Disidencia Radical N°5 Mayo 2014

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Fanzine de pensamiento libertario , nace desde las entrañas del estado Carabobo, con la única intención de revivir el fuego crítico implacable e ingobernable característico de [email protected] libres [email protected], difundiendo entre compañ[email protected] las ideas libertarias con un alto interés en su análisis y su posible practica en la vida diaria.

Transcript of Disidencia Radical N°5 Mayo 2014

  • N5/FanZine de pensamiento l ibertario/Carabobo-Venezuela/Mayo-201 4

  • 22

    Quieres descargar y distribuir copias de este fanzine o cualquier otro?, entonces, hazlo t

    [email protected]!, ingresa en http: //movimientoanarquistavalenciano.wordpress.com , en el men busca

    Pblicaciones l ibertarias nacionales e internacionales. y luego en el submen selecciona

    Pblicaciones l ibertarias nacionales.

    Saludos [email protected], el ejemplar que tienes en estos momentos frente a t, viene cargado de

    abundante material crtico y anti-autoritario, como siempre nuestra intencin es motivarte a

    descubrir en t esa habil idad y capacidad que tienes para desarrol lar tu l ibre pensamiento.

    Al mismo tiempo estamos muy [email protected] al observar como cada publicacin l lega a cada

    rincn del planeta, desde Venezuela pasando por una gran variedad de paises, realmente no

    tenamos idea de la buena aceptacin. De esta manera siempre invitamos a cada una de las

    personas que se encuentran leyendo estas lneas, que se atrevan a organizarse con [email protected]

    [email protected] o simplemente que inicie su propio proyecto, ya que jams sabrn el alcance real

    que puedan generar hasta ese primer momento en que lo hagan.

    [email protected] tenemos diferentes opiniones frente a un mismo acontecimiento y es por esa misma

    razn que debemos difundirlas por todos los medios, [email protected] [email protected] somos fuentes de

    inspiracin para alguna personas, al mismo tiempo que alguna persona nos inspira a [email protected]

    [email protected]

    De esta manera te decimos nunca pares de crticar, pensar, observar, analizar, crear, proponer

    y actuar.

    Agradecimientos:

    Gerardo Ayala por su diseo del logo del fanzine

    Modesto continente/Esbozine por la i lustraciones de la portada delantera y trasera

    contacto esbozine: https://www.fl ickr.com/photos/esbozine/sets/721 57632089535535/

    y [email protected] [email protected] [email protected] que colaboran directa e indirectamente, gracias. . .

    Salud y Libertad.

  • 3Debate imaginario entre Marx y

    Bakunin

    El 3 de noviembre de 1 864, dos grandes

    personalidades se reunieron en Londres; dos

    hombres barbudos y canosos, un alemn y

    un ruso, de enorme intelectual idad, acuden

    para hablar de sus diferentes visiones sobre

    el social ismo y sobre la vida en general.

    Esa diferente concepcin de las cosas estara

    l lamada a conmocionar la historia, y hay que

    insistir en que todava lo est. La

    reconstruccin de aquel dilogo, en el

    contexto de una tarde fra y neblinosa, en la

    que ambos hombres trataran de entrar en

    calor tomando una taza de t, la l levara a

    Cabo Maurice Cranston y se emitira en octubre de 1 962 en la BBC de Londres; meses ms

    tarde, reproducira el texto la revista Anarchy y, al ao siguiente, sera traducido al castel lano

    por Jos Peirats.

    En la conversacin hay cabida para todo: la forma de vivir tranquila y famil iar de Marx, las

    aventuras y la vida errante de Bakunin, los embustes fabricados por Marx contra Bakunin,

    Proudhon y el origen del anarquismo, el poder, el Estado, la l ibertad en el social ismo y el

    social ismo sin l ibertadY; todo ello con rotundidad, pero tambin con irona y respeto mutuo,

    rasgos que caracterizan a dos grandes hombres con posturas divergentes por razones que la

    historia ha ido dilucidando.

    BAKUNIN. - Mi querido Marx, puedo ofrecerte tabaco y t. Temo, sin embargo, que mi

    hospital idad resulte frugal. En estos momentos me hallo empobrecido.

    MARX. - Siempre he sido pobre, Bakunin. Todas las formas de la pobreza me son conocidas.

    Es el peor de los males.

    BAKUNIN. - La esclavitud es el peor de los males, Marx, no la pobreza. Una taza de t? Lo

    tengo siempre a punto; en este Londres las amas de casa son muy atentas. Cuando viva en

    Paddington Green haba all una, l lamada Gracia -una bonne tout faire-, que suba y bajaba

    escaleras todo el da y parte de la noche con mi agua caliente azucarada.

    MARX. - Si la clase trabajadora l levase una vida dura en Inglaterra, seria la primera en

    sublevarse.

    BAKUNIN. - Seria. . . Pero lo ser?

  • 4MARX. - Ella o los alemanes.

    BAKUNIN. - Los alemanes no se insurgirn jams. Morirn antes de hacerlo.

    MARX. - No es cuestin de temperamento nacional, Bakunin; es cuestin de progreso

    industrial . Al l donde los obreros posean conciencia de clase. . .

    BAKUNIN. - No hay conciencia de clase aqu en Inglaterra. La criada de que hablaba antes era

    completamente dcil , resignada, sumisa. Dbame pena verla tan explotada.

    MARX. - Al parecer, t mismo no dejabas de explotarla.

    BAKUNIN. - La explotacin reina en Londres por todas partes. En esta vasta ciudad, repleta de

    miseria, esculidas, oscuras y srdidas callejas, nadie se atreve a levantar una barricada. No,

    Marx ste no es un lugar para un social ista.

    MARX. - Sin embargo, es casi el nico lugar en que se nos admite. He permanecido aqu

    quince aos.

    BAKUNIN. - Lastima que no me conocieras en Paddington Green. Estuve all mas de doce

    meses. Al examinar t tarjeta ayer, record que nuestros caminos no se haban cruzado desde

    los viejos das de Pars.

    MARX. - Tuve que abandonar Pars en 1 845.

    BAKUNIN. - S, antes del levantamiento de Dresde, cuando ca, por as decirlo, en manos del

    enemigo. Me mantuvieron encarcelado durante diez aos. Despus me desterraron a Siberia.

    Como sabes bien, consegu escaparme para l legar a Londres. Ahora se me permite vivir en

    I tal ia. Regresare a Florencia la prxima semana.

    MARX. - Muy bien, al fin vas a poder moverte.

    BAKUNIN. - Yo siempre me muevo. No soy un revolucionario discreto como t. Las coronas de

    Europa me mantuvieron siempre en movimiento.

    MARX. - Las coronas de Europa me expulsaron a m tambin de varios pases. Y la pobreza

    me ha ido forzando a abandonar varios hogares.

