Jay Richards, autores delinforme. Para demostrarlo, los autores desmontanalgunos mitos que persisten en la sociedad sobre elcrecimiento econmico.

    PRIMER MITO. EL GASTO PBLICO INYECTA DINERO A LA ECO-

    NOMA Y LA HACE CRECER.

    Esa inyeccin no aumenta la produccin o crea nue-vos ingresos: slo mueve el dinero de un lugar a otrode la economa. Por eso la teora keynesiana (que de-be su nombre al conocido economista John Keynes),que defiende que el gobierno debe gastar en los ma-los momentos y ahorrar en los buenos, no se susten-ta: porque da por supuesto que el Gobierno tieneuna olla con dinero y ste ha de decidir cmo gastar-lo, pero es falso, porque esa olla no existe, el dineroprocede de los impuestos cobrados a los ciudadanos,no se genera riqueza, es una mera redistribucin.

    SEGUNDO MITO. EL GASTO PBLICO HACE A LA GENTE MS

    PRODUCTIVA.

    Aunque es verdad que cierto gasto pblico puede au-mentar la productividad, cuando ste se invierte enprogramas de desempleo, por ejemplo, dichas ayu-das suponen un aliciente para los ciudadanos paracontinuar desempleados. Adems, este tipo de gastoen ocasiones llega a desincentivar las buenas decisio-

    TENDENCIAS DE FUTURO I NEWSLETTER DEL THINK TANK INSTITUCIN FUTURO

    14 I TENDENCIAS EN LA ECONOMA

    Qu hace (y qu no hace)crecer la economa?Parece lgico que todos queramos que la economa crezca, puestoque con ello aumenta el dinero del que disponen las familias yhay ms oportunidades para los ms desfavorecidos, los desem-pleados, etc. Ahora bien, existen muchas discrepancias sobre quhace a la economa crecer.

    nes econmicas, como con los programas educativosy sanitarios, que desincentivan el ahorro. Afirmaresto no significa que la sociedad y los ciudadanos nodeberan hacer nada para ayudar a los pobres y de-sempleados, pero se debe evaluar cuidadosamente elcoste de los programas gubernamentales.

    TERCER MITO. EL GOBIERNO DEBE RESCATAR A LAS INDUS-

    TRIAS EN PELIGRO PARA REVIVIR LA ECONOMA.

    Aristteles deca que para fomentar algo, hay quepremiarlo, y para desincentivarlo, penarlo. Ese mis-mo razonamiento se aplica en la actual situacineconmica: en el mundo real los inversores buscancolocar su dinero donde genere ms valor, es decir,en las empresas que triunfan, no en las que fracasan.Sin embargo, los Gobiernos insisten en financiar aempresas privadas en apuros con el dinero pblico,con lo que se est premiando a las compaas que fa-llan y se estimula a las regiones menos responsablesa la hora de plantear sus presupuestos a seguir porese camino, porque siempre tendrn la ayuda estatal.

    CUARTO MITO. LOS EMPLEOS PBLICOS ESTIMULAN LA ECO-

    NOMA CREANDO NUEVOS PUESTOS DE TRABAJO.

    En el corto plazo eso no es as, simplemente se des-plazan los recursos que podran emplearse para cre-ar empleo en el sector privado. No debemos olvidar,una vez ms, que antes de utilizar ese dinero para ge-nerar puestos pblicos, el Gobierno debe tomar el di-nero de otros sectores de la economa. Otro asuntode gran importancia es si el dinero pblico se empleade manera productiva y eficiente, temas muy trata-dos para el sector privado pero que parecen obviarseen el pblico.

    QUINTO MITO. LAS BAJADAS DE IMPUESTOS SLO BENEFI-

    CIAN A LOS RICOS.

