Mestiza Je

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UNIVERSIDAD POPULAR AUTONOMA DE VERACRUZ

Asignatura: Proyecto de Nacin

Investigacin de: Amrica Latina: Identidad o mestizaje? La nacin en juego; Los retos del nacionalismo en el mundo de la globalizacin e Identidad cultural y futuro social en Amrica Latina.

Nivel escolar: 1er. Semestre

Amrica Latina, identidad o mestizaje? La Nacin en juego En una Amrica Latina que no imaginaba la posibilidad de otros proyectos de Nacin, ms que aquella de la nacin mestiza. Hoy en da cuando podramos suponer que el gran proyecto asimilacionista estara prcticamente concluido y que la apertura al gran mercado desocializado y a su racionalismo transnacional iban a terminar una vez por todas con el trabajo de disolucin de identidades tnicas, consideradas como residuales. En todos los pases vemos que se han organizado poblaciones indgenas que afirman con mayor o menor fuerza su presencia y sobre todo su derecho de existir como entidades culturalmente diferentes y autnomas en el seno de una nacin, reivindicando su futuro, es decir, a ser reconocidas como parte de pueblos o nacionalidades dentro de las naciones multiculturales. En Amrica Latina, la cuestin indgena se sali definitivamente del campo del indigenismo tradicional, donde estuvo encasillada desdela independencia. Alcanz una nueva visibilidad, se poletiz y obtuvo fuertes apoyos en lugares nuevos, sobre todo en el mbito internacional donde se conjugo con otras temticas globales que van desde los derechos humanos hasta la ecologa. La presencia de grupos tnicos que hasta hace poco era un elemento sociolgico o cultural, que ni la ley ni el discurso nacional queran tomar en cuenta, se volvieron la base sobre la cual se pretenda construir un nuevo proyecto nacional. Sin duda queda un largo y azaroso camino por recorrer entre esta nueva definicin de nacin y su tradicin efectiva en numerosos dominios de la realidad econmica, social y poltica. El reconocimiento de identidades mltiples se hace cuando por distintas razones y como nunca antes los contactos de todo tipo han sido tan intensos y favorables a las transformaciones. Si todo es mestizaje, ya no hay cabida para las culturas nacionales ni para las culturas indgenas, y de entrada se sospecha de los que construyen sus diferencias y las politizan a un nivel u otro de caer en nacionalismos o en comunitarismos, recordemos que si bien las naciones latinoamericanas se queran mestizar, tambin queran ser cada una el fruto de sntesis particulares, capaces de fundar una otredad que legitimara sus fronteras. Los retos del nacionalismo del mundo de la globalizacin, es un nuevo fantasma que parece andar suelto por el mundo y tiene nombre; Nacin y nacionalismo, protagonistas de los dossiglos pasados regresan con prepotencia en el mundo de la globalizacin, desafiando a cuantos anhelaban su desaparicin. El derrumbe de las ideologas, la evaporacin de las utopas, la huda del pensamiento fuerte, la vertiginosa aceleracin de los flujos culturales y el abatimiento de los lmites espacio-temporales, parecen no tener efectos en el siempre poderoso llamado espritu nacional. El fenmeno nacionalista regresa hoy con una intensidad que no se haba visto desde la poca de la descolonizacin de los aos sesenta, o se presenta de mil caras multiforme. Para comprender el significado de este maysculo resurgimiento mundial, es necesario conocer a fondo la naturaleza del fenmeno, ponerlo en relacin con el otro aparentemente contradictorio de la globalizacin, y encontrar el sentido de su irrupcin tan exitosa en la esfera de la poltica y cultura contempornea. Puesto que el nacionalismo se muestra desde siempre a definiciones claras unvocas. El nacionalismo actual y futuro es pues, el ltimo recurso para conservar la identidad amenazada, reactivar el movimiento cclico del tiempo y alcanzar el sendero perdido del destino. La identidad cultural y futuro social en Amrica Latina, en la obra de Tocqueville dej escrito que si nos fuera posible remontarnos hasta los elementos de formacin de las sociedades y examinar los primeros momentos de su historia, seguro que descubriramos la causa primordial de los prejuicios, de las costumbres,de las pasiones dominantes, de todo eso en fin que compone lo que llamamos el carcter nacional. Segn l, el desarrollo democrtico de un pueblo est determinado entre otras por tres elementos fundamentales: la naturaleza fsica y sus leyes y finalmente sus costumbres. Por naturaleza fsica debemos entender los recursos naturales, la ubicacin y disposicin de su territorio, su facilidad o dificultad de comunicacin, su vecindad con otros pueblos, en s la identidad es la que nos representa como pas. En el nuevo escenario de apertura y globalizacin, tenemos reglas para el comercio del siglo XXI, rigiendo a empresarios que no invierten nada en la capacitacin de sus trabajadores ni en investigaciones cientficas, que basan su direccin en estructuras jerrquicas y despticas, es decir empresarios hacendados. Para