Reumatismo de Tejidos Blanbos. Uruguay

of 15

  • date post

    30-Oct-2015
  • Category

    Documents

  • view

    41
  • download

    0

Embed Size (px)

Transcript of Reumatismo de Tejidos Blanbos. Uruguay

  • AutoridAdes

    Presidente

    Dra. Raquel Teijeiro

    Presidente electo

    Dra. Mara del Lujn Torre

    VicePresidente

    Dr. Daniel Palleiro

    secretaria

    Dra. Emilia Spangenberg

    tesorero

    Dr. Csar Rossi

    Prosecretaria

    Dra. Andrea Vargas

    Primer Vocal

    Dr. Carlos Mndez

    segundo Vocal

    Dra. Bernardita De Camilli

    suPlentes

    Dra. Dinora Alvarez

    Dra. Ana Andrade

    Dra. Ins Corbacho

    Dra. Adriana Cabal

    Dra. Ivonne Acevedo

    Dra. Dalia Sosa

    Dra. Ana Piaggio

    secretara

    instituto nacional de reumatologa

    Primer Piso, telefax: 487 87 76

    secretaria: lic. otilia Forteza

    sur@reumauruguay.org

    comisin de Publicaciones

    Dra. Ins Corbacho, Coordinadora

    Dra. Mercedes Naviliat

    Dra. Silvia Nasif

    Dra. Gladys Rienzi

    comisin Pgina web

    Dr. Carlos Mndez

    Dra. Ivonne Acevedo

    sitio web: www.reumauruguay.org

    Contenido

    editorial 4

    Reumatismo de partes blandas 5canoso, Juan; Hernndezdaz, cristina; navarrosarza, Jos eduardo; saavedrasalinas, miguel ngel; Villaseorovies, Pablo

    Dedo en gatillo 7Sindrome de De Quervain (tendinopata estenosante del primer tnel dorsal) 9Sindrome del tnel del carpo 11Codo de tenista (epicondilitis) 13Hombro: sndrome de pinzamiento subacromial 14Sndrome trocantrico (bursitis trocantrica) 17Sndrome del pie anserino (bursitis anserina) 21Quiste poplteo o de Baker 23Talalgia posterior 24Talalgia plantar 25

    Carta

    reumatolgicaSociedad Uruguaya de Reumatologa (SUR)

    Publicacin oficial.

    Distribucin gratuita entre mdicos.

    ISSN: 15106577

    Ttuloclave: Carta reumatolgica

    Ttuloclave abreviado: Carta reumatol.

    La medicina es una ciencia en permanente cambio. Los autores y editores han revisado todo el contenido de este nmero de la Carta Reumatolgica y han procurado brindar una visin actualizada en la misma, no obstante, los conceptos vertidos en cada artculo son responsabilidad directa de los colaboradores que han participado en su publicacin. Es responsabilidad del mdico tratante adecuar las decisiones diagnsticas y teraputicas a la realidad de cada paciente.

  • 4 5

    Carta reumatolgiCa 2011; 2(1): 132Carta reumatolgiCa 2011; 1(1): 132

    JornAdA de AnAtomA clnicA musculoesquelticA

    Estimados colegas y amigos:

    nos es grato encontrarnos nuevamente a travs del nmero 2 de la Carta Reumatolgica, un proyecto de la sur orientado a difundir los aspectos ms interesantes de las jornadas realizadas por la sociedad durante el ao.

    del 25 al 28 de agosto de 2010 tuvo lugar la Xiii Jornada de educacin mdica continua de la sociedad uruguaya de reumatologa en el Palladium business Hotel en montevideo. la jornada de anatoma clnica musculoesqueltica estuvo a cargo del grupo mexicano de anatoma clnica (gmac) con apoyo de Panlarilar. consisti en un seminario taller con amplia participacin de los presentes en un ambiente de camaradera. durante este taller se volcaron conocimientos de anatoma muy tiles a la hora de diagnosticar patologas de partes blandas y sus posibles tratamientos. es por eso que les brindamos el siguiente material esperando que pueda serles de utilidad.

    Comisin de publiCaCiones

    editorial

    Introduccin

    un tercio de los pacientes que ven los reumatlogos fue-ra de un entorno hospitalario donde las afecciones ms comunes son las sistmicas sufre reumatismos de partes blandas.(13) en las bursitis, tendinitis, fascitis y entesitis la sintomatologa es caracterstica, el dolor es reproducible por maniobras de compresin, traccin o movimientos resistidos y hay una patologa demostrable. Pudiera afirmarse que la semiologa de los reumatismos de partes blandas es un ejercicio de anatoma clnica.(4) desafortunadamente las designaciones de estos reuma-tismos son a menudo irracionales.(5)

    el diagnstico del dolor regional se complica pues hay cuadros neurolgicos y vasculares que simulan los reumatismos de partes blandas. en las neuropatas com-presivas de nervios mixtos el dolor, distal a la compre-sin, es constante y se asocia a parestesias, sensacin quemante e hipoestesia en la proyeccin cutnea del nervio afectado. casos tardos evidencian debilidad y atrofia muscular. en nervios sin representacin cutnea como el supraescapular, el interseo anterior y el inter-seo posterior, el dolor es constante, difuso, profundo y el dficit motor es generalmente aparente al tiempo de la consulta. en ambos casos hay hipersensibilidad per-cutoria o a la presin en el sitio daado y en estudios de imagen o durante la ciruga la causa de la neuropata es demostrable, siendo una excepcin las neuralgias amio-trficas.