    Muchos pases tienen un modelo fiscal progresivo, loque significa que, conforme los ingresos familiarescrecen, la presin fiscal aumenta cada vez ms. Por elcontrario, un sistema fiscal proporcional hace quetodos los niveles de renta estn bajo la misma pre-sin fiscal. El primer modelo daa mucho ms que elsegundo los incentivos para generar crecimientoeconmico, como son el empleo, el ahorro y la inver-sin. La presin fiscal se redujo en Estados Unidosen las dcadas de los aos 20, 60 y 80. En todas ellas,los impuestos bajos aumentaron la inversin y el cre-cimiento econmico aument un 59 por ciento entre1921 y 1929, un 42 por ciento entre 1061 y 1968 y un34 por ciento entre 1982 y 1989. Ms recientemente,en 2003 se aprob en EEUU una importante reduc-cin fiscal que redujo el desempleo y foment uncomportamiento productivo. I

    La teorakeynesianada por su-puesto que elGobierno tie-ne una ollacon dinero yste ha de de-cidir cmogastarlo, peroes falso, por-que esa ollano existe, eldinero proce-de de los im-puestos co-brados a losciudadanos

    Heritage Foundation, The Economy Hits Home. What makes the economy grow?:

    http://www.heritage.org/research/economy/economy-hits-home-001.cfm

  • N029 I 2009

    TENDENCIAS EN LA ECONOMA I 15

    Esta frase fue pronunciada por Peter Bakker, presi-dente de la conocida empresa de transporte y distri-bucin TNT, pero seguramente podra atribursele amuchos otros lderes polticos y empresariales de to-do el mundo. Porque, a da de hoy, quin duda deque mejorar la eficiencia en el comercio es ms im-portante que nunca para poder salir de la crisis?

    Por mucho que se conozcan las ventajas del co-mercio exterior, an existen muchos pases que po-nen trabas al mismo. Quiz por la equivocada con-clusin de que la crisis financiera actual se debe a laapertura de mercados, cuando precisamente es todolo contrario: el proteccionismo no es la causa de lacrisis, pero podra ser una de sus consecuencias. Me-rece la pena repasar los principales atributos necesa-rios para que una nacin pueda beneficiarse del co-mercio: el acceso al mercado, la administracin defronteras, la infraestructura o el clima empresarial.Este recordatorio resulta especialmente necesarioahora, cuando muchos gobiernos estn apostandopor cerrar fronteras y fomentar el comercio internoobstaculizando a empresas extranjeras.

    Para reconocer qu pases estn a favor, y cules encontra, el World Economic Forum ha publicado, por se-gundo ao consecutivo, The Global Enabling Trade Re-port 2009, que mide el grado en que los pases cuentancon instituciones, polticas pblicas y servicios que fa-vorecen la libre circulacin de bienes y servicios con elextranjero. El informe resulta un buen recordatorio delos riesgos del proteccionismo, demostrados en ante-riores crisis, y la creacin de riqueza y reduccin de po-breza asociadas al comercio internacional.

    Para ello, realiza una valoracin de una serie deaspectos agrupados en cuatro grandes apartados:acceso al mercado (referido a barreras arancelariasy no arancelarias); administracin de fronteras(eficiencia de las aduanas y de los procedimientospara la importacin y exportacin), infraestructurade transporte y comunicaciones; y clima empresa-rial (calidad del gobierno e impacto en los negociosde las regulaciones y seguridad fsica en el pas).

    El anlisis de 121 pases ha llevado a la conclu-sin de que Espaa ha cado cinco puestos respecto

    a la edicin de 2008, hasta el lugar 27. Este dato si-ta a nuestro pas a la cola de la mayora de pases deEuropa Occidental, por detrs de Francia, Alemania,Holanda, Irlanda y Reino Unido, aunque por delan-te de Portugal e Italia. El retroceso sufrido en un aose debe sobre todo a una enorme cada en el aparta-do de acceso al mercado, en el que pasa del puesto 34en 2008 al 75 en 2009.

    Singapur, Hong Kong, Suiza y Dinamarca ocu-pan las primeras posiciones del ranking global, yChad, Costa de Marfil y Venezuela, los ltimos. Porcontinentes Chile resulta el primer clasificado de La-tinoamrica, seguido por Costa Rica y Uruguay.

