La perdida del ser querido2011

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Llucià Pou Sabaté La pérdida del ser querido

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Cuando perdemos alguien a quien queremos viene un duelo, y es necesario consolar; aquí me gustaría ofrecer una ayuda...

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  • 1. Lluci Pou SabatLa prdida del ser querido
  • 2. Me presento. Me llamo Luciano, o Lluci, que es como me hanllamado desde pequeo en mi casa, mis amigos, en mi tierra de Gerona.Ahora ando por Granada, ciudad de singular belleza. Hay dos palabras importantes: vida y muerte, amor y sacrificio,alegra y dolor y vemos que ste es como una moneda con dos caras,una mala que es agona y otra xtasis, camino para la gloria, como lacruz, Aunque aqu tratemos solo de la prdida, pongo el ndice delos siguientes libros que formarn el camino de las lgrimas: 1: el duelo por el ser amado muerto; 2: la enfermedad 3: la angustia y el dolor interno, soledad... 4: el mal de amor (amor imposible, no correspondido, etc.); 5: el dolor por los inocentes (cmo Dios permite esto?); 6: el dolor de Dios (el Padre del hijo prdigo, que sufre), el dolor deCristo en la Cruz; el pecado; 7: la salida del dolor: dar consuelo a los dems; los 7 dolores de laVirgen, el consuelo de la Madre. Otros libros mos: -Mi querida Misa -Esperanza y salvacin -Orar (meditacin para jvenes, siguiendo la liturgia) -Cristo Maestro, modelo del educador -Carta a un cnyuge con dudas Las fotos son de la red, y si alguna tiene algn derecho deautor me gustara saberlo para sustituirla por otra o hacer lo que seaoportuno. Tambin me gustara que me hagis sugerencias al e-mailque pongo a continuacin. Pedidos: [email protected] c/ N Sra. de la Salud 2, 1 U 18014 Granada tel 617027236 www.impresiondigitalgami.com 2
  • 3. NDICE:Presentacin41. El camino de las lgrimas.72. El Tren de la Vida..83. El cristiano ante la muerte....204. La muerte digna............225. La vida humana es sagrada.......296. Azul. La Belleza de lo simple. .......................................... 357. A veces el duelo viene ya antes de la muerte .................... 408. El arte de rehacerse de los golpes. ..................................... 429. Confiar, dejarse llevar .....................................................4510. Dolor y crecimiento personal... ........................................ 6411. Titanic o la frialdad del destino .........................................7412. Pretensin de inmortalidad. .............................................. 7513. La locura y rabia, primera reaccin ...................................7614. Lo sagrado y el hecho religioso ........................................ 8415. Liturgia para los difuntos ............................................. 8616. Dios no nos quita nada, lo da todo................................... 8817. "Tierras de penumbra" ..................................................... 9418. El dolor puede ser la mejor medicina .............................. 9919. Canto a la vida no nacida................................................. 10120. Tristeza y dolor, compaeros saludables ....................... 12321. Recomendaciones para recorrer el camino .................... 12822. Entrevista a la Dra. Elizabeth Kubler Ross ...................... 13323. Etapas del camino. .......................................................... 17724. Duelo: etapas y tipos. ...................................................... 19225. Ayudar a otros a recorrer el camino ............................... 20326. Hablar del ser querido que ha muerto........................... 20627. Como abordar el tema con los pequeos ....................... 20728. Es muy bonito poder despedirse ...................................... 21129. Espritu positivo............................................................... 21630. Hacia una conclusin resumiendo. ............................. 21831. Aceptar la muerte ............................................................ 22232. El sufrimiento, la cruz de Cristo y alegra ....................... 22933. El amor, ms fuerte que la muerte23534. El consuelo ....................................................................... 22335. Una carta que slo t podrs leer.235 3
  • 4. Presentacin: Llevo aos con ganas de escribirsobre el dolor, para recoger algunas reflexiones, lecturas ysobre todo experiencias del dilogo que tengo da a da conla gente que sufre, y aunque no sea una cosa completaaqu va... Por qu no escribes algo para la gente que sufre laprdida de un ser querido?, me dijo un amigo un da ypor ah empezamos. El dolor no es bueno, tampoco es elmal, es sntoma de un mal. De ah salen muchas cosas, unastambin son positivas slo se engendra con dolor... Nos si es el dolor ms fuerte, porque alguna enfermedad,como la depresin y otras formas de sufrimiento, tambinson fuertes. Agradecer mejorar estas pginas convuestras aportaciones. Son muchas las preguntas que nos llegan da a dasobre el porqu sufrir, y me gustara ofrecer algo a manogil, y de pocas pginas para acompaarte, para que tpuedas acompaar a esas personas pero siempre es lacompasin lo msimportante que podemosofrecer en esosmomentos: com-pasin esacompaar en lasemociones, y -como no-acompaarles al consuelode Dios. El consuelo puedellegar por muchos caminos "En una ocasin, dice el Dr. V.Frankl, un viejo doctor en medicina general me consult 4
  • 5. sobre la fuerte depresin que padeca. No podasobreponerse a la prdida de su esposa, que haba muertohaca dos aos y a quin l haba amado por encima detodas las cosas. De qu forma poda ayudarle? Qudecirle? Pues bien, me abstuve de decirle nada y en vez deello le espet la siguiente pregunta: -Qu hubierasucedido, doctor, si usted hubiera muerto primero y suesposa le hubiera sobrevivido? -Oh!, dijo, para ellahubiera sido terrible, habra sufrido muchsimo! A lo querepliqu: Lo ve, doctor, usted le ha ahorrado a ella todoese sufrimiento; pero ahora tiene que pagar por ellosobreviviendo y llorando su muerte. No dijo nada, perome tom de la mano y, quedamente, abandon midespacho. Al dolor del duelo seguirn otros, como laenfermedad, dolor interno, mal de amor, dolor por losinocentes, y el consuelo de Dios y los dems. El sufrimiento deja de ser en cierto modosufrimiento en el momento en que encuentra un sentido,como puede serlo el sacrificio". Chesterton consolaba auna viuda con estas palabras: Lo que ahora vemos es suausencia, pero su muerte no es su ausencia, sino supresencia en algn otro lugar. Entrar en el misterio del dolor y el sufrimiento nosmerece respeto. Dedico estas pginas a estas personas,comenzando por mi madre de quien he aprendido a vivir lamuerte de mi padre, tantos parientes, amigos a cadauno, cada una, que pasa por esos momentos de la muertede un ser querido, y os pido que me ayudis a mejorarlaspara que sirvan a otros, pues aqu no hago ms que verter 5
  • 6. esas experiencias vividas juntos, con alguna cita que meparece que ilustra esas vivencias, algunas reflexiones conlas que hemos rezados juntos... Lluci Pou Sabat, 1-2 de noviembre 2009, Fiesta detodos los santos y Memoria de todos los difuntos. Aunque no lo quieras pasarn los aos y siempre surgir quien te haga dao. Se irn los hijos del nido materno en pos de sus metas y superacin. Quedars tranquila, en paz, sosegada, es ley de la vida, es una leccin. Aunque no lo quieras quedars muy sola cuando se mueran tus seres queridos, sentirs la ausencia, el vaco profundo, y la soledad te tendr afligida- Aunque no lo quieras, sumars el tiempo. La carne marchita, el surco de arrugas, probar en silencio que ya estamos viejos. Aunque no lo quieras quedars cesante porque te ha llegado la jubilacin y habr mas espacios para tus labores, para caminatas y la diversin. Solamente Dios estar contigo en las horas buenas y en la afliccin y ser tu escudo, tu norte y tu gua mientras permanezca en tucorazn (Trina). 1. El camino de las lgrimas.Cuando dentro sentimos esa prdidaque nos llena de vaco. En tiempo de 6
  • 7. prodigios (Marta Rivera de la Cruz, 2007) es una noveladonde la protagonista, Cecilia es la nica persona que visitaa Silvio, el abuelo de su amiga del alma, un hombre queguarda celosamente el misterio de una vida de leyenda quenunca ha querido compartir con nadie. Cecilia, sumida enuna profunda crisis personal tras perder a su madre yromper con su pareja, encontrar en Silvio un amigo y unaliado para reconstruir su vida. Ah se dice: Si bien escierto que vivimos tiempos crueles, tambin es cierto queestamos en tiempo de prodigios (Sergio Pitol, El arte de lafuga) pues de todo se puede aprovechar en la vida, ya queha pasado, pues hay que vivirlo, aceptarlo, no amargarnosms de la cuenta, pues las peores aflicciones son las quenos causamos a nosotros mismos (Sfocles, Edipo Rey).Ah aparecen junto a los recuerdos buenos los reproches.Por qu me cerraba en estas situaciones? Uno deja dedepender de los padres, del cordn umbilical Quizporque intua que hay cosas que queremos que nadiecomprenda, cosas que pertenecen al territorio sagrado deesas decisiones que ni siquiera nosotros mismos sabemospor qu tomamos. Mi madre jams preguntaba por qu.Aceptaba. Justificaba. Llegado el caso, y si era posible,disculpaba incluso. Pero lo que no haca era juzgar ahoraque nuestra madre se haba marchado, iba a faltarle ungua, un maestro en el arte intrincado de la bondad, de lagenerosidad, de la entrega. Cuando nuestra madre muri, envidi intensamentela condicin maternal de mi hermana. Ahora que no podallamar madre a nadie, alguien la llamaba madre a ella. Y esverdad, uno olvida las penas cuando siente las de lasdems, cuando siente el amor de los dems, un clavo sequita con otro clavo el hueco que deja una prdida 7
