Madeira Guiarama

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    24-Mar-2016
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Una guía compacta con todo lo mejor de Madeira y mucha información útil. A través de Una mirada a Madeira, la guía ofrece una breve historia del país con unas claves para entender la realidad actual y su perfil social, así como para aproximarse a su medio natural. En el apartado Diez lugares inolvidables, se hace una propuesta con lo mejor que ofrecen las islas según una selección del autor. Visita a las islas ofrece una visión más detenida de las mejores visitas a través de distintos capítulos que hacen referencia en primer término a la capital Funchal, luego a la isla de Madeira por partes, y en último término a la isla de Porto Santo. Dónde es una pequeña pero útil selección de establecimientos donde Comer y beber, Alojarse, Comprar, Divertirse e Ir con niños, con toda la información que se necesita sobre éstos. Por último, la sección Informaciones prácticas ofrece información de primera necesidad para moverse por el país, así como recomendaciones y direcciones útiles.

Transcript of Madeira Guiarama

  • Madeirapor Carlos Alonso Babarro

  • UNA MIRADA A MADEIRA

    8 Madeira Madeira 9

    GeografaMadeira es una isla de origen volcnico que surgi de las profundidades del ocano hace unos 5 millones de aos. Se localiza unos 980 km al suroeste de Lisboa, 660 km al oeste de las costas de Marruecos, unos 400 km al norte de las Islas Canarias, y 860 km al sureste de la ms prxima de las Azores, So Miguel.

    Madeira da nombre a un pequeo archipilago com-puesto por la propia isla de Madeira, de 740 km2, la isla de Porto Santo, de apenas 42 km2 y las Islas Desiertas (Ilhas Desertas), dos pequeas islas despobladas a 16 km de la costa suroriental de Madeira. El conjunto se enmar-ca dentro de las denominadas Islas Macaronsicas, un arco de islas de origen gneo que recorren el Atlntico Norte desde las Azores a Cabo Verde, incluyendo las propias Canarias y Madeira.

    Administrativamente, el archipilago de Madeira in-cluye tambin las Islas Salvajes (Ilhas Selvagens) 230 km al sur, con 2,7 km2 de extensin, y a 150 km de Canarias, un conjunto de islotes sobre los que existe un litigio de soberana con Espaa, pero que actual-mente Portugal administra con normalidad, habiendo establecido una dotacin de guardacostas como nica poblacin del territorio.

    PaisajeEl paisaje de la isla de Madeira es exuberante: verde, montaoso, abrupto y a menudo sobrecogedor. Las erup-ciones volcnicas levantaron increbles muros de roca que se precipitan al mar, la erosin ha tallado profundos valles y el agua abundante en lluvias y nieblas riega

    Madeira en cifras

    Madeira es un destino de saludable retiro, de tranqui-lidad, que parece haber perdurado como refugio histrico de aristcratas europeos, de burgueses ro-mnticos. Sin grandes playas, ni grandes concentracio-nes hoteleras ni una vida nocturna comparable a otros destinos tursticos, su gran atractivo radica en una sabia combinacin de argumentos distintos.

    Madeira es flores y jardines, paseos por la naturaleza, observar paisajes asombrosos de montaas y vegetacin exuberante; es descubrir los pequeos senderos de las levadas que alcanzan los puntos ms recnditos de la isla. Es descanso y sosiego. Aprovechar el clima benigno, nunca demasiado fro y nunca demasiado clido.

    Tambin es cultura. Arquitectura de tintes colonia-les, de iglesias manuelinas, de casas con balconadas de madera que se podran confundir con las ciudades de Brasil. Arte de estilos y pocas diversas, que se alargan en el tiempo. Historia variada y repleta de ancdotas, de una economa que dependi de productos distintos, y que dibuj realidades sociales diferentes a lo largo del transcurso de los siglos, dejndolo reflejado en sus ciudades, sus pueblos y sus costumbres. Gastronoma sencilla, sabrosa, ben decida por la abundancia del mar y los huertos. Y gentes. Sencillas, isleas, agradables, amables y con un ritmo re lajado.

    Presentacin

    H Paisaje cerca de So Roque do Faial.

    H Santa Cruz, barcas en la playa.

    I Achadas da Cruz.

  • UNA MIRADA A MADEIRA

    8 Madeira Madeira 9

    GeografaMadeira es una isla de origen volcnico que surgi de las profundidades del ocano hace unos 5 millones de aos. Se localiza unos 980 km al suroeste de Lisboa, 660 km al oeste de las costas de Marruecos, unos 400 km al norte de las Islas Canarias, y 860 km al sureste de la ms prxima de las Azores, So Miguel.

    Madeira da nombre a un pequeo archipilago com-puesto por la propia isla de Madeira, de 740 km2, la isla de Porto Santo, de apenas 42 km2 y las Islas Desiertas (Ilhas Desertas), dos pequeas islas despobladas a 16 km de la costa suroriental de Madeira. El conjunto se enmar-ca dentro de las denominadas Islas Macaronsicas, un arco de islas de origen gneo que recorren el Atlntico Norte desde las Azores a Cabo Verde, incluyendo las propias Canarias y Madeira.

    Administrativamente, el archipilago de Madeira in-cluye tambin las Islas Salvajes (Ilhas Selvagens) 230 km al sur, con 2,7 km2 de extensin, y a 150 km de Canarias, un conjunto de islotes sobre los que existe un litigio de soberana con Espaa, pero que actual-mente Portugal administra con normalidad, habiendo establecido una dotacin de guardacostas como nica poblacin del territorio.