    El European Centre for International PoliticalEconomy tambin ha estudiado este asunto en su in-forme A New Trade Agenda for Transatlantic Econo-mic Cooperation, en el que se anima a la Unin Euro-pea y a Estados Unidos a poner en marcha nuevas ini-ciativas para potenciar el comercio transatlntico y, deeste modo, estimular la liberalizacin global. Una ne-gociacin transatlntica servira como detonante paraque otros pases liberalizaran el comercio de manufac-turas. El nivel de beneficios depende de la ambicin,reconocen Fredrik Erixon y Gernot Pehnelt, autoresdel trabajo. Segn ellos, el principal reto para la libe-ralizacin del comercio es encontrar a un pas lderdentro de la Organizacin Mundial del Comercio.

    Por su parte el Cato Institute ha hecho reciente-mente un llamamiento a travs de su estudio AHarsh Climate for Trade, en el que se aboga por eli-minar aquellas regulaciones y polticas pblicas que,en pro del medio ambiente, daan la economa glo-bal y el sistema de comercio. Sobre todo ahora quese prev un incremento del 44 por ciento del uso deenerga a nivel mundial entre 2006 y 2030, y que larecuperacin econmica parece llevar un ritmo len-to, parece inevitable que las tensiones entre los quedefienden la reduccin de gases de efecto invernade-ro y los que valoran ms el crecimiento econmico seincrementen. I

    El proteccio-nismo no esla causa de lacrisis, peropodra seruna de susconsecuen-cias

    Espaa esta la cola de lamayora depases de Eu-ropa Occiden-tal

    La importancia del comercioexteriorEn un mundo cada vez ms interconectado, el comercio inter-nacional es clave para el desarrollo y la prosperidad. Y para be-neficiarse de todas las ventajas de la globalizacin, los Gobier-nos necesitan adoptar medidas pro comerciales

    World Economic Forum, The Global Enabling Trade Report 2009: http://www.weforum.org/en/initiatives/gcp/GlobalEnablingTradeReport/index.htm

    European Centre for International Political Economy, A New Trade Agenda for Transatlantic Economic Cooperation:

    http://www.ecipe.org/a-new-trade-agenda-for-transatlantic-economic-cooperation/PDF

    Cato Institute, A Harsh Climate for Trade: http://www.freetrade.org/pubs/pas/tpa-041es.html

    ndice de comercio en EspaaRanking

    (sobre 121)Puntuacin

    (escala del 1 al 7)ndice 2009 27 4,7Acceso al mercado 75 3,9Administracin de fronteras 28 5,1Infraestructuras de transporte ycomunicaciones

    18 5,1

    Clima empresarial 38 4,8

    Fuente: World Economic Forum

  • TENDENCIAS DE FUTURO I NEWSLETTER DEL THINK TANK INSTITUCIN FUTURO

    16 I EL PRISMA LIBERAL

    tacin al bien comn, etc. As funcionael mercado.

    Lo que no se justifica es que la ga-ranta del Estado sea distinta para unosy otros. Si la jubilacin, entendida co-mo actividad, es igual para todos, debeser retribuida en la misma cantidad, y sialguno quiere recibir ms que acuda alos fondos privados, que no por privadotiene que ser elitista, ya que est abiertoa todo el que quiera.

    Como las cotizaciones financianadems otras contingencias, no slo lapensin personal futura, deber incluiruna cuota de solidaridad, y esta aporta-cin solidaria s que debe ser proporcio-nal a los ingresos personales, como su-cede con el resto de los impuestos. Perosin derecho a recibir ms que los de-ms, porque si fuera as, por el mismomotivo los que ms impuestos pagandeberan tener ms luz en las calles oms vigilancia en sus casas o recogerlesla basura los primeros, y as con todo.

