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LA PINTURA MÍSTICA DEL AMIDISMO BUDISTA EN JAPÓN POR FERNANDO GARCÍA GUTIÉRREZ La secta budista del Paraíso de Amida apareció en Japón como una reacción contra las sectas del budismo esotérico. Dada la profundidad y la difícil comprensión de la doctrina del budismo esotérico por los grupos populares, esta secta "de la tierra pura" aparece con una enorme popularidad entre aquellas personas que buscaban un camino más fácil para la salvación. El camino de la salvación que ofrecía esta nueva dtrina, pía alcanzarse invando a Amida Buda de una determinada manera. Uno de los principales difusores de esta doctrina fue el monje Genshin (942-1017), que fue también un artista. El pintó varias escenas de Amida Buda bajando a recibir el alma del paraíso eteo. El estilo de esas pinturas es idílico y lleno de atracción para los seguidores de Amidismo en Japón. The Buddhist Sect of Amida's Paradise ("Jodo-shu") inJapan emerged as a reaction against the Esoteric sects of Buddhism. Given the deep and not easily intelligible doctrine of Esoteric Buddhism by ordinary people, this "Sect of the Pure Land" ("Jodo-shu") emerged with a tremendous popularity among !hose people who were looking r an easier way of salvation. lt was offered by this new dtrine, in which salvation could be attainjust by invong Amida Buddha in a determined way. One ofthe main preachers ofthisdoctrine was Monk Genshin (942-1 O17), who was an artist, too. He painted severa! scenes of Amida Buddha coming down to receive the soul of the believers at the time of their death, and to introduce them in the "Pure Land", an eteal paradise. Toe style of those paintings is idyllic and foil of attraction r the followers of Amidism in Japan. Ambientación histórica El año 794 fue trasladada la capital de Japón de Nara a Heian-kyo, la actual Kyoto. El Emperador Kammu tuvo dos razones principales para ordenar este cambio: el Budismo había penetrado de tal manera en la ciudad de Nara, que amenazaba con absorber al gobieo; el nuevo régimen necesitaba un sitio nuevo donde comenzar una renovación del país, que crecía cada vez más. En la nueva capital continuó sintiéndose una cierta influencia de China, pero al mismo tiempo surgieron, cada LABORATORIO DE ARTE 15 (2002) 31-43 Laboratorio de Arte, 15-2002 http://dx.doi.org/10.12795/LA.2002.i15.02
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LA PINTURA MSTICA DEL AMIDISMO BUDISTA EN JAPN

POR FERNANDO GARCA GUTIRREZ

La secta budista del Paraso de Amida apareci en Japn como una reaccin contra las sectas del

budismo esotrico. Dada la profundidad y la difcil comprensin de la doctrina del budismo esotrico

por los grupos populares, esta secta "de la tierra pura" aparece con una enorme popularidad entre aquellas

personas que buscaban un camino ms fcil para la salvacin. El camino de la salvacin que ofreca esta

nueva doctrina, poda alcanzarse invocando a Amida Buda de una determinada manera. Uno de los principales

difusores de esta doctrina fue el monje Genshin (942-1017), que fue tambin un artista. El pint varias

escenas de Amida Buda bajando a recibir el alma del paraso eterno. El estilo de esas pinturas es idlico

y lleno de atraccin para los seguidores de Amidismo en Japn.

The Buddhist Sect of Amida's Paradise ("Jodo-shu") inJapan emerged as a reaction against the Esoteric

sects of Buddhism. Given the deep and not easily intelligible doctrine of Esoteric Buddhism by ordinary

people, this "Sect of the Pure Land" ("Jodo-shu") emerged with a tremendous popularity among !hose

people who were looking for an easier way of salvation. lt was offered by this new doctrine, in which

salvation could be attainjust by invok:ing Amida Buddha in a determined way. One ofthe main preachers

ofthisdoctrine was Monk Genshin (942-1 O 17), who was an artist, too. He painted severa! scenes of Amida

Buddha coming down to receive the soul of the believers at the time of their death, and to introduce them

in the "Pure Land", an eternal paradise. Toe style of those paintings is idyllic and foil of attraction for

the followers of Amidism in Japan.

