Hereditas 17-18 (2012).pdf

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Revista anual de la Dirección de Patrimonio Mundial (INAH).

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carta del directorFrancisco Javier Lpez Morales

E n s ay o s cultura y desarrollo: un binomio posible y necesario. el papel de la unesco en la definicin de la agenda globalBeatriz Hernndez narvez

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patrimonio Vs patrimonio, una paradoja sobre el futuro de la conVencin de patrimonio mundialJos de nordenflycht

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40 aos de implementacin de la conVencin para la proteccin del patrimonio mundial cultural y natural: credibilidad, progresos y conflictos mirando al futuroCelia Martnez

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patrimonio e sustentabilidad: a trajetria do ipHanLuis Fernando de almeida

la conVencin del patrimonio mundial, perspectiVa de cuarenta aosalfredo Conti

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el patrimonio ViVo de mXico (segunda parte)Edaly Quiroz

HEMErotECa la proteccin del patrimonio mundial en mXicoFrancisco Vidargas/ana tovar

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L u C E s d E L pat r i M o n i o Montserrat ramrez: san miguel de allende irina shcelkunova/Julia sevastjanova: san petersburgo a B r i E n d o p u E r ta s gonzalo Villa cHVez, introductor de la teora de la restauracin contempornea en el occidente de mXicoignacio Gmez arriola

74 80

87 911

B i B L i o t E C a d E L pat r i M o n i o M u n d i a L

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CONTENIDO

CARTA DEL DIRECTORLa Convencin de 1972 entr en operacin

36a Sesin del Comit de Patrimonio Mundial, San Petersburgo 2012 Foto: UNESCO

formalmente en 1976, ao en el que ya 26 pases la haban ratificado y en el que, durante la 19 Sesin de la Conferencia General de la UNESCO, qued instituido el Comit del Patrimonio Mundial. Este documento representa la culminacin de un proceso iniciado varios aos antes y, a la vez, el inicio de una nueva etapa que durante cuatro dcadas ha centrado su atencin en el campo de la identificacin, proteccin y conservacin del patrimonio de la humanidad. La Convencin reuni en un mismo instrumento de cooperacin internacional el patrimonio cultural y natural, consagrando la idea de que existen bienes cuyos valores y significacin exceden las fronteras del pas en que se encuentran, y cuya prdida o deterioro implicaran un empobrecimiento de la humanidad en su conjunto. El reconocimiento del carcter de Patrimonio Mundial de un bien implica la conciencia de un patrimonio compartido, un compromiso comn para su conservacin y transmisin a las generaciones futuras. Como sealaba Michel Batisse, el concepto de Patrimonio Mundial es en s una idea revolucionaria, un matrimonio entre cultura y naturaleza cuyo vnculo constituye un smbolo de la nueva alianza que debe establecerse entre esos dos polos del devenir del hombre. Para 1992, en el marco del vigsimo aniversario de la Convencin, Lon Pressou2CARTA DEL DIRECTOR

yre, antiguo consejero permanente de ICOMOS, recoga las observaciones de diversos especialistas sobre las orientaciones de este documento y resuma a ttulo personal sus conclusiones en tres apartados: Defensa y promocin de la Convencin.

los Estados Parte de la Convencin, al Comit y al Centro del Patrimonio Mundial, y a miembros expertos de ONGs. A este respecto, la revisin de las Directrices Prcticas podra ser una de las primeras tareas a realizar. La Formacin y la Convencin.

No hay necesidad de revisar la Convencin, un instrumento jurdico satisfactorio; sin embargo, los Estados Miembro de Unesco que an no la han ratificado deben ser alentados a hacerlo. Por otra parte, deben establecerse vnculos ms estrechos entre la Convencin del Patrimonio Mundial y otras convenciones y recomendaciones internacionales. Revisin de las Directrices Prcticas. Esto debe llevarse a cabo de una manera muy pragmtica y tomando en consideracin las disfuncionalidades observadas desde 1980. Estas revisiones no deben confiarse a una sola autoridad sino a un extenso grupo de representantes de

Con el fin de hacerse ms operativa, la Convencin debera ser conocida y aplicada a niveles regionales. La experiencia de los talleres regionales puestos en marcha por Unesco en el momento de la preparacin de las listas indicativas y siendo una de las prioridades estratgicas ms fuertes, fue positiva en su conjunto. Estos resultados deben ser retomados y extendidos a otros mbitos como el monitoreo, mismo que no puede ser manejado nicamente a nivel nacional.1

1PRESSOUYRE, Lon (1996). The World Heritage

Convention, twenty years later. Paris: UNESCO, p. 59.3

CARTA DEL DIRECTOR

la Quemada, zacatecas, mxico, foto: archivo de la direccin de patrimonio mundial,inaH

