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Sobre Corrupcion Pucp Puntoedu

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  • Ao 7 N 231 Del 14 al 20 de noviembre del 2011

    puntoedu@pucp.edu.peDistribucin gratuita

    Publicacin de laPontifi cia Universidad Catlica del Per

    Vive la Catlica!

    GABRIEL ALAYZA

    Tendencias: los covers nos inva-den. Msica:

    nuevo videoclip de Caroline Cruz. Colquia-te: tres coloquios se presentan esta se-mana. Vida estudiantil: V Feria Vocacional de Humanidades. Convoca-toria: Educacin abre sus puertas. En el campus: objetos recu-perados. Agenda: ex-posicin Ficciones Asiticas.

    +Q

    Bienvenido, TinkuyLa semana pasada se inaugur Tinkuy. Con pocos das funcionando, este edifi cio ya se consolida como tu punto de encuentro. [Pg. 8-9]

    Premio SouthernEl reconocido poeta Antonio Cisneros se hizo merecedor de la medalla Jos de la Riva-Agero y Osma a la Creatividad Humana. [Pg. 7]

    .eduwww.pucp.edu.pe

    La corrupcin ha sido y es un fl agelo difcil de extirpar de las instituciones pblicas y privadas. [Pgs. 2-4]

    Y, cmo es?

  • Lecturas sobre la corrupcin Especialistas analizan la corrupcin desde diferentes frentes. Cules son las causas que detonan el problema y cules las posibles alternativas de cambio que permitan hacer frente a este fenmeno que nos impide crecer y ser iguales ante la ley?

    Por CarLos FranCo

    informe

    2 | .edu | LIMA, del 14 al 20 de noviembre del 2011

    ToDo Por DInEro

    A m me han elegido pa-ra chambear, y a los co-rruptos que agarre los meto presos, eso es lo que

    voy a cumplir, sostuvo el presiden-te Ollanta Humala, el pasado 13 de septiembre, durante el lanzamiento del Programa para la Generacin de Empleo Social Inclusivo (Trabaja Pe-r), en Comas.

    La frase guarda las buenas inten-ciones de un mandatario que busca marcar diferencia de sus predeceso-res. Sin embargo, la corrupcin, ese mal endmico que tienta hasta al po-ltico ms intachable, ha sido desde siempre un flagelo difcil de extirpar de las instituciones pblicas y priva-das. De acuerdo con un informe pre-sentado en septiembre por el contra-lor de la Repblica Fuad Khoury an-te el Congreso, el dao directo para el Estado por casos de corrupcin entre enero del 2009 y julio del 2011 ascien-de a S/. 68 millones 94 mil 872. Y esta cifra solo corresponde a parte de las auditoras hechas en ese periodo.

    Cmo entender este fenmeno? Por qu se incurre con frecuencia en esta prctica? Algunos especialis-tas apuntan hacia la debilidad que tienen nuestras instituciones para ejercer un control menos burocrti-co sobre los servicios y bienes del Es-tado. Otros, en cambio, a la impuni-dad con que opera nuestro sistema judicial. Muchos coinciden en la ne-cesidad de que la ciudadana tome mayor conciencia de la importan-cia de este asunto y adopte una posi-cin ms vigilante.

    ILustrAcIones: G

    AbrIeL ALAyzA

  • informe

    Pontifi cia Universidad Catlica del Per | .edu | 3

    No debemos dejar que la corrupcin afecte nuestra gobernabilidad y el desarrollo del pas

    Para frenar la corrupcin ser necesario que el Gobierno reduzca la impunidad

    Por IVn MEInIexprocurador anticorrupcin y docente del Departamento de Derecho

    Por anTonIo ZaPaTaHistoriador y profesor del Departamento de Humanidades

    Una de las causas de la corrupcin es que el sistema jurdico peruano es tan deficiente que es difcil y muy costoso acceder a la satisfaccin de necesida-des por la va legal. Esto, obviamente, no es una justificacin para la corrup-cin. Pero la estructura y la forma co-mo est organizado el Estado es defici-taria, oscura y absolutamente forma-lista. Sin embargo, creo que ahora es ms importante darle una dimensin econmica al tema, porque este flage-lo encarece los bienes y servicios, dis-torsiona la satisfaccin de necesida-des. Y quienes pagamos la consecuen-cia de eso somos los contribuyentes, aunque no lo sintamos en el da a da. La corrupcin tiene un costo, y ese costo es trasladado a los consumido-res, que somos los ciudadanos. Tam-bin hay otros factores como el entor-pecimiento del Estado y la capacidad que tiene este para administrar los bienes.

    Qu hacer frente a esto? Primero llamar las cosas por su nombre: decir que hay corrupcin, identificar a los agentes corruptos y proponer medi-das de cambio. Lo mejor que se puede hacer es educar con un nivel de exce-lencia a las personas para que tengan posibilidades de competir en el mer-cado y de ir construyendo lentamen-te nichos en el Estado que sirvan co-mo ejemplo de que es posible trabajar

    sin corrupcin. Lo otro que hay que hacer es ir po-

    co a poco construyendo un Estado que tenga posibilidad real de canali-zar demandas de corrupcin. El siste-ma anticorrupcin es un ejemplo de que esto es posible. Pero tambin se requieren esfuerzos articulados con el Poder Judicial, el Ministerio Pbli-co. Se requiere, pues, de una reestruc-turacin del Estado, no solamente del aparato en s, sino de la carrera buro-crtica. Que la carrera pblica sea de-seable, sea competitiva. Si te pregun-tas por qu los mejores profesionales trabajan en las empresas privadas y no para el Estado, eso te arroja como resultado que este ltimo no es atrac-tivo. En otros pases, en cambio, suce-de lo contrario. Habra que tender a reivindicar la funcin pblica.

