Revista Insurrección N.442

of 24 /24
Edición No.442 Septiembre/15/2014 Revista Insurreción Edición No.442 Septiembre/15/2014 Revista Insurreción

description

Edición del 15 al 21 de septiembre de 2014. Revista del semanal del Comando Central del Ejército de Liberación Nacional

Transcript of Revista Insurrección N.442

Page 1: Revista Insurrección N.442

Edició

n No.4

42

Septie

mbre/1

5/2014

Revista

Insurreción

Edició

n No.4

42

Septie

mbre/1

5/2014

Revista

Insurreción

Page 2: Revista Insurrección N.442

EDITORIAL 4Jugando con Candela

En el Filo de la Navaja 8Autor: Cesar Flórez González

“Israel Ataca por Horror, NO por Error” 10Autor: Cesar Flórez González

Page 3: Revista Insurrección N.442

La Campaña Soy Capaz y las Murallas 12Autor: Luis Carlos Guerrero Ortega

Los sin Raíces 18Autor: Comandante Pablo Beltrán

Page 4: Revista Insurrección N.442

La soberbia imperial del gobierno de los Estados Unidos pasa del límite, poniendo en peligro la paz mundial bajo falsos pretextos altruistas como la defensa de los derechos huma-nos y la democracia, entre otros; estimulando y generando conflictos internos que desestabilizan y destruyen países

que avanzan en su propio y progresivo desarrollo; a la vez con su habitual hipocresía protege y afianza gobiernos que si oprimen a sus pueblos, pero le son incondicionales en sus políticas e intereses geopolíticos.

La historia está plagada de hechos a lo largo de la vida republi-cana, que sitúa a los Estados Unidos de Norteamérica como un peligro para los países del mundo amantes de la paz, defensores de la soberanía como nación y sus gobiernos buscan proporcionar el mayor grado de felicidad posible a sus gobernados.

EDITORIAL / Comando Central - COCE

4

Revi

sta

Insu

rrec

ción

Page 5: Revista Insurrección N.442

Jugando con Candela

En este 11 de octubre se re-memoran dos hechos de gran trascendencia internacional y donde aparece metida la mano funesta del gobierno de los Es-tados Unidos.

Hace 41 años, en un golpe de Estado promovido y organizado por los Estados Unidos bajo la supuesta “defensa de la demo-cracia” en alianza con la oligar-quía chilena, fue asesinado, el 11 de setiembre de 1973, Sal-vador Allende Presidente legí-timo que había sido elegido en 1970 en unas elecciones limpias por los obreros y demás secto-

res populares que respaldaron e hicieron suyo el programa de gobierno progresista, naciona-lista, defensor de la dignidad y soberanía de la Nación, con que se comprometió cuando asu-miera el gobierno y que cumplió en gran parte, en medio de obs-táculos materializados en cons-piraciones, sabotajes, huelgas motivadas por los empresarios, paralización de la economía, acaparamiento de productos alimenticios etc., produciendo escasez, incomodidades y otras medidas con el propósito de ge-nerar un estado de descontento

5

Revista Insurrección

Page 6: Revista Insurrección N.442

en las masas, que favoreciera el derrocamiento de su gobier-no, incitado por los medios in-formativos burgueses.

Los cambios que Chile necesita-ba y las mayorías de la nación reclamaba fueron impedidos y los que el Presidente Allende alcanzó a realizar fueron echa-dos para atrás por la dictadura represiva de Augusto Pinochet, impuesto por los Estados Uni-dos, y quien bañó al país con la sangre de insignes luchadores sociales, artistas, intelectuales de izquierda y enterró lo poco que había de democracia; im-plantó el neoliberalismo que en-riqueció aceleradamente unos pocos y empobreció aún más al pueblo.

