Novena animas benditas

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NOVENA A LAS ANIMAS BENDITAS

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Devocionario a las almas benditas del purgatorio y su forma de introducirse a esta hermosa plegaria, para que alcancen la luz y el descanso eterno. Ademas de fieles favores que se reciben de aquellas almas en penas, su protección es infinita en el nombre de Jesús. Amén.

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  • NOVENA A LAS ANIMAS BENDITAS

  • Oracin de Sellamiento

    Yo (N.N) me coloco a los pies de Jesucristo y me rindo a su Seoro, me

    ato a su santa voluntad, me amarro con los lazos infinitos de su

    misericordia, abro mi corazn de par en par para que invada todo mi

    ser.

    En el nombre de Nuestro Seor Jesucristo muerto y resucitado, yo clamo

    y reclamo su preciosa sangre sobre m, sobre mi familia, sobre mis bienes

    espirituales, materiales y proyectos de vida.

    Yo sello mi corazn para que con tu Sangre Preciosa sea limpiado de

    odios, resentimientos, temores, angustia, soledad, tristeza, dolor, etc.

    Yo (N.N) sello mi espritu en la Sangre Preciosa de Jess. Yo (N.N) sello

    mi alma en la Sangre Preciosa de Jess. Yo (N.N) sello mi mente y

    voluntad en la Sangre Preciosa de Jess. Yo (N.N) sello mi pasado y mi

    presente en la Sangre Preciosa de Jess. Sello a mis hijos (nombrarlos)

    para que ante el sello poderoso de la Sangre de Jess huya toda la fuerza

    del mal y les permita seguir creciendo sanos, fuertes y saludables. Aplico

    la Sangre de Jess sobre mi casa y los que habitamos en ella.

    Derramo la Sangre de Jess en mi trabajo, pensamientos, cuerpo y alma

    para que queden sellados y ninguna potencia del maligno pueda hacerme

    dao. En el Nombre de nuestro seor Jesucristo tu amado hijo Amn.

    As sea.

  • Acto de Contricin

    Jess, mi Seor y Redentor: Yo me arrepiento de todos los pecados que he

    cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazn, porque con ellos, ofend a

    un Dios tan bueno.

    Propongo firmemente no volver a pecar, y confi en que, por tu

    infinita misericordia, me has de conceder el perdn de mis culpas y me has

    de llevar a la vida eterna. Amn.

    Yo Pecador

    Yo confieso ante Dios Todopoderoso, y ante ustedes hermanos que he

    pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisin. Por mi culpa, por

    mi culpa, por mi gran culpa. Por eso ruego a Santa Mara siempre Virgen,

    a los ngeles, a los santos y a ustedes hermanos, que intercedan por m ante

    Dios, Nuestro Seor. Amn.

    Salve

    Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza

    nuestra. Dios te salve. A Ti clamamos los desterrados hijos de Eva, a Ti

    suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lgrimas. Ea, pues, Seora

    Abogada Nuestra, vuelve a nosotros tus ojos misericordiosos, y despus de

    este destierro, mustranos a Jess, fruto bendito de tu vientre. Oh,

    clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen Mara. Ruega por nosotros, Santa

    Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar la gracia y las

    promesas de Nuestro Seor Jesucristo. Amn.

  • Ofrecimiento para todos los das

    Padre celestial! Padre amorossimo! que para salvar las almas quisisteis

    que vuestro Hijo unignito, hacindose hombre, se sujetase a la vida ms

    pobre y mortificada y derramase su sangre en la cruz por nuestro amor

    Cmo dejaras sufrir largo tiempo en el purgatorio a unas almas que tanto

    costaron a Jesucristo y que son vuestras hijas amadsimas? Cmo

    permitiras que fuese malograda sangre de tan gran valor? Compadeceos,

    pues, de estas pobrecitas almas y libradlas de sus penas y tormentos.

    Compadeceos tambin de la ma y libradla de la esclavitud del vicio. Y si

    vuestra justicia pide satisfaccin por las culpas cometidas yo os ofrezco

    por las obras buenas que haga en este novenario. A!, de ningn valor, es

    en verdad; pero las uno con los mritos infinitos de vuestro Hijo divino,

    con los dolores de su Madre Santsima y con las virtudes heroicas de

    cuantos han existido en la tierra. Miradnos a todos, vivos y difuntos, con

    ojos de compasin y haced que celebremos un da vuestras misericordias

    en el eterno descanso de la gloria.- Amen.

    Consideracin

    Da Primero:

    Muchas son las penas que sufren las benditas almas del Purgatorio pero la

    mayor de ellas consiste en pensar que por los pecados que cometieron en

    vida han sido ellas mismas la causa de sus propios sufrimientos.

    Oh Jess, Salvador mo!, yo que tantas veces he merecido el infierno,

    cunta pena no experimentara ahora, si me viese condenado al pensar

    que yo mismo haba sido la causa de mi condenacin? Gracias os doy por

    la paciencia que conmigo habis tenido, dadme gracia para apartarme de

  • las ocasiones de ofenderos y tened piedad de las almas que sufren en aquel

    fuego por causa ma.

    Y Vos, O Mara, Madre de Dios! socorredlas con vuestros poderosos ruegos.

    PADRE NUESTRO, AVE MARIA Y GLORIA.

    Aqu esforzando cada cual su devocin, pedir interiormente a Cristo

    crucificado lo que desea conseguir por medio de esta novena para sufragio

    de las almas del Purgatorio. Este se repetir todos los das despus de la

    oracin del da.

    Credo

    Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en

    Jesucristo su nico Hijo Nuestro Seor, que fue concebido por obra y

    gracia del Espritu Santo. Naci de Santa Mara Virgen, padeci bajo el

    poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendi a

    los infiernos, al tercer da resucit de entre los muertos, subi a los cielos y

    est sentado a la derecha de Dios Padre, todopoderoso. Desde all va a

    venir a juzgar a vivos y muertos.

    Creo en el Espritu Santo, la Santa Iglesia catlica la comunin de los

    santos, el perdn de los pecados, la resurreccin de la carne y la vida

    eterna. Amn.

    Gloria

    Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres que ama el Seor.

    Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te

    glorificamos, te damos gracias, Seor Dios, Rey celestial, Dios Padre

    todopoderoso. Seor, Hijo nico, Jesucristo. Seor Dios, Cordero de Dios,

  • Hijo del Padre; t que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros;

    T que quitas el pecado del mundo, atiende nuestra splica; t que ests

    sentado a la derecha del Padre, ten piedad de nosotros; porque slo t eres

    Santo, slo t Seor, slo t Altsimo, Jesucristo, con el Espritu Santo en

    la gloria de Dios Padre. Amn.

    Lamentos de las benditas nimas benditas

    Od, mortales piadosos, y ayudadnos a alcanzar:

    R/ Que Dios las saque de pena y las lleve a descansar.

    Oh vosotros, -caminantes, suspended, od, parad, bastar slo el ornos a

    mover vuestra piedad! Hoy pide nuestra afliccin que queris cooperar:

    R/ Que Dios las saque de pena y las lleve a descansar.

  • No hay dolor, tormento, pena, martirio, cruz ni afliccin, que lleguen a ser

    pintura de nuestra menor pasin; solo alivia nuestros males de vuestro

    amor esperar:

    R/ Que Dios las saque de pena y las lleve a descansar.

    Aqu estoy en purgatorio de fuego en cama tendido, siendo mi mayor

    tormento la ausencia de un Dios querido, padezco sin merecer, por m no

    basta alcanzar:

    R/ Que Dios las saque de pena y las lleve a descansar.

    Ay de m, ay, Dios severo, la llama voraz, activa, y bien merecido fuego,

    Ay conciencia, siempre viva, ay justicia, que no cesa, ay cundo se ha de

    acabar!

    R/ Que Dios las saque de pena y las lleve a descansar.

    Ay culpa, lo que me cuestas, no imagin tur fiereza, pues con tal tormento

    pago lo que juzgu ligereza! Cielos, piedad, baste, cielos! Cundo el da ha

    de llegar?

    R/ Que Dios las saque de pena y las lleve a descansar.

    Padres, hermanos, amigos: dnde est la caridad? Favorecis a un

    extrao y para m no hay piedad? Ea, venga una limosna, siquiera sea el

    rogar!

    R/ Que Dios las saque de pena y las lleve a descansar.

    Hijo ingrato que paseas tan ricamente vestido, y a costa de mis sudores

    descansas en tanto olvido: mira a tu padre quemando, y lo puedes

    remediar!

  • R/ Que Dios las saque de pena y las lleve a descansar.

    Quiz en ti sera arbitrario, no obligacin de justicia; pues no cumples

    testamento, aqu estoy por tu malicia; abre los ojos, despierta, paga,

    haciendo acelerar:

    R/ Que Dios las saque de pena y las lleve a descansar.

    Hermanos en Jesucristo, los que os estos suspiros, si queris, podis

    sacarnos de estos lbregos retiros, a la Virgen y a los santos pedidles

    quieran mediar:

    R/ Que Dios las saque de pena y las lleve a descansar.

    De Getseman en el Huerto sangre sud el Redentor, contemplando de estas

    penas el gran tormento y rigor: al Padre Eterno se ofrece, no cesando all

    de orar:

    R/ Que Dios las saque de pena y las lleve a descansar.

    En vista de tal piedad, no te olvides, oh mortal, de este po camposanto,

    cementerio de hospital; sigue, pues, la cofrada que tierna te insta a

    clamar:

    R/ Que Dios las saque de pena y las lleve a descansar.

    Atiende y mira, cristiano, que en aqueste cementerio tal vez tus padres y

    deudos esperan de ti el remedio; sufragios y sacrificios te suplican sin cesar:

    R/ Que Dios las saque de pena y las lleve a descansar.

    Fieles cristianos, amigos, dad crdito a estos lamentos, obrad bien, fuera

    culpas, para huir de estos tormentos. Socorro, piedad, alivio! Concluimos

    con gritar. Od mortales piadosos y ayudadnos a alcanzar:

  • R/ Que Dios las saque de pena y las lleve a descansar.

    Gozos

    All tienes a tus padres, hermanos y abuelos, conocidos y compadres,

    amigos y bisabuelos. Sin alivio ni consuelo nadie se quiere acordar.

    R/ Que Dios las saque de pena y las lleve a descansar.

    Por las pobrecitas almas todos debemos rogar que Dios las saque de pena

    Y las lleve a descansar. Es tanto su desagravio y es tan grande su pobreza

    que estn sin ningn abrigo por dejarnos su riqueza, y en nosotros, tal

    torpeza, que nadie quiere rogar

    R/ Que Dios las saque de pena...

  • Estn gimiendo y llorando en las llamas padeciendo, y lo que estn

    suspirando de vernos todos riendo: que olvidados de sus penas nadie se

    quiere acordar

    R/ Que Dios las saque de pena...

