Relatos RENFE 2011

Click here to load reader

  • date post

    25-Dec-2015
  • Category

    Documents

  • view

    34
  • download

    3

Embed Size (px)

description

Relatos RENFE 2011

Transcript of Relatos RENFE 2011

  • Las Cercanas de Renfe de Madrid intentan transportar, cada da, los sueos de ms de un milln de viajeros, atravesando la imaginacin de sus silencios, y tambin las calles y ciudades hacia las que se dirigen.

    Sus noventa y nueve palabras ensanchan nuestro compromiso cultural y social, e intentan elevar ese ideal de ofrecer, contra la monotona cotidiana, un sistema de transporte tan creativo y de calidad como estos mismos relatos.

    V Aniversario Relatos Breves

    El tren y el viaje

    Renfe Cercanas de Madrid

  • La Real Academia de la Lengua Espaola define escribir como comunicar a alguien por escrito algo; y viajar como trasladarse de un lugar a otro, generalmente distante, por cualquier medio de locomocin. Por eso no debe resultar extrao que desde una empresa de transportes como Renfe se promueva cada ao un concurso de relatos: viajar es comunicarse.

    Por qu elegimos la modalidad de relatos breves? Quizs porque desde Cercanas Madrid queramos unir el concepto de comunicacin con el concepto del tiempo pues, no en vano, nosotros vendemos tiempo, adems de comodidad, atencin y buen servicio.

    Y ahora nos animamos a publicar esta recopilacin de relatos ganadores y finalistas de los cinco aos de certamen, como un pequeo homenaje a los autores que han participado en el mismo.

    Y a los que an no lo han hecho, les animo a hacerlo y les recuerdo lo que dijo el escritor Paul Auster: Necesitamos desesperadamente que nos cuenten historias. Tanto como el comer, porque nos ayudan a organizar la realidad e iluminan el caos de nuestras vidas

    M. Magdalena Bodeln Alonso

    Directora de Renfe Cercanas Madrid

    El tren y el viaje

    prlogo

  • Renfe Cercanas de Madrid

    7

    Renfe Cercanas de Madrid

    6

    Primer Premio

    Desde la ventanilla Autora: Clara Isabel Martnez Cantn

    Elhombrequenuncahaballorado mont en el tren de vuelta a casa. Nunca haba llo-rado de alegra, de dolor, ni de emocin. Ni siquiera para rerse muy fuerte. No era motivo de orgullo.

    Ese da, en el tren, Elhombrequenuncaha-ballorado vio una imagen bellsima. La nieve cubra llanura, montaas; de cada rbol y arbusto colgaban lgrimas blancas.

    El hombrequenuncahaballorado sinti cmo se revolvan sus tripas y suba a sus ojos el agua.

    Justo cuando la primera gota se dispona a superar la barrera del prpado el tren lleg a su destino.

    Lstima que los trenes de hoy sean tan r-pidos.

    El tren y el viaje

    premios 2011

    V Certamen 2011

    Segundo Premio

    La Corbata Autor: Francisco Molina

    No llev de equipaje ms que una hermosa corbata de seda que me regal mi padre y una autntica obsesin por doblegar al mundo. El infernal traqueteo de la destar-talada cafetera en la que viajaba, era para mi osada juventud una simple y dulce can-cin de cuna. Al despertar, pronto advert lo errado de mis clculos en cuanto a la for-taleza del mundo. Vuelvo a casa cuarenta aos despus, acompaado por los ruidos de mi cuerpo maltrecho, en un elegante, veloz y silencioso tren que no me deja con-ciliar el sueo, acariciando la corbata que nunca estren.

    Tercer Premio

    Trayecto ertico Autora: Marina Aoiz Monreal

    En el tnel de tu boca sabor a cerezas. En-tr en el traqueteo de la escritura mientras tu mano en brasas recorre los rales de mi espalda. La tarde, madreselva desmelenada entre las piernas, deja atrs ro y follaje. El polen de cristal y los dardos del enebro buscan recovecos de luz en la cintura. Pal-pitantes tus dedos, descerrajan los botones de ncar ahora que una voz anuncia la lle-gada.

    premios 2011

  • Renfe Cercanas de Madrid

    9

    Renfe Cercanas de Madrid

    9

    Ascesis Autor: L4U

    Era un da soleado, pero dentro del tren llova. Tard un rato en darme cuenta de que no eran mis lgrimas. Abr los ojos, a tiempo para ver una gota cayendo sobre mi frente. El impacto, lejos de sentirse violento, calm mi conciencia. Me incorpor con decisin. La seora de enfrente me mir con normalidad, y apart los pies esperando que me pasase al asiento de al lado para evitar la gotera. Sin embargo, lo que hice fue subirme a l y beber el agua que manaba del conducto. Al salir del vagn estaba limpio por dentro, por fin.

    Estacin de Recuerdo Autor: Christian Montalbn Rodrquez

    Los trenes nunca llegan a tiempo para encontrarte. Las pala-bras que alguna vez te dir en susurros ya estn escritas, y se pierden en el ruido de los andenes, el traje que te quitars aquella tarde de noviembre con urgencia ayer te lo regal y los besos que nos daremos sabrn a pasado porque t y yo ya nos conocimos en otra vida sin nombre. Me bajar en la primera estacin que me recuerde a ti.

    Sueos Extraos Autor: Ana Ruz Echauri

    Sali de viaje con urgencia. Era consciente: haba dejado la llave puesta en la puerta de su casa. Desasosiego. Angustia. Luego, resignacin. Regres con ms urgencia an. El portero le dijo: Ha venido la polica, alguien ha entrado en su casa, necesitan saber qu falta. Extrao. S. Nada faltaba. Quien entr termin el cuadro in-concluso. Escribi el final de la novela guardada en el or-denador. Lav los platos y recogi la ropa dispersa sobre la cama. Subi al vagn sabiendo que no portaba el leve peso de las llaves. Sonri. Anhelaba la sorpresa del retorno.

    finalistas

    finalistas 2011

  • Relatividad Autor: Miguel Ruz Suesa

    Dos jvenes juegan a Ping Pong a bordo del tren. Imagine-mos la pelota botando de un lado a otro de la mesa. Ahora imaginemos un turista que camina junto a la va cuan-do pasa el mismo tren. Si pudiese ver la pelota, esta volara cincuenta metros antes de rebotar. Relatividad. El tren est quieto y el mundo gira bajo las rue-das. Notamos un leve traqueteo, porque el mundo es imper-fecto. Relatividad? El tren corre a toda mquina. Y ahora el mundo est quieto. El turista sale despedido por los aires y cae, perplejo, en me-dio del mar.

    Buscando Autor: Barri

    Cuando Hernando Corts conoci a Sur de la Palma, supo sin dudar que estaba enamorado.-Ahora no declar ella- Bscame cuando no puedas sopor-tar ms amor.Y se fue.Arrastrado por su corazn Hernando dej su vida para buscar-la. Muchos trenes le llevaron por paisajes cambiantes. Luces y sonidos desconocidos llenaron su cabeza. Sus manos se hi-cieron speras en trabajos ajenos. Acarici pieles de colores distintos al suyo.-Saba que vendras- declar ella cuando al fin la encontr Hernando la mir un momento.-Pero ya no te quiero. Me he enamorado del viaje.Y se fue.

    Trnsito Autor: Mayordomo

    El tren avanzaba hacia el tnel. Brun tambin. Atrs queda-ba su asiento y su timidez. Su destino, la bella, aguardaba. Rubn dej de leer maldiciendo la oscuridad, mientras Brun se perda en las pginas del libro y la bella se encontraba unas filas ms adelante. Entonces lo envidi, y quiso levan-tarse e imitarlo, llegar hasta su bella. Y sin atreverse, imagin que Brun no esperara, que la alcanzara antes en el relato. Pero ella permaneca ah, real, ante sus ojos, anhelando la luz. Por ello persisti paciente. Brun tambin, en algn lu-gar, mientras el tren escapaba del tnel.