Hoy las nuevas generaciones de chilenos se levantan exi-giendo los derechos sociales, civiles, económicos y el disfrute de la mayor felicidad posible como pueblo y que fueron trun-cados por la dictadura; ésta lo que logró con los miles y miles de asesinatos, desaparecidos, torturados, encarcelados y ex-patriados fue retrasar el pro-grama de Allende, pero hoy los chilenos vuelven a las calles a reclamarlos con fuerza y expe-riencia.

28 años después, en otro 11 de septiembre pero del 2001, se

produce un atentado terroris-ta múltiple y simultáneo donde son derrumbadas las simbólicas Torres Gemelas de New York y mueren más de tres mil perso-nas en el hecho, lo que conmo-vió el mundo al ocurrir en pleno corazón del imperio.

Ocurrido el atentado inmedia-tamente el Presidente Bush señaló como responsable al movimiento islámico Al-Qadela, dirigido por Osama Bi Laden, un prestigioso profesional suni-ta oriundo del reino de Arabia Saudita, aliado de los Estados Unidos en la lucha contra el comunismo, y vinculado por su familia petrolera con la familia Bush.

Hay muchas dudas, algunos estudios de analistas sostienen que fue un auto atentado, afir-mación que resulta factible ya que la historia de los Estados Unidos está plagada de hechos semejantes, cuando necesita justificar las guerras e inter-vención en otros países que le son incómodos o necesita de sus recursos para la industria, tal como ocurrió recientemen-te, para no hacer una lista in-terminable, en la guerra contra Irak con el pretexto de que su gobierno poseía armas de des-trucción masiva.

6

Revi

sta

Insu

rrec

ción

Page 7: Revista Insurrección N.442

Este hecho de las torres fue usado como pretexto para de-signar el terrorismo como ene-migo principal a nivel mundial, incluyéndolo junto a la “defensa de la democracia y los derechos humanos” como motivos Esta-dos Unidos, como “policía del mundo” para intervenir en los asuntos internos de los países y justificar las guerras de ocu-pación y tumbar gobiernos que le son incomodos y están en la mira de sus intereses económi-cos estratégicos.

Basado en esta política de las tres patas ocupó a Irak y e in-tervino en Libia armando a la oposición y a grupos de Al-Qaeda, derribando el gobierno legítimo de esos países, destru-yendo y dejando el más pro-fundo caos de gobernabilidad y conflictos internos. Ha querido actuar contra Irán y Venezuela, actualmente interviene en Siria armando y entrenando grupos de oposición al gobierno y de los que pretenden reconstruir el Estado islámico. Pero aho-ra hipócritamente anuncia que

va a intervenir apoyando a los grupos de oposición al gobier-no para que luchen contra sus socios de Al-Qaeda. Tras la aplicación de esa política está el interés en apropiarse del petró-leo de estos países, que hacen parte de lo que Bush denominó el eje del mal.

Intervino en Ucrania promovien-do el derrocamiento del gobier-no que le era incomodo, para montar uno de su aceptación, con lo cual se provocó una gue-rra interna donde varias provin-cias se han separado y pedido la integración a la Confedera-ción Rusa. Pero además con la intención de involucrar a Rusia en una guerra y así debilitarla en su afán hegemónico de crear la unipolaridad.

Juego peligroso que viene ha-ciendo los Estados Unidos y los países de la Unión Europea, que puede llevar a un enfrenta-miento que se salga del campo diplomático y lleve a una heca-tombe al mundo, ante la inope-rancia de la ONU y su Concejo de Seguridad.

Page 8: Revista Insurrección N.442

Cesar Flórez González

El mundo actual pareciera que como bola de nieve se despe-ñara irremediable al precipicio del no retorno.

Tenemos una inocultable crisis de cambio climático que pone en peligro la subsistencia de la humanidad y todo vestigio de vida sobre el planeta.

A la vorágine social y política, se le suman los destellos constantes e intermitentes de guerras locales que cada día aumentan de tona-lidad en casi todos los rincones de la tierra; guerras que tienen con indudable clarividencia un protagonista común: El Capitalismo Neoli-beral y el Imperialismo mundial.

