Glándulas Salivales -...

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Glándulas Salivales Dr. Edgar Zúñiga Alvarado Resumen: Abigail González Los aspectos que se abordarán, en lo que refiere a glándulas salivales, son: 1. Origen embrionario 2. Histología 3. Anatomía 4. Patología no tumoral y tumoral 5. Diagnóstico clínico y paraclínico 6. Tratamiento Introducción Esta no es una patología que se observe frecuentemente. Las glándulas salivales se clasifican en: 1. Mayores: Son pares Parótida Submandibular Sublingual 2. Menores: 500 +/–. En la vía aero-digestiva superior, desde la nariz hasta los bronquios. Son importantes porque en algunas de ellas pueden ubicarse tumores. En términos generales la patología inflamatoria es la más frecuente. Las patologías más frecuentes que vamos a encontrar en edades pediátricas son la parotiditis o también conocidas como paperas. El cuadro se caracteriza por la presencia de un cuadro infeccioso previo, síntomas generales, abultamiento de ambas glándulas parótidas producto de un cuadro viral. Los procesos inflamatorios a nivel de la glándula submandibular no son infrecuentes. La historia clínica de la lesión nos va a hablar de un proceso inflamatorio a nivel submandibular: sialoadenitis submandibular. La anatomía de las glándulas es compleja porque tiene estructuras epiteliales, glandulares y células mio-epiteliales. Es por esto que tenemos una gran variedad de tumores tanto benignos como malignos: de tipo epitelial, glandular y muscular. Es una de las zonas anatómicas con mayor variabilidad en su etiología tumoral. 1. Embriología Parótida: o Se origina del ectodermo. o Es una de las primeras glándulas salivales en individualizarse (5°-6° semana) pero se encapsula tardíamente (3° mes). Esto es importante porque al darse el encapsulamiento de manera tardía, la parótida recubre el tejido linfoide ya formado, los ganglios quedan cubiertos por la glándula. La glándula se coloniza de tejido linfoide. Glándula submaxilar y sublingual: o Se originan del endodermo. o El encapsulamiento de la glándula se da de manera precoz y los ganglios quedan por fuera de la glándula, estos no se encuentran cubiertos por la misma.

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Glándulas Salivales Dr. Edgar Zúñiga Alvarado

Resumen: Abigail González

Los aspectos que se abordarán, en lo que refiere a glándulas salivales, son:

1. Origen embrionario

2. Histología

3. Anatomía

4. Patología no tumoral y tumoral

5. Diagnóstico clínico y paraclínico

6. Tratamiento

Introducción Esta no es una patología que se observe frecuentemente. Las glándulas salivales se clasifican en:

1. Mayores: Son pares

Parótida

Submandibular

Sublingual

2. Menores: 500 +/–. En la vía aero-digestiva superior, desde la nariz hasta los bronquios. Son importantes

porque en algunas de ellas pueden ubicarse tumores.

En términos generales la patología inflamatoria es la más frecuente. Las patologías más frecuentes que vamos a

encontrar en edades pediátricas son la parotiditis o también conocidas como paperas. El cuadro se caracteriza por

la presencia de un cuadro infeccioso previo, síntomas generales, abultamiento de ambas glándulas parótidas

producto de un cuadro viral.

Los procesos inflamatorios a nivel de la glándula submandibular no son infrecuentes. La historia clínica de la lesión

nos va a hablar de un proceso inflamatorio a nivel submandibular: sialoadenitis submandibular.

La anatomía de las glándulas es compleja porque tiene estructuras epiteliales, glandulares y células mio-epiteliales.

Es por esto que tenemos una gran variedad de tumores tanto benignos como malignos: de tipo epitelial, glandular y

muscular. Es una de las zonas anatómicas con mayor variabilidad en su etiología tumoral.

1. Embriología

Parótida:

o Se origina del ectodermo.

o Es una de las primeras glándulas salivales en individualizarse (5°-6° semana) pero se encapsula

tardíamente (3° mes). Esto es importante porque al darse el encapsulamiento de manera tardía, la

parótida recubre el tejido linfoide ya formado, los ganglios quedan cubiertos por la glándula. La

glándula se coloniza de tejido linfoide.

Glándula submaxilar y sublingual:

o Se originan del endodermo.

o El encapsulamiento de la glándula se da de manera precoz y los ganglios quedan por fuera de la

glándula, estos no se encuentran cubiertos por la misma.

2. Histología Las glándulas salivales tienen componentes mucosos

y serosos.

Parótida: Totalmente seroso, es infrecuente

la formación de cálculos. Submaxilar: Es mixta, tiene tanto seroso

como mucoso en proporciones similares. En

esta glándula se presentan la mayoría de los

cálculos. Sublingual: Es mayoritariamente mucoso, se pueden formar cálculos.

Clínicamente los cálculos glandulares se presentan como un proceso inflamatorio; el cálculo es palpable y se percibe

como una estructura pétrea a la exploración bimanual del cuello.

