La Critica Popperiana Al Histori

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"LA CRÍTICA POPPERIANA A LA JUSTIFICACIÓN TEÓRICA DEL HISTORICISMO POLÍTICO". Enrique Muñoz Mickle La tesis que intento establecer en este trabajo es que la crítica de Popper a la justificación teórica del historicismo está fundada en definitiva en una decisión de carácter moral. Popper entiende, en general, por historicismos a las concepciones que sostienen que la historia es una ciencia que trata acerca de ciertas leyes subyacentes de carácter universal y necesario que determinan el desarrollo histórico de los acontecimientos humanos, de tal modo que el conocimiento de las mismas permitiría predecir tales acontecimientos. La pretensión del historicismo de haber capturado de una vez y para siempre la clave del devenir histórico ha servido, a juicio de Popper, de apoyo a distintos proyectos de ingeniería política holística o utópica, cuyo resultado práctico ha sido el sacrificio de muchos hombres y mujeres en nombre de un ideal de sociedad con un claro contenido utópico y, por lo tanto, probablemente no realizable. Al respecto su opinión es lapidaria: “la tentativa de llevar el cielo a la tierra produce como resultado invariable el infierno” 1 . Popper se propone demostrar que esta pretensión, especialmente por sus consecuencias morales, no se encuentra justificada y que, además, no es justificable de ningún modo a partir de las condiciones propias del saber científico. La estrategia metodológica de Popper en este punto consiste en establecer cuál es el alcance del saber histórico y, conforme a ello, a qué tipo de conclusiones se puede seriamente comprometer. Esto significa, en otros términos, precisar cuál es el estatuto epistemológico de la historia y qué información puede razonablemente proporcionar para justificar decisiones políticas. I La cuestión del método Es inevitable para los efectos de esta exposición presentar algunos aspectos generales del método hipotético deductivo, puesto que Popper postula un concepto unificado de la ciencia y 1 Popper, K. La sociedad abierta y sus enemigos, Paidós, Barcelona, 1982 1

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"LA CRTICA POPPERIANA A LA JUSTIFICACIN TERICA DEL HISTORICISMO POLTICO"

"La crtica popperiana a la justificacin terica del historicismo poltico".

Enrique Muoz Mickle

La tesis que intento establecer en este trabajo es que la crtica de Popper a la justificacin terica del historicismo est fundada en definitiva en una decisin de carcter moral.

Popper entiende, en general, por historicismos a las concepciones que sostienen que la historia es una ciencia que trata acerca de ciertas leyes subyacentes de carcter universal y necesario que determinan el desarrollo histrico de los acontecimientos humanos, de tal modo que el conocimiento de las mismas permitira predecir tales acontecimientos.

La pretensin del historicismo de haber capturado de una vez y para siempre la clave del devenir histrico ha servido, a juicio de Popper, de apoyo a distintos proyectos de ingeniera poltica holstica o utpica, cuyo resultado prctico ha sido el sacrificio de muchos hombres y mujeres en nombre de un ideal de sociedad con un claro contenido utpico y, por lo tanto, probablemente no realizable. Al respecto su opinin es lapidaria: la tentativa de llevar el cielo a la tierra produce como resultado invariable el infierno.

Popper se propone demostrar que esta pretensin, especialmente por sus consecuencias morales, no se encuentra justificada y que, adems, no es justificable de ningn modo a partir de las condiciones propias del saber cientfico. La estrategia metodolgica de Popper en este punto consiste en establecer cul es el alcance del saber histrico y, conforme a ello, a qu tipo de conclusiones se puede seriamente comprometer. Esto significa, en otros trminos, precisar cul es el estatuto epistemolgico de la historia y qu informacin puede razonablemente proporcionar para justificar decisiones polticas.

I

La cuestin del mtodo

Es inevitable para los efectos de esta exposicin presentar algunos aspectos generales del mtodo hipottico deductivo, puesto que Popper postula un concepto unificado de la ciencia y que sta se define por el mtodo; esto es, que hay esencialmente un mtodo al cual debe adscribirse todo saber que pueda legtimamente denominarse cientfico; y que, por otra parte, su crtica al historicismo apunta a demostrar el carcter pseudocientfico de sus predicciones histricas, en la medida que no satisfacen los requisitos del mtodo.

Como es sabido, Popper sostiene que no es posible justificar afirmaciones universales a partir de un nmero limitado de observaciones particulares, puesto que no es posible establecer un principio, ni lgico ni metafsico, que autorice el paso de una serie limitada de observaciones a una afirmacin ilimitada, de modo que cualquier intento inductivista y su correlato verificacionista estn condenados irremisiblemente al fracaso. Sin embargo, desde una perspectiva estrictamente lgica, basta un ejemplo en el cual no se cumpla lo que el enunciado universal afirma para que ste tenga que ser considerado falso. No hay una induccin psicolgica ni una induccin lgica. Slo la refutacin de una teora puede ser inferida de datos empricos y esta inferencia es puramente deductiva

Popper piensa que el nico mtodo racional para la ciencia consiste en buscar no los casos que confirmen la teora sino, por el contrario, aquellos que puedan falsarla. La teora, por lo tanto, no aparece como el resultado de un conjunto de observaciones empricas sino como una conjetura plausible. Segn Popper, la actitud del cientfico no es la del espectador pasivo que espera la recepcin de los datos empricos que le suministren las pruebas que le permitan sostener una proposicin universal; ms bien, la compara con la de un observador que provisto de una linterna se introduce en un lugar oscuro buscando contrastar sus observaciones de acuerdo a un plan preconcebido.

