FERNANDEZ BEITES, Pilar. Antropologia Cultural y Antropologia Filosofica

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  • Dilogo Filosfico 67 (2007) 4-44

    El tema de este trabajo no es ni la antropologa cultural ni la an-tropologa filosfica, sino, ms bien, la y que las enlaza. No se tra-ta, por tanto, de indicar el estado de la cuestin de la antropologacultural o de la filosfica pues exposiciones sobre ellas ya encon-tramos suficientes en la bibliografa; lo que aqu nos preocupa esinvestigar cul es la relacin entre ambas.

    Nos enfrentamos de este modo con la concrecin de un proble-ma general que impregna lo ms profundo de nuestra cultura: el dela relacin de la filosofa con las ciencias positivas. Quizs el rasgoms importante y preocupante de la cultura actual es que en ellala filosofa ha perdido su fuerza y ha sido sustituida por las ciencias

    Pilar Fernndez Beites

    El estado de la cuestin

    Se trata de exponer cul es la rela-cin entre la antropologa cultural y la fi-losfica. Quizs el rasgo ms trgico delpensamiento actual consiste en que la fi-losofa ha sido prcticamente sustituidapor las ciencias positivas y, del mismomodo, la antropologa cultural ha pre-tendido agotar todo el saber sobre elhombre, desplazando por completo a laantropologa filosfica. Frente a esto, latesis que se defiende en el presente tra-bajo es que la antropologa cultural debereconocer sus lmites, claramente marca-dos por su necesaria fundamentacin enla antropologa filosfica.

    It is about showing the relations-hip between cultural anthropologyand philosophical anthropology. Per-haps the most tragic feature of currentthinking consist in that Philosophyhas been practically replaced by posi-tive sciences, and in the same man-ner, cultural anthropology tries to ex-haust all knowledge about man,completely displacing to philosophi-cal anthropology. In front of this, thepresent work seeks to defend thatcultural anthropology should recogni-ze its limits clearly marked by its ne-cessary grounding in philosophicalanthropology.

    Resumen Abstract

    Antropologa culturaly antropologa filosfica

  • positivas (cuando no por la avalancha de saberes esotricos o defundamentalismos de todo tipo). Pues bien, la relacin entre la an-tropologa cultural y la filosfica es justamente un ejemplo para-digmtico de la situacin fctica de la filosofa hoy en da. La con-juncin y que enlaza a las dos antropologas nos inducira a pensaren una relacin de coordinacin entre ambas, de modo que una sedesarrollara al lado de la otra, pero su relacin ha llegado a ser desemi-eliminacin y cuasi-sustitucin: la antropologa cultural ha ocu-pado prcticamente el lugar de la filosfica. En el mbito de organi-zacin acadmica, la antropologa filosfica se incluye como unadisciplina ms en las facultades de filosofa, pero la antropologa cul-tural dispone de facultades propias en algunos pases, a los que tam-bin se ha sumado Espaa. En el terreno cientfico, basta consultaren Internet para comprobar la disparidad numrica entre las publica-ciones de ambos campos. Y podemos, adems, constatar, ojeandolos mltiples manuales de antropologa cultural estudiados en lasuniversidades norteamericanas, que cuando se refieren a la antropo-loga general ni siquiera mencionan una posible antropologa filos-fica. As nos empezamos a encontrar con el problema que quieroponer de manifiesto: consiste en que la antropologa, el saber sobreel hombre, se identifica hoy fcticamente con un modo muy concre-to de hacer antropologa, que es el propuesto por la antropologacultural y no por la antropologa filosfica.

    Est justificada en s misma esta primaca fctica de la antropo-loga cultural sobre la filosfica?

    No lo creo. Para cualquiera que tenga un mnimo bagaje filosfi-co salta a la vista que la antropologa filosfica ha de ser el funda-mento de cualquier antropologa cultural. El olvido sistemtico de lafilosofa que encontramos en el presente clima intelectual resulta in-justo y en el fondo perjudicial para las ciencias positivas en general,pero se convierte en estrictamente inaceptable en el caso de la an-tropologa cultural. La razn es que la antropologa cultural se definecomo un estudio holstico del hombre en sociedad. La antropologacultural pretende ser antropologa, pretende ser ciencia del hombre,pero suponer que puede decirse lo que es el hombre desde el encu-brimiento total de la filosofa es un completo absurdo. sta es la te-sis que defender en estas pginas. Se trata, desde luego, de una te-sis muy arriesgada, que no encaja de ningn modo en el panoramacientfico actual, pero creo que dado el precario estado en el quese encuentra la filosofa, las cosas hay que decirlas claras o callarsesin ms.

    Antropologa cultural y antropologa filosfica

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  • Lo que mostrar aqu en el fondo es algo muy obvio: la filosofano puede desaparecer del panorama cultural, pues su supuesta desa-paricin es, en realidad, un permanecer encubierta. La filosofa que-da encubierta y, por tanto, no discutida, no criticada, de modo quedeterminadas opciones filosficas ya tomadas de antemano funcio-nan como prejuicios de fondo que colorean nuestra visin delmundo. En concreto, la antropologa cultural es una ciencia empri-ca, que pretende decirnos qu es el hombre a travs de sus diferen-cias culturales. Pero aceptar que el hombre es un ser meramenteemprico, cuyo estudio puede ser agotado por alguna ciencia positi-va (o por la suma de todas ellas), es haber tomado ya una decisincrucial en filosofa y haberla tomado de modo totalmente acrtico.

