Manual Carnet de Plaguicidas

of 108 /108
CONSELLERIA D’AGRICULTURA, PESCA I ALIMENTACIÓ CONSELLERIA DE SANITAT MANUAL PARA LA OBTENCIÓN DEL CARNET DE MANIPULADOR DE PLAGUICIDAS DE USO FITOSANITARIO. NIVEL BÁSICO

Embed Size (px)

Transcript of Manual Carnet de Plaguicidas

  • CONSELLERIA DAGRICULTURA, PESCA I ALIMENTACIC O N S E L L E R I A D E S A N I T A T

    MANUAL PARA LA OBTENCINDEL CARNET DE MANIPULADOR

    DE PLAGUICIDAS DE USO FITOSANITARIO.

    NIVEL BSICO

  • MANUAL PARA LA OBTENCINDEL CARNET DE MANIPULADORDE PLAGUICIDAS DE USO FITOSANITARIO.

    NIVEL BSICO

    CONSELLERIA DAGRICULTURA, PESCA I ALIMENTACIC O N S E L L E R I A D E S A N I T A T

  • Redaccin:F. Javier Gonzlez AsensiServicio de Desarrollo TecnolgicoDireccin General de Investigacin e Innovacin Agraria y GanaderaConselleria de Agricultura, Pesca y Alimentacin

    Jos Vicente Mart BoscServicio de Salud LaboralDireccin General de Salud PblicaConselleria de Sanidad

    Luis de la Puerta CastellServicio de Sanidad VegetalDireccin General de Investigacin e Innovacin Agraria y GanaderaConselleria de Agricultura, Pesca y Alimentacin

    Tratamiento de textos:Carmen Bolinches GarcaServicio de Salud LaboralDireccin General de Salud PblicaConselleria de Sanidad

    Ilustracin:Javier Pastor

    Diseo grfico:Antonio Solaz

    Edita:Generalitat Valenciana: Conselleria de Sanitat y Conselleria dAgricultura Pesca i Alimentaci de la presente edicin: Generalitat Valenciana, 2004.Edicin revisada y actualizada

    ISBN: 84-482-3663-7Depsito Legal: V-639-2004

    Imprime:Rotodomenech, S.L.Tel.: 96 320 11 04e-mail: [email protected]

  • Sumario

    Presentacin

    Nota del comit de redaccin

    Unidad Didctica 1Introduccin: el carn de manipulador de plaguicidas en la Comunidad Valenciana.Relacin trabajo-salud.Riesgos derivados del trabajo agrcola.

    Unidad Didctica 2Visin actual del control de plagas.Proteccin del medio ambiente.Procedimientos de proteccin de los cultivos.

    Unidad Didctica 3Principios bsicos de la proteccin fitosanitaria con plaguicidasqumicos.

    Unidad Didctica 4Riesgos para la salud derivados de la utilizacin de plaguicidas.Exposicin, toxicidad y vas de entrada.

    Unidad Didctica 5Daos para la salud y factores que influyen.Criterios de prevencin del riesgo.Conducta a seguir en caso de intoxicacin por plaguicidas.

    Unidad Didctica 6Normas legales: Sanidad vegetal.Proteccin el medio ambiente.Residuos.Prevencin de riesgos laborales.

    Glosario

    Para saber ms

    7

    9

    11

    23

    37

    51

    59

    75

    91

    93

  • Presentacin

    El manejo y aplicacin de productos fitosanitarios en la agricultura es indispensable para el controlde plagas y enfermedades de las plantas cultivadas. La mala, o la no utilizacin de dichos productospuede causar graves daos a la economa del sector por las prdidas que se pueden provocar. Lageneralizacin del uso de plaguicidas en la agricultura tiene unos riesgos indudables, tanto para el per-sonal que efecta los tratamientos como para la fauna til, ya que su desaparicin puede causar gra-ves desequilibrios biolgicos. Adicionalmente la utilizacin inadecuada de estos compuestos supone unpeligro para la poblacin, que puede ingerir alimentos con niveles de residuos que pueden daar susalud, y para el medio ambiente por la contaminacin de suelos y aguas que se pueden provocar.

    El uso de productos fitosanitarios tiene que conjugar por tanto, cuatro factores: obtener suficien-tes alimentos a precios asequibles a fin de alimentar la poblacin mundial, obtener productos de cali-dad tanto intrnseca como extrnseca, cuidar la salud de aplicadores y consumidores, y todo ello, sinolvidar el necesario respeto al medio ambiente.

    La implantacin de una cultura preventiva respecto del empleo de plaguicidas es algo esencial.Siendo conocedor de la importancia que ello requiere y atendiendo a la Orden de 8 de marzo de1994, del Ministerio de la Presidencia, por la que se establece la normativa reguladora de la homo-logacin de cursos para realizar tratamientos con plaguicidas para toda Espaa, el GobiernoValenciano promulga el Decreto 14/1995, de 10 de enero, por el que se regula la obtencin de loscarns de manipulador de plaguicidas en la Comunidad Valenciana, y donde se especifican tres nive-les: bsico, cualificado y especiales, en funcin de la responsabilidad y dedicacin en el uso de pla-guicidas, a cada uno de los cuales se accede realizando el curso del correspondiente nivel.

    La formacin es una pieza clave, aunque no la nica, en el manejo y aplicacin de plaguicidas.Por esta razn se presenta esta nueva edicin del Manual para la obtencin del carnet de manipu-lador de plaguicidas de uso fitosanitario. Nivel Bsico, publicacin que conjuntamente han realizadola Conselleria de Sanidad y la Conselleria de Agricultura, Pesca y Alimentacin, y que est adapta-do y dirigido especialmente a auxiliares de tratamientos terrestres con plaguicidas y a los aplicado-res que los utilicen en sus propias instalaciones, establecimientos o explotaciones sin empleo de per-sonal auxiliar, siempre que los plaguicidas utilizados no estn clasificados como muy txicos.

    Creemos que la informacin que en este Manual se ha recogido, constituir una herramientaesencial para que el personal al que va destinado, conozca de primera mano los riesgos, ventajas einconvenientes del uso de los productos fitosanitarios.

    EL CONSELLER DE SANIDAD LA CONSELLERA DE AGRICULTURA,PESCA Y ALIMENTACIN

    VICENTE RAMBLA MOMPLET GEMA AMOR PREZ

  • Nota del comit de redaccin

    La renovacin de los materiales de apoyo, utilizados en el curso para la obtencin del carn demanipulador de plaguicidas de uso fitosanitario nivel cualificado, deba afectar tambin al nivel bsi-co de los mismos, ajustndonos siempre a la regulacin establecida por el Decreto 14/1995, de 10de enero, del Gobierno Valenciano.

    Para esta renovacin hemos utilizado el Manual para la obtencin del carn de manipulador de pla-guicidas de uso fitosanitario. Nivel cualificado, actualizado en el ao 2002, y en el que tambin intervi-nimos como Comit de Redaccin, coordinando a los autores de las distintas unidades didcticas.

    En el presente Manual hemos procedido de tres formas complementarias: eliminando los temasque no estaban en la norma de referencia, adaptando el resto de unidades a las caractersticas delnivel bsico y, cuando ha sido necesario, aadiendo nuevos textos.

    Por todo ello, para ampliar la informacin de este Manual, recomendamos la lectura del de nivelcualificado, cuya referencia figura en la bibliografa que se expone al final de este libro.

    F. JAVIER GONZLEZ ASENSIJOS VTE. MART BOSC

    LUIS DE LA PUERTA CASTELL

    9

  • Introduccin: el carn de manipulador Unidad Didctica 1de plaguicidas en la Comunidad Valenciana.Relacin trabajo-salud.Riesgos derivados del trabajo agrcola

    A SAIS, J.; ESTEBAN BUEDO, V., Y MART BOSC, J.V.

    A) INTRODUCCIN: EL CARN DE MANIPULADOR DE PLAGUICIDAS EN LA COMUNIDAD VALENCIANA

    El Decreto 14/1995, de 10 de enero, del Gobierno Valenciano, por el que se regula la obten-cin de los carnets de manipulador de plaguicidas en la Comunidad Valenciana, establece:

    Artculo primero

    Los aplicadores de plaguicidas y personal de establecimientos y servicios plaguicidas de usoambiental, ganadero y en la industria alimentaria, en lo sucesivo denominados de uso en salud p-blica, y los de uso fitosanitario, adems de cumplir lo reglamentado en las disposiciones vigentes,debern estar en posesin del correspondiente carnet de manipulador de plaguicidas.

    Artculo segundo

    Para su obtencin ser necesario: Encontrarse en edad laboral para trabajar con estos productos segn la legislacin vigente. Haber superado los correspondientes cursos de capacitacin que se regulan en el presente

    Decreto. Informe mdico especfico validado por la Conselleria de Sanidad y Consumo, donde se haga

    constar que no se observa ningn impedimento sanitario para la manipulacin de plaguicidas.

    Artculo tercero

    3.1. De los curso citados en el artculo anterior y cuyos contenidos se especifican en los anexos seestablecen los siguientes niveles, que determinan el carnet que se ha de obtener tanto para losde uso en salud pblica, como para los de uso fitosanitario. Nivel bsico: dirigido a auxiliares de tratamientos terrestres con plaguicidas y a los aplica-

    dores que los utilicen en sus propias instalaciones, establecimientos o explotaciones sinempleo de personal auxiliar, siempre que los plaguicidas utilizados no estn clasificadoscomo muy txicos.

    Nivel cualificado: dirigido a responsables de equipos de tratamientos terrestres con plaguici-das, al personal de establecimientos de venta de plaguicidas y, en general, a aquellas perso-

    11

  • nas con capacidad para tomar decisiones respecto a la manipulacin de estos productos,siempre que los plaguicidas no estn clasificados como muy txicos.

    Niveles especiales: dirigidos especficamente, de acuerdo con el artculo 10.3.4 del RealDecreto 3349/1983, a toda persona que participe en la venta o aplicacin en tratamientosterrestres de cada uno de los plaguicidas clasificados como muy txicos teniendo encuenta su modalidad de aplicacin.

    3.2. Adems de los cursos cuyo temario se establece en el anexo IV de la Orden de 8 de marzo de1994, del Ministerio de la Presidencia, las Consellerias de Sanidad y Consumo y de Agricul-tura, Pesca y Alimentacin, a propuesta de la Comisin para el Desarrollo y Aplicacin de laReglamentacin Tcnico-Sanitaria sobre Plaguicidas, podrn arbitrar otros cursos correspon-dientes a los niveles especiales para la aplicacin de determinados productos, cuando sus ca-ractersticas de toxicidad otros efectos o condiciones de manipulacin lo hagan aconsejable.Para acceder a los cursos especiales ser necesario estar en posesin del carnet corres-pondiente a la modalidad de uso de los citados productos.

    Artculo cuarto

    Para superar cualquiera de estos cursos ser necesario haber asistido a la totalidad de las horaslectivas y demostrar su aprovechamiento a travs de la realizacin de una prueba objetiva.

