SOLAMENTE por GRACIA (Charles Spurgeon)

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"Cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia" (Romanos 5:20)

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  • 1. Solamente Por Graciandice:1. DIOS JUSTIFICA A LOS IMPIOS2. DIOS ES EL QUE JUSTIFICA3. JUSTO Y JUSTIFICADOR4. SALVACIN DE PECAR5. POR GRACIA MEDIANTE LA FE6. QUE ES LA FE?7. CMO SE PUEDE ACLARAR LA FE?8. POR QU NOS SALVAMOS POR LA FE?9. HAY DE MI! NADA PUEDO HACER10. AUMENTO DE FE11. LA REGENERACIN Y EL ESPRITU SANTO12. MI REDENTOR VIVE13. SIN ARREPENTIMIENTO, SIN PERDN14. CMO SE DA EL ARREPENTIMIENTO15. EL TEMOR DE CAER16. CONFIRMACIN17. POR QU PERSEVERAN LOS SANTOS?18. CONCLUSIN
  • 2. 1DIOS JUSTIFICA A LOS IMPIOS Atencin a este breve discurso. Hallars el texto en la Epstola a los Romanos 4:5: Al que no obra, pero cree en aquel que justifica al impo, su fe le es contada por justicia. Te llamo la atencin a las palabras: Aquel que justifica al impo. Estas palabras meparecen muy maravillosas. No te sorprende el que haya tal expresin en la Sagrada Biblia comoesta: Aquel que justifica al impo? He odo que los que odian las doctrinas de la cruz, acusande injusto a Dios por salvar a los impos y recibir al ms vil de los pecadores. Mas he aqu, comola misma Escritura acepta la acusacin y lo declara francamente. Por boca del apstol Pablo, porla inspiracin del Espritu Santo, consta el calificativo de Aquel que justifica al impo Eljustifica a los injustos, perdona a los que merecen castigo y favorece a los que no merecen favoralguno. No habas pensado siempre que la salvacin era para los buenos, y que la gracia de Diosera para los justos y santos, libres del pecado? Te haba cado bien en la mente, sin duda, que sifueras bueno, Dios te recompensara, y has pensado que no siendo digno, nunca podras disfrutarde sus favores. Por tanto te debe sorprender la lectura de un texto como este: Aquel que justificaal impo. No me extraa que te sorprendas, pues con toda mi familiaridad con la gracia divina noceso de maravillarme de este texto. Suena muy sorprendente, verdad, el que fuera posible deque todo un Dios Santo, justificara a una persona impa? Segn la natural lealtad de nuestrocorazn, estamos hablando siempre de nuestra propia bondad y nuestros mritos, tenazmenteapegados a la idea de que debe haber algo bueno en nosotros para merecer que Dios se ocupe denuestras personas. Pero Dios que bien conoce todos nuestros engaos, sabe que no hay bondadninguna en nosotros y declara que no hay justo ni aun uno (Rom.3:10). El sabe que todasnuestras justicias son como trapos de inmundicia (Isa.64:6); y por lo mismo el Seor Jess novino al mundo para buscar bondad y justicia para entregrselas a las personas que carecan deellas. No vino porque ramos justos, sino para hacernos justos, justificando al impo. Presentndose el abogado ante el tribunal, si es persona honrada, desea defender alinocente, justificndole de todo lo que falsamente se le imputa. El objeto del defensor debe ser lajustificacin del inocente y no encubrir al culpable. Tal milagro est reservado para el Seornicamente. Dios, el Soberano infinitamente justo, sabe que en toda la tierra no hay un justoalguien que haga bien y no peque; y por lo mismo en la Soberana infinita de su naturaleza divinay en el esplendor de su amor maravilloso. El emprende la obra, no tanto de justificar al justocuanto de justificar al impo. Dios ha ideado maneras y medios de presentar delante de si alimpo justamente aceptable; ha concebido un plan mediante el cual puede, en justicia perfecta,tratar al culpable, como si siempre hubiera vivido libre de ofensa; s, tratarle como si fuera deltodo libre de pecado. El justifica al impo. Jesucristo vino al mundo para salvar a los pecadores. Esto es cosa sorprendente; cosamaravillosa especialmente para los que disfrutan de ella. Se que para mi, hasta el da de hoy, staes la maravilla ms grande que he conocido, a saber que me justificase a mi. Aparte de su amor
  • 3. inmenso, me siento indigno, corrompido, un conjunto de miseria y pecado. No obstante, se porcerteza plena que por fe soy justificado mediante los mritos de Cristo, y tratado como si fueraperfectamente justo, hecho heredero de Dios y coheredero de Cristo, todo a pesar decorresponderme, por naturaleza, el lugar del primero de los pecadores. Yo, del todo indigno, soytratado como si fuera digno. Se me ama con tanto amor como si siempre hubiera sido piadoso,siendo as que antes era un pecador. Quin no se maravilla de esto? La gratitud por tal favor sereviste de admiracin indecible. Siendo esto tan admirable, deseo que tomes nota de cun accesible esto hace el evangeliopara ti y para m. Si Dios justifica al impo, entonces, querido amigo, te puede justificar a ti. Noes esta precisamente la persona que eres? Si hasta hoy vives inconverso, te cuadra perfectamentela palabra; pues has vivido sin Dios, siendo lo