diccionario abreviado de jardinería

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    18-Dec-2014
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Colección de poemas

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Diccionario abreviado de jardinera o cosas que pueden hacerse amontonando restos de poda

A.Aroma

Conservo tu olor retenido en la palma de la mano izquierda .

En alguna de mis viejas libretas jur y perjur no volver a escribirte nunca ms un poema.

Pero ahora me acuesto sin ti y descubro tu olor retenido en la palma de mi mano izquierda.

Mira qu sencillo me resulta quebrantar una promesa.

C.Caligrafa

En el pupitre de delante una letra entrevista por encima del hombro de su propietaria; una caligrafa que engorda y adelgaza en ciclos que parecen naturales, como si respirara; una caligrafa que inclina los palitos de las t y de las d y de las l hacia uno y otro lado -sstole, distole-, como si, adems de respirar, latiese.

Al final de la clase, camino de la puerta de salida, intento ver de reojo por ltima vez su letra y mis ojos se encuentran con un pezn que se eriza al contacto con la tela de la camiseta.

La chica que respira y late a travs de su propia caligrafa, esta maana vino a clase sin sujecin de ningn tipo.

Cicatriz

Ni es muy honda ni, gracias al maquillaje, se aprecia bajo la luz de los focos, pero durante el da es perfectamente visible surcndole el rostro. Una recta perfecta que

atraviesa la parte izquierda de su cara, desde la comisura de los labios hasta media mejilla, como si alguien hubiese intentado alargarle a la fuerza la sonrisa.

Confesin

En la vida nunca se me han dado bien los finales. O son demasiado abruptos o demasiado dilatados. O se demoran hasta la nusea o son tan expeditivos y eficaces que parece que nunca hubiese existido la etapa que con ellos concluye. Todo esto es por el cambio de estacin, por el cambio de estado, por el curso que an no comienza, porque no escribo, porque masturbarse dos veces al da no es ni de lejos saludable a partir de los treinta, porque tengo el piso hecho una pocilga, porque ya empiezan las alfombrillas del coche a estar otra vez llenas de colillas. A veces pienso que el mundo me queda grande, que me sobran al menos un par de tallas, que hara falta hacerle algn remiendo pero, por ms que busco, no consigo encontrarle las costuras.

Coronofagia

Al otro lado de las certidumbres se esconde la verdad. Y si maana se secasen todos los mares de la tierra? Sabra qu hacer el viento con tantos granos de arena?

Mujeres desnudas piden la tanda sin saber que, tan cerca del abismo, la carne que les den para comer pudiera ser la de sus propios hijos.

Un mundo desquiciado en el que la lluvia en lugar de mojar deshidrata.

Corazones destrozados por el fro se preparan para convertirse -previo paso por la sartnen trivial pasto para tenedores: latidos metlicos camino del estmago

de cualquier gilipollas.

Costura

Que la vida es corta y los das estrechos ya lo saben casi todos los boleros.

A veces aprietan tanto que hasta cuesta respirar;

Entonces, claro, me veo como un pececillo naranja boqueando bajo el sol sobre la ltima mancha de humedad de un charco que se evapora.

D.Delirio

(nios corriendo descalzos por un descampado cubierto de cristales rotos y colillas encendidas)

Imgenes que te asaltan a veces en el mismo centro de la pesadilla,

(enormes extensiones de campos quemados donde an se distingue el borboteo del tutano entre las brasas encendidas)

cuando llega el sueo y la fiebre se dispara y en cualquier momento cualquiera puede acabar con tu vida.

Desprendimiento

Deb haber llorado y no llor. Ah empez el proceso, la sutil erosin de mis prpados.

El tejido destinado a proteger mi mirada de la luz fue adelgazando hasta quedar convertido en algo translcido como papel de fumar.

Un da, al parpadear, cayeron a mis pies las pestaas. Esa noche so con el techo de mi dormitorio, no he vuelto desde entonces a soar con otra cosa.

Nunca hubiera imaginado que la oscuridad pudiera deslumbrarme.

E.Economa

Al salir a la calle me di cuenta de que iba descalzo, al parecer me haban robado los zapatos. Hacerse el dormido no es la mejor forma de dormir pero, si te lo haces con conviccin, puede acabar desembocando en el sueo. Quiero decir que yo estaba despierto cuando entraron, no abr los ojos pero estaba despierto. Creo que eran tres, supongo que los tres iban borrachos.

Erizo

En invierno adquiere dimensiones trgicas el amor de los erizos.

Si se abrazan, se lastiman con sus pas; si se separan, se mueren de fro.

Erosin

Conozco esta sensacin; he pasado mucho tiempo aqu como si ya nada importara.

Dejando crecer el musgo

en las zonas de sombra, aguantando los embates del viento y el agua.

Viendo caer pedazos de m mismo en forma de guijarros desprendidos por la tormenta.

