Vallecas, identidades compartidas, identidades enfrentadas: La

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  • Vallecas, identidades compartidas,identidades enfrentadas:

    La ciudad, el pueblo y el campo,el suburbio y el barrio 1

    MATILDE FERNNDEZ MONTESDepartamento de Antropologa

    CSIC, Madrid

    Revista de Dialectologa y Tradiciones Populares,2007, enero-junio, vol. LXII, n.o 1,

    pgs. 33-83, ISSN: 0034-7981

    RESUMEN

    Las diversas representaciones simblicas de las identidades vallecanas, histricas yactuales (el campo de Madrid en poca islmica, el pueblo abastecedor de la cercanacapital en la Edad Moderna, el surgimiento del suburbio obrero en el Puente a partirdel siglo XIX y sus relaciones con el pueblo, la prdida de la autonoma municipal, ellugar de asentamiento de los inmigrantes, nacionales durante el franquismo y en la ac-tualidad de origen internacional, etc.) son analizadas incidiendo en su pervivencia, acu-mulacin y transformacin temporal. Tambin se estudia cmo cada una de estas iden-tidades provoca movimientos de diferenciacin, asimilacin o confrontacin, tanto en-tre ellas mismas, como en su imagen exterior, sobre todo desde otros barrios de Madrid.

    Palabras clave: Vallecas (Madrid), Barrio, Identidades, Etnocentrismo.

    SUMMARY

    The diverse symbolic representations of the identities of Vallecas, currently as wellas in the past (part of the countryside of Madrid in the Muslim period, a village nearthe state capital in the Early Modern period, the workers slum by the Bridge of Vallecasthat emerged in the mid 1800s, the relationships that accrued since then between thisnew community and the village, which after 1950 became two separate districts withinthe municipality of Madrid, etc.) are herein analyzed by the author, who focuses on thecontinuity, accumulation and transformation of these identities through time. In addi-tion, she calls attention to the ways in which each of them has brought about reactionsof differentiation, assimilation or conflict vis--vis other identities as well as the socialuniverse outside, especially other neighborhood in Madrid.

    Key words: Vallecas (Madrid), Neighborhood, Identities, Ethnocentrism.

    1 Este trabajo se ha realizado en el marco del proyecto de investigacin I+D del MEC:HUM2006-03511/FILO.

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    INTRODUCCIN

    Al consultar bases de datos especializadas en ofrecer a texto completorevistas de carcter cientfico, me qued sorprendida al comprobar que lamayor proporcin de entradas internacionales corresponda a las de cienciasnaturales donde Vallecas es sinnimo de sepiolita. Sin duda porque en elcerro Almodvar y las tierras situadas al Noroeste se concentra el 80% delas reservas mundiales de este mineral, y Tolsa, la fbrica instalada para sumanufactura, exporta el 95% de lo producido con destino a Europa occiden-tal. Nadie parece saber que todos estos depsitos no se extienden porVallecas sino por Viclvaro y Coslada. Como veremos, las identidades valleca-nas se construyen a partir de creencias, no de certezas contrastadas.

    Tambin a nivel internacional, Vallecas es conocida por destacadas obraspictricas como El nio de Vallecas de Velzquez (que ni era nio sinobufn, ni tuvo vinculacin alguna con el lugar) y a la Escuela de Vallecas(aqu s hay una relacin indisoluble entre la escuela pictrica paisajstica yla localidad).

    Ya en Espaa, el nombre Vallecas es ampliamente conocido en todaslas Comunidades Autnomas, gracias esta vez al Rayo Vallecano, un equi-po de ftbol que en ms de una ocasin ha alcanzado la gloria de su as-censo a la primera divisin. Pero su especial resonancia se debe al haber-se vinculado en los ltimos tiempos, al polmico empresario, Ruiz Mateos(su esposa es la actual presidenta) ms que a sus logros futbolsticos, y muypocos espaoles, no madrileos podran aadir algn otro dato, adems desu cercana a Madrid, desconociendo si es pueblo, barrio, un distrito o dos.

    La construccin de una identidad en los lugares de los que el hombrese ha apropiado para la explotacin de sus recursos o la instalacin de deter-minados servicios, incluyendo su ocupacin habitacional, es una constanteen las culturas humanas que en este aspecto superan a las animales quie-nes tambin marcan y delimitan sus terrenos, por la capacidad simblicade representar esta pertenencia por medio de signos y smbolos (Giner Abatiy Rodrguez 1977: 68). Como adelantaba en la Presentacin, las diferen-cias, en ocasiones muy sutiles, entre unas y otras reas privatizadas ypersonalizadas, se apoyan en la oposicin y el contraste, tanto hacia losms prximos, como con los opuestos. La ciudad se opone al campo y alpueblo, los pueblos y los barrios se miden y enfrentan entre s en buscade ese carcter nico, distintivo y sobre todo preeminente.

