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  • Buenos Aires, mircoles 15 de mayo de 2013 / N 42

    ARTE Y EMPLEOLas produccionesaudiovisuales con

    financiamiento pblico ya generaron 15.000 puestos de trabajo.

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    Su Santidad ha criticado la bsqueda del beneficio egosta ms all de la justicia social. En nuestro pas esto se traduce en empresarios y estados que generen ocupacin con ingresos decentes.

    El Papa y los salarios

    En los ltimos nueve aos la actividad laboral en nios descendi un 66 por ciento. Para la Comisin Nacional de Erradicacin del Trabajo

    Infantil la baja se debe a varios factores, pero seala la penalizacin como una de

    sus principales causas.

    Menos niosexplotados

    Cada vez con ms frecuencia las obras sociales argentinas desarrollan prestaciones propias de excelencia y calidad con las queabordan la problemtica de la salud.

    Medicinade calidad

    LOS TRABAJADORES YLA EDUCACION POPULAR

    El Sindicato Argentino de Docentes Privados se anima a plantear un tema fundamental en toda Amrica Latina: profundizar la inclusin social a partir de discutir otra concepcin pedaggica.

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  • PAG. 2 - TRABAJO ARGENTINO y SEGURIDAD SOCIAL Buenos Aires, mircoles 15 de mayo de 2013 / N 42

    EDITORIALPor Jos Luis RABOY

    En la edicin del 1 de mayo pasado, Crnica dedic un espacio importante a las palabras del papa Francisco en la tradicional audiencia de los mircoles, en la que enfatiz: "Pido a todos, en la medida de sus responsabilidades, que se esfuercen por crear puestos de trabajo y esperanzas para la gente".

    El Sumo Pontfice acenta este pedido fundamentalmente en Europa, en donde se padece hoy una desocupacin que ronda el 25% de la poblacin trabajadora, ya que en la Argentina esos ndices son los ms bajos de la historia.

    Pero otras palabras crticas de Su Santidad s son aplicables a nuestro pas:

    Debemos evitar la concepcin economi-cista de la sociedad que busca el benefi-cio egosta ms all de los parmetros de la justicia social. Es bueno recordar que en 1989, cuando cay el rgimen comu-nista en el mundo, el papa Juan Pablo II nos alertaba sobre lo que, a su entender, era una premisa bsica: El capitalismo salvaje es tan inconveniente para los pueblos como el comunismo. Y en vista de que 25 aos despus, un nuevo lder de la Iglesia nos remarca lo mismo, debe-mos preocuparnos.

    Es cierto que en nuestro pas la desocupacin es baja. Pero no menos cierto es que la inflacin degrada el

    salario en forma continua desde hace ya varios aos. Paritarias de por medio, los aumentos salariales han paliado parcial-mente esta desvalorizacin de los ingre-sos, pero en las discusiones por ingresos nos hallamos con un problema nuevo: las empresas y el Estado dicen que no pueden aumentar los salarios como aument la inflacin el ltimo ao. Los casos ms conocidos son los docentes de la provincia de Buenos Aires y el trans-porte de micros de larga distancia.

    Mientras la economa creca sin proble-mas, los empleadores estaban dispues-tos a ceder una parte de sus ganancias a los trabajadores. Pero cuando la situacin

    econmica est con problemas, lo prime-ro que proponen es ajustar por lo ms dbil: el trabajador y su familia. Ante esto, el Papa sostiene: "La dignidad no la da el poder, el dinero, ni la cultura. La dignidad la da el trabajo digno.

    Seores empresarios: un pas con justicia distributiva no solo es necesario por razones de humanidad. Es tambin la nica forma de mantener alto el consumo, y por lo tanto las ventas de lo que ustedes producen y ofrecen al mercado.

    Como dijo en una oportunidad la Presi-denta: No les pido a los empresarios que sean buenos. Solo que creen empleo decente con buenos salarios.

    EL PAPA Y LOS SALARIOS ARGENTINOS

    A lo largo del tiempo, sobre todo a partir de la desregulacin de la medicina que se produjo en la dcada de los 90, en la sociedad se instal un prejuicio con respecto a las posibilidades reales de acceso a distintos centros sanitarios recono-cidos del pas. La idea de que solo aquellos que estuvieran cubiertos por la medicina privada o que contaran con un importante poder adquisitivo podran ser atendidos en estos espacios, comenz a impactar en el nmero de afiliados -y por lo tanto de recursos- de las obras sociales que, sin embargo, siempre garantizaron prestaciones de primer nivel para sus beneficiarios.

    En trminos generales, cuando se habla de instituciones de excelen-cia, de inmediato se consideran aspectos como la infraestructura, la tecnologa aplicada y la calidad profesional, por lo que se asocia a entidades como los hospitales Alemn, Italiano y Britnico, el Mater Dei, el Fleni o el Cemic. La mayora de estos lugares, a los que

    muchas veces se considera inaccesi-bles, se caracterizan por ser organi-zaciones civiles sin fines de lucro, por lo cual, al firmar convenios con distintas obras sociales, tambin atienden a los trabajadores y sus familias.