Ambientacin histrica

El ao 794 fue trasladada la capital de Japn de Nara a Heian-kyo, la actual Kyoto. El Emperador Kammu tuvo dos razones principales para ordenar este cambio: el Budismo haba penetrado de tal manera en la ciudad de Nara, que amenazaba con absorber al gobierno; el nuevo rgimen necesitaba un sitio nuevo donde comenzar una renovacin del pas, que creca cada vez ms. En la nueva capital continu sintindose una cierta influencia de China, pero al mismo tiempo surgieron, cada

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vez ms decididas, unas formas y tendencias tpicamente japonesas. Un nuevo sistemade escritura, que consista en un silabario que simplificaba los caracteres chinos, fueinventado por Kobo Daishi: se le conoci con el nombre de "hiragana". Este fue unperodo de crecimiento en todas direcciones, que a la vez presentaba estas caracte-rsticas: sensibilidad y buen gusto.

El ario 804 fueron a China dos monjes budistas, Saich5 (767-822), ms conocidocomo Dengy Daishi, y Kilkai (774-835), cuyo nombre ms popular es el de KbDaishi. Despus de algn tiempo en el continente volvieron a Japn y llevaron consigodos nuevas sectas budistas: Saich fund en el monte Hiei (cerca de Kyoto) unmonasterio de la secta Tendai, y Kkai fund en 816 otro de la secta Shingon en elmonte Kya (en la provincia de Wakayama). Estas dos sectas constituyen el llamado"Budismo esotrico" (en japons, "Mikky5").

Aunque el Emperador Kammu protegi a estos dos monjes, no permiti que lareligin dominara a su gobierno como haba hecho el Budismo en pocas anteriores.Este dominio iba a llegar esta vez de otra parte: de la misma aristocracia que rodeabaa la corte imperial. Una familia poderosa, la de Fujiwara, haba empezado a apareceren el escenario poltico. Eran dueos de grandes posesiones y ejercan el poder comoregentes de los emperadores. Para asegurar su influencia, ellos ofrecan a sus mismashijas como concubinas y consortes al emperador y a los principales seores de lanobleza. De este modo lograron los Fujiwara tener una influencia definitiva en lacorte imperial. Surgi un conflicto entre aquellas personas que creaban ejrcitosparticulares para defender sus propiedades contra la familia Fuji wara; stos se vierontambin debilitados por los monjes, que controlaban grandes estados, y por la clasemilitar que viva de los monasterios a la vez que los protega. El fin de la dominacinde los Fujiwara se precipit por un fenmeno curiossimo que se conoci como "elgobierno de los emperadores enclaustrados". Esta era una costumbre por la que unemperador abdicaba en favor de una persona a la que controlaba perfectamente, comosu hijo todava joven, y se converta en un monje. Liberado as de todas las pesadasceremonias cortesanas y de las intrigas de palacio, poda regir al pas de un modoms efectivo desde el monasterio. Pero con el tiempo esta costumbre lleg a hacersetan complicada, que slo dur cerca de un siglo: detrs del emperador titular, estabael "emperador enclaustrado", y a veces varios emperadores ms que se haban retirado,sin contar a los monjes y a los caballeros de la nobleza.

Ambientacin religiosa

Los monasterios de las sectas Tendai y Shingon se vieron dominados por el mundofeudal de la violencia, y se convirtieron en centros de poder militar. Esto hizo queperdieran el prestigio ante los verdaderos creyentes que buscaban en ellos unosdirigentes religiosos. Despus de los siglos en que haban florecido en Japn, termi-naron estas sectas por decepcionar a la mayora de la poblacin budista. A esto se

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una el que las misteriosas doctrinas del "Budismo esotrico" no podan atraer a lagente sencilla ni a la nobleza que viva en un ambiente enormemente fcil.