    Artculo quinto

    Al objeto de la obtencin de los carnets a que se refiere este decreto aquellos solicitantesque acrediten documentalmente haber superado en su formacin oficial materias de los progra-mas establecidos en los anexos I, II, III y IV del mismo, as como el anexo IV de la Orden de 8de marzo de 1994, del Ministerio de la Presidencia, les sern convalidadas debiendo cursar lasrestantes materias y cumplir los dems requisitos establecidos en el artculo 2.

    Artculo sexto

    La autorizacin y programacin de los cursos del artculo 3, y las convalidaciones de las mate-rias, a las que se refiere el artculo 5 correspondern a la Comisin para el Desarrollo y Aplicacinde la Reglamentacin Tcnico-Sanitaria sobre plaguicidas.

    Artculo sptimo

    Los carnets de manipulador de plaguicidas de uso fitosanitario expedidos por la Direccin General deProduccin Agraria y Pesca de la Conselleria de Agricultura, Pesca y Alimentacin, y los carnets de mani-pulador de plaguicidas de uso en salud pblica sern expedidos por la Direccin General de Salud P-blica de la Conselleria de Sanidad y Consumo.

    Artculo octavo

    Los carnets de manipulador de plaguicidas tendrn un perodo de validez de diez aos. Los meca-nismos de renovacin sern establecidos reglamentariamente por la Comisin para el Desarrollo y Apli-cacin de la Reglamentacin Tcnico-Sanitaria sobre Plaguicidas.

    12

  • DISPOSICIN TRANSITORIALos carnets de manipuladores de plaguicidas de uso fitosanitario regulados por el Decreto 173/1987,

    los de uso en salud pblica regulados por el Decreto 150/1992, as como las autorizaciones para la apli-cacin de bromuro de metilo en suelos agrcolas reguladas por la Orden de 22 de febrero de 1988, de lasConsellerias de Agricultura y Pesca y de Sanidad y Consumo expedidos con anterioridad a la fecha deentrada en vigor del presente decreto seguirn siendo vlidos hasta un perodo de diez aos contados apartir de la fecha de expedicin.

    DISPOSICIN DEROGATORIAQuedan derogados los decretos 173/1987, de 16 de octubre y 150/1992, de 18 de agosto del

    Gobierno Valenciano y la Orden de 22 de febrero de 1988 de las Consellerias de Agricultura yPesca y de Sanidad y Consumo, por la que se regula la aplicacin de bromuro de metilo en la de-sinfeccin de suelos agrcolas.

    DISPOSICIN FINALEl presente decreto entrar en vigor el mismo da de su publicacin en el Diari Oficial de la Ge-

    neralitat Valenciana.Valencia, 10 de enero de 1995.

    ANEXO IIIContenidos para el curso de obtencin del carnet de manipulador de plaguicidas de uso fitosani-

    tario. Nivel bsico.1. Introduccin. Principios bsicos de la proteccin fitosanitaria.2. Prctica de la proteccin fitosanitaria.3. Relacin trabajo-salud. Riesgos para la salud derivados del trabajo agrcola.4. Riesgos para la salud derivados de la utilizacin de plaguicidas. Toxicidad. Vas de entrada.

    Mecanismos de accin y dao. Intoxicaciones.5. Criterios de prevencin del riesgo derivado de la utilizacin de plaguicidas. Conducta a seguir

    en caso de intoxicacin.6. Buena prctica fitosanitaria. Proteccin del medio ambiente. Residuos. Normas legales bsicas.7. Evaluacin.Caractersticas de los cursos.El nmero de asistentes a cada uno de los cursos ser de 20 a 35 alumnos.La duracin mnima de los cursos de nivel bsico ser de 20 horas lectivas, la de los cualificados

    60 horas y la de los especiales 25 horas.

    B) VIGILANCIA SANITARIA DE LOS PLAGUICIDAS AGRCOLAS: EL INFORME MDICO ESPECFICO

    Desde el punto de vista sanitario, los plaguicidas qumicos son sustancias txicas y representan,por tanto, riesgo para la salud. Los trabajadores que utilizan estos productos, por estar en contactodirecto con ellos, constituyen el colectivo de mayor riesgo, y el resto de la poblacin puede verseafectada sobre todo si el uso no es correcto.

    13

  • Con esa idea, el Decreto 14/95, regulador de la obtencin de los carns de manipulador de plaguici-das en la Comunidad Valenciana, establece entre los requisitos necesarios, adems del correspon-diente curso, el informe mdico especfico validado por la Conselleria de Sanitat, donde se haga cons-tar que no se observa ningn impedimento sanitario para la manipulacin de plaguicidas.

    Adems, esas actividades se complementan y adquieren ms sentido porque tienen continuidad,al existir la posibilidad de vigilancia sanitaria peridica.

    1. El informe mdico especfico

    Introduccin

    El informe mdico especfico debe ser en este caso el resultado de un examen de salud con-creto y adecuado, para saber si desde el punto de vista sanitario existe o no impedimento para eltrabajo con plaguicidas. As, lo ideal sera que se realizara el primer examen de salud antes de em-pezar a trabajar (examen inicial) y luego, para los que hayan sido declarados aptos y trabajen conesos productos, exmenes peridicos.

    Los exmenes de salud son uno de los instrumentos ms utilizados desde hace aos para laprevencin, sobre todo cuando la eliminacin del riesgo no es posible. Consiste bsicamente enexaminar personas que, aparentemente estn sanas, para poder identificar en ellas signos o sn-tomas de enfermedad antes de que se manifiesten claramente. Se trata, por tanto, de hacer undiagnstico precoz de los problemas de salud para poder abordarlos ms fcilmente.

    La actividad fundamental de la mayora de los exmenes de salud es un reconocimiento mdico.Las normas legales vigentes establecen que estos exmenes de salud deben ser gratuitos para

    los trabajadores asalariados, pagados por los empresarios.

    1.1. Objetivos

    La obligatoriedad del informe tiene como fin acreditar que el interesado posee las aptitudes psico-fsicas adecuadas. Es como una garanta de que podr usar esos productos sin que por motivos desalud entraen ms riesgo del habitual, para l o para los dems, al menos en ese momento.

    De manera ms concreta el examen de salud persigue una serie de objetivos como son: Detectar alteraciones de salud, sobre todo aquellas que puedan agravarse por el contacto con

    los plaguicidas ms utilizados. Servir de orientacin para los propios trabajadores sobre su estado de salud. Ser el primer paso para un posterior seguimiento continuo y regular del estado de salud de

    cada trabajador. Los resultados obtenidos servirn de referencia para posteriores exmenes. Posibilitar la realizacin de estudios.

    1.2. Actividades

    Ya se sabe, que los plaguicidas pueden penetrar en el organismo humano por va oral, cutneao respiratoria. Pasan a la sangre y actan fundamentalmente sobre el sistema nervioso, siendotransformados muchos de ellos en el hgado y eliminados con la orina. As, se puede entender msfcilmente que, para cumplir los objetivos descritos, sea necesario realizar, al menos:

    14

  • a) Un cuestionario: para conocer bsicamente los antecedentes personales, tanto laboralescomo de salud, y la situacin de ese momento, ayudando adems a descartar enfermedadpsquica grave y manifiesta.

    b) Una revisin mdica:Comienza con el repaso y, en su caso, correccin del cuestionario de salud, a modo de anamne-sis y que ayuda a descartar deficiencias psquicas manifiestas.Contina con la exploracin fsica, centrada sobre todo en el corazn, el aparato respiratorio y elsistema nervioso. Encaminada a descartar fundamentalmente: Problemas cardiacos o respiratorios importantes Afectacin neurolgica grave

    c) Unas determinaciones analticas: DE ORINA: basada en los criterios de la Organizacin Mundial de la Salud, se determinarn:

    densidad, sedimento y anormales, descartando, si los resultados son normales, gran parte delos posibles problemas renales graves.

    DE SANGRE: Se determina el hemograma y velocidad de sedimentacin, parmetros genera-les de la sangre para descartar situaciones patolgicas, sobre todo las que puedan inducir aerror al valorar los dems resultados.

    El hgado, como ya se explic, es el rgano ms importante en la biotransformacin de pro-ductos qumicos en general y plaguicidas en particular, pudiendo resultar afectado con facili-dad. La determinacin de la GPT y de la GGT que se hace, orienta al respecto. La medicin dela creatinina en sangre complementa la valoracin del funcionamiento del rin.

    Adems, y en funcin del tiempo de exposicin declarado en el cuestionario correspondiente, aaquellos trabajadores con ms de 30 horas al mes, de promedio anual, de exposicin a estos pro-ductos txicos, se les cita posteriormente, es la vigilancia sanitaria peridica. Los resultados de laprimera determinacin servirn de valores de referencia individuales, con los que comparar cadavez los resultados obtenidos de la vigilancia peridica posterior, adems de orientar, de entrada, so-bre posibles defectos congnitos en estas sustancias, denominados atipias.

    Se podr realizar alguna otra determinacin, cuando a juicio del mdico que hace el reconoci-miento, se considere necesario, siempre por supuesto para confirmar o descartar problemas de sa-lud con relacin a este trabajo y con el consentimiento del interesado.

    Estas actividades son realizadas por los mdicos de las Unidades de Salud Laboral, de los Centrosde Salud Pblica correspondientes, en los Centros de Atencin Primaria, apoyados por el personal dedichos centros en la toma y remisin de muestras para los anlisis.

    Se admite que los resultados de todas las pruebas sean aportados, total o parcialmente, por lostrabajadores en forma de resultados de los mismos anlisis realizados recientemente por otros moti-vos, o bien de certificado mdico en el que se haga constar que habiendo realizado las pruebas co-rrespondientes, que deben especificarse, no se observa ningn impedimento por motivos de saludpara el trabajo con plaguicidas.

    1.3. Criterios de decisin ante los resultados

    La valoracin de los resultados de los cuestionarios, exploraciones y anlisis ser realizada porlos mdicos de las Unidades de Salud Laboral, de los Centros de Salud Pblica correspondientes.

    15

  • Los principales impedimentos sanitarios para la manipulacin de plaguicidas son: Deficiencias psquicas manifiestas (no sera posible superar la evaluacin del curso, estable-

    cida en el artculo cuarto del ya citado Decreto 14/95). Enfermedades hepticas graves, tipo cirrosis. Enfermedades renales graves. Enfermedades cardio-respiratorias importantes, como las que supongan disnea intensa y per-

    sistente. Cualquier otra enfermedad o defecto fsico importante que de forma segura se conozca su agra-

    vamiento al contacto con estos productos, o imposibilite el trabajo con ellos.

    1.4. Envo de resultados

    Una copia de los resultados, cuando las actividades se hacen desde la propia Conselleria deSanitat, es remitida directamente a cada trabajador, acompaadas de una carta que explica loque se observa en los anlisis, y las recomendaciones que de ello se derivan, incluyendo si debeacudir al mdico para que realice el oportuno seguimiento, en el caso de que la anomala detec-tada lo haga necesario.

    Los problemas de salud encontrados durante la exploracin se comunican en el momento al in-teresado.

    Cuando por motivos de salud existe algn impedimento para trabajar con plaguicidas, por escritose comunica al interesado que el informe mdico especfico, de momento, es negativo; si desapa-rece el problema de salud podr solicitar nuevamente ese carn, dirigindose a la Unidad de SaludLaboral, del Area correspondiente, debiendo acompaar el informe del mdico correspondientedonde se justifique la nueva situacin.