    No hay apenas un cristiano que atienda a su dolor grave, padeciendo est

    tu hermano las penas que Dios se sabe: tened de ellas compasin y

    acordaros de rogar

    R/ Que Dios las saque de pena...

    Entre llamas tan ardientes tambin se suelen quejar y llamar a sus

    parientes que las quieren ayudar: estando todas pendientes de lo que

    podis rogar,

    R/ Que Dios las saque de pena...

    Aunque las favoreci Dios, all van a purgar, que all a Dios se ha de

    pagar lo que aqu a Dios se ofendi; no pudiendo merecer, slo pueden

    esperar

    R/ Que Dios las saque de pena...

    Si Dios te diera a gustar lo que suelen padecer no haras sino llorar en

    dejndote volver: y no habas de perder un instante por rezar

    R/ Que Dios las saque de pena...

    Toma por intercesora a la ms excelsa palma porque sea protectora y se

    ampare de tu alma y de aquellas pobrecitas que se sirva de alcanzar

    R/ Que Dios las saque de pena...

  • Tambin por intercesores pon a los santos del cielo para que de sus dolores

    Tengan con ellos consuelo: pues ninguno ac en el suelo tiene ganas de

    llorar

    R/ Que Dios las saque de pena y las lleve a descansar.

    Oraciones finales Para Todos Los Das

    Recibid, Seor Dios mo, cuantos sacrificios os ha ofrecido y ofrece hoy por

    todo el mundo vuestra santa esposa, la santa Iglesia, y os suplico los

    apliquis al alivio y descanso de las afligidas almas por quienes hago esta

    novena. Por los acervos dolores de vuestra Madre Santsima en el da de

    vuestra dolorosa Pasin, dadles, Seor, refrigerio. Convertid a los

    pecadores, salvad a los agonizantes y a m concededme la santificacin en

    mi estado y la gracia particular que os pido, si es de vuestro beneplcito.

    Amn

    Abrevia, oh Padre bondadoso! las angustias que sufren las almas queridas

    en el Purgatorio. No dilates, Seor, el trmino de sus penas, la sangre del

    calvario satisfaga tu Justicia y dgnate admitirla en tu Santa Gloria, en

    donde nos veamos todos y podamos ensalzar tus misericordias

    eternamente. Amen.

    Oh Mara, Madre de misericordia: acurdate de los hijos que tienes en el

    purgatorio y presentando nuestros sufragios y tus mritos a tu Hijo,

    intercede para que les perdone sus deudas y los saque de aquellas tinieblas

    a la admirable luz de su gloria, donde gocen de tu vista dulcsima y de la

    de tu Hijo bendito.

  • Oh glorioso Patriarca San Jos, intercede juntamente con tu Esposa ante

    tu Hijo por las almas del purgatorio.

    V. No te acuerdes, Seor, de mis pecados.

    R. Cuando vengas a purificar al mundo en fuego.

    V. Dirige, Seor Dios mo, a tu presencia mis pasos.

    R. Cuando vengas a purificar al mundo en fuego.

    V. Dales, Seor, el descanso eterno y luzca para ellos la luz eterna.

    R. Cuando vengas a purificar al mundo en fuego.

    Tres Padrenuestro. Tres Ave Mara y Gloria

    V. De la puerta del infierno

    R. Saca, Seor, sus almas.

    V. Descansen en paz.

    R. Amn.

    V. Seor, oye mi oracin.

    R. Y llegue a ti mi clamor.

    Oremos. Oh Dios mo, de quien es propio compadecerse y perdonar: te

    rogamos suplicantes por las almas de tus siervos que has mandado emigrar

    de este mundo, para que no las dejes sufrir ms en el purgatorio, sino que

    mandes que tus santos ngeles las tomen y las lleven a la patria del paraso,

    porque esperan y creen en ti, no padezcan las penas del purgatorio, sino

    que posean los gozos eternos. Por Cristo nuestro Seor. Amn.

  • V. Dales, Seor, el descanso eterno.

    R. Y luzca para ellos la luz perpetua.

    V. Descansen en paz.

    R. Amn.

    Tres Padrenuestro. Tres Ave Mara y Gloria

    Da Dos:

    La segunda pena que aflige en alto grado a estas benditas almas es el

    tiempo que en vida perdieron, durante el cual habran podido adquirir

    mayores mritos para el cielo, y el pensamiento de que esta prdida es para

    siempre irreparable terminando con la vida el tiempo de merecer.

    Infeliz de m, oh Seor, que por espacio de tantos aos he vivido en la

    tierra no mereciendo sino los castigos del infierno!

    Gracias os doy porque todava me concedis tiempo para remediar el mal

    que he hecho y el bien que he dejado de hacer.

    Concededme vuestro socorro para que lo que me queda en vida, lo emplee

    nicamente en serviros y en amaros. Tened piedad de m y de esas almas

    benditas que arden en el Purgatorio por no haber empleado como deban

    el tiempo que Vos les disteis para su santificacin.

    Y Vos, oh Mara, Madre de Dios! socorredlas con vuestros poderosos

    ruegos.

    PADRE NUESTRO, AVE MARIA Y GLORIA. Todo lo dems del primer

    da.

  • Da Tres:

    Otra de las mayores penas que afligen a esas benditas nimas es la vista

    espantosa de los pecados que estn expiando. En la vida presente no se

    conoce la fealdad del pecado, pero bien se conoce en la otra, y este

    conocimiento es uno de los ms vivos dolores que sufren las almas en el

    Purgatorio.

    Oh Dios mo!, os amo sobre todas las cosas porque sois infinita bondad;

    duleme con todo mi corazn de haberos ofendido; concededme la santa

    perseverancia; tened piedad de m y de aquellas santas almas

    atormentadas con la vista de los pecados que no quisieron evitar y

    cometieron sin horror.

    Y Vos Oh Mara, Madre de Dios! socorredlas con vuestros ruegos poderosos

    y rogad tambin por nosotros que estamos an en peligro de condenarnos.

    PADRE NUESTRO, AVE MARIA Y GLORIA. Todo lo dems del primer

    da.

    Da Cuatro:

    Una de las penas que ms afligen a aquellas almas, esposas de Jesucristo,

    es el pensar que en vida, por sus culpas, disgustaron a aquel Dios a quien

    tanto aman. Se han visto penitentes morir de dolor al pensar que haban

    ofendido a un Dios tan bueno. Mucho mejor que nosotros conocen las almas

    del Purgatorio cun amable es Dios y por consiguiente lo aman con todas

  • sus fuerzas; por eso, al pensar que lo disgustaron en la vida, experimentan

    un dolor superior a todo otro dolor.

    Oh, Dios mo!, y yo que os ofendo con tanta facilidad, sin que me mueva lo

    mucho que habis hecho por m, ni las penas que me esperan en el

    Purgatorio; tened piedad de m y de aquellas santas almas que arden en

    ese fuego por el desprecio que hicieron de las faltas veniales y que ahora os

    aman de todo corazn.

    Y Vos, oh Mara, protegednos a nosotros para que acertemos a llevar vida

    perfecta y socorredlas a ellas para que mitiguen sus dolores.

    PADRE NUESTRO, AVE MARIA Y GLORIA. Todo lo dems del primer

    da.

    Da Quinto:

    Otra de las grandes penas que afligen a aquellas benditas almas es el sufrir

    aquel fuego sin saber cundo tendrn fin sus tormentos. Es verdad que

    tienen la certidumbre de verse un da libre de ellos; pero la incertidumbre

    del tiempo en que se habrn de acabar, les causa un gravsimo tormento.

    Oh, Seor, qu desgracia tan grande sera la ma si me hubieseis enviado

    al infierno, a esa crcel de tormentos, teniendo la seguridad de no salir de

    ella jams! Gracias os doy conmigo; perdonadme, que quisiera antes morir

    que volver a ofenderos. Tened piedad de m y de las benditas almas que en

    la tierra no han temido bastante las penas del Purgatorio. Y Vos, oh Madre

    de Dios y Madre ma, socorredlas con vuestro poder y abreviad el tiempo

    que las espera de la eterna posesin de Dios.

  • PADRE NUESTRO, AVE MARIA Y GLORIA. Todo lo dems del primer

    da.

    Da Seis:

    Cuanto mayor es el consuelo que aquellas benditas almas les causa el

    recuerdo de la Pasin de Jesucristo, por cuya virtud se salvaron, y del

    Santsimo Sacramento del Altar, que les proporcion y an les proporciona

    tantas gracias, por medio de misas y comuniones tanto ms les atormenta

    el pensamiento de no haber correspondido en vida a estos dos grandes

    beneficios del amor de Jesucristo.

    h Dios mo! Vos moristeis tambin por m, y os habis dado muchas veces

    a m en la sagrada comunin, y yo siempre os he correspondido con negra

    ingratitud; ms ahora os amo sobre todas las cosas, oh Supremo Bien mo!

    me arrepiento muy de todo corazn de haberos ofendido y con vuestra

    gracia propongo la enmienda. Ddmela Seor, y tened piedad de m y de

    las almas que arden en el fuego del Purgatorio por la poca estima que

    hicieron de vuestra dolorosa pasin y por las comuniones omitidas por

    negligencia, o hechas con tibieza.

    Y Vos, oh Mara, Madre de Dios y Madre nuestra, interceded por ellas

    para que obtengan el perdn.

    PADRE NUESTRO, AVE MARIA Y GLORIA. Todo lo dems del primer

    da.

    Da Siete:

    Aumentan tambin las penas de aquellas benditas almas todos los

    beneficios particulares que recibieron de Dios, como el haber recibido el

  • bautismo, el haber nacido en pas catlico, el haberles esperado Dios a

    penitencia y alcanzar el perdn de sus pecados tantas veces; porque todos

    esos favores les hacen conocer mejor la ingratitud con que han

    correspondido a Dios.

    Pero, Dios mo! Quin ha sido ms ingrato que yo? Vos me habis esperado

    con tanta paciencia, me habis perdonado tantas veces con amor, y yo,

    despus de tantas promesas, os he vuelto a ofender. No me arrojis al

    infierno porque os quiero amar y en el infierno no podra hacerlo. Tened

    lstima de mi alma y piedad de las del Purgatorio, que por sus muchas

    culpas se han hecho menos acreedoras a vuestra misericordia.

    Y Vos, oh Madre de misericordia, mitigad con vuestro poder sus

    sufrimientos.

    PADRE NUESTRO, AVE MARIA Y GLORIA. Todo lo dems del primer

    da.