Luchando contra la evaporacin que est en la raz de toda nube, contra mi natural tendencia a acabar convertido en charco. Una nube con races, contradiccin de nacimiento, el estigma del intil sobre mis espaldas; las gafas de sol de un bho obligado a vivir de da porque le da miedo la oscuridad.

Esperanza.

No esperar nada de nadie ni permitir que nadie espere nada de uno.

Intentar imaginar que el mundo no existe ms que en tu mente, que maana, al abrir los ojos, descubrirs que todo es mentira.

La persistente pesadilla de un borracho que por error

est soando tu cerebro.

F.Futuro.

A veces me siento triste sin venir a cuento.

Los placeres cotidianos, la comida caliente, las sbanas limpias, no consiguen causar en m el ms mnimo efecto.

Mis programadores no lo entienden, me reprograman, me reconfiguran, revisan mis circuitos.

Funambulismo.

Una estacin chiquita en medio de ninguna parte. Un atardecer lento que va tiendo el cielo al otro lado de los cables del tendido elctrico. Un nio que mira los pjaros posados en los cables y se imagina que, un da de estos, en lugar de volver al circo en el que trabaja, trepar por uno de aquellos postes y dar la vuelta al mundo.

G.Grafiti

Y pese a todo van cayendo las palabras como los purpreos restos de vino de una copa tumbada que se resiste a dejar de gotear.

Palabras asediadas por el silencio, mendicantes y babosas como viejas putas sin dientes por las que ya nadie pagar.

Palabras perdidas para siempre como el vino derramado que nadie beber.

Palabras que se escapan sin saberlo, como ratas en fuga de un barco que se hunde, en busca de un verso ajeno en el que tal vez germinar.

Palabras que resisten la tormenta aunque sepan que con la calma llegar la soledad.

Palabras escritas en las paredes por el ltimo hombre vivo sobre la tierra

que slo volvern a ser pronunciadas cuando las cucarachas aprendan a leer.

Grafomana.

X es grafmano, un enfermo de la escritura. Alguien para quien las personas, los objetos y los aconteceres tanto de la vida en general como de su vida en particular, slo cristalizan como verdadera realidad en el momento en el que los inserta en alguna de sus libretas. X atribuye su grafomana a la extraa propensin que exista entre sus profesores de primaria al recurso de la copia como forma de castigo; a hacer escribir n veces la misma frase ante la menor travesura o salida de tono de los alumnos. X, que de nio era ms bien revoltoso e indisciplinado, se pas gran parte de la Educacin General Bsica con un bolgrafo en la mano, sentado frente a un folio que se iba llenando de palabras que, a fuerza de repetidas, dejaban de tener sentido. Frases del tipo No hablar en clase o No insultar a mis compaeros o No pegar a nadie. Curiosamente, aquella especie de suplicio medieval acab sentndole bien a X. le relajaba el sonido del bolgrafo deslizndose sobre el papel, el breve refulgir de la tinta un instante antes de secarse, la forma en la que las letras se le iban tendiendo hacia la derecha a medida que avanzaba el proceso Como un monje budista dibujando un mantra, as me senta copiando quinientas veces la misma estpida frase, completamente solo en el aula despus de que se hubieran terminado las clases; sobre todo cuando el profesor de turno, una vez acabada la faena y en un alarde de crueldad innecesario, rasgaba las hojas ante tus ojos y arrojaba los pedazos resultantes a la papelera, escribe X, ya adulto, en una de sus libretas, y es un tema sobre el cual, con el paso de los aos, vuelve con relativa frecuencia.

H.Herida

Pensar en cosas simples.

El olor de la tierra mojada cuando de repente y contra todo pronstico estalla un chaparrn.

El sonido del mar; el color del cielo.

Pensar en cosas simples.

Luchar contra la sensacin de que otra vez estoy solo.

No dejar crecer las grietas, recuperar de cualquier manera algo parecido a la sonrisa.

Pensar en cosas simples.

Convencerme , pese a las apariencias, de que no te has ido.

Hoguera

Los sinnimos no existen, la palabra es ante todo sonido, las frases brillan en frecuencias concretas, el prrafo debe ser correlato de esa danza.

Hay que arder mientras se escribe si se quiere ser digno de semejante privilegio.

Humanidad

El ser humano, ese bicho despreciable que de tanto repetrselo a s mismo ha acabado por llegar a creerse la culminacin de algo, el huevo del picnic, la guinda del pastel, el ajo de todas las salsas; punto lgido de un proceso que se inicia en el big bang y se proyecta hacia el infinito.

Estpida presuncin, verborrea de borrachos, delirio de cientficos jugando a ser dioses, consuelo para idiotas incapaces de aceptar que no son ms que el azaroso conglomerado de molculas que estpidamente los conforman.

I.

Incapacidad

A veces intento escribir con rima como si la rima fuese el remedio para todos mis males; lo inten