Te digo adiós

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Selección de poesía del gran José ÁNgel Buessa

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  • Homenaje a Jos ngel Buessa Homenaje a Jos ngel Buessa Homenaje a Jos ngel Buessa Homenaje a Jos ngel Buessa

    el mejor poeta cubanoel mejor poeta cubanoel mejor poeta cubanoel mejor poeta cubano

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    Homenaje a Jos ngel Buessa Homenaje a Jos ngel Buessa Homenaje a Jos ngel Buessa Homenaje a Jos ngel Buessa

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    www.romancenocturno.es.tl

    versogotico@gmail.com

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    Marzo del 2011

    Quito-Ecuador

  • 4

    Aunque mi amor se vaya no has de quedarte sola, pues te dejo el reflejo de la luz que encend: Tu amor es una playa, mi amor es una ola,

    y necesariamente he de volver a ti.

    Jos ngel Buessa

  • 5

    Jos ngel Buessa

    Jos ngel Buessa naci el 2 de septiembre de 1910, en la ciudad de Cruces, (Cuba). Comienza a escribir los primeros versos a los siete aos de edad, en la adolescencia se traslada con su familia a Cienfuegos para continuar con sus estudios secundarios. Este lugar le dejara grandes huellas ms tarde reflejas en sus poemas marcados por una armona entre paisaje y amor. Al terminar el colegio decide viajar a La Habana donde trabaja rodeado de nmeros y cifras, hasta que a los veintids aos (1932) publica su primer libro: La fuga de las horas". Un ao ms tarde aparece Misas paganas con el que alcanza cierto renombre, esto lo anima para dejar su tedioso trabajo y dedicarse de manera profesional a las letras. Se convierte en escritor radial contando con una gran audiencia que deliraba con cada uno de sus poemas. Sus versos son los primeros en aparecer en la televisin cubana en 1961.

  • 6

    Despus de una gran popularidad decide abandonar Cuba y viaja por varios pases hasta que muere en 1982 en Repblica Dominicana.

    Obras

    - La fuga de las horas. - Misas paganas. - Babel. - Canto final. - Oasis. - Muerte diaria. - Cantos de Proteo. - Lamentaciones de Proteo. - Poemas en la arena. - Alegra de Proteo. - Poeta enamorado.

  • 7

    Quizs Quizs Quizs Quizs

    Quizs te diga un da que dej de quererte aunque siga querindote ms all de la muerte y acaso no comprendes que en esta despedida aunque el amor nos une nos separa la vida.

    Quizs te diga un da que se me fue el amor

    y cerrar los ojos para amarte mejor porque el amor nos ciega, pero vivos o muertos

    nuestros ojos cerrados ven ms que estando abiertos.

    Quizs te diga un da que dej de quererte aunque siga querindote ms all de la muerte y acaso no comprendas que en esta despedida

    nos quedaremos juntos para toda la vida.

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    Poema del olvidoPoema del olvidoPoema del olvidoPoema del olvido

    Viendo pasar las nubes fue pasando la vida, y t, como una noche, pasaste por mi hasto. Y se unieron entonces tu corazn y el mo,

    como se van uniendo los bordes de una herida.

    Los ltimos ensueos y las primeras canas entristecen de sombra todas las cosas bellas; y hoy tu vida y mi vida son como las estrellas, pues pueden verse juntas, estando tan lejanas...

    El agua del olvido es un agua maldita

    que siempre da ms sed que la que quita, pero es tan poca cosa lo que debo olvidar...

    Y mirar las nubes sin pensar que te quiero, con el hbito sordo de un viejo marinero

    que an siente, en tierra firme, la ondulacin del mar!

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    Poema de la despedidaPoema de la despedidaPoema de la despedidaPoema de la despedida

    Te digo adis y acaso te quiero todava. Quizs no he de olvidarte, pero te digo adis. No s si me quisiste... No s si te quera... O tal vez nos quisimos demasiado los dos.

    Este cario triste, y apasionado y loco,

    me lo sembr en el alma para quererte a ti. No s si te am mucho... no s si te am poco,

    pero si s que nunca volver a amar as.

    Me queda tu sonrisa dormida en el recuerdo, y el corazn me dice que no te olvidar;

    pero, al quedarme solo, sabiendo que te pierdo, tal vez empiece a amarte como jams te am.

    Te digo adis, y acaso, con esta despedida

    mi ms hermoso sueo muere dentro de m... Pero te digo adis, para toda la vida,

    aunque toda la vida siga pensando en ti.

  • 10

    Tercer poema de la Tercer poema de la Tercer poema de la Tercer poema de la despedidadespedidadespedidadespedida

    Llamarada de ayer, ceniza ahora, ya todo ser en vano,

    como fijar el tiempo en una hora o retener el agua en una mano.

    Ah, pobre amor tardo,

    es tu sombra no ms lo que regresa, porque si el vaso se qued vaco

    nada importa que est sobre la mesa.

    Pero quizs maana, como este gran olvido es tan pequeo, pensar en ti, cerrando una ventana,

    abriendo un libro o recordando un sueo...