    BAKUNIN. - iAh, la pobreza! Yo voy siempre sin un cntimo, siempre pidiendo prestado a los

    amigos. Debo haber vivido con dinero prestado largas etapas de mi vida ; excepto en la crcel.

    Y tengo 50 anos. Pero nunca pienso en el dinero. Es de burgueses pensar en el dinero.

    MARX. - Eres afortunado. No tienes famil ia que mantener.

    BAKUNIN. - Debes saber que me un con una mujer en Polonia. Aunque es cierto que no

    hemos tenido hijos. Ms t? Yo, s. Un ruso no puede vivir sin t.

    MARX. - Y sois muchos rusos, Bakunin; muchos los rusos nobles, para ser exacto. Debe ser

    difci l , dado vuestro temperamento, penetrar en la mente del proletariado.

  • 5BAKUNIN. -Y qu opinas t mismo. Marx? No eres hijo de un prspero burgus? No es tu

    mujer una von Westphalen, hi ja del Barn von Westphalen y hermana del ministro del Interior

    de Prusia? Confiesa que todo eso es de un dudoso origen plebeyo.

    MARX. - El social ismo necesita de los intelectuales tanto como de la clase obrera. Adems,

    supe mucho de persecuciones y de hambre en fras y desveladas noches de exil io.

    BAKUNIN. - La noche carcelaria es mas interminable y fra. Yo estoy tan acostumbrado al

    hambre que casi no la siento ahora.

    MARX. - Creo que la peor de las cosas es ver a los propios hijos perecer por carecer de

    dinero con que alimentarlos debidamente.

    BAKUNIN. - Si, lo creo; ser condenado a muerte no es tan malo como podras pensar. De

    cierta manera lo tom ms bien como algo hilarante.

    MARX. - Desde que permanezco en Londres he vivido en apartamentos amueblados, baratos

    y srdidos. He tenido que pedir prestado y comprar a crdito ; tuve que empear trajes para

    pagar el alqui ler. Mis hi jos estn adiestrados para esquivar a los acreedores dicindoles que

    no estoy en casa. Todos nosotros, mi mujer y yo, mis hi jos y una vieja sirvienta, vivimos

    amontonados en dos piezas, y no hay en ellas un l impio y decente mueble. Yo trato de

    trabajar en la misma desvencijada mesa donde cose mi mujer y juegan mis hijos; y

    permanecemos horas sin luz ni provisiones por carecer de dinero para comprarlas. Mi mujer

    se siente a menudo enferma, y tambin mis hijos, pero no me arriesgo a llamar al mdico ante

    la imposibi l idad de pagar sus viticos y los medicamentos de sus recetas.

    BAKUNIN. - Pero mi querido Marx, tampoco tu colaborador Engels? Yo siempre he credo. . .

    MARX. - Engels es sumamente, generoso, pero no siempre le ha sido posible ayudarme.

    Creme, he sufrido toda clase de infortunios. Mi peor desgracia ocurri hace ocho aos,

    cuando mi hi jo Edgar fal leci a la edad de seis. Francis Bacon dice que, en realidad, las

    gentes importantes tienen tantos contactos con la naturaleza y el mundo, son tantas las cosas

    que las preocupan, que suelen pasar por encima de esas prdidas. Yo, Bakunin, no soy una

    de esas gentes importantes. La muerte de mi hi jo me afect tan profundamente que siento su

    prdida tan amargamente hoy como el mismo da del desenlace.

    BAKUNIN. - Si es dinero lo que necesitas, Alexander Herzen lo tiene en abundancia. Yo he

    recurrido a l muchas veces. No veo por qu no te ayudara a ti .

    MARX. - Herzen es un reformador burgus de lo mas superficial . No tengo tiempo para tratar

    con cierta gente.

    BAKUNIN. - A no ser por Herzen no habra podido traducir vuestro Manifiesto comunista al

    ruso hace de eso unos dos aos.

  • 6MARX. - Una traduccin tarda, pero te la agradezco. Tal vez tengas intencin de traducirme

    ahora Miseria de la fi losofa.

    BAKUNIN. -- No, querido Marx, yo no situ ste al lado de tus ms grandes trabajos. Por otra

    parte eres demasiado duro con P. J. Proudhon.

    MARX. - Proudhon no es social ista. Es un ignorante, un tpico autodidacta de la clase baja, un

    parvenu en economa que hace gran ostentacin de cualidades que no posee. Su jactanciosa

    charlatanera pseudo-cientfica es verdaderamente intolerable.

    BAKUNIN. - Admito que Proudhon es limitado, pero es cien veces mas revolucionario que

    todos los social istas doctrinarios y burgueses. Tiene el valor de declararse ateo. Por encima de

    todo salta a la l iza por la l ibertad contra la autoridad, por el social ismo, que debe ser

    enteramente l ibre de toda clase de regulacin gubernativa. Proudhon es un anarquista

    reconocido.

    MARX. - En otras palabras, sus ideas son muy parecidas a las tuyas.

    BAKUNIN. - He sentido su influencia, pero a mi entender Proudhon no va nunca lo

    suficientemente lejos. Se encoge ante la accin. No comprende que, en determinadas

    circunstancias, la destruccin es en s misma una forma de creacin. Yo soy un revolucionario

    activo. Proudhon es un social ista terico como t.

    MARX. - No comprendo to que quieres decir por social ista terico, Bakunin ; pero me aventuro

    a reclamarme tan social ista activo como t.

    BAKUNIN. - Mi querido Marx, no aludo a nada irrespetuoso. Por lo contrario, recuerdo que

    fuiste expulsado de la Universidad de Bonn por duelo con pistola. Por lo tanto reconozco que

    seras un soldado de la revoluci6n si pudiramos alguna vez arrancarte de la bibl ioteca del

    Museo Britnico y Llevarte a las barricadas. Cuando me refiero a ti como social ista terico

    quiero significar que eres tan terico dcl social ismo como Proudhon. Yo no podra nunca

    escribir un extenso tratado fi losfico de la importancia del tuyo y del de Proudhon. Yo no rebaso

    los lmites del panfleto.

    MARX. - Tu eres un hombre educado. Tu no podras escribir para el vulgo como hace

    Proudhon.

    BAKUNIN - Bueno, es verdad que Proudhon es el hi jo de un campesino y un hombre

    autodidacta ; pues bien, yo soy hijo de un gran terrateniente. aunque estoy adivinando lo que

    ests pensando, Marx: que estudi fi losofa hegeliana en la Universidad de Berln.

    MARX. - No podras haber tenido mejor preparacin. Y de un; social ista de tu Cultura habra

    que esperar algo mas--que empuar un fusi l en la barricada y pegarle fuego a la Opera de

    Dresde.

