Libro: Grupos peque±os de poder

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Transcript of Libro: Grupos peque±os de poder

  • 1. DEDICACION
  • 2. GRACIAS . . . Pastor Lloyd Wyman, le estoy muy agradecido por haberse interesado tan bondadosamente en mi libro. Usted dedic tiempo, sacndolo de su nutrido itinerario, para leer el manuscrito y ofrecer numerosos y oportunos comentarios, as como valiosas sugerencias. . . . Dr. Alfonso Valenzuela, porque en medio de las fases finales de su esfuerzo acadmico en procura de un doctorado, se tom el tiempo necesario para evaluar cuidadosamente cada palabra de mi libro. Usted ha sido un amigo y vecino especial. Tengo en alta estima su consejo y apoyo. . . . Sr. Armando Collins, usted me ha concedido el beneficio de su capacidad editorial. Mi libro ha participado de la experiencia que usted ha adquirido a travs de los aos, trabajando con tantos manuscritos y autores. . . . Sra. Julia Custodio, por ser una secretaria tan excelente y comprensiva. Usted comenz a transcribir el manuscrito en una simple mquina de escribir. La tarea fue muy difcil. Posteriormente vino la computadora, usted se hizo experta en su manejo, y el trabajo por fin se termin. Usted posee dones e inteligencia especiales, e invariablemente exhibe una actitud slidamente cristiana. Muchas gracias! ACERCA DEL AUTOR M iguel Angel Cerna es un pastor-evangelista que emigr en 1958 a los Estados Unidos, proveniente de El Salvador (Amrica Central). Recibi su Bachi- llerato en Ciencia de la Universidad de Loma Linda (Cali- fornia), y su Maestra en Divinidad de la Universidad de Andrews (Mchigan). Su esposa, Gladys, y sus hijos Eduardo Arturo y Carlos Enrique, completan su familia. El don de administracin que el pastor Cerna posee, as como sus cualidades de liderazgo, lo han ayudado a conver- tirse en uno de los pastores que mayor xito han obtenido, en trminos de resultados, en sus esfuerzos de evangelizacin. En consecuencia, se ha convertido en un orador y conferen- ciante muy solicitado. Sus actividades lo han llevado por toda la Divisin Norteamericana, as como a muchos pases de la Divisin Interamericana. Recientemente realiz una gira de tres semanas por la Divisin del Lejano Oriente, presentando seminarios sobre liderazgo y evangelismo mediante los grupos pequeos. Poco antes de la publicacin de esta obra, el pastor Cerna pas a ser un vicepresidente de la Asociacin del Sur de California, de la Iglesia Adventista del Sptimo Da. Debido a un arreglo poco comn, adems de sus deberes administra- tivos ha continuado pastoreando una congregacin de ms de 600 miembros. Gracias a los principios revelados en este libro, la feligresa contina creciendo a un ritmo explosivo, al punto de requerir dos servicios con el fin de acomodar a los que asisten. El pastor Cerna ha viajado extensamente por Europa, y sus actividades presentes as como sus planes para el futuro i ncluyen no slo seminarios en Sudamrica y otras regiones, sino tambin la traduccin de esta obra a otros idiomas. El pastor Cerna ha presentado seminarios ante centenares de ministros, llevndolos a renovar su fe y visin minis- teriales.
  • 3. PREFACIO E n la vida de un pastor cristiano hay pocas cosas ms estimulantes que el ver cmo alguien entrega su vida en las manos de Dios. Desde que entr en el ministerio, el gozo ms profundo me lo ha proporcionado la ganancia de almas para Cristo y su iglesia. Y durante los ltimos aos, se ha convertido en mi pasin. Al ver cmo la segunda venida de Cristo es inminente, mi corazn anhelaba descubrir alguna manera de llevar ms gente a la salvacin. Este ardiente deseo de ganar una cantidad mayor de almas me llev a desarrollar una estrategia de evangelizacin que ha producido ms de 1.300 bautismos en un lapso de siete aos, en dos iglesias muy distintas entre s. El propsito de este libro es revelar en qu consiste esta estrategia y cmo se aplica. Las dos iglesias eran diferentes, tanto en su tamao como en su historia. Una tena 40 aos de existencia y su feligresa sumaba 140 miembros. La otra apenas haba cumplido los ocho aos y tena 70 miembros. Durante estos siete aos de ministerio, en ninguna de las dos iglesias hubo siquiera una vez una clase de visitas de la Escuela Sabtica, una clase bautismal, ni los tradicionales diez minutos misioneros. Ningn evangelista ni obrero de la asociacin nos prest ayuda alguna, y slo por un corto perodo tuvimos la colaboracin de un segundo pastor en una de las iglesias. Y es digno de sealar el hecho de que los resultados fueron mayores cuando no tuvimos esa ayuda pastoral adicional. Cmo logramos los resultados descritos? Qu herra- mientas usamos? Todo lo hizo posible el poder de los grupos pequeos en la iglesia. La ganancia de todas esas almas para Cristo se debi a la actividad de los grupos pequeos, preparados por su pastor. Este