Le Monde Diplomatique

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Edición Julio 2014

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  • Julio 2014 Edicin N9 01

    Edicin 09 Julio 2014L. 35.00 Mensual - 12 Pginas

    Edicin Honduras-UNAH

    Tmida brisade izquierda Pg. 6 y 7

    Ignacio Ramonet: Dos horas ms con Fidel

    Un alcalde comunista

    Los Nuevos golpes de Estado light

    Pags. 3, 4 y 5Por Maurice Lemoine

    Pgs. 10 y 11Por Grard Mauger

    Pgs. 8 y 9Por Ibrahim Warde

    Pags. 12Por Matthieu Bonduelle

    Desde una ventana del segundo piso, adonde un puado de guardaespaldas lograron a duras penas hacerlo ingresar, Correa intent pronunciar un discurso: Esta ley mejorar sus condiciones. Trabajamos para la polica, recuerden todo lo que recibieron!. Fue abucheado. Lleg a escuchar: Atrpenlo! Mtenlo!. Los disturbios lo aturdan. Se afloj entonces la corbata y se abri el cuello de la camisa en un gesto de desafo: Seores, si quieren matar al presidente, aqu est: mtenlo si les da la gana! Mtenlo si tienen valor, en vez de estar en la muchedumbre cobardemente escondidos!. Temeridad? Imprudencia? Por su espectacularidad, el episodio no pasara inadvertido.

    En el campo literario, la palabra populismo hace su aparicin, en francs, en 1929: disposicin de la escritura, en rebelda contra la novela burguesa pero apoltica, en oposicin a los escritores comunistas y a sus imgenes de pinal proletarias, este movimiento literario se propone describir simple-mente la vida de la gente sencilla. Dentro del universo de las ciencias sociales, movido por una intencin poltica de rehabilitacin de lo popular, este movimiento aplica el relativismo cultural al estudio de las culturas dominadas (Volkskunde ou Proletkult).

    La publicacin el 29 de mayo, en The Wall Street Journal, de una informacin segn la cual la multa impuesta al BNP-Paribas podra ascender a 10.000 millones de dlares produjo un shock. Al banco se lo acusa de haber infrin-gido, entre 2002 y 2009 y a travs de su filial suiza, los embargos impuestos por Estados Unidos a Cuba, Irn y Sudn. El affaire ilustra de manera espectacular la evolucin de la jurisprudencia y de las prcticas judiciarias en materia de finanzas internacionales. Desde hace varios meses, otros dos establecimientos franceses, la Socit Gnrale y el Crdit Agricole, tambin estn en una situacin delicada con las autoridades estadounidenses.

    E ntre los numerosos discursos respecto de la justicia y de aquellos que la administran, surgen dos representaciones. Por un lado, la imagen de un juez autmata, indiferente a los sentimientos humanos, estrictamente sometido al derecho; por el otro, la de un juez omnipotente, demiurgo que hace y deshace los destinos a su antojo. Segn la primera percepcin, la neutralidad sera la virtud cardinal del juez, cuyo papel se limitara a aplicar la ley. El derecho mismo sera una herramienta desconectada de los fines a los que sirve, independizada de sus condiciones de produccin.

    Populismo, itinerario de una palabra viajera

    Repolitizar la cuestin judicial

    Volvieron los reguladores a Estados Unidos

  • 02 Julio 2014 Edicin N9

    Editorial

    Correo electrnico: eldiplo@unah.edu.hn

    Culpa de Obama?

    Por Serge Halimi*

    No fue previsor ese se-nador de Illinois que en octubre de 2002 estimaba que una invasin de Irak slo avivara las llamas en Medio Oriente, alentara los peores impulsos en el mundo rabe y reforzara el brazo reclutador de Al Qaeda? Fue ms visionario el vicepresidente de Es-tados Unidos, que en ese entonces pro-meti que los ejrcitos estadouniden-ses seran recibidos como liberado-res? Hoy sin embargo es el segundo, Richard Cheney, quien acusa al prime-ro, Barack Obama, de haber actuado en Irak como un traidor y adems, de manera torpe. Y concluye con singular descaro: Pocas veces un Presidente de Estados Unidos se habr equivoca-do tanto a propsito de tantas cosas en detrimento de tanta gente (1).

    Por ahora, Obama excluye el envo de tropas estadounidenses contra las fuerzas yihadistas que controlan una parte de Irak. Pero acept despachar trescientos asesores militares al rgi-men de Bagdad, al tiempo que hizo sa-ber que el primer ministro Nuri Al-Ma-liki deba ser reemplazado. Hace casi sesenta aos, Estados Unidos ya haba suministrado asesores militares a un rgimen autocrtico y corrupto: el viet-namita de Ng Dihn Dim. Un da, indig-nado por la ingratitud de su protegido, dej (o hizo) que lo mataran. Lo que su-cedi despus quizs explique la actual reticencia del pueblo estadounidense a seguir los pasos de los belicistas: la es-calada militar, el conflicto en toda Indo-china, varios millones de muertos.

    Travestir la historia

    El balance de la intervencin de las potencias occidentales es tambin ca-tastrfico para los pueblos del mundo rabe. Mezquinas cuando podran con-tribuir al desarrollo econmico y social de Tnez o Egipto, renunciando por ejemplo a cobrar sus crditos, dejan de pensar en el gasto en cuanto necesitan destruir al enemigo del momento, invo-cando en su contra los grandes prin-cipios humanitarios. Los mismos que nunca aplican a sus protegidos regio-nales: ni a Israel, ni a Qatar, ni a Arabia Saudita (2).

