ORÁCULOS CALDEOS - Libro Eso · PDF fileorÁculos caldeos con una...

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  • O R C U L O S C A L D E O S

    CON U N A SELECCIN DE TESTIMONIOS DE PROCLO,

    PSELO Y M. ITLICO

    N U M E N I O DE A P A M E A

    F R A G M E N T O S Y T E S T I M O N I O S

    INTRODUCCIONES, TRADUCCIONES Y NOTAS DE

    FRANCISCO GARCA BAZN

    hED ITO R IA L GREDOS

  • BIBLIOTECA CLSICA GREDOS, 153

    ArmauirumqueNuevo sello

  • Asesor para la seccin griega: C a r lo s G a r c a G u a l .

    Segn las normas de la B. C . G., esta obra ha sido revisada por M .a V ic to r ia S p o t to rn o y Jaim e C u r b e r a .

    EDITORIAL GREDOS, S. A.

    Snchez Pacheco, 81, Madrid, 1991.

    Depsito Legal: M. 14185-1991.

    ISBN 84-249-1447-3.

    Impreso en Espaa. Printed in Spain.Grficas Cndor, S. A ., Snchez Pacheco, 81, Madrid, 1991. 6430.

  • ORCULOS CALDEOS

  • INTRODUCCIN GENERAL

    I. E l c o n c e p t o d e o r c u l o s y s u t r a n s m i s i nHISTRICA

    1. Un orculo es la respuesta que una divinidad establecida en un lugar geogrfico determinado (Delfos, Dodona, Olimpia, Ddima, Claro, Oropo, Helipolis y Hierpolis en Siria, el templo de Amn en el oasis libio de Sirah visitado por Alejandro Magno, etc.) ofrece a la pregunta de un devoto, quien formula sus dudas al dios con el fin de adaptar su conducta futura a su consejo. Es bien conocida la importancia que han desempeado en la historia de la piedad y de la filosofa griegas los orculos, del santuario de Apolo en Delfos, interpretados por la pitonisa1.

    La literatura griega y romana hace asimismo referencias a las sibilas, mujeres que en estado de inspiracin emitan profecas extraordinarias. Las ms conocidas han llegado a ser las de Eritrea y de Cumas, de inmarchitable fama

    1 W. K. C. G u th r ie , The Greeks and their G ods= L es grecs et leur dieux [trad. S. M . G u ille m in ], Paris, 1956, pgs. 207 y ss. y 222 y ss.; R. F la c e l i r e , Devins et oracles grecs = Adivinos y orculos griegos [trad. N . M g u ez], Buenos Aires, 1965, pgs. 31-65 y J. F o n te n ro s e , The Delphic Oracle. Its Responses and Operations with a Catalogue o f Responses, Berkeley, 1978.

  • 10 ORCULOS CALDEOS

    esta ltima gracias al poeta Virgilio2. Una coleccin de estos Orculos sibilinos, redactados en hexmetros griegos, se conserv en Roma, fue destruida en el ao 405 a. C. y nuevamente restaurado el conjunto por Octavio Csar Augusto, quien se acogi a la antigua costumbre de consultarlos oficialmente en pocas de crisis3.

    Por doble influencia, grecorromana, pero tambin persa, los judos escribieron a partir del siglo il a. C. sus propios orculos, en relacin con temas que arraigaban en los intereses religiosos y polticos de los tiempos apocalpticos entre Testamentos4. Pero debe tenerse necesariamente en cuenta el significado fundamental que como instrumentos de propaganda poltico-religiosa asumieron los apocalipsis iranios en este perodo y el ms importante de todos ellos, los Orculos de Histaspes, o sea, las revelaciones proporcionadas por el dios Mitra a Vishtaspa, el casi legendario prncipe, protector y primer seguidor de Zara- tustra, gracias a las cuales la diada brahman-kshatram, sacerdocio e imperio, en unidad inquebrantable, comenzaba temporalmente a cumplir las etapas finales que conduciran a la consumacin de la victoria escatolgica definitiva. El mitrasmo o los misterios de Mitra habran de ser la avanzada en el Oeste de estas ideas de raz irania, y

    2 Cf. Eneida, VI, y M. D o l , Supervivencia de un mito virgiliano: la Sibila, en H u g o F. B a u z a (comp.), Virgilio, Buenos Aires, 1982, pgs. 25-37.

