El Cristo 13 · PDF filemaltrechas espaldas y hombros la Cruz. ... levantar, mover a los...

Click here to load reader

  • date post

    18-Oct-2018
  • Category

    Documents

  • view

    217
  • download

    0

Embed Size (px)

Transcript of El Cristo 13 · PDF filemaltrechas espaldas y hombros la Cruz. ... levantar, mover a los...

  • Del 21de junio

    al 7 de julio

    2013El Cristo

    Fiestas en honor al Santsimo Cristo del Monte CalvarioPETRER

  • Buscando tu perdnEn la oscuridad de la noche te busco Seor. Sabes que soy humilde pecador. Ante la desolacin de mis pecados caigo en tu regazo buscando tu cario y amor. Ms he pecado por no saber perdonar mi Seor. Cuan arrepentido estoy. Necesito encontrar la paz en mi alma que solo t me puedes dar. Mi vida se vuelve triste si no tengo tu perdn y el de todos mis hermanos.

    Cuando pienso en las veces que t perdonaste sin temor, como a aquella mujer pecadora que bao tus pies con sus lgrimas en casa de aquel fariseo, o como cuando nos dijiste que si siete veces al da nos ofendan nuestros hermanos y en esas siete veces mostraban arrepentimiento, debamos perdonar sin dudar.

    Como cuesta perdonar Seor! Son tiempos convulsos en los que la humanidad entre nosotros se ha perdido. Cada uno piensa en sus propios problemas y miramos hacia otro lado cuando tenemos que ayudar a los dems. Todo lo que no nos concierne y pensamos que nos puede traer problemas lo desechamos, aunque sea haciendo dao a nuestros semejantes.

    Pero en este arrepentimiento ante mis pecados y ante los pecados que los dems hayan podido hacer contra m, te tengo a ti, amigo siempre fiel, amigo que me quiere con todos mis defectos y mis virtudes, amigo que me ensea constantemente que en el amor a mi prjimo esta un mundo ms amable y

    solidario, amigo que me demuestra que el perdn es una de las mayores virtudes que tenemos los seres humanos porque con l, podemos encontrar entre todos el amor. Deca la Madre Teresa de Calcuta, que el perdn en una decisin, no un sentimiento, porque cuando perdonamos no sentimos ms la ofensa, no sentimos ms rencor. Perdona, que perdonado tendrs en paz tu alma y la tendr el que te ofendi.

    La luz de la maana empieza a entrar en mi habitacin Seor. Los primeros rayos del sol entran directamente a mi corazn llenndome de alegra. Siento mi alma limpia, siento tu abrazo, siento que estoy en paz contigo y con todos mis hermanos. De nuevo Seor me concedes una nueva oportunidad de ser mejor persona. Gracias amigo mo.

    Gloria a ti por siempre mi Seor Jess.

    Direccin:JosVicenteRomeroRipoll

    Edita:MayordomadelSantsimoCristodelMonteCalvario,Petrer

    Portada: FotografadeJavierRomeroRipoll (Va-Crucis26-06-2009)

    Fotografas: (15-06-2012)SerenataGrupolosMarchosos (21-06-2012)PreparativosImagen (22-06-2012)EucaristayVa-CrucisBajada

    (29-06-2012)ConciertoRondalla-CEAM (01-07-2012)Despert,ColladeDolainersElTerrs (01-07-2012)Pasacalle,GentdeNanosyCollaElTerrs (01-07-2012)Procesin,CollaElTerrsyBandaUninMusicalde

    Petrer (20-03-2013)PreparativosVirgendelosDolorespara Va-CrucisCristo (22-03-2013)IVVa-CrucisNocturno PeregrinacinaLourdes Sercostalero FotosdelosPapas

    Diseoymaquetacin:Metaphora Impresin:Azorn 1000ejemplares

    David Ferris GarcaMayordoma del Santsimo Cristo

    del Monte Calvario, Petrer

    FOTO:JosVicenteRomero

  • Me causa una gran admiracin la Procesin del Silencio que llevamos a cabo, aqu, en Pe-trer, la noche del Jueves Santo. Parece que el pueblo est dormido. No se oye ni un a voz, ni un leve ruido. Todo est callado. Slo unas trescientas personas caminan por las calles del casco urbano, sin apenas notarse. Sola-mente la maza de un bombo, por primera vez este ao, anunciaba el paso de la Procesin, con un silencio total.Es la noche de la Pasin. Jess ya ha sido apresado y seguramente a esas horas ya le zarandean y le han azotado, llevndolo de aqu hacia all, de Herodes a Pilatos. El jui-cio ha comenzado. No encuentran razones ni motivos para condenarlo a muerte, pues cinco das antes era vitoreado. Es sorteado con un prisionero, llamado Barrabs y Jess se lleva la peor suerte. Tras golpes, burlas, palabras hirientes, risotadas, vejaciones y toda clase de maltratos le cargan sobre sus maltrechas espaldas y hombros la Cruz.Ya camino del Calvario y habiendo cado al suelo por el peso de la Cruz y la debilidad del condenado le van saliendo al encuentro la mujer Vernica, otras mujeres, el hombre que viene cansado por el trabajo del campo y piden que le eche una mano para ayudarle. Jess se ve burlado, mofado y escarnecido. Y sigue todo el trayecto callado. Ni una palabra de queja, de enfado, ni un gesto contra quie-nes se ren, se divierten a su costa.El silencio no es, en este caso, debilidad sino fuerza redentora, no es resignacin sino ven-cimiento al mal, no es apocamiento sino vic-toria y energa apasionante.

