Una publicación de diplomatique MONDE LE · PDF fileCon estas preguntas de cabecera,...

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    MONDEdiplomatique

    Una publicacin de

    www.editorialauncreemos.clwww.lemondediplomatique.cl

    tica, poder y territoriopor Mnica Vargas Aguirre e Ivo Gasic Klett

    Gentrificacin contempornea: poder de uso o abuso de poder?por Jorge Inzulza Contardo

    Algunos grandes dilemas-desafos urbano habitacionales en Chilepor Ricardo Tapia Zarricueta

    Llico post 27F: La comunidad invisibilizada en la reconstruccin de su hbitat residencial

    por Walter A. Imilan & Xenia Fuster

    Terremoto y territorio en Chile (ensayo)por Daniel Flores Cceres

    Nuevas configuraciones del espacio que obligan a repensar el Estado y la poltica

    por Mnica Vargas Aguirre

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    LE

    MONDEdiplomatique

    Una publicacin de

    Mnica Vargas Aguirre, Ivo Gasic Klett, Jorge Inzulza Contardo, Ricardo Tapia Zarricueta,

    Walter A. Imilan, Xenia Fuster y Daniel Flores Cceres

    tica, poder y territorio

    editorial an creemos en los Sueos

  • Agradecemos la colaboracin prestada por el Doctorado en Ciencias Sociales de la Universidad de Chile; el proyecto MECESUP UCH1008 del MINEDUC; La Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile; el Instituto de la Vivienda de la Universidad de Chile; y al equipo de Le Monde Diplomatique, sin la cual este proyecto no habra sido posible.

    2014, Editorial An creemos en los sueos

    La editorial An creemos en los sueos publica la edicin chilena de Le Monde Diplomatique.Director: Vctor Hugo de la Fuente

    Suscripciones y venta de ejemplares:San Antonio 434 Local 14 - Santiago.Telfono: (56 2) 664 20 50Fax: (56 2) 638 17 23E-mail: [email protected]w.lemondediplomatique.cl

    Diseo: Cristin EscobarCopyright 2013 Editorial An Creemos En Los Sueos. ISBN: 978-956-340-052-6

  • NDICE

    tica, poder y territoriopor Mnica Vargas Aguirre e Ivo Gasic Klett 5

    Gentrificacin contempornea: poder de uso o abuso de poder?por Jorge Inzulza Contardo 11

    Algunos grandes dilemas-desafos urbano habitacionales en Chilepor Ricardo Tapia Zarricueta 23

    Llico post 27F: La comunidad invisibilizada en la reconstruccin de su hbitat residencialpor Walter A. Imilan & Xenia Fuster 33

    Terremoto y territorio en Chile (ensayo)por Daniel Flores Cceres 47

    Nuevas configuraciones del espacio que obligan a repensar el Estado y la polticapor Mnica Alejandra Vargas Aguirre 59

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    tica, poder y territoriopor Mnica Vargas Aguirre * e Ivo Gasic Klett**

    *Sociloga Universidad de Chile, Trabajadora Social UV, Diplomada en Negociacin y Resolucin de Conflictos Poltico Internacionales Universidad Javeriana de Colombia, Diplomada en Ciencia Poltica (UCH) Magister en Asentamientos Humanos y Medio Ambiente Pontificia Universidad Catlica de Chile, Magister en Ciencia Poltica (UAHC) Doctorante en Ciencias Sociales Universidad de Chile.**Gegrafo Universidad de Chile, actualmente cursando Magister en Desarrollo Urbano en la Pontificia Universidad Catlica de Chile.

    Es indudable que el escenario poltico chileno se ha modifi-cado bastante en el ltimo tiempo, la ciudadana est dejando atrs una dinmica marcada por la dictadura y sus fantasmas, y ha pasado a posicionarse otra vez protagnica de sus desti-nos, presionando a la institucionalidad para que se adecue a este nuevo contexto. Los conflictos ambientales, los problemas derivados del terremoto del 2010, la emergencia de los movi-mientos estudiantiles, los conflictos locales, la intensificacin de las demandas del pueblo mapuche, sumados a la absten-cin electoral han marcado la pauta. Uno de los elementos relevantes y novedosos de este nuevo escenario es la expresin marcadamente territorial que han tenido estos fenmenos. As, si bien ha habido demandas con carcter nacional como las estudiantiles, su expresin concreta se ha traducido en inicia-tivas frecuentemente territoriales, en donde la escala barrial, comunal y algunas veces regional toma una relevancia antes no vista. La ciudadana enfrenta los conflictos descentralizada-mente y si bien en algunos casos existe coordinacin nacional, tambin hay independencia en la toma de decisiones, es decir, cada territorio los aborda ponindole un sello identitario pro-pio. Cuando nos referimos a la condicin territorial, estamos sosteniendo que se han abierto puertas para la emergencia de procesos de politizacin situados territorialmente, enten-diendo territorio como la espacialidad de la poltica y las rela-

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    ciones de poder (Gallestegui y Galea, 2010 (1), con un claro dnde, posible de localizar en el mapa de la realidad chilena.