Este fue el momento histrico en que apareci una secta reformadora que iba arevolucionar a todo el Budismo en Japn; la secta de la "Tierra Pura" (en japons,"Jdo-shir). Aunque esta secta budista era ya conocida en China y haba sido intro-ducida en Japn desde haca algn tiempo, empez a ganar popularidad gracias al celoapostlico del monje Hnen (1133-1212). Pero mucho antes de este tiempo, a loscomienzos del siglo XI, ya haba entre los japoneses quienes buscaban en la doctrinadel renacer en el Paraso de Amida un refugio para sus conciencias atribuladas anteel desconcierto religioso. Un fenmeno curioso es que esta doctrina tom formaprecisamente dentro de la secta Tendai: esta secta budista fue el origen de otras muchas,al salir de ellas los fundadores de las sectas de Amida en Japn, de las sectas del Zeny de la secta Nichiren. La doctrina de la secta de la "Tierra Pura" era una reaccincontra las dificultosas elucubraciones de las sectas del Budismo esotrico: presentabaun modo simple de salvacin por medio de la sola fe en el Buda Amida (Amida esel Buda del Oeste en el panten budista; es la traslacin japonesa del nombre snscrito"Amitabha"). Esta nueva doctrina slo exiga del creyente la invocacin sincera delnombre de Amida, y esto ya le aseguraba la entrada final en el paraso de este Buda.Conseguir la salvacin por la mera repeticin de la frmula "Namu Amida Butsu"(Gloria sea dada a Amida) era un dogma atractivo, que las antiguas sectas pudierondifcilmente combatir. Algunas de ellas intentaron a veces incorporar esta prcticaen sus doctrinarios ms complicados. No es extrao que las sectas de Amida tuvieranuna resonancia tan popular y afectiva en toda la poblacin japonesa, que se sentasaturada de otras complicadas elucubraciones doctrinales. Pero tambin se extendirpidamente esta secta entre la nobleza: vean en ella un modo fcil de continuardespus de la muerte aquella vida cmoda y fcil que llevaban entrando en el Parasode Amida.

Uno de los primitivos predicadores de la doctrina de la "Tierra Pura" en Japnfue el monje Genshin (942-1017), conocido tambin con los nombres de Eshin-szuy de Imakash. Era un monje de la secta Tendai, que haba nacido en la provinciade Nara. Durante su niez fue un discpulo de Rygen, en el monasterio del monteHiei. A la edad de 15 arios fue sealado para ser lector de sutras, "hakk-shi". En 970se retir a otro monasterio del monte Hiei, llamado Eshin-in. Entre sus escritos sobre-sale la obra que public en 985 con el ttulo de "Clj5-y5shli" 1 . En este libro exponeun sistema teolgico de salvacin por medio de Amida, basado en la sutra "Kan-mury5-kr5". Anima a los fieles a despreciar esta vida terrena y aspirar a la Tierra Pura deAmida, que es el paraso prometido a los que con una fe sencilla y sincera invoquenel nombre del Buda Amida. Primero la gente sencilla, y despus tambin los nobles,

1. Existe una traduccin inglesa de esta obra de Genshin, publicada por A. K. Reishchauer: Genshin'sCjei-yshik Collected Essays on Birth into Paradise. The Transactions of the Asiatic Society of Japan.Vol. VII, Dec. 1930.