Al ya deteriorado y maltratado ambiente del Medio Oriente donde El imperio rapa sus recursos bioenergéticas al precio de arrasar países enteros, sin importar el dolor y el sufrimiento de sus pueblos, se suma la peligrosa situación de inestabilidad política en el Norte de África con similares propósitos bajo el pretexto de garantizar “La Democra-cia” o “La seguridad de sus ciudadanos”.

No menos peligroso el juego de intenciones que el capitalismo en crisis promueve en Las Dos Coreas, con el fin destruir el modelo social que se construye en Corea del Norte desde hace más de 50 años.

Da la impresión que, la postura “radical” de Europa y los EE.UU. de Norteamérica va de la mano con la crisis irreversible que padecen en la actualidad este conjunto de naciones en su sistema económico

En el Filo de la Navaja

8

Revi

sta

Insu

rrec

ción

Page 9: Revista Insurrección N.442

que cada día requiere de recur-sos que solo son posible con un nuevo reparto del mundo tal cual aconteció en las dos guerras pla-netarias anteriores.

Los Gobiernos de Europa no asi-milan las experiencias de las dos conflagraciones mundiales ante-riores, donde sus países queda-ron completamente devastados, construyen irresponsablemente el escenario de la que podría ser la última y definitiva experiencia de destrucción total del territorio y sus poblaciones enteras, pues con sus comportamientos, atizan peligrosamente la llama del ho-locausto al lado del Gobierno de Los EE.UU. de Norteamérica, que provocan se desaten los “demo-nios satánicos” de las bombas nucleares que a lado y lado ma-nejan los “beligerantes”, alrede-dor del fuego ucraniano.

Lo más probable, como lo afir-man expertos en el asunto, no quedaría “piedra sobre piedra” en el planeta tierra, pues el mun-do actual posee las suficientes y sobradas ojivas nucleares como para hacer “volar como átomos” lo que hasta ahora queda de la deteriorado nave espacial que tal vez, sea la única en el univer-so con vida inteligente.

No crean neoliberales ingenuos que con sus bravuconadas van a humillar a los demás contrin-cantes; el mundo actual y mas quienes poseen igualdad de armamentos tienen el suficiente honor, vergüenza y valentía de morir antes que vivir de rodillas, aunque los horrores de las dos guerras universales anteriores sean anécdotas frente a lo que está por ocurrir por sus irrespon-sabilidades.

9

Revista Insurrección

Page 10: Revista Insurrección N.442

En cincuenta días de ataques militares indiscriminados, El Gobierno Sionista de Israel produce en el territorio pales-tino de La Franja de Gaza 2.120 muertos, de los cuales más del 90% son víctimas fatales civiles y un tercio de las mismas son niñas, niños y adolescentes.

Es el más desigual, desproporcionado e injusto ataque del tercer país más poderoso militar del planeta, frente a una desarmada comunidad que solo posee la justa resistencia para defenderse del criminal y genocida agresor.

Es la lucha de la alta tecnología aplicada a la ciencia militar, contra palos, piedras y una que otra granada artesanal de poco poder destructivo y de alcance limitado, pero sobre todo; es una lucha como dijera mi abuela: “pelea de tigre con burro amarrado”.

Son muchos los años de sufrimientos que carga a cuesta el pueblo palestino a causa de la monstruosidad producida por el genocida gobierno de Israel desde 1948, cuando La O.N.U. decide otorgar-le unilateralmente tierras palestinas a un gobierno supuestamente vocero de israelíes acosados, perseguidos y genocidiados por el macabro Adolfo Hitler en la Segunda Guerra Mundial; son 66 años hasta ahora, de martirios, diásporas, muertes, encarcelamientos, torturas y desplazamientos forzados de todo un pueblo a causa por demás injusta de sionistas judíos que aspiran no solo apode-

“Israel Ataca por Horror, NO por Error”

Cesar Flórez González

Page 11: Revista Insurrección N.442

rarse del territorio de Palestina, sino que también pretenden hacerlo en El Medio Oriente, primera reserva mundial de pe-tróleo del planeta y de paso, al mundo entero, como quiso ha-cerlo en su tiempo el Fascismo de Adolfo Hitler.