    1.5. Recomendaciones para los anlisis

    Las condiciones en las que se debe acudir a la realizacin de los anlisis, para que sean correc-tos, son los siguientes:

    Para el de ORINA:Es conveniente llevarla de casa recogida de la primera orina de la maana, al levantarse, enenvase pequeo de los que venden en las farmacias. Previo lavado de los genitales externos,se desecha la orina del principio de la miccin, y se recoge la siguiente. Si esto no fuera posi-ble, se recogera la orina en el momento del examen.

    Para el de SANGRE:Es preferible acudir en ayunas, o al menos sin haber tomado ningn alimento desde 4 horasantes de la hora a la que se le ha citado. Por supuesto, no se debe tomar ninguna bebida alco-hlica, pero s se puede beber agua.

    2. La vigilancia sanitaria peridica

    El carn de manipulador de plaguicidas forma parte de un conjunto de actividades que la Conselleriade Sanitat inici en 1985, con los objetivos de vigilancia, control y minoracin de los riesgos para la saludderivados del uso de esos productos. A todo este conjunto de actividades se le denomina PROGRAMA

    16

  • DE VIGILANCIA SANITARIA DE LOS PLAGUICIDAS, que progresivamente se fue extendiendo a toda laComunidad, a travs de los Centros de Salud Pblica.

    Para conseguir los objetivos citados se realizan, desde su puesta en marcha, una serie de activi-dades, que de manera resumida son:

    1. Recoger toda la informacin disponible sobre los productos, las aplicaciones, los establecimien-tos de almacenamiento, venta y distribucin de plaguicidas, empresas de tratamiento, los traba-jadores dedicados a esas actividades, y cualquier otro dato que se considere de inters.

    2. Informar bien, sobre todo a los trabajadores, con el fin de conseguir una utilizacin correcta ysegura de estos productos. Entre estas actividades destacan los cursos para la obtencindel carn de manipulador de plaguicidas.

    3. La vigilancia sanitaria de los establecimientos y servicios de plaguicidas, fundamentalmentea travs de los farmacuticos titulares, que inspeccionan esos locales, buscando su adecua-cin a las disposiciones legales vigentes.

    4. La vigilancia de la salud de los trabajadores que aplican plaguicidas. Consiste bsicamenteen la realizacin de anlisis de sangre, para determinar la actividad colinestersica, con el finde prevenir las intoxicaciones agudas y subagudas debidas a la exposicin laboral a plagui-cidas organofosforados y carbamatos.

    Adems, se recoge, mediante un cuestionario, informacin sobre el trabajo realizado y los problemasde salud, si han existido, lo que ayudar a valorar mejor los resultados de los anlisis.

    Esta vigilancia va dirigida, fundamentalmente, a aplicadores de esos productos que ya tienen elcarn de manipulador de plaguicidas, y que estn en contacto con ellos mas de 30 horas al mes depromedio anual. Los centros de vigilancia (lugares donde se hacen las tomas de sangre), son losCentros de Salud, de la Conselleria de Sanitat, donde deben acudir a las horas y das que previa-mente se establecen, y que se comunican junto a las instrucciones que deben de seguirse.

    La programacin de las fechas se intenta adaptar a las caractersticas de cada zona, en funcin de lostratamientos y, por tanto, del uso de plaguicidas. As, en la mayora de los casos, como las dos campaasde aplicacin mas intensas son en primavera y en verano, las determinaciones se hacen hacia la mitad decada una de ellas, en mayo - junio y en agosto-septiembre.

    La asistencia es recomendable y voluntaria. En caso de no asistir a alguno de los controles, noes necesario avisar, ya que para los siguientes se les vuelve a convocar.

    Los resultados se comunican lo antes posible, acompaados de las explicaciones e instruccionesque deben seguir en funcin de los mismos. Por telfono u otro medio rpido, si es necesario, y si no,por escrito. Aquellos manipuladores cuyos resultados presentan alteraciones importantes son remitidosa su mdico, bien de la Mutua o bien del Centro de Salud correspondientes, segn el caso.

    Todas estas actividades se complementan con las que se realizan desde el rea de SeguridadAlimentaria, de la propia Conselleria de Sanitat, y desde la Conselleria de Agricultura, Pesca y Ali-mentacin, sobre el control de residuos de plaguicidas en alimentos y aguas, respectivamente.

    C) RELACIN TRABAJO-SALUD

    La palabra riesgo ha sido siempre un concepto claro para la poblacin: tiene, o est en riesgo,aquella persona o grupo de personas con probabilidades de que les suceda algo malo. Se une tantoa un fenmeno negativo (riesgo de...) como a una probabilidad de que se produzca (mucho o poco

    17

  • riesgo). Pero tambin la unimos a un origen definido previamente, difcil de modificar. Frente a esedeterminismo sobre el origen del riesgo tenemos que plantear las posibilidades preventivas.

    Riesgo para la salud es, por tanto, la probabilidad de perderla, de que nuestro estado de bienes-tar fsico, psquico y social se deteriore. Sabemos que la salud de las personas depende de un con-junto de elementos bien conocidos por los profesionales y, muchos de ellos, tambin por toda la po-blacin.

    Los profesionales de la salud llamamos determinantes de la salud, a aquellas estructuras quedefinen los riesgos colectivos que, a su vez, condicionan la salud de un grupo concreto de perso-nas. Uno de los riesgos ms importantes es el trabajo.

    Entendemos por riesgo laboral la posibilidad de perder la salud por el trabajo que realizamos. De he-cho, la Ley de Prevencin de Riesgos Laborales, que regula el marco general de las actuaciones paraprevenir las consecuencias negativas del trabajo en la salud humana, define riesgo laboral de formacasi idntica: la posibilidad de que un trabajador sufra un determinado dao derivado del trabajo.

    Es fundamental valorar en toda su importancia la relacin entre el trabajo y la salud humana. El tra-bajo, en la poblacin que lo realiza, es decir, en los trabajadores, ocupa ms de la mitad de su tiempode vigilia, determina directamente sus ingresos, la calidad de su vivienda, sus posibilidades de promo-cin social y, en gran medida, sus relaciones y su forma de vida. Colectivamente la actividad produc-tiva tambin es la principal causa del deterioro del medio ambiente en que vivimos y de la calidad delos alimentos que consumimos.

    Llamamos ambiente de trabajo o condiciones de trabajo a todos los elementos que se desarro-llan en el proceso de trabajo y puedan tener una influencia en nuestra salud.

    Para analizar el ambiente de trabajo es til un modelo ya clsico que plantea el trabajo comouna situacin dinmica en la que se producen bienes o servicios por la combinacin de una serie deelementos iniciales, que pueden presentarse todos o algunos de ellos (trabajadores, capital, mate-rias primas, tecnologa, energa, organizacin del trabajo). Fruto de esta combinacin de los ele-mentos iniciales en el ambiente de trabajo, se producen los elementos finales; algunos son los es-perados: la produccin de bienes o servicios y el incremento de la inversin; otros que puedenpresentarse son no deseados, pero tambin previsibles: la prdida de la salud de los trabajadores yel impacto ambiental y los residuos, con posible deterioro de la salud de la poblacin.

    Un ltimo elemento que debemos considerar es la seguridad de los productos producidos, esdecir, su capacidad de daar a la salud humana. Esta seguridad del producto tiene una importanciafundamental cuando se trata de la produccin de alimentos, como es el caso de la agricultura.

    Con este modelo de anlisis del ambiente de trabajo podemos entender la situacin de empre-sas que tienen la misma actividad pero su resultado es diferente, tanto en lo referente a la salud desus trabajadores como al impacto ambiental que producen. La funcin del prevencionista es cono-cer detalladamente todos estos elementos y sus factores de riesgo para proponer soluciones queeviten que se transformen en prdidas de salud.

    Actualmente, la situacin general del proceso de trabajo es preocupante por varios motivos: Las materias primas utilizadas son muy numerosas, su combinacin y condiciones de uso en

    el trabajo son muy diversas; adems, se renuevan continuamente, a veces sin conocer todossus efectos sobre la salud, sobre todo en su uso a largo plazo.

    Se han introducido nuevas tecnologas en los ambientes de trabajo (informtica, mecaniza-cin) que aumentan la produccin y disminuyen el esfuerzo humano, pero tambin provocannuevos riesgos para la salud.

    18

  • El acortamiento de las jornadas laborales se ha compensado con nuevas tcnicas de organi-zacin (turnos, trabajo nocturno, produccin en cadena, segundo empleo en agricultura) quepueden resultar perjudiciales para la salud de los trabajadores.

    Los efectos de estas nuevas condiciones no han dejado de presentarse. Las tradicionales enfer-medades profesionales ceden su puesto a la presencia de dolencias de evolucin lenta y de difcildiagnstico en cuanto a sus causas (alteraciones nerviosas, digestivas, cardiovasculares, respiratoriaso reumticas). Destaca el aumento de los cnceres y las alergias profesionales. Todo ello, conviviendocon enfermedades tan antiguas como la sordera profesional, y sin lograr controlar esa grave lacra so-cial que son los accidentes de trabajo.

    En este panorama, las soluciones slo pueden venir de un planteamiento global cuyos ejes pue-den ser:

    Potenciar la investigacin de los efectos de las condiciones de trabajo en la salud laboral yambiental.

    Actualizar las normas reguladoras de las condiciones de trabajo y, sobre todo, evaluar sugrado de cumplimiento y utilidad.

    Desarrollar programas de vigilancia sanitaria dentro y fuera del trabajo. Facilitar el acceso a la informacin y formacin a los trabajadores sobre los riesgos y su pro-

    teccin, sin cuya participacin activa la prevencin es, simplemente, imposible.

    D) TRABAJO AGRCOLA Y SALUD

    El trabajo de la tierra no se ha hecho siempre igual. Hace dcadas comenz un cambio trascendentalen el modo de produccin agrcola. La agricultura que podra denominarse tradicional, existente hasta en-tonces, que se serva de los elementos naturales (agua, sol, tierra, estircol) y casi se autoabasteca,poco a poco dejaba paso a otra, la llamada agricultura moderna, dependiente de la industria y ms pare-cida a ella en su proceso productivo. Comenzaban a utilizarse de forma creciente sustancias qumicas yotros elementos tecnolgicos nuevos, principalmente maquinaria y productos qumicos (plaguicidas, fertili-zantes) cada vez ms sofisticados.

    Estas transformaciones hacia una economa ms artificial, que hoy an continan, han su-puesto ya mejoras indudables:

    Se ha disminuido la dependencia de las condiciones naturales (riego artificial, invernaderos,mquinas).

    Se han reducido los esfuerzos fsicos en el trabajo (tractores, mquinas cosechadoras). Se ha incrementado mucho la produccin de alimentos (fertilizantes, plaguicidas).Por tanto, en poco tiempo, se han modificado de forma considerable: el trabajo en el campo, la

    alimentacin y el medio ambiente, con la importancia que estos tres factores tienen para la salud detoda la poblacin y ms an de los agricultores.