  • 7BAKUNIN. - Me ests supervalorando, Marx. Personalmente yo no prend fuego a la Opera de

    Dresde. Y, adems, yo no actu en Dresde como anarquista. Los hechos en cuestin, como

    podrs recordar estn relacionados con la Dieta Sajona, Cuando sta vot una constitucin

    federal para Alemania. El rey de Sajonia no quera saber nada con ninguna clase de

    unificacin y disolvi la Dieta. El pueblo se sinti ultrajado y, en mayo de aquel ano, empez a

    levantar barricadas en las calles de Dresde. Los l ideres del Parlamento, que eran, por

    supuesto, burgueses liberales, invadieron la Casa Consistorial y proclamaron un gobierno

    provisional.

    MARX. - Precisamente, pienso yo, esta causa no poda inspirar a un hombre como t, tan

    opuesto a todas las formas de gobierno.

    BAKUNIN - El pueblo no haba tomado las armas contra el rey, Se haba solamente

    sublevado. Esto representaba algo. Como casualmente me encontraba en Dresde, me puse al

    servicio de la revolucin. Despus de todo yo conoca la tctica mil itar. La burguesa l iberal

    sajona no tena ningn conocimiento de esta tcnica. Con una pareja de oficiales polacos

    form el Estado Mayor de las fuerzas insurgentes.

    MARX. - Soldados de fortuna, no? Sin embargo, no fuisteis afortunados.

    BAKUNIN. - No, no dur mas que unos pocos das. El rey consigui refuerzos prusianos y

    hubimos de evacuar Dresde. Como dij iste, algunos de nuestros hombres prendieron fuego a

    la Opera. Yo era partidario de volar la Casa Consistorial con nosotros dentro. Pero los polacos

    haban desaparecido en el entretiempo y el ultimo de los l iberales sajones quiso trasladar su

    gobierno a Chemnitz. Yo no poda desertar y fui l levado como un cordero al matadero. En

    Chemnitz, el burgomaestre nos sorprendi en la cama.

    MARX. - As, pues, Bakunin, fuiste a la crcel por la causa de la unidad alemana; y por tratar

    de establecer por la fuerza un gobierno liberal burgus. La cosa tiene gracia.

    BAKUNIN. - Pude haber sido fusi lado por el lo. Pero la experiencia hizo de mi otro hombre.

    Ciertamente he aprendido mucho de ti, Marx. Discrepaba de tus opiniones en 1 848, pero

    ahora reconozco que ibas mucho mas lejos que yo. Admito que las l lamas del movimiento

    revolucionario europeo se me subieron a la cabeza, y me atraa el lado negativo de la

    revolucin ms que el positivo.

    MARX. - Bien, me fel icito de que aprovecharas debidamente los aos de forzada reflexin.

    BAKUNIN. - No obstante, hay un aspecto sobre el cual yo tena razn y t estabas

    equivocado, Marx. Como eslavo yo quera la l iberacin de la raza eslava del yugo germnico.

    Y quera que eso se produjera por medio, de una revolucin ; es decir, mediante la

    destruccin de los regmenes existentes en Rusia, Austria, Prusia y Turqua; y por la

    reorganizaci6n del pueblo de abajo arriba, en completa l ibertad.

    MARX. - Es decir, que no to has repuesto todava de tu viejo paneslavismo. Eres el mismo

    viejo patriota ruso que eras en Paris.

  • 8BAKUNIN. - Qu entiendes t por patriota ruso? S franco, Marx. Crees todava que soy

    una especie de agente del gobierno ruso?

    MARX. - Nunca he credo eso, y uno de los motivos por los cuales he acudido hoy a to cita fue

    para esclarecer completamente el mas remoto vestigio de esta infortunada sospecha.

    BAKUNIN. - Pero este rumor fue publicado por primera vez en el Neue Rheinische Zeitung,

    cuando t eras el director.

    MARX. - Ya dej aclarado eso hace tiempo. El rumor vino de nuestro corresponsal en Paris a

    quien George Sand dijo que eras un espa ruso. Despus publicamos la rectificacin de

    George Sand y la tuya propia in extenso. No podamos hacer mas. Yo tambin me he

    excusado personalmente.

    BAKUNIN. - Pero no conseguiste matar el rumor, incluso despus de que me hubieran

    transferido de una prisin austriaca a otra de Rusia, despus de permanecer yo aos y aos

    en solitario confinamiento y de ser mas tarde deportado a Siberia. T nunca estuviste en la

    crcel, Marx. T no sabes lo que es sentirse sepultado en vida; tener que confesarte a ti

    mismo, cada hora del da y de la noche: Soy un esclavo, un aniqui lado. Sentirse repleto de

    devocin y de herosmo para servir la causa de la l ibertad y ver todo tu entusiasmo roto por

    cuatro muros desnudos. Esto no es lo peor; lo peor de verdad es salir del encierro y verse

    perseguido por la infamante calumnia de que eres un agente del mismo tirano que te ha

    condenado.

    MARX. - Vamos, ya nadie se acuerda de este asunto.

    BAKUNIN. - Vamos, mi querido Marx. El rumor vuelve a circular fresco como una rosa, aqu

    mismo, en Londres. Ha sido impreso en uno de esos papeles publicados por Denis Urquhart,

    un ingles amigo vuestro, siento tener que decirlo.

    MARX. - Urquhart es un monomanaco, adora todo lo turco y odia todo lo ruso

    sistemticamente. No anda del todo cuerdo.

    BAKUNIN. - Pero t escribes en su prensa y hablas en su tribuna, mi querido Marx.

    MARX. - Parece un tanto excntrico. Y, desde que comparte mis puntos de vista sobre

    Palmerston o cree tal cosa-, me brinda la posibi l idad de publicar mis trabajos. Se trata de

    propaganda. Y paga algo, como hace el New York Tribune. Pero ten por seguro, Bakunin, que

    la reaparicin de ese estpido rumor me ha disgustado mas que a ti mismo. Permteme que te

    prometa, de una vez para siempre, que nunca he tenido que ver con ese enojoso asunto.

    Nunca acabo de lamentarlo.

    BAKUNIN. - Sinceramente acepto tus excusas, Marx.

    MARX. - Pero hay algo que honestamente debo sealar. Tu paneslavismo lo considero

    completamente hosti l a los intereses del social ismo y slo puede conducir a un crecimiento

    siniestro del poder ruso en Europa.

    BAKUNIN. - El paneslavismo -es decir, el paneslavismo democrtico- forma parte del gran

    movimiento europeo de liberacin.

  • 9MARX. - Absurdo, absurdo.

    BAKUNIN. - Prubame ese desatino mi querido Marx. Justifica t afirmacin.