El heroico pueblo de Palestina requiere de la solidaridad in-ternacional de los pueblos; los palestinos por sí solo no pueden liberarse de la coyunda e igno-minia colonialista Israelí, quien cuenta además, con el apoyo descarado de los gobiernos de EE.UU., Inglaterra, Francia y la complicidad silente de “La Co-munidad Internacional” o socie-dad de países capitalistas que solo reaccionan virulentamen-te cuando sienten en peligro sus intereses económicos, pero cuando el sufrimiento es de los pobres del mundo, se hacen los de la vista gorda como en el ac-tual holocausto al pueblo pales-tino.

Es la hora de darle un parao al sionismo israelí, exigiéndole la devolución de las tierras confis-cadas a los palestinos, que cese el bloqueo militar y económico al pueblo, que se liberen a los presos políticos y se acaben los constantes hostigamientos; que se acabe la guerra injusta con-tra Palestina, pues de no hacerlo ahora, puede ser tarde y luego nos arrepintamos del robo a los recursos bioenergéticos como el petróleo, el agua, riquezas marí-timas de los palestinos, del Me-dio Oriente y del planeta entero.

Los sionistas, igual que los fas-cistas sueñan con un mundo de su raza superior, de su raza “es-cogida” y de su “tierra prome-tida” y para lograr tales fines, son capaces de aplicar métodos incluso, superiores en horror a los llevados a cabos por sus ver-dugos los fascistas hitlerianos en la Segunda Guerra Mundial. De eso, no nos debe caber la menor duda.

Page 12: Revista Insurrección N.442

El lunes 8 de septiembre se anunció en Colombia la campa-ña por la paz de los principales medios de comunicación y de aproximadamente dos centenares de empresas. Cam-paña que durará 30 días. Los organizadores de la cam-paña anuncian la presencia de los pesos pesados de la

economía, que es de carácter ciudadana y no tiene ningún interés partidista. Y durante ese mes se divulgaran frases como “soy ca-paz de creer”, “soy capaz de cambiar para crecer” o “soy capaz de brindar con mi rival”.

Sin en el afán de desconocer lo importante que pueda ser la cam-paña y que pueda despertar la presencia de muchos colombianos, es bueno hacer una reflexión sobre la campaña. Lo primero que llama la atención es que la campaña coincide con la semana de la paz, iniciativa que promueve desde hace muchos años la Conferen-cia Episcopal de Colombia y centenares de organizaciones sociales entre ellas la Asamblea por la Paz y otras convergencias de orga-nizaciones con el mismo fin.

Son dos escenarios distintos, pues la Semana por la Paz expresa una continuada y renovada lucha por la solución política dialoga-da al conflicto social y armado que padece el país, iniciativa lle-na de autenticidad y compromiso que no tiene ningún ingrediente económico publicitario. La campaña soy capaz, quiérase o no, va a aprovechar la aspiración de paz que ha conquistado un lugar

Luis Carlos Guerrero Ortega

La Campaña Soy Capaz y las Murallas

12

Revi

sta

Insu

rrec

ción

Page 13: Revista Insurrección N.442

privilegiado en los colombianos para aumentar sus ventas con los productos marcados con la Paz y todas su frases. La paz convertida en un negocio, fiel a la manera como han concebido la guerra.

Pero vale la ocasión para apun-tar otras cosas. Lo primero es que la paz para nosotros, y es-tamos seguros así es para mu-chos, no es una acción de treinta días. Sembrar la paz es una ac-ción larga en el tiempo, porque un país como el nuestro, que ha padecido los horrores de un conflicto social y político, que ha obligado a muchos miles de co-lombianos alzarnos en rebeldía y optar por las armas para ha-cer sentir el descontento social y

poder pronunciar otras políticas distintas al tratamiento represi-vo y terrorista del Estado, es un asunto de mayor complejidad y profundo compromiso.