    Sobre la alimentacin, en la Comunidad Valenciana con una produccin destinada en su mayorparte al consumo humano, es indudable que la mayor disponibilidad de alimentos ha mejorado mu-cho la nutricin entre nosotros, no siendo ya problema la cantidad, sino la calidad de los productosconseguidos y, ms concretamente, su posible deterioro con residuos de las sustancias qumicasutilizadas en la produccin. Residuos que pueden llegar a los consumidores, desconocindose en lamayora de los casos su existencia y, por tanto, el riesgo que para la salud podran suponer.

    19

  • Respecto al trabajo, estos cambios han hecho variar los denominados factores de riesgo para lasalud a los que se ven sometidos los agricultores como consecuencia de sus actividades laborales.Han pasado de estar sometidos predominantemente a factores de riesgo de tipo fsico (cambios cli-mticos, posturas forzadas, polvo) e infeccioso (grmenes productores de tuberculosis, ttanos,brucelosis, fiebres de los arrozales, tifus), a los que predominan actualmente, que son factores deriesgo para la salud de tipo mecnico (vibraciones, ruidos, accidentes con mquinas) y de tipoqumico, derivados del uso de plaguicidas y fertilizantes.

    Consecuencia de ello es que hasta hace unos aos los trabajadores del campo padecan conmayor frecuencia que otros profesionales:

    Enfermedades respiratorias (resfriados, bronquitis). Enfermedades reumticas, sobre todo artrosis de cadera, de columna, de rodillasEs tpica la

    imagen de los agricultores de edad avanzada encorvados por el desgaste (artrosis) en la re-gin lumbar de la columna vertebral. Lesin producida fundamentalmente como consecuenciade los esfuerzos y de la postura adoptada necesariamente durante el trabajo, al labrar, cavar osegar.

    Enfermedades infecciosas (paludismo, fiebre tifoidea, ttanos, fiebre de los arrozales) por elmanejo de animales, estircol

    Accidentes traumticos, sobre todo heridas, contusiones y fracturas producidas por animales yherramientas.

    Lesiones de piel. A simple vista se puede comprobar el mayor envejecimiento de la piel de lostrabajadores a la intemperie comparndolos con los dems. Igualmente, es conocido que lostrabajadores expuestos de forma continuada al sol padecen con mayor frecuencia determina-dos tipos de cnceres de piel.

    Actualmente, aunque muchos de estos problemas persisten, cada vez son menos frecuentes, encambio otros han ido aumentando o han aparecido nuevos:

    Han disminuido el nmero de accidentes, pero los que se producen suelen ser ms graves,con resultado de muerte o lesiones invalidantes, sobre todo en miembros y columna vertebral,ocasionados con las mquinas (vuelco de tractor, atropello).

    Intoxicaciones por productos qumicos. Enfermedades alrgicas. Problemas psquicos (depresiones).Por tanto, parece claro el cambio de los problemas de salud derivados de la agricultura.

    Sobre el medio ambiente, del que depende la calidad de los alimentos que consumimos, lasaguas que bebemos y el aire que respiramos todos los seres vivos, la agricultura tradicional produ-ca contaminacin casi exclusivamente biolgica, debida a grmenes contenidos en los abonos yaguas de riego con excretas de animales y personas. Como consecuencia podran producirse casosde hepatitis, fiebre tifoidea, procesos diarreicos y otras enfermedades originadas a partir del con-sumo de aguas que haban recibido filtraciones de estos materiales fecales, o de verduras u otrosalimentos de consumo crudo, regadas o abonadas de ese mismo modo.

    En la actualidad, a esos problemas sanitarios, an sin solucionar del todo, se han sumado los produ-cidos por la contaminacin qumica que ocasionan los procesos de produccin industrial y agrcola, que

    20

  • en algunas zonas crecen de manera alarmante. Es el caso importante de los excesos de fertilizantes ni-trogenados que al no ser absorbidos pasan a contaminar las aguas subterrneas, de las cules seabastecan un gran nmero de poblaciones. Es la contaminacin de las aguas por nitratos que tantosproblemas han ocasionado.

    El otro ejemplo lo constituyen los plaguicidas, cuyo uso continuado y a gran escala, como ocurresobre todo en las zonas con cultivos intensivos, contribuye a agravar los problemas ambientales.

    Como se ve, los cambios en la forma de trabajar la tierra han modificado los problemas de sa-lud, siendo los derivados del empleo creciente de productos qumicos de los ms preocupantes. A lagran variedad y cantidad de plaguicidas utilizados hay que aadir los fertilizantes qumicos, los plsti-cos (envases, invernaderos, entoldados), los residuos de detergentes, metales y dems desechosurbanos que en ocasiones llevan las aguas de riego, los productos utilizados para la desinfeccin ylimpieza de gomas y otros utensilios, as como otros derivados del petrleo, fundamentalmente com-bustibles para las mquinas (gasleo, gasolina, aceites).

    Por todo ello, es necesario insistir en la importancia que, desde el punto de vista sanitario, tienenlas tareas que se realizan en la agricultura y la forma de realizarlas. Sus repercusiones, tanto positi-vas como negativas, no slo afectan a los agricultores, expuestos por el trabajo a diversos factoresde riesgo para la salud, sino tambin al resto de la poblacin; todos ellos, consumidores de produc-tos agrcolas y que comparten el mismo ambiente.

    21

  • Visin actual del control de plagas. Unidad Didctica 2Proteccin del medio ambienteProcedimientos de proteccin de los cultivos.

    GONZLEZ ASENSI, F. J.; MIQUEL MOLINA, E.; ORT SANZ, R.; RIPOLLS MOLES, J. L., Y TOLEDO PAOS, J.

    A) VISIN ACTUAL DEL CONTROL DE PLAGAS. PROTECCIN DEL MEDIO AMBIENTE

    1. Introduccin

    Desde hace varias dcadas se viene observando un grave deterioro del medio ambiente, comoconsecuencia de la contaminacin, que est provocando desequilibrios y hasta cambios climticos.

    Quiz no sea la produccin agraria la que ms ha contribuido a los cambios que se han produ-cido. No obstante, como este manual est dirigido al sector agrario, y, en concreto, a aquellas per-sonas que utilizan productos qumicos contaminantes dirigidos al tratamiento de las plagas, noscentraremos en el impacto que produce esta actividad en el medio ambiente y la forma de combatirlos enemigos de las plantas, respetando en lo posible el equilibrio natural.

    Lo primero que debemos constatar es la utilizacin abusiva que en muchas ocasiones se realizade los plaguicidas, con olvido manifiesto de otras tcnicas de control menos agresivas

    Para situarnos en la bsqueda de soluciones comenzaremos por hacer algunas consideracionesy definir algunos conceptos bsicos:

    Tendemos a considerar que las plantas de cultivo viven en un mundo aislado sin influenciadel entorno y que con unas cuantas prcticas agrcolas podemos controlar todos los factores deproduccin para conseguir la mxima rentabilidad con los mnimos costes. Dicho de otra ma-nera: creemos que la produccin agraria es comparable a la produccin industrial.

    Lejos de esta ltima afirmacin las plantas son seres vivos que se desarrollan en un ambienteque les influye poderosamente y del que dependen, teniendo, adems, que coexistir con otros seresque viven de ellas o que establecen relaciones de competencia por los recursos existentes.

    Esas relaciones de los seres vivos entre s y con el entorno constituyen lo que se llama un eco-sistema y la rama de la ciencia que los estudia, la ecologa.

    Al ecosistema que constituye un cultivo con sus caractersticas especiales se le llama agrosis-tema (fig.1).

    Partiendo de lo anteriormente expuesto, es fcil deducir que las plantas cultivadas estn influi-das por:

    La calidad del suelo en el que crecen, que viene definida por la textura, la estructura, la capa-cidad de drenaje, la riqueza en nutrientes, etc.

    Las condiciones climticas en las que se desenvuelven y cuyos principales rasgos son: latemperatura, el rgimen de lluvias, la humedad relativa, la intensidad y direccin de los vien-tos, la posibilidad de accidentes meteorolgicos, etc.

    23

  • La mayor o menor presencia de otras plantas que compiten por el agua, la luz y los alimentos(lo que llamamos malas hierbas).

    La existencia de animales, plantas o microorganismos que se alimentan de ellas La accin del agricultor que dirige o fuerza la forma natural de vegetar para obtener mayores

    beneficios.Esa legtima bsqueda del mayor beneficio posible, que es la razn principal de todo empresa-

    rio, no puede, sin embargo, realizarse a costa de perjudicar el patrimonio que representa la conser-vacin actual y futura del medio ambiente, que es el soporte de la vida.

    As, influidos muchas veces por la presin social, industrial y tcnica, los agricultores realizan ac-tividades que desembocan en:

    El abuso de abonados qumicos por desconocimiento de las necesidades reales de las plantaspuesto que en la mayora de las ocasiones no se han realizado anlisis (de suelo, de agua, dehoja) que justifiquen el empleo de unas dosis u otras. Se suele olvidar adems la utilizacin delos abonos orgnicos que son el verdadero laboratorio de la vida en el suelo.

    El derroche de agua para riego por la utilizacin de sistemas inadecuados o mal controladosque puede conducir a la salinizacin o el agotamiento de los acuferos.

    La realizacin de prcticas (poda, laboreo, etc.) a destiempo o con una intensidad despropor-cionada.

    El empleo excesivo o inadecuado de productos plaguicidas con las consecuencias que msadelante detallaremos.

    2. Las plantas y su relacin con otros seres vivos

    Las plantas constituyen la base de la alimentacin en la Tierra. Esta afirmacin se basa enque son los nicos seres vivos capaces de utilizar la energa del Sol para transformar las sustan-cias minerales presentes en el suelo, en otras orgnicas que constituyen su propio alimento y elde todo el resto de seres vivos que no son capaces de esta funcin vital (llamada funcin clorof-lica o fotosntesis).

    Se forma as una cadena alimentaria (tambin llamada trfica) que tiene su primer eslabn enlas plantas, contina con los animales que basan su dieta en ellas (total o parcialmente), para seguircon los animales que se alimentan de otros animales, el hombre, los animales carroeros y los quedescomponen la materia orgnica transformndola otra vez en mineral.

    Dentro de la parcela de seres vivos que dependen de las plantas nos encontramos con: Los que viven a expensas de los rganos vegetales (parsitos de las plantas) Los que se comen a los anteriores (auxiliares del hombre en los cultivos) Los indiferentes, por no alimentarse ni de unas ni de otros.

    3. Las plantas: plagas y alteraciones

    Los seres vivos que se alimentan de las plantas (y en especial de las cultivadas que son las queaqu interesan), pueden, si su nmero y su voracidad son altos, constituir un grave problema pordisminuir el vigor de la planta, disminuir su produccin e incluso poner en peligro su supervivencia.

    Cuando se dan estas circunstancias es cuando hablamos de plagas, es decir:

    24

  • Plaga es, en sentido amplio, la invasin de cualquier tipo de ser vivo capaz de provocar una dis-minucin importante de la capacidad vital y productiva de las plantas.

    La repercusin econmica, es decir, la comparacin entre la disminucin de los ingresos debidoa los efectos de la plaga frente al aumento de gastos que supone combatirla, es lo que va a deter-minar la rentabilidad del tratamiento y, por tanto, la decisin de realizarlo.