    Renfe Cercanas de Madrid

    11

    Renfe Cercanas de Madrid

    11

    Qumica Autor: Manuel Rodrguez Borja

    Realmente, les encantaba hacer el amor en el tren. Sentados uno frente al otro, inmviles, comenzaban el mutuo cortejo. Un centelleo en los ojos y una media sonrisa desabrochaban el primer botn.En Puente Alcocer, los zapatos ya no eran un problema.Para Recoletos, todo era cuestin de lencera.Y en Nuevos Ministerios, la implosin, un cerrar de ojos im-perceptible, casi clandestino.Cuando el tren llegaba a Chamartn, se mal vestan a mira-das, tal y como haban comenzado. Y jadeantes abandonaban su reducto cmplice, rumbo a su rutina diaria. Medio desnu-dos, aunque slo ellos lo supieran.

    Penthein Autor: Sergio Pellicer Valls

    All estaba, muchos aos antes, discutiendo con otro chico tras la ventanilla del tren de enfrente. Pelo negro y piel ter-sa, alma pura e incorrupta. Aporre el cristal, hice mil seas tratando de advertirle. Bjate de ah, no sigas por ese cami-no!. Pero no pudo escucharme y desde mi asiento asist por ensima vez al momento en que apretaba el gatillo. Tras el disparo son el silbato. Mi tren prosigui su trayecto hacia el abismo, el suyo puso rumbo a mi presente.

    Gravis Somnus Autor: Daniel Aznar Alonso

    Hay que procurar no cortar los rboles, pero es complicado no daar los postes ni el cableado del telfono. Mi mano sube y baja, ondulante. Ahora hay unas casas a lo lejos, tengo que tener ms cuidado. Subo la mano. Lo primero son las vidas humanas, me digo. Y as, entretenido junto a la ventana, paso el resto del viaje, jugando a que todo lo que hay entre la lnea de mi mirada y mi mano es cortado irremisiblemente. Como un dios annimo que decide lo que salva y lo que condena antes de caer dormido.

  • Sin billete de vuelta Autor: Ricardo Costa Asensio

    Otra explosin, llueve barro. En la trinchera, ni fro ni hume-dad. Slo el olor del miedo.Tengo veintin aos. He recorrido medio mundo: cruc Am-rica con quince, con diecisiete compraba seda en China para venderla en India. Con diecinueve serva caf en el transibe-riano y amaba por primera vez, de madrugada, en el suelo del vagn restaurante.Hoy, quince de Marzo de 1916, afront un viaje ms corto. Desde una trinchera en mitad de Blgica, espero el silbato que nos empuje a correr contra el enemigo. Un viaje breve,rpido. Que no sea el ltimo.

    El buen perder Autor: Ricardo Rovira Sanz

    Siempre que subo al tren intento perder algo. He descubierto que cuanto ms pierdo mejor me encuentro. Necesito des-prenderme de todo, perderlo. Ya se ha convertido en una rutina.No siempre me sale bien, porque siempre hay alguien que me descubre. seor, se olvida la gorra Hoy hice agujeros en mis bolsillos, no quiero tener absolutamente nada encima.Cuando llegue al final del viaje mi cuerpo se quedar perdido en el suelo como ropa sucia.Por favor caballero, me ensea su billete? Me dice el re-visor

    Carnaval Autor: Jos Antonio Martnez Garca

    Por ms que intentaba entender a aquel oriental, no poda. Hasta intent leerle los labios y nada. Hable despacio, por fa-vor, des-pa-cio, le peda mientras mova mis manos como undirector de orquesta al marcar un ritenutto. Mire, no s, no le entiendo. Y l venga a gritarme sealando un papel con un jeroglfico pintado que me estaba metiendo en las narices. En ese momento lleg un tren al andn nmero cuatro. A ste, sbase a ste. Le ayud a subir y me desped. Creo que le mand a Cdiz. Una mujer me pregunt si ramos familia.

    Un chico obsceno

    finalistas 2011

    Renfe Cercanas de Madrid

    13

    Autor: Manolo M. Huertas

    El hombre accedi al tren cercanas en Villaverde-Bajo direc-cin Madrid-Atocha. Un andn oscuro, casi solitario. Cruz su mirada con aquel jovencito marroqu al que conoca de vista, porque ya otro da le observ besarse con otro paisano algo mayor, muy abrazados sin que al parecer les importara una mierda todo el pblico cercano. Ahora se hallaban los dos solos en el vagn. El efebo fue muy grfico cuando simulaba una masturbacin sin retirarle su mirada provocativa. Al fin, el hombre baj la cabeza, y ojos, pensando en sus hijos. Y en su sempiterna frustracin.

    De nuevo l Autor: Alberto Serrano Nez

    De nuevo l.De nuevo el mismo hombre que vi asendose en la fuente de la calle de San Jaime.De nuevo sus modales y sus buenas maneras.Ascendi al vagn en el mismo instante en que bajaba ella.-Qu hay, amigo?- dijo disfrazando sus labios de sonrisa.Me pregunto lo que har cuando no est aqu.Me pregunto si amar y si acaso hay quien le ame.Apenas slo yo le voy a dar una moneda?No, tampoco yo.No, tampoco a ella.

    Pupilas de alquiler Autor: Ivn Parra Fernndez

    Me mudo de sus rbitas profundas, como pozos cenagosos. Desmembrado de las esferas vidriosas, donde qued preso, mientras caducos besos crdenos manchaban mi mejilla. Se disuelve su tez nvea tras el cristal, mosaico de roco matu-tino. El cercanas, vido armazn de fierro, gusano artificial, huye despavorido hacia la ciudad del Windsor. All, me extra-viar en los rincones claros del Retiro, compartir mi tiempo con versos de Machado, tardes de caf solo. Abraso minutos fugaces, cuan altivos luceros, lapso previo al andn. Enton-ces, mi piel se despojar de los ptalos de rosa marchita, bro-cado de hirientes espinas

    finalistas 2011

  • Renfe Cercanas de Madrid

    15

    Renfe Cercanas de Madrid

    14

    IV Certamen 2010El tren y el viaje

    Primer Premio

    Otro Autor: Pedro Zabalza Lpez

    Volv de aquel viaje siendo otro. No digo distinto, no: otro. Lo not nada ms llegar. Me extra que nadie ms se diera cuenta. Mi familia, mis amigos me trataban como siempre, y yo pensaba: Pero, idiotas, no veis que no soy yo? Tambin ellos me re-sultaban extraos y me fui distanciando. El trabajo se me haca pesado, y mis antiguas diversiones me aburran. Un da recib una postal: Tienes que volver. Era mi letra. Cog las pocas cosas que identifiqu como mas y sub al tren. Conforme pasan los kilmetros, voy reconociendo mi rostro en el cristal.

    premios 2010

    Segundo Premio

    Pasajero Autor: Antonio Jos de la Cruz Gonzlez

    En el silencio surgi una voz para preguntar si me molestara charlar. Contest que no, que siempre es agradable conversar durante un largo viaje. Dej mi libro a un lado y le mir.

    Luca dejadez lozana en un rostro curtido por el sol y la aventura. Me empez a na-rrar una vida azarosa mientras apuraba de manera histrinica un caramelo regalado. En quince minutos me revel sus sueos. Sin dejarme hablar. Cuando el tren se de-tuvo, se despidi dndome una tarjeta. En ella estaba mi nombre y en el reflejo del paisaje que se alejaba lentamente, mi cara.

    Tercer Premio

    Pirata Autor: Pepe Bejarano Ocaa

    Mir intentando ver el rtulo de la estacin que dejamos atrs, su rostro cambi a una pregunta, pero yo segua viendo poesa en su boca. Entonces saqu de mi cartera el fo-lleto informativo y le expliqu a lpiz dnde apearse, el andn, y la hora de paso para recuperar su rumbo.