3. Anatomía Cualquier estructura que se encuentre en las siguientes

ubicaciones debe ser considerada un tumor de glándula

parótida:

Entre el canto externo del ojo y el hélix del pabellón

auricular.

De la comisura labial al ángulo de la mandíbula.

La glándula parótida puede tener satélites o islas de tejido

glandular. Puede ser ahí de donde se originen los tumores y es

por esto que cualquier lesión ubicada en esta área debe levantar

la sospecha diagnóstica.

Drenaje

Parótida: Conducto de Stenon.

Submaxilar: Conducto de Warthon.

Sublingual: Tiene una serie de conductos, el

principal es el de Rivinus. Como esta glándula

posee un drenaje tan abundante, es menos

frecuente que se presenten cálculos en la

misma.

Relación: Glándula parótida & N. facial

La glándula parótida en realidad no tiene dos lóbulos, la división se da por el nervio

facial: lóbulos superficial y profundo. Clínicamente esto es trascendente al valorar al

paciente por posibles lesiones en dicha región; hay que revisar las zonas que inerva

el facial para definir si hay lesión del nervio.

Inervación parasimpática

Es de suma importancia en la producción de saliva.

La glándula submaxilar dada por el VII par craneal a través del nervio

petroso mayor, viajando por la cuerda del tímpano y el n.lingual, e inerva el

ganglio submaxilar y la glándula.

La parótida, dada por el nervio petroso menor rama del IX par craneal.

Una parte de la glándula submaxilar se encuentra medial a la

mandíbula y otra inferior. Este detalle tiene importancia clínica.

Después de los 40-50 años algunos pacientes aquejan la

presencia de unas “masas” submaxilares. Esto es normal, las

glándulas submaxilares se empiezan a “caer” con el paso de los

años. Se debe analizar si bilateralmente se encuentran en la

misma posición; de ser así, no sería una situación patológica. Este

sería un hallazgo inherente a la edad del paciente.

4. Patología no tumoral y tumoral

a) No tumoral: Procesos inflamatorios

Infeccioso:

Sialodenitis aguda

Parotiditis viral (paramyxovirus)

Sialodenitis cróncia recurrente

Absceso parotídeo: Estos se pueden presentar como producto

del estancamiento. Se da colonización bacteriana propiciándose así la formación del absceso.

Paciente con absceso parotídeo. A mano derecha se observa un TAC con medio de contraste. Se observa la cápsula engrosada y

un contenido líquido. Estos pacientes requieren hospitalización, antibióticos IV y dependiendo del caso drenaje qx.

No Infeccioso:

Sialolitiasis

b) Tumoral

Cuadro 1. Incidencia de tumores.

Sitio Frecuencia (%) % de tumores benignos

Parótida 80 80

Submandibular 15 50

Sublingual 5 50

*Pregunta de examen: Importante memorizar.

En general es poco común que se den tumores de glándulas salivales.

Aunque la mayoría de los tumores son benignos, todos los tumores de glándulas salivales deben ser

operados.

El porcentaje de malignidad en las glándulas salivales menores anda alrededor del 70%.

Los tumores benignos más frecuentes en glándulas salivales mayores son, respectivamente (Pregunta de examen):

1. Adenomas pleomórficos o tumor mixto

2. Tumor de Warthin.

Estos tumores benignos pueden llegar a malignizarse.

Los tumores malignos más frecuentes son:

1. Carcinoma mucoepidermoide.

2. Carcinoma adenoide quístico: En estos tumores los pacientes refieren dolor, muchos pacientes inician solo

con dolor. El dolor se presenta como producto de una infiltración peri-neural.

3. Mixto maligno

Funciones de las glándulas

Lubricación

Desbridamiento

Equilibrio ácido-base: Buffer ácido

Contribución a la digestión, por

medio de la liberación de enzimas.

5. Diagnóstico clínico y paraclínico

1. La clínica es la siguiente:

a. Aparición de una masa.

i. AGAIN: Toda masa situada desde el canto externo el ojo, la comisura labial, el borde inferior

del arco zigomático, el borde lateral del trago, hasta 2 cm por debajo de la mandíbula se

considera masa parotídea hasta que se pruebe lo contrario.

ii. Los criterios de malignidad son: tumor irregular, duro, difuso, fijado a los elementos

adyacentes y a la piel, de crecimiento rápido, asociado a una parálisis facial y dolores.

b. Dolor y paresia del nervio facial (aparece en menos del 10% de los casos).

c. Tumor maligno + dolor: 5%

2. Imágenes: Ultrasonido, tomografía, resonancia magnética. Se realizan en caso de ser necesario. No a todos

los tumores hay que hacerle uno o los 3 estudios.

No pedimos imágenes para lesiones pequeñas, móviles, de características benignas y de poco

tiempo de evolución.

a. Tomografía computarizada

La tomografía axial se utiliza:

Cuando el tumor es muy grande.

Cuando hay dolor o parálisis facial.

