Bolet­n Salesiano Marzo - Abril 2013

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Boletín Salesiano Marzo - Abril 2013

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  • 3R E C T O R M A Y O R

    Boletn alesiano

    377

    ISSN 1390 - 4094 Marzo - Abril 2013

    BOLETN

    el Papa latinoamericanoFrancisco,

  • 4R E C T O R M A Y O R

    Boletn alesiano

    3 Editorial

    4 Rector Mayor Les toca a los malos temblar6 Experiencia educativa 40 aos de un caminar junto a DIOS8 Memoria histrica Experiencias pedaggicas renovadoras salesianas10 Reflexionemos En defensa de Constantino12 Perfil Somos Don Bosco que camina soando!14 Voluntariado salesiano Dos jvenes voluntarias uruguayas en nuestra Inspectora 16 Familia Salesiana Los SS. CC.17 Tema central Religin y Dignidad Humana

    21 Vida nueva Padre Luis Arba22 Mundo salesiano

    23 En la Mitad del Mundo

    24 Misiones Una vida consagrada al servicio de la misin26 Educacin El Evangelio de la alegra28 Formacin El Ao de la Fe (1)30 Santidad Itinerario de la causa debeatificacin del P. Carlos Crespi Croci, sdb32 Nuestras obras OficinadePlanificacin y Desarrollo Inspectorial34 Domingo Savio

    Francisco (en latn, Franciscus PP.), de nom-bre secular Jorge Mario Bergoglio (Buenos Ai-res, Argentina, 17 de diciembre de 1936), es el 266. y actual papa de la Iglesia catlica y jefe de Estado de la Ciudad del Vaticano. Sacerdote que se caracteriza por su carisma y humildad. Pide una Iglesia pobre para los pobres y con un concepto muy claro para no-sotros: Los muchachos no piden que levante-mos un muro para que tengan un lmite, sino que los ayudemos a crecer en libertad.

    Nuestra portada

    Director:P. Javier Herrnboletin@salesianos.org.ec

    Lic. Marcelo Meja, Delegado para la Comunicacin Social

    Editora:Tatiana Capelocomunicacion@salesianos.org.ec

    Consejo Editorial:P. Javier Herrn, Lic. Tatiana Capelo, Sor Lupe Erazo, fma

    Colaboradores:Agencia ANSP. Juan Bottasso, sdbP. Pedro Creamer, sdbP. Juan Crdenas, sdbP. Jaime Morales, sdbP. Diego Clavijo, sdbP. Alejandro Saavedra, sdbLuis lvarez RodasKarina YpezGabriel TernArturo LastraDiego Morales

    Correccin y estilo:Marcia Pea Andrade

    Diseo de maqueta:Patricio Llivicura Piedra

    Diseo, diagramacin:Vicente Condo Z.

    Ilustracin:Eduardo Delgado

    Impresin y Distribucin:Centro Grfico Salesiano - CuencaTelf.: 072 83 17 45 - Ext. 20115(distribucion@salesianos.org.ec)

    Suscripciones:boletin@salesianos.org.ec

    Boletn de la Familia Salesiana del EcuadorPublicacin Bimestral N. 377Tiraje: 9200BS: Madrid E12-68 y AndalucaApartado 17.01.2303-QuitoTelf.: 256 64 84 ext. 108Fax: 254 14 36www.salesianos.org.ec

    377

    ISSN 1390 - 4094 Marzo - Abril 2013

    BOLETN

    el Papa latinoamericanoFrancisco,

  • 5Boletn alesiano

    La Eucarista, la Virgen Auxiliadora y el Papa son las devociones que identifican la espiritualidad juvenil salesiana heredada de Don Bosco. Para el santo de los jvenes que vivi un perodo histrico particularmente muy complicado para la Iglesia, la obediencia y devocin al Papa eran la expresin de su adhesin segura a Cristo.

    Este ltimo mes (febrero-marzo) como Iglesia hemos vivido con intensidad la renun-cia al ministerio petrino por parte de Benedicto XVI y, por otro lado, la eleccin del primer Papa de nuestro continente que ha asumido por nombre Francisco.

    El gesto inusitado de Benedicto XVI se ha convertido en profeca de libertad y valen-ta que nacen de la obediencia al Espritu y que debe reinar al interno de la Iglesia. Como dice el Rector Mayor: la historia har ver su grandeza humana, su vigor intelectual, su profunda vida espiritual, su amor indiviso a Cristo y su magnfico ser-vicio a la Iglesia y al mundo.

    La eleccin del Cardenal Jorge Mario Bergoglio como nuevo Siervo de los siervos de Dios ha trado mucha esperanza dentro y fuera de la Iglesia. El hecho de ser el primer Papa latinoamericano hace pensar en una mayor sensibilidad por mirar las cosas desde la periferia; el primero que elige como nombre Francisco como claro de-seo de que sean la pobreza, la paz y la defensa de la creacin los signos evanglicos que deben caracterizar a la Iglesia; y es el primer religioso de la Compaa de Jess que pasa a ocupar la sede misma de Roma.

    Para la Congregacin y la Familia Salesiana es una verdadera bendicin y un signo de los tiempos tener al Cardenal Jorge Mario Bergoglio, jesuita, arzobispo de Buenos Aires como nuestro Papa. El mundo espera de la Iglesia mayor cercana, misericordia, fraternidadde alguna manera como soaba Don Bosco: una familia, una casa, un patio donde quepan todos.

    Como hijos de Don Bosco al igual que lo hacan los muchachos del Oratorio de Val-docco podemos gritar: Viva el Papa!, como expresin de nuestra fidelidad a la Iglesia y del compromiso por continuar nuestro humilde servicio, siendo de verdad educa-dores en la fe de los jvenes, sobre todo de los ms pobres.