  • 8. nunca se llena, y se puede mitificar, pero tambin puedeirse llenando de matices, a veces tambin grises,traumticos, y as mientras nuestra protagonista ve queen los bancos haba padres leyendo el peridico, parejasbesndose, jubilados matando el tiempo de su eternodomingo, piensa: creo que uno de los ms rarosmomentos de la infancia es aquel en el que descubres quetus padres te mienten. Hay algo que se quiebra, unaespecie de decepcin sorda, de mudo reproche haciaaquellos en los que habas depositado tu confianzaabsoluta en la seguridad de que nunca iban a engaarte.Todo forma parte de una madeja, que a veces se mitifica yse construye de nuevo, pero otras se mantiene con sustraumas y momentos felices. 2. El Tren de la Vida. Corre por Internet un relato:cuando nacemos y subimos al tren, encontramos dospersonas queridas que nos harn conocer el viaje hasta elfin: nuestros padres. Lamentablemente, ellos en algunaestacin se bajarn para no volver a subir ms.Quedaremos hurfanos de su cario, proteccin y afecto.Pero, a pesar de esto, nuestro viaje debe continuar;conoceremos otras interesantes personas, durante la largatravesa, subirn nuestros hermanos, amigos y amores.Muchos de ellos solo realizarn un corto paseo, otrosestarn siempre a nuestro lado compartiendo alegras ytristezas. En el tren tambin viajarn personas que andarn devagn en vagn para ayudar a quien lo necesite. Muchos sebajarn y dejarn recuerdos imborrables. Otros en cambioviajarn ocupando asientos, sin que nadie perciba queestn all sentados. Es curioso ver cmo algunos pasajeros 8
  • 9. a los que queremos, prefieren sentarse alejados denosotros, en otros vagones. Eso nos obliga a realizar elviaje separado de ellos. Pero eso no nos impedir, conalguna dificultad, acercarnos a ellos. Lo difcil es aceptarque a pesar de estar cerca..... No podremos sentarnosjuntos, pues muchas veces otras son las personas que losacompaan. Este viaje es as, lleno de atropellos, sueos, fantasmas, esperas, llegadas y partidas. Sabemos que este tren slo realiza un viaje, el de ida. Tratemos, entonces de viajar lo mejor posible, intentando tener una buena relacin con todos los pasajeros,procurando lo mejor de cada uno de ellos, recordandosiempre que, en algn momento del viaje alguien puedeperder sus fuerzas y deberemos entender eso. A nosotrostambin nos ocurrir lo mismo: seguramente alguien nosentender y ayudara. El gran misterio de este viaje es queno sabemos en cual estacin nos tocar descender. Pienso en cuando tenga que bajarme del tren,Sentir aoranzas? Mi respuesta es: S; dejar a mis hijosviajando solos ser muy triste. Separarme de los amores demi vida, ser doloroso. Pero tengo la esperanza de que enalgn momento nos volvamos a encontrar en la estacinprincipal y tendr la emocin de verlos llegar con muchas 9
  • 10. ms experiencias de las que tenan al iniciar el viaje. Serfeliz al pensar que en algo pude colaborar para que elloshayan crecido como buenas personas. Ahora, en estemomento, el tren disminuye la velocidad para que suban ybajen personas. Mi emocin aumenta a medida que el trenva parando... Quin subir?, Quin ser? Me gustara quet pensaras que desembarcar del tren no es solo unarepresentacin de la muerte o el trmino de una historiaque dos personas construyeron y que por motivos ntimosdejaron desmoronar. Estoy feliz de ver como ciertas personas, comonosotros, tienen la capacidad de reconstruir para volver a empezar, eso es seal de lucha y garra, y saber vivir es poder dar y obtener lo mejor de todos los pasajeros. Agradezco a Dios que estemos realizando este viaje juntos y a pesar de que nuestros asientos no estn juntos, con seguridad el vagn es el mismo. Prdida Qu es prdida? Algo tan amplio que va desde laruptura de un matrimonio, el fin de una relacin de pareja,el alejamiento forzado de las personas que amamos, laprdida de un empleo, los cambios fsicos repentinos 10
  • 11. debidos a una enfermedad o accidente, la prdida debienes (para algunos tambin, aunque para muchosquedan lejos de las relaciones personales), la desilusin porciertos objetivos e ideales al ver que las personas nos hanfallado y que aquello no era lo que esperbamos Cuandonos acontece todo eso debemos pasar por un proceso deduelo. Es un camino sinuoso y complejo que supone unaexperiencia intensa a nivel psquico, emocional, mental yespiritual. Aqu nos centraremos en el duelo ante lamuerte, y ms adelante otros tipos de prdida, pero estclaro que algunas ideas sirven para toda prdida Esimportante aprender a tomar conciencia de nuestrossentimientos y emociones y tambin a expresarlos conprecisin y de forma no agresiva. Todos, sin excepcin,hemos tenido y/o tendremos conflictos, prdidas,enfermedades y muerte. Todos, en algn momento,acompaamos en este camino difcil a otra persona que laspadece. Existe la posibilidad de construir relacionescreativas y de calidad en situaciones vitales muy duras(Cmo crecer a travs del duelo, Rosette Poletti, BarbaraDobbs, 2008). El desafo de la prdida: la palabra tiene su origenen el prefijo per, que quiere decir al extremo,superlativamente, por completo, y a continuacin secompone de der, que es un antecesor de nuestro verbodar. Y dice J. Bucay: partiendo de esto pens que laetimologa me obligaba a pensar en la prdida como lasensacin que tiene quien siente que ha dado todo aalguien o a algo que ya no est. La palabra prdida tieneque ver con haber dado lo mximo? Y entonces pens: "No,no puede ser. Dnde est el error? Porque cuando uno da,en general, no siente la prdida, en todo caso lo perdido es 11
  • 12. lo que alguien, la vida o las circunstancias te sacan". Y meacordaba de Nasrudm... l anda por el pueblo diciendo: -He perdido la mula, he perdido la mula, estoy desesperado,ya no puedo vivir. -No puedo vivir si no encuentro mi mula. -Aquel queencuentre mi mula va a recibir como recompensa mi mula.Y la gente a su paso le grita: -Ests loco, totalmente loco,perdiste la mula y ofreces como recompensa la propiamula? Y l contesta: -S, porque a m me molesta no tenerla,pero mucho ms me molesta haberla perdido. Porque eldolor de la prdida no tiene tanto que ver con el no tener,como con la situacin concreta del mal manejo de miimpotencia, con lo que el afuera se ha quedado, con esacarencia de algo que yo, por el momento al menos, nohubiera querido que se llevara. Quizs, pienso ahora, ahest la base etimolgica de la palabra. La prdida nos hablade conceder mucho ms de lo que estoy dispuesto a dar.Quizs en el fondo yo nunca quiero desprendermetotalmente de nada, y la vivencia de lo perdido es tema del"ya no ms". Un "ya no ms" impuesto, que no depende demi decisin ni de mi capacidad. As que este dolor del dueloes entonces la renuncia forzada a algo que hubierapreferido seguir teniendo. Pero cmo podra evitarlo? Muchas veces, esta prdida afecta a algo vital, loque ms queremos, y llegamos a pensar que la vida notiene sentido, pero la realidad es ms rica, como decimosen misa: la vida no se acaba, se transforma, y comienzauna Vida. A veces, tomamos un aspecto de la realidad,sentimos una parte, absolutizamos eso que sentimos, yaunque sea normal que eso pase, no que me pase am, y nos parece que eso es lo real y que durar siempre, 12
  • 13. pero no es as -sigue Bucay-: las emociones redundan enque yo me prepare para la accin. Y esta accin de algunamanera me va a conectar con el estmulo. Aunque conexin tambin puede querer decir salircorriendo, porque conectarse quiere decir estar en sintonacon lo que est pasando. Dicho de otra manera, hay unarelacin entre lo que hago, lo que siento, lo que percib y elestmulo original. Esta respuesta (mi respuesta) me conecta duranteun tiempo con la situacin y la modifica (aunque ms nosea, en mi manera de percibir el estmulo). La conexin, enel mejor de los casos, llegado un momento se agota, setermina, pierde vigencia y entonces vuelvo a estar enreposo. Este ciclo, que se llama ciclo de la experiencia, sereproduce en cada una de las situaciones, minuto trasminuto, instante tras instante, da tras da de nuestrasvidas. Tambin cuando este estmulo es la muerte dealguien. Lo que me pasa a m en este caso recorreexactamente el mismo circuito: percibo la situacin delafuera, me conecto con una determinada emocin,movilizo una energa, que se va a tener que transformar enaccin para que establezca contacto con esa situacinconcreta, hasta que esa situacin se agote y vuelva alreposo. Esta elaboracin se da, no slo frente a la muertede alguien, sino en muchas otras prdidas, nuestraconexin no se agota con lo real, hay un apego y undesapego, tanto en las prdidas grandes como en laspequeas: Cada prdida, por pequea que sea, implica lanecesidad de hacer una elaboracin; no slo las grandesprdidas generan duelos sino que toda prdida lo implica.Por supuesto que las grandes prdidas generan 13
  • 14. comnmente duelos ms difciles, pero las pequeastambin implican dolor y trabajo. Un trabajo que hay quehacer, que no sucede solo. Una tarea que casi nuncatranscurre espontneamente, conmigo como espectador. Si bien hay cierta parte que ocurre naturalmente, laelaboracin implica como mnimo cierta concientizacin,un darme cuenta y un hacer lo que debo. Un camino no porelegido y necesario forzosamente placentero, un caminodoloroso. Nos parece que muchas cosas son para siempre yvamos viendo que se acaban, aunque slo sea porque laspersonas nos morimos, el para siempre slo sirve de caraa las eternidades, y si tengo esto claro mirar con otrosojos muchas cosas que tomo para toda la vida, y podraferrarme tranquilo a ellas, porque estarn a mi lado hastami ltimo minuto. Pero tambin es posible que aunque yohe decidido que estn conmigo para siempre, seaabandonado por esa persona, pierda esa cosa, cambie esasituacin Y si tengo un sentido de trascendencia de mivida, y me curto a base de las crisis de cada da, estarpreparado para la siguiente prdida. Crisis en latn significa decisin (del griego krino:yo decido, juzgo) y significa una mutacin que se produceen una enfermedad, o en cualquier proceso fsico ohistrico, o momento delicado o conflictivo en un asuntoimportante, para mejora o empeoramiento. Comparteetimologa con cribar (qu tomo y qu dejo de lo quetena), con criterio (saber escoger lo bueno de entremuchas cosas, tomar el camino justo), con crtico(momento importante, problema, dificultad, trance), 14