    Evidentemente, adems de estesistema mixto obligatorio para cu-brir el mnimo establecido y la aporta-cin solidaria, y libre para el resto- lasituacin actual requiere otras medi-das como alargar la edad de jubila-cin, flexibilizar el mercado laboral,invertir ms en educacin y en pro-ductividad, etc. y, desde luego, no re-currir al gasto pblico, como se vienehaciendo. Pero es necesario que, tantoen las pensiones como en otros mbi-tos, vayamos sustituyendo una falsaimagen de la benevolencia del Estadode Bienestar por la de la libertad y laresponsabilidad personal, para dirigirnuestra economa por la senda ade-cuada. I

    blemas. En pocos meses la crisis finan-ciera ha causado estragos en todo elmundo, y en Espaa, tan dependientede la construccin y del turismo, nos hametido en una recesin, con un 17 porciento de paro que ha provocado undescenso del 7 por ciento en las cotiza-ciones y un notable aumento del gastosocial en subsidios. El aumento de la ta-sa de dependencia y la del paro, el des-censo en la actividad y en la productivi-dad, y el grave envejecimiento de la po-blacin espaola, que est invirtiendoaceleradamente nuestra pirmide po-blacional, han nutrido tanto esta cabe-za de la Hydra, que la han hecho extre-madamente peligrosa.

    Las alternativas no son muchas: oaumentamos las cotizaciones con laconsiguiente prdida de competitivi-dad; o incrementamos el gasto pbli-co, que se traducir en mayores im-puestos; o tiramos de dficit pblico ymayor endeudamiento, peligroso enun momento de necesidad de produc-tividad y financiacin exterior. As queno hay otra opcin que atacar al cora-zn del problema, y reformarlo desdedentro.

    La primera exigencia es descargaral sistema de paternalismo estatal enfavor de una mayor responsabilidadpersonal, y as recuperar la libertad so-bre nuestro futuro en lugar de dejarlaen manos del Estado. Es razonable queel Estado asegure a todos los trabaja-dores una jubilacin con una cierta ca-lidad de vida y que fije una cotizacinobligatoria para cubrir ese nivel en unfuturo. Tambin es lgico que los tra-bajos se remuneren de acuerdo a susexigencias, necesidades, riesgos, apor-

    Hacia dnde va nuestrosistema de pensiones?

    La crisis que estamos vi-viendo se asemeja a unaHydra, que te acorralacon sus siete cabezas y tedesorienta, y si, desespe-

    rado, arremetes ciegamente contraellas, la derrota es segura porque lanica salida es dirigir la defensa al co-razn de la bestia y no a sus extremi-dades, aunque se presenten comoamenazas inminentes.

    Es conocido que nuestro sistemade pensiones es pblico, obligatorio,contributivo y de reparto, enfocado acubrir las contingencias de invalidez,viudedad, orfandad y jubilacin. Secomplementa con uno asistencial ycon un incipiente sistema privado.

    Como la financiacin se cubre conlas cotizaciones de los actuales trabaja-dores, la salud del sistema dependerdel nmero de beneficiarios sobre el decotizantes. Del 1982 al 2008 los lti-mos crecieron de 10 a 20 millones y losprimeros de 4,5 a 8,5, por lo que la ra-tio de beneficiario por contribuyentedescendi de 0,6 a 04, lo que supusoun importante supervit en las cuentasde la Seguridad Social, y engord elFondo de Reserva hasta 58.593 millo-nes de euros, un 5,3 por ciento del PIB.

    Con estas cifras es difcil pensarque las pensiones formen parte delmonstruo, pero as es. Desde luego noes de las cabezas que ms se agitan,pero su mordida puede ser letal. Mu-chos, conscientes de ello, la miran conmiedo elevando sus voces para avisardel peligro, entre otros, el Crculo deEmpresarios, que ha elaborado uncompleto y certero documento que lesrecomiendo.

    Los factores que determinan la eco-noma se gestan poco a poco hasta queflorecen, cambiando la faz de los pro-

    IGNACIO FERRERO MUOZ Profesor de tica de la Actividad Econmica de la Universidad de Navarra

    Crculo de Empresarios, El sistema de pensiones: propuesta para una reforma necesaria:

    http://www.circulodeempresarios.org/wp-content/uploads/2009/06/Pensiones.pdf

  • N029 I 2009

    TENDENCIAS EN LA EMPRESA I 17

    Cmo mejorar la gestin de lasempresas pblicasA pesar de que en los ltimos aos ha existido una tendencia aprivatizar empresas pblicas, resulta innegable que todava haymuchas compaas dependientes del Estado. Su gestin, en al-gunos casos ineficiente, tiene un largo recorrido de mejora.