    Da ocho:

    Otra pena, en extremo amarga para aquellas benditas almas, es el pensar

    que durante su vida uso Dios con ellas de muchas misericordias especiales

    que no tuvo con los dems, y ellas con sus pecados le obligaron a que las

    condenara al infierno, aunque despus por su misericordia las haya

    perdonado y salvado, vindolas arrepentidas.

    Vedme aqu, oh Dios mo! Yo soy uno de aquellos ingratos que despus de

    haber recibido de Vos tantas gracias, he despreciado vuestro amor y os he

    obligado a condenarme al infierno. Gracias os doy por la misericordia y

    paciencia que habis tenido en esperarme, me arrepiento con toda mi alma

  • de haberos ofendido, y propongo la enmienda con vuestra gracia. Tened

    piedad de m y de aquellas benditas almas que habiendo podido llegar a un

    alto grado de perfeccin en la tierra, merecen ahora estar ms tiempo en

    el Purgatorio por sus continuas infidelidades a los llamamientos a vuestra

    gracia.

    Y Vos, Virgen fidelsima, interponed vuestros mritos en su favor.

    PADRE NUESTRO, AVE MARIA Y GLORIA. Todo lo dems del primer

    da.

    Da Noveno:

    Grandes son las penas que sufren aquellas santas almas: el fuego, el tedio,

    la oscuridad, la incertidumbre del tiempo en que han de verse libres de

    aquella crcel; pero de todas, la mayor para esas santas esposas, es la de

    verse separadas de su divino Esposo y privadas de su vista y presencia.

    Oh Dios mo! Cmo he podido yo vivir tantos aos lejos de Vos, privado

    de vuestra gracia? Oh Bondad infinita! os amo sobre todas las cosas, me

    arrepiento con todo mi corazn de haberos ofendido y quisiera antes morir

    que volver a ofenderos.

    PADRE NUESTRO, AVE MARIA Y GLORIA. Todo lo dems del primer

    da.

    Concededme la santa perseverancia y no permitis que vuelva a caer otra

    vez en vuestra desgracia. Os suplico tengis piedad de las almas del

    Purgatorio, especialmente las de mis padres, mis hermanos, mis parientes,

    mis amigos... y de todos aquellos por quienes mi corazn y mi conciencia

    me obligan a pediros con ms empeo; que no sea por mi indiferencia o por

  • mis culpas por lo que ellas permanezcan all alejadas de Vos. Abreviad el

    tiempo de su destierro y admitidlas cuanto antes a la dicha de amaros

    para siempre en el cielo.

    Y Vos, oh dulce Virgen Mara! consoladora de los afligidos, Madre de

    nuestro Salvador Jess y de todos los fieles. Vos sois tambin la Madre de

    las pobres almas que sufren en el Purgatorio, yo imploro con confianza la

    inmensa bondad de vuestro Corazn y os ruego intercedis con vuestro

    divino Hijo, para que por los mritos de su santo sacrificio en la cruz,

    obtengan el alivio y la libertad a que aspiran. As sea.

    PADRE NUESTRO, AVE MARIA Y GLORIA. Todo lo dems del primer

    da.

    Sufragio por las nimas benditas del purgatorio

    RECOMENDACION

    Innumerables son los favores que se nos refieren, que han sido obtenidos

    por los devotos de las Almas del Purgatorio, por vas completamente

    inesperadas, mediante los cien rquiems rezados en su sufragio.

  • MODO DE PRACTICAR ESTA DEVOCION

    Puede servirse de un rosario comn de cinco decenas, recorrindolo dos

    veces para formar las diez decenas, o sea la centena de Rquiem. Se

    empieza rezando el acto de contricin, un Padrenuestro y despus una

    decena de Rquiem de esta forma:

    -Dadles, Seor, el descanso eterno.

    -y brille para ellas la luz perpetua.

    R. Al final de la decena de Rquiem se hacen invocaciones:

    Almas santas, almas pacientes, almas cautivas, rogad a Dios por nosotros,

    que rogamos por vosotras para que el Seor os d su gloria. Amn.

    Padre Eterno, os ofrecemos la Sangre, Pasin y Muerte de Nuestro Seor

    Jesucristo, los dolores de la Santsima Virgen y los de San Jos, por la

    remisin de nuestros pecados, la libertad de las Almas del Purgatorio y la

    conversin de los pecadores. Amen.

    Rezadas as diez decenas con las invocaciones al final de cada una de ellas,

    se tiene completos los cien rquiem de esta devocin.

    (Len XIII concedi a cada rquiem 50 das de indulgencia).

    Salmo 129

    No seis, Dios mo, inexorable a mi voz. Dignaos escuchar los ruegos de un

    infeliz que no tiene otro recurso que vuestra gran misericordia.

    S, Dios mo, cun culpable soy a vuestros ojos; ms, si examinis con rigor

    nuestras iniquidades, quin podr sufrir vuestros juicios?

  • Si en nosotros solo encontris delitos para perdernos, en Vos hallaris

    motivos para salvarnos; os impusisteis la ley de no resistir a nuestras

    lgrimas y esto me obliga, Seor, a esperar confiado en vuestra gran

    bondad.

    Nunca me he olvidado de las promesas del Seor, que me han alentado en

    lo ms fuerte de mis males; he esperado siempre en El.

    As no deje Israel de esperar, pues recibir por la noche el socorro que haya

    conseguido por el da.

    Porque es infinita la misericordia del Seor, que sabe hallar en los tesoros

    de su poder remedio para nuestros males.

    Y presto redimir a su pueblo de todas sus miserias e iniquidades.

    Dales, Seor, el descanso eterno y luzca para ellas la eterna luz.

    Descansen en paz. As sea.

    (50 das tres veces al da, 100 rezndole al toque de la campana).

    Encomendmonos ahora a las almas del Purgatorio y digamos:

    Almas benditas! Ya que hemos rogado por vosotras, que tan amadas sois

    del Seor y que tenis la sorpresa de no perderle a la esperanza de poseerle

    para siempre, rogadle por nosotros que nos vemos todava en peligro de

    condenarnos.

    Dulce Jess!, dad descanso eterno a las benditas almas del Purgatorio.

    Amn.

  • Padre Nuestro

    A Santa Matilde habiendo comulgado por los muertos, le dijo Nuestro

    Seor: Recitad por ellos un Padrenuestro. Delante del altar donde se

    celebraba el Santo Sacrificio, la Santa hizo la oracin siguiente, y cuando

    la hubo terminado, vio una multitud de almas subir al cielo. (R. 5, ch. 21).

  • PADRE NUESTRO QUE ESTS EN LOS CIELOS

    Os ruego, oh tierno Padre!, que perdonis a las almas del Purgatorio el no

    haberos amado y rendido el culto de adoracin y respeto que os es debido,

    a Vos, Padre bueno y misericordioso; y haberos alejado de sus corazones

    donde Vos deseabais habitar.

    Para suplir sus faltas os ofrezco el amor y el honor de que vuestro divino

    Hijo os tribut en la tierra y la satisfaccin infinita que os dio por todos

    los pecados de esas pobres almas.

    (Rectese diez veces la invocacin "Jess mo, misericordia", y se ganarn

    cada vez 100 das de indulgencia por las benditas almas del Purgatorio).

    SANTIFICADO SEA TU NOMBRE

    Perdonad, tierno Padre, os lo suplico, a las almas de los fieles difuntos, el

    no haber honrado dignamente vuestro santo nombre, haberlo invocado

    rara vez, o empleado a menudo con ligereza y haberse hasta avergonzado

    algunas veces, de perteneceros. Como satisfaccin de este pecado yo os

    ofrezco la santidad de vuestro Hijo Jesucristo, su obediencia, su celo por

    haceros conocer, su afn por honraros durante su vida y por anonadarse

    delante de Vos en el altar. Jess mo, misericordia!

    VNGANOS EN TU REINO

    Os ruego, oh eterno Padre!, que perdonis a las almas de los fieles difuntos,

    el poco celo en no haber deseado con bastante fervor y anhelado con afn

    la grandeza de vuestra gloria; Ellas habran podido tan fcilmente haceros

    amar instruyendo a los nios, llevando por el camino del bien a los que

    ellas amaban! Para expiar su indiferencia, yo os ofrezco los santos deseos

  • de Jesucristo, en el celo que l ha tenido por la nuestra an en el altar.

    Jess Mo, Misericordia!

    HGASE TU VOLUNTAD AS EN LA TIERRA COMO EN EL CIELO

    Os suplico oh Padre!, que perdonis a las almas religiosas, al haber

    preferido algunas veces su voluntad a la vuestra y no haber amado en todo

    y de una manera perfecta vuestro deseo que se manifestaba por sus

    desobediencias y faltas de sumisin a las rdenes de sus superiores. Para

    reparar ofrezco la unin del dulcsimo Corazn de Jess con vuestra

    voluntad, la pronta y generosa obediencia que presta al Sacerdote

    viniendo al altar y la perfecta oblacin de este divino Hijo que lo llev

    hasta la muerte y muerte de cruz. Jess mo, misericordia!

    EL PAN NUESTRO DE CADA DA DNOSLO HOY

    Os ruego, oh Padre tierno!, que perdonis a las almas de los fieles difuntos

    el no haber recibido el Santsimo Sacramento del Altar con los deseos, la

    devocin y el amor que El merece; el haber omitido por negligencia,

    cobarda o respetos humanos muchas comuniones que Vos les ofrecais.

    Para expiar estos pecados, yo os ofrezco la santidad de vuestro Hijo Jess,

    el amor ardiente y el deseo inefable que le llev a daros el precioso tesoro

    de su Cuerpo y de su Sangre. Jess mo, misericordia!

    Perdnanos nuestras deudas, as como nosotros perdonamos a nuestros

    deudores.

    Os ruego, oh Eterno Padre!, que perdonis a las almas de los fieles difuntos

    los pecados en los cuales cayeron, no perdonando fcilmente; guardando

    algn rencor, alimentando ligeros pensamientos de venganza. Por esos

  • pecados yo os ofrezco la oracin tan tierna y tan amorosa que vuestro Hijo

    Jess hizo en la Cruz por sus enemigos. JESUS MIO, MISERICORDIA!

    NO NOS DEJES CAER EN TENTACIN

    Os suplico, oh tierno Padre!, que perdonis a las almas de los fieles difuntos

    la poca fuerza que opusieron para rechazar la tentacin de sensualidad,

    reprimir la curiosidad de sus miradas, y cuidarse de algunos goces

    peligrosos. Para expiar esta multitud de pecados, yo os ofrezco las fatigas

    de Jess, sus lgrimas, sus mortificaciones y sus humillaciones en el altar.

    Jess mo, misericordia!

    MS LBRANOS DEL MAL

    S, Dios mo, libradlas del mal que soportan esas santas almas, en otro

    tiempo culpables, ahora tan arrepentidas y resignadas; libradlas por los

    mritos de Jesucristo.

