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  • PN1. En el siglo XV ya exista el pala-

    cio plateresco, construido extramu-

    ros de la villa de Madrid, que tiem-

    po atrs pudo pertenecer a Don

    Pedro de Crdova, o a Don Pedro

    de Sotomayor, su hijo. Hacia 1520

    pasara a manos de Don Alonso

    Gutirrez, Contador del Emperador

    Carlos V. Con las obras que ejecuta

    reconvierte el palacio en un impor-

    tante ejemplo de la arquitectura

    residencial del primer Renacimien-

    to castellano, y uno de los pocos

    testimonios que han logrado sobre-

    vivir en Madrid.

    2. La Direccin Facultativa de los

    trabajos realizados bajo la Direccin

    del Patrimonio Arquitectnico fue

    llevada a cabo por la Arquitecta

    Mara Luisa Bujarrabal Fernndez y

    la Aparejadora Andrea San Valentn

    Gonzlez.

    3. Para Mara Teresa Prez Higuera,

    el mudjar es el resultado de la

    integracin del arte hispanomusul-

    mn y de los tres estilos, romnico

    y gtico, e incluso renacentista, al

    margen de los habituales marcos

    cronolgicos aplicados a los perio-

    dos artsticos. Arquitectura mudjar enCastilla y Len, Junta de Castilla yLen, 1993, p. 10. Para Manuel

    Valds Fernndez, el mudjar es una

    manifestacin ornamental, fruto de

    la sntesis de arquitecturas cristianas

    y musulmanas. Arquitectura mudjaren Len y Castilla, Universidad deLen, 1984, p. 33.

    El Monasterio de las Descalzas Reales, en

    Madrid, ocupa el antiguo palacio elegido

    por el Emperador Carlos I para que su

    mujer, la Emperatriz Isabel de Portugal, se

    instalara durante el final de la gestacin de la

    que sera su hija Juana. Su alojamiento en

    Madrid, en el antiguo Alczar, no ofreca las

    suficientes comodidades, y, por el contrario,

    este palacio, propiedad de Don Alonso

    Gutirrez, s las ofreca1. Este hecho condi-

    cionara ms tarde la historia de esta casa,

    porque veinte aos despus, en 1555, cuan-

    do Doa Juana de Austria, viuda del Prncipe

    Don Juan, heredero de la Corona de

    Portugal, se propone fundar un monasterio

    de monjas Clarisas, compra el palacio a los

    herederos de Don Alonso Gutirrez y deter-

    mina qu transformaciones se haran en l

    para adecuarlo a su nueva funcin. Ser en

    1559 cuando finalmente se aloje en este

    Monasterio la Comunidad Religiosa de

    Clarisas Franciscanas, conocida como las

    Descalzas Reales.

    En 1960, Patrimonio Nacional, de

    acuerdo con dicha Comunidad, decide abrir

    al pblico los espacios ms importantes del

    Monasterio. Desde entonces se ha ampliado

    el rea visitable y se lleva a cabo una constan-

    te labor de conservacin y restauracin; una

    de sus prioridades es la recuperacin y restau-

    racin de la decoracin primitiva del palacio.

    Bajo la direccin del Patrimonio Ar-

    quitectnico se han estado realizando durante

    el ao 2005 obras en las salas ubicadas en

    la cruja occidental del patio, utilizadas por la

    Comunidad Religiosa como locutorios.

    Ocupan la zona ms antigua del Monasterio, y

    de la decoracin primitiva nicamente se con-

    servan las techumbres de madera policroma-

    das.Como resultado de esta intervencin se ha

    conseguido devolver a estas estancias sus

    dimensiones originales, y recuperar la visin

    completa de cada alfarje2. Precisamente fue

    trabajando sobre los paramentos cuando se

    descubrieron, en tres de las cuatro salas, vesti-

    gios de un friso de pintura mural con decora-

    ciones geomtricas, vegetales y epigrficas, de

    clara influencia gtico-mudjar. nicamente

    han aparecido restos en la parte superior de los

    paramentos, y en un principio se presupona

    que recorreran el arrocabe de la techumbre.

    La casa-palacio que fue en su origen

    este Monasterio perteneci a la nobleza cris-

    tiana castellana y repite los esquemas propios

    de las construcciones palaciegas del momen-

    to, aunque en sus elementos aparezcan formas

    mudjares significativas3. Se trata de un pala-

    cio plateresco, al estilo de los construidos en el

    sur de Espaa. En el trazado de la planta pre-

    domina la organizacin islmica del espacio.

    Un pequeo zagun de entrada sirve de acce-

    so al patio, cuya puerta no est enfilada con la

    RESTAURACIN DE CUATRO ALFARJES MUDJARESDEL MONASTERIO DE LAS DESCALZAS REALES

    Esperanza Rodrguez-Arana /Patrimonio Nacional

    Detalle de un papo del alfarje 1 con dosdecoraciones pictricas.