    El pasado 13 de junio, el presiden-te Obama atribuy al pas que Estados Unidos devast la responsabilidad de la tragedia que vive: Durante la ltima d-cada, las tropas estadounidenses han

    Staff

    Sumario

    Serge HALIMI, Presidente, Director de Publicacin

    Alain GRESH, Director Adjunto

    Bruno LOMBARD Director Gestin

    Anne-Ccile ROBERTResponsable de Ediciones Internacionales y Desarrollo

    Entidad EditoraUniversidad Nacional Autnoma de Honduras

    Julieta Castellanos RuzRectora

    Armando SarmientoDirector Honduras

    Diana Perdomo Cristina AlvaradoEditoras

    Lisa Marie SheranDiseo y Diagramacin

    Allan McDonaldIlustraciones

    Francia

    Honduras

    Redaccin:1, Avenida Stephen Pichon 75013 PARIS CEDEXTelfono: 33.1 53-94-96-01Fax: 33.1 53-94-96-26

    Blv. Suyapa, Ciudad Universitaria, Edificio Administrativo tercer piso Direccin de Comunicacin Interna (DIRCOM) F.M. Tegucigalpa, M.D.C. Telfono: (504)2232-2110

    Correo electrnico : secretariat@Monde-diplomatique.fr

    Contenido

    Culpa de Obama?

    El imperio de la desigualdad

    Tmida brisa de izquierda

    Los nuevos golpes de Estado light

    Pags. 2

    Pags. 7

    Pag. 6 y 7

    Pags. 3, 4 y 5

    Pags. 10 y 11

    Pag. 8 y 9

    Pags. 12

    Populismo itinerario de una palabra viajera

    Volvieron los reguladores a Estados Unidos

    Repolitizar la cuestin judicial

    hecho sacrificios extraordinarios pa-ra dar a los iraques la oportunidad de construir su propio futuro. Al travestir as la historia, alent a los neoconser-vadores, para quienes cada retirada de Washington precipita la decadencia es-tadounidense, el caos universal.

    La guerra de Irak estaba ganada antes de que el actual Presidente in-gresara a la Casa Blanca, repite ahora el senador republicano John McCain. Segn l, cualquier crisis internacional se resuelve mediante el envo de mari-nes. Por lo que el pasado 15 de marzo reclam el envo de tropas estadouni-denses a Ucrania. Y el 13 de mayo, una intervencin militar en Nigeria. En 2002, Obama no quera avivar las llamas en Medio Oriente. Sabr mostrarse tan perspicaz en los meses venideros?

    1. Richard y Liz Cheney, The collap-sing Obama Doctrine, The Wall Street Journal, Nueva York, 18-6-14.

    2. Vase Serge Halimi, Impunidad saud, Le Monde diplomatique, edicin Cono Sur, marzo de 2012. En Qatar, de-cenas de miles de obreros extranjeros trabajan en condiciones cercanas a la esclavitud en las obras de la Copa Mun-dial de Ftbol de 2022.

    *Director de Le Monde diplomatique. Traduccin: Teresa Garufi

  • Julio 2014 Edicin N9 03

    Los nuevos golpes de Estado light

    Por Maurice Lemoine*

    Miami, 23 de septiem-bre de 2010. En las ins-talaciones de l lu joso Bankers Club y bajo el auspicio del Instituto Interamericano por la Libertad y la Democracia, el anticastrista radical Carlos Al-berto Montaner presentaba la conferencia El derrumbe de los modelos del socialismo del siglo XXI. Entre los asistentes se encontraban algunos exilia-dos ecuatorianos muy cono-cidos: Mario Ribadeneira, ex ministro del gobierno de Sixto Durn Balln (1992-1996) el apogeo del neoliberalismo en Quito; Roberto Isaas, prfugo de la justicia tras haber provo-cado la quiebra fraudulenta de su banco, Filanbanco, el ms grande del pas; el ex coronel Mario Pazmino, director del ser-vicio de inteligencia del ejrcito, destituido en 2008 por el jefe de Estado Rafael Correa por sus lazos demasiado estrechos con la Central Intelligence Agency (CIA).

    Orador del da, el ex coronel y luego presidente ecuatoria-no Lucio Gutirrez, expulsado del poder por una rebelin po-pular el 20 de abril de 2005, de-nunciaba la visin milenarista y mstica de los socialistas, su marxismo pulverizado, su po-pulismo peligroso. Predeca la llegada de una nueva era de felicidad y progreso. Siempre y cuando, por supuesto, se res-petaran algunas condiciones Para acabar con el socialismo del siglo XXI, es necesario ter-minar con Correa!. Fue dicho e incluso grabado. Al igual que la explosin de aplausos que fes-tej la intervencin.

    Una semana ms tarde, du-rante la noche del 29 al 30 de septiembre de 2010, en Quito, en uno de los veintin salones

    del Swisshotel, una reunin de miembros de la oposicin se prolongaba hasta las tres de la maana. A las siete, en el canal de televisin Ecuavisa, el pro-grama Contacto directo re-ciba a Galo Lara. Frente a las cmaras, este dirigente del par-tido Sociedad Patritica (SP) mencionaba la ley de servicio pblico que acababa de apro-bar la Asamblea Nacional e in-volucraba a diversas categoras de funcionarios, entre ellos, los policas. Pona fin a una serie de privilegios: bonificaciones, primas por la entrega de meda-llas y condecoraciones, regalos navideos, etc. A cambio, les otorgaba otras ventaja