    Varios de los artculos de este tomo estn dedicados a Vallecas y larecreacin simblica de su identidad, por medio de la msica, el graffiti, laBatalla Naval, o el papel que la Iglesia catlica ha desempeado, ofrecin-

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    donos valiosos datos y acertados anlisis que, sin embargo, tienden a con-siderar como principal la identidad tratada. Por ello, me ha parecido im-portante resaltar la pluralidad del concepto y las relaciones, unas vecesintegradoras y otras excluyentes, que las diversas representaciones identitariastienen o han tenido entre ellas mismas. El recurso al pasado, detenindo-me a detallar lo que significaba Vallecas interna y externamente en otraspocas no es gratuito, ya que ms que sucederse en el tiempo, las con-cepciones se van sumando hasta crear un rico mosaico al que unos u otrosrecurren tratando de imponer la personalidad con la que anmicamente sesiente ms identificados.

    Con frecuencia, en especial desde fuera y en los medios de comunica-cin, se habla del barrio de Vallecas con un total desconocimiento de laenorme superficie que incluye (para que nos hagamos una idea est reco-rrida por nueve estaciones de Metro, ms las tres recin inauguradas queconducen al PAU) y tambin de su alto nmero de habitantes que rebasa-ban los 300.000 en el 2005. Con estas cifras Vallecas supera a bastantesciudades castellanas pero su vinculacin y cercana a la gran urbe madrile-a, comparable a las de otras localidades que aun conservan su indepen-dencia municipal como Getafe o Mstoles, la convierten en una ciudad-barrio, en la que como es lgico se distinguen unidades menores.

    FIG. 1: Plano de Puente de Vallecas con los barrios en los que est divididosegn el Ayuntamiento de Madrid.

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    Las figuras 1 y 2, tomadas de la Pgina del Ayuntamiento de Madrid,muestran los planos de los distritos de Puente y Villa de Vallecas y losbarrios en los que estn divididos oficialmente. En el primero, con unasuperficie de 1.489,14 hectreas y una poblacin de 241.661 habitantes, en1 de enero de 2005, aparecen seis barrios: Entrevas, San Diego, PalomerasBajas, Palomeras Sureste, Portazgo y Numancia, lo que resulta en partesorprendente por la ausencia de nombres como Palomeras Altas, Pozo delTo Raimundo o Doa Carlota, ampliamente consolidados y reconocidoscomo tales, interna y externamente.

    Villa de Vallecas (fig. 2), con 5.155,92 hectreas y 65.842 habitantes, tanslo incluye dos barrios, el Casco Histrico y Santa Eugenia, que se apretujanen el vrtice Norte de la figura romboidal que dibuja el distrito, quedandoel resto del plano sin denominacin alguna, aunque s se representan otrosncleos de edificaciones de las que slo se libra algo menos de la mitaddel trmino situado en el Sur-Sureste. Probablemente en la bsqueda deun nmero equilibrado de habitantes y hectreas para todas las subdivisionesmadrileas, en el Casco Histrico se incluyen varias zonas y colonias queno lo son, pues fueron edificadas a partir de 1950, como la UVA de Vallecas,barrio Vilano, o las Colonias de la Virgen del Rosario, de la Piedad y de la

    FIG. 2: Plano de Villa de Vallecas con los barrios en los que est divididosegn el Ayuntamiento de Madrid.

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    Torre. No se menciona para nada el Ensanche o PAU de Vallecas, lo quese podra disculpar por no estar todava totalmente terminado el proyecto,aunque ya estn habitados algunos edificios. Tampoco figuran pobladosmarginales de cierta antigedad como Las Barranquillas o la zona vallecanade la Caada Real.

    Si comparamos estos dos planos oficiales con el Mapa de la nacin deVallekas realizado en la dcada de los 80 por Fernando Gonzlez Lozano(fig. 3) vecino del Puente de Vallecas, con rapidez advertimos las caracte-rsticas y condicionantes de su particular visin, fruto de las circunstancias,personales y sociales de su relacin con el territorio, que queda bien refle-jada en este mapa mental.

    Para comenzar, la palabra nacin incluida en el nombre nos informadel momento histrico en que fue realizado (La Transicin), la fuerte vin-culacin vallecana de su autor y su participacin en el movimiento o re-surgir cultural e identitario que afect a esta rea, aunque tal vez hubierasido ms acorde titularlo Mapa de la Repblica Independiente de Vallekasque fue y an contina siendo la utpica reivindicacin de sus jvenesvecinos, quienes, asimismo, reclaman un puerto martimo, lo que quedaplasmado en el mar que aparece en la parte baja del mapa. En el mismosentido, la ortografa que cambia la C por la iconoclasta K, corrobora elsurgimiento de una nueva identidad que aunque deliberadamente trata dediferenciarse de la clsica, se apoya en la tradicional leyenda del moro Kas.

    FIG. 3: Mapa de la Nacin de Vallekas. Dibujo de Fernando Gonzlez Lozano,dcada de los 80.

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