    64 /RS RESTAURACIN DE CUATRO ALFARJES MUDJARES DEL MONASTERIO DE LAS DESCALZAS REALES

    NDNotas y Documentos

    Notas y Documentos 09/12/2007 16:31 Page 64

    PN

  • PN

    Esperanza Rodrguez-Arana 65 /RS

    del exterior. El patio, descentrado del eje de la

    fachada, mantiene la tipologa de planta cua-

    drada segn la influencia gtica. Para las habi-

    taciones se usa el mdulo de sala rectangular

    muy alargada, con pequeas alcobas cuadradas

    en los extremos. Estas salas estn recubiertas

    con techumbres de madera. Otro rasgo del

    claro origen islmico se percibe en la incor-

    poracin del jardn con arbustos y plantas olo-

    rosas y tambin albercas y surtidores. Hay otro

    tipo de jardn, asimilado como jardn doms-

    tico al patio interior de la vivienda, y por

    tanto encuadrado entre prticos.

    Tanto la nobleza como la Monarqua

    en Castilla prefirieron utilizar el arte mudjar

    en la construccin de sus palacios, y uno de

    los rasgos ms significativos de la arquitectu-

    ra musulmana, que continu con la hispano-

    musulmana, fue la oposicin de la riqueza

    decorativa de los interiores a la falta de orna-

    mentacin en el exterior de los mismos. Es

    una constante que las paredes de los salones

    aparezcan cubiertas por completo de orna-

    mentacin. Los interiores solan estar decora-

    dos con zcalos de azulejos, yeseras y te-

    chumbres de madera.Adems hay numerosas

    referencias a que alfombras o guadameces

    cubran las paredes, y que cojines de cordo-

    bn se utilizaban para sentarse sobre los estra-

    dos.Tenemos constancia de que las paredes se

    ornamentaban tambin con motivos pictri-

    cos. Esta tcnica de decoracin ha desapare-

    cido en su mayor parte por el uso de mate-

    riales poco resistentes, como son el yeso en

    las paredes y el temple, como tcnica pictri-

    ca. Se trataba pues de materiales poco dura-

    deros, muy vulnerables a la humedad y a los

    cambios ambientales. En los locutorios ni-

    camente se conservan las cuatro techumbres

    mudjares, pero de la decoracin de los para-

    mentos no queda ni rastro. Las partes inferio-

    res deban de estar cubiertas con un zcalo

    de azulejos, que hoy no se conserva, pero que

    est documentado que exista4.

    Como ya se ha mencionado, fue du-

    rante los recientes trabajos realizados sobre las

    paredes de los locutorios cuando se descu-

    brieron en la imposta vestigios de la decora-

    cin pictrica primitiva.Ante la idea de que el

    proyecto decorativo se extendiese tambin

    por toda la superficie de los paramentos, se

    hicieron catas hasta llegar al tapial5.Durante el

    Detalle de las pinturas murales con luzrasante antes de la restauracin.

    Friso de pintura mural del alfarje 3 descubierto en el ao 2005.

    Friso de pintura mural despus de la restauracin.

    4. Arte protegido, Memoria de laJunta del tesoro artstico, Museo delPrado y el Instituto de

    Conservacin y Restauracin de

    Bienes Culturales (eds.), Madrid,

    2003, p. 19.

    5. M.T. Prez Higuera, 1993, p. 22

    [op. cit. n. 3]. El muro de tapial es elaparejo caracterstico del mudjar,

    admitindose en otros casos la

    combinacin de obra de sillera y

    partes de ladrillo o la utilizacin del

    aparejo de mampostera y ladrillo.

    Notas y Documentos 7/12/07 10:13 Pgina 65

    PN PN

    PN

  • PNpicado se tuvo un especial cuidado, pero no

    apareci ningn resto de pintura. Finalmente

    se ha podido constatar que las paredes fueron

    tendidas en ms de una ocasin, y si hubiera

    habido una decoracin mural al temple, pro-

    bablemente se habra perdido.

    Coincidiendo con las mismas fechas, y

    de manera fortuita, se descubrieron desde

    la zona de cubiertas, correspondiendo con la

    planta primera de los locutorios, unas pintu-

    ras murales con decoracin epigrfica, idn-

    ticas a las que han aparecido recientemente

    en los mismos. La importancia que tienen

    estas pinturas es crucial, porque, al haber

    estado en el hueco existente entre dos mure-

    tes, se han hallado bien protegidas y se

    encuentran en mejor estado que las de los

    locutorios. No parece que hayan sufrido una

    intervencin anterior, y por lo tanto los

    paramentos conservan todava su acabado

    primitivo. Est prevista su restauracin, pero

    para ello habra que crear un acceso, ya que

    el actual es complicado y peligroso.

    Una vez finalizados los trabajos llevados

    a cabo bajo la Direccin del Patrimonio

    Arquitectnico, el Departamento de Restau-

    racin prepar un concurso para la restaura-

    cin tanto de las cuatro techumbres de made-

    ra como de las pinturas murales descubiertas.

    La empresa de restauracin Cambium result

    la adjudicataria, y desde febrero a septiembre

    de 2006 los restauradores han estado trabajan-

    do sin interrupcin6. Con la intervencin

    realizada sobre estos alfarjes mudjares con-

    cluy la recuperacin de estas cuatro salas del

    Monasterio (vanse figuras 5 y 6 ).