Es evidente que los desafos, que ya se vislumbraban en aquel entonces para la comunidad internacional y la propia Convencin, siguen vigentes. Ms an, como una reaccin lgica a la vastedad y dinamismo del concepto de patrimonio, estos retos se han ido incrementando y se han agregado componentes que si bien estaban incluidos desde un principio en el texto de la Convencin, no haban sido abordados con el debido rigor. Prueba de ello es que, en 2007, un objetivo estratgico clave fue agregado a los cuatro ya establecidos desde 2002 en la Declaracin de Budapest sobre Patrimonio Mundial: comunidades. Este ltimo concepto, que resaltaba la importancia de la participacin de las comunidades locales en la preservacin del Patrimonio Mundial, se sum a las ya conocidas 4C que incluan los objetivos credibilidad, conservacin, capacidades y comunicacin. Asimismo, a tan slo unos aos de haberse inscrito los primeros bienes en la Lista del Patrimonio Mundial (1978), en la dcada de los ochenta, ya se poda apreciar en el listado de UNESCO un cierto desequilibrio en cuanto a representacin temtica y geogrfica. A este respecto, es de llamar la atencin el especial nfasis que se le daba

en aquellos aos al monumento aislado como nico objeto de apreciacin y valor, quiz debido a las tendencias y elementos conceptuales que desde el siglo XIX se apreciaban en teoras planteadas por Violet le Duc y Ruskin, entre otros. Diversos estudios abordaron la problemtica antes mencionada y establecieron objetivos concretos como el de hacer del listado de UNESCO, un inventario equilibrado en todos los sentidos, representativo de la diversidad cultural y natural del orbe, y sobre todo, con una verosimilitud digna del ms alto reconocimiento internacional en cuanto a patrimonio se refiere. Este conjunto de metas fue denominado Estrategia Global y adoptado oficialmente por el Comit del Patrimonio Mundial en 1994. En ocasin del 40 aniversario de la Convencin, durante el presente ao, la comunidad internacional y los rganos Consultivos de la UNESCO se han visto inmersos en una campaa global que ante todo invita a reflexionar sobre el futuro de este notable y visionario instrumento. En esta cruzada que incluye diversos talleres, conferencias y reuniones de expertos en las cinco regiones del mundo, se han podido reconocer una gran cantidad de casos exitoso que dan muestra de la correcta aplicacin de la Convencin. Se han incluido en la Lista del Patrimonio Mundial un nmero cada vez mayor de sitios procedentes de regiones menos desarrolladas del mundo, infinidad de proyectos fuera de contexto en diferentes capitales del mundo han sido suspendidos, se han renovado sitios a gran escala y se han llevado a cabo importantes proyectos de turismo sustentable, en algunos casos, se ha mejorado la gestin de sitios naturales del patrimonio mundial y se han publicado estudios sobre los efectos del cambio climtico entre otros temas. Al mismo tiempo, se ha reconocido una creciente complejidad en las garantas de

Rapa Nui Pacfico, Chile, foto: ngel Cabeza Monteira

conservacin y gestin de los bienes toda vez que est a punto de llegarse al millar de bienes inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial y las presiones debidas al desarrollo o a la falta de ste son cada vez ms notables; tambin, se ha analizado la posibilidad de desarrollar enfoques ms efectivos para la evaluacin y manejo de bienes transnacionales y para crear sinergias con otros instrumentos internacionales. No cabe duda que los principales desafos que la Convencin debe afrontar los prximos aos tienen que ver con fenmenos globales como la explosin demogrfica, la carencia de recursos financieros, la desvinculacin de las comunidades locales con su patrimonio y el cambio climtico. Si bien el texto de la Convencin no ha sido modificado desde su creacin, si han existido diversas revisiones de las Directri-

ces Prcticas para la aplicacin de la Convencin que reflejan la evolucin tanto del concepto de patrimonio, como de los criterios para la determinacin del valor universal excepcional, de la integridad y autenticidad, y de la proteccin y gestin de los bienes. De igual forma, los documentos que ao con ao arrojan las sesiones del Comit del Patrimonio Mundial, son una muestra clara del universo tan amplio y creciente del patrimonio, un concepto relativamente joven cuyo cuerpo an se encuentra lejos de ser consolidado en su totalidad. Las aportaciones que para esta edicin de Hereditas han realizado diversos especialistas de Amrica y Europa (Argentina, Brasil, Chile, Espaa y Mxico) son pues, parte importante de ese proceso de consolidacin y de la extensa gama de vertientes temticas en nuestro quehacer profesional. i

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CARTA DEL DIRECTOR

CARTA DEL DIRECTOR

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CuLTuRA y DEsARROLLO: uN bINOmIO pOsIbLE y NECEsARIO. EL pApEL DE LA uNEsCO EN LA DEfINICIN DE LA AgENDA gLObAL.beatriz Hernndez narVez* misin permanente de mxico ante la unesco, secretara de relaciones exteriores

La relacin entre Cultura y Desarrollo no ha sido sencilla a lo largo del tiempo. La cultura, entendida como las formas de vida, las tradiciones, las idiosincrasias y formas de relacin entre las sociedades, era vista en los crculos acadmicos y polticos, hasta hace p