  • 15. crislida (fase de reposo en el que el animal ni se alimentani se mueve y sufre una metamorfosis completa paradesarrollarse por ejemplo en mariposa, algo maravilloso).No es que la crisis sea buena, pero no nos podemosadaptar a esos cambios de la vida y no podemos crecer enellos sin el efecto bofetada. En relacin a duelo, nadaparece ahogar el dolor insoportable, a veces, al inicio sobretodo, pero luego tiene sus etapas, de crisis en relacin asufrimiento. Crisis = cambio, no es estable, pero latransformacin depende de ti, puedes hacer que el cambiopuede ser a tu favor. Tomar la iniciativa, hacer algo, no soloa nivel de intenciones y menos de quejarse solamente,pues va bien para desahogarse, pero en la justa medida, sino nos configuramos negativamente, nos pasamos derosca y lo vemos todo negativo y arrastramos a los demsa nuestra negatividad, y nos rehyen. Crear un ambientesolidario es siempre la solucin, a base de tener en cuentalos dems, porque si los dems estn mejor yo tambin, loque mueve todo es el amor, y mi principal misin sersiempre que los dems estn bien, as estar yo mejor. Lacrisis ser buena si la sabemos gestionar. As lo deca lexRovira en La buena crisis. Lo importante no es la realizacinde los deseos sino lo que los deseos hacen para que nosrealicemos. Trabaja con discapacitados, y ha visto quepodemos mucho cuando se nos exige: hay muchaspotencialidades dentro de nosotros que al ponernos aprueba salen, tenemos dentro un poder inmenso, que sedesarrolla cuando vemos que los dems dependen denosotros... Hemos de poner la inteligencia al servicio delamor, esa es la fuerza del corazn, que mueve el mundo 15
  • 16. (en youtube se puede ver a ese autor explicando en la teleestas ideas). Pienso que las emociones nos colapsan como enRomeo y Julieta, o El jardinero fiel, y esas ideas romnticasabsolutizan un momento presente pero no tienen encuenta a los dems: si yo me muriera por una tristeza seracomo dejarme llevar por un aspecto de la vida, pero esmejor tomar distancia de ese sentimiento dominante, verms all de l, ver la realidad entera: a la familia y a losamigos, a Dios por encima de todo, que me pide noabandonar. Sera mejor luchar ms, para llevar todoadelante, no retener a quien se ha ido, no quereratraparlo ni irme con l, no apegarme, no encerrarme enel duelo, abrirme a la vida que contina y saber que l/ellaestarn contentos si yo me dedico a los que estn vivos,como me dediqu a l/ella cuando estaba conmigo. Cmo prepararnos a esta libertad?: Disfrutando dela vida. A veces estamos con miedo, enfrascados en unaespiral de bsqueda de seguridades, que no nos deja pazCundo puedo yo disfrutar de algo si estoy vigilando quenada ni nadie me lo arrebaten? Recuerdo que hace tiempome encontr unos gemelos de camisa, que deban ser deoro, y en un traslado de vivienda pens que los habaperdido, y senta mucho la prdida, pero al encontrarlos yano me decan nada: de hecho, casi no me los he vuelto aponer Reconozco que es una postura tonta eso de tenercosas que no usamos tambin, hace tiempo, meregalaron una colonia buena y despus de un par de aosde casi no usarla la regal a mi madre que le saca msprovecho. As, nos aferramos a las cosas intiles,retenemos tambin el dolor con fuerza para que nadie 16
  • 17. pueda quitrnoslo. Dice Bucay que lo que sigue a aferrarsesiempre es el dolor. El dolor de la mano cerrada, el dolorde una mano apretada que obtiene un nico placer posible,el placer del que no ha perdido, el nico placer que tiene lavanidad, el de haber vencido a quien me lo quera sacar, elplacer de "ganar", pero, ningn placer que provenga de mirelacin con el objeto en s mismo. Esto pasa en la estpidanecesidad de mantener algunos bienes intiles. Esto pasacon cualquier idea retenida como baluarte. Esto pasa con laposesividad en cualquier relacin, an en aquellos vnculosms amorosos (padres e hijos, parejas). Lo que hace quemis vnculos, sobre todo los ms amorosos, sean espaciosdisfrutables, es poder abrir la mano, es aprender a novincularnos desde el lugar odioso de atrapar, controlar oretener sino de la situacin del verdadero encuentro con elotro, que hemos de aprender en el camino del encuentro,que slo puede ser disfrutado en libertad. Mucha gente cree que no aferrar significa no estarcomprometido, como la moda, que algunos hanintroducido de las filosofas orientales. Siempre nosapegamos a quienes queremos, ponemos el corazn, meaferro a quienes son importantes para m, y losexistencialistas decan que entonces mi aferrarme essmbolo de mi inters y por lo tanto es egosmo... pero sino hay algo de apegamiento no hay compromiso, lafrialdad es desamor. Hoy volva de Misa y estaban unosjvenes de maana, despus del botelln de primavera, yme dice uno: -Padre, le gusta la msica? Le contest ques. Sigui l: -Es la alegra del corazn, da la emocin a lavida, sentimiento a las cosas Iba a seguir, pero me volvy le dije: Sabes cul es lo que mueve la msica de la vida,el corazn de las personas?...: el amor Eso es lo que nos 17
  • 18. da vida, msica a todo lo que hacemos La chica del ladosonri con l, y los dems, iban con la resaca perocompartieron eso conmigo y me dijo el chico: eso, elamor y al ver lo distinto de nuestra situacin: ellosvestidos de bohemios hippies y yo de sacerdote, aadi:cada uno en sus cosas Ya no seguimos concretando Dnde est el equilibrio? Como siempre, escuestin de amor. Y hay que procurar no caer ensimplicismos de pasarse por fro o meloso con argumentosde que es necesario porque... Esto es lo mismo quededucir que como los muertos no toman Coca-Cola, sitomas Coca-Cola te volvers inmortal. Hay quien piensaque es necesario enfadarse para poder hablar, sin darsecuenta que muchas veces es una impresin subjetiva, quegeneralmente hace que la gente se aleje. Es lo mismo quejustificar el absurdo argumento de las guerras que se hacenpara garantizar la paz. En las dos puntas estn los quehacen sufrir intilmente a los dems, volcando en ellos suscontinuos sufrimientos: y los que por no hacer sufrir a losdems se beben el dolor y no corrigen nunca. Elcompromiso est en un equilibrio entre la posesinenfermiza que nunca tiene bastante y el desapego del queno quiere implicarse con nada ni con nadie. No poner elcorazn es una posibilidad, la del egosta, un seguro contrael sufrimiento, pero se paga una prima: no amar. SigueBucay: No enredarse afectivamente con nada ni connadie Posiblemente no consigas no sufrir pero sufrirsmucho menos; lo que seguramente perders en el trato esla posibilidad de disfrutar. Porque no hay forma dedisfrutar si estoy escapando obsesivamente delsufrimiento. Y la manera de no padecer "de ms" no es noamar sino que es no quedarse pegado a lo que no est. La 18
  • 19. manera es disfrutar de esto y hacer lo posible para que seamaravilloso, mientras dure. Quiero decir, vivocomprometidamente cada momento de mi vida, pero novivo maana pensando en este da de ayer que fue tanmaravilloso. Porque maana debo comprometerme con loque maana est pasando para poder hacer de aquellotambin una maravilla. Mi idea del compromiso es la delanclaje a lo que est pasando a cada momento y no a loque vendr despus. Y creo que quedarse pegado a lascosas es vivir cultivando el pasado, cultivando lo que ya noes. Es ocuparme de los tomates que ya no estn,descuidando la lechuga que necesita de m ahora. Qu pasa si uno se anima a descubrir su relacincon el otro cada da, qu pasa si uno renueva sucompromiso con el otro cada noche? Ser esto una actitud"light", poco comprometida? Yo digo que no. La herramienta para no sufrir nodebera ser el no compromiso sino el desapego. Si maanaesto que tanto placer te da se termina, s capaz de dejarloir: pero, mientras est, todo debe ser compromiso. Pienso que la libertad implica un compromiso deamor que puede ser para siempre, y una manera de vivir elcompromiso actual como bueno es no tocarlo, nomanosearlo. Las cosas que se quieren mantener, cuidarlascon esmero: familia, amistad. Pero sin miedo, respetando lalibertad, como hizo Jess con sus apstoles, en aquelmomento de crisis: tambin vosotros queris iros?, yellos reafirmaron su lealtad: a quin iremos? T tienespalabras de vida eterna. Esos compromisos abarcan laafectividad, hay un apegamiento, que es bueno, mientras 19
  • 20. no sea enfermizo, como veremos tambin al hablar del malde amor al referirnos al amor y la dependencia en el cuartopaso del camino de las lgrimas. Se decan dos amigos quese haban cambiado de lugar de residencia: -Siento tanto tu ausencia, que te hayas ido sufromucho. -Me da pena, casi prefiero que no me hubierasconocido, para que no sufrieras -Nunca! Prefiero sufrir! 3. El cristiano ante la muerte. La prdida ms grave,la definitiva, es la muerte: he dedicado a este tema otroescrito, que al principio llam Vida ms all de la muerte,pero despus lo integr dentro de un libro ms amplio conel ttulo Esperanza y salvacin, porque no vivimos pensandoen el cielo sino que ya estamos aqu viviendo en esperanzaesa Vida que luego gozaremos, la salvacin comienza conese amor que compartimos en el Seor. Pero, de todasformas, nos impacta cuando llega esa realidad, el trancedefinitivo, la debilidad e impotencia que sentimos cuandoalguien ha muerto, ante el despojo de un difunto, uncadver a quien quisiramos dar vida y no podemos, elrealismo de ese momento sin trampa nos dejaconsternados. Los parientes, amigos, familiares y la comunidadcristiana: un clima muy complejo. El cuerpo del muertogenera preguntas, cuestiones insoportables. Nos enfrentaante el sentido de la vida y de todo, causa un dolor agudoante la separacin y el aniquilamiento. Mirar un cadver esalgo terrible. A m me gusta rezar ante el difunto, peroentiendo a mis amigos cuando dicen que al morir noquieren ser vistos. A m tampoco me gustan esas colas de 20
  • 21. gente que va a ver a alguien cuando ha muerto, cuandopodan haberlo visitado antes, mientras estaba enfermo, ydicen cosas muy sentidas, y sueltan lgrimas decocodrilo Corre por Internet un hermoso poema, que setitula Ahora que estoy vivo: Prefiero que compartas conmigo unos minutos,ahora que estoy vivo y no una noche entera, cuando yomuera. Prefiero que estreches suavemente mi mano ahoraque estoy vivo, y no que apoyes tu cuerpo sobre micadver, cuando yo muera. Prefiero que me hagas una breve llamada ahora queestoy vivo y no que emprendas un inesperado viaje, cuandoyo muera. Prefiero que me regales una sola flor, ahora queestoy vivo, y no que enves un hermoso ramo, cuando yomuera. Prefiero que eleves por m una corta oracin, ahoraque estoy vivo (adems de) una eucarista cantada yconcelebrada, cuando yo muera. Prefiero que me digas unas palabras de alientoahora que estoy vivo, y no un desgarrador poema, cuandoyo muera. Prefiero que me escribas unas cortas palabras,ahora que estoy vivo, y no un potico epitafio sobre mitumba, cuando yo muera. Prefiero disfrutar de los ms mnimos detalles tuyos,ahora que estoy vivo, y no de grandes manifestaciones depesar, cuando yo muera. La vida nos da la hermosa posibilidad de demostrarnuestros afectos a los seres amados, no ladesaprovechemos! 21