    MARX. - El auge del paneslavismo fue en los siglos VI I I y IX, cuando los eslavos del sur

    ocupaban todava toda Hungra, Austria y amenazaban a Bizancio. Si no pudieron defenderse

    entonces y conservar su independencia cuando sus dos enemigos, los alemanes y los

    magiares, se estaban destrozando mutuamente, cmo podran hacerlo ahora despus de mil

    aos de opresin y desnacionalizacin? Casi todos los pases de Europa cuentan con

    minoras, dispersas ruinas de gentes, vestigios del pasado arrumbados por las naciones

    impulsoras del desarrol lo histrico. Sabes que Hegel l lamaba a esas minoras hojarasca

    tnica.

    BAKUNIN - En otras palabras, t consideras a estos pueblos como despreciables, indignos

    del derecho a la vida.

    MARX. - Yo no entiendo el lenguaje de los derechos. La verdadera existencia de tales pueblos

    es una protesta contra la historia. Y es por esto que son siempre reaccionarios. Fjate en los

    galicos de Escocia, soporte de los Estuardos desde 1 640 a 1 745; fjate en los bretones de

    Francia, partidarios de los Borbones desde 1 792 a 1 800. O en los vascos de Espaa. Y

    contempla a la misma Austria en 1 848. Quines hicieron entonces la revolucin? Los

    alemanes y los magiares. Y quines proporcionaron las armas que permitiran a los

    austriacos reaccionarios aplastar a la revolucin? Los eslavos. Los eslavos atacaron a los

    ital ianos, entraron en tromba en Viena y restauraron la monarqua Habsburgo. Los eslavos

    mantuvieron en el poder a los Habsburgo.

    BAKUNIN. - Si, pero eran eslavos de los ejrcitos del emperador. Tu sabes bien que el

    movimiento paneslvico es democrtico y resueltamente opuesto a los Habsburgo, a los

    Romanoff y a los Hohenzollern.

    MARX. - Oh, ya le vuestros manifiestos, Bakunin! S lo que quisirais obtener.

    BAKUNIN. - Entonces sabrs lo que me propongo: la abolicin de todas las fronteras

    artificiales de Europa y la creacin de limites trazados por la voluntad soberana de los mismos

    pueblos.

    MARX. - Esto suena muy bien. Pero simplemente ignoras los verdaderos obstculos que se

    yerguen en el camino de cada uno de esos esquemas : los distintos niveles de civi l izacin que

    los diversos pueblos europeos han alcanzado.

    BAKUNIN. - Siempre tuve en cuenta las dificultades, Marx. Y he afirmado que la sola manera

    de superarlas es por medio de una poltica de federacin. El eslavo no es enemigo de los

    alemanes y magiares democrticos. Les ofrecemos una fraternal al ianza sobre la base de la

    l ibertad, la fraternidad y la igualdad.

  • 1 0

    MARX. - Eso son meras palabras. Carecen de sentido ante los hechos. Y los hechos son tan

    simples como brutales. A excepcin de vuestra propia raza y los polacos, y tal vez de los

    eslavos de Turqua, los dems eslavos carecen de futuro. Porque esos otros eslavos carecen

    de requisitos previos de independencia histrica, geogrfica, econmica, poltica e industrial .

    Carecen, en suma, de civi l izacin.

    BAKUNIN. - La tienen los alemanes? Es eso civi l izacin? T crees que su gran

    civi l izacin otorgar a los alemanes derecho de dominio sobre Europa y el de cometer

    crmenes contra los dems?

    MARX. - Qu crmenes? Cuanto ms consulto la historia ms me convenzo de que el nico

    crimen cometido por alemanes y magiares contra los eslavos fue el de evitar que se

    convirtieran en turcos.

    BAKUNIN. - Bien, mi querido Marx, yo siempre he dicho de Alemania lo que Voltaire deca de

    Dios: si no existiese, habra que inventarla. No hay nada mas efectivo para mantener vivo el

    paneslavismo que el odio de Alemania.

    MARX. - He aqu otra prueba de que tu infel iz paneslavismo es reaccionario. Ensea a las

    gentes el odio a los alemanes en vez de a su verdadero enemigo: la burguesa.

    BAKUNIN. - Los dos van a la par. Esa fue mi evolucin desde el burdo nacionalismo de mi

    juventud. Hoy sostengo que la l ibertad es una mentira para la gran mayora de los pueblos si

    se les priva de educacin, ocio y pan.

    MARX. - Como sabes, Bakunin, te considero un amigo, y no vacilo en l lamarte social ista a

    pesar de que. . .

    BAKUNIN. - A pesar de qu?

    MARX. - En fin, t desdeas resueltamente lo que yo llamo poltica.

    BAKUNIN. - Ciertamente, no me interesan el Parlamento, los partidos, las asambleas

    constituyentes y las instituciones representativas. La humanidad necesita de algo mas

    elevado: un nuevo mundo sin leyes ni Estados.

    MARX. - La anarqua?

    BAKUNIN. - Si, la anarqua. Debemos subvertir el conjunto poltico y el orden moral del

    mundo presente. Hay que cambiarlo de arriba abajo. Es una quimera tratar solamente de

    modificar las instituciones existentes

  • 11

    Los hroes de la clase obrera

    antiguamente eran aquellos

    hombres y mujeres, de

    grandes ideas y fuertes

    convicciones, siempre

    [email protected] a estar al lado de

    sus [email protected] de trabajo

    que junto al paso del tiempo

    se transformaban cada vez

    ms en grandes

    [email protected], grandes

    [email protected] y grandes personas;

    siempre juntos para hacerle

    frente al patrn que viene

    representado en cada una de

    sus formas, de igual manera

    que un camalen modifica su

    apariencia para adaptarse a

    cada nuevo escenario, el

    patrn fue variando su

    esttica para ajustarse a cada

    nuevo ambiente y por muchos

    aos fue este el

    comportamiento adoptado por

    cada uno de ellos.

    [email protected], [email protected],

    [email protected], [email protected] o

    como sean nombrados, desde

    siempre unidos contra la gran

    dominacin y abusos de

    poder de esta manera surgi

    la unin y la auto organizacin

    contra el patrn y todo lo que

    este representa, al mismo

    tiempo El Capataz, El

    Encargado, El Jefe, El

    Director o cualquier nombre

    con el cual se le conozca a

    este camalen a lo largo de

    toda su historia; siempre

    cambiante de imagen,

    siempre ajustndose a cada

    nuevo ambiente, siempre

    siendo un cazador camuflado

    de presa.

    Con la l legada de la

    revolucin industrial l legaron

    nuevas ideas no solo para el

    empresario emprendedor

    dueo del capital necesario

    para la produccin, tambin

    inicio un nuevo movimiento

    social jams antes visto, para

    aquella poca, tal como

    fueron las primeras

    expresiones de organizacin

    de [email protected] para

    demandarles a su empleador

    todas las inconformidades al

    igual que velar por su

    cumplimiento.

