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  • scar A. Romero

    Monseor scar A. Romero. Su diario

    2003 - Reservados todos los derechos

    Permitido el uso sin fines comerciales

    http://www.biblioteca.org.ar/
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    Monseor scar A. Romero. Su diario Desde el viernes 31 de marzo de 1978 hasta el jueves 20 de marzo de 1980 El Suscrito Canciller del Arzobispado de San Salvador, HACE CONSTAR QUE: (a) ha confrontado la audicin de los 30 casetes originales que contienen el diario de monseor scar Arnulfo Romero grabado por l mismo, con la lectura del escrito levantado del diario, preparada para su publicacin, (b) que ambos documentos concuerdan totalmente entre s. En fe de lo cual firma y sella la presente. Dado en San Salvador, a los diez das del mes de octubre del ao de mil novecientos ochenta y nueve. Pbro. Rafael Urrutia Canciller [2] DIARIO del 31 de marzo al 12 de abril de 1978 VIERNES, 31 de marzo de 1978 La reunin ms importante de este da fue la que se tuvo con abogados y estudiantes de derecho convocados para proponerles las dificultades con que la Iglesia tropieza al pedrsele una ayuda jurdica, legal, en tantos de atropellos de los derechos humanos. Tenemos una pequea oficina que funciona en el externado San Jos con el nombre de Socorro Jurdico, pero es impotente para tanto caso que llega de distintos rdenes. Y al mismo tiempo se les sugera organizarse en forma permanente como un equipo honrado de abogados y de estudiantes de derecho a los cuales pudiera acudir la Iglesia en consulta, de aspecto jurdico. La invitacin fue acogida con verdadero entusiasmo porque llegaron cerca de veinte personas entre abogados y estudiantes de derecho. Si se quiere tener el nombre puede preguntrsele al doctor o bachiller Roberto Cullar, del Socorro Jurdico, l tiene la lista de las personas invitadas y que asistieron.

  • Entre las cosas concretas que se propusieron con entusiasmo fue la de pedir la amnista para los que han sido capturados con motivo de los acontecimientos de San Pedro Perulapn. Y la prxima semana se presentar a la Asamblea una peticin en este sentido, pidiendo la amnista. Tambin fue acogida la idea de prestar ayuda al Socorro Jurdico y se le encarg al Socorro Jurdico recoger los casos necesitados y enviarlos a los abogados ah presentes que se ofrecieron a prestar esta ayuda en sus propios bufetes, mientras se tratara de cosas ordinarias y tambin acudir, cuando fuera necesario, a un trabajo corporativo. Tambin se propuso la idea de organizarse como asociacin de abogados y a la que se podan inscribir otros no invitados o de otras partes, a fin de crear un cuerpo consultivo como lo haba pedido la Iglesia en sus dificultades de carcter jurdico. Se sugiri tambin el reunirse peridicamente para tratar estos asuntos. Les agradec y les manifest mi satisfaccin por la acogida que prestaron al llamamiento y por la buena voluntad que han manifestado como abogados de conciencia cristiana. SBADO, 1 de abril de 1978 Como todos los primeros de mes prediqu la Hora Santa y celebr la Santa Misa en el hospital de la Divina Providencia. Despus de la misa hubo una audiencia que haban pedido de parte de la Confederacin de [3] Colegios de la Arquidicesis, la directora del colegio de la Asuncin, sor Ins, y del colegio del Sagrado Corazn, madre Nelly Rodrguez. Me informaron que haban estado reunidos el da anterior y ese mismo sbado para ver la posibilidad de manifestarse en solidaridad con los campesinos de San Pedro Perulapn y como solidaridad tambin a los llamamientos que hace el Arzobispado pidiendo una informacin verdica y otras cosas en favor de los campesinos de aquel lugar. Les manifest mis dificultades, sobre todo, que la fueran a confundir, esa manifestacin de solidaridad cristiana, evanglica, con la huelga que tambin est propiciando para esos mismos das la Asociacin de maestros ANDES y que no fueran a ser manipulados por la ANDES los colegios catlicos. Me expresaron que ellos haban considerado este riesgo y que haba tambin dificultades en el seno de la Confederacin porque no todos estaban de acuerdo. Yo les dije que los dejaba a su criterio y que les agradecera que no comprometieran mi nombre en esta discusin. Despus fueron a sesionar ms noche y no supe, ese mismo da, cules fueron los resultados de sus deliberaciones. DOMINGO, 2 de abril de 1978 A las ocho, como de costumbre, celebr la Santa Misa en la Catedral siempre abarrotada de fieles que acuden hasta desde el parque de enfrente. Le, con pequeos comentarios, el