  • 22. Ese ser querido, del que tantos recuerdos tienes,que cuando te enfadabas con l pensabas que a pesar detodo si se muriera lo sentiras, que entrelaz su vida con lanuestra, ahora hay que enterrarlo. Y despus del funeral,en Granada se llevaba al cortejo fnebre por el paseo msbonito de la ciudad, a los pies de la Alhambra, al lado delro, camino al cementerio, por eso se llama as: el Paseo delos tristes, tambin lo dijo Becquer: Qu solos y tristes sequedan los muertos!" 4. La muerte digna. Hoy se puede prolongar la vidagracias a los progresos de la ciencia y la tecnologa. Eltrasplante de rganos, incluido el corazn, es unamaravilla. Pero tambin se puede provocar una largadolorosa agona sin sentido: lo hemos visto en muchoscasos, y se ha ido formando una tica al respecto. Elderecho a una "muerte digna" es un tema importante,como veremos en el libro 2 del camino de las lgrimas, altratar de la enfermedad terminal. Cuando el cuerpo ya hacumplido su ciclo normal de vida, no hay obligacin derecurrir "a mtodos extraordinarios" para prolongar lavida, segn lo define la Iglesia. El enfermo tiene derecho depedir que lo dejen morir en paz, como recordamos que dijoJuan Pablo II: dejadme ir a la Casa del Padre. Instrucciones previas (o testamento vital).Recuerdo un buen hombre, que me mand un modelo deesos, privado, muy sentimental, que dejaba cualquierdecisin en manos de un hijo en caso de enfermedad. Lehice ver que estaba poniendo al hijo en tentacin dequitarle la vida en caso de necesidad, pues l eramillonario... convino conmigo en que era mejor el de la 22
  • 23. Conferencia Episcopal, de directivas anticipadas, accesiblepor Internet, respetuoso con los valores morales y ladignidad del enfermo. No volvers nunca ms / pero perduras / en lascosas y en m, / de tal manera / que me cuesta / imaginar-teabsente / para siempre (Miquel Mart Pol). Ante la muertede un ser querido, nos vienen a la mente muchas cosas...as me lo deca una persona amiga: son reflexiones quenos vienen a la cabeza desde que ha muerto ella. Pido y aDios que nos ayude a encontrar respuestas ciertas.Abracmonos y dmonos vida, para poderla dar. Ante lamuerte de una amiga que haba muerto debido a untestamento vital la familia accedi a que no laalimentaran, cuando sin salir del coma cogi una infeccin-,escriba: -De qu nos sirve el don de profeca, si ese amorno da la vida...?, si no hay amor, no hay vida Y yo pensabaque s, que somos ignorantes, pues sabemos de muchascosas pero no sabemos responder qu es ese amor que davida... Nosotros podemos decidir si vale ms nuestravida que la suya? Tiene ms valor la nuestra? Estos das hevisto El circo de las mariposas, un corto estupendo,donde el cine se hace humanidad, lo he colgado en mi blog,http://alhambra1492.blogspot.com . Es el sufrimiento que la limita, o bien la muertedecidida libremente? Sobre esto no tengo ni idea: pero, enlos prrafos siguientes intentar explicar algo de lo que sedice, porque vemos dentro de nosotros que hay algodivino, que nos dice que no somos dueos de la vida, y queconecta con la pregunta siguiente: El amor que se le daba, quien lo recibir? Suvida. Es el gran misterio: el enfermo es fuente de amor, en 23
  • 24. esos planes misteriosos de amor. Curiosamente, es laprimera vez que veo escrito eso de esta manera, y tengoganas de desarrollarlo. La alegra de vivir, quiz, no la tena, pero el donde la vida, s. Quiz la tenemos nosotros, esa alegra?Antes de nacer, esta vida que defendemos, tampoco latiene, an (esa alegra). Es decir, no podemos medir lavida con bienes que parecen esenciales, como an elmismo gozo, la calidad de vida, porque quin se atreve adefinir lo esencial de la vida, fuera de la misma vida? Pedimos vida, esta vida para toda la humanidad, ycuando nos toca ponernos a favor de la vida, quhacemos? No nos desentendemos, a veces? Quin nos loda el derecho sobre la vida? Dios, es quien nos lo da.Sobre esto, no tengo nada que aadir, est todo dichoAs es. La pelcula reciente Amazing Grace sobre eldiputado ingls que consigui la abolicin de la esclavitud,luchando contra todos los intereses y la pasividad de lacultura de la poca, es un ejemplo a imitar ante la batallaactual de la dignidad de la vida humana, tanto en elnacimiento como ante la muerte. No podemos quedarpasivos, como muchos, en tiempos de Hitler, o de laesclavitud, ante tantos que mueren. Qu queremos quedigan de nosotros, nuestros sucesores? Estos das, unobispo irlands, reconoca ante la opinin pblica: meport mal escondiendo los abusos de algunos sacerdotesme daba cuenta, pero no supe ir contra la costumbre de nocastigar suficientemente aquello La alegra y la paz, de qu nos ha de venir? DeDios, que renueva los corazones arrepentidos, que renuevala vida: la misericordia de Dios. As es. 24
  • 25. Y tomo de un comentario del blog: Al leer estaentrada se me viene a la cabeza algo que ha pasado en dosocasiones ya en mi familia, la primera vez, mi abuelo, de 90aos casi agonizante, se saba que mas de dos das no iba adurar, alguien sugiri adelantar el momentodesconectndolo del respirador porque ya no estaba entrenosotros, mi madre se opuso tajantemente con estaspalabras: ni hablar, su vida, es suya hasta el ltimomomento, aunque no me oiga mientras est ah yo le veo ypuedo seguir dicindole que le quiero. Aos ms tarde pas algo parecido con una ta ma,ante la situacin irreversible alguien dijo que mejor era quela muerte llegar cuanto antes, mi ta no sufra sino que yano conoca a nadie y realmente iba a morir en brevetiempo. Mi madre otra vez alzo su voz, esta vez vino adecir: Puro egosmo, queris que sea rpido para aliviarosvosotros vuestro trabajo con ella y vuestro propiosufrimiento, su vida es suya y a m no me importa darleparte de la ma cuidndola el tiempo que le quede. En los dos casos las palabras de mi madre hicieronque el resto callara y tanto mi abuelo como mi ta se fueroncuando Dios quiso. Pienso que ah se ilustran muy bien elpunto clave que intento tocar: 1) la dignidad de la vida esten la misma vida sagrada, en s misma, no en ningunacircunstancia de esta vida (conciencia, salud, utilidad, etc.);2) el enfermo nos est dando humanidad a nosotros, esfuente de amor... En la atencin de los enfermos terminales hayconflictos de interpretacin. Una cosa es prescindir deaquellos mtodos extraordinarios y otra es la de provocar 25
  • 26. la muerte positivamente: crimen, que es llamado eutanasia.Tampoco podemos llamar "muerte digna" al suicidio. Niestamos obligados a posponer dolorosamente el momentode la muerte, ni podemos provocarla. La eutanasia es ahora un debate parlamentario enlos pases de occidente, como una funcin teatral de losque se llaman progresistas. De una parte, se plantea lasolucin de casos de enfermedad muy dolorosa o demuerte segura. Y en el fondo est la emocin que hemostenido todos con motivo de la muerte del tetrapljicoRamn Sampedro. Fue llevado por las Asociaciones deayuda a morir a que deseara la muerte, porque su equilibriomental era deficiente en esas circunstancias en las que haytendencias depresivas. Se va diciendo que la mayora de lagente segn las encuestas apoya la eutanasia, en ciertoscasos, y estos argumentos que se van llevando al cine. Lapelcula Mar adentro es un ejemplo de una sensibilidadexquisita y una mentira al servicio de una ideologa, quizpor el resentimiento que el director tiene contra la religin.Al ver las noticias vamos participando de estossufrimientos, y acabamos por decir: efectivamente, hayque hacer algo. De otra parte tenemos la novela msterdam quenos muestra en toda su crudeza adonde lleva una ley hechapara ayudar al dbil pero que deja la puerta abierta a quese use la eutanasia como medio legal de eliminar a quien letienes mana. En este caso, dos amigos egostas, que acausa de una confusin, de un malentendido sobre unamujer que los dos se disputan, se desean la muerte uno alotro, en un momento determinado. Consiguen elcertificado mdico para matarse sobre la base de que el 26
  • 27. otro est depresivo y su vida no rene condiciones para servivida. El entuerto no se puede resolver por la muerte delos protagonistas, como en los mejores dramas delShakespeare. Tenemos casos reales como uno que pas enLieja: confundirse de paciente en la aplicacin de laeutanasia. O el doctor Shipman, que mat a 15 pacientesingleses con diamorfina: se fue sospechando de l alquedarse con las herencias de los pacientes. Es lgico quelos mdicos teman la eutanasia para no ser consideradospotenciales verdugos y puedan caer sospechas sobre suhonorabilidad profesional; pero en una profesin con talndice de paro, los hay para todos los gustos yefectivamente algunos no temen la amenaza bblica:exigir satisfaccin por la vida del hombre... quienderrame la sangre ver la suya derramada. La dignidad humana descansa sobre todo en la fe enDios, que nos dice que es sagrada. A partid de aqu, levamos poniendo cosas: que la persona est consciente,inteligente, que sea guapa, etc. El gran Ingmar Bergman hacreado films preciosos en su planteamiento sobre laesencia de la persona y su sentido de la vida, pero al nopoder dar respuesta queda frustrada esta bsqueda y dejauna puerta abierta a la eutanasia en sus ltimasdeclaraciones televisivas. Al final, muri de muertenatural Hoy da, una vez perdida la confianza en la diosarazn y destrozada la voluntad por Nietzsche, nos quedala herencia sentimental freudiana. Como deca Bergman enuna de sus pelculas, somos muchas veces educados para elxito y las cosas de trabajo pero emocionalmenteanalfabetos, ya que dependemos de unas modas y una deellas es que la eutanasia es progresista. Libertad, gritamos,pero dnde est la responsabilidad?; una vez atropellada 27