    Los diferentes patrones de

    cada una de las industrias se

    vieron en la necesidad de

    modificar su apariencia frente

    al nuevo mundo cambiante,

    que aparentemente este

    nuevo mundo amenazaba

    directamente sus intereses, la

    peor pesadil la de un jefe es

    ver a sus [email protected]

    [email protected] e [email protected]

    por solucionar sus problemas

    comunes, sin embargo, cada

    vez ms esa simple pesadil la

    se transformo en una realidad

    cada vez ms amenazante,

    cada vez ms concreta, cada

    vez ms decidida hacer

    temblar las grandes oficinas y

    escritorios de los dueos de

    las fbricas.

    Por muchos aos cientos y

    posiblemente miles de

    [email protected] fueron

    [email protected] de formas

    extremadamente

    inimaginables, [email protected]

    [email protected] en sus puestos

    de trabajo, [email protected] victimas de

    los mercenarios o perros de

    presa, vi les asesinos a

    sueldo.

    El dinero se acumulaba en los

    bolsi l los de los capital istas

    con una rapidez

    impresionante al mismo

    tiempo y de manera

    proporcional aumentaban las

    muertes de [email protected]

    [email protected], algunas de sus

    protestas, huelgas generales

    y paros, dieron origen a

    muchos de los beneficios de

    los cuales disponen [email protected]

    [email protected] [email protected], por

    ejemplo: la reduccin de la

    jornada laboral a una cantidad

    determinada de horas,

    reconocimiento de la mano de

    obra femenina, ajustes

    salariales a [email protected] [email protected]

    de forma continua, cuidados

    de salud a [email protected] [email protected]

    y sus famil iares, formacin de

    sindicatos, entre otras ms.

    Los heroes de la clase obrera,

    estn muertos

  • 1 2

    Los grandes jefes de las

    empresas aceptaron y

    reconocieron el impacto que

    tienen los miembros de la

    clase trabajadora, por fin

    comprendieron que son [email protected]

    [email protected] [email protected] que hacen

    girar y mantienen aceitados

    los engranajes de la gran

    rueda del capital , sin

    embargo, no solo el los

    descubrieron el potencial

    existente dentro de [email protected]

    [email protected]

    Tambin, cada [email protected] de [email protected]

    se reconoci y acepto a sus

    [email protected] de trabajo como

    [email protected] [email protected] de lucha

    para alcanzar [email protected] todas

    las reformas laborales que

    desearan.

    Luego los sindicatos

    alcanzaron su auge llegando

    hacer dudar a los empresarios

    sobre el control de sus

    [email protected] y de esta forma

    una vez ms, ese camalen-

    patrn realizo su prximo

    cambio de apariencia,

    detectado ya el poder de la

    organizacin entre

    [email protected], expresados en

    trminos de sindicatos, se

    aproximo a realizar su

    siguiente movimiento, el ms

    estratgico y el ms concreto,

    Sepralos y sern dciles! ,

    fueron las palabras

    escuchadas detrs de la

    oficina del jefe y de esa forma

    los lderes sindicales que

    antes luchaban contra sus

    opresores, fueron

    rpidamente domesticados

    hasta el punto actual: donde

    como fuera y dentro de los

    sindicatos no existe ya ningn

    rastro de solidaridad y

    compaerismo, los antiguos

    [email protected] de trabajo

    pasan a ser ahora simples

    [email protected] con [email protected] cuales

    compartimos el mismo sitio de

    trabajo.

    Debemos comprender que

    toda realidad tiene sus

    antecedentes histricos y el

    mbito laboral no es la

    excepcin, este 1 ero de

    Mayo, mientras [email protected]

    celebran la comida y bebida

    gratis dada por sus jefes en

    grandes clubes, con grandes

    piscinas refrescantes y

    reidas competencias

    deportivas cuyo premio puede

    ser otra caja de cerveza ms

    o una rifa donde puedes

    llevarte a casa algn

    electrodomstico.

    Posiblemente [email protected]

    olviden que ese tan famoso

    da del trabajador/ra se

    encuentra ms relacionado a

    una gran cantidad de

    acontecimientos cuyos

    resultados disfrutamos hoy en

    da, no obstante, sus

    fundadores, fueron muchos

    aos atrs cruelmente

    [email protected] y [email protected]

    Por esa razn y dado el actual

    comportamiento de [email protected]

    [email protected] que solamente

    aspiran escalar posiciones

    dejando atrs a [email protected] dems y

    tambin [email protected]

    sindical istas que consideran

    su posicin un puesto ms

    dentro de la compaa y no

    como una herramienta para la

    dignificacin de las

    condiciones laborales.

    les decimos: Ni [email protected], Ni

    patrn! , los hroes de la clase

    obrera, estn muertos y con

    [email protected] la verdadera lucha.

  • 1 3

    Yo odio la guerra!

    La vida me dio tres abuelos.

    Esos tres abuelos que conoc

    l legaron a Venezuela

    buscando una vida mejor.

    Huan de la crisis generada

    por la guerra civi l espaola en

    medio de lo que se llam la

    posguerra. Llego el momento

    en que mis abuelos, por sus

    preferencias polticas y mi

    curiosidad adolescente

    empezaron a hablarme un

    poco ms de aquellos aos.

    Por parte de mi madre mi

    abuelo apoy al gobierno de

    Chvez y por parte de mi

    padre, mi abuela, le era

    contraria. El uno era albail y

    comunista (o cercano al

    comunismo segn entend de

    sus ltimos aos en vida), la

    otra era viuda de un

    empresario que dejo poco ms

    que un galpn en medio de la

    zona industrial de Turumo, una

    maquina, un camin y cosas

    por el esti lo de una empresa

    quebrada despus del viernes

    negro de la economa

    venezolana de los 80. Mi

    abuela siempre dice que la

    guerra vino por el desorden

    del gobierno y que gracias al

    caudil lo se haba puesto orden

    en Espaa. Para mi abuelo

    Espaa fue una cueva de

    asesinos con derechos

    institucionalizados y jams en

    su vida se intereso si quiera

    por nada relacionado con la

    poltica de ese pas. Solo

    volvi al final de sus aos en

    uno de esos viajes pagados

    por el gobierno espaol para

    los expatriados.

    Lo cierto es que ellos siempre

    me hablaron muy mal de la

    guerra. En la guerra perdimos

    todos y nos hundimos en la

    pobreza, decan. Decan

    tambin que lo peor despus

    de las muertes y la

    desintegracin de la sociedad

    era el racionamiento y las

    interminables colas en las

    entradas del puerto valenciano

    para conseguir comida. El fro

    que les helaba los pies.

