Cresp Carla No Re Cla Meal Am Or

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No reclames al amor

No reclames al amor

Carla Crespo

No reclames al amor

Carla Crespo

Sinopsis

Desde que dej la universidad y empez a trabajar como agente de pasaje en una lnea area, el da a da de Tesa transcurre entre retrasos y cancelaciones. Los horarios intempestivos del aeropuerto la agotan, apenas tiene vida social, no llega a mileurista y vive colada por Roberto, un piloto que no le hace ni caso... aun as, es feliz con su rutina.

Un da, tras un desagradable incidente con un pasajero que queda en lista de espera, su pequeo mundo se desmorona. Sin trabajo y sin expectativas de encontrar uno nuevo hace las maletas rumbo a la tierra de las oportunidades. Lo que no sabe es que lo peor est por llegar. Miguel, el encantador y atractivo joven que se ha sentado a su lado en el avin, no es otro que el grosero pasajero deloverbooking!

Est dispuesta a olvidarse para siempre de l y a empezar de cero su vida en Boston cuando su nuevo amigo, Simone, lo invita a la fiesta de Halloween y, entonces, sucede lo inevitable: empieza a mirarlo con buenos ojos y donde antes haba odio ahora hay amor?

Ser capaz Tesa de olvidar el incidente que cambi para siempre su vida? Ser capaz de perdonar a Miguel?

ndice

SinopsisPrlogoCaptulo 1 OverbookingCaptulo 2 El revsCaptulo 3 Yankilandia, all vamos!Captulo 4 Business classCaptulo 5 Mi nueva vida bostonianaCaptulo 6 El doctor Jekyll y Mr. SimoneCaptulo 7 La noche de HalloweenCaptulo 8 Un encuentro inesperadoCaptulo 9 La CITACaptulo 10 Accin de GraciasCaptulo 11 La reclamacinCaptulo 12 Cena entre amigosCaptulo 13 Ya te lo dijeCaptulo 14 Encajando las piezas del puzzleCaptulo 15 Ahora es tardeCaptulo 16 Como en las pelculasEplogo

Para Carlos,Porque a tu lado puedo soar con los ojos abiertos. Prlogo

Hoy ha sonado el despertador a las cuatro de la maana. Sigo la rutina de todos los das. Gruo, me doy la vuelta, lo paro y lo atraso hasta las cuatro y diez. Finalmente lo apago y decido levantarme. Me ducho con ese gel de bao con aroma a vainilla que adoro. Creo que me estn entrando ganas de desayunar de lo bien que huele. Me seco y me peino con una perfecta cola de caballo y un ligero toque de laca. Despus, me pongo el uniforme gracias a Dios no he de pensar en qu modelito ponerme!, y, por ltimo, me maquillo. A estas horas es extremadamente necesario, as que extiendo mis productos sobre el lavabo y me dispongo a aplicarme una buena base de Clinique y polvos traslcidos, un toque de colorete de Nars, rmel de Helena Rubinstein, sombra de ojos suave y un poco de brillo en los labios.

Soy azafata. Pero yo no vuelo, no. Mi trabajo est en el aeropuerto; entre retrasos, cancelaciones, prdidas de maletas, excesos de equipaje y overbooking. Llevo uniforme s, pero mi trabajo no es nada sofisticado. Pauelo rojo o pauelo azul. Unas vivimos rodeadas de pasajeros enfadados mientras las otras vuelan de aqu para all, toman caf con atractivos pilotos y coquetean con hombres de negocios. Los mismos hombres de negocios que a nosotras nos miran con cara de malas pulgas si les decimos que no quedan asientos en salida de emergencia o que el vuelo se retrasar unos minutos.

Aun as, adoro mi trabajo. Por eso, cojo el bolso, salgo de casa y me dirijo al coche. Un pequeo Fiat 500 descapotable de color blanco, el nico capricho que me he concedido en los ltimos aos y que est aparcado en el garaje. Entro y enciendo la radio. Subo el volumen y canto con Duffy.

Esperemos que hoy sea un buen d

Captulo 1Overbooking

Buenas tardes caballero, adnde vuela? pregunto amablemente sin levantar la vista del ordenador mientras cojo el DNI que el pasajero ha dejado sobre el mostrador.

Solo son las siete de la maana y siento que ya llevo una eternidad en el aeropuerto. Desgraciadamente, la realidad es otra. Me quedan seis interminables horas antes de poder volver a casa y tumbarme a descansar en el sof. Odio madrugar. Odio las colas. Y odio... Dejo de quejarme en silencio para fijarme en el atractivo pasajero que tengo frente a m. Tiene el cabello de color castao, tirando a rojizo, aunque sin llegar a ser pelirrojo y ligeramente ondulado. Debe de ser el tpico pasajero que vuela por negocios. Es ms que obvio, porque va trajeado y lleva el pelo engominado. Aunque alguna empresa debe de irle mal, porque su expresin es bastante seria. Puede que hasta vaya a despedir a alguien!

A Madrid, en el vuelo de las ocho dice secamente. Se gira impaciente hacia la pantalla de informacin de salidas. Espero que no est retrasado, tengo un compromiso al que no puedo faltar aade.

Compruebo que el vuelo va puntual y as se lo comunico.

El vuelo est en hora, caballero. Salvo que hubiera algn imprevisto no debera retrasarse.