  • 28. la dignidad de la persona, caemos en el mundo de la tirana(como en la pelcula Matrix), y esto es algo muy peromuy peligroso: aqu no se juzgan las intenciones de unapersona que opta por morir, sino que se est hablando deuna legislacin sobre la vida, que es algo de lo ms serio, yno frvolamente. Una persona puede concebir su muerte como lanica opcin para poner fin a su sufrimiento, y de ver querequiere la ayuda de un tercero, dicen a favor de laeutanasia. Pero si bien algunos no encuentran solucin a lasituacin incurable, intolerable, insoportable, a la sensacinde intil, la solucin siempre pasa por los cuidadospaliativos: alguien que le haga sentir la alegra de vivir,cambiar la sensacin de intil por sentir que importa aotros. Una sociedad para la que fuera de trminos deproduccin o de sujetos de consumo- no somos nadie, estdispuesta a eliminar los incapacitados tanto porincompetencia laboral o enfermedad, los parsitos, peromatar a alguien es una cosa muy seria y un camino sinretorno, que hay que pensarse dos veces. Una cosa es no castigar (tolerar) una asistencia alsuicidio, como el caso de Sampedro, y otra legislar sobre suaprobacin, dando as carta blanca a los que quieranofrecernos una condena a muerte. Toda nuestrasociedad se fundamenta en el derecho a la vida, y si sevulnera este principio como ya se hace con el aborto- lalgica de la vida deja paso a una incertidumbre, a unasociedad salvaje y tenebrosa. Sin que est presente en lasintenciones de los legisladores, nos puede conducir luego adiversos tipos de seleccin de las personas, una legislacinque favorece formas de nazismo. 28
  • 29. La experiencia es que, en algunos sitios donde hayaprobacin de la eutanasia, se ha pasado del suicidioasistido a la eutanasia de enfermos terminales, para seguirdespus con los enfermos crnicos, con los que pasan porenfermedades fsicas, con los que tienen problemaspsicolgicos, como el caso de aquella persona que pidimorir en un estado de depresin y, efectivamente, laayudaron a morir con atencin mdica, en lugar deayudarle a sobrellevar el peso de la desgracia familiar quele estaba afectando. As, se va yendo de la eutanasiavoluntaria a la involuntaria, la que llaman "terminacin delpaciente sin peticin explcita. Dnde est la frontera, que cuando se cruza se vacontra el hombre? Cundo es el hombre un lobo para elhombre? Cuando nos saltamos la dignidad humana. Estonos lleva a la pregunta: hay una verdad sobre el hombre,sobre los derechos humanos, o todo son opiniones delmomento? 5. La vida humana es sagrada, porque tieneesencias divinas, para vivir la vida eterna. En paleontologasabemos que nos encontramos con restos humanoscuando tenemos entre los testimonios arqueolgicostumbas, actos culturales o artsticos, generalmentetambin de tipo religioso. En ellos podemos descubrir laidea que las diferentes culturas tenan del ms all.Tambin haba ritos de entrar en contacto con los difuntos(inhumacin en la casa, trepanacin de crneos, comerritualmente el cerebro, espiritismo, y ms tarde lashistorias de apariciones, fantasmas, nimas en pena, y ese 29
  • 30. mundo supersticioso que an dura de trasponer losdinteles de la muerte y saber algo del ms all. Una luz en las tinieblas. Jess nos dice: "Yo soy laLuz del Mundo. Quien me sigue no andar en tinieblas";nos descubre el sentido de la vida, y nos habla de la vidams all de la muerte. A la muerte de Lzaro, le dice aMarta: "Yo soy la Resurreccin. El que cree en M, aunquemuera vivir. El que vive por la fe en M, no morir parasiempre" (Jn 11,25); y tambin nos habla de la Vida eterna:"yo soy el Pan vivo bajado del Cielo; el que coma de estePan, vivir para siempre El que come mi carne y bebe misangre, vive de la vida eterna y yo lo resucitar en el ltimoda" (Jn 6,51.54). As, el cristiano sabe que la muerte no solamente noes el fin, sino que por el contrario es el principio de laverdadera vida, la vida eterna. En cierta manera, desde que por los Sacramentosgozamos de la Vida Divina en esta tierra, estamos viviendoya la vida eterna. Nuestro cuerpo tendr que rendir sutributo a la madre tierra, de la cual salimos, por causa delpecado, pero la Vida Divina de la que ya gozamos, es pordefinicin eterna como eterno es Dios. Llevamos en nuestro cuerpo la sentencia de muertedebida al pecado, pero nuestra alma ya est en la eternidady al final, hasta este cuerpo de pecado resucitar para laeternidad. San Pablo (Rom 8,11) lo expresamagnficamente: "Mas vosotros no sois de la carne, sinodel Espritu, pues el Espritu de Dios habita en vosotros. Elque no tuviera el Espritu de Cristo, no sera de Cristo. En 30
  • 31. cambio, si Cristo est en vosotros, aunque el cuerpo vaya ala muerte a consecuencia del pecado, el espritu vive porestar en gracia de Dios. Y si el Espritu de aquel que resucita Cristo de entre los muertos est en vosotros, el queresucit a Jess de entre los muertos dar tambin vida asus cuerpos mortales; lo har por medio de su Espritu, queya habita en vosotros". El cristiano, iluminado por la fe, ve pues la muertecon ojos muy distintos de los del mundo. Si sabemos lo quenos espera una vez transpuesto el umbral de la muerte,puede sta llegar a hacerse deseable. El mismo San Pablo, enamorado del Seor, se queja"del cuerpo de pecado" pidiendo ser liberado ya de l."Para m la vida es Cristo y la muerte ganancia" (Fil 1,21)"Cuando se manifieste el que es nuestra vida, Cristo,vosotros tambin estaris en gloria y vendris a la luz conEl" (Col 3,4). En esperanza de cielo Sin la esperanza, todoconsuelo es difcil1. Por desgracia somos tan carnales, tanterrenales, que nos aferramos a esta vida. Despus detodo, es lo nico que conocemos, lo nico que hemosexperimentado. Queremos vivir la vida, que es la que tenemos Almenos, cuando las cosas van bien, estamos enfrascados enla vida, y nos lleva y el tiempo pasa volando Nos parece como diremos luego- que estamos hechos para estemundo tan bonito, y que el cielo, el ms all, puede1 Debo estos prrafos a las notas que tom de un texto del que no recuerdoel autor. 31
  • 32. esperar; sin embargo, sin perder la atencin a las cosas dela vida y sus goces -tambin hay penas- San Pablo nosensea que fue arrebatado en xtasis para tener un atisbode los que nos espera ms all, y no puede describirlo conpalabras humanas: "Ni el ojo vio, ni el odo oy, ni vino a lamente del hombre lo que Dios tiene preparado para losque le aman" (1 Cor 2,9), son cosas que el hombre no sabraexpresar. Ante lo efmero de los goces o sufrimientos de estavida, el mismo Apstol nos recomienda en la carta a losColosenses: 3,1-4, "Buscad las cosas de arriba, donde seencuentra Cristo; pensad en las cosas de arriba, no en lasde la tierra". Envejecer es maravilloso. El instinto de conservaciny la falta de fe, nos hacen tener horror al envejecimientoirremediable, como dice la cancin de Luz: con el venenosobre tu piel. Da pena ver a personas entradas en aosintentar intilmente defenderse de la calvicie, de las canas,de las arrugas... Quisieran detener el tiempo, beber en lafuente de la eterna juventud. Antes, al acercarse elsacerdote al altar para celebrar Misa, proclamaba con elsalmo: entro al altar de Dios, al Dios que alegra mijuventud, se refiere a esa juventud eterna del amor, decaSan Josemara, y San Pablo nos escribe: "Por eso, no nosdesanimamos. Al contrario, mientras nuestro exterior se vadestruyendo, nuestro hombre interior se va renovando daa da. La prueba ligera y que pronto pasa, nos prepara parala eternidad una riqueza de gloria tan grande que no sepuede comparar. Nosotros, pues, no nos fijamos en lo quese ve, sino en lo invisible, ya que las cosas visibles duran unmomento y las invisibles son para siempre" (2 Cor 4,16-18). 32
  • 33. Cuando en las reuniones de antiguos alumnosvemos que van faltando miembros de nuestra promocin,que van muriendo, pensamos que se van gastandonuestros das, que un da llegar nuestra muerte, que es loinevitable. Y en cambio hemos de cambiar el chip, verlocomo una entrada a la casa del cielo, con la concienciajubilosa de que estamos siendo llamados por Dios: la metaest ya cerca. San Ignacio de Antioqua, anciano y camino almartirio, avanza gozoso al encuentro con Dios y escribe alos romanos: "Mi amor est crucificado y ya no queda en mel fuego de los deseos terrenos; nicamente siento en miinterior la voz de una agua viva que me habla y me dice: Ven al Padre. No encuentro ya deleite en el alimentomaterial ni en los placeres de este mundo. Qu maravilla llegar a comprender que la muerte esel inicio de la verdadera vida y que todo esto no ha sidosino un ensayo, un camino, una invitacin! La liturgia de los difuntos. La reforma litrgica delConcilio Vaticano II abandona los ornamentos color negroen las Misas de Difuntos, signo de duelo, para destacar elconsuelo y esperanza: "A pesar de todo, la comunidadcelebra la muerte con esperanza. El creyente, contra todaevidencia, muere confiado: "En tus manos encomiendo miespritu" (Lc 23,26). En medio del enigma y la realidadtremenda de la muerte, se celebra la fe en el Dios quesalva En el corazn de la muerte, la iglesia proclama suesperanza en la resurreccin. Mientras toda imaginacinfracasa, ante la muerte, la iglesia afirma que el hombre hasido creado por Dios para un destino feliz. La muertecorporal ser vencida." 33
  • 34. La iglesia festeja el misterio pascual con el que eldifunto ha vivido identificado, iniciada en el Bautismo, laposesin de la bienaventuranza: "Dios, PadreTodopoderoso, apoyados en nuestra fe, que proclama lamuerte y resurreccin de tu Hijo, te pedimos que concedasa nuestro hermano N. que as como ha participado ya de lamuerte de Cristo, llegue tambin a participar de la alegrade su gloriosa resurreccin" (oracin colecta). Y en laoracin sobre las Ofrendas: "Te ofrecemos, Seor, estesacrificio de reconciliacin por nuestro hermano N. paraque pueda encontrar como juez misericordioso a tu hijoJesucristo, a quien por medio de la fe reconoci siemprecomo su Salvador". "La muerte, es por tanto, un momento santo: el delamor perfecto, el de la entrega total, en el cual, con Cristo yen Cristo, podemos plenamente realizar la inocenciabautismal y volver a encontrar, ms all de los siglos, lavida del Paraso" (Romano Guardini) La mejor y ms completa respuesta al problema dela muerte la encontramos en los escritos de San Pablo.Recordemos la, magnfica frase: "Al fin de los tiempos, lamuerte quedar destruida para siempre, absorbida en lavictoria" (I Cor 15,26). Con el realismo que caracteriza a la Iglesia Catlica,toda la liturgia de Difuntos, ofrece a Dios sufragios por losmuertos, sabiendo que todos, en mayor o menor grado,hemos ofendido a Dios, pero con la plena confianza en lainfinita misericordia divina, que garantiza al final el goce dela bienaventuranza. Por ello el libro del Apocalipsis nos 34
