PuntoEdu 175

Click here to load reader

  • date post

    24-Mar-2016
  • Category

    Documents

  • view

    224
  • download

    0

Embed Size (px)

description

Semanario de la Pontificia Universidad Católica del Perú

Transcript of PuntoEdu 175

  • Ao 6 N 175 Del 3 al 9 de mayo del 2010

    [email protected] gratuita

    Publicacin de laPontifi cia Universidad Catlica del Per

    Vive la Catlica!

    FRANZ KRAJNIK

    Tendencias: la ciencia al desnu-do. Vida es-

    tudiantil: convocatoria de candidatos para los REA. Teatro: Jarana, musical criollo. Convocatoria: concurso por el bicentenario de la Independencia. En el campus: ganadores del concurso de afi -ches Jueves Cultu-ral. Agenda: exposicin en homenaje a la pe-riodista Doris Gibson.

    +Q

    Con derecho a opinarManuel Atienza Rodrguez, destacado experto espaol en el campo de la fi losofa del derecho y Doctor Honoris Causa de la Catlica. [Pg. 16]

    PrevencintelricaProfesores de Ingeniera Civil visitaron Chile para evaluar los daos ocasionados por el terremoto y sacar conclusiones aplicables al contexto peruano. [Pgs. 8-9]

    .eduwww.pucp.edu.pe

    Frente al tren elctrico, al esperado Metropolitano y a otras iniciativas para aliviar el caos vehicular, qu podemos hacer para descongestionar la ciudad? [Pgs. 2-4]

    Embotellados

  • informe

    Cambio de ruta

    2 | .edu | LIMA, del 3 al 9 de mayo del 2010

    Un crculo vicioso condena a nuestra ciudad. Mientras no tengamos un transporte pblico eficiente, los autos privados seguirn saturando las calles, por ms viaductos que se construyan. El Metropolitano podra iniciar un cambio. Qu podemos hacer nosotros para descongestionar la ciudad?

    el transporte en nuestra Capital

    En el 2012 no se acaba-r el mundo, como en la pelcula, pero en el 2025 Lima s po-dra colapsar: tran-

    sitar por la ciudad sera de te-rror. No es una prediccin ma-ya, sino el diagnstico de un equipo nipn. El Plan Maes-tro de Transporte Urbano pa-ra Lima y Callao, diseado por la Agencia de Cooperacin In-ternacional del Japn (JICA), mensur la tragedia: pobla-cin de diez millones, veloci-dad de viaje promedio de 7.4 kilmetros por hora (casi una congestin) y tiempo prome-dio de viaje de 65 minutos.

    El estudio realizado hace cinco aos plante un cmu-lo de proyectos que reduciran los daos considerablemen-te. El Metropolitano, prximo a inaugurarse, es un eslabn. Otros son el tren elctrico y me-joras clave en la red vial y la ges-tin del trnsito. Para el 2010, el plan requera que opere todo el sistema de buses y el tren has-ta San Juan de Lurigancho. Sin embargo, apenas un primer co-rredor del Metropolitano fun-cionar este ao y el tren llega-ra solo hasta la avenida Grau, en el Cercado de Lima, en el 2011. Las crticas por las poster-gaciones y cuentas poco claras estn a la orden del da. Pero, qu podemos hacer nosotros, como ciudadanos, para men-guar la catstrofe?

    Segn el informe El Trans-porte Urbano en Lima Metropoli-tana (2008) de la Defensora del Pueblo, la situacin actual del transporte urbano y la caren-cia de una cultura de seguridad vial en la poblacin provocan una serie de vulneraciones a los derechos humanos fundamen-tales. El documento encuen-

    Por DaviD pereDa

    tra el meollo en la sobreoferta de transporte, que coloca so-bre ruedas: la guerra del centa-vo, precios estables, empleo de subsistencia y congestin vehi-cular. Segn el Plan Maestro, 26% de taxis est vaco de 7 a 10 de la maana y 39% entre las 11 a.m. y las 2 p.m.

    Los daos econmicos y de bienestar se multiplican: pr-dida de horas-hombre por el mayor tiempo de viaje, uso in-eficiente de combustible por la congestin, menor produc-tividad por muertes (acciden-tes de trnsito y contamina-cin), gastos de salud, prdida

    de das laborables por enferme-dades, mayores costos de man-tenimiento o destruccin del patrimonio monumental de la ciudad y desvalorizacin de los predios.

    Para el especialista en trans-porte Juan Carlos Dextre, profe-sor del Departamento de Inge-niera, no tener un transporte pblico eficiente, organizado, es nuestro principal defecto co-mo ciudad. De all se despren-den muchas mejoras que se po-dran hacer.

    Por la ingente deficiencia del transporte pblico, mu-chos adquieren automviles

    particulares. Segn el Ministe-rio de Transportes y Comuni-caciones, 66% de los vehculos del pas se concentra en Lima. El parque automotor capita-lino registra una tasa de creci-miento cada vez mayor: pas de 1% en el 2004 a 5,4% en el 2007. Pero tambin aumenta la con-gestin. No es posible que las personas se movilicen dentro de las ciudades utilizando to-dos sus autos particulares. Esto se debe a que el espacio pbli-co es escaso y, por lo tanto, debe ser usado de manera eficiente, sentencia la Defensora.

    Aumentar los viaductos e

    intercambios viales no sera la solucin, sino el problema. Todo se hace casi pensando en mejorar la circulacin de autos. Por eso, la ciudad no es-t preparada para favorecer los modos de trasporte menos contaminantes, como la bici-cleta, por ejemplo. Muchos ya se dieron cuenta de este error. En algunas ciudades del mun-do, inclusive se estn tumban-do los viaductos e intercam-bios, advierte Dextre.

