FERRO, Marc (1985) - La Gran Guerra (1914- 1918) (cap. 1-6) (1)

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  • Introduccin 16

    cabo desde. este punto de vista. Nada ms normal en este segundo nivel de anlisis, puesto que los hechos son va-lorados en una historia que cuenta tres o cuatro genera-ciones. Pero, si bien era legtimo poner los hechos as, en perspectiva, cincuenta aos despus del gigantesco acontecimiento, me era imposible llegar a un tercer esta-dio -al estudio propiamente cientfico del primer con-flicto mundial-, fuera de algunos dominios en los que se dispone de instrumentos de trabajo suficientes como para aplicar el mtodo estadstico, y aun el mtodo es-tructural.

    De este modo, a tres enfoques corresponden tres ni-veles de explicacin. Su presentacin planteaba proble-mas tanto ms insuperables cuanto que, segn nuestra opinin, el orden lineal y cronolgico rompe a menudo la complejidad de ciertos fenmenos histricos. Es que la guerra, tal como la han comprendido dirigentes polticos y jefes militares, no difiere de la guerra vivida por los combatientes, por la retaguardia o por los con-

    . trarios? Cada drama vivido tiene su propia cronologa, su respiracin, sus crisis, sus tiempos muertos, su pro-gresin, que no coinciden con las divisiones en perodos abstractos que varan conforme a las ideologas.

    Pues bien, contranamente a lo que se esperal:ra,esas--------- -rupturas voluntarias me han abierto el camino en lugar de obstrtirlo. Utilizando una expresin de Fern:and Braudel, puedo decir que, apenas comenzado, el libro se me ha escapado de las manos y ha corrido por de-lante de m. Y o haba partido al estudio de la Gran Guerra y en el camino he tropezado con el fascismo, he visto apuntar las formas del totalitarismo y d;;ociarse el sentimiento patritico. Mucho antes de Versailes, sur-gan en filigrana las causas de la segunda guerra mun-dial e incluso de la guerra fra: antes de Brest-Litovsk. Me atrevera a aadir que la primera parte de este li-bro, escrito hace un ao, me ha ayudado a comprender y a vivir la crisis de nuestro tiempo?

    Septiembre 1966-septiembre 1968

    Parte I POR QUE TUVO LUGAR LA GUERRA?

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    pcCuadro de textoFERRO, Marc, La Gran Guerra (1914- 1918), Ed. Hyspamrica, 1985 (cap. 1-6).

  • Larga, dolorosa, mortfera, la Gran Guerra mostr cmo se mataban unos a otros millones de hombres que todava la vspera juraban guerra a la guerra>>. Fueron compaeros de armas de aquellos a quienes acusaban de ser militaristas, patrioteros, belicistas, e igualmen-

    ---~----te-de-millones_de_o~ro~_homl:>J:~~-gue hicieron la guerra i por deber o incluso sin saber muchos por que.---------1 Despus de 1918, convertidos en ex combatientes, ni

    1

    1 ru;o_s . ni otro~ pusieron _en duda la legitimidad d~ sir sa-crilioo: habtan combattdo en defensa de la patria, y la

    1 guerra que haban hecho era una . Durante ' cincuenta aos no han cesado de repetir lo mismo. ' Sin embargo, durante las hostilidades mismas naci en

    algunos la duda de si.Ia continuacin de la guerra tena sentido. Era verdaderamente necesaria tan terrible he-catombe? Los medios dirigentes as lo aseguraban, pero eran sinceros?

    En 1914 los llamados a filas no se haban planteado la pregunta; partieron todos, y c1ando desfilaban, sus ros-tros resplandecientes mostraban cul era su espritu. La imagen es engaosa, no cabe duda, y un anlisis ms fino nos hablara del desgarramiento de un_ padre, de un no-vio o de un esposo, pero eso no dur, en contraste sor-

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  • 20 Parte !. Por qu tuvo lugar la guerra?

    prendente con 1939, donde, salvo en Alemania, el rostro de los movilizados expresa consternacin y desesperacin.

    Es verdad que en 1914 se crea que la guerra iba a ser corta y que retornaran para Navidad aureolados con los laureles de la victoria; pero el caso es que en Pars, como en Londres o en Berln, los soldados partieron cantando, llenos de ardor v con la flor en el fusil>>.

    Este fenmen~ no puede ser disociado de los orgenes de la guerra, del recuerdo que ha dejado, y por eso qui-siramos dar cuenta de l, tanto como de las causas pro-piamente econmicas o polticas.

    Cules eran las aspiraciones de la sociedad en vspe-ras de la guerra? Cmo poda desear la paz y partir al mismo tiempo alegremente a la guerra? Cul era la na-turaleza del sentimiento patritico? Qu fuerzas eco-nmicas o polticas mandaban en los estados, en las naciones y en las sociedades? A estas preguntas se asocia otra, y es de qu modo se encontraron, de repente, como desarmados, los que queran impedir la guerra.

    BIBLIOGRAFIA

    Segn Dedijer, se han -consagrado ms de tres mil obras a la crisis de Sarajevo. Esta cifra, que da una medida, revela la in-mensidad de literatura dedicada a la Gran Guerra. En Pars la Biblioteca de Documentacin Internacional Contempornea con-serva ms de cincuenta mil ttulos sobre el primer conflicto mun~ dalt a los que hay que aadir los peridicos, artculos de revis~ tas, archivos impresos o manuscritos, documentos cinematogr-ficos e iconogrficos, etc.