Lo que el observador cientfico hace es formular conjeturas que luego intenta contrastar en la experiencia a travs de enunciados falsadores de la teora. El mecanismo, lgicamente hablando, procede as: dada una afirmacin condicional del tipo si p entonces q, la negacin del consecuente implica la negacin del antecedente. En la relacin condicional si p entonces q, p est formado por una premisa mayor constituida por las leyes tericas generales las conjeturas que se intenta contrastar y por una premisa menor que contiene lo que Popper denomina las condiciones iniciales, expresadas en forma singular; q, por su parte, es el enunciado de contenido emprico que constituye la prediccin del hecho particular -o efecto- que se sigue de la afirmacin conjunta de la mayor y la menor. De este modo la no ocurrencia de q pone en cuestin la teora. Sin embargo, como es manifiesto, la ocurrencia de q no permite verificar p, sino tan slo establecer que la teora no ha sido falsada y es, por lo tanto, apenas corroborada . La corroboracin de una teora no significa que sea declarada verdadera. Las teoras o conjeturas no pueden ser contrastadas directamente; esto es obvio, pues no hay hechos universales. El punto de contacto entre las teoras y la realidad es el enunciado de contenido emprico predicho por la afirmacin conjunta de las leyes universales y las condiciones iniciales: Las observaciones y los experimentos repetidos funcionan en la ciencia como test de nuestras conjeturas o hiptesis, es decir, como intentos de refutacin.

El mtodo popperiano, a pesar de su razonabilidad lgica, est sin embargo sujeto a crticas importantes. La primera de ellas apunta a la dificultad de definir el carcter crucial de la observacin falsadora, puesto que ninguna observacin es absoluta; adems, dado que frecuentemente no se trata de una conjetura aislada, sino que -como frecuentemente ocurre- la teora implica otras conjeturas, es difcil establecer cul de ellas es la que ha sido falsada por el enunciado observacional. El mismo enunciado observacional, como bien hace notar Popper, tiene un carcter conjetural, pues los trminos con que se construye, al tener un alcance universal que impide conectarlos directamente con una experiencia observacional, implican conjeturas. Por otra parte, como las condiciones iniciales son generalmente una conjuncin de enunciados, tambin es posible que en ellos se produzca un problema que no necesariamente afecte a la conjetura como tal. La segunda crtica, alude a la idea de que siempre es posible introducir hiptesis auxiliares que modifiquen el alcance de la teora o debiliten la fuerza falsadora contenido emprico del enunciado observacional. Popper piensa que una teora debiera ponerse a recaudo de estas eventuales soluciones indicando de antemano el universo de falsadores de los que debera dar cuenta y slo sera legtima la introduccin de una hiptesis ad hoc si sta no debilita el contenido emprico de la teora en cuestin. En rigor, la teora, ms que afirmar qu es lo que debera acontecer, debe indicar en trminos prohibitivos lo que no debe acontecer. Cuanto mayor sea el contenido emprico de las consecuencias implicadas en la teora, mayor ser su fuerza cientfica, puesto que el nmero de falsadores aumenta. El mayor nmero de falsadores potenciales que contemple la teora aumenta el nivel informativo de la misma y su grado de probabilidad naturalmente disminuye, puesto que su nivel de exposicin aumenta. La conclusin que de aqu se puede extraer es que si la teora asume mayores riesgos y no es falsada, su grado de verosimilitud es mayor.

La idea de la corroboracin de las teoras, conforme a los criterios antes sealados, determina un mayor nivel de confianza en las mismas, lo cual significa que es racional preferir aquellas que han sido sometidas o que pueden, al menos someterse a un mayor nmero de testeos falsadores. En todo caso, Popper sostiene que es un error confundir la corroboracin de una teora con su nivel de probabilidad; al respecto dice que la probabilidad de un enunciado (...) es siempre mayor cuanto menos es lo que afirma el enunciado: es inversamente proporcional al contenido o al poder deductivo del enunciado y, por ende, a su poder explicativo. De acuerdo con esto, todo enunciado interesante y vigoroso debe tener una probabilidad baja; y viceversa: un enunciado con una probabilidad alta carecer cientficamente de inters porque es poco lo que afirma y no tiene ningn poder explicativo. Aunque busquemos teoras con un alto grado de corroboracin, como cientficos no buscamos teoras altamente probables, sino explicaciones; es decir, teoras poderosas e improbables a lo cual aade como corolario- La concepcin opuesta, la de que la ciencia tiende a la alta probabilidad, es un producto caracterstico del verificacionismo.