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comenzaron a dirigir sus plegarias a este salvador compasivo que les aseguraba unarecompensa tan fabulosa a tan pequeo esfuerzo. El monje Genshin se hizo cada vezms popular en Japn. Le fue concedido el ttulo de "shszu", uno de los mssignificativos para un monje. Se le considera el fundador de la Escuela de Eshin,en la secta Tendai, y el sexto patriarca de la secta "Rido-shin". Para difundir susdoctrinas, Genshin produjo obras de arte y escribi numerosos libros que alcanzaronuna gran difusin. La figura del monje Genshin es de las ms atrayentes del Budismojapons: su enorme sencillez de corazn, unida a una gran bondad y simpata portodos, le han convertido en uno de los monjes ms populares del Budismo.

Ambientacin artstica

Los templos budistas comenzaron a producir escenas del Paraso de Mida, dadala demanda que se produjo en Japn con la predicacin de la nueva secta. Estas escenasen pinturas, igual que las reproducciones en arquitectura y en motivos decorativos,estaban llenas de una claridad de expresin, y elegancia de lneas que no se vean enlas obras de arte del Budismo anterior. Llegaron a construirse templos que eran ensu misma estructura una reproduccin del Paraso de Amida: el ms importante destos es el Byd-in en Uji, cerca de Kyoto.

Indudablemente fue en pintura en donde la nueva doctrina de la Tierra Pura deAmida consigui una representacin ms adecuada. Ya haban sido pintadas en Chinaescenas del Paraso de Amida en tiempos de la Dinasta T'ang, pero estas mismasescenas en Japn se produjeron desde el comienzo con un carcter muy peculiar.Se las conoce con el nombre general de "Raig5-zu" : pintura que describe la descensinde Amida. La imagen de Amida ocupa el centro del cuadro y baja del cielo a recibirel alma del creyente entre nubes y "Bosatsu" (los "Bodhisattva" de India). Para dara estas escenas un signo de intimidad, a veces se representa a Amida descendiendosobre un paisaje familiar de Kyoto, conocido de todos. "Hay una gran posibilidadde que las escenas de 'Raigfi' sean una contribucin japonesa, e incluso una invencin,y ellas representan una de las visiones ms lricas de la divinidad alcanzadas por todaslas religiones" 2 , La parte esencial de estas escenas, en contraste con la naturalezamisteriosa y prohibitiva de las pinturas del Budismo esotrico, consiste en que Budaviene al espectador, en una actitud diferente a las sectas anteriores. Amida no essolamente asequible: se acerca al espectador, y la pintura representa el momento enque el alma del creyente, que acaba de morir, es recibida en su misma casa por Amida,y la lleva hasta el paraso en que va a recibir el premio. Esto implica un enorme cambiopsicolgico, y para representarlo se ha tenido que producir un gran desarrollo icono-grfico. La composicin llega a hacerse asimtrica, en franca oposicin, a las anterioresrepresentaciones de las divinidades en la pintura de las sectas esotricas, y todo

2. Lee, Shennan E.: A History of Far Eastern Art Harry N. Abrams, Inc., New York, 1964; pg. 299.

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adquiere un ambiente de acercamiento e intimidad que no tena antes. Este momentoesttico es muy importante en la iconografa budista, que anteriormente pareca tanlejana, tan de otro mundo, en la mayora de los casos. Este acercamiento humanoes una de las caractersticas principales del arte japons, que se aprecia ms ene! artereligioso por su contraste con el arte chino. Este cambio realizado por artistas japoneses,que ya contaba con algunos casos en pocas anteriores, tiene uno de sus momentosestticos ms importantes en estas escenas de la descensin de Amida, pintadas lamayora en la segunda parte del Perodo de Heian, conocido tambin por la pocade Fujiwara (897-1185). A tanto llega la calidad artstica de la pintura religiosa deeste tiempo en Japn, que el crtico de arte Akiyama Terukazu no duda en calificarlade "Pintura Budista de inspiracin japonesa" 3 : ya se ha asimilado perfectamente lapintura china del Budismo y ha llegado a producir una pintura del todo japonesa.Igual que en la pintura italiana del Renacimiento es ms fcil descubrir las tcnicasms desarrolladas en los paneles laterales de los retablos o en las figuras secundarias,en estas obras tambin se pueden ver las tendencias pictricas ms avanzadas en laspartes menos importantes del cuadro, o en las figuras que acompaan a Amida. Pareceque en estas figuras el artista se desenvuelve con ms libertad que en la figura central,que casi siempre pinta de un modo ms tradicional y conservador.

