Peri³dico 156 CCC

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periódico clase contra clase 156

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  • 21 de Marzo de 2011 Ao XI - Nmero 156

    Colaboracin

    No a los indultos de Piera y la derecha! Pg. 4

    El proceso revolucionario en el Magreb y los pueblos rabes en la encrucijada Pg. 4

  • El Chile de Piera condena a la miseria Pgina 2 Clase contra Clase NACIONALNACIONALNACIONALNACIONAL

    El lunes 21 de marzo, el presidente yan-qui, Barack Obama, arribar al pas. El objetivo de su gira que incluye a Brasil y El Salvador- es estre-char lazos con gobiernos afines para mantener el dominio imperialista en Latinoamrica. La cena lujosa que prepara el gobierno en La Moneda, las conversaciones de cooperacin energtica en medio de la polmica por la energa nuclear des-atada por el terremoto en Japn y la visita de la seora Obama junto a Cecilia Morel a un liceo de Renca, son parte de la intensa agenda que desple-garn el amo imperialista y su lacayo chileno Sebas-tin Piera. Pero ese enorme espectculo, del cual intensamente busca hacerse parte tambin la Con-certacin que a travs de J. A. Gmez (PRSD) gestiona un encuentro con la comitiva norteameri-cana-, no oculta las tensiones polticas y sociales que comienzan a desarrollarse en el pas. A un ao de la asuncin de Piera en el gobierno, la miseria social ha crecido. El terremoto cre medio milln de nuevos pobres. La reconstruccin no ha sido realizada y las poblaciones callampa proliferan. La inflacin de los pobres, producto de las alzas de los alimentos, la luz, el agua y el transporte que para colmo se ver potenciada por la sequa que se anuncia para este ao- golpea los bolsillos de los trabajadores y los sectores populares. Todo esto alimenta un inicial descontento pasivo con el go-bierno reflejado en la cada de ste en las encues-tas-, que podra activarse sorpresivamente, como ocurri en Magallanes. O que podra detonar pro-cesos de huelga y luchas salariales. Las huelgas to-dava permanecen aisladas y dispersas entre s. Es el caso de los trabajadores de Ekono que luchan mientras redactamos estas lneas. Existen, adems, factores polticos que ali-mentan el debilitamiento del gobierno. La cohesin interna de la derecha cruje. A las incertidumbres abiertas por el caso Van Risselberghe que podran conducir a una acusacin constitucional de la Con-certacin apoyada incluso por algunos parlamenta-

    rios RN- se suman las incertidumbres en La Flori-da. Luego de la renuncia del PS Jorge Gajardo a la alcalda un verdadero regalo concertacionista a la derecha-, el oficialismo sigue sin conseguir el qu-rum para elevar a Rodolfo Carter a la condicin de edil. Las disputas entre el clan Sabat (RN) y el clan Labb (UDI) dificultan un acuerdo. Todo esto mientras Hernn Larran renuncia, sin avisarle a nadie, a su condicin de jefe de la bancada de los senadores de la UDI, molesto por el trato a su esposa, Magdalena Matte, lo que revela que las tensiones por la intendenta de Concepcin estn lejos de cesar. Pero de todos modos, con peleas y todo, la derecha, cuando se trata de defender su tradicin reaccionaria, golpea como un solo puo. Todos han defendido que los indultos que ha pro-puesto el gobierno, haciendo demagogia sobre la crisis carcelaria, no deben distinguir entre civiles y militares. Tambin actan unidos cuando se trata de engaar al pueblo trabajador. Lo vimos con el enorme montaje ante el terremoto de Japn. Otro factor que contribuye al debilita-miento del gobierno es el temor de ste a encon-trar resistencia, luego del proceso de masas en Magallanes. La ministra Matthei lo sabe y por eso busca el dialoguismo con la CUT y anuncia que no har reformas que cuenten con el suficiente con-senso. A nivel internacional, los procesos en los pases rabes y el norte de frica, vuelven a poner la accin de las masas en el centro de la escena. Eso obliga, con mayor razn, a las clases dominan-tes a integrarla en sus clculos. La derecha, de algn modo, por todo esto, busca actuar preventi-vamente y ensaya una agenda social, que incluye el posnatal que es en buena medida una farsa-, lo que llaman el ingreso tico familiar y el 7% de los jubilados. Quieren ganar credibilidad entre las masas para que stas no se activen. Todo esto mientras fortalecen el aparato represivo del estado y realizan gestos desproporcionados, como la de-tencin por la PDI de dos jvenes de la UPLA por pegar propaganda para una manifestacin contra