libro presenta los principios que se aplicaron para lograr estos resultados. Cada uno de ellos ha sido repetida- mente probado, y hemos visto el poder que tienen todos ellos. No hay principios dbiles. Cada uno, si se lo usa en el momento oportuno, se convierte en un poderoso instrumento para cumplir nuestra misin. Exploraremos uno por uno estos principios del evangelismo a base de grupos pequeos. Habr abundancia de material prctico y detallado; hasta un calendario de los pasos que deben preceder a la inauguracin de este programa en una iglesia. Adems, existe un Texto Auxiliar que sirve como gua de estudio. Por cuanto estas dos iglesias albergan congregaciones adventistas hispanas del sur de California, y en vista de que la obra hispana ha crecido significativamente en la Divisin Norteamericana, podra haber quienes se sintieran tentados a atribuir nuestro xito al hecho de que somos hispanos. Sin embargo, los principios son universales. No se limitan a funcionar nicamente dentro de una raza o cultura. La razn es que se basan en la Sagrada Escritura. Por otra parte, el espritu de profeca confirma su importancia. Los principios que surgen de estas fuentes son eternos y se aplican a cualquier grupo humano. El pastor Carlos Bradford, ex presidente de la Divisin Norteamericana de la Iglesia Adventista del Sptimo Da, expres una conviccin que me ha impulsado a escribir y compartir esta obra con gente de todos los idiomas, razas y culturas. En una entrevista publicada en la Adventist Review (Revista Adventista) del 1o. de septiembre de 1988, el pastor Bradford declar: "Cuando vemos las grandes multitudes que rene Billy Graham, no hay en ellas muchos individuos tnicos. Con Ji mmy Swaggart sucede lo mismo. Y en el caso de Robert Schuller, ciertamente no se ven muchos negros o hispanos. Estos ministerios apelan a los anglosajones de clase media. Queda entonces el desafo de examinarnos a nosotros mismos. . . Considero que el problema es que nos hemos dejado convencer de nuestra impotencia frente al pblico anglosajn. Nosotros nos hemos dicho a nosotros mismos que no podemos hacerlo. Nosotros nos hemos levantado barreras inmensas, infranqueables. Y hemos llegado a creer en ellas. Profecas que provocan su propio cumplimiento. Mala cosa, por cierto, y nos la hemos provocado nosotros mismos" (Myron K. Widmer, art. "Charles Bradford on the Church" [ Carlos Bradford opina acerca de la iglesia], Adventist Review [ La Revista Adventista], lo. de septiembre de 1988, pgs. 9-12). Sealemos que casi todos los grandes ministerios que el pastor Bradford menciona, as como muchos otros, han organizado grupos pequeos para abarcar sus comunidades. Qu podemos hacer nosotros? Nuestra necesidad de renova- X1
  • 4. cion es grande. Por dnde comenzaremos? Organizando una semana ms de oracin? Celebrando un fin de semana "de reavivamiento"? Si bien es cierto que ocasionalmente las semanas de oracin pueden ser beneficiosas, en nuestra iglesia no hemos celebrado ni siquiera una en los ltimos diez aos. Lo mismo ha ocurrido con las reuniones de reaviva- miento. No tiene sentido celebrar semanas de oracin o reuniones de reavivamiento, si no se organiza tambin un plan que permita llevar a Cristo a la comunidad. El hecho de que en los ltimos diez aos no hayamos celebrado ni una sola semana de oracin o reunin de reavivamiento, no quiere decir que no hayamos orado o que estemos muertos. Cuando la iglesia est organizada en grupos pequeos, hay un reavivamiento continuo, silencioso. El poder de los grupos pequeos en la iglesia se basa en la oracin; pero al mismo tiempo que oramos, nos organizamos y trabajamos. El pastor Bradford concuerda con esta forma de pensar: "Asgnensele a la gente trabajos que realizar, e insstase en que los lleven a cabo. El ministerio le dar vida a la iglesia. La Sra. White dice que todas las predicaciones del mundo no han logrado producir una clase de obreros abnegados. Dice que la iglesia es precisamente lo que los ministros hacen de ella. Si usted quiere que su congregacin est compuesta de inv- lidos, en su mano est lograrlo. No basta con que el pastor nos alimente; tambin tiene que hacer que nos incorporemos y hagamos ejercicio" (Ibd.). Este libro est dedicado a mostrar cmo en nuestras iglesias aplicamos los principios relativos a los grupos pequeos precisamente para lograr lo dicho: poner a los miembros a trabajar, de modo que puedan crecer hasta convertirse en cristianos fuertes y dinmicos. Sin embargo, esta obra es ms que una mera descripcin de lo que lograron estas dos congregaciones. Le mostrar tambin al lector cmo l mismo puede aplicar estos principios en su propia iglesia y en su misma comunidad, no importa en qu rincn del mundo le haya tocado actuar. Si usted es un miembro laico, lea con atencin esta obra, y permita que Dios lo inspire al ver