    Otras alteraciones. Las plantas pueden sufrir deterioros de mayor o menor intensidad debido acausas no producidas por seres vivos, por ejemplo los provocados por un defecto o exceso de nu-trientes, por las negativas condiciones del suelo, por heladas, granizo, fuertes vientos y otros acci-dentes meteorolgicos, etc.

    Tipos de plagas

    Las plagas animales ms frecuentes y dainas son las constituidas por los de pequeo tamaopero que tienen, generalmente, gran capacidad reproductiva. Entre ellos se encuentran:

    Los insectos. Los caros. Los nematodos. Otros animales que pueden constituir plaga son las aves, roedores y otros mamferos.Las plagas de origen no animal son las constituidas por seres microscpicos entre los que se

    pueden destacar: Los hongos. Las bacterias. Los virus.Estas plagas de origen no animal reciben el nombre comn de enfermedades, para facilitar la

    diferenciacin prctica.As, hablaremos de enfermedades fngicas o criptogmicas para referirnos a las provocadas por

    hongos; bacterianas cuando se trate de bacterias y virticas las relativas a los virus.Tambin algunos vegetales como la cuscuta, el jopo o el murdago pueden constituir plagas.

    4. Evolucin de los medios de lucha contra las plagas

    Desconocemos casi por completo cules seran las primeras medidas de lucha y los productosutilizados para combatir las plagas en tiempos remotos pero es de suponer que la aparicin de unainvasin sbita de insectos como la langosta, destruyndolo todo a su paso, sera consideradocomo un fenmeno atribuible a un dios encolerizado o a una venganza de la naturaleza contra locual poco poda realizarse.

    En situaciones menos extremas y dado que el equilibrio ecolgico estara ms o menos intactono habra plagas de la magnitud de las actuales y la convivencia con ellas, junto a medidas rudi-mentarias de control, seran suficientes para mantener a una poblacin poco numerosa.

    Dando un gran salto en el tiempo y situndonos en la poca en la que el agricultor ya dispo-na de un cierto nmero de plaguicidas efectivos podemos dividir la evolucin de la lucha en va-rias etapas:

    Lucha qumica tradicional o sistemtica. Se pretende exterminar la plaga mediante tratamien-tos frecuentes, siguiendo un calendario fijo, con productos muy agresivos y sin prestar apenas aten-

    25

  • cin a la repercusin sobre el medio ambiente y la fauna auxiliar. Tampoco se tena muy en cuentala valoracin econmica del tratamiento.

    Lucha qumica aconsejada. En esta segunda etapa hay una mayor racionalidad en la utiliza-cin de los productos qumicos, gracias a los consejos de tcnicos de los Servicios de la Administra-cin que mediante el asesoramiento directo en el campo o a travs de cursos, charlas, hojas divul-gadoras, boletines de avisos, etc. establecen normas de tratamiento ms ajustadas a los niveles deplaga, a la seleccin de productos y a la determinacin del momento de los tratamientos.

    Lucha dirigida. Aade a lo anterior un seguimiento ms preciso y ms local del desarrollo decada plaga, establecindose los umbrales de tolerancia que nos indican si es necesario un trata-miento, qu momento es el ms oportuno y cules los productos ms eficaces y menos agresivospara el entorno.

    En esta etapa cumplen un papel fundamental las ADV y las ATRIA que aportan tcnicos forma-dos y con conocimiento directo de la zona.

    As mismo el agricultor requiere un mayor conocimiento sobre el reconocimiento de las distintas fa-ses de la plaga, de sus enemigos naturales, as como de las medidas de proteccin que debe adoptar.

    Lucha integrada. Incorpora nuevos mtodos como la lucha biolgica, los avances en el campode las modificaciones genticas, la utilizacin de plaguicidas extrados de los vegetales, hormonas,feromonas, atrayentes, repelentes, etc.

    Se intenta reducir hasta donde sea posible la utilizacin de plaguicidas de sntesis y que cuando seutilicen se haga con criterios selectivos de mxima eficacia y mnima toxicidad.

    En esta etapa juegan un papel esencial los servicios de investigacin, de experimentacin y de transfe-rencia de tecnologa, en estrecha colaboracin con los agricultores y sus asociaciones.

    En ltimo lugar, pero sin restarle la importancia que merece, habra que citar toda la acumulacin desaber tradicional que puede resultar de gran importancia sobre todo en el terreno preventivo.

    5. Consecuencias del abuso de tratamientos con plaguicidas

    5.1. Alteraciones del medio ambiente

    Los plaguicidas, adems de su accin directa sobre la plaga a combatir, pueden tener ciertas accio-nes, secundarias, algunas de las cuales inciden sobre el medio ambiente. Entre ellas cabe sealar:

    Alteracin general del equilibrio biolgico en el cultivo, con sus secuelas de aparicin denuevas plagas, resurgencia de otras, aparicin de resistencias, etc.

    Peligrosidad especial para fauna terrestre o acucola: aves, animales de caza, peces, etc. Riesgo de fitotoxicidades con dao sobre el cultivo por emplear productos no autorizados,

    dosis excesivas, etc. Problemas de contaminacin general del medio ambiente por la persistencia de sus resi-

    duos sobre los vegetales en el suelo o aguas, su acumulacin en la cadena alimentaria, etc.

    5.2. Alteraciones del equilibrio biolgico

    Al introducir en el medio ambiente un producto qumico peligroso no slo se incide sobre los pa-rsitos perjudiciales a combatir, sino sobre todos los dems pudiendo provocar una serie de efectossecundarios indeseables como:

    26

  • Desarrollo de nuevas plagas al matar a sus parsitos naturales que las mantenan controla-das. Tenemos como ejemplo el de los caros sobre diversos cultivos que hace muchos aoseran una plaga leve y que por el abuso de insecticidas ahora son una plaga grave.

    Reinvasin rpida de ciertas plagas despus de realizado un tratamiento, al verse libres desus enemigos naturales y tener gran poder de reproduccin. Ejemplo: invasin de cochinillaacanalada en ctricos a causa de la eliminacin de su depredador, Rodolia cardinalis.

    Aparicin de resistencias de las plagas a ciertos plaguicidas, al irse habituando a ellos (selec-cin de las razas ms resistentes) hecho que los convierte cada vez en menos eficaces. Ejem-plo: resistencia de determinadas especies de pulgones a insecticidas organofosforados

    5.3. Peligrosidad para la fauna silvestre

    A la accin beneficiosa de los plaguicidas en defensa de las plantas cultivadas hay que contra-poner los efectos perjudiciales sobre el resto de los componentes de la fauna, tanto la terrestrecomo la acucola.

    Segn el riesgo para la fauna silvestre terrestre y acucola los productos fitosanitarios se clasifi-can en las siguientes categoras, segn la legislacin espaola:

    Categora A: Productos inocuos, esto es, aqullos cuya utilizacin adecuada no entraariesgo para la fauna.

    Categora B: Productos medianamente peligrosos, cuyo empleo con carcter masivo o enaplicaciones repetidas o inadecuadas pueden entraar riesgo para la fauna.

    Categora C: Productos muy peligrosos, cuya autorizacin debe estar restringida a aplicacio-nes en determinados cultivos y cumpliendo condiciones estrictas.

    En la etiqueta de todo producto fitosanitario la categora toxicolgica para la fauna se indi-caba hasta hace poco por medio de dos letras. En la actualidad, segn la Directiva91/414/CEE, la clasificacin toxicolgica para la fauna aparece con indicaciones para mamfe-ros, peces, aves y abejas. Esto se observa en los productos fitosanitarios autorizados en Es-paa en los ltimos aos.

    La primera indicacin se refiere a la peligrosidad para el hombre y animales domsticos. Actual-mente esta peligrosidad en vez de indicarse con letra se hace mediante las denominaciones: no-civo, txico y muy txico.

    La segunda seala la peligrosidad para la fauna terrestre (animales de caza, abejas, aves, etc.)La tercera indica la peligrosidad para la fauna acucola (peces).Los productos de la categora C para la fauna terrestre estn prohibidos en: Viedo y olivar. Cultivos de cereales y leguminosas. Eriales, praderas y pastizales. Dehesas arboladas y montes productores de frutos. reas forestales. Zonas hmedas y redes fluviales.Los productos de categora C para la fauna acucola estn prohibidos en zonas hmedas y re-

    des fluviales.

    27

  • 5.4. Daos a los cultivos: fitotoxicidad

    SntomasLa aplicacin de plaguicidas sobre un cultivo puede entraar un peligro para la planta sobre la

    que se aplica y otras prximas.La mayor parte de las plantas soportan los tratamientos recomendados, pero hay algunas espe-

    cies y variedades que pueden ser daadas por ciertos tratamientos.Los sntomas de fitotoxicidad pueden ser muy variados: Manchas en hojas o frutas. Quemaduras. Defoliaciones (cada de hojas).En casos extremos puede llegarse a la muerte de la planta.

    Causas:a) Falta de tolerancia del cultivo o variedad a la materia activa.b) Mal estado de la formulacin o que sta lleve coadyuvantes inertes de baja calidad.c) Dosis excesiva.d) Mezclas de productos o formulaciones incompatibles. Por esta razn, el material de aplica-

    cin debe limpiarse bien despus de un tratamiento, ya que los restos pueden ser dainos enla aplicacin siguiente.

    e) Estado de la planta: a veces una aplicacin enrgica a una planta desnutrida o dbil puedeser catastrfica.

    f) Condiciones climticas: as, la aplicacin de aceites o azufre no debe efectuarse cuando latemperatura supere los 30 grados centgrados.

    g) Otros factores: ciertas prcticas culturales, algunas tcnicas de tratamiento, etc.

    5.5. Contaminacin general del medio ambiente

    La contaminacin por los plaguicidas o sus residuos, aunque la aplicacin sea localizada, es de-cir, slo sobre la superficie objeto del tratamiento, tambin alcanza lugares sobre los que no hansido aplicados directamente. Cabe distinguir entre contaminacin atmosfrica, contaminacin deaguas (dulces o marinas) y contaminacin del suelo.

    La difusin ambiental del plaguicida que puede incluso provocar una contaminacin remota, sedebe a su movilidad, es decir, a la posibilidad de ser arrastrada por el viento o por el agua.

    La contaminacin del aire puede afectar al hombre o a las aves y se presenta especialmente enla aplicacin de plaguicidas en polvo, en ultrabajo volumen, con sustancias muy voltiles y, sobretodo, en tratamientos areos.

    La contaminacin del suelo puede afectar a los microorganismos que all viven y que son los res-ponsables de las transformaciones qumicas y biolgicas que mantienen la fertilidad del suelo. Especial-mente grave puede ser la accin de los herbicidas, por su aplicacin directa al suelo y su persistencia.

    Los fenmenos de contaminacin del medio ambiente pueden verse agravados en los seres vi-vos a causa del fenmeno de acumulacin de los residuos al alimentarse unos de otros, es decir, atravs de las cadenas alimentarias.

    Como ejemplo clsico de contaminacin remota suele citarse el caso del DDT encontrado en lagrasa de los pinginos en la regin polar, muy alejada de cualquier zona de tratamiento.

    28

  • 5.6. Proteccin de las abejas

    Es indiscutible el efecto beneficioso que sobre la polinizacin de las plantas, ejercen numerososinsectos, especialmente las abejas.