Si bien los testeos no permiten decidir acerca de la verdad de las conjeturas, tienen sin embargo una virtud importante: el acercamiento progresivo a la verdad por medio de la eliminacin de las teoras manifiestamente falsas. Cuando una teora es refutada por la experiencia, significa que se est ante un problema y que es necesario revisarla o bien sustituirla por nuevas conjeturas de mayor poder explicativo que sean capaces de resolver de mejor manera las dificultades que la anterior dej planteadas. Hay aqu, obviamente, un darwinismo cientfico: sobreviven las teoras exitosas; al respecto afirma Popper que nuestra teora ltima y mejor es siempre un intento de incorporar todas las refutaciones anteriores y de explicarlas de la manera ms simple; lo cual significa (...) de la manera ms testable.

Lo anterior abre la cuestin acerca de si las conjeturas tienen slo un sentido instrumental, dado que la certeza, en un sentido fuerte, queda excluida en razn del carcter conjetural de las teoras. Popper sostiene enfticamente que no y que siempre est implicada la cuestin de la verdad en el desarrollo teortico; puesto que si bien las teoras son conjeturas elaboradas libremente, su choque con la realidad determina su corroboracin o refutacin. Sobre esto afirma que coincido con el esencialismo en su opinin de que la ciencia es capaz de efectuar descubrimientos reales y hasta en su opinin de que al descubrir nuevos mundos nuestro intelecto triunfa sobre nuestra experiencia sensorial. La posicin epistemolgica de Popper se plantea como alternativa entre el esencialismo y el instrumentalismo en las ciencias; puesto que, por una parte, acepta la idea de que el cientfico aspira a una verdadera descripcin del mundo o de algunos de sus aspectos observables, pero, tambin se hace cargo de que nunca puede tener una certeza plena de si sus afirmaciones son definitivamente verdaderas.

La refutabilidad de las teoras proporciona un criterio de demarcacin entre las afirmaciones estrictamente cientficas y las teoras que Popper llama metafsicas. Un sistema terico puede ser considerado cientfico si hace afirmaciones testeables; esto es, que puedan entrar en conflicto con observaciones empricas; la testabilidad equivale a la refutabilidad de las teoras. La testabilidad de las teoras implica la idea de que stas son susceptibles de crtica. El cientfico debe buscar situaciones de conflicto que pongan en dificultades a la teora de modo que sta se someta a la discusin crtica y pongan a prueba su capacidad de resistirlas.

La concepcin de ciencia que aqu se sostiene tiene al enfoque crtico como su principio fundamental; sin embargo, Popper admite que hay grados de testabilidad en las teoras, pues algunas se exponen ms audazmente que otras a las refutaciones. De aqu se sigue que el criterio de demarcacin no puede ser absolutamente tajante, sino que tiene grados. Habr teoras bien testables, otras apenas testables y otras no testables. Estas ltimas carecen de todo inters para los cientficos empricos. Se las puede llamar metafsicas.

Conforme al principio de demarcacin, Popper distingue tres tipos de teoras: las teoras lgicas y matemticas, las empricas y cientficas y, por ltimo, las metafsicas. Lo que caracteriza a una teora metafsica es su irrefutabilidad emprica; sin embargo sostiene Popper sus afirmaciones no son necesariamente carentes de sentido o de significacin como afirmaba el Crculo de Viena sus afirmaciones pueden ser sometidas a una revisin crtica considerando sus propios intentos especficos. En palabras de Popper toda teora racional, sea cientfica o filosfica, es racional en la medida que trata de resolver ciertos problemas. Una teora es comprensible y razonable slo en relacin con un conjunto de problemas dados y slo puede ser discutida racionalmente mediante la discusin de esta relacin. De este modo, una teora filosfica, a pesar de su irrefutabilidad, puede ser sometida a la crtica racional de acuerdo a su capacidad de dar cuenta de los problemas que intenta resolver; sin embargo, sus explicaciones no llegan a tener la fuerza de las teoras cientficas en cuanto a su vnculo con la realidad y, por lo tanto, su pretensin de verdad no puede ir ms all de su consistencia interna y de ser un intento de explicacin coherente de los problemas de los que se intenta hacer cargo, pero no puede ser considerada verdadera conforme a los criterios propios del saber cientfico. De hecho, piensa Popper, frecuentemente han proporcionado elementos sugerentes para la elaboracin de teoras cientficas.

En definitiva, Popper sostiene que la nica actitud prudente del cientfico es la de entender las limitaciones de su saber acerca de la realidad; esto es, que su saber se acerca a ella mediante la elaboracin de teoras ms verosmiles y mejor corroboradas y, por otra parte, la eliminacin de las teoras manifiestamente falsas. La leccin parece ser que aprendemos de nuestros errores y que ello debe llevarnos a una necesaria cautela respecto de los lmites de nuestro conocimiento. De este modo, hay que entender que las predicciones posibles de nuestro saber cientfico, el cual parece ser con todas las limitaciones del caso- el nico relativamente autorizado para hacerlas, no pueden tener ms validez que ser conjeturas suficientemente corroboradas por los testeos empricos.