    Obama. La Concertacin, que ha sido una pieza clave para la gobernabilidad derechista por ejem-plo con la aprobacin de la reforma educativa de Lavn, que flexibiliza el trabajo docente-, sigue con sus gestos de buena crianza. Todo indica que no se ha decidido a perfilarse como una oposicin dura. No llevan hasta el final la lnea de actuar en las calles que para el aniversario del terremoto se insinu con el impulso a marchas en las regiones afectadas paralelamente a los actos oficiales de Piera-. Slo buscan mecanismos disciplinarios para aunar sus votaciones en el congreso durante este ao. Guido Girardi, una de las figuras duras de la oposicin, durante la reciente gira de Piera en Europa y Oriente Medio, slo dio seales de unidad con la derecha. A un ao de asumidos los parlamentarios del PC, ya han mostrado que su camino es una bsqueda constante de acuerdos con la Concerta-cin o al menos con algunos sectores de la misma. No han transformado sus escaos parlamentarios en instrumentos para la accin independiente de la clase obrera y los pobres. Por ejemplo ahora, con el debate por los indultos, se reuni con Fuenteal-ba y plante satisfaccin con las explicaciones mentirosas de ste, de que no estaba por indultar a los criminales de la dictadura. Le podemos creer a Fuentealba? El PC, en vez de confiar en las fuer-zas de la clase trabajadora y los oprimidos, confa en la Concertacin y sectores de la misma y en la accin en los pasillos del parlamento desligada de la accin de las masas y los mtodos propios de la clase obrera. Ante la venida de Obama plantea una convocatoria por la paz mundial, como si fuese posible en el capitalismoHace falta una alternati-va. Hay que expulsar al imperialismo de Amrica Latina y el Caribe. Pelear por aumentos salariales de acuerdo a la inflacin de los pobres, crear comits de control de precios desde los sindicatos y organizaciones populares. Luchar por el juicio y el castigo para los represores de ayer y hoy. Y por una poltica independiente de toda variante patro-nal. Esta es la pelea del PTR Clase contra Clase.

    Por: Nicols Miranda Crisis poltica de la dere-cha y de la Concertacin El ahora ex alcalde Jorge Gajardo renunci a la alcalda de La Florida expli-cando que era por razones de salud. Casi inmediatamen-te, aparecieron las razones polticas reales: una enorme tensin al interior del PS con uno de los dirigentes histri-cos de la zona, el diputado Carlos Montes. Por varios motivos: animadversiones personales entre ambos; que Jorge Gajardo declaraba que-rer avanzar a formas ms participativas de administra-cin municipal que se veran obstaculizadas por los diri-gentes tradicionales de la zona; y por los puestos que haba que repartirse entre unos y otros. Adems, se mencionaron problemas con-fusos con fondos de la comu-na. Primera crisis de la Con-certacin. Inmediatamente, la derecha

    postul a su concejal UDI Rodolfo Carter. RN no lo aceptaba: Carter fue parte del comando del ex candida-to a diputado Rodrigo lva-rez, que tras perder, fue pre-miado con la subsecretaria del Ministerio de Economa, pero que antes, durante la campaa, rompi la propa-ganda de su compaera de lista de derecha la RN Lily Prez. Adems tambin hay situaciones confusas de pla-tas. Y adems, el personal-mente tiene problemas de deudas millonarias que apare-cen en DICOM. Primera cri-sis de la derecha. Cmo resolverlo? C omo s i e m p r e : l a s convicciones polticas de los representantes de los partidos patronales de la Concertacin y la derecha,

    como sabemos, siempre mi-ran los intereses propios y los de sus jefes los patrones: as, es fcil cambiar de cami-seta. En este caso, fue la con-cejala ahora ex PPD Ins Ga-llardo, que renunci al PPD, se reuni en la casa de Car-ter, y anunci que votara por l. Segunda crisis de la Con-certacin. No alcanzaba: RN quera a un concejal propio. Debi intervenir hasta la mis-ma Moneda: el Ministro del Interior Hinzpeter pidi a sus pares de RN que votaran por el UDI (y en solo tres meses, los RN debieron ceder ante la UDI en varias ocasiones: antes fue con el caso, an no cerrado, Jacqueline van Rys-selberghe. Aunque en la UDI no todo est bien: el senador

    UDI Hernn Larran renunci a su jefatura de los senadores de la derecha, y se cuestiona al Presidente de ese partido Coloma, y se est llamando a intervenir ms activamente a Longueira). Segunda crisis de la derecha. Y mientras en la Concertacin discutan el vuelco de Ins Gallardo, en la comuna de Carahue, se mu-ri el alcalde UDI, y fue elegi-do el concejal PRSD con vo-tos de los concejales de la derecha. La Concertacin se critic nuevamente, ahora al PRSD, que respondi que fue as porque los concejales DC no respetaron el acuerdo previo de votar por el con-certacionista ms votado (este concejal del PRSD), sino que quera votar por un con-

    cejal DC. Tercera crisis de la Concertacin. A todo esto, qu estbamos discutiendo? Ah! , s el voto de La Florida. Pero parece haber quedado en un segundo plano eso, no? Autoritarismo de la de-mocracia concertacionis-ta- derechista Gajardo haba gana-do la alcalda con el 52% de los votos. Pero esto no le import a nadie. Los repre-sentantes de los partidos patronales de la Concerta-cin y la derecha designan a dedo a los futuros represen-tantes. Como en este caso. Lo justifican con un tema legal: que al quedar vacante el puesto de alcalde, debe ser designado de entre los con-cejales. Pero vemos en lo que termina: aunque perdi la derecha la alcalda, se la van a dar por secretaria. Critica esto la Concertacin? No, solamente cuestiona a Carter por sus problemas de DICO-

    Alcalda de La Florida:

    autorita