Obras atribuidas al Monje Genshin

Es natural que Genshin buscara en su sensibilidad artstica un modo de comunicara los dems la doctrina del Paraso de Amida, que procuraba extender y predicar.No hay documentos ciertos para probar la autenticidad de varias atribuciones a Genshinde algunas obras relacionadas con el Paraso de Amida. Quizs la razn ms fuerte paraprobar esta atribucin sea la tradicin, que vea en algunas obras pictricas un reflejode las descripciones escritas por el monje Genshin en sus libros. De todos modos,vamos a fijarnos en dos cuadros tradicionalmente atribuidos a Genshin, porque dadasu importancia artstica, servirn de ejemplo al estilo de pinturas llamadas "Raiga-zu",producidas en la poca de Fujiwara.

Una de estas obras es el trptico que se conserva en el Museo del KI5ya-san, enla Provincia de Wakayama. Consta de tres "kakemono", o pinturas colgantes, pintadasen color sobre seda. La parte central, doble de ancha que las laterales, mide 82 cm deanchura, y las tres partes tienen una altura igual de 83 cm. En el mismo centro de lacomposicin aparece la gran figura de Amida, que desciende majestuosamente haciael espectador: este movimiento de descenso est indicado por la perspectiva delas nubes, que se levantan y vuelven hacia la parte izquierda y parte alta del centrodel trptico. El manto de Amida esta decorado con la tcnica llamada "kirikane":

3. Akiyama, Terukazu: Japanese Painting. En "Treasures of Asia"; Coleccin dirigida por AlbertSidra, Suiza, 1961; pg. 37.

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es un mtodo de pintura decorativa en el que hojas de plata o de oro se cortan enpequeos trozos que se aplican a la superficie del cuadro en lugar de pinceladas depintura. Esta tcnica fue introducida desde China durante el Perodo de Nara (646-794),y se desarroll notablemente en Japn durante los perodos siguientes de Heian(794-1185) y Kamakura (1185-1333). La tcnica pictrica de "Kirikane" alcanz sumximo esplendor en la obra del pintor Tawaraya Statsu, a los comienzos del sigloXVII. El brillo del halo dorado que rodea a la figura de Amida es como un smbolode luz que emana del Gran Salvador. Este aparece acompaado por una alada procesinde Bosatsu, que va encabezada por Kannon presentando un trono de flor de loto parael alma del creyente que viene a recibir Amida, y por Seishi en actitud orante. Cercade la figura de Amida hay otros Bosatsu que tambin guardan la actitud de plegaria,tres de ellos vestidos del hbito de los monjes. El resto de los Bosatsu estn tocandoinstrumentos msicos, para dar al cuadro un ambiente de alegra que anuncia la llegadade la salvacin al creyente. Los colores brillantes de los trajes de los Bosatsu y delos instrumentos msicos, sobre todo el violeta brillante y el azul oscuro, contrastancon el dorado de la figura de Amida. Akiyama Terukazu piensa que el actual colormarrn claro de las nubes en que cabalgan los Bosatsu debi ser originalmente violeta,para reproducir el color de las nubes de que hablan las "sutra" 4 . Estas nubes son lasque dan unidad de composicin a las 33 figuras que forman esta procesin celeste.La procesin pasa sobre un paisaje de otoo con unos montes y un lago: ste recuerdaal lago Biwa visto desde el monte Hiei. No sera extrao que el artista, que trabajabaen uno de los monasterios de este monte, se inspirara en aquella vista para reproducirlaen una esquina del cuadro y hacer as ms cercana la presencia de Amida. Todo enesta obra es ingrave, desarrollado en un ambiente de alado dinamismo, que ayudaa reproducir la atmsfera celeste del Paraso de Amida. Este fin pretendido por elartista est plenamente conseguido, y esto lo ha hecho sin quitar a la pintura ni unpice de intimidad humana, que hace a las figuras tan cercanas a nosotros.