    Y Vos, oh Salvador, tan lleno de misericordia! Vos que estis sobre este

    altar, tened piedad de sus lamentos y de sus lgrimas. Ellas se unen a m

    para clamar hasta Vos durante su vida y olvidad las faltas que la

    fragilidad de nuestra naturaleza les hizo cometer. Jess mo, misericordia!

  • Suplicas a Jess

    Para que por los dolores de su Pasin, tenga misericordia de las almas del

    Purgatorio.

    Oh dulcsimo Jess! por el sudor de sangre que derramasteis en el Huerto

    de Getseman.

    R/ Tened piedad de las almas de Purgatorio.

    Oh dulcsimo Jess!, por los dolores de vuestra cruelsima flagelacin.

    R/ Tened piedad de las almas del Purgatorio.

    Oh dulcsimo Jess!, por los dolores de vuestra coronacin de espinas.

    R/ Tened piedad de las almas del Purgatorio.

  • Que padecisteis llevando hasta el Calvario la cruz a cuestas.

    R/ Tened piedad de las almas del Purgatorio.

    Que sufristeis en el despojo de vuestras vestiduras.

    R/ Tened piedad de las almas del Purgatorio.

    Oh dulcsimo Jess!, por los dolores de vuestra crucifixin.

    R/ Tened piedad de las almas del Purgatorio.

    Oh dulcsimo Jess!, por los dolores de vuestra agona en la cruz.

    R/ Tened piedad de las almas del Purgatorio.

    Oh dulcsimo Jess!, por el inmenso dolor que padecisteis al separarse

    vuestra alma de vuestro cuerpo.

    R/ Tened piedad de las almas del Purgatorio.

    Compadeceos, oh buen Jess, de las almas que estn detenidas en el

    Purgatorio, por cuya salvacin habis tomado nuestra naturaleza

    humana y sufrido la muerte ms cruel.

    Salmo 91

    MORANDO BAJO LA SOMBRA DEL OMNIPOTENTE

    El que habita al abrigo del Altsimo, Morar bajo la sombra del

    Omnipotente.

    Dir yo a Jehov: Esperanza ma, y castillo mo; Mi Dios, en quien

    confiar.

    l te librar del lazo del cazador, De la peste destructora.

  • Con sus plumas te cubrir, Y debajo de sus alas estars seguro; Escudo y

    adarga es su verdad.

    No temers el terror nocturno, Ni saeta que vuele de da,

    Ni pestilencia que ande en oscuridad, Ni mortandad que en medio del da

    destruya.

    Caern a tu lado mil, Y diez mil a tu diestra; Mas a ti no llegar.

    Ciertamente con tus ojos mirars Y vers la recompensa de los impos.

    Porque has puesto a Jehov, que es mi esperanza, Al Altsimo por tu

    habitacin,

    No te sobrevendr mal, Ni plaga tocar tu morada.

    Pues a sus ngeles mandar acerca de ti, Que te guarden en todos tus

    caminos.

    En las manos te llevarn, Para que tu pie no tropiece en piedra.

    Sobre el len y el spid pisars; Hollars al cachorro del len y al dragn.

    Por cuanto en m ha puesto su amor, yo tambin lo librar; Le pondr en

    alto, por cuanto ha conocido mi nombre.

    Me invocar, y yo le responder; Con l estar yo en la angustia; Lo librar

    y le glorificar.

    Lo saciar de larga vida, Y le mostrar mi salvacin.

  • Oraciones Transversales

    ORACIN A LAS TRECE ALMAS

    Oh, mis 13 almas Benditas, Sabias y entendidas,

    A vosotras vengo a rogaros Por el amor de Dios

    Que atendis mi peticin

    Mis 13 Almas Benditas Sabias y entendidas,

    A vosotras os pido, Por la sangre que derramo

    El Sagrado Cuerpo de Jess, Que oigis mi peticin

    Mi Seor Jesucristo, Protgeme con tus brazos

    Gurdame en tu corazn, Que me protejan tus ojos.

    Oh Dios de bondad, Vos sois mi abogado

    En la vida y en la muerte, Os ruego que atendis mi peticin

    Y me libris de mis males Y me deis suerte en la vida.

  • Ocltame de mis enemigos, Que teniendo ojos no me vean

    Y pierdan las fuerzas cuando en presencia me tengan.

    Mis 13 Almas Benditas, Sabias y entendidas

    Alcanzad esta gracia para m,

    Y yo, su fiel devoto, Divulgare esta oracin

    Para que recen por vosotras, Cientos de personas.

    As Sea

    Rezar 13 Padre Nuestro y 13 Ave Mara durante 13 das consecutivos. Una

    vez conseguida la peticin, Difundir la oracin

    ORACIN DE AGRADECIMIENTO AL NIMA SOLA

    Anima Sola del cielo y la tierra, Anima Sola del cielo y del mar,

    Te doy gracias por todos los favores recibidos doy fe y testimonio de que

    eres un nima buena que ayuda con seguridad y rapidez a todo el que con

    respeto y fe te pide ayuda.

    Anima Sola, as como t nunca fallas yo te juro que yo tampoco te voy a

    fallar con el pago de los favores que he recibido de tu parte y te prometo

    que voy continuar difundiendo esta oracin para que otras personas te

    conozcan y reciban tu ayuda as como yo la he recibido.

    Anima sola, en agradecimiento eterno a ti por los grandes favores que he

    recibido de tu parte ofrezco esta oracin a Dios padre todopoderoso a la

    santsima trinidad, padre, hijo y espritu santo a nuestro seor Jesucristo,

    cordero de Dios que entreg su vida para quitar el pecado del mundo para

  • que en esta hora y en este momento escuchen esta mi humilde oracin y

    este mi humilde ruego para que sean perdonadas todas las almas del

    purgatorio y muy especialmente por el perdn del Anima Sola.

    Te ruego Dios padre bondadoso y bueno que escuches esta mi humilde

    oracin y le concedas el perdn al Anima Sola y a todas las nimas del

    purgatorio para que queden libres de sus penas, dolores y lamentos.

    Jesucristo mi seor te ruego que con tu infinita misericordia sabidura y

    amor intercedas ante Dios para que el Anima Sola y todas las Animas que

    sufren sean perdonadas y puedan gozar de la paz, de la luz perpetua, del

    descanso, de la bendicin y del perdn de Dios padre todopoderoso.

    Oh Dios, te ruego por el perdn del Anima Sola

    Oh Dios te ruego por el perdn de todas las nimas que sufren en el

    purgatorio As sea por la gracia y Voluntad de Dios Nuestro Seor.

    Al padre eterno, que todo lo puede y todo lo vence! Amen

  • ORACIN AL JUSTO JUEZ

    Seor Jesucristo, Divino y Justo Juez de vivos y muertos. Eterno Sol de

    Justicia Encarnado en el Casto Vientre de la Virgen Mara, por la salud

    del linaje humano.

    Justo Juez, Creador del Cielo y de la Tierra y muerto en la Cruz por mi

    amor. T, que fuiste envuelto en un Sudario y puesto en un Sepulcro del

    que al tercer da Resucitaste, Vencedor de la muerte y del infierno.

    Justo y Divino Juez oye mis splicas atiende a mis ruegos, escucha mis

    peticiones y dales favorable despacho.

    Tu Voz Imperiosa serenaba las tempestades, sanaba a los enfermos y

    resucitaba a los muertos, como a Lzaro y al hijo de la viuda de Naim.

    El Imperio de Tu Voz pona en fuga a los demonios, hacindolos salir de los

    cuerpos de los posedos y daba vista a los ciegos, habla a los mudos, odo a

    los sordos y perdn a los pecadores, como a la Magdalena y al paraltico

    de la piscina.

  • T Te hiciste invisible a los enemigos, a Tu Voz retrocedieron, cayendo por

    tierra en el Huerto, los que fueron a aprisionarte y cuando expirabas en

    la Cruz, a Tu Poderosa Voz se estremecieron los orbes.

    T abriste las crceles a Pedro y lo sacaste de ellas sin ser visto por la

    guardia de Herodes. T salvaste a Dimas, el ladrn arrepentido y

    perdonaste a la adltera.

    Haz que mi vida sea buena, siendo de obras gratas a tus ojos, lbrame de

    cuestas y caminos peligrosos, de ros caudalosos, de cualquier persona que

    me mire con ojos maliciosos y lengua lisonjera, lbrame de cualquier

    perturbacin del demonio, de ladrones, asesinos, de toda lengua cizaera,

    lbrame Oh supremo ser!, de caer en pecado mortal.

    Te suplicamos Justo Juez, me libres de todos mis enemigos visible e

    invisible. La Sbana Santa en que fuiste envuelto nos cubra; Tu Sagrada

    Sombra nos esconda; el Velo que cubri Tus Ojos ciegue a los que quieran

    perseguirme y los que nos deseen el mal, ojos tengan y no nos vean; pies

    tengan y no nos alcancen; manos tengan y no nos tienten; odos, y no nos

    oigan; lengua tengan y no nos acusen y sus labios enmudezcan en los

    tribunales, cuando intenten perjudicarnos.

    Oh, Jesucristo, Justo y Divino Juez! Favorcenos en toda clase de angustias

    y aflicciones, lances y compromisos y haz que al invocarte y aclamar al

    Imperio de Tu Poderosa y Santa Voz, llamndote en nuestro auxilio, las

    prisiones espirituales se abran, las cadenas y los lazos del pasado se

    rompan, los grillos y las rejas se quiebren, los cuchillos se doblen y toda

    arma que sea forjada en contra de m no prospere.

  • Ni los caballos nos alcancen, ni los espas nos miren ni nos encuentren. Tu

    Sangre nos bae, Tu Manto nos cubra, Tu Mano nos bendiga, Tu Poder nos

    oculte, Tu Cruz nos defienda y sea nuestro Escudo en la vida y en la hora

    de nuestra muerte.

    Oh! Justo Juez, Hijo del Eterno Padre, que con l y con el Espritu Santo

    eres Un Solo Dios Verdadero. Oh! Verbo Divino, hecho Hombre: Yo Te

    suplico me cubras con el Manto de la Santsima Trinidad, para que me

    libre de todos los peligros y glorifiquemos Tu Santo Nombre.

    El Dios Padre Santsimo de Libre, Su hijo Amado me Guarde, el espritu

    santo me acompae y que juntos en m se reflejen sus rostros. Amn.

    LETANIAS PARA UNA BUENA MUERTE

    Jess, Seor, Dios de bondad, Padre de misericordia, aqu me presento

    delante de Vos con el corazn humillado, contrito y confuso, a

    encomendaros mi ltima hora y la suerte que despus de ella me espera.

    Cuando mis pies, fros ya, me adviertan que mi carrera en este valle de

    lgrimas est por acabarse; Jess misericordioso, tened compasin de m.