tener un futuro social, tiene que invertir en sus empresas y personal para poder competir con otros mercados internacionales. El arte de Latinoamrica de todo el siglo XX se vio muy influido por los grandes movimientos polticos de la centuria, como lo demuestra casi toda la produccin plstica y muy clara y directamente, un ejemplo paradigmtico de esa relacin: el muralismo mexicano. La Revolucin mexicana y la lucha del pueblo contra el colonialismo y los grandes latifundistas contaron con el apoyo de los intelectuales y los artistas. Terminada la revolucin, los primeros gobiernos buscaron la colaboracin deestos artistas para formar al pueblo, recuperar la brillante civilizacin autctona y convertir a Mxico en un pas moderno. El muralismo se convertira as en el gran protagonista del arte mexicano y de la ideologa revolucionaria, gracias a tres grandes figuras del arte contemporneo: Jos Clemente Orozco, que dej extraordinarias obras en diversos edificios pblicos, como el Hospicio de Guadalajara, caracterizadas por la fuerza narrativa de unas imgenes realistas y simblicas; Diego Rivera, que se inspir en la tradicin pictrica de los mayas y los aztecas y en el arte popular para sus grandes composiciones, como las de la escuela preparatoria de Mxico, en la que se cre la cultura prehispnica y David Alfaro Sequeiros, que a travs de sus extraordinarios murales expres con el apoyo de nuevas tcnicas pictricas, la lucha del pueblo contra la voluntad represiva del poder. La pintura mexicana de la revolucin tuvo gran influencia sobre los artistas de otros pases americanos, destacando especialmente figuras como Emilio Petturitti en Argentina en la lnea del constructivismo y Joaqun Torres Garca, en Uruguay. Cuando una araa teje una tela de diseo intrincado, slo la gua el instinto. Su material gentico transmite una informacin que se traduce automticamente en el diseo de su tela. La cadena de acontecimientos por los cuales se realiza esta traduccin puede ser tan larga y compleja como para que slo podamos comprender algunas pequeasporciones de ella. Pero, lo que s sabemos es que la araa no puede aprender a tejer una tela con nuevo diseo, ni tampoco, aunque pudiese, enserselo a sus hijos. Por supuesto que en el curso de la evolucin aparecen nuevos diseos de telaraas y son transmitidos a las generaciones sucesivas. Pero su evolucin y su transmisin se realizan por medio de la herencia biolgica y no a travs de la herencia cultural. La herencia cultural depende de la efectiva comunicacin entre los individuos contemporneos y entre las generaciones futuras. Solamente la especie humana ha evolucionado hasta llegar a una etapa en que esto es posible. La importancia de tal hecho puede apreciarse imaginando lo que ocurrira si la cadena de comunicacin entre una generacin y la siguiente quedase totalmente trunca. Si existiese una pequea muestra de la especie humana completamente aislada en una isla tropical, donde el alimento y el abrigo no constituyesen problema alguno, y donde todos los nios fuesen criados sin comunicacin con sus progenitores o con persona alguna, salvo los miembros de su propio grupo, sometidos, de igual manera, al aislamiento cultural. No habra palabras, ni habladas ni escritas, ni cantos ni cosas que copiar o que aprender, hechas por el hombre. Habra un retorno a las etapas ms primitivas del salvajismo. Lentamente reaparecera una nueva cultura, pero llevara miles, quizs millones de aos alcanzar un estado comparable al que poseemos en laactualidad. Comparemos esto con el caso de la araa. Sus hijos no necesitan jams verla ni orla para poder tejer telas de un diseo exactamente igual al suyo. No se logr nunca una herencia cultural significativa antes de la aparicin del ser humano sobre la Tierra. La herencia cultural es, en gran medida, la que ha promovido el sorprendente dominio que el hombre posee de su propio ambiente. l mueve montaas, cambia el curso de los ros y controla las temperaturas para satisfacer sus necesidades y placeres. No slo ejercita el hombre un alto grado de control sobre su propio ambiente fsico sino que ha aprendido a actuar sobre la evolucin biolgica de otras especies. Pero realiza esto tan slo por instinto ciego y no en razn de un esfuerzo consciente por continuar con un programa de adelanto cultural. La construccin de la identidad cultural en Mxico, inicia a partir del fin de la Revolucin Mexicana y durante la mayor parte del siglo veinte. Las construcciones de lo mexicano se pueden clasificar en una de las siguientes categoras. Por un lado, los nacionalistas culturales, cuya perspectiva fue respaldada muchas veces por el Estado mexicano, crean que la identidad nacional se haba de fundamentar en las experiencias y los recursos de la nacin. Por otro lado, los cosmopolitas culturales abogaban por abrir la nacin a las influencias modernas e internacionales, con la esperanza de participar en las mismas corrientes culturales que el resto deHispanoamrica y el Occidente en general. Los debates sobre la identidad lleg