    Adems, es importante sealar que la corrupcin aparece al mismo nivel en el sector pblico que en la em-presa privada. No depende de que uno sea empresario y otro funcionario p-blico. La corrupcin la podr hacer el abogado, el juez, el polica, el futbolis-ta, el vagabundo. No est en funcin de la profesin sino en qu tantas ca-pacidades tengo como individuo pa-ra acceder a los servicios pblicos de manera lcita. No hay que dejar que la corrupcin afecte nuestra gobernabi-lidad y el desarrollo del pas.

    El acto corrupto comprende dos par-tes: necesitas un funcionario que est en la administracin pblica y un em-presario privado que quiera coimear. Los grupos empresariales privados tie-nen prcticas clientelistas que les per-miten obtener ventajas para s mis-mos a travs de maniobras y el pago de sobornos. Esto ha ocurrido desde siempre, y en nuestra historia hay mu-chos casos. Se simboliza en algunas prcticas, costumbres polticas muy simples, como, por ejemplo, cuando el Gobierno sigue un contrato esta-tal con una coima del 10%. Apenas se forma un tesoro, es decir, cuando hay crecimiento econmico, la corrup-cin suele dispararse, se roba ms. Y eso ha sucedido tanto en gobiernos de corte militar como de corte civil. No se puede decir que en uno ha habido me-nos corrupcin que en el otro.

    Los civiles tienen a su favor la idea general de que cuanta ms oposicin haya, entonces habr ms ojos vigi-lantes sobre el Gobierno. En contra de los militares, al ser gobiernos nor-malmente dictatoriales, la oposicin est fuera de juego, nadie los vigila; entonces, en condiciones como esta, se puede multiplicar la corrupcin. Algunos gobiernos militares que han estado contenidos bajo una ideologa fuerte como, por ejemplo, el general Juan Velasco, que tena una ideolo-

    ga de servicio a la nacin, una volun-tad poltica ms elevada, no han sido, necesariamente, ms honestos. Pero tampoco sera adecuado afirmar que todo gobierno autoritario es ms co-rrupto por naturaleza. Adems, ha habido gobiernos democrticos con un record bien pobre en materia de lu-cha contra la corrupcin. Como, por ejemplo, el primer gobierno de Alan Garca. Fernando Belande tampoco se salva. Si bien era honesto, estaba ro-deado por un montn de pillos tanto en su primer como segundo gobierno.

    Para que nuestro pas pueda redu-cir parte de la corrupcin, ser nece-sario que el Gobierno reduzca la im-punidad. Que haga funcionar a los or-ganismos de control pblico. La gente tiene desconfianza porque considera que no hay mecanismos de seleccin de autoridades que sean adecuados, transparentes. Cualquier proyecto de modernizacin, de un Estado ms efi-ciente, capaz de asumir las responsa-bilidades, de ser un agente del bien comn, disminuir sus ndices de co-rrupcin. Y el buen funcionamiento de la Contralora es crucial en este m-bito. La idea, finalmente, es sembrar una nueva cultura poltica entre em-presarios y autoridades locales, para que los primeros dejen de hacer mer-cantilismo y los segundos hagan res-petar las normas del pas.

    Cifras:

    43%de los peruanos est de acuerdo con saltarse procedimientos regulares para realizar trmites. (Latinobarmetro 2011)

    15% est de acuerdo con pagar coimas para obtener beneficios. (Latinobarmetro 2011)

    51%afirma que el principal problema del pas es la corrupcin. (Informe Protica 2010)

    12%es tolerante con que un funcionario pblico favorezca a parientes y amigos. (Informe Protica 2010)

  • 4 | .edu | LIMA, del 14 al 20 de noviembre del 2011

    InForMe: ToDo Por DInEro

    La corrupcin ha sido desde siempre un flagelo activo y arraigado a nuestra sociedad. Cmo se puede luchar contra este fenmeno?Creo que la corrupcin tiene dos aspectos que hay que con-siderar. De un lado, la con-ciencia ciudadana respecto a la importancia de este asun-to. Ese es un tema que tiene que ver con las expectativas de las personas, sus valores. La gente puede tener estnda-res muy altos y quejarse mu-cho de algo que, relativamen-te, es menor; y puede ser muy tolerante ante actos de co-rrupcin muy escandalosos. Entonces, est la famosa idea, muy extendida por cierto, de que no importa si es que ro-ba con tal de que est hacien-do obras. Entonces, es nece-sario atender lo que la gente espera, lo que percibe, lo que est dispuesta a tolerar; y, por otro lado, lo que est pasando en el Estado.

    Qu implicancias tiene la co-rrupcin en la esfera pblica?Cuando se habla de corrup-cin, se habla de obtener be-neficios particulares de la accin pblica. Y el Estado siempre tiene que estar de al-guna manera involucrado. Un corrupto obtiene un bene-ficio particularista del Esta-do de manera indebida. Hay momentos en que las oportu-nidade