    Cuando mis manos trmulas ya no puedan estrechar el Crucifijo, y a pesar

    mo le dejan caer sobre el lecho de mi dolor; Jess misericordioso, tened

    compasin de m.

    Cuando mis ojos, apagados con el dolor de la cercana muerte, fijen en Vos

    por ltima vez sus miradas moribundas; Jess misericordioso, tened

    compasin de m.

  • Cuando mis labios fros y balbucientes pronuncien por ltima vez vuestro

    santsimo Nombre; Jess misericordioso, tened compasin de m.

    Cuando mi cara plida amoratada causa ya lstima y terror a los

    circunstantes, y los cabellos de mi cabeza, baados con el sudor de la

    muerte, anuncien que est cercano mi fin; Jess misericordioso, tened

    compasin de m.

    Cuando mis odos, prximos a cerrarse para siempre a las conversaciones

    de los hombres, se abran para or de vuestra boca la sentencia irrevocable

    que marque mi suerte para toda la eternidad; Jess misericordioso, tened

    compasin de m.

    Cuando mi imaginacin, agitada por horrendos fantasmas, se vea

    sumergida en mortales congojas, y mi espritu, perturbado por el temor de

    vuestra justicia, a la vista de mis iniquidades, luche con el ngel de las

    tinieblas, que quisiera precipitarme en el seno de la desesperacin; Jess

    misericordioso, tened compasin de m.

    Cuando mi corazn, dbil y oprimido por el dolor de la enfermedad, est

    sobrecogido del horror de la muerte, fatigado y rendido por los esfuerzos

    que hubiere hecho contra los enemigos de mi salvacin; Jess

    misericordioso, tened compasin de m.

    Cuando derrame mis ltima lgrimas, sntomas de mi destruccin,

    recibidlas, Seor, en sacrificio de expiacin, para que muera como vctima

    de penitencia, y en aquel momento terrible, Jess misericordioso, tened

    compasin de m.

  • Cuando mis parientes y amigos, juntos a m, lloren al verme en el ltimo

    trance, y cuando invoquen vuestra misericordia en m, favor; Jess

    misericordioso, tened compasin de m.

    Cuando perdido el uso de los sentidos, desaparezca todo el mundo de mi

    vista y gima entre las ltimas agonas y afanes de la muerte; Jess

    misericordioso, tened compasin de m.

    Cuando los ltimos suspiros del corazn fuercen a mi alma a salir del

    cuerpo, aceptadlos como seales de una santa impaciencia de ir a reinar

    con Vos, entonces: Jess misericordioso, tened compasin de m.

    Cuando mi alma salga de mi cuerpo, dejndolo plido, fro y sin vida,

    aceptad la destruccin de l como un tributo que desde ahora quiero

    ofrecer a vuestra Majestad, y en aquella hora: Jess misericordioso, tened

    compasin de m.

    En fin, cuando mi alma comparezca delante de Vos, para ser juzgada, no

    la arrojis de vuestra presencia, sino dignaos recibirla en el seno amoroso

    de vuestra misericordia, para que cante eternamente vuestras alabanzas;

    Jess misericordioso, tened compasin de m.

    Oracin. Oh Dios mo, que condenndonos a la muerte, nos habis ocultado

    el momento y la hora, haced que viviendo santamente todos los das de

    nuestra vida, merezcamos una muerte dichosa, abrasados en vuestro

    divino amor. Por los mritos de Nuestro Seor Jesucristo, que vive y reina

    con Vos, en unidad del Espritu Santo, por los siglos de los siglos. Amn.

    Dios mo: Postrado humildemente en tu presencia, te adoro y quiero hacer

    esta protesta, como si ya me hallase prximo a exhalar mi ltimo suspiro.

  • Dios mo: T has decretado mi muerte desde la eternidad: yo la acepto

    desde ahora con todo mi corazn en el modo y forma que tu divina

    Majestad ha dispuesto, y acepto tambin todos los dolores que la han de

    acompaar, los uno a los tormentos y a la muerte de Jesucristo, y te los

    ofrezco en satisfaccin y penitencia de mis pecados. Acepto igualmente la

    destruccin de mi cuerpo para que resplandezca ms tu supremo dominio

    sobre m. Y por lo tanto, acepto y me alegro de que estos ojos, que tanta

    libertad se han tomado contra Ti, queden con la muerte ciegos hasta el fin

    del mundo.

    Acepto y me alegro de que esta lengua, que tantas veces he empleado en

    palabras vanas, murmuraciones y mentiras, quede muda con la muerte, y

    sea comida de gusanos en el sepulcro.

    Acepto y me gozo de que estas manos y estos pies que han sido para mi

    corazn instrumentos de tantas acciones desordenadas y de tantos pasos

    torcidos, queden con la muerte sin movimiento y sin accin entre los

    horrores de una hedionda sepultura.

    Acepto y me gozo de que este mismo corazn que, siendo formado para

    darte todos sus afectos, los ha empleado en miserables e indignas criaturas,

    sea arrojado a la tierra y reducido a polvo y ceniza.

    En suma, Seor, me regocijo de que se verifique en m la total destruccin

    de mis miembros y huesos, convirtindome en humilde polvo y fras

    cenizas, que fueron la materia de que formaste mi cuerpo; para que la

    completa destruccin de mi existencia publique la grandeza de tu infinito

    poder y lo humilde de mi nada. Recibe, Seor, este sacrificio que te hago

    de mi vida, por aquel gran sacrificio que te hizo tu divino Hijo de s mismo

  • sobre el ara de la Cruz; y desde este momento para la hora de mi muerte,

    me resigno totalmente a vuestra santsima voluntad, y protesto que quiero

    morir diciendo: Hgase, Seor, tu voluntad...

    Jess mo crucificado: T que para alcanzarme una buena muerte haz

    querido sufrir muerte tan amarga, acurdate entonces de que yo soy una

    de tus ovejas que has comprado con el precio de tu sangre. Cuando todos

    los de la tierra me hayan abandonado y nadie pueda ayudarme, Tu slo

    podrs consolarme y salvarme, hacindome digno de recibirte por Vitico,

    y no permitiendo que te pierda para siempre. Amado Redentor mo,

    recbeme entonces en tus llagas, puesto que yo desde ahora me abrazo a Ti,

    y protesto que quiero entregar mi alma en la llaga amorosa de tu

    sacratsimo costado.

    Y T, Virgen Santsima, Abogada y Madre ma Mara; despus de Dios,

    Tu eres y sers mi esperanza y mi consuelo en la hora de la muerte. Desde

    ahora recurro a Ti, y te ruego no me abandones en aquel ltimo momento:

    ven entonces a recibir mi alma y a presentarla a tu Hijo. Te aguardo,

    Madre ma, y espero morir bajo tu amparo y abrazado a tus pies. Y T,

    Protector mo San Jos, San Miguel Arcngel, ngel Custodio, Santos mis

    abogados, aydenme en aquel trance extremo, en aquel ltimo combate y

    llvenme a la Gloria celestial. Amn.

  • DEVOCIONARIO POR EL DESCANSO DE LAS ALMAS

    ORACIN POR LAS ALMAS EN PARTICULAR DEL PURGATORIO (I)

    Oh Jess! T sufriste y moriste para que toda la humanidad fuera salvada

    y llevada a la felicidad eterna. Escucha nuestras Splicas para que tengas

    mayor piedad de las almas de: (despus de cada una decimos: Jess, ten

    piedad!)

    Mis queridos padres, abuelos, bisabuelos y tatarabuelos Jess ten piedad!

    Mis hermanos, hermanas, y dems parientes cercanos

    Mis padrinos de bautismo y confirmacin

    Mis benefactores temporales y espirituales

    Mis amigos y vecinos

    Todos los que por el amor me llevan a rezar

    Aquellos que sufrieron perjuicios o dao por m

    Aquellos que son amados especialmente por ti

    Aquellos que estn cerca de la liberacin

    Aquellos que ms desean estar junto a Ti

    Aquellos que soportan los mayores sufrimientos

    Aquellos que son menos recordados

    Aquellos que estn lejos de la liberacin

    Aquellos que ms lo merecen por sus servicios a la Iglesia

    Los ricos, que ahora son los ms indigentes

  • Los poderosos que ahora no tienen poder

    Aquellos ciegos espiritualmente que ahora ven su insensatez

    Los frvolos que dedicaron el tiempo a frivolidades

    Los del Purgatorio que no buscaron los tesoros del cielo

    Los tibios que dedicaron poco tiempo a la oracin

    Los indolentes, que se negaron a realizar buenas obras

    Aquellos de poca fe, que rechazaron recibir con frecuencia los sacramentos

    Los habituales pecadores, que debieron su salvacin a un milagro de gracia

    Los padres que no cumplieron con el cuidado de sus hijos

    Los superiores que no se ocuparon de la salvacin de los que tenan a cargo

    Aquellos que lucharon por riquezas y placeres mundanos

    Los mundanos que no utilizaron sus riquezas y talentos al servicio de Dios

    Aquellos que fueron testigos de la muerte de otros pero no pensaron en la

    propia

    Aquellos que no se aseguraron la vida eterna

    Aquellos que tienen una sentencia severa por las grandes

    responsabilidades encomendadas a ellos

    Los Papas, reyes y gobernantes

    Los obispos y sus consejeros

    Mis maestros y asesores espirituales

  • Los sacerdotes y religiosos de la Iglesia Catlica

    Los defensores de la Santa Fe Catlica

    Aquellos que murieron en el campo de batalla

    Aquellos que lucharon por su pas

    Aquellos que fueron sepultados en el mar

    Aquellos que murieron de apopleja e infartos

    Aquellos que sufrieron y murieron de cncer o SIDA

    Aquellos que murieron inesperadamente en accidentes

    Aquellos que murieron sin cumplir con los ltimos ritos de la Iglesia

    Aquellos que morirn dentro de las prximas 24 horas

    Mi propia pobre alma cuando deba presentarme ante el trono de Tu Juicio

    Concdeles el descanso eterno y permite que la luz perpetua los ilumine por

    siempre junto a tus Santos, porque T eres misericordioso.

    Oremos: que la oracin de tu pueblo suplicante, te rogamos, oh Seor,

    beneficie a las almas de tus siervos que partieron. Que T las liberes de

    todos sus pecados as como tambin las hagas participar de tu redencin.

    Amn.

    ORACIONES POR ALMAS EN PARTICULAR (II)

    Oh Dios! Nuestro Creador y redentor, con tu poder Cristo conquist la

    muerte y volvi a Ti glorioso. Que todos tus hijos que nos han precedido en

    la fe, especialmente, participen de su victoria y disfruten para

  • siempre de la visin de tu gloria donde Cristo vive y reina contigo y el

    Espritu Santo, Dios, por los siglos de los siglos. Amn.