    Dicho de modo ms claro. Como en la antropologa estamos tra-tando del hombre, y no de los tomos o de las ovejas o de los pri-mates, lo primero que habra que decidir es si el hombre como talpuede ser objeto de una ciencia emprica (todo lo bien articuladaque se quiera). En realidad, dar una respuesta positiva a esta pre-gunta supone optar por una filosofa de corte empirista y lo decisivoen nuestra investigacin es que esta opcin implica a su vez negarde raz la misma posibilidad de la antropologa filosfica. La raznes que la antropologa filosfica surge con una nica idea de parti-da: que quizs el hombre no sea un ser material ms, sino que, co-mo propone Max Scheler, ocupe un puesto singular en el cosmos in-comparable al de cualquier otro ser vivo. Y es que slo esta tesisjustificara que haya una ciencia denominada antropologa filosfica.Es obvio que si negamos la peculiaridad del hombre, si, siguiendo,por ejemplo, al antroplogo cultural C. Lvi-Strauss, afirmamos queel cientfico social debe estudiar el hombre como se estudian lashormigas1, entonces estamos negando la antropologa como ciencia.Es decir, que para mantener una mnima coherencia deberamos pe-dir que las universidades con facultades de antropologa social die-ran tambin cobertura acadmica a facultades de primatologa,hormigologa, bacteriologa Y, como salta a la vista, el problema

    Pilar Fernndez Beites

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    1 LVI-STRAUSS, Claude: El pensamiento salvaje. FCE, Mxico, 1964, p. 357: Enel vocabulario de Sartre, nosotros nos definimos, pues, como materialistas tras-cendentales y como estetas. () Estetas, puesto que Sartre aplica este trmino aquienes pretenden estudiar a los hombres como si fuesen hormigas (). Peroaparte de que esta actitud nos parece ser la de todo hombre de ciencia en cuan-to es agnstico (). Por tanto, aceptamos el calificativo de estetas, por cuantocreemos que el fin ltimo de las ciencias humanas no es constituir al hombre,sino disolverlo.

  • no es de pura delimitacin acadmica, pues lo que aqu est en jue-go no es el lugar de la antropologa cultural en el currculum acad-mico, sino justamente el lugar del hombre en el cosmos. Lugar que,como tendremos ocasin de comprobar, tiene claras repercusionesticas.

    Desde luego, quizs al final tenga razn Lvi-Strauss, quizs elnico mtodo apropiado para tratar al hombre sea el que se aplica alas hormigas. Pero lo que es indiscutible es que en cualquier casoesta tesis no puede darse por supuesta, sino que debe demostrarse,y lo que quiero poner de manifiesto en estas pginas es que esta de-mostracin slo puede llevarse a cabo desde la filosofa, desde laantropologa filosfica. La antropologa cultural debe reconocer suslmites, claramente marcados por su necesaria fundamentacin enla antropologa filosfica, para encontrar as su lugar entre las cien-cias positivas del hombre2.

    1. Antropologa filosfica. La peculiaridad del hombre

    La antropologa filosfica es un saber filosfico unitario y sistem-tico acerca del hombre, que nace en 1928 con la publicacin de laobra del fenomenlogo Max Scheler titulada El puesto del hombre enel cosmos (editada pstumamente como homenaje al brillante filso-fo que mora sbitamente ese mismo ao). Y quizs el mejor mto-do para sintetizar al mximo la idea de la antropologa filosfica seacentrarse en la propuesta que hizo su fundador.

    Lo que detecta Scheler es que en ninguna otra poca de la histo-ria se ha vuelto el hombre tan problemtico para s mismo como enla actualidad3. Scheler se queja de que hay muchas ciencias positi-vas que se ocupan del hombre, hay muchas antropologas (filosfi-ca, teolgica y cientfica), mas justamente por ello, y no a pesar deello, no poseemos una idea unitaria del hombre4. Es cierto que pa-

    Antropologa cultural y antropologa filosfica

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    2 Aunque desde una posicin filosfica muy distinta de la ma, Gustavo Bue-no denuncia un fenmeno que considera alarmante: la rpida extensin delpunto de vista etnolgico, no ya utilizado como una perpectiva cientfico-posi-tiva (), sino como una alternativa a la filosofa, Etnologa y utopa. EdicionesJcar, Madrid, 1987, p. 9.

    3 Die Stellung des Menschen im Kosmos, en Spte Schriften. Gesammelte Wer-ke, Band 9, zweite, durchgesehene Auflage. Bouvier Verlag, Bonn, 1995, p. 11.

    He de advertir que en todas las citas originales de este artculo he modifica-do las traducciones castellanas siempre que me ha parecido conveniente.

    4 ibid.

  • ra lograr su carcter unitario la antropologa filosfica deber teneren cuenta los