La paz es mucha entrega y sin-ceridad cuando son los pode-rosos gremios económicos los que han hecho de la guerra una manera de acumular riquezas, de apropiarse de lo que es y debe ser colectivo, imponer la injusticia social que carcome al país, de afianzar la hipoteca de la soberanía nacional, excluir de la política a las organizaciones políticas y sociales de oposición negando su derecho a existir por la vía del genocidio y el te-rror. Precisamente muchos, para no decir que todos, de los anun-

13

Revista Insurrección

Page 14: Revista Insurrección N.442

ciadores de la campaña “soy capaz” han sido los promotores o han participado de toda estas políticas de guerra.

Lo segundo es que la paz va más allá de ponerme el zapa-to de los ofendidos por un rato para decir que estamos interio-rizando sus sufrimientos y esta-mos abiertos a la paz. Esto de sentir el dolor del humilde, del ofendido, del excluido y empo-brecido tiene que llevar a una rectificación en la conducta y en la voluntad política para trans-formar esas situaciones que ex-presan indignidad en situacio-nes de dignidad, de bienestar y democracia auténtica.

También, debe partir de reco-nocer por los gremios econó-micos que ellos han sido los propulsores de la violación al derecho de organización de los trabajadores y cuando es-tos los ha ejercido han sufrido chantajes, despidos, amenazas y asesinatos para destruir su colectividad. Requiere de una actitud franca ante el país para decir los empresarios que ellos de la mano de las políticas del Estado se han apropiado de los recursos y bienes de Colombia, han sometido a la economía a la total mercantilización en lugar de colocar la economía al servi-cio de las personas.

14

Revi

sta

Insu

rrec

ción

Page 15: Revista Insurrección N.442

Maldita mercantilización que de hecho ha llevado a dejar una población mayoritaria por fuera de la satisfacción de sus necesidades básicas, pues una población que no tenga capa-cidad monetaria para consumir los productos y bienes mercanti-lizados vivirá en la pobreza y la miseria. Sino allí están los calza-dos de los habitantes de la ca-lle fiel testimonio de esa cruda realidad.

Lo tercero es que si es sincera la apuesta por la paz por los me-dios y los gremios que le apun-tan a la campaña con la idea de que los colombianos deben expresar como es la paz, tienen

que tomar la iniciativa expre-sando por que han sometido a desplazamiento y destierro a más de 6 millones de colombia-nos, han usurpado sus bienes y propiedades y los han obliga-do a abandonar su territorio. Y ponerse el calzado del otro se-ría devolver todas esas tierras mal habidas que ha costado ya muchas muertes de líderes y lideresas que han organiza-do la lucha por la restitución de tierras y desmantelar el ejército anti restitución que fue el mismo que los expulsó solo que, aho-ra, cambian de nombre.

Finalmente corresponde a los dueños de los medios, que co-

15

Revista Insurrección

Page 16: Revista Insurrección N.442

mún mente resultan ser los mis-mos empresarios, que de cara a la paz rectifiquen en la manera en que informan a la población, población a la cual muchas veces criminalizan como a los vende-dores de la calle, a los jóvenes y otros sujetos de la sociedad preparando el campo de acción de agentes de la violencia. Los medios deberían permitir que sean divulgados distintas opi-niones y superar la banalización del conflicto. Los medios deben de dejar de ocultar la parte de la verdad que no refleja el pen-samiento del poderoso, de los capitalistas y sus intereses, de-jar de invisibilizar a los débiles y vulnerados, darle espacio a las ideas y palabras de las víctimas del modelo económico, social y político establecido en el país.