    Tu amor ya est en mi olvido, pues, como un rbol en la primavera, si florece despus de haber cado, no retoa despus de ser hoguera;

    pero el alma vaca

    se complace evocando horas felices, porque el rbol da sombra todava, despus que se han secado sus races;

    y una ternura nueva

    me ir naciendo, como el pan del trigo: Pensar en ti una tarde, cuando llueva, o hacer un gesto que aprend contigo.

  • 11

    Y un da indiferente, ya en olvido total sobre mi vida, recordar tus ojos de repente,

    viendo pasar a una desconocida...

  • 12

    Poema de la callePoema de la callePoema de la callePoema de la calle

    Amo esta calle triste y amo sus tristes casas, en las que se entristecen cumpleaos y bodas, porque esta calle triste se alegra cuando pasas,

    t, mujer preferida entre todas.

    Amo esta calle, acaso porque en ella subsiste no s qu somnolencia de arrabal provinciano;

    pero a veces la odio, porque, aunque siempre es triste, me parece ms triste cuando te espero en vano.

    Yo bien s que esta calle nunca podr ser bella, con sus fachadas sucias y sus portales viejos, pero s que es distinta cuando pasas por ella,

    y te miro pasar, desde lejos.

    Por eso amo esta calle de soledad y hasto, que ensancha sus aceras para alejar las casas, mientras te espera en vano mi corazn vaco, que es una calle triste por donde nunca pasas...

  • 13

    El resucitadoEl resucitadoEl resucitadoEl resucitado

    I No, nunca fue lo oscuro tan oscuro. Y est acostado pero no en su lecho.

    Quiere moverse y se lo impide un muro. Un muro en derredor, largo y estrecho.

    Llama, y su voz resuena extraamente, sin que acudan su madre ni su hijo. Y un sbito sudor hiela su frente, Al palpar en su pecho un crucifijo.

    No, no hay duda: Esa sombra que lo aterra

    es sombra de atad bajo la tierra, y no es soando, porque est despierto.

    Y lo aturde un pavor definitivo

    Al comprender que se le dio por muerto y al comprobar que fue enterrado vivo

  • 14

    II

    Pero un da, al abrir la sepultura, se sabra su muerte verdadera.

    Si el atad mostrara la hendidura, de un golpe de su mano en la madera.

    Y al pensar de repente en el maana, piensa tambin enloquecidamente en el espanto de la madre anciana y en el horror del hijo adolescente.

    Y all, en la sombra, sin quejarse en vano

    sin dar un grito, sin alzar la mano, con una abnegacin casi suicida

    cierra los ojos y se queda quieto

    porque as, solo as, ser un secreto su horrible muerte de enterrado en vida.

  • 15

    SoarSoarSoarSoar

    Soar es ver la vida de otro modo,

    y es olvidar un poco lo que realmente es, un sueo es casi nada y ms que todo,

    ms que todo al soarlo... casi nada despus.

    Por eso yo no s si mi sueo es solo un sueo, yo no s si algn da lo tocar mi mano y yo no s,

    ni me importa, si es grande o si es pequeo pero mi sueo es sueo porque lo siento en vano.

  • 16

    Balada del amorBalada del amorBalada del amorBalada del amor

    Qu lstima, muchacha, que no te pueda amar...

    Yo soy rbol seco que slo espera el hacha, y t un arroyo alegre que suea con el mar.

    Yo ech mi red al ro... Se me rompi la red...

    No unas tu vaso lleno con mi vaso vaco, pues si bebo en tu vaso voy a sentir ms sed.

    Se besa por el beso, por amar el amor...

    Ese es tu amor de ahora, pero el amor no es eso; pues slo nace el fruto cuando muere la flor.

    Amar es tan sencillo, tan sin saber por qu...

    Pero as como pierde la moneda su brillo, el alma, poco a poco, va perdiendo su fe.

    Qu lstima, muchacha, que no te pueda amar!...

    Hay velas que se rompen a la primera racha, y hay tantas velas rotas en el fondo del mar!

    Pero aunque toda herida

    deja una cicatriz, no importa la hoja seca de una rama florida,

    si el dolor de esa hoja no llega a la raz.

  • 17

    La vida llama o nieva, es un molino que

    va moliendo en sus aspas el viento que lo mueve, triturando el recuerdo de lo que ya se fue...

    Ya lo mo fue mo

    y ahora voy al azar... Si una rosa es ms bella mojada al roco, el golpe de la lluvia la puede deshojar...

    Tuve un amor cobarde. Lo tuve y lo perd...

    Para tu amor temprano ya es demasiado tarde, porque en mi alma anochece lo que amanece en ti.

    El viento hincha la vela, pero la deshilacha,

    y el agua de los ros se hace amarga en el mar... Qu lstima muchacha, que no te pueda amar!

  • 18

    La fuga infinitaLa fuga infinitaLa fuga infinitaLa fuga infinita

    Se fue mi niez... Batiendo sus alas de rosa parti...

    Le rogu, llorando: Vuelve a mi otra