Popper hace suya la actitud socrtica y la reinterpreta en el sentido de que dado el carcter conjetural de nuestro saber cientfico, la racionalidad -como actitud bsica- consiste en tener siempre presente esta radical limitacin y en la apertura permanente a la crtica de nuestras teoras.. En palabras de Popper llamamos verdadero racionalismo al de Scrates, esto es, a la conciencia de las propias limitaciones; a la modestia intelectual de aquellos que saben con cuanta frecuencia yerran y hasta que punto dependen de los dems aun para la posesin de este conocimiento; a la comprensin de que no debemos esperar demasiado de la razn, de que todo argumento raramente deja aclarado un problema, si bien es el nico medio para aprender, no para ver claramente, pero s para ver con mayor claridad que antes

II

La cuestin del determinismo

As planteadas las cosas, la epistemologa popperiana, dadas las limitaciones inherentes al carcter conjetural del saber y a la imposibilidad de la certeza apodctica de la ciencia, es incompatible con la idea del determinismo. Esto requiere una breve explicacin, pues la cuestin est en el centro mismo de la tesis que se intenta presentar. La cuestin del determinismo se abre en dos lneas: uno es el determinismo epistemolgico y otro el objetivo o metafsico. Por determinismo objetivo se entiende aqu aquel que se refiere a las cosas en su misma realidad; esto es, que hay un nexo causal definido de tal modo que lo que acontece est ya contenido virtualmente y de modo necesario en lo que preexiste; as entendida la cuestin, el tiempo no implica eventualidad o azar sino tan slo una antecesin de hechos vinculados de manera tal que a la ocurrencia de unos sigue inevitablemente la de otros.

Popper tiene buenas razones para argumentar en pro del indeterminismo cientfico, pero su apego al realismo lo hace vulnerable al determinismo metafsico; en efecto, es difcil pensar que el presente y el futuro no tengan ninguna relacin con el pasado, pero la cuestin central apunta a establecer si ello lleva necesariamente a inferir una necesidad de re, en trminos absolutos. La argumentacin popperiana trata de evitar la discusin en trminos de posiciones lmites e intenta situar el problema dentro de los marcos establecidos por el principio de demarcacin; esto es, la cuestin es significativa si y slo si no es puramente metafsico, o sea, si es posible elaborar alguna forma de refutacin para la teora determinista. La discusin, en la medida que sigue los cnones de la racionalidad popperiana, debe desplazarse inevitablemente de lo ontolgico a lo epistemolgico. Popper afirma que quien sostiene una tesis debe dar razn argumentativamente de la misma y, consecuentemente, se hace cargo del peso de la prueba.

La argumentacin exige establecer un concepto lo ms preciso posible del determinismo al que se est refutando; al respecto seala lo siguiente podramos decir que el determinismo cientfico es consecuencia del intento de sustituir la vaga idea de conocimiento anticipado del futuro por la idea ms precisa de predictibilidad de acuerdo con los procesos cientficos racionales de prediccin. Es decir, el determinismo afirma que el futuro puede deducirse racionalmente a partir de las condiciones iniciales pasadas o presentes en unin de teoras universales verdaderas. Pero esto ha resultado de hecho imposible, de modo que el sueo laplaciano no tiene satisfaccin incluso en las condiciones ms logradas del estado actual de la ciencia. Pero la cuestin de hecho, esto es, que el estado actual de nuestro conocimiento sea limitado y no permita elaborar predicciones con toda la precisin requerida puede ser refutada por el argumento de que el conocimiento podra aumentar ilimitadamente. Por lo tanto, la objecin de hecho puede ser refutada por razones de derecho, alegando que las limitaciones especficas no invalidan la tesis de fondo. Esto exige desplazar el problema a su planteamiento original; esto es, a sus condiciones de posibilidad.

Popper elabora, en sntesis, tres tipos de argumentos para enfrentar la cuestin de la posibilidad. Los presentar brevemente. El primero apunta a la ndole misma de las teoras cientficas en cuanto a sus limitaciones inherentes. La metfora de las redes es ilustrativa: se construyen redes teoras- capaces de capturar determinados tipos de objetos, de modo que inevitablemente algunos no podrn ser cogidos por ellas y la precisin exigida para una prediccin a toda prueba es imposible ex-hypothesi. Al respecto dice que si tenemos bien presente que nuestras teoras son nuestra propia obra, que somos libres y las teoras reflejan nuestra falibilidad, entonces dudaremos de que las caractersticas generales de nuestras teoras, tales como su simplicidad o su determinismo prima facie, correspondan a las caractersticas del mundo real.