Al país le sería bueno y recon-fortante conocer cuál a ha sido la responsabilidad que han te-nido los promotores de la cam-paña “soy capaz” en el curso y aliento de la guerra, también a que tipo de transformaciones estructurales están dispuestos a cambiar para que crezca la fe-licidad, para que florezca la vida en toda la sociedad, de que vo-luntad los alienta para caminar con nuevos calzados porque los que hasta ahora han utilizado han servido es para potenciar la desigualdad social, la injusti-cia, la falta de democracia y de oportunidades para todos. En Colombia caben muchos mun-dos más allá de los negocios, de convertir todo en mercancía y ganancias, mercantilizar la vida y la naturaleza para acu-

Page 17: Revista Insurrección N.442

mulación y reproducción del ca-pital, naturaleza que también han convertido en víctimas.

No hay dudas que los colombia-nos queremos la reconciliación y superar la guerra, adoptar otra manera de tratar los conflictos que fluyen en cualquier socie-dad. Debe ser una reconciliación fundamentada en la verdad de manera abierta y pública, de cara a una ciudadanía que necesita conocer la verdad del conflicto social y la guerra arma-da y saber de la responsabili-dad de cada uno de los actores y sujetos.

Se cumplieron 400 años de la construcción de la muralla de Cartagena. Esta obra significó sudor, sangre y esclavización de miles de africanos. En esas murallas están las cámaras de

torturas y muerte a los luchado-res rebeldes. Allí están esas cá-maras como testimonio de esa barbarie que al día de hoy ejer-ce el Estado colombiano. Si algo habrá que celebrar mañana es el derribamiento de las mura-llas de la miseria, las murallas del racismo de Estado que to-davía se expresa en Cartagena y toda Colombia. Tenemos que oponernos al crecimiento de las murallas que siguen desplazan-do a las comunidades negras y populares de sus territorios an-cestrales como el Barrio Getse-maní, otrora símbolo de la lucha libertaria; de las intenciones de apropiarse de las islas e islotes de baja mar, territorios colecti-vos de las comunidades, por parte de las mafias de la urba-nización. La paz es romper esas murallas.

Page 18: Revista Insurrección N.442

El Homo Sapiens, que se suponía el más inteligente de la especie, en últimas está resultando menos sabio de lo que se creía.

Es motivo de gran preocupación, la manera progresiva como la humanidad pierde capacidad de percepción, aná-

lisis e ingenio, y en vez que una generación supere en estos cam-pos, a las que la antecedieron, desarrolla cada vez menos estas capacidades de la inteligencia superior.

A finales de 2013, el sitio Edge.org preguntó a intelectuales de todo el mundo, ¿qué es lo que nos debería preocupar?

Douglas Rushkoff, el analista de medios, y filósofo de la comunica-ción, respondió:

“Debemos preocuparnos por la caída del sistema nervioso huma-no. Deberíamos de preocuparnos de que algo –probablemente ambiental, pero posiblemente más sutil que eso– está afectando nuestra capacidad de procrear nuevos seres humanos con apara-tos perceptuales que funcionen coherentemente. Deberíamos de preocuparnos por lo que esto significa para el futuro económico de nuestra sociedad, deberíamos de preocuparnos por lo que esto significa para el futuro de la cognición colectiva y la conciencia de nuestra especie”.

Comandante Pablo Beltrán

Los sin Raíces

18

Revi

sta

Insu

rrec

ción

Page 19: Revista Insurrección N.442

Evgeny Morozov, el crítico de la tecnología y de la Internet como medios enajenantes, precisó:

“Me preocupa que conforme aumenta el poder para resolver problemas de nuestras tecnolo-gías, se deteriora nuestra habi-lidad para distinguir entre pro-blemas importantes, triviales o incluso inexistentes”.

Desde 2010, el científico Frank Fenner (1914-2010) senten-ció que la raza humana se ex-tinguiría en los próximos 100 años, a causa del severo daño que infringimos al medio am-biente, y que ya es demasiado tarde para poder evitarlo. ¿No es ésta, la máxima prueba de nuestra falta de inteligencia?

La conversión de la tecnología en un gran fetiche, opera como brazo decisivo para extender la estupidez en todas las mentes humanas, en cada rincón del planeta.