    PaisajeEl paisaje de la isla de Madeira es exuberante: verde, montaoso, abrupto y a menudo sobrecogedor. Las erup-ciones volcnicas levantaron increbles muros de roca que se precipitan al mar, la erosin ha tallado profundos valles y el agua abundante en lluvias y nieblas riega

    Madeira en cifras

    Madeira es un destino de saludable retiro, de tranqui-lidad, que parece haber perdurado como refugio histrico de aristcratas europeos, de burgueses ro-mnticos. Sin grandes playas, ni grandes concentracio-nes hoteleras ni una vida nocturna comparable a otros destinos tursticos, su gran atractivo radica en una sabia combinacin de argumentos distintos.

    Madeira es flores y jardines, paseos por la naturaleza, observar paisajes asombrosos de montaas y vegetacin exuberante; es descubrir los pequeos senderos de las levadas que alcanzan los puntos ms recnditos de la isla. Es descanso y sosiego. Aprovechar el clima benigno, nunca demasiado fro y nunca demasiado clido.

    Tambin es cultura. Arquitectura de tintes colonia-les, de iglesias manuelinas, de casas con balconadas de madera que se podran confundir con las ciudades de Brasil. Arte de estilos y pocas diversas, que se alargan en el tiempo. Historia variada y repleta de ancdotas, de una economa que dependi de productos distintos, y que dibuj realidades sociales diferentes a lo largo del transcurso de los siglos, dejndolo reflejado en sus ciudades, sus pueblos y sus costumbres. Gastronoma sencilla, sabrosa, ben decida por la abundancia del mar y los huertos. Y gentes. Sencillas, isleas, agradables, amables y con un ritmo re lajado.

    Presentacin

    H Paisaje cerca de So Roque do Faial.

    H Santa Cruz, barcas en la playa.

    I Achadas da Cruz.

  • 10LUGARES INOLVIDABLES

    24 Madeira Madeira 25

    El interior, sin embargo, sorprende por su decoracin abundante. La finas columnas que separan las naves acentan la esbeltez del templo. Sobre ellas, unas arque-ras de lava pintadas sostienen unos maravillosos techos policromados de madera de cedro. La tenue iluminacin de la nave central no permite observar con claridad los extraordinarios artesonados en la nave central, pero en el crucero la luz del rosetn nos permite una mejor observacin. De estilo mudjar y con incrustaciones de marfil, presenta figuras de animales mitolgicos y plantas exticas.

    La sillera del coro es una muestra formidable de la talla gtico-renacentista de estilo manuelino. Muestra a santos, apstoles y doctores de la Iglesia casi de tamao natural, ataviados con trajes tpicos del siglo xvi sobre un fondo azul. Los laterales del coro tambin estn de-corados con tallas, estas con querubines y figuras de temtica ms atrevida y burlona, como monos, cerdos y otras escenas satricas o fabulosas.

    El altar mayor exhibe un precioso retablo flamen-co del xvi, compuesto por 12 tablas, coronado por una bveda de nervaduras doradas. A la derecha, la capilla del Santsimo albega un tabernculo de plata (siglo xvi) y est decorado con madera dorada y marquetera de mrmol.

    1Quintaesencia de Madeira, con orgullo se jactaba el rey Manuel I de haber construido la primera catedral portuguesa de Ultramar. Testigo de la historia, el templo atesora riquezas artsticas de gran belleza.

    Se iniciaron las obras en 1493, y se consagr la catedral definitivamente en 1514. Manuel I apoy su cons truccin como smbolo del podero expansi-vo de su corona. Fue l quin contrat al arquitecto Pedro Enes para llevar a cabo la obra, y quin don el plpito y la pila bautismal bellamente labrados en el mejor mrmol de Arrbida. El exterior es de facha-da muy sobria. Contrasta el enlucido blanco con la piedra utilizada, toba roja y basalto volcnicos. Con-trasta el extremo oriental, donde los contrafuertes se coronan con unos bonitos chapiteles en espiral labrados en piedra. La torre cuadrada del campanario est coronada por un pinculo revestido de azulejos esmaltados decorativos, al tiempo que protegen de la lluvia y el viento. El prtico principal sostiene el escudo de armas del rey, que incorpora la Cruz de la Orden de los Caballeros de Cristo, de la que era Gran Maestre. Esta cruz figura hoy en el centro de la bandera oficial de Madeira.

    Catedral de Funchal

    Info

    B 45 (B3)D Largo da SG 291 238 155F Todos los das de 9.30 h

    a 12.30 h y de 16 h a 19 h. Misas sbados tarde y domingos maana y tarde.

    c Gratis

    G En la pagina anterior, plaza de la catedral de Funchal.

    G A la derecha, la torre del reloj sobresale entre los tejados.

    H Detalle del retablo y de la torre de la catedral.

  • 10LUGARES INOLVIDABLES

    24 Madeira Madeira 25

    El interior, sin embargo, sorprende por su decoracin abundante. La finas columnas que separan las naves acentan la esbeltez del templo. Sobre ellas, unas arque-ras de lava pintadas sostienen unos maravillosos techos policromados de madera de cedro. La tenue iluminacin de la nave central no permite observar con claridad los extraordinarios artesonados en la nave central, pero en el crucero la luz del rosetn nos permite una mejor observacin. De estilo mudjar y con incrustaciones de marfil, presenta figuras de animales mitolgicos y plantas exticas.

    La sillera del coro es una muestra formidable de la talla gtico-renacentista de estilo manuelino. Muestra a santos, apstoles y doctores de la Iglesia casi de tamao natural, ataviados con trajes tpicos del siglo xvi sobre un fondo azul. Los laterales del coro tambin estn de-corados con tallas, estas con querubines y figuras de temtica ms atrevida y burlona, como monos, cerdos y otras escenas satricas o fabulosas.

    El altar mayor exhibe un precioso retablo