    V/ Concdeles, Seor el descanso eterno.

    R/ Y brille para ellos la luz que no tiene fin.

    V/ Descansen en paz.

    R/ Amn.

    Mara, Madre de Dios y Madre de Misericordia, ruega por nosotros y por

    todos los que han muerto en el regazo del Seor. Amn.

    Dios Todopoderoso y Eterno, en tu bondad paternal, ten piedad del alma

    de tu servidor Lmpialo al que llamaste de este mundo de toda

    culpa, llvalo al Reino de la Luz y Paz y a la comunin de tus Santos, y

    entrgales su porcin de gozo eterno en tu Reino. Rezamos por medio de

    Jess, Nuestro Seor. Amn.

    Dios, T, Creador y salvador de todos los fieles, perdona los pecados de

    todas las almas de tus servidores! Permteles recibir el perdn por

    intermedio de nuestra oracin piadosa, por lo que siempre anhelaron.

    Amn

    ORACIN POR LAS ALMAS MS ABANDONADAS

    Jess, por el amor de la agona que T soportaste durante el temor a la

    muerte!

    En el Huerto de Getseman, en la flagelacin y coronacin, en el camino al

    Monte Calvario, en tu crucifixin y en tu muerte, ten piedad de las Almas

    del Purgatorio y especialmente de aquellas que estn totalmente olvidadas

  • Lbralas de sus amargos dolores, llvalas a Ti y envulvelas con tus brazos

    en el cielo!

    Padrenuestro. Avemara

    Seor, concdeles el descanso eterno y brille para ellas la luz que no tiene

    fin

    ORACIN DE SIETE PETICIONES POR LAS ALMAS DEL PURGATORIO

    1. Seor, Dios Todopoderoso, por la preciossima sangre que tu Hijo muy

    amado derram sobre el huerto de Getseman, te suplico que liberes a las

    almas del Purgatorio, en especial a aquellas que estn ms abandonadas!

    Condcelas a tu gloria para que te alaben y glorifiquen en la eternidad.

    Amn.

    Padre Nuestro. Ave Mara. Seor concdeles el descanso eterno.

    2. Seor, Dios Todopoderoso, por la preciossima sangre que tu Hijo muy

    amado derram durante la despiadada flagelacin, te suplico que liberes

    a las almas del Purgatorio, en especial a aquellas que estn ms cerca de

    gozar la eternidad! Djalas que comiencen ahora a alabarte y glorificarte

    en la eternidad. Amn.

    Padre Nuestro. Ave Mara. Seor concdeles el descanso eterno.

    3. Seor, Dios Todopoderoso, por la preciossima sangre que tu Hijo muy

    amado derram durante la dolorosa coronacin de espinas, te suplico que

    liberes a las almas del Purgatorio, en especial a aquellas que ms necesitan

    tu interseccin! No permitas que esperen ms para que te puedan alabar

    y glorificar en la eternidad. Amn.

  • Padre Nuestro. Ave Mara. Seor concdeles el descanso eterno.

    4. Seor, Dios Todopoderoso, por la preciossima sangre que tu Hijo muy

    amado derram en las calles de Jerusaln cuando llevaba la cruz sobre su

    bendita espalda, te suplico que liberes a las almas del Purgatorio, en

    especial a aquellas que ante tus ojos posee los mayores mritos para que,

    desde lo alto del trono glorioso que las espera, te puedan alabar y glorificar

    en la eternidad. Amn.

    Padre Nuestro. Ave Mara. Seor concdeles el descanso eterno.

    5. Seor, Dios Todopoderoso, por el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo muy

    amado, Jesucristo, que l mismo en la noche anterior a su muerte ofreci

    a sus amados apstoles como alimento y bebida, dejando de este modo una

    ofrenda continua y alimento que da vida para los fieles de toda la Iglesia,

    te suplico que liberes a todas las almas del Purgatorio, en especial a la que

    honr ms este secreto de su infinito amor, para que pueda con tu Hijo

    muy amado y El Espritu Santo, por medio de sus santos Sacramentos,

    alabarte y glorificarte en la eternidad. Amn.

    Padre Nuestro. Ave Mara. Seor concdeles el descanso eterno.

    6. Seor, Dios Todopoderoso, por la preciossima sangre que tu Hijo muy

    amado derram de sus manos y sus pies cuando estaba en la cruz, te suplico

    que liberes a las almas del Purgatorio, en especial a aquellas por las que

    ms debo rezar! No permitas que permanezcan all por ms tiempo por mi

    culpa, para que te puedan alabar y glorificar en la eternidad. Amn.

    Padre Nuestro. Ave Mara. Seor concdeles el descanso eterno.

  • 7. Seor, Dios Todopoderoso, por la Sangre y Agua preciossimas que

    manaron del costado de tu Hijo muy amado ante los ojos de su

    bienaventurada Madre y por su gran angustia, te suplico que liberes a las

    almas del Purgatorio, en especial a la que ms honr ntimamente a la

    santa Madre del Cielo! Permtele pronto entrar en tu gloria para que te

    pueda glorificar y alabar con Mara en la eternidad. Amn.

    Padre Nuestro. Ave Mara. Seor concdeles el descanso eterno.

    ORACIN QUE LIBERAR A MUCHAS ALMAS DEL PURGATORIO

    Padre Eterno, te ofrezco la Preciossima Sangre de tu Divino Hijo, Jess,

    junto con las misas celebradas hoy en el mundo, por las Almas del

    Purgatorio, por los pecadores del mundo entero, por los pecadores de la

    Iglesia universal, aquellos en mi casa y dentro de mi propia familia.

    ORACIN DE SANTA MATILDE POR LA LIBERACIN DE LAS

    ALMAS DEL PURGATORIO

    (Utilizando la meditacin del Padrenuestro.)

    Padrenuestro que estas en el cielo. Te ruego humildemente, eterno, benigno,

    misericordioso Padre, que perdones a las pobres almas que t mismo has

    acogido como criaturas tuyas, a pesar de que ellas no te han amado sino

    te han rechazado, y no te han rendido el honor que te es debido. En

    expiacin y penitencia te ofrezco en sacrificio todo el amor y la bondad de

    tu amadsimo hijo y seor nuestro Jesucristo.

    Santificado sea tu nombre. Te ruego humildemente, eterno, benigno,

    misericordioso Padre, que perdones a las pobres almas que no han

    glorificado tu santo nombre y que con frecuencia lo han pronunciado

  • indignamente y con ligereza. En expiacin y penitencia te ofrezco en

    sacrificio todas las enseanzas con las cuales tu amadsimo hijo y seor

    nuestro Jesucristo ha glorificado en la Tierra tu santo nombre.

    Venga a nosotros tu reino. Te ruego humildemente, eterno, benigno,

    misericordioso Padre, que perdones a las pobres almas que no han

    anhelado con amor ardiente y con inmenso deseo tu santo reino. Por esos

    muchos pecados, te ofrezco en sacrificio el poderoso deseo de tu amadsimo

    hijo y seor nuestro Jesucristo, con el cual l desea que todos sean acogidos

    en tu santo reino.

    Hgase tu voluntad, en la tierra como en el cielo. Te ruego humildemente,

    eterno, benigno, misericordioso Padre, que perdones a las pobres almas que

    no se han sometido del modo ms devoto a tu santa voluntad, sino que

    muchas veces han actuado segn su propio querer, sustrayndose as a la

    observancia de la misma. En expiacin y penitencia, te ofrezco al Corazn

    divino de tu amadsimo hijo y Seor Nuestro Jesucristo y su gran sumisin.

    Danos hoy nuestro pan de cada da y perdona nuestras ofensas como

    tambin nosotros perdonamos a los que nos ofenden. Te ruego

    humildemente eterno, benigno y misericordioso Padre, que perdones a las

    pobres almas su pesada abundancia de culpas, porque no han amado a sus

    enemigos y no han querido perdonar. En expiacin y penitencia por estos

    numerosos pecados, te ofrezco en sacrificio las Santas Palabras de tu

    amadsimo hijo y Seor Nuestro Jesucristo, con las cuales dijo desde la

    cruz: Padre, perdnalos porque no saben lo que hacen.

    No nos dejes caer en la tentacin. Te ruego humildemente eterno, benigno

    y misericordioso Padre, que perdones a las pobres almas que no han

  • opuesto resistencia alguna en las grandes tentaciones, cediendo a las

    seducciones del Maligno y que por lo tanto se han precipitado en la ruina.

    En expiacin y penitencia, te ofrezco la amorosa y obediente sumisin y

    todo el amargo sufrimiento y la muerte de tu amadsimo hijo y Seor

    Nuestro Jesucristo.

    Lbranos de todo mal. Te ruego humildemente eterno benigno y

    misericordioso Padre, que perdones a las pobres almas y las lleves junto a

    tu amadsimo hijo y Seor Nuestro Jesucristo al reino de la gloria, donde

    T vives por siempre. Amn.

    ORACIN DE SACRIFICIO POR LAS ALMAS DEL PURGATORIO

    Dios Todopoderoso y Eterno! Porque es tu voluntad que recemos por las

    Almas del Purgatorio, yo te ofrezco, por medio de las manos sin manchas

    de Mara, todas las Santas Misas que se celebran hoy, por tu gran honor y

    por la redencin de las Almas del Purgatorio. Con humildad te suplico que

    borres sus culpas por los mritos demasiado valiosos de tu Hijo muy

    Amado y ten piedad de ellas. Para la restitucin de la alabanza, el amor,

    el honor, las gracias, y los mritos que estas almas dejaron de mostrar y

    tomar, yo te ofrezco toda alabanza, amor, honor, gracias y sufrimientos

    de tu Hijo por los que te honr aqu en el mundo.

    En reparacin de todos los abandonos y descuidos cometidos por estas

    almas, te ofrezco el fervor lleno de alabanza con el cual tu Hijo realiz

    todas sus obras aqu en la tierra, y que ahora son renovadas y entregadas

    a Ti en todas las Santas Misas.

  • En reparacin de todos los errores y de todo lo que se dej sin hacer por

    estas almas, te ofrezco todas las virtudes que practic tu Hijo y que an

    practica y completa en todas las Santas Misas.

    Por la limpieza de todas las manchas de pecado que estas almas an

    poseen, te ofrezco la preciossima Sangre que tu Hijo derram aqu en la

    tierra y que contina ofrecindose en todas las Santas Misas.

    Como liberacin de todos los castigos y tormentos que soportan estas almas,

    te ofrezco la dolorosa pasin y muerte de tu Hijo muy amado que l ahora

    renueva y contina renovando en todas las Santas Misas.

    Para rescatarlas del calabozo ardiente, te ofrezco los mritos infinitos que

    tu Hijo se gan en la tierra y que contina ejercitando y ofreciendo en

    todas las Santas Misas.