  • 35. ensea: "Bienaventurados los que mueren en el Seor" (Ap21,4). Repetimos una y otra vez al orar por los nuestros:"Dale Seor el descanso eterno y brille para l la LuzPerpetua". Descanso de las luchas y fatigas de esta vida;luz para siempre, sin sombras de muerte, sin tinieblas deangustias, dudas o ignorancias. La luz total de contemplarla gloria de Dios en todo su esplendor, en la consumacindel amor perfecto y eterno. "La Muerte es la compaera del amor, la que abre lapuerta y nos permite llegar a Aquel que amamos" (SanAgustn). "La Vida se nos ha dado para buscar a Dios, lamuerte para encontrarlo, la eternidad para poseerlo" (P.Novet). 6. Azul. La Belleza de lo simple. Muy por encima de"Blanco" y ligeramente superior a "Rojo" (aunque IreneJacob trabaja muy bien, no tiene la prestancia de JulietteBinoche), es una pelcula intimista llena de smbolos, quecon silencios ymsica describe,una msica, unalrica del dolor.Trata de una mujerque viva para sumarido, quesacrifica todo porl y que ese es sunico inters, no lamueve ni lavanidad ni la notoriedad, era feliz con su marido y lo 35
  • 36. sacrificaba todo por l y su hija. Hipnotizados, se nosinvolucra en la tragedia de esa mujer de 33 aos que pierdeal marido que conduce el coche- y a su nica hija en unaccidente de carretera, que pierde el sentido de la vida demodo que haberlos perdido le deja un vaco que no puedeo no quiere llenar. Tras llegar a la conclusin de que lasataduras de la vida slo pueden hacerte sufrir, decidedeshacerse de todo lo que tiene, tanto de todos losrecuerdos materiales como de cualquier cosa que puedarecordarle a su familia, desapareciendo de la vida pblicapara siempre. Se suele decir que slo el que no tiene nadaes verdaderamente libre, y ella quiere utilizar ese principiopara seguir viviendo con el menor sufrimiento posible. Juliette Binoche es buscada porque su marido eraun famoso compositor que estaba terminando una sinfonapara celebrar en la Unin europea el nuevo milenio. Ellalucha por estar lo ms sola posible, no necesitar a nadie,pero llega el momento en el que todos necesitamos aalguien y a ella le llega tambin ese momento. Durante lapelcula averiguamos que el verdadero talento musical noera el del marido sino que ella era la compositora. Se nos 36
  • 37. habla de cmo las almas rotas se enfrentan de nuevo a lavida, bajo el signo de libertad que Kieslowski da al colorazul de la bandera francesa: la que Julie va buscandocuando decide aprender a vivir de nuevo, y para elloliberarse de pasados, de recuerdos, de ataduras y detrampas. Y en ello se empea aunque el destino la golpeeuna y otra vez recordndole su sufrimiento: pero ella sigueadelante. Hay algo por lo que no se atreve a suicidarse,algo misterioso la lleva a estar viva y descubrir un motivopara una vida nueva. Aquella vida por la que quera morirno era cierta. Conmueve profundamente sin obligar alllanto y, todo ello, sin apenas palabras: la luz con tono azul,el agua, la extraordinaria msica y los ojos de la Binocheson los medios para ese precioso lenguaje. La pelcula investiga la compleja realidad de lalibertad individual, y lo que causa el cambio no es algopositivo, sino el dolor de una mentira. Julie aspira a hacertan grande como pueda su capacidad de vivir sin compromisos, ataduras, recuerdos, antiguas amistades, viejos objetos. Prescinde de lo que la puede condicionar y se sumerge en una vida independiente, solitaria y annima. No trabaja, no cumple horarios y no busca nuevas amistades.Siente con dolor su vaco emocional (acaricia las imgenesde TV del funeral con la sombra de sus dedos). Vemos laprofundidad de su soledad, la firmeza de su humanidad, lasinceridad de su compasin, la autenticidad de susolidaridad, su serena templanza y su disposicin de ayudar 37
  • 38. a los dems. Es cuando casualmente descubre la infidelidaddel marido que constata que ella sigue viva, acepta lamentira por la que viva antes, y rectifica decisionesrecientes. La libertad individual es un proceso de lucha y deconquista que ha de cambiar de estrategia cuando losreferentes cambian. Y se encuentra enamorada de Olivier.Con notable generosidad atiende a las necesidades de suscriados y de su madre. Al descubrir que va a nacer un hijonatural de su marido, dispone todo como para el heredero.Contina una inacabada partitura de su marido, se trata deun "Concierto para la unificacin europea" cuya parte coralrecoge el texto, en versin griega, del himno de San Pablo(captulo 13 de la 1 carta a los Corintios), donde se afirmaque el amor (la caridad) sobrevivir al tiempo: "Si no tengocaridad, no soy nada (...) La caridad nunca acaba. Lasprofecas desaparecern, las lenguas cesarn, la cienciaquedar anulada". Libertad para amar, titula Vicente Huertaotro comentario sobre el film (del anterior no tom notadel autor). Juliette descubre que es una libertad sin sentidola que no va con amor, que es el que da sentido a cada vidapersonal, y la persona es un ser necesitado de sentido. Unalibertad sin amor no es nada, como dice el himno de SanPablo (1 Cor 13). Es imposible vivir sin que nada importe: alfinal, siempre nos quedamos con algo. En el caso de laprotagonista est esa lmpara azul de la que no quieredesprenderse, y la msica, que no la abandona, por msque ella quiera deshacerse de las partituras. Consciente deque no puede liberarse plenamente del pasado (libertadde), va tomando, casi sin darse cuenta, decisiones(libertad para) que le permiten establecer encuentros ycompromisos amorosos con el pasado y con nuevasrelaciones: relacin con Olivier, que siempre estuvoenamorado de ella, con la amante de su marido, que espera 38
  • 39. un hijo del compositor fallecido, etc. Acompaamos a Julieen su peculiar viaje interior desde ese estado oscuro yangustioso en el que se encuentra tras el accidente hastaencontrar el camino que le conduce a la plenitud y al amor.Es, sin duda, un itinerario doloroso, un calvario que Julierecorre doliente y desconcertada, al principio: confiada ysegura, despus. Poco a poco, va superando temores yangustias a la vez que su carcter se va fortaleciendo,asumiendo el reto de una nueva vida, que ser creativa yfecunda en la medida en que asume tambin su pasado.Pero, sobre todo, lo que vemos es la valenta y lagenerosidad de una mujer que es capaz de rectificar.Vemos un ascenso desde los infiernos para aprender elverdadero significado de la libertad. Libremente con unalibertad superior y creativa perdona a la amante de sumarido y se muestra esplndidamente generosa con ella.Libremente, asume la tarea de terminar el inacabadoConcierto para la unificacin europea. Libremente,aunque de un modo tan natural que parece lo ms normal,como si no pudiera actuar de otra manera. Misteriosasolidaridad la que liga libertad y necesidad: no puedohacer otra cosa! es a la vez el lamento del esclavo y elgozoso postulado del amante. La autonoma, en las personas, puede entenderseen clave de independencia o en clave de autoposesin, enun sentido negativo (libertad de) o en un sentidopositivo: libertad para coger las riendas de mi vida yconducirla hacia algo que valga la pena. Sera de desearque todos sepamos trascender la primera fase de lalibertad, como hace la protagonista de este film, y miremosms all de la libertad misma: hacia lo que esa libertadapunta. La libertad interesa porque hay algo ms all de la 39
  • 40. libertad misma, que la supera y marca su sentido: el bien,todo aquello que, por ser bueno, merece la pena que noscomprometamos. As, entendemos que la libertad de unapersona se mide por la calidad de sus vnculos: es ms librequien dispone de s mismo de una manera ms intensa. Yano depende de lo exterior, de lo que pasa fuera, en elmundo, en los dems, sino de lo que uno quiere. Quien nose siente tan dueo de s mismo como para decidir darsedel todo porque le da la gana, en el fondo no es muy libre:est encadenado a lo pasajero, a lo trivial, al instantepresente. Libertad y compromiso no se oponen, sino quese potencian. Para Kieslowski el tema importante eraaprovechar las oportunidades que la vida te presentaba,era eso algo decisivo. Pocos como l han sabido filmar lamsica, captar los presentimientos (basta recordar Ladoble vida de Vernica), recoger el dolor interior, debatirseen las dudas existenciales; y hacer conectar al espectadorcon esas mismas emociones y participar en esossentimientos. 7. A veces el duelo viene ya antes de la muerte: Creoque el ver as a su hija fue paraella mucho peor que el propiocncer. Carmina adoraba a sumadre. Intentaba ayudarla,pero, sencillamente, eraincapaz (sigue la novela). El dolor es una estacinde paso. Un lugar de trnsito donde a veces no queda msremedio que detenerse antes de seguir el viaje. Ojalhubiese podido renunciar a ese apeadero, pero no fueposible. El dolor no invita. Aparece, sin ms, y entonces no 40
  • 41. queda otra opcin que hacer un alto en el camino yenfrentarse a la certeza de que nada podr ser igual, que elresto de viaje se ha visto alterado por esa paradaintempestiva, por esa parada indeseable, por esa paradaque ha tocado en suerte. Qu irona, llamar suerte al rocemezquino de la desgracia, al contacto ntimo con laafliccin. Qu estpido resulta llamar suerte a ladesventura. En tiempo de prodigios se sigue diciendo que eldolor elige con los ojos cerrados a quien le correspondeinterrumpir la marcha y conocer un territorio incgnitoregido por reglas distintas, por normas particulares, dondenada de lo que usbamos sobre la vida nos resulta deprovecho. Existen muchos lugares comunes que enprincipio deberan ser de ayuda para orientarnos en eldolor y, sobre todo,para salir de l.Pero, ni las fraseshechas, ni losbuenos consejos, nilasrecomendacionesresultan demasiadotiles. Ni siquiera lacolaboracin dequienes ya hanestado all, al otro lado de la frontera. Frente al dolor, y enel dolor, uno siempre se encuentra solo. La necesidad deayudar a mi madre lo ocup todo. As venc mi miedo. Ysupe entonces que, a mi manera, tambin podra resistir eldolor sin venirme abajo. 41