    Enfermedades como el clera

    o diarreas que seguan

    menguando la poblacin ya sin

    pasarla por armas detonantes.

    Pero muertos al fin.

    En la poca de la posguerra

    no se poda hablar mal del

    gobierno en pblico. Y no

    porque en cada esquina

    estuviera un polica o a un

    falangista esperando a que los

    rojos hablaran, si no que ms

    bien cualquier vecino podra

    denunciarte y lo que sigue ya

    se lo imagina uno. Era, a mi

    entender, una sociedad policial

    constituida por medio de la

    delacin a la disidencia

    poltica.

    Hoy cierro los ojos e intento

    imaginar qu pensaran ellos.

    De hecho una de ellas aun

    vive, aquella que era y es

    contraria al gobierno de NM.

    De ella solo escucho lamentos

    y preocupaciones. El la deber

    estar asombrada de como dos

    veces en su vida le toca

    atravesar las condiciones que

    le son propias a las guerras.

    No creo que de mi abuelo los

    comentarios sean diferentes.

    Si algo me quedo claro de

    ambos discursos, es que una

    vez llegado al punto de las

    muertes, del hambre o del

    desabastecimiento , de las

  • 1 4

    colas para conseguir la comida

    que comen todos, del miedo a

    morir y que mueran los tuyos,

    del miedo a expresarse; l lega

    el momento en que se deja de

    velar por las ideas, que al

    postre las manipulan tambin

    los l ideratos de las masas, y se

    empieza a pensar en lo

    humano y en uno mismo.

    Pienso que siempre vence el

    individuo y este aspecto me

    considero bastante

    individual ista.

    Yo me despierto todos los das

    pensando en si es o no

    adecuado llamar a esto guerra

    civi l . Algunos me dirn; la

    guerra ya empez con las

    muertes de los miles de

    venezolanos cados. Esos don

    nadie que llenan y llenan las

    morgues con plomo inserto. No

    s si responder que s. Es

    cierto que eso tiene para m

    toda la connotacin de una

    guerra en cuanto a la cantidad

    de muertos, pero definir los

    bandos me supondra un

    problema. No todos los que

    asesinan siendo hampa son

    pobres, o ricos siquiera.

    Digamos que esa lacra social

    de la violencia no distingue en

    nada que no sea conseguir

    dinero, arreglar cuentas con

    adversarios, conseguir

    trabajitos, del imitar plazas de

    drogas, crmenes pasionales,

    malos perdedores del domin y

    hasta el sadismo de salir a

    matar para as estrenar la

    pistola nueva en medio de una

    jalamentazon de perico con

    piedra y marihuana en papel

    de panadera.

    Entonces digamos que eso es

    parte del componente violento

    y asesino de este pas y hasta

    forma parte de la idiosincrasia

    del venezolano; si me ladil la,

    me lo quiebro. O si le puedo

    sacar algo; le jalamos bolas.

    Lo que pienso no formaba

    parte de eso que describ

    bastante escueto en las ltimas

    lneas donde resumo quizs

    injustamente la idiosincrasia

    venezolana es la sociedad

    delatora. Quizs si exista, pero

    a mis 33 aos nunca la vi tan

    activa.

    En Venezuela tenemos un

    grupo de personas adeptas al

    gobierno que se presta a

    defenderlo aunque no tenga la

    razn o peor aun; aunque no

    entiendan las razones. Son y

    ser vctimas de una

    maquinaria deshumanizadora

    que pone por encima de las

    vidas humanas la defensa del

    proyecto de la clase

    gobernante. Debe ser bastante

    penoso ir a un sector del pas a

    decirle que se calle o lo

    revientas a tiros. Que se joda

    en las colas y que no proteste

    porque de lo contrario lo vas a

    asesinar. Debe ser bastante

    penoso que ese grupo se

    encargue de delatar a quienes

    piensan diferente para pasarlos

    por las purgas de partido. Creo

    que estos tipos son lo bastante

    intel igentes para haberse

    enterado (y si no, aun estn a

    tiempo) todos los errores que

    cometieron los bolcheviques,

    maostas, marxistas,

    senderistas y hasta fidel istas;

    pero a la vez lo

    suficientemente estpidos para

    seguir cometindolos y en

    ciertos grados de estupidez

    extrema; celebrndolos.

    Tambin tenemos una

    oposicin histrica, donde de la

    misma manera han caminado

    por el derrotero de quin, no

    habindose visto nunca en

    capacidad de articularse a ellos

    mismo en movimientos

    sociales que vayan ms all

    del momentun electoral, le son

    ajenas cualquier tipo de

    reivindicaciones que no sean la

    de la l ibertad econmica o la

    del derecho o asistencia estatal

    a la empresa privada.

    Para que se hagan una idea

    esa oposicin sera quien de

    alguna manera siempre va a

    pactar con el gobierno ya que

    los necesitan para asegurarse,

    entre tantas otras cosas;

    trabajadores a sueldo mnimo,

    en mnimas condiciones de

    seguridad laboral, mdica o

    asistencial del tipo que sea.

    Y por favor no malinterprete

    estas palabras, no hay espacio

    para una sobre lectura donde

    se avalen polticas de gobierno

    fracasadas y truculentas de la

    demagogia populista. Son ese

    tipo de oposicin que aun

    cuando se quejen de las

    escasez jams los veras en

    una cola para comprar comida

    porque probablemente sean

    los dueos del supermercado o

    tengan buenos contactos para

    vender comida escasa a

    precios abultados o cuando

    menos tienen quien les vaya a

    ejecutar semejante dil igencia.

    Esto ltimo tampoco es de

    obligado cumplimiento. Por lo

    visto histricos hay de todos

  • 1 5

    los colores, edades y sabores.

    Ambos grupos polticos son

    irreconcil iables y se necesitan

    el uno al otro para existir.

    Entonces me despierto casi

    convencido que es hora de

    asumir que vivimos una guerra

    civi l . No hace falta que se

    declare la guerra en la primera

    plana del peridico. La guerra

    puede ser as, un gusano

    plano que se desliza poco a

    poco bajo la puerta de tu casa

    dejando esa baba asquerosa a

    su paso y un da te despiertas

    con los mismo muertos de

    siempre por la delincuencia,

    pero l lorndole tambin a uno

    que conoces. O acompaando

    de cerca a alguien que ya no

    muri por un robo si no porque

    pensaba diferente al otro.

    El otro da me acerque, por

    segunda o tercera vez a una

    manifestacin. Tena unos

    peridicos preparados para

    repartirlos. Llegue y me

    encontr con un seor mayor,

    gorra de Venezuela con HCR

    presidente bordado de un lado.