El segundo argumento se apoya, en lo esencial, en la irreversibilidad del tiempo, en cuanto que esta irreversibilidad clausura una direccin e impide el retorno. La irreversibilidad, afirma Popper, no depende de las condiciones del sujeto cognoscente sino que se funda en el sentido mismo de los acontecimientos. La metfora de la sucesin de los acontecimientos como una pelcula que contiene una serie de imgenes ordenadas sucesivamente, que representara un mundo tridimensional mientras que el recorrido de los mismos la dimensin temporal implica -a juicio de Popper- una imposibilidad lgica, pues si bien todos los momentos estn ya establecidos que es lo que exigira el ms radical determinismo al modo laplaciano- hay algo que cambia: nuestro conocimiento de los mismos; si estuviramos experimentando las escenas sucesivas de un mundo inmutable, entonces una cosa, al menos, estara cambiando realmente en el mundo: nuestra experiencia consciente. Una pelcula, aunque exista ya y est predeterminada, tiene que pasar, moverse a travs del proyector (es decir, en relacin con nosotros mismos) para producir la experiencia, o la ilusin, de cambio temporal. El tiempo, piensa Popper, es asimtrico; de hecho, aunque tengamos memoria del pasado, no la tenemos del futuro, ste est en gran medida abierto a influencias no necesariamente contenidas en situaciones pasadas. La misma intervencin de las creaciones humanas constituye un elemento perturbador en la marcha de los acontecimientos.

El tercer argumento se apoya en las condiciones de la conciencia. El hombre es una entidad ms entre las entidades mundanas y el determinismo cientfico tendra que explicar sus acciones con toda la precisin que se exige para el resto de los fenmenos del mundo. En este aspecto se presenta una esencial paradoja: el hombre es quien elabora las teoras y, consecuentemente, deduce las predicciones que de ellas se pueden seguir. De acuerdo a esto, si se pudiese deducir con exactitud lo que hara en un momento dado, considerando toda la informacin necesaria, es perfectamente posible pensar que tal vez modificara la accin que las mismas predicciones establecen que debera hacer y esto podra proyectarse al infinito. Esta limitacin, por cierto, no afectara a un metaobservador por ejemplo, Dios-; sin embargo, desde dentro del sistema no se puede predecir el crecimiento de la informacin y la medida en que sta afecta los futuros eventos. Popper afirma que la prediccin cientfica slo es posible para sistemas que no sean afectados en absoluto, o lo sean mnimamente, por el proceso mismo de prediccin, lo cual no puede ocurrir en los procesos en que interviene la conciencia humana, puesto que sta es capaz de alterarlos radicalmente en el uso de su libertad. De aqu concluye que la autoprediccin es lgicamente imposible

Popper presenta con cruda nitidez las consecuencias que se seguiran de la aceptacin o rechazo del determinismo. Respecto de la primera opcin afirma que poca duda puede haber de que el motivo fundamental en favor del determinismo laplaciano y de que la teora de que el est cerrado causalmente estriba en la comprensin de que el hombre es un animal y en el deseo de vernos a nosotros mismos como parte de la naturaleza. y aade que Creo que el motivo es correcto: si la naturaleza fuese totalmente determinista, entonces lo sera el reino de las acciones humanas; de hecho no habr acciones, sino, como mucho, la apariencia de acciones. El disyunto opuesto es formulado en los siguientes trminos si el hombre es libre, al menos en parte, tambin lo es la naturaleza; y el es abierto. Y hay muchas razones para considerar al hombre al menos parcialmente libre. La concepcin contraria la de Laplace lleva a la predestinacin. Lleva a la percepcin de que hace miles de millones de aos las partculas elementales del contenan la poesa de Homero, la filosofa de Platn y las sinfonas de Beethoven de la misma manera que una semilla contiene una planta; que la historia esta predestinada y, con ella, todos los actos de la creatividad humana

Los argumentos popperianos contra el determinismo cientfico no son, sin embargo, absolutamente concluyentes respecto del determinismo metafsico; aunque estima que si es posible minar las pretensiones del cientfico, es posible tambin poner en cuestin la verdad del metafsico, en la medida que se le debilitan los argumentos que le serviran de sustento. A lo anterior, se puede aadir lo siguiente: primero, el impacto que la fsica cuntica introdujo en el modelo mecanicista de la fsica clsica al sostener que haba procesos aleatorios no predecibles y, segundo, la intervencin dentro del universo de las libres creaciones humanas que constituyen el Mundo 3.