    entre los cuadros isqumicos se destacan los sndro-mes de compartimiento crnicos(6,7) y ciertas oclusiones arteriales proximales en la arteritis de clulas gigantes, el

    sndrome de takayasu y la afeccin aterotrombtica. Por lo dicho, considero que los reumatlogos debemos estar ntimamente familiarizados con ciertas neuropatas y vas-culopatas para evitar errores y para referir oportunamen-te a los pacientes hacia una interconsulta.

    la exclusin de la fibromialgia resulta de las carac-tersticas patogenticas, clnicas y teraputicas de esa afeccin. la fibromialgia es una entidad compleja, mul-tifactorial y fuertemente influenciada por factores emo-cionales y socioculturales; sus manifestaciones clnicas evaden la anatoma y no hay prueba convincente de pa-tologa en los sitios sintomticos; finalmente, cerrando el ciclo, su tratamiento es con psicofrmacos. Por stas y otras razones considero errneo agrupar a la fibromial-gia con los reumatismos de partes blandas excepto co-mo un diagnstico diferencial ms en ciertas localizacio-nes.

    la ultrasonografa y la resonancia magntica (rm), al permitirnos ver la profundidad de los tejidos e identifi-car alteraciones clnicamente indetectables, han avanza-do significativamente en nuestra especialidad, pero su uso eficaz requiere primero que el estudio sea necesario y segundo, que lo preceda una hiptesis diagnstica. la necesidad surge de la incertidumbre: si ya sabemos qu tiene el paciente, por qu solicitarlo. Y si en ciertas locali-zaciones la infiltracin a ciegas es adecuada, por qu ha-cerla bajo control ultrasonogrfico. Por otra parte, para arribar a una hiptesis diagnstica se requiere un cono-cimiento adecuado de anatoma y semiologa. es impe-riosa la necesidad de mantener y acrecentar nuestro in-ters en estos intrumentos bsicos de la clnica.(8) Frente a la tecnologa hay dos opciones: una es sentirnos derro-

    reumatismo de partes blandas

    Canoso, Juan; Hernndezdaz, Cristina; navarrosarza, Jos eduardo; saavedrasalinas, Miguel ngel; villaseorovies, PabloGrupo Mexicano para el Estudio de Anatoma Clnica

    PArte iii.ReSUmeN De CoNfeReNCIaSJornada de Anatoma clnica musculoesqueltica

    25 al 28 de agosto de 2010

    XII Jornada de Educacin Mdica Continua de la SURJornada de Anatoma Clnica Musculoesqueltica, grupo mexicano de anatoma clnica.

    la actividad fue acreditada por la Escuela de Graduados.

    Carta reumatolgiCa 2011; 1(1): 132

  • 6 7

    Carta reumatolgiCa 2011; 2(1): 132Carta reumatolgiCa 2011; 1(1): 132

    Xii JornAdA de educAcin mdicA continuA de lA sur JornAdA de AnAtomA clnicA musculoesquelticA

    tados; la segunda, que suscribo, es perfeccionar nuestra habilidad clnica hasta sus lmites y entonces s recurrir a la tecnologa para avanzar nuestro horizonte.

    mi inters en anatoma se inici en rosario en 1957 como disector en la ctedra de anatoma. cuatro aos despus tuve la fortuna de efectuar el internado en la c-tedra de semiologa del Prof. Fernando V. gaspary. sin embargo fue en uruguay, en la clnica semiolgica del

    Prof. Pablo Purriel, a la cual tuve el privilegio de concu-rrir desde 1963 a 1968, donde mi inters se transform en pasin. el recuerdo de estos maestros insignes me ha acompaado siempre y ha sido un estmulo permanen-te de superacin.

    Juan canosose trata de una tendinopata estenosante en la cual la obstruccin al libre juego tendinoso ocurre en la primera polea anular flexora (a1) (Figura 1).

    Patogenia

    en sitios donde los tendones cambian de direccin y co-mo respuesta a las compresiones generadas tanto el ten-dn como la estructura que modifica su curso sufren me-taplasia fibrocartilaginosa.(911) en el dedo en gatillo este cambio ocurre en la polea a1, la primera de una serie de estructuras fibrosas que mantienen al tendn adosado a las falanges durante la flexin del dedo. siendo los ms-culos flexores ms fuertes que los extensores, la exten-sin del dedo afectado puede requerir ayuda de la mano

    Figura 1. Tnel fibroso flexor.Las poleas anulares A1, A2 y A3 y las poleas cruciformes C1, C2 y C3 mantienen los tendones flexores contra el esqueleto

    contralateral. es un proceso comn en trabajadores ma-nuales y existe una asociacin con diabetes.

    Diagnstico

    el dedo se traba en flexin y al extenderlo se destraba con un chasquido palmar. el sitio de obstruccin subya-ce a los pliegues palmares en los dedos 25 y al plie-gue digital en el pulgar. casi siempre se palpa un ndulo firme. en aproximadamente un 20% de pacientes varios dedos estn afectados. en estos casos es importante descartar diabetes, hipotiroidismo y considerar enferme-dades raras como la ocronosis, la amiloidosis y en nios las mucopolisacaridosis. Hay casos de tendinopata es-

    Dedo en gatillo

  • 8 9

    Carta reumatolgiCa 2011; 2(1): 132Carta reumatolgiCa 2011; 1(1): 132

    Xii JornAdA de educAcin mdicA continuA de lA sur JornAdA de AnAtomA clnicA musculoesquelticA

    tenosante no obstructiva caracterizada por dolor e hiper-sensibilidad en la polea a1.

    Tratamiento

    alrededor del 15% de los pacientes mejora espontnea-mente. antiinflamatorios y frulas son ineficaces. anti-guam