    Camiseta de la vino tinto,

    lentes, arrugas y barba blanca.

    l sostena un cartel escrito

    con los colores de la bandera

    de Venezuela y se poda leer;

    No somos anti sistema, el

    sistema es anti humano. No

    pude repartir los peridicos

    porque de nuevo me

    sobrecogi la tristeza de quien

    se pregunta si esto es una

    guerra. No fue nada personal

    con ese seor convencido de

    que la alternativa democrtica

    o de que el sistema es as o

    asao. Es una tristeza brutal

    que me inmovil iza el corazn

    porque cada vez me respondo

    ms seguido que s, que

    efectivamente a la guerra

    vamos todos y que si todos

    perdemos, ese seor, cargado

    de una ingenuidad que me

    esperanza, perfectamente

    podra pasar a ser objetivo

    enemigo y enfrentado a tiros.

    La famil ia lo defendera a tiros

    tambin y probablemente la

    bala se la l leve alguien que

    nunca disparo nada y que se

    encontraba a medio pasar. O

    se las l leven todo ellos y

    mueran. As de simple, pero

    as de cruel a la misma vez.

    Dos das antes, al pasar por un

    polica acostado un grupo de

    gente que estaba bebiendo al

    lado de su vehculo espeto;

    comunistas! No tengo muchas

    razones para creer que era con

    nosotros, salvo que

    conducimos una camioneta

    donde se lee; bibl ioteca mvil

    l ibrera l ibertaria, pero debo

    reconocer que de nuevo, por

    un segundo, mi corazn lati

    ms fuerte y el fri se me

    colaba por las manos y pies.

    Acaso a alguien ms se le

    ocurre que en estos

    momentos, todos esos seores

    que venden armas y que viven

    de la muerte, no estn

    moviendo cielo y tierra para

    entregarles armas gustosos a

    todos y as nos matemos? Yo

    creo que s, y que de hecho ya

    eso se puso en marcha desde

    antes de mis optimismos

    propagandsticos.

    En cualquier caso me quedo

    con mis pies fros, con la

    advertencia precavida de que

    debo tener cuidado de lo que

    digo y a quien se lo digo, me

    quedo con la maldita cola para

    comprar comida tratando de de

    hablar con la seora de al lado

    y pensando con ella que esto

    es una mierda y aun sabiendo

    que ella y yo somos los

    vencidos esto no ser as para

    siempre, me quedo la imagen

    de ese seor de barba y

    ternura ingenuidad sin decirle

    ni una sola palabra y

    respetndolo en silencio

    porque s que alguna vez me

    equivoque y le dirig mi verbo

    incendiario. Me quedo

    esperando de que manera casi

    mgica o trgica l legue ese

    momento en que solo queda el

    humano desnudo y se abrazan

    entre oprimidos para l lorar

    todos los muertos a la vez y

    maldicen por siempre y para

    siempre sus opresores; nicos

    responsables de esta masacre

    y todos ellos a salvo. Me

    quedo con esos que tienen

    miedo a morir, porque por ms

    que lean y ven la TV no

    entienden como carajo

    l legamos a esta mierda

    profunda donde nos

    sumergieron aos y aos de

    maquinaria ideolgica, contra-

    ideolgica y desidia por el

    pensamiento propio. Me quedo

    con los vivos porque los

    muertos ya no estn.

    Me quedo con esto; yo odio la

    guerra. Y all donde vea la

    violencia intentar oponer a

    gritos por esta ventana

    pequea la intel igencia. Y creo

    que todo el mundo tiene la

    intel igencia suficiente como

    para reconocer quienes son los

    responsables de todo cuanto

  • 1 6

    acontece y haciendo uso de

    medios intel igentes;

    neutral izarlos.

    Hasta hace poco habra dicho;

    guerra a la guerra. Pero lo

    cierto es que ya no tengo ni la

    ms remota idea de cmo

    hacerle la guerra a algo tan

    arrol lador y aplastante. Sera

    una huelga? Sera qu?

    Ser seguir sal iendo a arar

    en el desierto con mis

    panfletos? Si a cada huelguista

    los van a asesinar mejor no me

    escuchen. Si van a matarse a

    tiros no cuenten conmigo.

    Si me van a empezar a l lamar

    conformista, pacifista,

    inmovil ista, fascista, chavista,

    pedazo de marico, sifrino,

    pendejo, pues adelante; cada

    vez me importa menos. Si me

    van a dar con el panfleto en la

    cara avisen, porque hace aos

    que ya no pongo la otra meji l la.

    Jams me vern alentar a las

    personas a asesinarse por

    ideas ni banderas. Mucho

    menos me vern aplaudirlo o

    quedarme como si nada

    ocurriese.

    Quizs me vean como si nada.

    Como si nada tiene que perder

    uno que ya asumi que esta

    vaina es una guerra y espera a

    que termine. Como si nada

    que camina uno pero que va

    con los pies helados y la

    tristeza en el corazn, rumbo a

    la cola del supermercado, con

    miedo de la muerte.

    VsnF

  • 1 7

    La mayor parte de los nutrientes del suelo, son

    uti l izados por las plantas para formar las frutas

    y verduras que acabamos consumiendo. Es

    por el lo que un huerto o cualquier otro tipo de

    cultivo, necesita un aporte externo de

    nutrientes para enriquecer el suelo. Necesita

    ser abonado.

    Cules son los nutrientes que necesita una

    planta? En su mayor parte los ms deficitarios

    destacando los Nitratos y los Fosfatos.

    El mejor abono siempre es el orgnico tras un composterizado, lo cual lo convierte en

    prcticamente arena, esto hace ms fcil su captacin por parte de la planta al di luirse en

    agua. Al convertirse en compost no pierde sus propiedades, las bacterias que hacen posible

    la fermentacin reducen la materia considerablemente manteniendo los nutrientes

    esenciales, convirtindolo en un concentrado nutritivo muy apreciado por las plantas.

    El mejor aporte es el estircol de caballo, recomendado que lleve casi medio ao

    compostando lo cual le va a dar una coloracin muy oscura indicadora de altas cantidades de

    materia orgnica descompuesta.

    Una vez echado el estiercol y todo el compost para huertos vamos a mezclarlo bien todo para

    que todo quede homogneo. El sustrato que hemos usado tiene vermicul ita, se trata de una

    sustancia porosa que va a almacenar el agua de modo que cuando la planta absorva grandes

    cantidades de agua o se evapore, estas partculas funcionarn como un reservorio de agua

    cedindola a la tierra.

    Una vez mezclado todo, le incorporaremos un abono ecolgico para huertos, que contiene en

    su mayora nitratos, potasios y fosfatos, provenientes de algas. Esto va a ser un refuerzo

    nutricional en especial para las plantas de tomate y pimientos.