El Mundo 3, tal como lo entiende Popper, est constituido por entidades que son creaciones producto de la funcin argumentativa del lenguaje que intervienen e interactan con el Mundo 1, especialmente a travs de la accin del Mundo 2 el mundo de la consciencia-. De hecho, los habitantes del Mundo 3 pueden, adems, tener concrecin fsica en el Mundo 1; por ejemplo, los resultados de una investigacin se publican en un libro que tiene propiedades fsicas, o bien, los modelos cibernticos elaborados por el hombre se concretan en mquinas fsicas que alteran el paisaje del mundo fsico y modifican, incluso, los comportamientos de ese mundo tanto como las acciones humanas. De hecho, las mismas creaciones del Mundo 3 abren nuevas posibilidades y plantean nuevos problemas no necesariamente previstos en su inicio. La prediccin del futuro, en la medida que el Mundo 3 se desarrolla, se hace imposible de calcular, pues nuevos conocimientos abren nuevas posibilidades. La analoga popperiana, de un hombre que dibuja un mapa de su habitacin, en el cual est naturalmente incluido el mapa que est dibujando y que no puede terminar, muestra grficamente el carcter de incompletitud esencial de este mundo. En resumen, sostiene Popper que es mucho ms razonable rechazar todas las teoras de un universo cerrado causalmente tanto como las de uno cerrado probabilsticamente, rechazando, por tanto, el universo cerrado concebido por Laplace y el contemplado por la mecnica de ondas. Nuestro universo es en parte causal, en parte probabilista y en parte abierto: es emergente. La concepcin contraria proviene de confundir el carcter de nuestras teoras del , hechas por el hombre, sobre el -especialmente sus caractersticas ultra-simplificaciones-, con el propio carcter del . Confusin en la que no se debera incurrir.

Este texto es revelador de la posicin de Popper acerca del problema de si es necesario afirmar el determinismo metafsico para justificar las predicciones de la ciencia o, dicho en otros trminos, si el carcter predictivo de las ciencias es compatible con un indeterminismo metafsico.

III

La prediccin histricaPopper distingue dos tipos de historicismo, a los que denomina pro y antinaturalistas, segn sea su actitud ante el mtodo de las ciencias naturales, especialmente el mtodo de la fsica. A pesar de la diferencia de actitud sostiene Popper- ambas formas de naturalismos coinciden en algunos aspectos generales en su argumentacin metodolgica. Los aspectos ms relevantes para efectos de la crtica popperiana son: a) la dimensin holstica en la interpretacin de los fenmenos que las ciencias sociales estudian; esto es, que los fenmenos sociales son extraordinariamente complejos por el nmero de variables que intervienen en ellos, de tal manera que sus predicciones no pueden gozar de la exactitud y precisin propias de la fsica; adems se sostiene, desde la posicin historicista, que no es posible realizar experiencias parciales en el mbito de los fenmenos sociales. b) El carcter cualitativo de las variables histricas; esto es, que esas variables no se dejan atrapar en frmulas numricas, a diferencia de lo que acontece en la fsica. c) La singularidad epocal; esto significa qu cada poca tiene sus propias peculiaridades, de modo que es imposible pensar que los rasgos caractersticos de una sean repetibles en otra, por lo cual no es posible establecer generalizaciones vlidas para toda poca. d) La irrepetibilidad de las experiencias histricas, dado que cualquier nueva experiencia histrica inevitablemente ser modificada por la experiencia anterior de modo que siempre habr una variable no considerada en la experiencia inicial. A lo cual hay que aadir que la misma prediccin significa una alteracin del fenmeno en trminos de ajustarse a la prediccin. Es lo que Popper llama el efecto Edipo. e) Por ltimo, que las leyes que intentan descubrir las ciencias sociales deben dar cuenta no slo regularidades sino, y especialmente, tambin de las novedades propias de cada poca, es decir, que tales leyes deben ser las leyes del desarrollo histrico; las predicciones en gran escala en la jerga popperiana.

En resumen, Popper sostiene que lo fundamental del historicismo como actitud intelectual es intentar -antes que explicaciones de los hechos histricos pasados con el mximo de precisin, hasta donde sta cabe-, efectuar predicciones acerca del sentido de la historia, anticipando el futuro sobre la base de ciertas supuestas leyes del desarrollo histrico. Se puede advertir, piensa Popper, matices respecto del sentido de la historia y del papel que se le asigna a la razn en ella. Tales matices dependern, en definitiva, de la interpretacin desde la cual se enfrenten los hechos y definen, naturalmente, qu hechos se seleccionan para apoyar la interpretacin. La crtica popperiana al historicismo se funda en dos tipos de argumentos: los epistemolgicos y los morales. Examinaremos en breve los principales argumentos epistemolgicos. En primer lugar, piensa Popper, es imposible acercarse a los hechos sin alguna conjetura previa, algn punto de vista, que permita poner algn orden y establecer algn criterio de seleccin en los mismos. El punto de vista permite establecer una interpretacin de los hechos histricos, pero es simplemente eso, un punto de vista que opera como criterio de seleccin; ello no significa que el punto de vista sea algo inherente a los hechos. El no advertir este elemento organizador que, como tal, pertenece al observador, lleva al historiador terico a suponer que tal punto de vista es algo inherente a la misma realidad; esto es, que pertenece al mundo y no a la parcial interpretacin del observador. Los puntos de vista funcionan en la historia a modo de cuasi teoras, pero son incontrastables conforme a la metodologa cientfica. No es posible establecer la experiencia crucial que permita refutarlos. Todo punto de vista, piensa Popper, es siempre parcial y determina un particular criterio de seleccin que inevitablemente desprecia o descarta otros elementos que pueden tener ms de alguna relevancia en los hechos mismos.