La variedad en las actitudes de los acompaantes y el sentido de la composicinen el trptico hacen de esta obra una de las ms completas de toda la pintura budistaen Japn. Ha desaparecido ya el estaticismo de los iconos budistas de pocas anteriores,y estamos ante un renacimiento del arte pictrico religioso en Japn. Entre los acom-paantes aparece incluso alguna actitud completamente nueva en el arte budista: unode los Bosatsu del grupo que desciende en la parte izquierda del cuadro tiene en surostro la primera sonrisa abierta del arte budista. Es un Bosatsu que est tocando una"biwa", especie de viola japonesa, y que aparece sonriendo abiertamente como reflejodel gozo interior que le inunda. En siglos anteriores se vea a veces la "sonrisa arcaica"en muchos de los rostros de Buda, pero no era ms que una sonrisa iniciada, sinromperse del todo. Esta es la primera vez que tenemos una sonrisa plenamente abiertaen el arte budista, trada precisamente por el Amidismo, esta secta de la fe y laconfianza en la compasin de Amida. Es curioso ver que este gesto no est muy lejano

4. Akiyama, Terukazu: Obra citada; pg. 45.

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en el tiempo, aunque s en el espacio, de aquella otra sonrisa sin lmites de uno delos profetas ene! "Prtico de la Gloria" del Maestro Mateo, en la Catedral de Santiagode Compostela: la "sonrisa arcaica", contenida, del romnico, acaba tambin porromperse en una abierta sonrisa en estos tiempos ya ms prximos al gtico en Espaa.Una curiosa coincidencia, pero que es expresin de un mismo espritu de liberacinde formas ms estrictas en el campo artstico.

Los artistas que pintaron estas escenas de Amida buscaron nuevos mtodosestticos para resaltar el ambiente de alada espiritualidad que se respiraba ene! Paraso,o "Tierra Pura". Uno de ellos fue el empleo de una "sombra invertida", en que la partesombreada es de una claridad mayor que el objeto mismo. Esto es comparable conla "abstracta sombra invertida" de lneas doradas en las pinturas bizantinas, que datambin un mayor sentido de espiritualidad a las imgenes. Este mtodo esttico puedeapreciarse en las figuras de los Bosatsu acompaantes de Amida, con un efecto enor-memente decorativo y de gran originalidad. Aparece tambin en otras obras de pinturabudista japonesa, siempre con el mismo fin de expresar un ambiente espiritual

Una antigua tradicin atribuye esta obra al monje Genshid. El espritu reflejadoen esta pintura es ciertamente el mismo del monje predicador de las doctrinas esperan-zadoras del Amidismo, pero el estilo pictrico indica una poca posterior. Especial-mente la tcnica cromtica es tan avanzada, que ms bien habra que colocar a estaobra a finales del siglo XI o comienzos del XII, en que ya hay otras pinturas budistascomparables con sta.

Otra obra atribuida a Genshin es la llamada "Amida elevndose sobre las mon-taas", que se conserva en el Museo Nacional de Kyoto. Est dividida en tres partes,pero las medidas del total son 1012 x 86'4 cm. Como la anterior, es una pintura encolor sobre seda. Aunque hay algunos crticos de arte que tambin niegan esta atribu-cin a los pinceles de Genshin, el gran esteta Anesaki Masaharu defiende la tradicionalatribucin. Se funda para ello en los dos textos escritos en las dos esquinas superioresdel cuadro que, segn Anesaki, expresan la devocin del artista a Amida y en losque se puede ver el autgrafo de Eshin