    Una inadecuada prctica agrcola, en cuanto al uso continuo e indiscriminado de los plaguicidas,nos puede conducir a una disminucin e incluso a la prctica anulacin de los insectos polinizantes,haciendo necesario que para mejorar la polinizacin se recurra a la colocacin de colmenas. Buenamuestra de ello es que existen ya zonas en donde los apicultores consiguen unos ingresos tan impor-tantes por el alquiler de sus colmenas para facilitar la polinizacin, como por la miel que obtienen.

    Por todo lo expuesto, debemos considerar a la apicultura una parte complementaria de la agri-cultura, por facilitar la polinizacin de las plantas y por ser un importante sector de la produccinque facilita recursos para el consumo humano.

    Se deber tener en cuenta la legislacin al respecto, como la Orden del Ministerio de Agriculturade 9 de diciembre de 1975 y la normativa concreta que al efecto dicte la Conselleria de Agriculturaen cada momento, y concretamente, por ahora, las disposiciones en las que se establecen las regu-laciones sobre registro de explotaciones apcolas, emplazamientos de las mismas y tratamientos fi-tosanitarios sobre plantas en floracin, as como las medidas experimentales para limitar la poliniza-cin cruzada en las plantaciones de ctricos (Decretos 12/1987, 40/1993 y 49/1994).

    Fundamentalmente, el agricultor debe tener en cuenta las siguientes recomendaciones paraafectar lo menos posible a las abejas:

    En el periodo de floracin de los cultivos, evitar los tratamientos y si es posible los de lasmalas hierbas cuando estn en floracin.

    Momento de aplicacin: Los tratamientos debern ser realizados en horas en que las abejas nose encuentren activas, es decir, a partir de media tarde, ya que las abejas detienen su actividad contemperaturas menores de los 10 grados, y el caso de colonias dbiles a partir de los 15 grados.

    Productos: Debern emplearse siempre los productos fitosanitarios autorizados que presen-ten menos peligrosidad para las abejas, preferentemente los inocuos o los de moderada toxici-dad al atardecer, y en ningn caso los considerados como txicos.

    Dosis: No sobrepasar las dosis recomendadas. El uso inadecuado de los plaguicidas, ade-ms de la muerte de las abejas, puede provocarles an sin llegar a ese extremo alteracio-nes, tales como: menor resistencia a las enfermedades, disminucin de la capacidad repro-ductiva, menor produccin de miel, desorientacin en la informacin que facilitan al resto dela colmena sobre la ubicacin de fuentes de alimento, etc.

    Tcnicas de aplicacin: Si es posible, se preferirn las pulverizaciones a los espolvoreos,pues stos ofrecen ms riesgos a las abejas.

    Otras recomendaciones:

    Si se prev que los plaguicidas pueden caer sobre las colmenas deben retirarse stas de lazona o quedar debidamente protegidas mientras dure la aplicacin, mantenindose cerradas du-rante los tratamientos.

    Al efectuar un tratamiento en un campo, asegurarse de que no haya riesgo de contaminacin a otroprximo, donde pudieran ser perjudicadas abejas u otros insectos polinizadores.

    Extremar los cuidados en los tratamientos en zonas con aguas estancadas, para evitar sucontaminacin y los consiguientes efectos txicos para las abejas que acuden a ellas.

    29

  • 6. Situacin actual de la proteccin de cultivos

    Es difcil afirmar de manera rigurosa en qu etapa de las anteriormente descritas se podra en-cuadrar a la gran mayora de los agricultores dada la gran variedad de situaciones personales y em-presariales dentro del sector agrario.

    Si acaso podramos hablar de tendencias y en eso s que la orientacin es clara: la produccin inte-grada en un medio plazo y la agricultura ecolgica como algo en expansin y con un futuro prometedor.

    La produccin integrada es la que, huyendo de los excesos de sobreexplotacin del medio am-biente y los cultivos, pretende imponer criterios conservacionistas, es decir, la utilizacin racional ymesurada de los recursos para mantener una rentabilidad de los cultivos buscando soluciones a losproblemas agrarios tanto en las fuentes tradicionales como en las ms modernas tcnicas de inves-tigacin y desarrollo sostenible

    7. Recomendaciones generales a seguir para evitar o disminuir los riesgos

    Como la utilizacin de productos qumicos en la lucha contra las plagas es muchas veces inevi-table, con el fin de minimizar los anteriores riesgos se aconseja:

    Tratar nicamente cuando sea necesario. Se recomienda la lectura de los Boletines de AvisosAgrcolas.

    Tratar en el momento oportuno, es decir, cuando siendo vulnerable la plaga la incidencia nega-tiva del tratamiento sobre el medio ambiente sea la menor posible.

    Elegir el plaguicida ms adecuado, teniendo en cuenta, no slo la eficacia y coste, sino losefectos secundarios.

    No sobrepasar las dosis sealadas en las etiquetas. Emplear el mtodo de aplicacin que, siendo eficaz, contamine lo menos posible el cultivo y el

    ambiente. Cuando sea posible, utilizar la aplicacin localizada (por ejemplo, dirigir el plaguicidaa los racimos en la lucha contra las polillas de la vid, o hacia las jvenes brotaciones, en elcaso de pulgones en frutales).

    Alternar en lo posible el uso de distintos plaguicidas para evitar o retrasar la aparicin de resistencias. Respetar el plazo de seguridad entre tratamiento y recoleccin, que viene especificado en la

    etiqueta del envase.

    B) PROCEDIMIENTOS DE PROTECCIN DE LOS CULTIVOS

    El problema de las plagas en los cultivos se ha incrementado debido, entre otras causas, a lassiguientes:

    Tendencia, en amplias zonas, al cultivo de una sola especie (monocultivo), e incluso de unamisma variedad.

    Uso de variedades de alto rendimiento, que requieren tratamientos y cuidados especiales. Mtodos de cultivo que favorecen el desarrollo de plagas y enfermedades. Intercambios internacionales de material vegetal. Uso repetido de los mismos plaguicidas.

    30

  • Para disminuir los efectos de los enemigos en las plantas, y efectuar un control de los mismos,se recurre a dos tipos de lucha:

    Preventiva: que trata de evitar los posibles daos al cultivo antes de que se produzcan. Curativa: que tiende a controlar los daos al cultivo una vez iniciados.La lucha comporta el uso de distintos procedimientos de proteccin de los cultivos, como son:1. Las acciones institucionales.2. Las acciones agronmicas.3. Los medios fsicos.4. El uso de plaguicidas.5. La lucha biolgica.6. Medios genticos.7. Control integral

    1. Acciones institucionales

    En todos los pases desarrollados existe una abundante legislacin dirigida a impedir: La entrada de organismos patgenos no existentes (medidas de inspeccin y cuarentena). La propagacin (medidas de erradicacin de los primeros focos, inspeccin de viveros, medi-

    das de contencin como el control sobre el transporte de plantas o de control de ciertos focosque no han podido ser erradicados, etc.).

    Para que estas medidas sean eficaces es necesario: Una base legal clara y actualizada. Unos servicios de la administracin que puedan aplicarlas con rapidez y eficacia, con medios

    apropiados y suficientes.

    1.1. Medidas de inspeccin y cuarentena

    Con ellas se trata de impedir que, por medio del material vegetal importado, se puedan introducirplagas o enfermedades no existentes en el pas.

    Estas posibles medidas son: Inspeccin del material vegetal en origen, frontera o destino. Permanencia del material para su control durante un perodo de tiempo en estaciones de cua-

    rentena.A pesar de todo ello, dadas las condiciones del comercio internacional y la falta de sensibili-

    dad e informacin del sector agrario, es muy difcil impedir la aparicin de nuevas plagas o en-fermedades. As por ejemplo, en el cultivo de los ctricos, son relativamente recientes la intro-duccin de la mosca blanca, el caro rojo, la tristeza severa, etctera. Existen muchas otrasplagas que, en cualquier momento, pueden ser introducidas de este modo.

    1.2. Medidas de erradicacin de los primeros focos

    Cuando no han surtido efecto las acciones anteriores o aparece un nuevo problema fitosanitario enuna zona donde no exista, se pueden tomar otro tipo de medidas encaminadas a suprimirlo total-mente mediante la destruccin de la plantacin afectada o la realizacin de tratamientos intensivos.

    31

  • 1 3. Inspeccin de viveros

    Este tipo de accin tiene gran importancia para impedir la propagacin de los problemas fitosanita-rios. En nuestro pas la legislacin bsica est contenida en el Real Decreto 2071/1993 que transponela directiva 77/93/CEE y sus modificaciones posteriores. Entre otras cosas dispone la inscripcin deproductores, comerciantes o importadores en un Registro Oficial, la realizacin de inspecciones peri-dicas y la normativa respecto al pasaporte fitosanitario. Existen otras directivas comunitarias referentesa la cuestin como la 92/76/CEE (modificada por la 93/106/CEE referente a zonas protegidas) y elconjunto de directivas referentes a las condiciones que deben cumplir los materiales de multiplicacinde distintas especies para garantizar que se comercialice material en buen estado fitosanitario y debuena calidad, adems de lo dispuesto en la directiva 77/93.

    1.4. Medidas de contencin

    Estas medidas pueden ser de diferentes tipos: Informar a los agricultores de las tcnicas de control que pueden utilizar, por medio de charlas,

    cursillos, publicaciones, etc. Realizar campaas oficiales de tratamientos como, por ejemplo, las que se realizan en la Co-

    munidad Valenciana contra la mosca de la fruta, la mosca del olivo, las plagas forestales (pro-cesionaria, lagarta), y el cucat del arroz.

    Obligar a eliminar la madera de poda del olivo para evitar la propagacin del barrenillo.

    2. Acciones agronmicas

    2.1. Plantacin o injerto

    La buena eleccin de especie y variedad adaptadas a la zona de plantacin evitar problemasde fisiopatas (clorosis, asfixia radicular...).

    La profundidad de plantacin adecuada y el marco, pueden evitar enfermedades como las pro-ducidas por hongos (el mal de cuello, por ejemplo.)

    La eleccin de variedades resistentes o de pies tolerantes a determinadas enfermedades esde vital importancia en el caso de algunos hongos y virus.

    2.2. Rotacin de cultivos

    La mayora de las enfermedades y plagas son ms o menos especficas, es decir suelen atacarcon mayor intensidad a un cultivo determinado. Por ello, en muchas ocasiones, el cambio o la rota-cin de cultivos tiene mucha importancia para evitar o frenar ataques de nematodos y de hongos deraz o de cuello que no sobreviven en el nuevo cultivo.

    2 3. Abonado

    Un abonado no equilibrado puede hacer que la planta sea ms sensible a los ataques de hon-gos, bacterias, pulgones, moscas blancas, caros, etc., hecho que ocurre frecuentemente si hay unexceso de abono nitrogenado.

    32

  • 2 4. Poda

    Mediante la poda no slo se eliminan ramas atacadas por insectos, hongos y bacterias, sinoque al mantener una mejor aireacin de la planta se evita que algunas enfermedades producidaspor hongos encuentren buenas condiciones para su desarrollo. Por otra parte, es importante evi-tar roces de ramas que, al producir heridas, abren puertas de entrada a enfermedades.