    Finalmente, para hacer lo suficiente para cumplir con tu estricta justicia,

    te ofrezco todas las virtudes y mritos de la vida, sufrimiento y muerte de

    tu Hijo muy amado, su Santsima Madre, todos los Santos y elegidos que

    juntos sufrieron ms que las adoradas Almas del Purgatorio dejadas de

    lado. Amn

    LETANA POR LAS ALMAS DEL PURGATORIO

    Seor, ten piedad de los difuntos!

    Cristo, ten piedad de ellos!

    Seor, ten piedad de ellos!

    Cristo, por tu gracia escchanos!

    Cristo, piadosamente yenos!

  • Dios Padre Celestial, ten piedad de ellos!

    Dios Hijo Salvador del Mundo, ten piedad de ellos!

    Dios Espritu Santo, ten piedad de ellos!

    Trinidad Santa, que eres un solo Dios, ten piedad de ellos!

    Santa Mara ruega por ellos.

    Santa Madre de Dios ruega por ellos

    Santa Virgen de la Vrgenes

    Madre de Misericordia

    Puerta del Cielo

    Consoladora de los afligidos

    Todos los Santos ngeles y Arcngeles rogad por ellos.

    San Miguel ruega por ellos

    Todos los Santos Patriarcas y Profetas rogad por ellos.

    San Juan Bautista ruega por ellos.

    San Jos

    Todos los Santos Apstoles y Evangelistas rogad por ellos

    Todos los Santos discpulos del Seor

    Todos los Santos nios inocentes

    Todos los Santos Mrtires

    Todos los santos obispos y fieles

  • Todos los Santos Maestros de la Iglesia

    Todos los santos sacerdotes y diconos

    Todos los santos monjes y ermitaos

    Todas las santas viudas y vrgenes

    Todos los Santos de Dios

    Ten piedad de ellos lbralos, oh Seor!

    Ten piedad de ellos

    De todo dolor

    De toda tu ira

    Del rigor de tu Justicia

    Del peso persistente de su conciencia

    De su tristeza ms profunda

    Del duro cautiverio

    Del fuego desgarrador

    Del ansia dolorosa

    De todos los castigos

    Por Tu maravillosa encarnacin

    Por Tu santo nacimiento

    Por Tu santo nombre

    Por Tu Bautismo y T ayuno

  • Por Tu humildad

    Por Tu total obediencia

    Por Tu pobreza

    Por Tu paciencia y ternura

    Por Tu amor infinito

    Por Tu amargo sufrimiento

    Por Tu sudor sangriento de temor

    Por Tu cautiverio

    Por Tu dolorosa flagelacin

    Por Tu vergonzosa coronacin

    Por las burlas que sufriste

    Por Tu juicio injusto

    Por Tu dura carga de la cruz

    Por Tu dolorosa crucifixin

    Por Tu agonizante abandono

    Por Tu santa muerte sacrificada

    Por Tus cinco santas llagas

    Por Tu corazn traspasado

    Por Tu gloriosa resurreccin

    Por Tu maravillosa ascensin

  • Por la venida del Espritu Santo

    Por los mritos de la intercesin de tu Santa Madre

    Por los mritos de la intercesin de todos tus santos

    Nosotros, pecadores del Purgatorio, Te imploramos escchanos, oh

    Seor!

    Que T protejas las almas que sufren en el Purgatorio escchanos, oh

    Seor!

    Que T las salves de sus dolores y agona

    Que T compartas con ellas todas las buenas obras de la cristiandad

    Que T siempre escuches todas nuestras oraciones por ellas

    Que T, por medio del Arcngel San Miguel y los Santos ngeles las lleves

    a la Luz Eterna

    Que T las deslumbres pronto al ver ellas tu rostro

    Que T concedas a nuestros padres, hermanos, amigos y benefactores

    difuntos la Luz Eterna

    Que T liberes a aquellas almas con las cuales compartimos su castigo por

    otro lado

    Que T tengas piedad especial de todas las almas que ya no tienen en la

    tierra quienes piensen en ellas

    Que T concedas a todas las almas de los cristianos difuntos la Paz Eterna

  • Que T derrames amor misericordioso, por medio de las almas del

    Purgatorio, a las almas de todos los cristianos vivientes Escchanos, oh

    Seor!

    Hijo de Dios, Rey de la felicidad eterna Escchanos, oh Seor!

    Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo Protgenos, oh Seor!

    Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo Escchanos, oh Seor!

    Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo. Ten piedad de

    nosotros, oh seor!

    Oracin:

    Oh Dios, Seor de la vida y de la muerte, mustrales tu infinita

    Misericordia a aquellos servidores que creyeron y pusieron tus esperanzas

    en Ti.

    Concdeles todo indulto de sus culpas y castigos; y por otro lado libra sus

    almas de los sufrimientos.

    Por esto rezamos, por medio de la intercesin de la Santsima Virgen

    Mara y por medio de Cristo, Nuestro Seor. Amn.

    UN LLAMADO DE AYUDA A LOS NGELES PARA QUE AYUDEN A

    LAS ALMAS DEL PURGATORIO

    Jess, Seor Nuestro, T pasaste la noche anterior a tu pasin en el Huerto

    de los Olivos, en Getseman. Haz conocido todos los pecados del mundo, una

    carga que te aplast e hizo sudar sangre. Los apstoles se quedaron

    dormidos y no tuvieron fuerzas para velar contigo durante las horas ms

  • duras. Solamente tu Padre Celestial se conmovi y te envi un ngel para

    consolarte y darte fuerzas durante tu angustia de muerte.

    Seor, mira a nuestros hermanos y hermanas en el Purgatorio. Ellos sufren

    ms de lo que pueden sufrir un humano en la tierra y T deseas que seamos

    compasivos con su angustia y sufrimiento. T nos das la oportunidad de

    hacer algo por ellos, de vigilar con ellos, de rezar por ellos, de ofrecer algo

    en su nombre; pero principalmente, les podemos ofrecer la Santa Misa. Si,

    tambin podemos enviar a nuestro ngel Custodio para que ste, con el

    poder de tu Sangre, los consuele y fortalezca. Cun misericordioso fue Dios

    en el Huerto de los Olivos! De la misma manera l desea que nosotros

    tambin seamos misericordiosos con la Iglesia que sufre en el Purgatorio.

    Jess, recuerda tu soledad en el Huerto de los Olivos. Recuerda cun bien

    te hizo cuando el ngel de tu Padre Celestial te fortaleci y te contuvo.

    Ensanos a ser tan misericordiosos y amorosos como tu Padre, y llena a

    las Almas del Purgatorio del mismo consuelo que T recibiste en el Huerto

    de los Olivos.

    Mara, Reina de los ngeles, ten piedad de tus hijos que sufren en el

    Purgatorio. Enva a Tus ngeles para que los ayuden.

    Arcngel San Miguel, Arcngel San Gabriel, Arcngel San Rafael, los

    nueve coros de los Santos ngeles, los Serafines y Querubines, los Tronos y

    las Dominaciones, los Prncipes y los Poderes, los Arcngeles y ngeles, les

    pedimos, en nombre de Dios y en el nombre de su Reina, la Preciossima

    Virgen Mara, que vayan rpido y ayuden a nuestros hermanos y

    hermanas en el Purgatorio. Ellos sufren mucha angustia, ellos tienen sed

  • de Dios Eterno ms que un siervo tiene sed del agua de una vertiente.

    Denles fuerzas y guenlos hacia el camino del Padre celestial. Amn.

    EL SANTO ROSARIO

    MISTERIOS GOZOSOS (LUNES Y SBADO)

    1. La encarnacin del Hijo de Dios. (Lucas 1, 30-32, 38)

    El ngel le dijo: No temas, Mara, porque has

    hallado gracia Delante de Dios, vas a concebir

    en el seno y vas a dar a luz un hijo,

    A quien pondrs por nombre Jess. El ser

    grande y ser llamado Hijo del Altsimo (...).

    Dijo Mara: He aqu la esclava del Seor;

    Hgase en m segn t palabra.

    2. La visitacin de Nuestra Seora a Santa Isabel. (Lucas 1, 39-43)

    En aquellos das, se levant Mara y se fue con

    prontitud a la regin montaosa, a una ciudad

    de Jud; entr en casa de Zacaras y salud a

    Isabel. Y sucedi que, en cuanto oy Isabel el

    saludo de Mara, salt de gozo el nio en su

    seno, e Isabel qued llena del Espritu Santo; y

    exclamando con gran voz, dijo: bendita t

    entre las mujeres y bendito el fruto de tu

    vientre; y de dnde a m que la madre de mi

    Seor venga a visitarme?

  • 3. El nacimiento del Hijo de Dios. (Lucas 2, 6-11)

    sucedi que, mientras ellos estaban all se

    cumplieron los das del alumbramiento, y dio

    a luz a su hijo primognito, le envolvi en

    paales y le acost en un pesebre, porque no

    tenan sitio en el alojamiento. Haba en la

    misma comarca algunos pastores (...) se les

    present el ngel del Seor, (...) y les dijo: no

    temis, pues os anuncio una gran alegra, (...)

    os ha nacido (...) un salvador.

    4. La Presentacin del Seor Jess en el templo. (Lc 2, 22-25, 34-35)

    Llevaron a Jess a Jerusaln para presentarle

    al Seor, como est escrito en la Ley del Seor.

    (...) Y he aqu que haba en Jerusaln un

    hombre llamado Simen que esperaba la

    consolacin de Israel; y estaba en l el Espritu

    Santo. (...)Simen les bendijo y dijo a Mara, su

    madre: ste est puesto para cada y elevacin

    de muchos en Israel, y para ser seal de

    contradiccin- y a ti misma una espada te

    traspasar el alma!- a fin de que queden al descubierto las

    intenciones de muchos corazones.

  • 5. La Prdida del Nio Jess y su hallazgo en el templo. (Lc 2, 41-47)

    Sus padres iban todos los aos a Jerusaln a

    la fiesta de la Pascua. (...) Subieron ellos como

    de costumbre a la fiesta y, al volverse, pasados

    los das, el nio Jess se qued en Jerusaln, sin

    saberlo sus padres (...). Se volvieron a

    Jerusaln en su busca (...). Al cabo de tres das,

    le encontraron en el templo sentado en medio

    de los maestros, escuchndoles y

    preguntndoles; todos los que le oan, estaban

    estupefactos por su inteligencia y sus respuestas.