Esta obra, de una sencillez mayor que la anterior, es tambin increblemente bella.La figura de Amida aparece slo de medio cuerpo, elevndose sobre las montaas delfondo de un paisaje, que ocupa la mitad inferior de la pintura. Su cabeza est rodeadade una aureola de luz, de donde salen resplandores que llegan hasta los extremosdel cuadro. Este halo resplandeciente es como un sol para el paisaje de la parte bajadel cuadro, que est iluminado por esta luz superior. A la derecha de Amida aparecela figura de Seishi, tambin de medio cuerpo, en actitud orante, y a la izquierda la

5. Cfr. Yamada, Chisabura: Decorative Mode of Representation in Japanese Painting. Artculopublicado en el Boletn de la Kokusai Bunka Shinkokai (Society for International Cultural Relations),N82, Feb.-Marzo 1967; pg. 10.

6. Akiyama, Terukazu: Obra citada; pg. 45.7. Anesaki, Masaharu: Budhist Art in its relation to Budhist ideals with especial reference to Budhism

in Japan. Houghton Mifflin, Boston and New York, 1923.

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de Kannon, que presenta el trono de flor de loto para el alma del creyente que vienena recibir. Las tres figuras estn dibujadas con una nitidez extraordinaria, y en colorestan claros que llegan a parecer luminosas. En contraste con esta claridad est pintadoel paisaje que ocupa ms de un tercio de todo el cuadro. Quizs sea ste la parte msinteresante desde un punto de vista esttico. Es la descripcin de un paisaje demontaas que rodean a un gran lago: con seguridad se refiere al lago Biwa, en lascercanas de Kyoto. La intimidad lrica de la naturaleza est perfectamente expresadaen las tonalidades verdes de los montes y el azul oscuro del agua del lago. Es un paisajede una gran tranquilidad, que sirve de complemento a la visin sobrenatural que aparecesobre l. Este sentido complementario del paisaje es el mismo que tiene en muchasobras del "Quattrocento" italiano y en las de la Escuela Flamenca.

Hay muchos puntos de contacto entre la figura del monje Genshin y la de FrAnglico. Dos personalidades religiosas, mensajeros de un ideal espiritual quecomunicar a los hombres, bajo el signo del Cristianismo y el Budismo. Y dos artistas,que encuentran en la pintura un modo inigualado de comunicar este mensaje. Peroen su mismo estilo pictrico hay tambin puntos de contacto: en los dos se da unestilo lrico, basado en una gran espiritualidad, que comunica a sus cuadros un ambientealado en el que las figuras parece que estn como desprendidas y son un reflejo derealidades superiores. Esta expresin del ms all encuentra en Genshin y en FrAnglico dos exponentes magistrales. Cuando hay una poderosa fuerza interior quemueve los pinceles de los artistas, los efectos son siempre parecidos, aunque la espiri-tualidad est fundada en religiones tan distintas. En Genshin y en Fr Anglico tieneel arte universal dos representantes de la mejor pintura religiosa, como expresinde una fuerte espiritualidad interior.

Fig. 1: "La deseensin del Buda Amida acompaado de 33 Bosatsu". Atrib. a Genshin, siglo XI, Monasterio del Monte Kya (Kyoto).

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Fig. 2: "La descensin del Buda Amida acompaado de 33 Bosatsu". Detalle del Bosatsusonriente en la parte derecha.

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Fig. 3: "El Buda Amida aparece sobre las montaas". Atribuido a Genshin, siglo Xl.Templo Komyo-ji (Kyoto).

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Fig. 4: "El Buda Amida aparece sobre las montaas". Obra annima del siglo XIII.Templo Zenrin-ji (Kyoto).

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Fig. 5: La descensin del Buda Amida con 25 Bosatsu". Obra annima del siglo XIII.Monasterio Chion-in (Kyoto).