Ya repiquetea con los dedos sobre el mostrador. Veo que est impaciente, mejor me doy prisa por despacharlo.

Va a facturar equipaje? Los mostradores son tan altos que no veo si lleva algo.

Es que ve alguna maleta a mi alrededor, seorita? contesta impertinente.

Disculpe. Enseguida le doy su tarjeta de embarque. El to es un impresentable. Guapo pero maleducado. Ahora s estoy convencida de que va a Madrid para despedir a alguien. Me compadezco de sus empleados. Desgraciadamente tengo que ser educada y aguantar. Lo mejor ser sonrer y callar.

Es en ese instante cuando la mquina me emite la tarjeta de embarque y lo veo. Dos letras bien grandes: SB.

Toma ya! Est en lista de espera: standby en ingls. El vuelo va lleno y este tipo es overbooking. De todas las personas a las que he facturado justo tena que tocarle al ms agradable.

Tomo aire y me preparo para soltarle el discurso acerca de la sobreventa de billetes.

Caballero, no s si sabe lo que es el overbooking. Se trata de la venta legal de hasta el diez por ciento de las plazas... me interrumpo al ver como se gira y fija su inquisidora mirada en m. Vuelvo a inspirar y contino: Est usted en lista de espera... Debemos esperar al embarque y, si finalmente no tiene plaza en este vuelo, le asignaremos el siguiente y se le dar una compensacin econmica.

Est completamente callado. Y no acierto a descifrar su expresin para saber si se lo va a tomar bien o mal. Pero qu digo? Pues claro que se lo va a tomar mal! Lo que pasa es que no tiene cara de cabreo, ms bien parece angustiado.

A qu hora sale el siguiente? pregunta todo lo educadamente que puede. Se nota que se est conteniendo.

Lo compruebo en el ordenador. A las tres de la tarde. Dios. Ahora s la va a montar. nimo Tesa, valor y al toro.

No hay ningn otro vuelo hasta las tres de la...

Qu? vocifera. Ni siquiera me deja terminar la frase. Cmo que el prximo vuelo es a las tres de la tarde? Tengo que estar en Madrid a las diez. Es urgente. Tengo una cita a la que no puedo faltar. Llevo un billete en clase business y ya tena asiento asignado. Si estaba facturado... cmo es posible que est en overbooking?

Ja! No es cierto, no lo estaba. Si hubiera venido antes o se hubiera facturado por Internet ahora tendra su plaza...

Me puede decir cmo puede ser tan inepta de darme una plaza en lista de espera cuando yo ya tena nmero de asiento? dice con sorna.

Esto es el colmo. Puedo soportar que se enfaden por no subir al vuelo, pero no consiento que me digan que no s hacer mi trabajo. Eso s que no. Noto que estoy empezando a calentarme y tengo miedo de estallar y responderle. No puedo hacerlo aunque sea un maleducado, es un cliente. Y ya sabemos quin tiene siempre la razn...

Caballero, mi compaera le confirmar en la puerta de embarque si tiene plaza o no. Si finalmente no sube al avin, pase por la ventanilla de venta de billetes para que le cambien el vuelo y le paguen la indemnizacin. Muchas gracias le digo con firmeza mientras le doy la tarjeta de embarque. Siguiente, por favor!

Pretende dejarme con la palabra en la boca? Esa es su manera de trabajar? No dude que pienso poner una reclamacin tanto por la sobreventa como por su comportamiento. Sabe que he pagado cuatrocientos euros por ese billete? me grita acalorado. No tiene ni idea de lo importante que es que llegue a tiempo a Madrid, no tiene ni idea...

Lo escucho pero no quiero ni mirarlo. Levanto la vista y sonro a los dos pasajeros que tengo frente a m.

Buenos das, adnde vuelan?

Aunque se me hace un poco larga, la maana finalmente va pasando y antes de que me d cuenta ya es hora de irse a casa. Tengo sueo y me siento bastante cansada, por no hablar de mi estado de nimo. He tenido una maana de perros y una queja tras otra. Caso aparte el del impresentable del overbooking. La verdad es que me importa bien poco como haya terminado. Generalmente me sabe mal que a la gente le pasen estas cosas, no estoy a favor de que las compaas area puedan vender un diez por ciento ms de billetes y se deje a gente en tierra, pero cuando lo pagan conmigo, como si fuera yo la que me quedo el dinero de su billete, y me chillan a m, lo siento, pero se me acaba la pena.

Pena debera de darles yo, que no llego ni a mileurista, que me levanto a las tres y media de la maana para ir a trabajar y que libro uno de cada tres fines de semana. Y de los das festivos mejor no hablamos. En los ltimos aos, creo que he pasado ms Navidades en el aeropuerto que con mi familia. En fin, por lo que a hoy respecta, al menos el turno ha terminado.

Abro la taquilla y cojo el bolso. Saco un pequeo espejito de maquillaje y me miro. Dios, he estado atendiendo a la gente con estas pintas? Tengo el maquillaje lleno de brillos y los ojos rojos, por no hablar de la diferencia entre el tono de color de mi cara y el del cuello. Y al colorete ni mentarlo! Si parezco un payaso! Eso es lo que pasa cuando te maquillas a las tres y media de la maana antes de haberte puesto las lentillas. Supongo que lo lgico es poners