    Este cambio de rumbo no es reciente. En el 2000, la auto-pista sobre el ro Cheonggye-cheon, en Sel, Corea del Sur,

    juntos. Que quienes coinciden en rutas y horarios utilicen un solo carro se ha convertido, en algunas ciudades europeas, en una tendencia comercial.

  • era la zona ms congestiona-da de la ciudad, aunque en los setenta haba sido smbolo de progreso. Al ao siguiente, el candidato a alcalde Lee Myung-bak prometi demoler la auto-pista y recuperar el ro, de re-sultar electo. Los votos le favo-recieron y cumpli su cometi-do. Se gan el apelativo de Mr. Bulldozer.

    En el 2001, el Texas Trans-portation Institute mostr los resultados de un estudio sobre 68 reas urbanas en Estados Unidos. Entre 1982 y 1999, la poblacin en esas zonas creci en 11% y los kilmetros de vas urbanas aumentaron en 15%. Sin embargo, las horas de con-gestin crecieron en 50% y el tiempo de viaje, en 7%.

    Existen infinidad de ejem-plos que muestran que al au-mentar la infraestructura vial aparecen ms autos. Varios ya han descubierto que es como querer apagar un incendio echando gasolina, dice Dex-tre. Al disminuir la infraestruc-tura vial, desaparecen los au-tos. Algunos denominan a este fenmeno traffic evaporation.

    Sin embargo, esta receta re-quiere un transporte pblico eficiente para tener xito. Por eso, actualmente el proyecto ms importante de la ciudad es el Metropolitano. Del xito de este nuevo sistema podra de-pender el cambio en la polti-ca de gestin de la ciudad. Si se

    informe

    Pontificia universidad Catlica del Per | .edu | 3

    aunque 25% de los hogares limeos tiene una bicicleta, apenas el 0.5% de los viajes diarios se efectan empleando este medio de transporte.

    traen abajo el Metropolitano, estamos perdidos, asegura el especialista.

    Pasito a Paso. Pero el cam-bio tambin empieza en cada peatn o conductor. Debemos sacar de nuestro chip la cultura del auto, que se manifiesta de diferente manera. Por ejemplo, el alcalde tiene una aceptacin fuerte porque el ciudadano per-cibe que aumentar infraestruc-tura para los autos solucionar los problemas del transporte, manifiesta Dextre.

    En la vida cotidiana, esta cultura se manifiesta tambin cuando se utiliza el auto para ir de un punto a otro de nuestro campus. La gente no quiere ca-minar, utiliza el auto para ir al comedor, al banco o una clase. No tiene sentido. Muchos pa-gan para ir a un gimnasio. Es

    decir, pagan para hacer ejerci-cio y ac no quieren caminar, aade el especialista.

    Caminar para trasladarnos dentro del campus sera un pri-mer aporte a este cambio de ac-titud. Este hbito se extende-r a la ciudad y caminaremos para ir a la tienda cercana o la casa del amigo, en vez de con-tinuar inundando de carros el saturado espacio vial.

    El auto compartido es otra buena alternativa: juntar a quienes coinciden en rutas y horarios para utilizar un so-lo carro. En algunas ciudades europeas, como Suiza, Alema-nia y Holanda, es incluso una tendencia comercial. En nues-tra Universidad, un grupo de alumnos de la Facultad de Ar-quitectura y Urbanismo lanz el proyecto ColectiPUCP el ao pasado (http://colectipucp.tk). Sus promotores preparan un relanzamiento de este progra-ma. Pero, para promoverlo ne-cesitamos una plataforma. En una pgina web, la gente dice cules son sus rutas y otros tra-bajadores o alumnos pueden coincidir, explica Dextre.

    Derecho al PeDaleo. El uso de la bicicleta se suma a la lista. Pero el problema ms se-rio que tiene un ciclista es cru-zar las intersecciones. A veces se mejora con un rediseo o se-maforizacin. Deberamos con-versar con el municipio para

    a ponernos las pilas. Segn afirma el profesor Juan Carlos Dextre, la gente no quiere caminar, utiliza el auto para ir al comedor, al banco o una clase. No tiene sentido.

    pulmn. Segn la Defensora del Pueblo, la ciudadana percibe las

    bicicletas como medios de recreacin o deportivos y no como de transporte.

    fotoS: yANINA PAtrICIo

  • 4 | .edu | LIMA, del 3 al 9 de mayo del 2010

    arreglar los alrededores de la Universidad para que ms per-sonas caminen o usen bicicle-ta, dice el experto.

    En Lima y Callao existen 30 ciclovas con un recorrido de 90 km. Tres se encuentran en el Callao y 27 en Lima (con una ex-tensin de 77 km). Segn el in-forme de la Defensora, la ciu-dadana percibe las bicicletas como medios de recreacin o deportivos porque, por su dis-tribucin, las ciclovas no se conectan entre s, ni con otras modalidades de transporte. Por esto, aunque 25% de los hoga-res limeos tiene una bicicleta, apenas el 0.5% de los viajes dia-rios se efectan empleando es-te medio.

    La Defensora propone la construccin paulatina de una red de 264.4 km de ciclovas complementarias a las ya exis-tentes, que logren su integra-cin y complementen los dis-tintos sistemas de transporte masivo, como el Metropolita-no y el tren elctrico. Adems, plantea un Pla