    Ella estudi el dibujo cmo si fuese el diag-nstico de un cirujano antes de despedirse apresuradamente, y abandonar el convoy.

    El papel qued olvidado en su asiento ahora vaco, y yo comprend que aquellos garaba-tos constituan el mapa del tesoro para el pirata que nunca fui.

  • Renfe Cercanas de Madrid

    17

    Renfe Cercanas de Madrid

    16

    finalistas 2010

    finalistas

    Trapecista Autora: Mara Jess Martn Rizaldos

    Atocha.7:30. Vrtigo madrugador. La premura dribla las ma-necillas horarias. Los altoparlantes allan indescifrables. Por dnde pululas proteico insecto mutante? Surcas las platafor-mas como centella regateadora de aberrantes meteoritos. Eres fiero Lenidas y en estas Termpilas de hora desquiciada enfrentas tu espartana rabia de precario a frenticos persas mileuristas. Tambin eres Jons, bblico y oceangrafo, que sin pavor te permites engullir por este cetceo diario con direccin Chamartn. Pero sobre todo constituyes un quijo-te coetneo e inverosmil. Loco que, a lomos de apretujado vagn, combates al gigante Eurbor de facinerosa hipoteca

    Retrato en sepia con pauelo y catenaria Autor: Jos Manuel Dorrego Senz

    Estaba todo en su sitio: el tren majestuoso, clsico, los via-jeros asomados a las ventanillas, aquellos que llegan tarde arrastrando las maletas, los pauelos de despedida, al viento, el maquinista ajustndose al gaznate el nudo de la corbata azul y la manecilla del reloj marcando las diez y media. Todo listo, hasta que por fin el tren pit y el andn arranc des-pacito, primero con parsimonia y luego cada vez ms rpido hasta alejarse por el horizonte y dejar atrs, como en una fotografa de postal, a los pasmados e inmviles viajeros.

    Chico bueno Autor: Fernando Zamora Martn

    Siempre tuve el destino sealado. Mis padres me trazaron el camino. Chico bueno. No como tu primo. El Hippy. Chico malo. Estudi, estudi y estudi. Casa, metro, Universidad, metro, casa. Hola mam est ya la cena?. Mi primer trabajo: funcionario. Casa, coche, atasco, cercanas, oficina, cerca-nas, coche, atasco, casa. Hola mi amor. Est ya la cena?. Chico bueno. Siempre el mismo viaje. De ida y vuelta. Chico bueno. No como mi primo. El Hippy. Ahora vive en el campo. A su aire. Chico malo. Yo... sigo de funcionario. Divino viaje.

    Renfe Cercanas de Madrid

    17

    Fronteras Autor: Napolen Prez Farindos

    Haca algunas semanas que nos conocamos, pero aquel era nuestro primer viaje como compaeros de trabajo. Nos diri-gamos a Pars, y ya tenamos los Pirineos al alcance de la vista. Elisa me haba gustado desde el principio, y yo sospechaba la reciprocidad; ya haba pensado hacerlo en otras ocasiones, pero fue con el levsimo traqueteo del vagn cuando decid inclinarme sobre ella, y la bes. Aquello dur varios minutos, y cuando separamos nuestros labios, de repente ya no haba ni ventanilla, ni pasajeros ni amor, sino fentre, passageurs y amour. Habamos cruzado las dos fronteras.

    Campaa Autor: Fernando Garrido Baixauli

    Engalanado el vagn de cola con motivos electorales, el can-didato se despidi agitando la mano. De entre el avero de chiquillos que seguan al tren en su renuncia, destacaba una mujer, madre del nio que el poltico sostena en brazos. El rapto accidental se volvi efectivo cuando el pequeo cambi de manos, pasando al asesor de imagen, y de ste a un vo-luntario que lo acomod en un moiss de panfletos y carteles. As, el beb ferroviario fue adoptado por la campaa, hasta que los resultados se confirmaron y el candidato renunci a la paternidad de sus promesas.

    Paradero Autora: Isabel Padilla Cern

    Presos de vuestras coordenadas, del lugar eternizado en la biografa. Insatisfechos por la carga de vuestra adscripcin, del origen; nostlgicos de tiempos no vividos.Crecisteis con las ataduras, los miedos del sur temeroso, inacabado, bochornoso. O con las del norte competidor, gli-do, empoderado. Ninguna latitud es precisa, ninguna conju-ga la suma de vuestras aspiraciones.Volis intermitentemente para situaros en los lugares fron-terizos de la diferencia. Llamados aptridas, ciudadanos del mundo, desclasados, pero compadecen vuestra rebelda.Las vidas soadas desde la escalinata dorada del deseo, sern un pas lejano. Seris, siempre, nmadas en la sombra de vuestros cielos inacabados.

    Japn

    finalistas 2010

  • Renfe Cercanas de Madrid

    19

    Renfe Cercanas de Madrid

    18

    Autor: Manuel Vlez Fraga

    Te vas a Japn y me dejas clavada en Espaa. Te marchas al pas del sol naciente, donde los terremotos agitan el suelo a diario. A las islas ms densamente pobladas. Te ocultas bajo los emperadores y la tecnologa. Te escondes en un vagn de metro a reventar o en una flor de loto. Desapareces en un alfabeto ininteligible; en rostros orientales de ojos rasgados. Vas a Japn, porque aquellos turistas despreciaron hacerse una foto con la Catedral. Prefirieron hacrsela contigo, el beb ms hermoso en estas latitudes. Se marcha tu imagen, escondida en una Nikon ltima generacin.

    Viajes Autora: Mara Luisa Garca Rivera

    Estaba ya mediado el mes de diciembre. Nosotros veamos los bellsimos paisajes nevados desde el tren, instalados cmodamente. l, peregrino. Penurias, calamidades y sacrificios. Pero tambin grandes emociones. Grandeza humana. Y Amistad. Al fin le vimos llegar. Su figura se haba alargado. l no nos vea. Estaba en otro sitio. Flotaba. Si, si, lo he conseguido. Gritaba. Fundidos los cuatro en un abrazo. las lgrimas se mezclaban con la lluvia. Santiago, Compostela, Trascendencia, Reflexin Refulga. Su viaje fue otro. Interior.

    Paisajes Autor: Lamon

    Nuestro destino inmediato es un AVE. Juntas, las 12, en una caja. A nuestro lado 10 cajas ms. Es-tamos relucientes, todava vrgenes y olemos bien, a nuevo, a imprenta. Nos colocarn en un carrito, viajaremos mezcladas con La Vanguardia, El Pas y Marca, pero nosotras -nos llaman Paisa-jes-somos las ms hermosas, las ms deseadas, porque guar-damos dentro hoteles maravillosos, vacaciones inolvidables. Pronto nos separarn y descorazonada les pregunto en qu desearan ser recicladas, qu variopintas son sus respuestas! celofn, calendario, catecismo, estuche para cava... Y t? -me preguntan-. Yo, yo quiero volver a ser rbol.

    Caminar en sentido contrario

    Renfe Cercanas de Madrid

    18

    finalistas 2010

    Autor: Miguel ngel Gonzlez Gonzlez

    Plennie Wingo recorri 12.875 kilmetros caminando de es-paldas. Desde Fort Worth hasta Estambul. Camin alejndose de todo lo que le rodeaba, dirigindose hacia un futuro al que daba la espalda. Al detenerse le preguntaron por su extrao viaje, y l respon-di que prefera ir contemplando el camino recorrido y no el que le quedaba por recorrer. Hacindolo consegua con-centrarse en todos los objetivos que ya haba cumplido, ya que le aterrorizaba la idea de pensar en todo lo que an no haba alcanzado. Ya lo dijo Leonard Cohen: El futuro es un asesino.