    Sumado a lo territorial este nuevo contexto est caracteri-zado por la integralidad de las demandas y la dificultad para abordarlas sectorizadamente (separando entre s las reivin-dicaciones por educacin, vivienda, salud, empleo, etc.). El nuevo escenario nos pone ante diversas totalidades asociadas a espacios definidos, frente a las cuales la estandarizacin y fragmentacin de las respuestas resulta inadecuada. Lo ante-rior deja en una posicin problemtica a los partidos pol-ticos y al Estado dado que sus actuales estructuras no son lo suficientemente dinmicas como para desarrollar las herra-mientas que permitan abordar apropiadamente los conflictos, haciendo necesario reflexionar sobre estos hechos.

    Las demandas territoriales que han emergido en el ltimo tiempo, a su vez, son la manifestacin concreta de la bsqueda de reconocimiento de las comunidades y sus determinaciones sobre el deber ser del espacio definido como propio. Se trata de SU LUGAR, SU HABITAT, como expresin de dotacin de sentido pero tambin de apropiacin, ya que no solo el Esta-do de Chile tiene un territorio definido en la Constitucin, sino cada comunidad real, productiva y concreta, tambin tiene su territorio delimitado por las prcticas sociales de sus habitan-tes, coincidentes algunas veces pero no siempre con las delimi-taciones institucionales.

    En el caso, por ejemplo, de las demandas territoriales movi-lizadas con una orientacin regionalista (ej. Aysn, Magalla-nes, Calama, Tocopilla) es posible observar una lucha por ser parte, mediante procesos de aumento de la autonoma regional o local. Entendiendo que el Estado Chileno, unitario y centralizado, vencedor frente a los movimientos federalistas del siglo XIX, se distancia y no da cuenta de las necesidades de la periferia regional y que la regin a su vez demanda cada vez mayor incidencia en la toma de decisiones que afectan la vida de sus habitantes . En el caso de los movimientos socio-ambientales, como MODATIMA(2) y su defensa del agua en la Provincia de Petorca, tambin se revela un fuerte conteni-do territorial en sus demandas, ya que lo que se pone en cues-tin no son solo las externalidades ambientales que generan las empresas extractivas, sino ms bien la lucha por el manejo comunitario y la gestin social de los recursos naturales. En el mbito urbano, si observamos la disputa por la ciudad prota-gonizada por movimientos de pobladores como la Federacin Nacional de Pobladores y el Movimiento de Pobladores en

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    Lucha, es posible comprobar tambin el contenido territorial de base en la lucha por la equidad en la distribucin del suelo urbano en un contexto en donde es el mercado quien asig-na y distribuye los espacios para el asentamiento de viviendas, con la consiguiente segregacin y fragmentacin de la ciudad. Aqu no se trata exclusivamente de la vivienda, ni del trabajo ni la salud, sino que ms bien del modo en como todas estas actividades se asientan en un lugar concreto, en territorios definidos, erigiendo el Derecho a la Ciudad como un dere-cho a participar de la produccin de los espacios urbanos, y de acceder a sus centralidades, como nos recuerda el terico Henri Lefebvre.

    Desde la dictadura hasta hoy estos y otros problemas socia-les han sido abordados desde una perspectiva denominada tcnica olvidando que el tcnico est siempre cruzado por un deber ser, y las apreciaciones de lo bueno y lo malo que orienta su intervencin. Se trata entonces de correr el velo y pasar a lo que est de fondo, es decir, iniciar el debate respec-to a cuestiones esenciales para luego preocuparse de la forma. Invitamos al lector a hacerse preguntas ms que a dar respues-tas, preguntas tales como es correcto que sea el dinero el que defina la localizacin y caractersticas del espacio para habitar? es correcto que se tomen decisiones como el transantiago sin consultar a la ciudadana en los barrios? Ms all de aspectos concretos de financiamiento o implementacin de los proyec-tos se trata de preguntarse por lo bueno y lo bello, por la tica y la esttica del territorio.

    Con estas preguntas de cabecera, este libro de Le Monde Diplomatique no tiene ms ambicin que invitar a la reflexin y presentar una sinptica revisin de ensayos y reflexiones en torno al problema de la trada tica, Poder y Territorio, dado el nfasis de la dimensin territorial en el escenario poltico que se est abriendo en Chile. Escenario que pondr en pri-mer plano a los actores locales y a la capacidad del Estado para negociar y potenciar la resolucin pacfica de conflictos. En el presente nmero destacados acadmicos reflexionan sobre los presentes conflictos y sus abordajes, tocando temas como: el problema del hbitat y los recursos naturales, la reconstruc-cin territorial post-catstrofe 27F desde la institucionialidad y desde los propios actores, la gentrificacin de reas urbanas centrales, y la relacin entre las definiciones de tica y el poder que hay detrs de las intervenciones territoriales.

    Primero, presentamos el artculo de Ricardo Tapia, quien plantea una serie de desafos urbano-habitacionales para la