En segundo lugar, y ste es una retorsin del mismo argumento proporcionado por el historicismo, es lgicamente imposible de predecir desde dentro del sistema los acontecimientos histricos; y ello por los siguientes motivos: a) la prediccin acta dentro de los acontecimientos como un factor de perturbacin de los mismos, de modo que el resultado de alguna manera es condicionado por la prediccin; es el caso precisamente del efecto Edipo. Adems, cabe sealar que slo es posible derivar profecas a largo plazo de predicciones cientficas condicionales si se aplican a sistemas que pueden ser descritos como aislados, estacionarios y recurrentes. Estos sistemas son muy raros en la naturaleza, y la sociedad moderna, sin duda, no es uno de ellos. b) Como el nmero de variables que interviene es extraordinariamente grande, no se puede contrastar cul o cules de los factores intervenidos es el responsable de la modificacin del estado de cosas predicho, lo cual hace irrefutable la teora. c) la existencia del Mundo 3, que est en continuo cambio como resultado de la accin creadora de las funciones descriptivas y argumentativas del lenguaje, hace imposible prever por mtodos racionales y cientficos el crecimiento del conocimiento. En resumen, las predicciones histricas piensa Popper- no tienen ninguna justificacin cientfica, son a lo ms- profecas infundadas.

El argumento estrictamente moral que esgrime Popper es que las predicciones histricas se han utilizado para justificar todo tipo de totalitarismos polticos, en la medida que stos entienden que lo que hacen es simplemente contribuir a establecer las condiciones polticas para que se concretice el inevitable futuro predicho por la teora; es la tarea de ser partero de la historia. La justificacin de los totalitarismos y las dictaduras siempre se busca en el inexorable destino histrico, sea ste el de una clase, de una etnia o de una religin, por sealar algunos. Popper la caracteriza como la actitud de una sociedad tribal conducida por los iluminados, quienes son los que conocen -con una certeza no justificable cientficamente- el destino que la historia depara a la sociedad de que se trate. Sin embargo, el resultado, sostiene Popper con extraordinaria vehemencia, es simplemente una dictadura, por muy loables que pudieren haber parecido sus motivos en algn momento.

La prudencia indica a juicio de Popper- que es necesario no perder de vista que, por una parte, las teoras son obra de una razn limitada que avanza mediante ensayo y error, que elabora conjeturas e intenta refutarlas, que slo la crtica racional de las teoras permite establecer sus fortalezas y que de este modo se mueve en procura de la verdad, an cuando nunca puede estar cierta de haberla alcanzado. La necesidad de esta cautela y necesaria prudencia es ms manifiesta si se tiene en consideracin que el objeto de la experimentacin histrica no es un objeto neutro; por el contrario, se trata de seres humanos, de sus expectativas y esperanzas; en definitiva, de sus vidas, no slo en cuanto a su dignidad sino tambin en cuanto a que en el desarrollo del experimento social puede rseles la vida misma.

Atendiendo a estas razones, Popper propugna una sociedad abierta, entendiendo por sta una sociedad en que la tolerancia sea el valor fundamental, en cuanto a que slo en ella es posible la libre crtica de las teoras. Evidentemente, la tolerancia slo es posible dentro de un sistema poltico que la permite y no se constituye en detentor de una verdad nica u oficial. El modelo poltico de la sociedad abierta piensa Popper- es la democracia, pues es el nico sistema de gobierno que admite la libre crtica y abre as la posibilidad de modificar las propuestas tericas; adems, es el nico sistema de gobierno que, en principio, permite modificaciones y cambios sin derramamientos de sangre.

El rechazo de Popper a los proyectos polticos holsticos no significa un rechazo a la accin poltica ni una apuesta al inmovilismo; muy por el contrario, l seala una serie de problemas que la accin poltica debe atender de modo preferente; para ello propone una forma de enfrentamiento de tales problemas en forma gradual y controlable a la que denomina ingeniera social fragmentaria en oposicin a la ingeniera holstica. No es del caso tratar esto con detalle aqu, pero si es conveniente sealar que esta forma de aproximacin es ms coherente con el proyecto de ensayo y error que propugna como metodologa de la ciencia y con las limitaciones propias de la razn. Pues bien, si todo nuestro conocimiento de carcter universal -ms all de las llamadas verdades triviales o tautolgicas- slo tiene un carcter conjetural, entonces esta misma afirmacin es una conjetura y, como tal, slo se puede sostener mientras no sea refutada; pero, como el mismo Popper ha hecho presente, ninguna conjetura puede ser falsada sino por alguna proposicin de contenido emprico, la cual tampoco es definitiva puesto que proviene, adems, de otras conjeturas. Es decir, una conjetura es puesta a prueba por otra conjetura. La cuestin radica en el punto de quiebre de este crculo. De hecho, no puede deducirse de s misma, por lo que queda que la ruptura del crculo sea una decisin que no se funde en una conjetura. Tal decisin, al interior de Popper, es estrictamente moral. Es la decisin de la cautela acerca del carcter conjetural del conocimiento; en palabras del mismo Popper: Hemos tratado de analizar aquellas consecuencias del racionalismo y del irracionalismo que, en mi caso personal, me haban inducido a inclinarme por el primero. Quisiera repetir que la decisin es, en gran medida, de carcter moral. Es la decisin de ceirse uno mismo a la razn . Popper, K. La sociedad abierta y sus enemigos, Paids, Barcelona, 1982