    El vagn de las hiptesis Autora: Mara Adela Tarnawieck

    Como todos los das, analizo mentalmente cada rostro de mis compaeros de tren: Esa ricachona est aburrida y el marido la odia, Ese estirado con cara de gerente exitoso, hoy, est liado, La despampanante rubia de mi izquierda se cree la ltima Coca-Cola del desierto, El Adonis se, seguro es un Don Juan, pero su mujer le pone los cuernos,Esa monja es una tragona malgeniadaLlegamos.Al bajar, el Adonis me dice al odo, socarrn:-Se equivoca: ni Adonis, ni Don Juan, ni estoy casado. Mejor debera leer Nos tomamos un caf?

    Condenada Autor: Marco Bravo Herrero

    Suave, blanca y ligera, alocada y juguetona, as era yo. Viaja-ba hacia donde el viento quera, me dejaba llevar y disfrutaba del camino hacia ningn lugar.Una vida especial y divertida, hasta que Sir Anthony, dio conmigo. Ese da me captur. La libertad se acab, no volver a viajar.Ahora, vivo condenada a grabar en papel, cada movimiento estratgico de mi cuerpo.Su mano, fuerte y decidida, dirige mi silueta anulando mi voluntad.Dolorida por la humedad del tintero, lloro cada palabra que emana de mi cuerpo.Ser, para siempre jams, la pluma de un viejo escritor.

    Llega la Primavera

  • Renfe Cercanas de Madrid

    21

    Renfe Cercanas de Madrid

    20

    finalistas 2010

    Autor: Juan Carlos Padilla Estrada

    Etrea, mirada conexa aunada en incomprensible disciplina, ora parece suspendida, ora se lanza suicida para derrotar en el ltimo metro y cabalgar los aires anunciando el comienzo de la estacin.La primavera ya est aqu. La han trado los estorninos, apor-tando eternos das y dorados rayos, entre los que palidecen vergonzosos los ltimos vestigios de la escarcha invernal.Vienen y van, atrados por la luz florecida, como un clido imn, ante el que las aves claudican con evolutiva terquedad, hacindose tan necesarios que, si un da los estorninos no la anunciarn, seguramente la primavera no comparecera.

    No sabe francs Autor: Manuel Luna Porras

    No sabe francs, y le suena a barullo rasgado la conversacin de al lado. Retoca una falda compaera desde que la inocen-cia se le escap por los recodos de su cama, y de eso hace ya ms de cincuenta aos. Una falda que pesa ms por los recuerdos que por la tela, y que lleva a cuestas porque pesa-ra todava ms olvidarla. Necesita marcharse, aunque nadie comprenda. Se fue para siempre quien le diese sentido a su falda. Detrs del tren, dolor, delante, un nuevo horizonte. Y no sabe francs, pero siempre quiso vivir en Pars.

    Desconsolado Autor: Kiko Vallejo

    He conocido el amor y el desamor. He disfrutado de las bajas pasiones y he clamado al cielo por las caricias perdidas. Los amigos los cuento con los dedos de una mano. Mi familia me quiere, me siento afortunado por ello. Algn enemigo he cosechado por el camino, lo considero cuestin de principios. Mi equipaje se reduce a alguna foto que contemplar los das que me invada la melancola. No llevo dinero, nada de lo que necesito puedo comprar con l. Aqu estoy desconsolado en este vagn de tren, alejndome, sin ningn adis pro-nunciado.

    III Certamen 2009El tren y el viaje

    Primer Premio

    La estacin Autor: Jos Mara Martnez Delgado

    Un sbito traqueteo le sac de su duerme-vela. Desde la calidez de su asiento no pudo menos que acurrurcarse al ver que estaba nevando, comprob la gelidez del cristal con la yema de los dedos y fue entonces cuando la vio; envuelta en un abrigo dema-siado grande, con el pelo revoloteando, ate-rida. En ese instante el tren comenz a mo-verse y, durante un fugaz momento, sinti los ojos de la desconocida. Era una mirada triste, expectante, desvalida. La noche avan-z al encuentro del tren y l comprendi que jams olvidara esos ojos.

    premios 2009

  • Renfe Cercanas de Madrid

    23

    Renfe Cercanas de Madrid

    22

    Segundo Premio

    Poesa Autor: Alberto Ramos Daz

    Coincidieron en el Cercanas direccin a Al-cal. l estudiaba Literatura. Ella limpiaba escaleras. l dijo que por una mirada un mundo. Ella respondi qu cosas dice us-ted. l jur que de ser golondrina colgara un nido en su balcn. Ella que viva en un bajo. l aadi que, como Lorca, se la lle-vara al ro. Ella que Lorca era un pueblo de Murcia. l habl de los veinte poemas de Neruda, ella dud si Neruda era una mu-jer o una flor..., Hasta que encendidos, cm-plices del tren, se bajaron en Torrejn bus-cando un hotelito donde apagar su poesa.

    Tercer Premio

    Cercanas Autor: Juan Manuel Rodrguez Gayn

    Amanece desde el este, otro da ms; si lo hiciera por el oeste, muchos no se entera-ran. El perfume del jazmn coquetea con el sudor de tres das; tras un cortejo imposible, huye despavorido. Desagradecidas las car-teras que arropadas por la masa buscan el calor de otros bolsillos. Ojos que roban las noticias de un peridico gratuito. Cuerpos en equilibrio sostenidos por el prrafo que se asoma desde la pgina siguiente. Algu-nos duermen de pie, caminan sobre los sue-os. Tras millones de probabilidades, aos de espera, dos pares de zapatos hermanos se encuentran, se rozan, se pisan... se ale-jan.

    finalistas 2009

    Siente el camino Autora: Sara Rivera Velasco

    Noventa y nueve palabras susurran sueos al odo de los si-lenciosos trenes de la maana, unidos al sonsonete del sinuo-so sonido del tren.Noventa y nueve palabras traquetean tratando de llegar al trabajo temprano, troceando el tiempo en atolondrados transbordos.Noventa y nueve palabras corren a comer cuando cae la ma-ana y convidan a la tarde a caminos cansados de vuelta a casa.Noventa y nueve palabras musitan melodiosas msicas m-gicas que merodean el meridiano pasado de otro da, de otro viaje, y meditan mansamente la manera de meterse en la cama.Noventa y nueve.

    La Rifa Autora: Concha Barbero de Domplablo

    Era la cara y cruz de quien se busca la vida con la mirada di-vergente; uno de sus ojos enfocado a entretener y convencer a los viajeros, y el otro, vigilante a la ruta del revisor.Tendra tres o cuatro aos, y me pareca fascinante que una sola persona pudiera acarrear una feria: tiras de caramelos, mquinas de fotos de las que surga, sbitamente, la cara de un payaso, juegos de naipes en miniatura, muecas bai-larinas y las papeletas para el sorteo, todo un equipo de su-pervivencia.

    Evocacin Autor: Helena Garca Arnau

    At mi cometa en forma de mariposa azul con hilo de bra-mante en la ventanilla del compartimento. Las ruedas del vagn chirriaron al tomar velocidad. Mir hacia la estacin. El reloj marcaba las seis. La visin de una nia sentada en un banco del andn, me hizo sonrer. Pginas de otros veranos saltaron ante mis ojos, caravanas de cuentos a golpe de sil-bato, mientras entraban y salan las locomotoras. Me asom a la ventana para ver el infinito. Los rales se unan en el

    finalistas

  • Renfe Cercanas de Madrid

    25

    Renfe Cercanas de Madrid

    24

    horizonte. Atrs la cometa volaba sobre la luz metlica de una serpiente de vagones.

    Poesa Autor: Santiago Casero Gonzlez

    Un individuo, tras leer sobre un tren accidentado en la selva sin supervivientes, imagina ser una vctima, y, aunque es una impostura, comienza a vivir bajo la melancola de la extin-cin, e insospechadamente slo la poesa le consuela, escribe poemas sobre la muerte, intercala loas a su patria, recibe el Nobel, el presidente lo nombra ministro, y un da debe viajar al extranjero, y su tren descarrila en la selva, y en sus ltimos instantes comprende dos cosas: no todo el mundo puede fal-sear su vida a travs de la poesa, aunque afortunadamente tampoco descarrilan todos los trenes.

