Susana Villalba

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    17-Jul-2015
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Susana Villalba, Matar un animal

Fotografa de Katarzyna Widmanska

Ests cayendo como si el mundo fuera de agua en el fondo una ballena en susueo mamfero. Una madre inmensa y movediza te traga sin decir esta boca es ma, esta es mi casa, con su voz de sal que se disuelve o se derrama en un reloj donde el arriba y el abajo se confunden. Ests cayendo muy alto. Un desmoronamiento en la piel de la culebra, hay historias que te pesan sin haberlas vivido. Ests lejos de tu casa que no es sta. Tratando de errar todo camino, llegar hasta un desierto donde escuchar tu corazn. Y an la luna te sostiene por un pelo. Ests flotando como si cayeras si el agua te soltara. El fondo es infinito, no hay cada que detenga la cada. Tiendo la mano pero ests cayendo en otro lado. Pero yo tambin estoy

cayendo. Tiendo mi corazn vaco de recuerdos y no es cierto que se pueda empezar como si nada hubiera sucedido. Como un animal mojado tiendo mi corazn al sol, llovi tanto que no s dnde ests. Pasan maderas, gatos muertos, carteles como restos de un mundo que finga estar en orden. No hay arriba ni abajo, vas como un sonmbulo que al tropezar camina por el borde de un sueo. So que el amor era sencillo, so que algo dejaba de moverse alguna vez por un minuto entero. Que haba un sitio para cada cosa que levanta una casa, las llaves, la silla est quemndose otra vez, otra vez estaba distrada, como siempre. Te ofrezco el corazn como un lugar donde pasar la noche. Pero la nieve es una tentacin, caer hasta que sea un manto el fro, hasta que no haya nada que perder. Tambin la nieve cambia, ests cayendo en la ilusin de redimir con cada paso el paso dado. Ests ante una puerta que golpea el viento. Llegan los restos de un naufragio que el agua trae hasta mi casa. Ests a la deriva y yo como muy lejos te grito cuando el agua tira hacia adentro hay que hacerse a un costado de la corriente. Te veo por momentos emerger y hasta te veo saludarme, como si fuera un juego de equilibrio. Es tu manera de que algo quede fijo, yo, por ejemplo, en el sitio de la espera. Te sumergs sabiendo en qu lugar est la playa como una madre de oros infinitos, como una leona en su mirada mansa pero atenta sostiene el universo. No me creas si no te pido nada. Ests cayendo y en silencio peds que no te tenga en cuenta, sera un peso ms. Tiendo mi mano y toco agua. Me tiendo, estoy cansada, la canilla pierde, prometiste arreglarla pero hablabas de una casa imaginaria que siempre est cayendo en tu memoria. Estoy cansada de palabras que no sirven para que me entiendas. Estoy cansada de tus silencios, yo tambin estoy triste a veces, yo tampoco s cmo salir. Tiendo la mano para no caer pero ests detrs de un vidrio, no escucho qu grits, a quin, el agua borra tus rasgos, no s quin sos.

Pero tiendo la mano y te reconozco como un ciego, como un perro reconoce su casa por el olor, por el vaco que la circunda. Porque tiendo la mano imantada encuentra tu mano, en la multitud me est buscando. Me est buscando all donde no estoy. Me tiendo en la cama, hace fro, yo tampoco tengo dinero, la gata pregunta por vos, le digo en cualquier momento cae, en cualquier momento cae por ac. Cas sobre m como un gato cae sobre su sombra sin saber si es una vbora o el viento agita el pasto. No s si hay cascabeles en este pas, no viv en el campo como vos, yo tampoco tengo todas las respuestas. Voy por la casa tendiendo la mano, tocando cosas, pero las cosas no me agarran ni responde su quietud por qu todo se mueve. Tiendo la mano hacia el telfono. Ests cayendo como si quisieras dominar el vaco. Como quien encuentra la cuerda de un funmbulo, a mitad de camino pregunta qu hago aqu. O cmo hasta ahora no ca o qu mano me solt de pronto. Estamos sujetos a la realidad por un hilo delgado, me sorprende, una opinin comn construye el mundo, me sorprende que exista todava si no nos entendemos vos y yo. Estoy cayendo otra vez en conjurar la ausencia con palabras. Estoy cayendo en la trampa que me tiende tu fuga, me vuelvo un cazador de imgenes y no quiero perder toda esperanza. Soy yo te acords? La que est cansada pero se levanta. La gata tambin se levanta, me sigue a todas partes como en mi casa no sabs dnde ponerte. Te ofrezco mi silla quemada, mi mquina de escribir. Pero no hay dnde recibir. En el corazn deshabitado nadie escucha, nadie escucha que estoy golpeando la puerta, dejame entrar, ests durmiendo en el suelo, ests soando y cres que ests cayendo. Dejame entrar, soy yo, la que tiene miedo de la ausencia.

Mi corazn tambin fue abandonado, yo tambin abandon mi corazn alguna vez. Dejame salir, estoy encerrada en una cita, y soy la que tiene miedo del encierro, te acords? Llaman las amigas pero estoy cayendo en la trampa de la espera, ya no s qu quera yo. Porque soy yo todava, la que llega siempre a casa como despus de un largo viaje y encuentra que la casa se mueve como un barco. Pas la tarde, agazapada en su silencio, como vos, la gata ve las cosas de otra forma. Tiendo la mano hacia el reloj, ya no te espero, caigo en otra trampa. Te espero en un lugar que no existe. Soy yo la que no llega a comprender que se vaca lo lleno y viceversa. Cas como el cangrejo en un caracol vaco. Como cae un caballo celoso de su sombra, La luna estaba demasiado alta. La ballena suea con el hijo que pueda separar la tierra en dos cuando camina. Tiendo la mano y slo encuentro algas, minutos que se escurren lamentos del agua que es el alma del mundo.