    La poda, no obstante, entraa algunos riesgos como el de poder transmitir enfermedades,sobre todo virosis, de plantas enfermas a sanas mediante las herramientas que se utilicen; porello es importante la desinfeccin de dichas herramientas.

    2.5. Otros

    Las labores del suelo permiten en muchos casos mantener una buena estructura del mismo, conlo cual, si existe un adecuado nivel de materia orgnica, se consigue un equilibrio entre hongos,bacterias y nematodos beneficiosos y perjudiciales, siendo menor la incidencia de estos ltimos.

    Por otra parte, las labores del suelo permite sacar a la superficie distintos parsitos (larvas de in-sectos, nematodos, etc.) que los convierten en presa de las aves o los hacen ms sensibles a la ra-diacin solar, el calor...

    Los fallos en el sistema de riego o en los tiempos de aplicacin, as como el drenaje, pueden in-cidir en el desarrollo de algunas enfermedades del cuello o de las races y plantear problemas deasfixia radicular.

    3. Medios fsicos

    La recogida manual de las partes atacadas por plagas de las plantas y su posterior destruccin es unmtodo utilizado en algunos pases en los que la mano de obra es barata.

    La quema de la madera de poda disminuye drsticamente los reservorios de varios hongos einsectos.

    La solarizacin, el vapor de agua y el calor se est utilizando para la desinfeccin de suelos.Pero quizs uno de los medios fsicos que ms se emplea o, al menos, el que mayor importancia

    tiene en la actualidad, es la termoterapia aplicada a la consecucin de material vegetal libre de virus.El mtodo consiste en mantener la planta en condiciones de humedad, temperatura e ilumina-

    cin adecuadas, de tal forma que crezca sin que el virus llegue a invadir la parte terminal de los bro-tes (pices). Estos pices, en algunas ocasiones, se hacen enraizar y se obtienen plantas libres devirus (patata, clavel, via, etc.) y, en otras, lo que se hace es un microinjerto con ellos sobre patro-nes muy jvenes, con lo cual se consigue el mismo fin (esta tcnica se utiliza mucho en ctricos).

    4. Uso de plaguicidas qumicos

    Con la utilizacin de los primeros plaguicidas orgnicos de sntesis, se pens que estaban re-sueltos los problemas fitosanitarios de las plantas cultivadas; pero el uso masivo y, en ocasiones, in-discriminado de dichas sustancias, ha demostrado que no es as, haciendo que la estrategia a se-guir sea mucho ms compleja.

    33

  • 5. La lucha biolgica

    Segn la Organizacin Internacional para la Lucha Biolgica (OILB), consiste en La utilizacinde organismos vivos o de sus productos, para impedir o reducir las prdidas o daos ocasionadospor organismos nocivos.

    Teniendo en cuenta esta definicin, las diferentes tcnicas y mtodos utilizados en la actuali-dad son:

    5.1. Uso de feromonas

    Una feromona se puede definir como un producto qumico emitido al exterior por un animal queprovoca una respuesta en otro de la misma especie. Algunas de estas feromonas actan comoatractivos sexuales y otras conducen a otras acciones como por ejemplo: agregacin, alarma etc.

    Para conseguir buenos resultados con estas tcnicas es necesario conocer bien la biologa del in-secto a controlar, as como disponer informacin sobre la formulacin utilizada, tipo de trampas, etc.

    5.2. Uso de reguladores de crecimiento

    Se trata de sustancias que producen cambios en el desarrollo del organismo. Estos cambiosdependen del estado en que se encuentra dicho organismo al ser aplicadas y de sus condicionesfisiolgicas. Su actuacin suele ser compleja y sus efectos pueden ser varios, presentndose enocasiones ms de uno de ellos a la vez. Los efectos ms importantes son:

    Impedir el desarrollo de las larvas de tal forma que en ocasiones no llegan a realizar la ninfosis. Romper la metamorfosis impidiendo la emergencia de los adultos. Afectar a la reproduccin. Influir en el metabolismo. Inducir a diapausia o interrumpirla.De estas sustancias, en la actualidad existen varios formulados comerciales para el control de

    lepidpteros, cochinillas y caros.Si bien en principio se les consider como productos ms o menos inocuos para la fauna til,

    se ha demostrado que muchos de esos efectos pueden aparecer sobre algunos artrpodos be-neficiosos.

    5.3. Uso de organismos entomopatgenos

    Se trata de utilizar ciertos hongos, bacterias y virus que desencadenan enfermedades en el in-secto a controlar.

    Existen varios formulados basados en el uso bacterias o de productos derivados de ellaspara el control de lepidpteros, siendo el caso ms conocido el de la bacteria Bacillus thuringien-sis. Si se quiere tener xito al utilizar este tipo de preparados, es necesario no slo conocer conprecisin el momento de aplicacin, sino el tipo de formulado y la raza de Bacillus que debe utili-zarse, puesto que existen varias razas y con diferentes aplicaciones.

    En algunos pases se estn aplicando formulaciones basndose en virus para el control de va-rios lepidpteros; se utilizan tambin, aunque en menor cantidad, los preparados basndose enhongos para el control de caros, lepidpteros y colepteros.

    34

  • 5.4. Uso de microorganismos antagnicos

    Se trata de utilizar algunos microorganismos, fundamentalmente hongos o bacterias, que contro-lan a otros microorganismos perjudiciales para las plantas.

    Esta tcnica puede ser muy til en el caso de enfermedades de raz, cuello y madera.

    5.5. Uso de entomfagos

    Sin duda alguna es la tcnica ms conocida y la ms utilizada. Consiste en el uso de artrpodosque controlan a otros artrpodos.

    Existen dos grandes grupos de artrpodos que se pueden utilizar: Depredadores: un depredador completa su ciclo consumiendo ms de una presa; en general

    son poco especficos y realizan mejor su labor cuando las poblaciones del husped son altas. Parsitos: un parsito completa su ciclo desarrollndose a expensas de un solo husped; en

    general son ms especficos y realizan bien su labor incluso cuando las poblaciones del hus-ped son bajas.

    Los parsitos pueden ser endoparsitos (se desarrollan en el interior del husped) o ectoparsi-tos (se desarrollan en el exterior del husped).

    Qu tcnicas se pueden utilizar para aplicar este mtodo de lucha?La primera, que resulta muy simple de aplicar, es la conservacin de los artrpodos tiles que exis-

    ten en la plantacin. Para ello lo primero que se debe hacer es no eliminarlos al utilizar la lucha qu-mica, seleccionando muy bien no slo los momentos sino los mtodos de aplicacin para que incidanlo menos posible sobre ellos, y utilizando plaguicidas selectivos de baja persistencia y toxicidad.

    Tambin se pueden utilizar mtodos de cultivo que permitan conseguir el mismo fin, as porejemplo: disponer zonas refugio constituidas por plantas distintas a las cultivadas, o incluso dejarzonas sin tratar.

    Otro mtodo muy utilizado consiste en la introduccin y aclimatacin de entomfagos exticos,es decir no existentes en un pas. Esto se hace necesario porque cuando se introducen organismosperjudiciales de origen forneo, estos no suelen venir acompaados de sus enemigos naturales porlo que hay que localizarlos, importarlos y tratar de aclimatarlos. Este mismo procedimiento se uti-liza para plagas ya existentes carentes de enemigos naturales o cuya eficacia sea menor que la delos entomfagos forneos.

    Existen insectarios de la Conselleria de Agricultura en Almassora (Castelln) y Silla (Valencia)que trabajan en la aclimatacin de artrpodos tiles.

    Por ltimo, el tercer mtodo consiste en incrementar la poblacin de un parsito o depredador,ya existente, para el control de una plaga mediante una suelta adicional.

    Si se quieren utilizar estos mtodos ser necesario criar el entomfago en mayor o menor canti-dad, dependiendo de la tcnica de aplicacin y de la superficie a tratar.

    Para criarlos es necesario:a) Instalaciones: si la superficie a tratar es elevada o hay que utilizar dosis altas, ser necesa-

    rio disponer de salas de cra bien acondicionadas, siendo necesario como mnimo lo si-guiente:

    Poder conseguir temperaturas tanto por encima como por debajo de la ambiental. Poder controlar la humedad. Buena ventilacin.

    35

  • Iluminacin artificial suficiente. Automatismos.b) Cra del husped: Se puede criar sobre distintos sustratos tanto naturales (vegetales) como ar-

    tificiales. As, por ejemplo, se cran varios lepidpteros sobre dietas o papillas artificiales, variascochinillas sobre calabazas, tallos o tubrculos de patata, y otros sobre plantas enteras.

    c) Por ltimo hay que criar el entomfago sobre el husped elegido, siendo este el mismo quese quiera controlar o bien otro de sustitucin.

    Otros mtodos que tambin deberan incluirse en esta exposicin son la utilizacin de plantasresistentes y el uso de machos estriles.

    6. Medios genticos

    Utilizacin de plantas resistentes o tolerantes a determinadas plagas que han sido obtenidas pormodificacin de los factores que condicionan la herencia (genes).

    7. Lucha integrada

    Consiste en la combinacin de varios de los procedimientos anteriormente reseados, dandopreferencia a aquellos que minimicen el nivel de residuos y sean ms respetuosos con el medio am-biente.

    36

  • Principios bsicos de la proteccin Unidad Didctica 3Fitosanitaria. Plaguicidas qumicos.

    DUR NAVARRO, E.; MIQUEL MOLINA, E.; PETIT ROCHERA, V. R., Y TARAZONA LLCER, A.

    1. Proteccin fitosanitaria con plaguicidas

    Todo agricultor debe ser consciente de que nunca podr conseguir la proteccin total de un cul-tivo y que, por tanto, deber soportar un cierto nivel de prdidas por plagas, ya que no le resultarrentable el gasto adicional en aplicacin de plaguicidas.

    1.1. Plaguicidas

    Segn el Real Decreto 2163/94 de 4 de noviembre se entiende por plaguicidas: Las sustanciaso ingredientes activos, as como las formulaciones o preparados que contengan uno o varios deellos, destinados a cualquiera de los fines siguientes:

    Combatir los agentes nocivos para los vegetales y productos vegetales o prevenir su accin.

    Favorecer o regular la produccin vegetal, con excepcin de los nutrientes y los destinados ala enmienda del suelo.

    Conservar los productos vegetales incluida la proteccin de las maderas. Destruir los vegetales indeseables. Destruir parte de los vegetales o prevenir un crecimiento indeseable de los mismos. Hacer inofensivos, destruir o prevenir la accin de otros organismos nocivos o indeseables

    distintos de los que atacan a los vegetales. Aunque los productos que tienen esta funcinse denominan biocidas y estn regulados por el Real Decreto 1054/2002, de 11 de octubrede 2002.

    1.2. Plaguicidas de uso fitosanitario

    Productos fitosanitarios son los destinados a su utilizacin en el mbito de la sanidad vegetal,as como aquellos otros de anloga naturaleza destinados a combatir malezas u otros organismosindeseables en reas no cultivadas.

    2. Composicin de los plaguicidas

    Los plaguicidas de uso corriente constan de los siguientes componentes: sustancias activas, in-gredientes inertes y adyuvantes.