    Ahondando Autor: Beatrz Hidalgo Herrero

    Viajar en tren es adivinar. Esclarecer acertijos a contrarreloj. Averiguacin de enigmas en trnsito. En ocasiones, inspec-ciono procedencias. Expresin guineana. Lunfardo porteo.A veces indago incgnitas laborales. Funambulismo recepcio-nista. Dioptras taquimecas. La melancola desempleada. Los felices son explcitos. Un contento bailoteo de pies los delata. Incluso algn cronopio espelelogo he reconocido. Pero cuando conjeturo mis hiptesis de vagn, finjo, disimulo des-pistante. Ocultando mi pesquisa detectivesca. De lo contrario el paracaidista se inventara uruguayo. O bien el poeta se interpretara buzo, o el insomne terapeuta de Pilates. Porque es obvio: lo inverosmil es probable al viajar.

    Curiosidad Autor: Eduardo Martnez Miranda

    Octavio carraspe otra vez por si el traqueteo del tren no le haba dejado orle. Ella apart por fin los ojos del libro y le mir con fastidio.Es un buen libro, verdad?-pregunt con un hilo de voz.S, es un libro muy bueno. Por qu no me dejas leerlo en paz y le tiras los trastos a otra?- dijo ella, y baj la cabeza resoplando.Octavio se tap la boca para ocultar una sonrisa. Aunque una chica no fuese una muestra representativa, era una buena noticia que le hubiese dicho eso. Estaba deseando contrselo a su editor.

    Cuento para lluvia sin cuento, balada para or

    llover Autor: Elas Snchez He vivido el monzn.

    Las maanas grises de Londres, las tardes eternas de Dubln, he acariciado con los ojos los adoquines hmedos de San-tiago al amparo de los balcones del barrio francs de Nueva Orleans, caminando entre paraguas en Montmartre, caminito al Obelisco por Corrientes bajo un aguacero en Katmand.He vivido el monzn sin conocerlo, empapado en la lluvia hermosa y lejana de los sueos que no cumplir.A veces llueve y me acuerdo, y a veces no s qu hacer.

    La merienda Autora: Ana Liebana

    Mam trabaja en el centro, as que la abuela y la nia viajan juntas en el tren para merendar con ella. Realizan este viaje dos veces por semana, y la abuela se preocupa a veces pen-sando que, si no fuera por eso, la pequea olvidara pronto la cara de su madre. Trabaja tanto...La nia no piensa en esas cosas. Mira por la ventana, saca la lengua a los otros trenes y piensa en la copa grande de helado que comern a medias mam y ella. Y hoy le toca ella elegir el sabor. Ser de chocolate.

    Odiseas cotidianas Autor: Jess Santofimia Ballesta

    Con la promesa de volver, el Cercanas deja a otro andn triste y despechado mientras los habitantes de esta mquina del tiempo de corto alcance nos preparamos para ser paridos prximamente en la gran estacin. Guardo el arma blanca de doscientas hojas que desenvaino cada maana contra el aburrimiento y me uno a la ceremonia del resto de pasajeros que un da ms van a luchar al frente, que un da ms acuden a la primera lnea de batalla, gente corriente que pelea por poder escribir los renglones de su vida, aunque sea con tinta de rutina.

    Horscopo Autora: Yaiza Nuevo Ejeda

    Prxima estacin, Delicias. Como espero, entra ella. Como siempre, se sienta al lado de la ventana. Como todos los das, abre el peridico. Como de costumbre, empieza por el final.Programacin. Pasa pgina. Cultura. Pasa pgina. Horsco-

    finalistas 2009

  • Renfe Cercanas de Madrid

    27

    Renfe Cercanas de Madrid

    26

    po. Como ayer y antes de ayer, arrastra su dedo por toda la pgina y para en Leo: Hay ms gente de la que imaginas esperando una sonrisa tuya. A qu esperas? Hoy ser un da maravilloso. Levanta la cabeza, y como nunca, sonre.Prxima estacin, Nuevos Ministerios. Mi parada. Estoy de-seando llegar a la redaccin y escribir el horscopo de ma-ana.

    Recuerdo Autora: Mara Jos Castillo Vela

    Inconscientemente, Laura pasa la mano entre el asiento y la ventana. Encuentra algo. Un trozo de papel bien doblado. Lo abre. Quin habr dejado eso all? Comienza a leer. Necesito que mi hija sepa lo mucho que la he querido Gre-goria Perea. Laura mira a uno y otro lado, entre los huecos de las cabeceras de los asientos. El pitido de las puertas del tren despierta a la joven. Dos l-grimas caen por sus mejillas. Abre su cartera y acaricia la foto de una seora. En la tarjeta de seguridad que lleva colgada se lee: Laura Fernndez Perea.

    Epidemia Autor: Jos Antonio Martnez Garca

    Sucedi en un tren. Un da la joven de la diadema roja su-jetaba el libro entre sus manos. Otro da vi que el mismo libro viajaba con el seor del traje oscuro que tres das antes estaba sentado junto a la ventanilla araada por gotas de lluvia. Varios das despus se sent a mi lado el chico de gafas que, en ocasiones, sonre a la joven de la diadema roja. De su mochila extrajo aquel libro. Me asust. Nadie escapa de esta extraa gripe libresca. Esta maana se abri el libro entre mis manos y comenz a leerme.

    Cazuela de viaje con imprevistos Autor: Roco Daz Gmez

    Calienta los preparativos y dora el viaje a fuego vivo (sin ha-cerlo del todo por dentro). Cuando empiece a tener color, scalo a tiempo de coger el tren y escurre bien las prisas. Ya sentado, reduce el fuego y deja el viaje reposar, dejndote llevar. Depende del punto de largo que te guste. Para evitar que se pegue vas aadindole un chorrito de entusiasmo. Tri-tura los imprevistos hasta hacerlos pur. Agrega buenos com-paeros de viaje. Una pizca de equipaje. Y srvelo con rodajas de bellas vistas y salsa de experiencias. Degstalo despacio.

    Renfe Cercanas de Madrid

    27

    El viejo y es sabio Autor: Javier Blanco Sariana

    En el viaje de la vida, amigo Sancho, cada uno de nuestros actos y decisiones, con el tiempo, vuelven de nuevo a noso-tros. Todo es cuestin de saber esperar, y observar. A veces pasa mucho tiempo antes de que esto suceda...Todo el vagn les observaba en silencio.Sancho, que escuchaba boquiabierto al ingenioso hidalgo, bostez de forma sonora, sac una hogaza de pan y chorizo y se parti una porcin generosa...Al llegar a Alcal de Henares pude verlos bajar del tren, aje-nos a algunas miradas burlonas.

    Culpable Autor: Sergio Prez Ortz

    Qu lejos quedan aquellos pasos en el mundo literario cuan-do el papel no era ms que la ventana de un tren; la tinta, el vaho que empaaba el cristal y el bolgrafo, la punta de mi dedo.Trazos sin pensar, pero con un trasfondo oculto.Palabras sin sentido que tomaban forma en mi cabeza.Ideas revueltas que slo yo comprenda.Historias imaginarias que jams podran ser copiadas.Mi vida escrita en un vagn de tren, mientras vea el mundo pasar.Una seora me dijo que no hiciese eso.Mi carrera como escritor truncada a los cuatro aos

    finalistas 2009

  • Renfe Cercanas de Madrid

    29

    Renfe Cercanas de Madrid

    28

    premios 2008

    Primer Premio

    Malditonos Autora: Sonia Prez Fernndez

    Las 8: da el sol en mi ventanilla derecha del Cercanas, inunda los paisajes industriales y me recuesto, plcidamente siempre, a con-templarlos. Hasta que subes t, a mi vagn siempre, con tu adolescencia de gorra y chndal. Politonos, sonitonos, malditonos! que atropellan, estridentes, mi sueecito de tren matutino. Cada maana, todos los das.