Cuando examinamos a través de la cavidad oral

y se observa un abultamiento, se sospecha de

una expansión de la lesión tumoral a la faringe

o al espacio para-faríngeo.

b. Resonancia magnética

La resonancia magnética ilustra la lesión de forma muy detallada.

Estas imágenes (tanto TAC como RM) NO nos dicen la relación que

tiene el tumor con el nervio facial.

La resonancia nos ayuda a delimitar, a ver bordes y a ver

características para determinar si se puede tratar de un tumor

maligno, pero no hace un diagnóstico.

3. Citología por aspiración:

Se utiliza más que las imágenes.

La citología es un método rápido, en manos expertas tiene mucha confiabilidad y da muy buena información.

Siempre hay que decirle al paciente -que va a ser operado de un tumor de parótida- que puede sufrir el

riesgo de una parálisis facial, pero si además se sabe que el tumor es maligno por el resultado que nos

Tomografía axial

RM

brindó la BAAF, se le tiene que informar al paciente que hay una mayor posibilidad de que sufra de la

parálisis facial, ya que si se ve que el nervio está comprometido habrá que sacrificarlo.

Casos Clínicos:

Caso #1.

Este paciente tenía más de 10 años de andar con esa masa en el cuello (era un tumor benigno). Se le logró resecar la

lesión completamente con preservación del nervio facial, tal vez la rama mandibular fue la única que sufrió un poco.

Caso #2.

A veces las lesiones en la cavidad oral se le refieren a

un maxilofacial o a un odontólogo. Esta era una lesión

tumoral que tenía un paciente en el paladar.

Decidieron abordarlo por vía maxilofacial. Estos se

llaman tumores del espacio parafaríngeo -a la par de

la faringe-, este es un tumor mixto de la glándulas

salivales que no está en la glándula parótida. Puede

haber nacido del lóbulo profundo y rechaza el

paladar, desafortunadamente el procedimiento que le

hicieron fue apenas una biopsia de la lesión. Después

fue necesario efectuar un abordaje cervical, con el

grado de dificultad que había generado este tejido

cicatrizante, para resecar la masa.

Caso #3.

Paciente consulta por otitis externa, pero tenía una masa a nivel

parotídeo. El paciente fue evolucionando tórpidamente y la masa fue

adquiriendo características malignas, ya era dura y adherida a planos

profundos. El paciente comenzó con dolor, se le hicieron estudios de

imagen y se descubrió que era un tumor maligno a nivel de la glándula

salival que comprometía incluso parte de la mastoides e invadía el

conducto auditivo. Se tuvo que hacer una cirugía muy amplia, se dio

radioterapia y aún así no se pudo salvar. Esto es para ilustrar que a veces

una patología muy simple, como lo es una otitis externa, puede llevarnos a otro diagnóstico.

Caso #4.

Recordemos que puede haber tumores malignos también a nivel de la cavidad oral, en la parte interna del labio por

ejemplo, pero donde se ubican principalmente es en el paladar óseo, específicamente en las glándulas salivales del

paladar óseo. El problema es que cuando se examina cavidad oral, puede ser que se vea como una lesión muy

pequeñita de menos de un centímetro. Si la lesión continua creciendo hay que biopsiarla.

Caso #5.

Paciente con tumor en la región parotídea. En un EBAIS se le colocó anestesia local y

se le removió una porción de la masa. Este procedimiento NO se debe hacer con

anestesia local ni con una incisión horizontal. Se corre el riesgo de lesionar el n. facial.

Posteriormente se ingresa a sala a la paciente y se hace la remoción qx de un

carcinoma. Se efectúa resección completa de la lesión.

Caso #6. Diapositiva 34. Resección de melanoma, lesión tumoral ya metastásica.

Caso #7. Diapositiva 35. Tumor en el lóbulo profundo de la glándula parótida. Es importante preservar el nervio.

6. Tratamiento La enucleación o biopsia incisional está proscrita

Solamente una parotidectomía, mínimo superficial programada es aceptable: A veces se hacen

parotidectomías parciales superficiales, pero en todo caso hay que quitar la glándula parótida que rodea la

lesión, porque en algunos casos hay satélites de ese tipo de tumores.

Pregunta: ¿Los tumores tienden a ser infiltrantes o encapsulados?

Los tumores benignos tienden a estar encapsulados. Se remueven los bordes peri-lesionales y si patología confirma

que los bordes están limpios, no es necesario reingresar.

En el carcinoma adenoide quístico, por ejemplo en paladar, se tiene que resecar aprox. 2cm peri-lesionales porque el

proceso neoplásico es agresivo. Es preferible prevenir recidivas.

Clasificación de los tumores

TX Primario no se puede evaluar

T0 No hay evidencia de tumor

T1 Tumor menor de 2 cms

T2 Tumor de 2 a 4 cms

T3 Tumor de 4 a 6 cms

T4 Tumor mayor de 6 cms

a: Sin extensión local

b: Con extensión local (piel, tej. blandos, hueso, nervio)