contrario a piadoso o temeroso de Dios; en unapalabra, has sido y eres impo. Acaso ni has frecuentado los cultos en el da domingo, has vividosin respetar el da del Seor, ni su iglesia, ni su Palabra, lo que prueba que has sido impo. Peortodava, quiz has procurado poner en duda su existencia, y esto hasta el punto de declarar tusdudas. Habitante de esta tierra hermosa, llena de seales de la presencia de Dios, has persistidoen cerrar los ojos a las pruebas palpables de su poder y Divinidad. Cierto, has vivido como si noexistiera Dios. Y gran placer te hubiera proporcionado el poder probar para ti mismosatisfactoriamente la idea de que no hay Dios. Tal vez has vivido ya muchos aos en este estadode nimo, de manera que ya ests bien afirmado en tus caminos, y sin embargo, Dios no est enninguno de ellos. Si te llamaran impo te cuadrara este nombre tan bien como si al mar se lellamara agua salada, verdad? Acaso eres persona de otra categora, pues has cumplido con todaslas exterioridades de la religin. Sin embargo, de corazn nada has hecho, y as en realidad hasvivido impo. Te has relacionado con el pueblo de Dios, pero nunca te has encontrado a lmismo. Has cantado en el coro, pero no has alabado al Seor en el alma. Has vivido sin amar, decorazn, a Dios y sin respetar sus mandamientos. Sea como fuere, t eres precisamente lapersona, a la cual este evangelio se proclama: esta buena nueva que nos asegura que Diosjustifica al impo. Maravilloso es y felizmente te sirve al caso. Te cuadra perfectamente. Verdadque si? Cunto deseo que lo aceptaras! Si eres persona de sentido comn, notars lo maravillosode la gracia Divina anticipndose a las necesidades de personas como t, y dirs entre ti:Justificar al impo! Pues entonces, por qu no ser yo justificado, y justificado ahora mismo? Toma nota, por otra parte, del hecho de que esto debe ser as: a saber, que la salvacin deDios debe ser cosa para los que no la merecen ni estn preparados para recibirla. Es natural queconste la afirmacin del texto en la Biblia; porque, apreciado amigo, slo necesita ser justificadoquien carezca de justicia propia. Si alguno de mis lectores fuese persona absolutamente justa, nonecesitara ser justificada. Pues t que sientes que cumples bien todo deber y por poco haces alcielo deudor a ti por tanta bondad, para qu necesitas t misericordia, ni Salvador alguno? Paraqu necesitas t justificacin? Estars ya cansado de esta lectura, pues no te interesa el asunto. Si alguno de ustedes se rodea de aires tan legalistas, esccheme un momento. Tan ciertocomo que vives, te encaminas hacia la perdicin. Ustedes, justos, rodeados de justicia propia, oviven engaados o son engaadores; porque dice la Sagrada Escritura que no puede mentir, y lodice claramente: No hay justo, ni aun uno. De todos modos, no tengo evangelio alguno, ni unapalabra para los rodeados de justicia propia, Jesucristo mismo declaraba que no haba venidopara llamar a los justos, y no voy a hacer lo que l no haca. Pues si les llamara, no vendran; y
  • 4. por lo mismo no los llamar bajo este punto de vista. Al contrario, les suplico que contemplen sujusticia propia hasta descubrir lo falsa que es. Ni la mitad de la fuerza de una telaraa tiene.Deschenla! Aljense de la misma! Las nicas personas que necesitan justificacin son las que reconocen que no son justas.Ellas sienten la necesidad de que se haga algo para que sean justas ante el tribunal de Dios.Podemos tener la seguridad de que Dios no hace nada fuera de lo necesario. La Sabidura infinitanunca hace lo intil. Jess nunca emprende lo superfluo. Hacer justo a quien ya es justo no esobra de Dios, tal cosa es una insensatez. Justificar al impo es un milagro digno de Dios.Ciertamente as es. Escuchen ahora. Si en alguna parte del mundo un mdico descubre remedios eficaces ypreciosos, a quin a de servir el mdico? A gente de buena salud? Claro que no, colquesele enun lugar sin enfermos, y se sentir fuera de lugar. All sobra su presencia. Los sanos nonecesitan mdico sino los enfermos (Marc.2:17), dice el Seor. No es igualmente cierto quelos grandes remedios de gracia y redencin son para las almas enfermas? No sirven para lasalmas sanas, porque les son remedios innecesarios. Si tu, querido amigo, te sientesespiritualmente enfermo, para ti ha venido el gran Mdico al mundo. Si a causa del pecado tesientes completamente perdido, eres la misma persona comprendida en el plan de salvacin porgracia. Afirmo que el Seor del amor eterno tuvo a la vista personas como tu al armonizar elsistema de la salvacin por pura gracia. Supongamos que una persona generosa resolviera entresi que perdonara a todos sus deudores; claro que esto solo podra hacerse respecto a los querealmente le fueran deudores. Uno le debe mil pesos; otro le debe cincuenta pesos; a cada cualtocara tan solo conseguir la firma que cancelara las cuentas. Pero la persona ms generosa delmundo no podra perdonar las deudas de personas que n