    Hoy, felizmente, no apareces. Y hay, Dis-culpen las molestias, una avera en el tren. Pero se sabe que un chico distrado se ha cado a las vas. Ahora, inespera-damente, deseo que el molesto soni-do de tu mvil me saque de mi temor.

    II Certamen 2008El tren y el viaje

    Renfe Cercanas de Madrid

    29

    Segundo Premio

    Fobias Autora: Raquel Prez Arribas

    Cuando el tren se detuvo en mitad del tnel y se qued a oscuras, todo el mundo se ri. Ella no. l levant una ceja, resignado. Ella cerr el libro y comenz a respirar con difi-cultad. Nadie conoca su fobia porque saba disimularla. Pero l lo supo y se sent con ella. Ella desconfi. l le explic que haba pasado por lo mismo. Y con extremada deli-cadeza, fue dibujndole con palabras gran-des espacios. Ella vea a travs de las histo-rias de l. Y sin darse cuenta el tren ya haba arrancado y l sostena la mano de ella...

    Tercer Premio

    Frgil Autor: Ramn Santana Gonzlez

    Al fondo del vagn hay una caja empape-lada con amenazantes rtulos de FRGIL. Nadie sospecha que dentro no hay delica-das cristaleras de Bohemia en clidos nidos de paja, sino diccionarios. Pero todas las precauciones son pocas despus del fraca-so en los ltimos envos. En la estacin, el encargado abre con curiosidad la valija y encuentra el mismo espectculo desolador que de costumbre. El traqueteo del tren ha vuelto a desordenar las palabras a su anto-jo: donde deba de haber diccionarios slo hay novelas de aventuras y algn que otro libro de poemas.

    premios 2008

  • Renfe Cercanas de Madrid

    31

    Renfe Cercanas de Madrid

    30

    Sueos Autora: Gloria Hernndez Jimnez

    Siempre haba permanecido encerrado en el pueblo que le vio nacer. De pequeo estuvo aprendiendo las labores del campo, de mayor se tuvo que dedicar a cuidar a sus padres y luego, cuando estos faltaron, result ser demasiado tarde pues sus alas haban desaparecido bajo la pintura del tiempo.Sin embargo, cuando aquella maana cerr el libro, un pro-fundo oleaje de lgrimas ba las ridas arenas de sus ojos. Por fin haba cumplido su sueo y haba recorrido otros mun-dos lejos del sudor y de la dura azada.Y aquel maravilloso viaje se lo deba al Capitn Nemo.

    Solo un reflejo Autora: Ana Beln Hernando Bibiano

    Llam mi atencin un tipo reflejado en el cristal y que dorma plcidamente acunado por el movimiento del Cercanas. No pude evitar volverme bruscamente hacia l cuando pos su cabeza en mi hombro. Fijndome en su diminuto meique, mir mi mano y sonre a la vez que escrutaba disimuladamen-te un rostro que se fue haciendo familiar. Reconoc al hombre de la foto en blanco y negro que siempre acompaaba a mi madre. Al llegar a Chamartn, baj del tren y sin decir nada, me desped de un padre al que acababa de conocer.

    Siempre nos queda el tren Autor: Pedro Luzn Aranda

    Interrail, juventud, descubrir, pareja, compartir, Suiza, exactitud, ciudades, monumentos, ros, sndwiches, alguna cerveza, promesas de retorno. Mano, cintura, labios, suavi-dad, deseo, albergue, separacin, frustracin. Tren, paisaje, cascadas, msica, caballos, Austria, amor, roces, albergue, divisin, angustia. Trasalpino, trasbordo, oh la la Pars, mu-seos, luz, lluvia, romanticismo, complicidad, siempre, abrazo, beso, fusin, embriaguez, tensin, locura, albergue, mierda! Tren nocturno, regreso, duermevela, estrechez, dolor, sueos, erotismo, beso, fro, manta, calor, vecinos, furtividad, tacto, calor, humedad, garganta seca, amanecer, cepillo de dientes, pareja, lavabo, apoyo, espalda, movimiento, simbiosis, explo-sin, destino Madrid.

    finalistas El regreso Autor: Cristina G. HerranzNunca pens que volvera, pero la vida a veces te da otra oportunidad Mientras llegaba, el paisaje le iba devolvien-do a la mente numerosos recuerdos de su infancia: el co-lumpio que su abuelo le hizo en un rbol, las nevadas que aislaban el pueblo en invierno Desde la ventanilla todo pasaba muy deprisa, en cambio su vida apareca lentamente en pequeos detalles Estaba a punto de llegar, pero saba que nadie le estaba esperando El regreso a casa sera una sorpresa para todos menos para el abuelo, su muerte era lo nico que le haba hecho volver.

    Cortocircuito Autor: Joseph Sempere Marti

    Se acordaba de la paradoja de Zenn, quien demostr la imposibilidad de todo avance, sugiriendo que entre los pun-tos A y B mediara siempre una distancia insalvable, puesto que entre cualquier espacio se extiende un puente telescpi-co que no conduce sino a espacios progresivamente inferiores aunque infinitos, lo pensaba a menudo, sobre todo cuando coga el AVE para ir al encuentro de su amante, que viva en otra ciudad, y a quien senta cada vez ms lejana, como si lo suyo no llevara a ninguna parte, por muy veloz que le transportara el AVE de A a B.

    Aprendiendo Autora: Rita Silvia Rubis

    He pasado las tres cuartas partes de mi vida viajando en tren todas las maanas. Al principio slo dorma, pero no pas mucho tiempo, en que me entretena mirar el techo, las luces, las manos en lo alto. Siempre me gust viajar en tren, des-de el principio. El movimiento adormecedor, la temperatura apropiada, la msica...Ahora ya voy sentada, puedo ver muchas ms cosas, conozco gente, hasta he aprendido el nombre de las estaciones. En realidad he aprendido a hablar, hoy cumplo dieciocho me-ses. Me gusta el viaje, estoy con mam, despus, oficina, guardera Despacio tren sin prisa

    finalistas 2008

  • Renfe Cercanas de Madrid

    33

    Renfe Cercanas de Madrid

    32

    Pequeo hurto Autora: Mara Isabel Moro Trabanco

    No pudo quitarle ojo en todo el trayecto. Lo miraba de sosla-yo, ocultando cualquier inters. Atisbaba furtivamente, cobi-jado bajo el sobaco de una adolescente, sorteando el bastn de un viejo, resistiendo como poda. Una seora gorda estuvo a punto de sentarse encima, y un nio pequeo lo lanz al suelo para patearlo.Un ltimo viajero abandon lentamente el vagn.Lo agarr por el lomo, acarici la portada, lo apretuj contra el cuerpo, respir hondo, y aceler el paso.Fuera de todo peligro, despertaron las palabras.

    Canfranc Autor: Alberto Bara Muoz

    Vena observndola desde mi asiento, discretamente, como aconsejan los manuales ms elementales. Pareca despreo-cupada, absorta, inmersa por completo en la lectura de una novela inglesa que, junto con su aspecto, la hacan parecer extranjera, britnica tal vez, una turista extica en aquel tren de posguerra Pero yo lo saba todo sobre ella.Su belleza, doble por el reflejo tenue de la ventanilla de pri-mera clase, me hizo fantasear por momentos con permitir su huida a Francia. Pero la mirada apremiante de un oficial desde el glido andn de Canfranc, me devolvi a la realidad. Es ella, pronunci.

    Mam Autora: Beatriz Daz-Suelto Martn

    Mam, con tanto tren, como sabes cul es el que nos lleva a casa?Es fcil, lo dicen los mapasMam y este tren, quin lo conduce?El maquinistaY tiene volante?No, las curvas, en las vas estn ya dibujadas Entonces... Que hace?Arranca, para, da marcha atrs, respeta los semforos...Y quien empuja los trenes?Ellos solos, llevan un motor que los mueveY quien mueve el motor?La electricidadY como es la electricidad?Es...bueno, es como la comida del tren, igual que t comes el pur de mam, el tren se bebe la electricidad.