  • 42. Fue lo primero que aprend al morir mi madre: que lafortaleza del alma humana no conoce lmites. Que estamoshechos para aguantar absolutamente cualquier cosa. S, yas que existen casos de personas que se han trastornadodespus de sufrir una tragedia, pero esos ejemplos son laexcepcin y no la regla. El instinto de supervivencia y elafn por conservar la cordura son, en muchos casos, muysuperiores al propio sufrimiento. Por eso el dolor casinunca nos mata, ni nos vuelve locos. Nos mutila pordentro, eso s, pero es que no puede uno vivir lisiado? 8. El arte de rehacerse de los golpes. Resilenciaes una palabra nueva en psicologa, es la capacidad deresistir ante las contrariedades y rehacerse, adaptarse a lassituaciones sin romperse, para mantenerse, y luego volvera la situacin estable, ptima. Las personas tienen laposibilidad de sobreponerse a las crisis, y construirpositivamente sobre ellas, aprovecharlas para hacerpalanca sobre lo positivo que hay en algo malo, y moverlo.La palabra, llamada tambin resiliencia, se aplicaba hastahace poco a los cuerpos fsicos como metales, para indicarla cualidad por la que se doblaban sin romperse y volvan ala situacin original. Es la cualidad de las personas pararesistir y rehacerse ante situaciones traumticas o deprdida. La resiliencia se ha definido como la capacidad deuna persona o grupo para seguir proyectndose en elfuturo a pesar de acontecimientos desestabilizadores, decondiciones de vida difciles y de traumas a veces graves(Hctor Lamas). Esto, como se ve, tiene inters para explicar cmohay que resistir y hacer frente a las adversidades de la vida,desgracias de todo tipo, sin rompernos, pues aunque nos 42
  • 43. doblemos al principio, despus somos capaces de asumirlos traumas padecidos y desarrollar recursos internoslatentes de los que ni siquiera ramos conscientes () elmismo hecho desolador (una prdida traumtica yrepentina de un ser querido, el diagnstico de unaenfermedad grave, un terrible revs econmico) a unos lesafecta de tal manera que no logran reponerse en meses yen aos y les sume en una profunda depresin, llevndolesal abandono de s mismos y al deterioro fsico y psquico,mientras que otros, pasados los primeros das, todo losuperan y no quedan afectados. Es ms, algunos se sientenfortalecidos tras la superacin del trauma y afirman que lesha servido como leccin y experiencia prctica de cara alfuturo (Bernab Tierno). Lo que influye no son tanto loshechos objetivos, sino la interpretacin que sobre ellos sehace. En el estudio llevado a cabo por Fredrickson ycolaboradores a partir de los atentados de Nueva York el 11de septiembre de 2001, se encontr que la relacin entreresiliencia y ajuste tras los atentados estaba mediada por laexperimentacin de emociones positivas. As, se afirmaque las emociones positivas protegeran a las personascontra la depresin e impulsaran su ajuste funcional. Dehecho, se ha sugerido que la experimentacin recurrentede emociones positivas puede ayudar a las personas adesarrollar la resiliencia. Por otro lado, parece ser que laexperimentacin y expresin de emociones positivaselicitan a su vez emociones positivas en los dems, deforma que las redes de apoyo social se ven fortalecidas. Las emociones son tendencias de respuestas, conun gran valor adaptativo y que se presentan conmanifestaciones fisiolgicas, la ms clara en la expresindel rostro. Son consecuencia de la experiencia subjetiva 43
  • 44. ante los hechos, es decir del procesamiento y evaluacin dela informacin recibida. La tendencia a la tristeza no es algoinhumano, y por tanto no hay que obviarlo, pues as comoel dolor es la respuesta a un mal fsico, o el remordimiento,un sntoma de un mal moral, as tambin cuando el cuerpono puede hacer frente a un dolor excesivo se desmaya, o elalma se deprime. Por eso la psicologa positiva est bien,pero no cuando quiere rechazar toda tristeza, puestambin tiene un sentido en la vida mientras no seaexcesiva, mientras no est averiado este mecanismo, ysea algo enfermizo. La huida de la realidad es una solucinpasajera, que tiene diversas formas: una es no pensar en eltrauma, y esto lo letarga en el tiempo, otras huidas sonqumicas (sexo, alcohol, drogas). Para llegar a lasolucin, la forma de intervencin no ha de ser la huidasino enfrentar al sufriente con su dolor, en cuanto le seaposible es decir cuando tenga los medios para podersuperar aquello. Es cierto que si alguien no tiene mediospara pensar, mejor que no piense y se dedique a leernovelas, a pasear o viajar, pues quien no tiene resortespara resolver un problema que no se lo plantee. De todasformas, mejor es darle recursos para poder resolverlos,cuanto antes. Si bien es cierto que los traumasconsiderables nos hacen ms vulnerables a infecciones,enfermedades cardiovasculares, estrs y depresiones,tambin lo es que una actitud de capacidad de encajarestos golpes har que como las abejas extraen miel deltomillo, las personas sensibles suelen sacar ventajas yprovecho de las circunstancias ms adversas. A la larga,transforman las dificultades en oportunidades. Estacapacidad de transformar la crisis en maduracin personalhace que la persona adquiera libertad personal y ya nodependa de las circunstancias, sino que sean las que sean, 44
  • 45. tambin en las experiencias de su infancia, etc., la personase erige en arquitecto de su propio destino. En el fondo, essu vocacin, un ser en construccin, abierto aautodeterminarse. Su optimismo vital les hace crecer anteel desafo, cuando otros se achican y pierden el equilibriointerior: de los limones (amarguras de la vida) saben hacerlimonada, estn abiertos a la esperanza. La resiliencia no esabsoluta ni se adquiere de una vez para siempre, es unacapacidad que resulta de un proceso dinmico y evolutivo,que vara segn las circunstancias: se sita en estecontexto de psicologa positiva; pero, si uno tiene fe, sabeque Dios nos ama y que no permitira nada malo, si no sabesacar de aquello algo mejor, que todo es para bien, en elsentido de que Dios reconduce todo hacia nuestro bien.Entonces, al saber que lo mejor siempre est por llegar, sepuede luchar de manera mucho ms profunda en estesentido positivo de la vida, y concretarlo en el aprendizajede la resilencia. 9. Confiar, dejarse llevar Cuenta Bucay del alpinista, desesperado porconquistar el Aconcagua que inici su travesa despus deaos de preparacin, pero quera la gloria para l solo: porlo tanto, subi sin compaeros. Se le hizo tarde, no seprepar para acampar, decidido a llegar a la cima y leoscureci. La noche cay con gran pesadez en la altura dela montaa, ya no se poda ver absolutamente nada. Todoera negro, sin visibilidad, no haba luna y las estrellasestaban cubiertas por las nubes. Cansado, por unacantilado, se resbal y se desplom por los aires... cayrpido, pero esos momentos se hicieron largos: poda verveloces manchas oscuras que pasaban en la mismaoscuridad y la terrible sensacin de ser succionado por la 45
  • 46. gravedad. Segua cayendo... y en esos angustiantesmomentos, le pasaron por su mente gratos y no tan gratosmomentos de la vida, y sinti el tirn fuerte... S, comotodo montaero, estaba asegurado, y las cuerdas tienenelasticidad, aguantan hasta 10 toneladas En esos momentos de quietud, suspendido por losaires, no le qued ms que gritar: "aydame, Dios mo..."De repente una voz grave y profunda de los cielos lecontest: "qu quieres que haga?" -"Slvame, Dios mo. -"Si confas en m, corta la cuerda que te sostiene... Hubo un momento de silencio y quietud. El hombrese aferr ms a la cuerda y reflexion... Cuenta el equipo de rescate que por la maanaencontraron colgado a un alpinista congelado, mediomuerto, agarrado con fuerza, con las manos a una cuerda...a dos metros del suelo... Y concluye Bucay: ... Y t?... Qu tan confiadoests de tu cuerda?... Por qu no la sueltas? Y yo digo, aveces no soltar es la muerte. A veces la vida estrelacionada con soltar lo que alguna vez nos salv. Soltarlas cosas a las cuales nos aferramos intensamentecreyendo que tenerlas es lo que nos va a seguir salvandode la cada. Todos tenemos una tendencia a aferrarnos delas ideas, a las personas y a las vivencias. Nos aferramos alos vnculos, a los espacios fsicos, a los lugares conocidos,con la certeza de que esto es lo nico que nos puedesalvar. Creemos en lo "malo conocido" como aconseja eldicho popular. Y aunque intuitivamente nos damos cuentade que aferrarnos a esto significar la muerte, seguimosanclados a lo que ya no sirve, a lo que ya no est, 46
  • 47. temblando por nuestras fantaseadas consecuencias desoltarlo. Cuando hablamos del camino de las lgrimashablamos de aprender a enfrentarnos con las prdidasdesde un lugar diferente. Quiere decir no slo desde ellugar inmediato del dolor que, como dijimos, siempreexiste, sino tambin desde algo ms, desde la posibilidadde valorar el recorrido a la luz de lo que sigue. Y lo quesigue, despus de haber llorado cada prdida, despus dehaber elaborado el duelo de cada ausencia, despus dehabernos animado a soltar, es el encuentro con unomismo. Enriquecido por aquello que hoy ya no tengo peropas por m y tambin por la experiencia vivida en elproceso. Pero es horrible admitir que cada prdida conllevauna ganancia. Esto es difcil entender, cuando uno estsujeto a emociones que aparecen como la nica verdad,pero luego cuando ms negra es la noche amanece Dios.As, hay como una revelacin en cada persona y en cadaacontecimiento, la vida es como un camino en el quevamos encontrando las pruebas cuando estamospreparados, para continuar en la misin, es como un irdescubriendo el sentido de la vida, del por qu de las cosas.As, los fracasos, el dolor, las penas, nos van preparandopara algo a lo que antes no serviamos, como el gusano queen el crisol del dolor, se transforma en mariposa Que cada dolor frente a una prdida terminarnecesariamente con un rdito para m. Y sin embargo nohay prdida que no implique una ganancia, un crecimientopersonal. Para algunos sufrimos porque hay algo deseadoque no tenemos, porque algo estamos perdiendo, porquecreemos que para algunas cosas ya es tarde. Por ejemplo, 47