    La obra capital de Pierre Renouvin, La Crise europenne et la Premiere Guerre Mondiale (Pars, 4.-a. ed., 1962, p. 779), com-prende una excelente seleccin bibliogrfica a la que remitimos al lector, as como a las otras obras del mismo autor.

    Conviene recordar el inters excepcional de dos trabajos: Fischer (Fritz), Griff nach der Weltmacbt, die Kriegszielpolitik des Kaiserlichen Deutschland 1914-1918, Dsseldorf, 1961, 902 p. Existe una traduccin inglesa Gem:any's Aims in the First World War, Londres, Chatto & Windus, 1967, 652 p.

    Meyer (J), Ducass (A) et Perreux (G), Vie et mort des Fran-fais, Pars, 1959, 510 p., as como las otras obras de J. Meyer y de A. Ducass.

    Captulo 1 LA GUERRA LIBERADORA

    U na sociedad bloqueada>>

    Es preferible la guerra a esta eter-na espera.

    Encuesta sobre la juventud, 1913

    . 184~-1914. Ms an que en el siglo precedente. las distar:-aas dismi~m~en, el mundo se encoge, los _;,ter-cafa.mbws se mulnplcan y la unidad de los hemisferios se

    mna. ------Tiene-csncie:'cia de eilorasocieaad europea? En------

    todo caso, SI a~VIerte otros cambios, como, por ejemplo, que a 1~. autoridades reconocidas y declaradas de la po-ca tr_adiaonal :-:-el rey, el sacerdote, la ley, la fanrilia, el p~tron o ~1 ofiaal- se hayan aadido nuevos amos an-rumos e mcontrolables; son los que bajan brutalmente los precios agrcolas de Europa, provocando la ruina del campo; los que desencadenan las crisis econmicas los que hacen o_ deshacen la moda y la opinin. En' este mu;:r~o extrar:o, en. transformacin, desaparecen muchas actiVIdades milenarras y nacen y mueren oficios en me-nos .de una generacin; una patente de invencin o una tcruca de explotacin destierra a la otra para morir a su ve.z, Y surgen empresas mientras se desmoronan otras. Lo n;usmo ocurr~ en gran nmero de hogares humanos, y Siempre en nombre de la ley, del progreso o de la liber-tad.

    Parece que- hay un hilo tenue entre esta opresin y la 21

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  • 22 Parte I. Por qu ruvo lugar la guerra? 1. La guerra liberadora 23

    antigua, que es el ejrcito ascendente de los funcionarios. ms que una ilusin y poco cambio producen en ellas

    En los estados laicos, esta burocracia es el equivalente de las reformas. Cierto es que estas reformas han dado paso

    la Iglesia; protege a los propietarios contra la presin a una mejora global de las condiciones de la vida, del

    que viene de abajo. En otros, su accin se suma a la atuendo, de la instruccin o de las condiciones sanitarias

    del clero, y las clases populares contemplan su desarrollo y ocupan y estimulan a las clases educadas al mismo

    con poca simpata. En 1870 haba en Alemania un fun-tiempo que las enriquecen y aumentan su dominio sobre

    cionario por cada 825 habitantes; en 1905 hay uno por la sociedad; pero ello poco hace participar a las clases

    cada 216. Como en la Rusia de Chjov, no cesan de ere- populares en la gestin de sus propios asunros.

  • 24 Parte l. Por qu tuvo lugar la guerra?

    Entre los intelectuales, algunos encuentran apoyo en la fe religiosa; sta tiene un nuevo despertar en algunos pases en los albores del siglo XX, y su renacimiento ms-tico lo ilustra e: renombre de un Pguy, de un Solovev o de un Bergson.

  • 26 Parte I. Por qu tuvo lugar la guerra?

    demcratas- se indignan; pero en Rusia, como fuera

    de ella, manipulan a los militantes y a los electores lo

    mismo_ que los estados mayores al soldado o las iglesias

    a sus rieles. Y no tienen ni siquiera la excusa de querer

    realizar plenamente la revolucin proletaria.

    Sobre todo, los jefes de los partidos e....:tremistas no

    perciben que, cuanto ms numerosos son sus miembros,

    ms significa esto que la sociedad se transforma, evolu-

    ciona, se diferencia, lo cual disminuye las probabilidades

    de un alineamiento verdaderamente revolucionario.

    Entre 1840 y 1914 no es en los primeros pases llega-

    dos al desarrollo capitalista ms caracterizado --es decir,

    Gran Breraiia, Francia y Alemania- donde aumentan

    las posibilidades de un trastorn social violento, sino en

    Rusia. El retraso econmico de este pas se traduce, en

    el plano soci-al, por la debilidad de sus clases medias,

    incapaces de neutralizar la voluntad consciente de las

    clases populares, que desean una subversin total de

    las reglas de funcionamiento de la sociedad. Estas proba-

    bilidades aumentan del mismo modo en Italia; pero, en

    ------s1Lcam. el espe.ismo americano o

    pera ms que en ningn

    otro sitio, en vsperas e Ia guerra, J