7 Días - Episodio II: Un largo camino por delante.

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  • Anbal Gonzlez 7D EP2

    7 DAS Episodio II !El fuerte color bermejo de la tierra de cultivo en el paisaje manchego era contrarrestado por un

    cielo gris como la ceniza. Los vientos de noviembre anunciaban un invierno fro como nunca antes, marcado por desolacin y tristeza. En medio de la nada, una pequea caseta se mantena imponente ante la ligera llovizna que empezaba a caer, embarrando poco a poco todo lo que no era carretera asfaltada. Junto a ella haba una zona de tierra sin arar, acordonada por vallas de dos metros, ligeramente zarandeadas por un cadver con vida pero sin alma. En el centro se alzaba una cruz improvisada con dos estacas, clavada firmemente en el suelo. Frente a ella, se distinguan hendiduras en el barro que formaban un rectngulo. De vuelta a la cruz, un collar de perlas negras colgaba de la parte horizontal, mientras una rosa casi seca adornaba la base, con su tallo enterrado en el suelo. Y en la parte central, donde se produce la interseccin entre las dos estacas, un nombre estaba tallado con fuerza y tesn en la madera: Alicia Alcaide.!

    Un mes ms tarde, a mediados de diciembre, la nieve cubra todo el paisaje. El sol segua sin salir, y ahora predominaban los colores tristes en lugar del marrn o rojizo que sola verse en la zona. Aquel era el primer da en varias semanas que no nevaba. An as, la nieve ya cuajada alcanzaba el medio metro de profundidad.

    Un joven se abra por una arboleda que haba un tanto lejos de la carretera. Pisaba con fuerza y levantaba el pie con an ms mpetu. Tiritaba, a pesar de vestir grandes botas negras, pantalones vaqueros tambin oscuros y un abrigo blanco con capucha, abrochado hasta arriba. Una palestina azul apagado le cubra hasta la nariz, dejando ver nicamente sus ojos verdosos y el pelo rojo granate, peinado con un flequillo ondulado hacia su izquierda. Con la mano derecha sujetaba un revlver, mientras apoyaba la zurda en una bolsa colgada al hombro. A la espalda llevaba sujeto un arco. No iba solo, a sus espaldas caminaban; un chico de su misma estatura, con el pelo castao engominado hacia atrs y un pauelo recorriendo la cabeza en diagonal que tapaba el ojo izquierdo; otro algo ms alto, peinado con una cresta morena y una escopeta en las manos; y uno de la misma estatura que los dos primeros, cargando un buen montn de lea. Eran Dani Vancosta, David Parla, Toni Sorn y Luis Bosquer.

    Haban salido a por suministros bsicamente madera para la hoguera esa misma maana, haca tres horas. David llevaba un hacha en vez de su pala, con la que haban conseguido lo que Luis sujetaba. Su campamento estaba al lado de la carretera hacia el embalse de Contreras. Haban pasado tres meses desde que salieron de Utiel. Los vehculos que encontraron entonces les sirvieron de poco: el camin, que conduca David, se qued sin combustible a mitad de camino entre Caudete y Jaraguas. Tenan el espacio justo, as que se vieron obligados a abandonar la moto y el coche para no dejar a nadie atrs. Cogieron los bidones de gasolina, echaron las bolsas al hombro y continuaron caminando. El propio Miguel se ofreci para llevar la mayor parte del equipaje, lo que permiti al grupo ms movilidad. Su plan era continuar por la carretera hasta que llegaran a Cuenca, siguiendo las indicaciones, pero la cosa se complic antes de lo previsto. Los suministros empezaron a escasear, y se tuvieron que registrar Jaraguas en busca de comida y agua. Ah fue donde, a pesar de conseguir lo que queran, les atac un grupo numeroso de infectados. Salieron del pueblo a duras penas, pero perdieron el rumbo de la carretera. A partir de entonces, haban dado vueltas sin destino claro. Por eso perdieron tres meses; haban tomado la direccin equivocada y se dieron cuenta de ello cuando encontraron un mapa en un pueblo demasiado alejado de la carretera que buscaban. Tuvieron que dar media vuelta y finalmente se toparon con la sealizacin que les indicaba el camino que queran. Por una parte se sentan estpidos por haber perdido tanto tiempo, pero eran conscientes de que no todo poda salirles bien.

    Respecto a la convivencia el grupo, nada haba mejorado. Los lderes seguan siendo Dani, David, Cashel y Sorn, pero el primero de ellos destacaba a pesar de la tirria que le cogieron al salir de Utiel. Le hacan caso y seguan sus consejos, pero cuestionaban todos y cada uno de ellos. Seguan debatindose si era buena idea que siguiera as, y el hecho de que l hubiera tenido la idea de adentrarse en Jaraguas slo empeoraba la situacin: casi todo el mundo le achacaba la culpa de haberse perdido. Sin embargo nadie decidi mover pieza, unos porque no queran y otros porque necesitaban estar seguros antes de hacerlo. Dani, por su parte, lo not. Su relacin con los dems excepto Cashel, Dana y Miguel se haba empobrecido bastante. Las conversaciones eran fras, y pocos das se oa una carcajada. La muerte de Alicia le afect bastante, no slo porque le apreciaba, sino por lo que significaba. Ahora todos saban que el peligro era algo real y palpable. Desde entonces, se envolvi en una introspeccin que

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  • Anbal Gonzlez 7D EP2preocupaba a algunos y molestaba a otros, pero trataba de seguir haciendo lo posible por mantener al grupo con vida. Se senta responsable.!