Por su parte, Peter Burke (1937), catedrático de historia cultural de la Universidad de Cambridge, sostiene que:

“En los últimos 200 años hemos vivido un

proceso de aceleración de la Historia. La gente tiene la sen-sación de haber perdido sus raí-ces y de sentirse desorientada. Y el tipo de pasado que la gen-te quiere conocer es el pasado que ha vivido o que le han con-tado en su casa” (1).

Pausar la aceleración de la vida puede permitirnos reflexionar, sobre cómo han ido aparecien-do los fetiches en la conciencia humana y por qué, al ir tras ellos en alocada carrera, nos encontramos hoy en un callejón, casi sin salida.

Las fantasías de la mente hu-mana

Las primeras fantasías enraiza-das en la conciencia humana, que perviven hasta hoy, son las asociadas a las religiones. En sus estudios, el sabio Federico Engels (1820-1895), concluyó que:

“La Religión no es más que un reflejo fan-tástico, en las cabezas de los hombres, de los poderes

Page 20: Revista Insurrección N.442

externos que dominan su exis-tencia cotidiana. Un reflejo en el cual las fuerzas terrenas cobran forma de supra terrenas”.

Sigmund Freud (1856-1939), el padre del sicoanálisis, las des-cribió también con gran preci-sión:

“Los sentimientos de amor y te-mor de dios, no tienen su origen en Dios, sino en los seres huma-nos. Son sentimientos de frus-tración dirigidos por el hombre a un ser imaginario que preten-de sea su padre”.

La controversia entre fantasía y ciencia se libra desde los oríge-nes de la humanidad, y en ella los hitos que marcan un avance son inolvidables.

El astrónomo Nicolás Copérnico (1473-1543), el último año de su vida dio a conocer el resul-tado de las investigaciones, que demostraron el funcionamiento del sistema planetario, en el que la tierra gira alrededor del sol y no al revés, como hasta ese momento sostenían los teó-logos.

Tres siglos más tarde, el natu-ralista Charles Darwin (1809-1882) formuló la doctrina de la evolución, que demuestra cómo la humanidad es producto de la evolución de las especies ani-males, que dejó atrás el crea-

cionismo, defendido por las re-ligiones.

Sigmund Freud avanzó más allá de la conciencia, para estudiar el inconsciente humano, como factor que también rige la con-ducta, bajo leyes distintas a la racionalidad. Los sueños desde entonces se convirtieron en ob-jeto de estudio científico y de-jaron de ser tema exclusivo de adivinos y brujos.

Al mismo tiempo nació el cine, como industria productora de sueños, maldecida por el li-terato Francis Scott Fitzgerald (1896-1940), porque:

“Las películas nos han robado nuestros sueños. De todas las traiciones esta es la peor”.

Desde sus inicios el cine, raptó la posibilidad de soñar, hoy más de un siglo después, la refina-ción que ha logrado le confiere un control y manipulación men-tal de alcances desmedidos.

Relata Umberto Eco (1932) que en una encuesta hecha en In-glaterra, los jóvenes no pudie-ron distinguir entre quién era mito y quién existió realmente, cuando les preguntaron sobre Robín Hood y Winston Churchill. Esta desorientación es obra de la industria del cine.

Page 21: Revista Insurrección N.442

La hechicería de lo virtual

Si hasta el siglo anterior, la cien-cia luchó por desbrozar fanta-sías y fetiches de la mente hu-mana, en el presente siglo hace todo lo contrario, porque ahora inocula el mercado y la tecnolo-gía, como los fetiches que mue-ven la conducta de la gente.

El sistema capitalista ya va en el sexto año de destorcida, luego del desinfle de la burbu-ja financiera, que le recuerda que lo real de la economía es la producción y que la especula-ción con el dinero, es apenas un asunto virtual y ficticio.

Igual sucede con la visión esta-dounidense de la guerra, que rinde culto el fetiche de la tec-nología, resquebrada luego de sus aventuras bélicas en Asia, a 16 mil kilómetros de Washing-ton.