  • comunicado del Arzobispado que se refiere a los acontecimientos de San Pedro Perulapn y que se puede leer ntegro en el archivo. Y el ncleo principal de mi pensamiento fue en torno de las lecturas bblicas con este tema: Cristo resucitado vive y vive en su comunidad de cristianos en esta tierra. Expliqu las caractersticas del Cristo resucitado como lo confes Santo Toms: Seor y Dios, mensajero y artfice de la redencin de los hombres; su saludo de paz es la sntesis de ese regalo que el Padre nos mand en Cristo, la salvacin. Lo present tambin, al Resucitado, como el objeto de nuestras esperanzas en la Iglesia peregrina, anhelando el encuentro con ese Cristo que ha de volver. Y en mi segundo pensamiento expliqu las caractersticas de esta comunidad cristiana que en el mundo lleva el espritu de Cristo. El evangelio nos cuenta como Cristo resucitado envi a la Iglesia, as como el Padre lo haba enviado a l; y que soplando sobre la nueva Iglesia, como Dios en el paraso sobre el barro de Adn, le inspir [4] la nueva vida que la Iglesia tiene que llevar al mundo: recibid el Espritu Santo. Las caractersticas de la comunidad estn en la primera lectura de los Hechos de los Apstoles donde el libro dice que aquella multitud llevaba una vida comn, era una comunidad donde abundaba la oracin, se reunan en la fraccin del pan y vivan la gran esperanza. stas fueron, pues, las ideas de cmo debe ser la Iglesia, la comunidad que sigue a Cristo y que es presencia de Cristo en este mundo, misin salvadora de Cristo. Una comunidad de vida que va creciendo y es una comunidad donde la vida encuentra la salvacin. As dice el libro de los Hechos: ...iba aumentndose por parte de aquellos que deban salvarse. Comunidad de vida tambin que manifestaba su comunin participando mutuamente los bienes de Dios, hasta los bienes naturales se ponan al servicio de todos. Comunidad de vida por su buena fama que creca, con una autoridad que eran los apstoles. Pero, en segundo lugar, principalmente era una comunidad de fe, y esto es lo que distingue a la sociedad Iglesia de cualquier otra sociedad o agrupacin u organizacin humana. Llam mucho la atencin sobre esto para no confundir a la Iglesia con otros organismos y atribursele a ella las falsas calumnias que ahora se le estn atribuyendo como autora de violencia. Les dije que esta comunidad en la fe y en el Espritu tena que ser una comunidad en la obediencia a la doctrina de los apstoles, una comunidad de oracin y una comunidad que se alimenta con los signos sacramentales; y finalmente, una comunidad escatolgica que vive, pues, la esperanza de un ms all. A las tres de la tarde asist a la invitacin que me haban hecho las hermanas salesianas en el colegio Mara Auxiliadora, donde tienen su oratorio festivo para muchachas. Se haba preparado una confirmacin de jvenes y la misa result muy hermosa. El canto vibraba con un entusiasmo nico. A la hora del evangelio les expliqu aquel soplo de Jess a la comunidad: era el Espritu de Dios que se daba a los que creyeran en Jesucristo. Les expliqu la confirmacin, el sentido, el rito. Y les administr este sacramento del Espritu Santo. Eran como cuarenta jvenes preparadas para esta tarde con el sacramento de la confirmacin. Por la noche, a las seis y media, en la Colonia Miramonte, en la iglesia parroquial de la Resurreccin -es la fiesta patronal de esta parroquia que lleva el ttulo de la Resurreccin del Seor- la comunidad parroquial asista muy numerosa, llenaba la iglesia; los padres

  • agustinos y otros padres de la vicara de esa zona de la ciudad, concelebramos la Santa Misa. Prediqu el Evangelio, hice alusin a la tumba vaca de Jesucristo resucitado y a la tumba cerrada del padre Alfonso Navarro que el ao pasado, precisamente en esta fiesta, haba mostrado todo su entusiasmo de prroco con una parroquia que es testimonio de la Resurreccin de Cristo. Su tumba cerrada, despus de haberlo asesinado, uno de los dos sacerdotes que [5] cayeron muertos por las balas el ao recin pasado. Esa tumba cerrada poda significar como un fracaso de la redencin y de la resurreccin de Cristo y, sin embargo, era el signo de una esperanza; nuestros muertos han de resucitar y las tumbas de nuestros muertos que hoy estn selladas con el triunfo de la muerte, un da sern tambin como la de Cristo: tumbas vacas. La tumba vaca de Cristo es una evocacin al triunfo definitivo, a la redencin consumada. Mientras tanto, hay que luchar, hay que trabajar para que el mensaje de esa tumba vaca de Cristo ilumine de esperanza todo nuestro trabajo en la tierra hasta la consumacin de la redencin del Seor. Despus de la misa, la comunidad parroquial de Miramonte haba preparado una merienda en la que todos los que estaban en misa participaron. Una experiencia preciosa de sentido familiar de la parroquia. Los padres agustinos que presiden esta parroquia son dignos de elogio porque han trabajado con entusiasmo y siguen trabajando una comunidad parroquial modelo. LUNES, 3 de abril de 1978 La Conferencia Episcopal de El Salvador convoc a una reunin de urgencia. Mi primer intento fue no asistir, puesto que, la invitacin apenas me lleg la maana del lunes. Sin embargo, aconsejado, asist porque se tratara el tema de la carta de los sacerdotes al seor Nuncio, y podra, as, presente, dar una opinin que defendiera a los sacerdotes.