    37

  • 2.1. Sustancias activas

    Conocidas comnmente como materias activas, son sustancias qumicas o microorganismos, in-cluidos los virus, que ejercen una accin general o especfica contra elementos nocivos en vegeta-les, partes de vegetales o productos vegetales.

    2.2. Ingredientes (o materias) inertes

    Son aquellas sustancias que, unidas a las sustancias activas en la preparacin de las formula-ciones, permiten modificar sus caractersticas de dosificacin o aplicacin.

    Por lo general son sustancias neutras, que permiten un mejor reparto de la sustancia activa yuna disminucin de la accin txica para el usuario del producto al disminuir la concentracin desustancia activa.

    2.3. Adyuvantes o coadyuvantes

    Son sustancias que son tiles en los plaguicidas por su capacidad de modificar las propiedades fsi-cas y/o qumicas de la materia activa, o que sin tener ninguna influencia responden a exigencias regla-mentarias o prcticas (colorantes, repulsivos, emticos, etc.).

    Muchos plaguicidas son incoloros y de olor agradable. Con el fin de evitar confusiones con otrosproductos se aaden sustancias para colorearlos y darles olores caractersticos, evitando accidentes enel hombre y los animales domsticos. Otros productos plaguicidas, tal es el caso de los fumigantes, vanadicionados con una sustancia que alerta por su olor de la presencia del fumigante en la atmsfera.

    Es una exigencia la tincin de semillas tratadas, cebos, plaguicidas o formulaciones que puedaninducir a confusin con piensos y alimentos, aadindose aditivos para poder distinguirlos sin posi-bilidad de error.

    Segn su finalidad se identifican como: Adhesivo. Colorante. Repelente. Antiespumante. Emtico. Protector. Anticongelante. Emulgente. Disolvente. Aglutinante. Fertilizante. Estabilizante. Amortiguador. Conservante. Sinergista. Portador. Odorante. Espesante. Desodorante. Perfume. Agente humectante. Agente dispersante. Propulsante. Otros.

    3. Presentacin de los plaguicidas en el comercio

    Polvo: para repartirlo en seco, tal y como viene. Granulado: normalmente para su reparto en seco. Tabletas o cpsulas: slidos, bien para quemar o para mezclar con agua, segn el producto

    de que se trate. Polvo soluble: producto slido que para su utilizacin se ha de disolver en agua, formando

    una autntica disolucin.

    38

  • Polvo mojable: producto slido que para su utilizacin se ha de mezclar con agua, que-dando suspenso (flotando en el agua) cierto tiempo, tendiendo luego a ir depositndose enel fondo.

    Lquido soluble: producto lquido que para su utilizacin se disuelve en el agua. Lquido emulsionable: producto lquido que permanece en suspensin en otro lquido y que

    para su utilizacin se mezcla con agua, formando as una emulsin. Suspensin coloidal: se trata de una suspensin estable que no se sedimenta con el tiempo,

    pues la accin de la gravedad sobre las partculas es, en general, demasiado pequea paraarrastrarla hasta el fondo.

    Claves utilizadas:AL Lquidos para aplicar sin diluir.CSSuspensin de micro cpsulas.CXCebo en polvo.CDConcentrado dispersable.DPPolvo para espolvoreo.EA Emulsin acuosa.ECConcentrado emulsionable.EGGrnulos emulsionables.EW Emulsin de aceite en agua.GBCebo en grnulos.GR Granulado.GSGrnulos solubles.LA Lquido autosuspensible.ME Microemulsin.MG Microgrnulos mojables.SCSuspensin concentrada.SL Concentrado soluble.SP Polvo soluble en agua.WG Granulado dispersable en agua.WP Polvo mojable.

    4. Interpretacin de las etiquetas (fig. 3)

    La etiqueta que figura en los envases de los plaguicidas nos dan una buena informacin sobrelas caractersticas del producto por lo cual debemos acostumbrarnos a leerlas atentamente. En ellasdeben figurar:

    4.1. Denominacin

    Nombre tcnico o comn: es el nombre que se da a la materia activa con carcter internacional. Nombre comercial: es el que asigna la empresa formuladora al plaguicida una vez completada

    su elaboracin.

    39

  • 4.2. Concentracin-riqueza

    Es la cantidad de materia activa que contiene la formulacin plaguicida. Hay diversas formas deexpresar esta cantidad:

    En tanto por ciento o porcentaje (%). Por ejemplo: himexazol 36%. Relacin peso/volumen (p/v). Cuando el formulado es lquido, esta relacin nos indica la ri-

    queza de la materia activa en gramos, contenida en un litro del producto fitosanitario formu-lado. Ejemplo: 360 g de himexazol en un litro.

    Relacin peso/peso (p/p). Cuando el formulado es polvo, esta relacin nos indica la riqueza ocontenido de la materia activa en gramos contenida en un kilogramo del producto formulado.Ejemplo: fenbutestan 500 g/kg.

    Relacin volumen/volumen (v/v). Cuando la materia activa es lquida y el formulado fitosanita-rio tambin es lquido, la riqueza o contenido de materia activa tambin puede expresarse enunidades de volumen, generalmente en centmetros cbicos por litro de producto fitosanitarioformulado.

    Partes por milln (ppm). Cuando la materia presente en el formulado va dosificada en muy pe-queas cantidades, se expresa en las partes por milln de la materia activa contenidas en launidad de peso o volumen de producto.

    4.3. Aplicaciones

    En este apartado se detallan las plagas sobre las cuales acta y los cultivos en los que la aplica-cin ha sido autorizada.

    4.4. Plazo de seguridad

    Es el tiempo que ha de transcurrir desde la ltima aplicacin del plaguicida hasta la recoleccin.

    5. Caldo plaguicida

    A la hora de realizar un tratamiento con productos fitosanitarios, un factor importante para elbuen xito del mismo es la correcta preparacin del caldo plaguicida que no es otra cosa que lamezcla de los plaguicidas con el agua; dicha mezcla ha de ser perfectamente homognea para ga-rantizar que desde el principio al final del tratamiento la concentracin sea siempre la misma; paraello se ha de seguir una sencilla pauta en su preparacin:

    1. Introducir agua en el depsito de la maquinaria preparado para ese fin.2. Poner en marcha el agitador si lo lleva el depsito.3. Introducir los distintos plaguicidas por separado en el depsito, hacindoles caer sobre el

    agua y no sobre las paredes del depsito. Nunca se deben mezclar los productos directa-mente entre s

    4. Si el plaguicida se presenta bajo la formulacin de polvo mojable es siempre conveniente y aveces imprescindible la realizacin de una papilla, la cual una vez bien formada se diluye enms agua y a continuacin se echa al depsito.

    40

  • 6. Dosificacin

    Otro factor muy importante para el xito de un tratamiento es realizar una correcta dosificacin, yaque si aplicamos dosis por debajo de la recomendada el tratamiento no es eficaz y si es por encima po-demos provocar problemas de resistencia y destruccin de la fauna til.

    Se ha de emplear siempre la dosis que marca la etiqueta del producto o bien la dosis que el tc-nico profesional capacitado nos indique.

    Es conveniente repasar los conocimientos sobre el sistema de medidas y las operaciones arit-mticas elementales, sino queremos llevarnos sorpresas desagradables.

    Corrientemente la dosis se expresa en tanto por ciento, tanto por mil, partes por milln, y por superficie.En general se suele expresar la dosis en tanto por ciento (%) cuando el producto se aplica sobre las

    plagas y enfermedades areas. Se expresa en partes por milln (ppm) si utilizamos productos hormo-nales reguladores del desarrollo de las plantas y por hectrea (ha) si se aplica como herbicida al suelo.Todo esto se puede modificar en cualquier momento pudiendo variar segn la costumbre de la zona.

    Hoy en da en muchas publicaciones la dosis viene expresada en relacin con la materia activa (pro-ducto tcnico o comn) y no al producto comercial, por lo que es conveniente saber realizar la conversinde la dosis; uno de los sistemas sera la aplicacin de las siguientes frmulas:

    1.000 x dosis materia activa en % g o cm3 =

    riqueza

    100 x dosis materia activa en g o cm3 =

    riqueza

    0,1 x dosis materia activa en ppmg o cm3 =

    riqueza

    7. Clasificacin de los plaguicidas

    Actualmente el mtodo ms utilizado para la proteccin de cultivos es el uso de plaguicidas qu-micos, que segn su utilidad se clasifican en:

    Insecticidas, para controlar insectos. Acaricidas, contra caros y araas. Fungicidas, para controlar hongos. Nematicidas, contra nematodos. Herbicidas, contra malas hierbas. Helicidas, contra caracoles y babosas. Raticidas o rodenticidas, contra ratas y ratones. Repelentes de aves. Bactericidas, contra bacterias.

    41

  • 7.1. Insecticidas

    Son sustancias qumicas de origen mineral, vegetal u orgnico capaces de producir la muerte delos insectos.

    Algunos productos son activos contra un gran nmero de especies, son los llamados polivalen-tes que producen con su uso repetido la destruccin de toda la fauna entomolgica del cultivo, pu-diendo provocar un desequilibrio biolgico y favorecer el desarrollo de un insecto que puede ocasio-nar daos y que era controlado por sus enemigos naturales.

    Otros, sin embargo, los llamados especficos, actan slo contra determinadas especies respe-tando la fauna til.

    7.1.1. Insecticidas naturales

    Desde hace ms de un siglo se conocen las propiedades de una serie de sustancias de origenvegetal con efecto antiparasitario.

    Nicotina: se extrae de la planta del tabaco, es un insecticida de choque, que produce la parli-sis del sistema nervioso, su accin es polivalente, pero poco persistente. Eficaz contra pulgo-nes.

    Rotenona: procede de las races de plantas del gnero Derris, actan afectando al sistemanervioso de casi todos los insectos. Tiene poca persistencia y es muy txico para peces.

    Piretrinas naturales: se obtienen de las cabezuelas florales de una especie de crisantemo; suaccin por contacto provoca una rpida parlisis actuando contra pulgones, trips y moscas blan-cas. Se descomponen rpidamente tanto en el cuerpo del insecto como en la planta tratada.Al ser formuladas las piretrinas naturales con ciertas sustancias como el butxido de pipero-nilo, que aumenta su efectividad, han cobrado en la actualidad importancia sobre todo en trata-mientos para cultivos biolgicos.

    7.1.2. Aceites minerales

    Pueden ser empleados como insecticidas o como vehculo de otras sustancias.Se obtienen por destilacin del petrleo y se someten a un proceso de refinacin, emplendose

    para los tratamientos de verano los ligeros o menos densos y para los del invierno, los ms pesa-dos. Tienen accin contra insectos, caros y sus huevos por asfixia.

    7.1.3. Compuestos de origen mineral

    Como ms importantes destacamos los arsenicales, que fueron desplazados por los clorados yfosforados. Actualmente slo est autorizado el arsenito sdico, para el tratamiento de yesca envia. Necesitan la realizacin de un curso especfico para su aplicacin. Se prev su prohibicin acorto plazo.

    7.1.4. Compuestos organo-clorados

    Son productos que actan por contacto y por ingestin, son menos txicos que los organo-fosfo-rados, pero debido a su acumulacin en las grasas de los animales, y a la persistencia de sus resi-duos, estn siendo prohibidos de forma progresiva.