    La instalacin del mito se produce de la mano de que dentro de lo que es la medicina prepaga existe mucho marketing y diversos centros pretenden diferenciar el negocio de la salud prepaga. No obstante, la verdad es que muchos de ellos pertenecen a las mismas obras sociales y son igual de importantes o en algunos casos mejores, ya que poseen alta tecnologa y planteles profesionales con muy alto grado de formacin.

    En este escenario, si un trabajador requiere una asistencia especial, como puede ocurrir en caso de una ciruga de alta complejidad o en un trasplante, las obras sociales envan a sus afiliados a esos lugares, sin reparar en gastos y con el objetivo de que reciban la mejor atencin.

    Cabe sealar que, por los grandes costos que demandan las prestacio-nes en esos centros de excelencia, solo se puede recurrir a estos sitios cuando la necesidad mdica de un paciente lo requiere. Por este motivo, muchas obras sociales cuentan con sus propios estableci-mientos equipados con tecnologa de punta, que garantizan una atencin de primer nivel para los pacientes.

    A modo de ejemplo, el gremio de los Obreros de la Construccin tiene un sanatorio modelo en la ciudad de Buenos Aires; al mismo tiempo que Forjar Salud, de los trabajadores metalrgicos, cuenta con varios centros y policlnicos distribuidos en todo el pas, cuyo denominador comn es la calidad. Una situacin similar se da con Camioneros, que posee un sanatorio de lujo en La Matanza y con los trabajadores civiles de la Nacin, que disponen del Sanatorio Anchorena.

    A lo largo y ancho del pas existen distintas muestras de cmo los sindicatos aseguran a sus beneficia-

    rios la salud, tanto mediante los convenios firmados con institucio-nes de renombre como a travs de sus propios centros. Por este motivo, las obras sociales se consti-tuyen como patrimonio de los trabajadores y estn al servicio de la seguridad social, priorizando la atencin y contencin de sus afiliados.

    EL ACCESO A LA MEDICINA DE CALIDADEl mito de que solo la atencin prepaga o privada garantiza servicios de primer nivel queda desterrado al analizar las prestaciones que brindan los sindicatos. La excelencia y la tecnologa son las claves a travs de las cuales los gremios abordan la salud.

    CONTENCION. El mejor equipamiento para cuidar a los beneficiarios.

    EQUIPO. Las obras sociales garantizan el profesionalismo. TECNOLOGIA. Prestaciones de ltima generacin.

    La Asociacin Civil de Activida-des Mdicas Integrales (Acami) concentra importantes centros de medicina de excelencia. Algunas de estas entidades pertenecen a comunidades extranjeras y otras son de origen religioso. Muchos de estos centros atienden a obras sociales de direccin de empresas o de origen sindical. En el listado podemos hallar el Hospital Italiano y el Alemn, que se distinguen por los trasplantes y por las cirugas de alta comple-jidad y el centro oncolgico. Tambin el Fleni, destacado por el tratamiento de rehabilitacin neurolgica y el Mater Dei, identificado como espacio dedicado a la maternidad. Tambin se suman otras instituciones como por ejemplo el Hospital Britnico, el Sanato-rio San Jos, el Centro de Rehabilitacin San Juan de Dios, el Hospital Austral, el Cemic y la Clnica San Camilo. Como se ve, mucha calidad para los trabajadores.

    CENTROS

  • TRABAJO ARGENTINO y SEGURIDAD SOCIAL - PAG. 3Buenos Aires, mircoles 15 de mayo de 2013 / N 42

    Hace unos das se llev a cabo el Seminario Latinoa-mericano Educacin Popular e Integracin Regional, un encuentro organizado por el Sindicato Argentino de Docentes Privados (Sadop) y la Federacin Latinoamerica-na de Trabajadores de la Educacin y la Cultura (FLATEC).

    Lo abri el secretario general de Sadop, Mario Almirn, quien alert en la apertura: Lo que se procura con este debate es promover una valoracin crtica del momento histrico que vive

    Amrica Latina y su situacin educativa, en especial la de la gestin privada.

    Sostener esta discusin desde las filas mismas de los trabajadores es una misin que debera repetirse en toda Amrica Latina. El debate sobre el rol de la educacin popular en clave de perspec-tiva institucional y los

    desafos que presenta se torna imprescindible.

    El encuentro afianz entre los trabajadores de la educa-cin la idea de que el sujeto popular es fundamental

    como perspectiva y que el eje en lo institucional debe ser el proyecto colectivo comparti-do. La importancia de la integracin regional para los trabajadores y la pedagoga crtica como el modelo que mejor representa y transmite esos procesos es la etapa que se debe profundizar entre los trabajadores argentinos.

    Mario Morant, secretario de Relaciones Internaciona-les de la Flatec y de Sadop afirm: No alcanza con que los gremios reclamen reivin-dicaciones salariales sino que es importante que se involu-cren y contribuyan con la idea de una sociedad construida sobre la base de la educacin y el trabajo.

    Emiliano Liu, integrante