    VIVA EL PAPA!

    P. Marcelo Farfn, sdbInspector de los salesianos en el Ecuador

    Editorial

  • 6R E C T O R M A Y O R

    Boletn alesiano

    DON BOSCO EDUCADORPASCUAL CHVEZ VILLANUEVA

    Don Bosco NARRA

    Yo era un muchachito vivaracho y atento que, con el permiso de mam, iba a las varias fiestas de pueblo donde actuaban saltimbanquis y pres-tigiadores. Me situaba siempre en primera fila, los ojos fijos en los movimientos con que trataban de distraer al pblico. Poco a poco lograba descubrir sus trucos, re-gresando a casa los repeta por horas y horas. Con fre-cuencia no lograba el efecto deseado. No ha sido fcil caminar sobre esa bendita cuerda tendida entre dos rboles. Cuntas cadas, cuntas rodillas sangrando! Y cuntas veces me dieron ganas de dejarlo todo! Volva a comenzar sudado, cansado, a veces tambin decepcio-nado. Despus, un da tras otro, lentamente, lograba el equilibrio, me daba cuenta que mis pies descalzos ad-heran a la cuerda, se hacan una cosa sola con los pasos, y entonces me soltaba contento en repetir e inventar otros movimientos. He aqu por qu, cuando hablaba a los muchachos, les deca: Limitmonos a las cosas fciles, pero hagmoslas con perseverancia. Esta es mi pedago-ga: sin revuelos, fruto de muchas victorias, de derrotas igualmente numerosas, enfrentadas con la testarudez que era una de mis caractersticas ms notables.

    De esta forma ha nacido mi estilo de educar: sin palabras gruesas y difciles, sin grandes esquemas ideolgicos, sin referencias a una serie de autores ilustres. As ha nacido mi pedagoga: aprendida en los potreros de los Becchi, ms tarde en las calles de Chieri, todava ms tarde en las crceles, en las plazas, en los arrabales de Valdocco. Pedagoga construida en un patio.

    Valenta la saqu a relucir algunos aos ms tarde cuan-do, llegando a Chieri para continuar los estudios, fui aco-gido por el profesor frente al alumnado con una frase poco halagadora: Este muchacho es un topo descomunal o es un gran talento. Haba para quedar absolutamente mortificado. Recuerdo que sal del apuro diciendo: Algo intermedio, seor: soy un pobre joven que desea cumplir con su deber y adelantar en los estudios.

    Sin contar que de por medio haba ese bendito sueo de los 9-10 aos (sueo que se haba repetido otras veces ms!), que me vena martilleando, y el deseo de hacerme sacerdote para los jvenes se iba haciendo cada vez ms fuerte Entonces hice algo que de verdad me caa mal, antes bien, logr de mi carcter una brillante victoria, una verdadera conquista: tend la mano pidiendo ayuda, un algo, con tal de llevar a cabo mi sueo. Confesar ms tarde a algn salesiano: T no sabes cunto me ha costa-do pedir limosna. Con mi temperamento orgulloso no era por cierto fcil llegar a la humildad de tener que pe-dir. Mi valor estaba alimentado por una gran confianza en la Providencia, y tambin esto lo haba aprendido de mi madre. En su escuela haba aprendido una regla que me guiaba siempre: Cuando me topo con una dificultad, hago como quien encuentra el camino bloqueado por un peasco enorme; si no puedo quitarlo, le doy la vuelta.

    Y te aseguro: peascos enormes los he encontrado nu-merosos en mi camino. Cito algunos, brevemente.

    LES TOCA A LOS MALOS TEMBLAR DELANTE DE LOS BUENOS Y NO A LOSBUENOS DELANTE DE LOS MALOS

  • 1860, por ejemplo, fue un ao tpicamente difcil. Haba muerto el P. Cafasso, mi amigo, confesor y director espi-ritual: la falta que me haca su presencia, su consejo y tambin su ayuda econmica!

    Despus, de parte del Gobierno, llegaron graves di-ficultades, autnticos peascos enormes; registros dirigidos y demoledores en Valdocco, como si yo fuera un delincuente. Mis jvenes vivan en el terror, mien-tras policas armados se metan en todos los rincones. Las pesquisas seguan creando un clima de miedo y de inseguridad. Ped por escrito audiencia al ministro del interior Luigi Farini. Tuve las agallas de decirle con hu-milde firmeza: Para mis jvenes exijo justicia y reparacin de honor, no sea que les vaya a faltar el pan de la vida. S que arriesgaba en grande, porque esos hombres de Go-bierno eran anticlericales, pero tuve el coraje necesario. Y as, poco a poco, las pesquisas cesaron.

    Jams me di por vencido! Les deca a los muchachos: La valenta de los malos existe solo gracias al miedo que se les tiene. Sean valientes y vern cmo se achican. Una bienhechora francesa me haba enviado desde Lion una estampita con una frase que no haba olvidado nunca y que me iba guiando: S con Dios como el pajarillo que siente temblar la rama y, pese a ello, sigue cantando, pues sabe que tiene alas. No era solo una expresin potica, sino un acto de valiente confianza en la Providencia del Seor, porque solamente l es el dueo de nuestros co-razones.

    Cuando llegaba el momento de salir de vacaciones sola hablarles as a mis jvenes: Sean hombres y no ramas que el viento agita! Frente alta, paso firme en el servicio de Dios, en casa y fuera, en la iglesia y en la calle. Qu es el respeto humano? Un monstruo de cartn que no muerde. Qu son las palabras presumidas de los malos? Burbujas de jabn que se