    Las privatizaciones de empresas pblicas, llevadas acabo sobre todo en las dcadas de los 80 y los 90 a lolargo de muchos pases desarrollados, no supusieronla completa desaparicin de entidades pblicas. Dehecho, con la actual crisis econmica, muchas de es-tas entidades han solicitado un mayor apoyo de losplanes de estmulo de los diferentes gobiernos paraconseguir mayor financiacin.

    Diversos estudios confirman que las empresaspblicas obtienen peores resultados que las privadas,puesto que carecen de presiones competitivas y deobjetivos financieros y sociales claros. Otro problemaaadido es el encontrar a trabajadores con talento,que suelen fugarse al sector privado. Sin embargo,existen ejemplos de compaas pblicas que hanconseguido colocarse casi al mismo nivel que las pri-vadas. El informe Improving performance at state-owned enterprises, firmado por The McKinsey Quar-terly, aporta algunas pistas al respecto.

    1. CLARIFICAR OBJETIVOS Y ASEGURAR UN MANDATO EXPL-

    CITO.

    Con demasiada frecuencia, las empresas pblicasoperan tras una cortina y revelan poca informa-cin ms all del mandato general. El hecho deque sus objetivos no estn claros, o la falta detransparencia para evitar comparaciones con elsector privado, pueden explicar esta falta de infor-macin. Pero se ha demostrado que es beneficiosohacer pblicos los objetivos financieros. En Suecia,por ejemplo, al operador ferroviario nacional se leencomend cumplir con los mismos estndaresque las industrias privadas respecto al rendimien-to y los objetivos no financieros, como mantener elnivel de empleo.

    Para conseguirlo, los managers obviamente de-ben poseer libertad de actuacin, para as no de-pender del gobierno de turno en el nombramientode altos cargos, lo que no siempre es fcil. Una tc-tica efectiva es presentar unos cuantos escenarios ymostrar las conexiones entre los resultados y lasmedidas necesarias para obtenerlos. Una vez con-seguido, es vital comunicar los nuevos objetivos fi-nancieros.

    2. CENTRAR LAS REFORMAS EN LAS REAS CON MAYOR PO-

    TENCIAL FINANCIERO.

    El escrutinio pblico y, por tanto, la presin para obte-ner resultados de manera rpida, es muy intenso. Losmanagers expertos suelen concentrar sus esfuerzos decambio en las reas que parecen tener un gran poten-cial financiero, en vez de embarcarse en una agendams amplia que podra fallar por falta de recursos. Aspues, se deben escoger los objetivos cuidadosamente, eincluso en ocasiones establecer equipos de trabajo espe-ciales. El presidente de la petrolera Pertamina, en Indo-nesia, cre grupos avanzados que sigui de cerca paraaumentar la velocidad y el impacto de ciertos proyectos.

    Algunos directivos van an ms lejos y separandel ncleo de su organizacin las reas con el mayorpotencial. Este aislamiento puede hacer que la em-presa genere modelos de trabajo aplicables al restode la organizacin, tal y como ocurri en la brasileaPetrleo Brasileiro (Petrobas), donde desde 1986 sehan invertido ms de 20 billones de dlares en desa-rrollar ventajas tecnolgicas en esta rea, lo que hasupuesto un aumento de la produccin: de 500.000barriles al da se ha pasado a producir 2,4 millones.

    3. REDEFINIR EL TALENTO.

    Como ya se ha mencionado, atraer talento y motivara los empleados son tareas difciles, debido a la habi-tual estructura jerrquica y burocrtica. Resulta to-do un reto redefinir el talento y hacer de estas em-presas una oportunidad nica para los posibles em-pleados, ms an cuando cargan con el estigma delo pblico. Pero el atractivo que aporta trabajar enproyectos con un impacto mucho mayor que los delsector privado ha resultado un gran elemento moti-vador para muchas compaas.

    Sobre el aspecto de motivacin interna, se debenplantear programas de remuneracin que premien alos trabajadores segn los objetivos conseguidos.Adems, debe cambiar la mentalidad tradicional porla cual la promocin a puestos de mayor responsabi-lidad se consigue segn el tiempo que se lleve en laempresa: se ha de implementar un sistema que pre-mie y promocione a los que obtienen un buen rendi-miento y que castigue a los que no lo hacen.