La induccin, es decir, la inferencia basada en muchas observaciones, es un mito. No es un hecho psicolgico ni un hecho de la vida cotidiana, ni un procedimiento cientfico (Popper, K. Conjeturas y refutaciones, Paids, Barcelona, 1983, p. 80).

De acuerdo al principio de contradiccin

Op.cit. p. 82.

Popper piensa que de este modo se resuelve definitivamente el llamado problema de la induccin.

Por la forma del tollendo-tollens : (p=>q; (q / (p).

Un ejemplo elemental permite ilustrar lo anterior: si p es la conjuncin del enunciado universal todo hilo sometido a una fuerza de traccin superior a su resistencia se romper, y los enunciados que establecen las condiciones iniciales son este hilo tiene una resistencia de 50 gramos y este hilo est sometido a una traccin de 100 gramos, se seguir como consecuencia el enunciado este hilo se romper. Este enunciado, que es la prediccin de la teora en conjunto con las condiciones iniciales, constituye el falsador potencial del enunciado terico universal. Pues bien, del hecho de que el hilo se rompa no se sigue que se verifica el enunciado terico, sino slo que ste no ha sido refutado por la experiencia.

Popper, K Conjeturas y refutaciones, Paids, Barcelona, 1983, p. 80.

Ver Lgica de la investigacin cientfica, seccin 25.

Sobre este punto ver Lgica de la investigacin cientfica, Cap. IV, punto 20.

Es casi imposible dar cuenta aqu del alcance de esta nocin al interior del pensamiento de Popper, pero s vale la pena anotar que ste la hace descansar en la concepcin semntica de la verdad propuesta por Tarski.

(Op. cit. p. 86)

Entre otros textos, en Conjeturas y Refutaciones Popper analiza la fecundidad del mtodo conjetural como un acercamiento progresivo a la verdad.

...en el derrocamiento de teoras menos buenas y su reemplazo por otras mejores, en particular por teoras de mayor contenido. As pues, exista la competicin entre teoras, una especie de lucha darwiniana por la supervivencia, Popper, K. Bsqueda sin trmino, Tecnos, Madrid, 1994, p.106

Op. cit. p. 152 (el destacado es mo)

Op. cit. p. 153

Op. cit. P. 150

Op. cit. p. 313 (el destacado es mo)

Ver Conjeturas y Refutaciones, Cap. 8

Op.ci. p.245

La sociedad abierta y sus enemigos, p. 395

Me refiero aqu, en especial a la argumentacin Popperiana presentada en El Universo abierto, Tecnos, Madrid, 1986

k.Popper, El Universo abierto, Tecnos, Madrid, 1986, p.55

Una teora es determinista prima facie si y slo si, nos permite deducir, a partir de una descripcin matemticamente exacta del estado inicial del sistema fsico cerrado que se describe en trminos de la teora, la descripcin, con cualquiera que sea el grado finito de precisin estipulado, del estado del sistema en cualquier instante dado del futuro (Op.cit. p. 54)

Op.cit p.66

Op.cit. p.113

Op. Cit p.149

Universo abierto

Op.cit. p.152

Ver La miseria del historicismo

pero por regla general, estas o histricos no pueden ser experimentados. No pueden ser refutados, y las confirmaciones aparentes no tienen ningn valor, aunque sean tan numerosas como las estrellas del cielo. Llamaremos a tal punto de vista selectivo o foco de inters histrico, cuando no pueda ser formulado como hiptesis experimentable, una interpretacin histrica (La miseria del historicismo, Alianza, Madrid, 1992, p. 166)

Recurdese el ejemplo de las redes que propone Popper en El universo abierto

Conjeturas y Refutaciones, p. 407

El ingeniero fragmentario sabe, como Scrates, cuan poco sabe. Sabe que slo podemos aprender de nuestros errores. Por tanto avanzar paso a paso, comparando cuidadosamente los resultados esperados con los resultados conseguidos, y siempre alerta ante las inevitables consecuencias indeseadas de cualquier reforma; y evitar el comenzar reformas de tal complejidad y alcance que le hagan imposible desenmaraar causas y efectos, y saber lo que en realidad est haciendo (La Sociedad abierta y sus enemigos, p.81)

La sociedad abierta y sus enemigos, p. 406

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