  • 48. deca Buda que el sufrimiento tiene una sola raz y esa razes el anhelo. Y el anhelo al que Buda refiere es el deseo. Ycomo esto es la raz del sufrimiento, el sufrimiento tienesolucin. La solucin es dejar de desear. Deja de pretendertener todo lo que quieres y el sufrimiento va a desaparecer.El sacerdote jesuita Anthony De Mello jugaba a veces ensus charlas: - Quieres ser feliz? Yo puedo darte la felicidaden este preciso momento, puedo asegurarte la felicidadpara siempre. Quin acepta? Y varios de los presenteslevantaban la mano... - Muy bien -segua De Mello- Tecambio tu felicidad por todo lo que tienes, dame todo loque tienes y yo te doy la felicidad. La gente lo miraba.Crean que l hablaba simblicamente. - Y te lo garantizo confirmaba -No es broma. Las manos empezaban adescender... y l deca: -Ah... No quieren. Ninguno quiere. Yentonces l explicaba que identificamos nuestro ser felicescon nuestro confort, con el xito, con la gloria, con elpoder, con el aplauso, con el dinero, con el gozo y con elplacer instantneo. No parecemos dispuestos a renunciar anada de lo deseado. Aunque sabemos que gran parte denuestro sufrimiento proviene de lo que hacemosdiariamente para tener estas cosas, nadie consiguehacernos creer que si renunciamos a esto dejaramos desufrir. Y sin embargo esto no est tan claro. Esta posturano es humana, porque basa ser feliz en la ausencia devnculos, en no tener corazn. Tiene algo de verdad, claro:Somos como el alpinista, aferrados a la bsqueda de lascosas como si fuera la soga que nos va a salvar. No nosanimamos a soltar este pensamiento porque pensamosque sin posesiones lo que sigue es el cadalso, la muerte, ladesaparicin. Y entonces no hay ninguna posibilidad de 48
  • 49. dejar de sufrir, porque esta idea, la de soltar las cosas pararecorrer el camino ms liviano, es desconocida. Sabemosque lo conocido nos ocasiona sufrimiento pero no estamosdispuestos a renunciar a ello. Todo esto genera ennosotros una cierta contradiccin. Porque nos es imposibledejar de desear y tambin es imposible poseerinfinitamente y para siempre todo lo que deseo. No somosomnipotentes, ninguno de nosotros puede ni podr jamstener todo lo que desea. Cuando no tenemos a alguien presente, lo seguimosllevando dentro, vive en nuestro corazn. No es el tener yel perder lo que nos hace felices o infelices, pues son partede la vida, sino la actitud que tenemos ante la vida, eso eslo que puede o no hacer que nuestra vida sea consideradafeliz. Sigue Bucay: Vivir esos cambios es animarnos apermitir que las cosas dejen de ser para que den lugar aotras cosas nuevas. Elaborar un duelo es aprender a soltarlo anterior. Sin embargo, si tengo miedo de las cosas quevienen y me agarro de las cosas que hay, si me quedocentrado en las cosas que tengo porque no me animo avivir lo que sigue, si creo que no voy a soportar el dolor quesignifica que esto se vaya, si voy a aferrarme a todo loanterior... Entonces no podr conocer, ni disfrutar, ni vivirlo que sigue. Claro que cuando uno pierde cosas quequiere, siente que le duele y a veces sufre mucho por loque no est. El peligro est en que me aferre a personas ocosas del pasado, de mi infancia, que yo me quedarapensando en lo lindo que fue ser nio, o que me quedaraaferrado a la poca cuando era un beb y mi mam medaba la teta y se ocupaba de m y yo no tena nada que 49
  • 50. hacer ms de lo que tuviera ganas, o me quedara aferrado,dentro del tero de mi mam, pensando que este estadosupuestamente es ideal. Imagnate que me quedara en cualquier etapaanterior a mi vida, que decidiera no seguir adelante.Imagnate que decidiera que algunos momentos delpasado han sido tan buenos, algunos vnculos han sido tangratificantes, algunas personas han sido tan importantes,que no los quiero perder y me agarro como a una sogasalvadora de estos lugares que ya no estoy. Esto no servira, esto no sera bueno para m nipara nadie. Seguramente morira all, paralizado. Y sinembargo, dejar cada uno de estos lugares fue doloroso,dejar mi infancia fue doloroso, dejar de ser el beb de losprimeros das fue doloroso, dejar el tero fue doloroso,dejar nuestra adolescencia fue doloroso. Todas estasvivencias implicaron una prdida, pero gracias a haberperdido algunas cosas hemos ganado algunas otras. Puedoponer el acento en esto diciendo que no hay una gananciaimportante que no implique de alguna forma una renuncia,un costo emocional, una prdida. Esta es la verdad que sedescubre al final del camino de las lgrimas: Que los duelosson imprescindibles para nuestro proceso de crecimientopersonal, que las prdidas son necesarias para nuestramaduracin y que sta a su vez nos ayuda a recorrer elcamino: madurar es aprender a soltar; aprender a soltar esmadurar. En la medida en que yo aprenda a soltar, ms fcilva a ser que el crecimiento se produzca; cuanto ms hayacrecido menor ser el desgarro ante lo perdido; cuantomenos me desgarre por aquello que se fue, mejor voy apoder recorrer el camino que sigue. Madurando 50
  • 51. seguramente descubra que por propia decisin dejo algodolorosamente para dar lugar a lo nuevo que deseo. -Gran maestro -dijo el discpulo-, he venido desdemuy lejos para aprender de ti. Durante muchos aos heestudiado con todos los iluminados y gurs del pas y delmundo y todos han dejado mucha sabidura en m. Ahoracreo que t eres el nico que puede completar mibsqueda. Ensame, maestro, todo lo que me falta saber.Badwin el sabio le dijo que tendra mucho gusto enmostrarle todo lo que saba pero que antes de empezarquera invitarlo con un t. El discpulo se sent junto almaestro mientras l se acercaba a una pequea mesita ytomaba de ella una taza llena de t y una tetera de cobre.El maestro alcanz la taza al alumno y cuando ste la tuvoen sus manos empez a servir ms t en la taza que notard en resbalarse. El alumno con la taza entre las manosintent advertir al anfitrin: -Maestro,... maestro!Badwin como si no entendiera el reclamo sigui vertiendot, que despus de llenar la taza y el plato empez a caersobre la alfombra. Maestro grit ahora el alumno-, dejaya de echar t en mi taza! No puedes ver que ya estllena? Badwin dej de echar t y le dijo al discpulo: -Hasta que no seas capaz de vaciar tu taza no podrsponer ms t en ella. Hay que vaciarse para poder llenarse.Una taza, dice Krishnamurti, slo sirve cuando est vaca.No sirve una taza llena, no hay nada que se pueda agregaren ella. Manteniendo la taza siempre llena ni siquierapuedo dar, porque dar significa haber aprendido a vaciar lataza. Qu es vaciarme? Tengo que aprender a mostrarmevulnerable, a admitir aquel vaco, que todo ha cambiado, 51
  • 52. que ya no est. Voy a tener que deshacerme delcontenido de la taza para poder llenarla otra vez. Mi vida seenriquece cada vez que yo lleno la taza, pero tambin seenriquece cada vez que la vaco... porque cada vez que yovaco mi taza estoy abriendo la posibilidad de llenarla denuevo. Toda la historia de mi relacin con mi crecimiento ycon el mundo es la historia de este ciclo de la experienciadel que ya hablamos. Entrar y salir. Llenarse y vaciarse.Tomar y dejar. Vivir estos duelos para mi propio crecimiento.Aunque no siempre el proceso sea fcil, aunque no siempreest exento de dao Del mismo modo, cuanto mayor sea el apego quesiento a lo que estoy dejando atrs, cuanto ms poderososea el pegamento, mayor ser el dao que se produzca a lahora de la separacin, a la hora de la prdida. Por eso,queda limitado el ejemplo anterior de los orientales, deBuda, de Di Mello Si uno no ama no sufre. Porque el queama se arriesga a sufrir. Nadie crece desde otro lugar que no sea haberpasado por un dolor asociado a una frustracin, a unaprdida. Nadie crece sin tener conciencia de algo que ya noes. Sobre todo, ese soltar amarras, es un dejarse llevarpor la confianza con Dios, no aferrarnos a los proyectosdemasiado elaborados, dejar que la mano de Dios losrehaga, como el alfarero hace de nuevo el jarrn con el 52
  • 53. barro fresco l sabe ms, l nos lleva a todos, nos dicecomo a Pedro: sgueme. Aquello que perdemos ahora,nos lo dar con creces, 100 veces ms. Madurar siempre implica dejar atrs algo perdido,aunque sea un espacio imaginario. Elaborar un duelo esabandonar uno de esos espacios anteriores (internos oexternos), siempre ms seguros, ms protegidos,previsibles. Dejarlos para ir a lo diferente. Pasar de loconocido a lo desconocido. Esto, irremediablemente, nosobliga a crecer. Que yo sepa que puedo soportar losduelos, y sepa que puedo salirme, si lo decido, me permitequedarme haciendo lo que hago, si esa es mi decisin. Hay momentos de crisis en que nos parece que hallegado el final, que nada vale la pena. Caen por el suelo lasconcepciones religiosas, como le pas a Abraham (o a lospueblos de Amrica con la conquista de Espaa). En el casode Abraham, nos han explicado que Dios le peda quematara a su hijo. A unos padres cuesta entender a un Diosas, cuando en realidad, ah Dios puso fin a los sacrificioshumanos. Aunque la Biblia lo explica de otra manera,segn lo que le pasaba por la cabeza a Abraham o a quienescribiera. As, nosotros vemos la realidad segn lo que nospasa por la cabeza, pero la realidad decimos que es mscompleja y en realidad es ms completa, nunca la vemospor entero Qu quiero decir? Un comentario que haceJuan Pablo II me ayudar: As pues, estamos llamados acolaborar con Dios, mediante una actitud de granconfianza. Jess nos ensea a pedir al Padre celestial el pande cada da (cf Mt 6,11; Lc 11,3). Si lo recibimos con gratitud,espontneamente recordaremos tambin que nada nospertenece, y debemos estar dispuestos a donarlo: A todo 53
  • 54. el que te pida, da, y al que tome lo tuyo, no se lo reclames(Lc 6, 30). La certeza del amor de Dios nos lleva a confiar ensu providencia paterna incluso en los momentos msdifciles de la existencia. Santa Teresa de Jess expresaadmirablemente esta plena confianza en Dios Padreprovidente, incluso en medio de las adversidades: Nada teturbe, nada te espante; todo se pasa. Dios no se muda. Lapaciencia todo lo alcanza. Quien a Dios tiene, nada le falta.Slo Dios basta (Poesas, 30). La Escritura nos brinda un ejemplo elocuente deconfianza total en Dios cuando narra que Abraham habatomado la decisin de sacrificar a su hijo Isaac. En realidad,Dios no quera la muerte del hijo, sino la fe del padre. YAbraham la demuestra plenamente, dado que, cuandoIsaac le pregunta dnde est el cordero para el holocausto,se atreve a responderle: Dios proveer (Gn 22, 8). E,inmediatamente despus, experimentar precisamente labenvola providencia de Dios, que salva al nio y premia sufe, colmndolo de bendicin. Por consiguiente, es preciso interp