    MISTERIOS DOLOROSOS (MARTES Y VIERNES)

    1. La Oracin en el Huerto de Getseman. (Lc 22, 39-46)

    Va Jess con ellos a una propiedad llamada

    Getseman, y dice a los discpulos: Sentaos

    aqu, mientras voy all a orar. Y tomando

    consigo a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo,

    comenz a sentir tristeza y angustia. Y

    adelantndose un poco, cay rostro en tierra,

    y dijo: Padre si quieres aparta de m esta

    copa, pero no se haga mi voluntad sino la

    tuya. Y sumido en agona, insista ms en su

    oracin. Su sudor se hizo como gotas espesas sangre que caan en

    tierra (Mt 26, 36-37; Lc 22, 41-44).

  • 2. La Flagelacin del Seor. (Juan 18, 33, 19;1)

    (Pilato) volvi a salir donde los judos y les

    dijo: Yo no encuentro ningn delito en l (...).

    Queris, pues, que os ponga en libertad al Rey

    de los judos? Ellos volvieron a gritar diciendo:

    A se, no; a Barrabs! (...) Pilato entonces

    tom a Jess y mand azotarle.

    3. La Coronacin de espinas. (Mt 27, 29-30)

    Los soldados trenzando una corona de

    espinas, se la pusieron sobre su cabeza, y en su

    mano derecha una caa; y doblando la rodilla

    delante de l, le hacan burla diciendo: Salve,

    Rey de los judos!; y despus de escupirle,

    cogieron la caa y le golpeaban en la cabeza.

  • 4. El Camino del Monte Calvario. (Mt, 27, 31; Juan 19, 17; Mc 15, 21)

    Cuando se hubieron burlado de l, le quitaron

    el manto, le pusieron sus ropas y le llevaron a

    crucificarle. Y l cargando con su cruz, sali

    hacia el lugar llamado Calvario. Y obligaron

    a uno que pasaba, a Simn de Cirene, (...) a que

    llevara su cruz.

    5. La Crucifixin y Muerte. (Lc 23, 33-34, 44-46;

    Juan 19, 33-35)

    Llegados al lugar llamado Calvario, le

    crucificaron. (...) Jess deca: Padre,

    perdnales, porque no saben lo que hacen (...).

    Era ya cerca de la hora sexta cuando, al

    eclipsarse el sol, hubo oscuridad sobre toda la

    tierra hasta la hora nona (...). Jess, dando un fuerte grito, dijo:

    Padre, en tus manos encomiendo mi espritu y, dicho esto, expir.

    Como le vieron muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de

    los soldados le traspas el costado con una lanza y al instante sali

    sangre y agua.

  • MISTERIOS GLORIOSOS (MIRCOLES Y DOMINGO)

    1. La Resurreccin del Seor. (Mt 28, 5-6)

    El ngel se dirigi a las mujeres y les dijo:

    Vosotras no temis, pues s que buscis a Jess,

    el Crucificado; no est aqu, ha resucitado,

    como lo haba dicho. Venid, ved el lugar donde

    estaba. Y ahora id en seguida a decir a sus

    discpulos: Ha resucitado de entre los muertos

    2. La Ascensin del Seor. (Lc 24, 50-51; Mc 16, 20)

    Jess los sac hasta cerca de Betania y,

    alzando sus manos, los bendijo. Y sucedi que,

    mientras los bendeca se separ de ellos y fue

    llevado al cielo. Despus salieron a predicar

    por todas partes, colaborando el Seor con ellos

    y confirmando la Palabra con las seales que

    la acompaaban.

  • 3. La Venida del Espritu Santo. (Hechos 1, 14; 2, 1-4)

    Todos ellos perseveraban en la oracin, con

    un mismo espritu en compaa de algunas

    mujeres, de Mara, la madre de Jess, y de sus

    hermanos. (...) Al llegar el da de Pentecosts,

    estaban todos reunidos en un mismo lugar. De

    repente vino del cielo un ruido (...) que llen

    toda la casa en la que se encontraban. Se les

    aparecieron unas lenguas como de fuego que

    se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos; quedaron todos

    llenos del Espritu Santo y se pusieron a hablar en otras lenguas,

    segn el Espritu les conceda expresarse

    4. La Asuncin de Nuestra Seora a los Cielos. (Ct 2, 10-11, 14)

    Levntate, amada ma, hermosa ma, y

    vente! Porque, mira, ha pasado ya el invierno,

    han cesado las lluvias y se han ido. (...)

    Mustrame tu semblante, djame or tu voz;

    porque tu voz es dulce, y bello tu semblante.

  • 5. La Coronacin de la Santsima Virgen. (Sal. 45, 14-15; Ap 11, 19;12, 1)

    Toda esplndida, la hija del rey, va adentro,

    con vestidos en oro recamados; con sus

    brocados es llevada ante el rey. Y una gran

    seal apareci en el cielo; una mujer, vestida

    del sol, con la luna bajo sus pies, y una corona

    de doce estrellas sobre su cabeza.

    MISTERIOS LUMINOSOS (JUEVES)

    1. El Bautismo en el Jordn. (Mt 3, 13, 16-17)

    Entonces aparece Jess, que viene de Galilea

    al Jordn donde Juan, para ser bautizado por

    l (...). Sali luego del agua; y en esto se

    abrieron los cielos y vio al Espritu de Dios que

    bajaba en forma de paloma y vena sobre l. Y

    una voz que sala de los cielos deca: Este es mi

    Hijo amado, en quien yo me complazco.

  • 2. La autorrevelacin en las bodas de Can. (Juan 2,1-5)

    Se celebraba una boda en Can de Galilea

    y estaba all la madre de Jess. Fue invitado

    tambin a la boda Jess con sus discpulos.

    Y, como faltara vino, porque se haba

    acabado el vino de la boda, le dice a Jess su

    madre: No tienen vino. Jess le responde:

    Qu tengo yo contigo,

    mujer? Todava no ha llegado mi hora. Dice

    su madre a los sirvientes:

    Haced lo que l os diga.

    3. El anuncio del Reino de Dios invitando a la conversin. (Mc 1, 15, 21;

    2,3-11; Lc 7, 47-48)

    March Jess a Galilea; y proclamaba la Buena

    Nueva de Dios: El tiempo se ha cumplido y el

    Reino de Dios est cerca; convertos y creed en

    la Buena Nueva (...). [Luego] llegan a

    Cafarnam (...) y le vienen a traer a un

    paraltico. (...) Al no poder presentrselo a

    causa de la multitud, abrieron el techo (...) y a

    travs de la abertura que hicieron, descolgaron

    la camilla donde yaca el paraltico. Viendo Jess la fe de ellos, dice

    al paraltico: Hijo, tus pecados te son perdonados (...), a ti te digo,

    levntate, toma tu camilla y vete a tu casa. (Lc 7, 47-48)

    Por eso te digo que quedan perdonados sus muchos pecados, porque

  • ha mostrado mucho amor. A quien poco se le perdona, poco amor

    muestra. Y le dijo a ella: Tus pecados quedan perdonados.

    4. La Transfiguracin. (Mt 17, 1-3, 5)

    Seis das despus, toma Jess consigo a Pedro, a

    Santiago y a su hermano Juan, y los lleva aparte,

    a un monte alto. Y se transfigur delante de ellos:

    su rostro se puso brillante como el sol y sus

    vestidos se volvieron blancos como la luz. En

    esto, se les aparecieron Moiss y Elas que

    conversaban con l. (...) [Y] una nube luminosa

    los cubri con su sombra y de la nube sala una

    voz que deca: Este es mi Hijo amado, en quien

    me complazco; escuchadle."

    5. La Institucin de la Eucarista, expresin sacramental del misterio

    pascual. (Juan, 13, 1; Mt 26, 26-29)

    Sabiendo Jess, que haba llegado su hora de pasar de este mundo al

    Padre, habiendo amado a los suyos que

    estaban en el mundo, los am hasta el

    extremo. Y mientras estaban comiendo,

    tom Jess pan y lo bendijo, lo parti y,

    dndoselo a sus discpulos, dijo: Tomad,

    comed, ste es mi cuerpo. Tom luego una

    copa y, dadas las gracias, se la dio

    diciendo: bebed de ella todos, porque sta

  • es mi sangre de la Alianza, que es derramada por muchos para

    perdn de los pecados.

    LETANIAS

    Seor, ten piedad.

    Cristo, ten piedad.

    Seor, ten piedad.

    Cristo, yenos.

    Cristo, escchanos.

    Dios, Padre celestial, ten misericordia de nosotros.

    Dios, Hijo, Redentor del mundo, ten misericordia de nosotros.

    Dios, Espritu Santo, ten misericordia de nosotros.

    Santsima Trinidad, un solo Dios, ten misericordia de nosotros.

    Santa Mara, Ruega por nosotros.

    Santa Madre de Dios, R.

    Santa Virgen de las Vrgenes, R.

    Madre de Cristo, R.

    Madre de la Iglesia, R.

    Madre de la divina gracia, R.

    Madre pursima, R.

    Madre castsima, R.

    Madre siempre virgen, R.

    Madre inmaculada, R.

    Madre amable, R.

    Madre admirable, R.

    Madre del buen consejo, R.

    Madre del Creador, R.

  • Madre del Salvador, R.

    Madre de misericordia, R.

    Virgen prudentsima, R.

    Virgen digna de veneracin, R.

    Virgen digna de alabanza, R.

    Virgen poderosa, R.

    Virgen clemente, R.

    Virgen fiel, R.

    Espejo de justicia, R.

    Trono de la sabidura, R.

    Causa de nuestra alegra, R.

    Vaso espiritual, R.

    Vaso digno de honor, R.

    Vaso de insigne devocin, R.

    Rosa mstica, R.

    Torre de David, R.

    Torre de marfil, R.

    Casa de oro, R.

    Arca de la Alianza, R.

    Puerta del cielo, R.

    Estrella de la maana, R.

    Salud de los enfermos, R.

    Refugio de los pecadores, R.

    Consoladora de los afligidos, R.

    Auxilio de los cristianos, R.

    Reina de los ngeles, R.

  • Reina de los Patriarcas, R.

    Reina de los Profetas, R.

    Reina de los Apstoles, R.

    Reina de los Mrtires, R.

    Reina de los Confesores, R.

    Reina de las Vrgenes, R.

    Reina de todos los Santos, R.

    Reina concebida sin pecado original, R.

    Reina asunta a los Cielos, R.

    Reina de la familia, R.

    Reina de la paz, R.

    Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, perdnanos, Seor.

    Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, escchanos, Seor.

    Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten misericordia de

    nosotros.

    Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios. Para que seamos dignos

    de las promesas de Cristo.

    ORACIN

    Te rogamos nos concedas, Seor Dios nuestro, gozar de continua

    salud de alma y cuerpo, y por la gloriosa intercesin de la

    bienaventurada siempre Virgen Mara, vernos libres de las tristezas

    de la vida presente y disfrutar de las alegras eternas. Por Cristo

    nuestro Seor.

    Amn.