A principios de siglo, los gran-des almacenes en Colombia, lugar de compra de las clases medias, lo que más vendían era comestibles y ahora, los consu-midores en lo que más gastan es en artículos de tecnología.

El plan del Banco Mundial es in-crementar la cantidad de la cla-se media en toda la Tierra, en 2030, hasta los 3 mil millones de personas. ¿Qué va a quedar del planeta luego de este gi-gantesco salto de consumismo?

El reverso de la moneda lo muestra un estudio realizado por la London School of Econo-mics, cuyas conclusiones dicen que para 2030, habremos re-trocedido al grado de desigual-dad social de los tiempos de la reina Victoria (1837-1901).

Hay que escuchar a Freud, para comprender el proceso de con-vertir a la gente, en simple con-sumidora:

“El ser humano ha llegado a ser, por así decirlo, un dios con pró-tesis; bastante magnífico cuan-do se coloca todos sus apara-tos, pero éstos no crecen de su cuerpo, y a veces le procuran muchos sinsabores”.

¿Qué diría hoy, al verlo usar dispositivos de lectoescritura, comunicación, cine, video, tele-visión, radio, audio, fotografía, juego, geo posicionamiento, re-lojes y medidores corporales de toda clase?

Menos obediencia, más valentía

En un luminoso ensayo del no-velista, cineasta y periodista de investigación Andre Vltchek, lla-ma a la rebelión contra las nue-vas formas de esclavitud:

“Muchas naciones, incluidas las de Europa y Norteaméri-ca, sucumben crecientemente

Page 22: Revista Insurrección N.442

al adoctrinamiento y la homo-geneidad intelectual, el valor desaparece… No es porque ‘la gente haya cambiado’, sino porque el mundo en el que vi-vimos se está volviendo cada vez más obediente y comedido y las principales fuentes de in-formación (medios de masa), así como las fuentes que con-forman la opinión pública y los modelos conductuales de los ciudadanos (medios sociales), están totalmente controladas por grupos corporativos y polí-ticos conservadores y sus inte-reses…

La gente solía ser influida e inspirada por grandes pensa-dores, novelistas y cineastas, ahora es conformada por men-sajes de 160 caracteres de los medios sociales y por todos esos creadores de opinión que tratan de convertirla en super-ficial, impasible, complaciente y cobarde…

Este régimen actual, este ‘Nue-vo Orden Mundial’, que en rea-lidad no tiene nada de nuevo, hace todo lo que puede para revertir el desarrollo natural, volver a encerrarnos en la des-moralización de algún dogma-tismo obsoleto al estilo religio-so. Somos forzados; nos están condicionando para creer en el capitalismo, en un estilo oc-

cidental de ‘democracia multi partidos’, en la superioridad de los conceptos occidentales.” (2).

Como la hegemonía capitalista es grande, la tarea emancipa-toria es de igual tamaño, pero no por grande hay que poster-gar su inicio. En la cotidianidad se concreta la búsqueda de raí-ces, de saber y de amar, para, solidarios con la humanidad sufriente, estar al lado de sus luchas.

A propósito, en la clausura del reciente Congreso del Movi-miento de los trabajadores ru-rales sin tierra (MST) de Brasil, al dirigirse a los activistas y mi-litantes, un dirigente nacional hizo este llamado:

“Hay que hacer más trabajo de base y mantener menos en Fa-cebook”.

-------------------

Notas

1. h t t p : / / s o c i o l o g o s .com/2013/12/02/peter-burke-la-estrategia-del-miedo-pa-ra-evitar-la-revuelta-es-una-constante-histórica/

2. “Tengo miedo, ¡por lo tanto soy valiente!” Andre Vltchek, Counter Punch. Traducido para Rebelión por Germán Leyens, 14-02-2014.

Page 23: Revista Insurrección N.442
Page 24: Revista Insurrección N.442