    3 Cf. A. K u rfe s s , Christian Sibyllines, en E. H e n n e c k e , Neu- testamentliche Apokryphen = New Testament Apocrypha [trad. R. McL. W ilso n ] II, Londres, 1965, pgs. 703-709 [trad. esp. de E. S u re z de l a T o r r e en A pcrifos del Antiguo Testamento, III, Madrid, 1982, pgs. 240-396], ,

    4 C f. A . D ez M a c h o , A pcrifos del Antiguo Testamento, I, M adrid , 1984, pgs. 221-227 y 369 y ss.

  • INTRODUCCIN GENERAL 11

    el cristianismo, previa asimilacin del judaismo apocalptico, las adoptara igualmente de buen grado5.

    Pero si Plutarco de Queronea pudo redactar una obra sobre La desaparicin de los Orculos, en la que trata de explicar los motivos de la cesacin de muchos de ellos en Grecia6, Porfirio, fenicio de nacimiento y crianza, ser difusor intelectual de los que proliferaban en el Prximo Oriente. Eusebio de Cesarea en los libros III a V de la Preparacin evanglica7, pudo de este modo reunir y combinar orculos de Apolo, de Asclepio, de Hermes, de Pan, de Srapis y de Hcate, con algunos Orculos Caldeos dudosos y autnticos que ha ledo en la obra de Porfirio producida en aos mozos y maduros8.

    Segn el lxico de Suda, obra elaborada en el seno de una corriente bizantina de eruditos responsables de su ofi-

    5 Cf. G. WiDENGREN, Die Religionen Irans=Les Religions de L Iran [trad. L. Josp in ], Pars, 1968, pgs. 228 y ss. y D. F lu s s e r , Hystaspes and John of Patmos, en S h a u l S h a r e d (ed.), Irano-Judaica (The Ben- Zvi Institute for the Study o f Jewish Communities in the East), Jerusa- ln, 1982, pgs. 12-75.

    6 En torno al ao 100, cf. K. Z ie g le r , Plutarchus von Chairo- neia, RE, XXI, 1 (1951), cols. 636 y ss. y ver E useb io , Praep. Evang. V 1, 2 y 16, 2-17, 13.

    7 C f. E u sbe d e C sa r e , La Prparation vanglique, II-III (S. Ch. 228), In t., tex to griego, traduccin y anotaciones p o r E . des P l a ces, P ars , 1976, III , 14, 4-15, 4 (pgs. 249-257); nm . 262 de la m ism a coleccin: IV , 7, 1-9, 7 (pgs. 121-133); 19, 8-20, 1 (pgs. 206-207); 23, 1-8 (pgs. 225-231); V, 5, 5-9, 9 (pgs. 277-301); V, 12, 1-16, 1 (pgs. 313-327). Ver asim ism o G. W o lf f , De Philosophia ex Oraculis haurienda, H ildesheim , 1962 ( = Berln, 1856). Sobre la presencia de Orculos Caldeos en el D e Phil, ex Orac., ver p o r la tesis a firm ativa , H a n s L e wy, Chaldaean Oracles and Theurgy, nueva edicin de M . T a rd ie u , P a rs, 1978, pgs. 43, 51 y 58-61; p o r la negativa a la an terio r, E . R. D odds y D es P la c e s , b ien resum idas las posiciones p o r O . Z ink , en Prp. Evang. (nm . 262), pgs. 22-24.