    Tardaron media hora en llegar al campamento. Tenan montadas tres tiendas de campaa de tamao medio y una bastante grande, familiar, con tres compartimentos en ella misma. Normalmente slo montaban las pequeas durmiendo cinco personas en cada una, pero aquella vez decidieron aadir la grande, pues llevaban dos das sin trasladarse.

    Ana sonri al verles llegar.

    Hola. salud a Dani y los dems, antes de abrazar a Sorn.

    Ha ido bien? pregunt Miguel.

    Traemos bastante lea, para tres o cuatro hogueras. asinti Vancosta.

    Y medicina? inquiri Ana.

    Dani neg con la cabeza, casi impasible.

    Necesita algo. Tiene la fiebre demasiado alta.

    Slo hemos encontrado una caseta, y estaba vaca. intervino David.

    Dani rebusc en la bosla que llevaba al hombro y lanz una cajita de cartn a la chica.

    Qu? Aspirinas?

    La fecha de caducidad venci hace cinco aos. respondi l.

    Mirar en el libro. murmur Ana, antes de despegarse de ellos junto a su novio.

    Se refera a un gran manual de medicina que encontraron en Jaraguas. Era muy extenso y

    trataba desde primeros auxilios hasta asuntos concretos de la disciplina. Puesto que antes de todo aquello era voluntaria en la Cruz Roja, se interes por el compendio en cuanto lo vio, y decidi instruirse todo lo que pudiera para que al menos alguien supiera medicina en el grupo.

    Que alguien se lo diga a Paula. propuso Miguel.

    Yo lo har accedi Dani, mirando a David. T prepara la lea para esta noche.

    Entr en una de las tiendas pequeas y all encontr a Alba, Luca, Paula y Luis. La primera

    estaba tumbada en uno de los sacos de dormir, con un pao en la cabeza y los ojos cerrados, toda sudada. Los dos ltimos estaban a su lado, abrazados.

    Paula llam Dani en voz baja. La chica le mir y sali con l al exterior. No hemos encontrado nada. Slo una caja medio vaca de aspirinas, pero caducaron hace cinco aos. Ana est comprobando si podemos darle alguna.

    Sea lo que sea, hay que drselo. Como siga as, no aguantar.

    Lo s, pero no podemos arriesgarnos. Los medicamentos son delicados, sera arriesgado

    darle

    Mejor intentarlo que dejarla como est.

    Paula.

    Hay que curarla! No es seguro que vaya a morir, podemos salvarla! No es como lo de

    Alicia!

    Dani frunci el ceo al or el nombre, pero hizo un esfuerzo por ignorarlo.

    Un resfriado ya no es lo que era. Ahora s podemos morir de un catarro si se nos acaban las

    medicinas y no para de nevar. Si quieres salvar a tu amiga, sal con nosotros a buscar cosas y no te quedes llorando en el campamento.

    Sin darle opcin a replicar, el chico le dio la espalda y fue a ver al resto. Paula apret el puo y le insult por lo bajo antes de entrar de nuevo en la tienda. !

    Miguel, David y Cashel estaban en el centro del campamento, donde escarbaban en la nieve para preparar una hoguera esa noche. Haban dejado un redondel de tierra y ahora ponan ramas y palos de la lea que haban trado.

    Cunto nos falta hasta Cuenca? inquiri el primero.

    Mucho. Si llevramos vehculos, habramos tardado apenas dos horas en llegar. contest

    Cashel.

    Incluso a pie habramos tardado menos de una semana. corrobor David.

    Sigo preguntndome cmo hicimos para perder tantos meses.

    Fue por salirnos de la carretera. Fuimos hacia el norte sin pensar que a lo mejor nos

    equivocbamos.

    Todo por culpa de Dani. intervino Sorn, que escuchaba cerca de ellos.

    Estaba sentado en un tocn pegado a una de las tiendas, abrazando a Ana para calentarla,

    mientras ella lea el manual de medicina.

    Otra vez con eso? recrimin Miguel.

    2

  • Anbal Gonzlez 7D EP2Si no hubiramos entrado a Jaraguas no habramos perdido el rumbo. Y de quin fue la

    idea? De Dani.

    Si no hubiramos entrado, no tendramos comida.

    Y lo de dar media vuelta? sigui quejndose el moreno Nos cost mes y medio llegar a

    donde conseguimos el mapa. Podamos haber seguido hasta Teruel, y no volver hacia Cuenca. Pero no, Dani estaba convencido de que tenamos que retroceder, y todos hacindole caso.

    El destino no es Cuenca, Sorn. Debemos llegar a Madrid, y Cuenca nos pilla de camino. Eso es todo. insisti Miguel.

    Dejad de darle vueltas. Me pongo enfermo cada vez que discutimos lo de Dani. No lo est haciendo tan mal. irrumpi Cashel.

    Por ahora.!Todo despejado? pregunt Dani a Nico.

    Se encontraban en la carretera, unos veinte metros ms all del campamento. No se

    acostumbraban a ver el asfalto nevado.

    S. Slo se han acercado dos esta maana, poco despus de que os marchaseis. Es raro

    parecen ms torpes que de normal.

    Es la nieve.