    Corre Autora: Mari Maymo Puig

    Corre. No llego. Cuanta gente, no me empuje; que calor, como pesa la bolsa. El billete? Ah! En el bolsillo. La escalera, ay! que me resbalo. Ya est ah, un sprint. Menos mal, casi me pillo la mano en la puerta. Arranca. Al fondo un asiento libre, me desplomo, jadeo, cierro los ojos un segundo, acna-me, mceme y reljame en tus brazos... Un timbre? Abro los ojos, penumbra, dnde estoy? Ladeo la cabeza a la derecha, las siete! Salto de la cama. Corre. No llego,

    Rojo y verde Autor: Miguel Snchez Ibez

    Hoy Castilla es verde. Los campos siempre parduscos lucen este medioda una alfombra de hierba tan hmeda como ef-mera. El tren corre, mientras mis ojos se cierran lentamente, arrullados por la msica y el traqueteo... pero no, Miguel, no te duermas, que Castilla es verde. Abro mucho los ojos, bajo la vista y veo los zapatos de charol rojo de mi vecina. Rojo y verde, qu bonito, como la bandera de Portugal. O como las cerezas con hojas. Mi mente vuela por encima de las vas Pero hoy Castilla es verde. Y merece la pena mirar por la ven-tana.

    El caballero Autora: Natalia Fuertes Romero

    Miedo, ansiedad, excitacin, un pequeo brillo de esperan-za... Hoy volver a verla, despus de tanto tiempo, de tantas cartas, de mil batallas...El camino ha sido demasiado largo, demasiado complicado y ahora slo nos separan unas pocas jornadas.Mi caballo y yo estamos cansados, pero los dos queremos lle-gar al final de nuestro camino.Ya soy el soldado de fortuna que esperaba ser para pedir su mano.El destino ha sido benvolo con nosotros y, aunque fallec en la ltima batalla, ya no podrn eliminar jams mi espectro de su lecho.Ya llego mi princesa, ya llego...

    finalistas 2008

  • Renfe Cercanas de Madrid

    35

    Renfe Cercanas de Madrid

    34

    Cambio de agujas Autor: Fernando Maran Martn

    Atencin seores viajeros, el tren que efectuar su entrada en la va uno lleva un retraso estimado de 99 palabras. Todos los que tenamos un libro en la mano lo abrimos y em-pezamos a leer. Los dems se miraron el reloj como si fuese demasiado tarde.

    Y pap? Autor: Rafael Gil de la Haza

    Pap, a ver quin llega antes al columpio!Pero ya no me des ventaja como antes, que siempre ganaba yo.A la una, a las dos y a las tres.Hijo, me has vuelto a ganar!No pap, te has dejado!Abuelo, a ver quin llega antes al columpio!Mam, a ver quin llega antes al columpio!A la una, a las dos y a las tres.Por qu no queris jugar conmigo, y estis as?Pap siempre jugaba conmigo y estaba siempre alegre. Abuelo, por qu pap se dejaba ganar?Mam, cundo va a volver pap?

    La sombra del nido Autor: Fernando Gilabert Carrillo

    Los rboles ms prximos pareca que iban a echar a volar. Los que se vean a lo lejos, sin embargo, permanecan inmu-tables. Las nubes tampoco se movan ni las montaas que azulaban al fondo.En la ventanilla se reflejaba Jaime, un nio de seis aos que haba perdido su juguete favorito: un guerrero indio monta-do a caballo. De repente lo vio cabalgando al lado del tren, su sombra adaptndose los desniveles del terreno, sorteando rboles, zanjas, ros, barrancos.Y las lgrimas se evaporaron para dar paso a una enorme sonrisa.

    Primer Premio

    Si tu supieras Autora: Carmen Iglesias Vzquez

    La misma hora, el mismo tren, las mismas caras. Sube. Se sita junto a la puerta. Mira como cada maana los rostros de sus com-paeros de viaje y sonre para s. l es feliz. Espera en el mismo andn de cada da, se sita exactamente en el lugar donde el ter-cer vagn descarga a sus pasajeros. Espera. Bajan. Suben. A ella le gusta ser la ltima. l aspira su perfume como cada maana. No sabe que ella ha dejado pasar dos trenes por verle.

    Ella, nerviosa, le mira. No sabe que l ha dejado pasar dos estaciones por respirarla.

    I Certamen 2007El tren y el viaje

    premios 2007

  • Renfe Cercanas de Madrid

    37

    Renfe Cercanas de Madrid

    36

    Segundo Premio

    Las maanas contigo Autora: Ada Ramos Martnez

    Te sientas a mi lado cada maana. Siempre el mismo tren, el de las 7.43. Y no lo pierdes nunca. Siempre con tacones, elegante, con clase. Tienes la voz ms bonita de Madrid. Y la risa. Suena a patio de colegio, a carame-los de menta, a zapatos nuevos. Y hueles a Nenuco y a pasta de dientes de marca. Es posible que te guste? No lo s. Pero s s que te gustan los perros. Y que eres preciosa. Aunque no te haya visto nunca. Lzaro slo se deja acariciar por chicas guapas...

    Tercer Premio

    Miedo Autor: Sergio C. Fanjul

    Delicias-Mndez lvaro. Duracin del viaje dos minutos treinta. En la ventana fbricas abandonadas, naves industriales, bloques de edificios en ladrillo visto, chimeneas. Rachid, 34, obrero de la construccin, se sienta, cansado despus del trabajo. Deja su mochila en el suelo, cerca de su pier-na. Matilde, 41, secretaria, mira asustada la mochila. Ramn, 67, jubilado, mira al-ternativamente a Rachid y a esa mochila. Nuria, 24, estudiante de Econmicas, desea llegar cuanto antes a la prxima parada. Llegada a Mndez lvaro. Rachid coge la mochila, se va a casa, le queda otro trans-bordo. Matilde, Ramn, Nuria, se sienten un poco tontos.

    Y cundo llegar maana Autora: Paula Vilches

    Te persigo, me buscas, te sigo subo, miras, sonro te sientas, me tropiezo, te sonrojas y permanezco de pie, mientras el tren avanza, yo quieta y frena y me abalanzo sobre ti y mi torpeza te conmueve, y tu corazn se mueve con ms ritmo y la mquina nos lleva juntos a un viaje casi infinito casi frena nuestra loco-motora y te levantas, te bajas, te vas y me quedo, me espero, me estremezco me dejas tu piel, te llevas mi voz hasta maana amor

    Vendo sonrisas (por un mdico precio) Autora: Julia Rivas Castellanos

    Atocha. 8:25. Subo al tren de los sueos que me aleja del humo y, como cada da, mi existencia annima se confunde durante veinticuatro minutos con la de cientos de madrileos de todo el mundo. Aquel cartel llama mi atencin. Algunos se acercan y, para mi sorpresa, vuelven a sus asientos esbozando una sonrisa. Intrigada, yo tambin lo leo:A qu esperas? Vamos! Reglasela a quien tengas al lado! Seguro que te la devuelve. Y si no lo hace, al menos t ya habrs sonredo. Cantoblanco. 8:49. Bajo del tren. Y Madrid es menos gris. Y yo, menos annima.

    Faltabas tu Autor: Fer

    Hora punta de un da laboral. Vuelta a casa.En el vagn se respira un aire denso, desvitalizado.Algunas caras arrastran su propio poema despus de una ms o menos dura jornada. El abatimiento hace presa de los presentes.Se abren las puertas y una bocanada de aire frescoapenas renueva el ambiente. Slo una voz con dulce acento latinoamericano y educado lenguaje, pide permiso para aca-riciarnos con su msica...Qu bolerazo te marcaste, mi hermano!

    finalistas

    finalistas 2007

  • Renfe Cercanas de Madrid

    39

    Renfe Cercanas de Madrid

    38

    Fuiste un mago de las alturas que revitaliz la atmsfera, avi-v nuestros corazones y, como tal, fuiste largamente, genero-samente recompensado... Gracias otra vez!