    Para muchas empresas pblicas eliminar a traba-jadores improductivos resulta difcil, al igual que con-tratar a empleados extranjeros. De ah la importanciade que los directivos insistan en la necesidad de eli-minar dichas restricciones, sobre todo en las reas enlas que el rendimiento de la empresa est manifiesta-mente por detrs que el sector privado. Los managersno deberan esperar que los Gobiernos lleven a caboreformas en las organizaciones; ellos las conocen me-jor que nadie y son quienes deberan impulsarlas. I

    Con dema-siada frecuen-cia, las em-presas pbli-cas operantras una corti-na y revelanpoca informa-cin

    Atraer talen-to y motivar alos emplea-dos pblicosson tareas di-fciles, debidoa la habitualestructura je-rrquica y bu-rocrtica

    The McKinsey Quarterly, Improving performance at state-owned enterprises:

    http://www.mckinseyquarterly.com/Improving_performance_at_state-owned_enterprises_2357

  • permitir que brote. Esta frase, atribuida a Mao, fueempleada por Kawasaki para confirmar que las in-novaciones pueden atraer a clientes inesperados eimprevistos. La regla nmero uno consiste en obte-ner financiacin; la segunda es descubrir quin estcomprando su producto. Una vez localizados, hayque saber por qu lo estn consumiendo y darles ra-zones para que lo sigan haciendo. Esto es muchoms fcil que preguntar a las personas por qu no es-tn interesadas y, a continuacin, intentar cambiarsu manera de pensar.

    6. Que no cunda el desnimo. La historia estllena de ejemplos de personas que en su da no cre-yeron en proyectos que ms adelante se demostrfueron autnticas revoluciones. Es el caso del presi-dente de IBM, Thomas Watson, quien hace ms demedio siglo afirm que el tamao total de usuariosdel mercado de ordenadores era cinco, tal vez, o laWestern Union, que no vio utilidad al telfono. Esasempresas se dejaron engaar por aquello que ya ha-ban producido y no se pararon a pensar en lo que se-ran capaces de producir en el futuro.

    En su blog How to Change the World(http://blog.guykawasaki.com), una de las webs deestrategia ms ledas, Kawasaki tambin aporta ide-as para los emprendedores, esta vez sobre lo que nohay que decir cuando se intenta vender un proyectoa un posible inversor.

    1. Nuestras previsiones econmicas son con-servadoras. En la prctica, muy pocos emprende-dores conocen cmo va a responder su negocio, asque poner datos concretos o enmascararlos comoconservadores no hace sino minar su credibilidad.

    2. Nadie est haciendo lo que hacemos noso-tros. Ante esta frase, Kawasaki slo obtiene dos con-clusiones lgicas: La primera, que nadie ms lo ha-ce porque no hay mercado para ello, y la segunda,que el emprendedor es tan negado que no ha sido ca-paz de descubrir a su competencia. Como regla ge-neral, si tienes una buena idea, cinco empresas in-tentarn hacer lo mismo. Si tienes una gran idea,quince compaas lo intentarn.

    3. Nadie puede hacer lo que hacemos noso-tros. El empresario ve detrs de esta frase demasia-da arrogancia, porque nadie ms lo puede hacerhasta que la primera empresa lo hace, y automtica-mente otras tantas se ponen a ello.

    4. Tenemos un equipo de calidad probada.Y quin certifica que ese equipo es tan bueno co-mo dicen?, se pregunta Kawasaki. Si fueran tanbuenos probablemente no estaran pidiendo dine-ro para comenzar el negocio, y tampoco diran queson buenos. Lo que s convence al empresario es undiscurso ms comedido: el equipo tiene experienciarelevante en la industria, va a hacer lo que haga fal-ta para triunfar y se va a rodear de los mejores di-rectores y asesores. I

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    18 I TENDENCIAS EN LA EMPRESA

    Espaa nunca se ha caracterizado por su elevado nmero deemprendedores, ms bien lo cont