    8 Segn el inventario de la nota anterior.

  • 12 ORCULOS CALDEOS

    cio, y que cuenta con el apoyo del testimonio de Miguel Pselo, Juliano el Tergo, hijo de Juliano el Caldeo, habra sido el compilador de los logia Chaldaik. Juliano hijo habra vivido en la segunda mitad del siglo n, bajo el gobierno del emperador Marco Aurelio (161-180). Dice el artculo 434, Iulians, de Suda:

    Juliano, hijo del anterior, vivi bajo el reino del emperador Marco Aurelio. Escribi Theurgik, Telestik, Orculos en verso (logia d iepn) y dems asuntos secretos relativos a esta ciencia. De l se cuenta que un da en que los romanos moran de sed, sbitamente hizo aparecer nubes, levantarse una tempestad y desatarse una lluvia violenta con truenos y rayos. Esto lo llevaba a cabo Juliano gracias a un determinado saber. Otros dicen que fue Arnufis, el filsofo egipcio quien realiz este portento9.

    Pselo confirma y ampla brevemente la noticia de Suda en lo referente a la factura material de los Orculos y a la fama taumatrgica de Juliano hijo 10. El mismo Suda (art. 433) afirma sobre Juliano padre:

    Caldeo, filsofo, padre de Juliano, llamado Tergo. Escribi una obra Sobre los dmones en cuatro libros. Para los hombres hay un amuleto que corresponde a cada parte del cuerpo, como, por ejemplo, los amuletos telesirgicos caldaicos11.

    Con esta informacin queda ratificado el carcter de la expresin caldeo12 como equivalente a mago, pero

    9 Ver ya W. K r o l l , D e Oraculis Chaldaicis, Hildesheim, 1962 ( = Breslau, 1894), pg. 71, n. 2; H. L ew y, Chaldaean..., pgs. 3-4 y H. D. S a f f r e y , en Rev. Et. August. 27 (1981), 211.

    10 Escolio a Gregorio Nacianceno (pg. 172) y Sobre los gneros de discurso filosfico (pg. 170).

    11 Cf. H. L ew y, Chaldaean..., pg. 4 y S a f f r e y , art. cit. pgs. 210-211.

    12 La palabra caldeo (chaldaos-chaldaeus), como seala el autor

  • INTRODUCCIN GENERAL 13

    subsisten otras pruebas que pueden ayudarnos a delimitar el significado del vocablo y el carcter del personaje. Sostiene Pselo que Juliano padre expuso (extheto) en versosque ms ha trabajado por su imposicin, F. Cumont, designa a los habitantes de la baja Mesopotamia (cf. H erdoto , III 155; S fo c les , fr. 638; Gn. 11, 27-28; Testamento de N eftal 1, 10) y posteriormente a los miembros del sacerdocio babilonio. De este modo durante el perodo de los Aquemnidas, segn Quinto Curcio (V 1, 22), en las procesiones oficiales de Babilonia, los magos (los sacerdotes persas) venan primero, y despus de ellos los caldeos (los sacerdotes locales). A stos se refiere Aristteles en el Test. 6 del Pri phil. (W. D. Ross, Aristotelis fragmenta selecta, Oxford, 1955, pg. 5), en Plutarco, De Iside et Osiride 370c, con la enmienda de Wyttenbach: los caldeos sostienen que los planetas, a los que llaman dioses tutelares, dos son benficos, dos malficos y los otros tres medios, ver asimismo De animae proc. in Tim. 1028f. Las Historias caldaicas de Beroso tienen que ver tambin con este sentido, con ecos en A puleyo, De deo Socratis I, 117, noticias recogidas ya en Lucrecio, V, 727 y Vitruvio, De Archit IX, 2, 1 (ver J. Beaujeu, A pu le, Opuscules philosophiques, Pars, 1973, pgs. 20-21). El Caldeo de Plutarco, De E apud Delphos 386b, habla asimismo de los siete planetas, aunque aplica a ellos el orden griego. Con este fundamento por origen se utiliz igualmente el vocablo como un ttulo honorfico para los griegos que haban estudiado en Babilonia y que se proclamaban discpulos de los babilonios, quienes en los templos-observatorios haban realizado estudios astronmicos que admiraron a los helenos e influyeron en ellos. Finalmen