    Este abono debe mantenerse en la capa superior de la mezcla por el lo slo removeremos las

    capas ms superficiales.

    Una vez abonado regaremos el huerto en forma de lluvia para que todos los componentes se

    asienten.

    En el proximo nmero: Compost como sustrato para nuestro huerto

  • 1 8

    Cocina vegana 1 00% libre de

    ingredientes de origen animal

    No-atn vegano fcil

    Tiempo de preparacin estimado: 1 5

    minutos

    Ingredientes:

    1 taza de semil las de girasol

    remojadas por al menos 4 horas

    Una cebolla y un diente de ajo

    Sal al gusto

    1 cda. de aceite de aguacate

    Mtodo

    Coloca en el procesador de alimentos

    las semil las, la cebolla y el diente de

    ajo,aceite y sal hasta obtener la

    consistencia deseada (quieres que se

    vea como un pat / atn de lata),

    agrega el pepino y apio.

  • 1 9

    El ramo de la madera en pleno se vuelcan a relevar a los saboteadores. La huelga de los

    ebanistas dur diecisiete semanas.

    Hasta que los patronos aflojaron. . .Fue un triunfo arrol lador. Y la leccin de solidaridad fue, en

    rigor, la que impuls la creacin del Sindicato Unico de la Madera -el que fue famoso , y el de la Alimentacin, apiando a todos los sindicatos sectoriales" (Joan

    Ferrer, La Revuelta Permanente).

    El Sindicato Unico de Ramo es la estructura bsica de la anarcosindical

    Todo en CNT gira en torno al sindicato.

    Un sindicato del ramo de la sanidad, por ejemplo lo formaran las personas que trabajan en la

    sanidad de una ciudad concreta, que tendran su punto de reunin en el local sindical. Al l

    discutiran los problemas propios de su ramo. Se pueden formar sindicatos de ramo del metal,

    la construccin, la madera, la al imentacin. . . Si no existen suficientes personas (25) para

    formar un sindicato de ramo, que es algo bastante frecuente, se constituye un sindicato de

    oficios varios (SOV) con simplemente 5 personas. A medida que el SOV crece y agrupa a

    gentes de distintos ramos en nmero suficiente, puede irse rompiendo en sindicatos de ramo.

    Por ejemplo, un SOV de 300 cotizantes puede tener 30 de construccin, 50 de metal 200 de

    servicios pblicos y 20 variados. Podran si lo desean formar tres sindicatos de ramo

    independientes, (construccin, metal y servicios pblicos) y dejar al SOV con slo 20

    cotizantes.

    Cmo funciona el sindicato nico de ramo?

    El sindicato decide sus cuestiones por medio de la Asamblea de Sindicato. La asamblea es

    su mximo rgano de decisin. A la asamblea asisten personas concretas. No se admite que

    se inmiscuyan en la asamblea comits, delegaciones etc.

    La mayor parte de las organizaciones sindicales, -y en general cualquier organizacin as lo

    afirmabasan sus decisiones en la asamblea. Pero con una gran diferencia con respecto al

    anarcosindicato.

    Consideran a la asamblea como rgano mximo de decisin, pero se le da a la asamblea una

    periodicidad de un ao por ejemplo. Luego se redacta en los estatutos la creacin de otro

    organismo, pleno de sindicato, reunin de comit, junta directiva o cualquier otra

    denominacin, que decide entre asambleas, con lo cual el poder ejecutivo pasa en la prctica

    a ese organismo.

    En la anarcosindical, en el sindicato de ramo, quien decide siempre es la asamblea. No existe

    junta, ni comit, ni pleno de delegaciones, ni direccin, ni ejecutiva. . . que pueda decidir entre

    asambleas. Ms adelante se explica mejor las funciones de los comits de la CNT.

  • 20

    Cada vez que se celebra una asamblea es importante que alguien tome acta de lo que all se

    dice. En el acta se reflejan las opiniones de las personas que intervienen, lo debates, los

    acuerdos que se toman y quienes los asumen. Al escribir y guardar el acta escribimos nuestra

    historia.

    La sumisin, el trabajo forzado, el hambre, son el lote de la clase obrera. Por el lo el infierno

    asalariado es un infierno lgubre: la gran mayora de los seres humanos vegetan all,

    privados de bienestar y l ibertad. Y en ese infierno, pese a la decoracin democrtica y su

    mscara, florecen a montones miseria y dolor. El sindicato traza sin equvoco posible la

    demarcacin entre asalariades y amos. Gracias a l, la sociedad aparece tal como es:

    Por un lado los trabajadores, los robados.

    Por otro, los explotadores, los ladrones.

    Emile Pouget. Qu es el sindicato?)

    Funciones de los anarcosindicatos

    El sindicato existe fsicamente por medio del local, que es el punto de reunin de la gente del

    ramo.

    Cuando un proletario medita sobre su triste suerte, no lo duda: va al local del sindicato (Emile

    Pouget).

    Los sindicatos de CNT se ocupan de todas las cuestiones relativas a la defensa de la

    afi l iacin, y para ello se dotan de medios humanos, tcnicos, econmicos y jurdicos.

    Planifican las acciones contra el patronariado, elaboran estudios sobre las condiciones de

    trabajo, reivindicaciones problemas de seguridad e higiene en el mismo y recaban todas las

    informaciones posibles sobre el funcionamiento de las empresas (Suministros, proveedores,

    beneficios, empresas subsidiarias, contratas, siniestrabil idad laboral, planes de

    reconversin. . . ). Esto es importante para por un lado hacer frente con xito y sin sobresaltos

    a los planes capital istas, y por otro, para l legado el caso apoderarnos la empresa. Tienen

    capacidad para convocar huelgas, asistir a reuniones con la autoridad y negociar en nombre

    de sus miembros. Preparan cursos de formacin, jornadas de estudio, conferencias. Realizan

    la defensa jurdica laboral y penal de la afi l iacin. El sindicato es la escuela del pueblo. En l

    nos debemos acostumbrar a ver en los problemas de los dems, nuestros propios problemas,

    a desarrol lar el gusto por la charla, la reflexin y el debate, a ser polivalentes, a tener

    iniciativa. . . Dependiendo del nmero y actividad de personas que compongan el sindicato

    este estar mejor o peor dotado.

    El "Concete a ti mismo" de Scrates, es completado en el sindicato con la mxima "Acta

    por ti mismo"

    (Emile Pouget: El sindicato, escuela de voluntad)

    Constitucin de un sindicato de Ramo

    25 personas pueden formar un sindicato de este tipo. Si no existe nmero suficiente, cinco

    pueden

    constituir un Sindicato de Oficios Varios (SOV), en el que caben todos los ramos.

    Continuar. . . .