Soy yo la que lleva un cartel de aqu se escucha y todo el que ha perdido el corazn, como si fuera un caracol que canta me lo tiende. Menos vos. Lo que une a dos personas ms tarde las separa. No me imagines quieta en un lugar, no me imagines, soy yo. No s si ests cayendo o ascendiendo en un camino en el que es necesario despojarse. Pero ests como arrancado del jardn de tu casa, trasplantado en m. Como si no tuvieras manos ni pies sino races. Pero en el agua. Soy yo, el fuego que no viste todava. Y nunca he visto un fuego sobre el agua.

Susana Villalba (Buenos Aires, Argentina, 1957)de Matar a un animal, 1995

Curandera Ediciones presenta: MATAR UN ANIMAL (Susana Villalba) Reedicin del libro + CD

La editorial Curandera invita este viernes a la presentacin de MATAR UN ANIMAL, reedicin de un texto de culto escrito en la dcada del 90 por la poeta SUSANA VILLALBA, referente de la poesa argentina y latinoamericana contempornea, reciente ganadora de la Beca Guggenheim en Poesa. El libro viene acompaado por un CD que incluye una entrevista a Susana Villalba y poemas del libro en su voz. Ella misma leer sus textos en vivo esa noche.Ser este viernes 2 de septiembre en Acevedo 1031, entre Jufr y Lerma, Palermo, Ciudad de Buenos Aires, a las 20 hs. Habr poesa, brindis y festejo.

Tiendo la mano hacia el reloj, ya no te espero, caigo en otra trampa. Te espero en un lugar que no existe. Soy yo la que no llega a comprender que se vaca

lo lleno y viceversa. Cas como el cangrejo en un caracol vaco. Como cae un caballo celoso de su sombra, La luna estaba demasiado alta. La ballena suea con el hijo que pueda separar la tierra en dos cuando camina. Tiendo la mano y slo encuentro algas, minutos que se escurren lamentos del agua que es el alma del mundo. Soy yo la que lleva un cartel de aqu se escucha y todo el que ha perdido el corazn, como si fuera un caracol que canta me lo tiende. Menos vos.Fragmento de Matar un animal, de Susana Villalba.

Presentacin de Matar un animal- Lectura de Susana Villalba_0001.wmvhttp://www.youtube.com/watch?v=PCzQTE2j-ds

martes 3 de mayo de 2011Susana Villalba, un poema

La pantera . Matar al animal requiere un animal sin sombra. Vas caminando por un monte o te parece, no sabs dnde ests; cres que lo sabas cuando llegaste. Ese negro bien puede ser una pantera o mujer, no te das cuenta. La mirada salvaje te gusta, no, te calienta. No, te mira como quien no comprende dnde est. Ya ests perdida, tendras que llevarla a tu casa pero sabs como termina: un animal herido siempre ataca. Tendras que matarla, ahora, antes de que sea tarde o por piedad. Pero esa mirada es una trampa, si es pantera sabe matar mejor que vos. Nadie sabe tu nombre

aqu y ahora l o mujer te da la espalda. Penss en un Remington liviano de distancia corta. Pero nadie escuchara, Red Hot los distrae, a vos tambin. Y no se mata por la espalda, lo viste en las pelculas o cres en eso. Matar es otra cosa. Ahora te mira y ya sabs, vas a llevarla a tu casa. Est tocada por la gracia, est a la vista o vos lo ves, no ests segura, o tiene algo que cres comprender. Y sin embargo sabs cmo termina: no sabs cmo te hiri si te quera. No quers acercarte, te mira como miran los gatos cerrando los ojos. Es un hombre por la manera de fumar, se apoya en la barra frente a vos, los dos estn perdidos. Penss en el Remington nunca tuviste uno. Matar es otra cosa. Nadie puede comprenderlo, el negro tampoco pero ve que tens un cigarrillo en la mano

y otro ardiendo en el cenicero; se acerca y lo fuma. Ests perdida, cres saber cmo termina y volvs a equivocarte, apaga el cigarrillo y se va. Ahora nadie se parece a tu deseo. Y es que no se pareca. Una pantera perdida en su memoria o forma de mirar o lo que fuera que no vas a saber. Toms un taxi pensando demasiada belleza no es el mvil, es la coartada. Para matar una pantera hay que cerrar los ojos. . . Susana Villalba (1957, Buenos Aires), de Matar a un animal. Libros publicados: Oficiantede sombras, 1982. Clnica de muecas, 1986. Susy, secretos del corazn, 1989. Matar a un animal, 1997. Plegarias, 2004.

Publicado por Agustina en 13:20http://elhuesodelapalabra.blogspot.com/2011/05/susana-villalba-un-poema.html

Madera - Susana Villalba

En la pasin el fro llega a ser fuego. Hay ese instinto fatal de amar en otro lo que se odia en uno: el otro que ha quedado como una sensacin de cometer distancia. No hay fuego sino ese solo fuego alimentado como lejos del propio corazn que