    El silencio de Jess

    Antonio Rocamora SnchezPrroco de San Bartolom. Apstol

    Con el silencio Jess habla, predica, vence a los aparentemente fuertes, a los que se consideran triunfadores, ganadores. Hay silencios que son odos y escuchados por los sordos, por aquellos que parecen callados y dormidos. Hay silencios que despiertan y mueven a los parados, que dan la bendicin a los pobres, a los humildes y misericordio-sos. Hay silencios que transmiten palabras liberadoras, que dan energas y fuerzas para animar, levantar, mover a los abatidos. Hay silencios ruidosos, no a los odos sino a los corazones.El silencio de Jess es temporal porque vie-ne despus y pronto la Palabra del Padre suyo y nuestro a decirnos: nimo, mi Hijo ha resucitado y vive, puedes encontrarle en cada prjimo, en cada hermano tuyo, que te necesita, que te pide algo, aunque sea peque-o, una palabra oportuna, un gesto sanador, una accin liberadora. Hazlo en silencio y ga-nars. Mira a Jess Nazareno por las calles en la noche del Jueves Santo. En silencio, pero te habla y quiere comunicarse contigo. Prubalo.

    FOTO:JavierRomero

    FOTO:JosVicenteRomero

  • Nos ha recordado nuestro obispo D. Jess Murgui, en su carta pastoral para la Semana Santa 2013, con la frase litrgica que en la cruz est la salvacin. Con lo cual, nos in-vita a mirar ms all de la cruz, despus de la cruz est la salvacin, vida y resurreccin.Mirar al Stmo. Cristo del Monte Calvario es identificar las llagas del Resucitado con el crucificado. Y, porque ha resucitado, ha ven-cido al pecado y a la muerte. Desde esa vic-toria, la cruz se vuelve gloriosa y triunfante. Nuestro destino no est en ahogarnos en la muerte, crisis, dolor o sufrimiento, sino que con Cristo vencemos todas esas situaciones y penurias. Nadar en la desgracia ajena o convertir el pecado en espectculo de entre-tenimiento, es en donde se regodea el morbo de las malas intenciones, del Tentador. No-sotros, con Cristo, como nos recuerda D. Je-ss en su carta pastoral mencionada, con su cruz, seguimos su inspiracin e incitacin a dar la vida, a perdonar incluso a aquellos que le mataban. De aqu que lo que El hizo sea el gran desafo: pasar de la vida como pose-sin a la vida como don. Solo el perdn des-troza toda tensin, ese perdn que procede del amor sincero. Solo el perdn te capacita

    para una vida nueva desde el amor. Sabin-dome amado sobre todo.Qu posees t que no te haya sido dado? La vida nos ha sido dada, de ella recibimos todo lo dems. No hay Seor de la vida ms que Dios. Considerar esto es la tensin que rom-pe Cristo en la cruz. La tensin entre el bien y el mal, la tensin entre el Tentador y Dios. Tensin presente an en el mundo, cuando se impone el pecado y la muerte, pero ya vencida en la cruz. Piensas que el Tentador, demonio o Satans, como quieras llamarle, quiere hacerte dao? Quiere hacerle dao al hombre? Os digo que no, l utiliza al hom-bre para hacerle dao a Dios. Lo que preten-de l y todos sus secuaces, de hoy y siempre, es borrar el nombre de Dios y de su Hijo Je-sucristo de la historia, de la vida. Que no se hable de Dios. Hacer desaparecer el testimo-nio de quienes dieron su vida por su fe. T eliges de quien quieres ser colaborador Por lo que nuestro grito de creyentes ha de ser: Viva el Stmo. Cristo del Monte Calvario

    En la Cruz est la salvacin

    Vedasto Jos Gimeno SolerPrroco de la Santa Cruz

    FOTO:JavierRomero

  • Fue el ao pasado, durante el puente del Pilar, en el mes de Octubre, cuando un grupo de feli-greses de la Parroquia de San Bartolom deci-dimos ir en peregrinacin a la ciudad de Lour-des a contemplar el lugar donde La Seora se apareci a una nia llamada Bernadette, un 11 de Febrero de 1858. Nuestro grupo, pronto se vio completado por feligreses de otras pa-rroquias que desearon acompaarnos: Elda, Alicante y Villena completaron el grupo de peregrinos.Despus de una noche de autobs llegbamos a la ciudad de Lourdes, cansados por el viaje, pero contentos de estar all, y tras acomodar-nos en las habitaciones y proceder a la comi-da del medioda all se come alrededor de las 12:00 h- lo primero que hicimos fue visitar la gruta de Massabielle y dar gracias a la Virgen por haber realizado la primera parte del viaje sin ninguna incidencia. Fue maravilloso po-der rezar all, en el mismo lugar donde hace 155 aos se apareci la Virgen por primera vez! La lluvia se hizo presente, aunque dur poco tiempo y no nos perturb para llevar a cabo con total normalidad todos los actos programados. La celebracin de la Eucarista en la Capilla de San Miguel y la procesin del Santsimo fueron otros momentos preciosos para dar gracias a Dios por tantos bienes que estbamos recibiendo. Ese primer da termi-naba con el rezo del Rosario en la Explanada del Santuario con las antorchas encendidas.La jornada del sbado comenzaba con la Eu-carista celebrada junto una peregrinacin estadounidense. Fue muy emotivo el celebrar con cristianos de otra nacionalidad, en caste-

    llano y en ingls, pero todos con amor infini-to a Dios y a nuestra Madre, la Virgen. A su trmino, fuimos a visitar los lugares ms em-blemticos de la vida de Bernadette, la casa natal, el cachot, -calabozo donde la familia Soubirous tuvo que trasladarse a vivir cuan-do perdieron el molino-, la iglesia del pueblo y el hospicio donde Bernadette fue a residir para lograr un poco de tranquilidad despus de