    Billete de vuelta Autor: Sergio Haro Gmez

    No debera haber tomado aquel tren. Haba sacado el billete arrebatado por una idea absurda, por un impulso irreflexivo. Saba de sobra que hay lugares a los que no es posible volver, fragmentos del pasado definitivamente irrecuperables. No ig-noraba que esta vez nadie lo acompaara para decirle adis con la mano, que nadie lo estara esperando cuando el viaje llegase a su fin. Y, sin embargo, all estaba. Sintindose rid-culo y a la vez excitado, como cuarenta aos atrs.Cuando el tren abandon el tnel, la bruja le dio un buen escobazo. Entonces, todo cobr sentido.

    Extraos pero unidos Autora: Vernica Mrquez

    Metales, tornillos, tuercas, cristales... todo debidamente en-cajado para convertirse en el carruaje moderno de miles de habitantes que se desplazan a diario a trabajar, ver familiares o amigos, o, simplemente, ahorrarse unos cuantos kilmetros o metros de andadura o de coche.Miles de vidas, distintos problemas o preocupaciones, gran-des o pequeos sustos.Sueo, excitacin, desdn...Tantsimos sentimientos juntos, tantsimas vidas unidas por el tren.Extraos unos con otros, pero todos con algo en comn, usar el cercanas.

    Gota Autor: Carlos Hernndez-Echevarra Monge

    Llueve esta maana y cuando el tren arranca, juego a hacer carreras entre mis dos gotas favoritas para ver cul llega an-tes al borde de la ventana. Pienso que Paula y yo somos como dos gotas de agua que corren desbocadas sobre el cristal, empujadas por el viento. Tal vez podamos unirnos en antes de llegar al final, tal vez no. Slo ese pensamiento y mi gota favorita ya se ha perdido entre mil gotas de agua.

    El tren del Edn Autor: Jos Ignacio Sez del Castillo Gutirrez

    Entre tres bereberes, entr en el tren. Gentlemen del beb: nene, es este el tren del preste?Le espet: ese es el del mes precedente, eh? Este es el del Edn.Que el deferente jefe del tren en el este el tren lleve! El tren se estremece, se mece en el breve treque-treque que embe-llece el verde perenne que se ve desde l, que envejece de vez en vez. Llegu excelentemente.Deje de ser mequetrefe. Preferentemente, deje que el tren le lleve.

    Sentir Autor: Enrique Madrigal Fernndez

    El tren pasa veloz entre la confusa urdimbre de asfalto y me-tal.Carreras, impulsos, cientos de pies quedan un instante en el aire, bajan y suben, no hay tiempo de nada, slo de montar, de llegar, de alcanzar, de lograr, de acabar.A ellos se les termina el tiempo.Van a disfrutarlo.No creo que afecte el traqueteo a sus lecturas.Aprenden viendo pasar imgenes y recuerdos; djales que sientan; esos libros les ayudan.No importa el tiempo aunque pare el tren.Se aviva la luz; ellos sienten la alegra, el exceso vital que les dan sus lecturas.

    Viaje interior Autora: Nlida Leal Rodrguez

    Siempre encuentras cosas en el tren, aunque slo sean bi-lletes usados, pero, pronto supe que aquel libro no era algo normal: yo sala en la portada, con la misma ropa que llevaba puesta, las deportivas negras, la misma media barba que hoy no haba querido rasurar.Ni siquiera s cmo me atrev a abrirlo, pero lo hice: hablaba de m, de cmo me haba despertado, de la conversacin con Marta en la cocina, de que casi llego tarde a la estacin.... le que encontraba el libro y que lo lea, pero ....ser capaz de leer ms?

  • Renfe Cercanas de Madrid

    41

    Renfe Cercanas de Madrid

    40

    Bucles Autor: Francisco Javier Serrano Snchez

    El tren lleg a la estacin de destino pero no se detuvo. Como ya ocurriera en las anteriores ochenta y cuatro veces, los pa-sajeros gritaron e intentaron abrir, sin resultado, las puertas. Una mujer, tras mirar fijamente un depsito de agua, grit alarmada que estaban dando vueltas en redondo. Los mismo rboles, idntico ro, las montaas del fondo, la granja, el breve lapso del tnel, la estacin... Los mismos rboles, idn-tico ro... La mujer llevaba razn. El nio, irritado al sentirse descubierto, peg un manotazo a la locomotora y se march a merendar. Todo haba terminado.

    El maquinista Autor: Carlos Arnal Vivas

    Toms nunca se crey la historia de las lneas paralelas. Es-taba convencido de que yendo lo suficientemente deprisa podra sorprenderlas juntas, sin darles tiempo a separarse.Por eso se hizo maquinista. El ms rpido. Su fama era tal que, al anunciarse el proyecto del tren-cohete, nadie dud de quien deba conducirlo.El viaje inaugural comenz superando todas las expectativas. El tren prcticamente volaba. Marchaba tan bien que cuando descarril nadie pudo encontrar una explicacin. Los datos parecan correctos.En el caos que sigui al accidente nadie pareci reparar en las ltimas palabras de Toms gritando:- Lo saba!, Lo saba!

    El bello invierno del 2008 Autor: Luis J. Martnez Garca

    Invierno de 2008. 6:02 hrs. Las distintas estaciones de la red de cercanas van engullendo haca los andenes a somnolien-tos viajeros.Ya en el tren, unos se dedican a leer, otros aprovechan y echan una cabezadita y otros, absortos esperan a or el nom-bre de su estacin de destino para bajarse.De repente, por megafona se anuncia algo-Seores viajeros, presten atencin por favor! RENFE les in-forma que todas las guerras del mundo han cesado.Los viajeros que tienen radio confirman la noticia. Miradas, silencio, lgrimas y abrazos en los vagones. Fuera, el cielo nos regala copos de PAZ.

    finalistas 2007

    Indios y vaqueros Autor: Emilio Jos Isidro Babiano

    El nio se escabull de los brazos de la madre y correte hasta situarse a la altura del desconocido. Este dormitaba en mitad del vagn cubriendo su rostro con un sombrero oscu-ro. El pequeo, ignorando la reprimenda de la madre, llev su mano al bolsillo del pantaln y comenz a desenfundar su imaginaria Winchester del 45. Pero antes incluso de que rozara la empuadura, el desconocido se haba puesto en pie y le apuntaba con su dedo ndice en mitad de la frente. Te habra fulminado. Y ambos caeran al suelo malheridos por los disparos del ataque de risa.

    El chico de la tabla de surf Autora: Naria Elena Santos Ramrez

    Cuando el chico que viajaba con la tabla de surf se ape, todos los que lo seguan a hurtadillas se descararon, pregun-tndose que haca all, en el medio de la meseta, con tal compaera de viaje. Yo les reprend con la mirada, sintin-dome an ms especial. Tena tu flor marchita en medio de mi diario azul, junto a tu fotografa. Luego llor en silencio cuando record que aquella tabla alguna vez volvera a ver el mar, sentira sus olas. Yo nunca ms te vera ni te sentira el otoo me haba arrebatado mi vida: la tuya.

    El vagn Autora: Marina Segura Ramos

    El dolor de la lucidez de saber un destino cierto: los mis-mos rales, las mismas estaciones, los mismos tneles. Y, sin embargo, sentir s sentir - el valor de una existencia que desliza, transporta y empuja a la Humanidad a la fascinante aventura de vivir y explorar cada da, todos los das, caminos desconocidos, an por desbrozar. Soy slo un insignificante y servil elemento, pero me enorgu-llezco de mi misin en el mundo. Firmado, un humilde vagn.

    finalistas 2007

  • V Aniversario Relatos Breves

    El tren y el viaje

    Renfe Cercanas de Madrid