Ciudad Dispersa Oriol Nel-Lo

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    09-Jul-2015
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Fuente: Artculos e informacin tomada de www.cccb.es Este seminario "La ciudad dispersa. Suburbanizacin y nuevas periferias" se celebr en el aula 2 del Centro de Cultura Contempornea de Barcelona entre los meses de febrero y abril de 1996.

Los confines de la ciudad sin confines. Estructura urbana y lmites administrativos en laciudad difusa.Por: Oriol Nel.lo*

I. Ciudad y lmite La llanura est triste y cansada y ya no se defiende. La llanura est triste y muerta, y la ciudad la devora. mile Verhaeren, poeta belga prximo al movimiento obrero y socialista, abra con estos versos su poemario ms conocido. La obra, significativamente titulada Les villes tentaculaires, apareci en 1895; en sus pginas el autor retrataba inquieto y fascinado a un tiempo la progresiva disolucin de la separacin tradicional entre ciudad y campo. Hoy, un siglo ms tarde, este proceso ha llegado en los pases de la Europa Occidental a su estadio final. En efecto, si la separacin formal y jurdica entre ciudad y campo se rompi a partir de la Revolucin francesa, las transformaciones econmicas y tecnolgicas subsiguientes han integrado fsica y funcionalmente el espacio hasta tal punto que las actividades econmicas y las formas de vida urbanas se han esparcido sobre la totalidad del territorio. As, ciudad y lmite son hoy conceptos inconciliables y el territorio se ha convertido en la citt sconfinata de la que nos han hablado algunos autores italianos.3 Una ciudad sin confines que, precisamente por carecer de ellos, no puede ser considerada ciudad en el sentido tradicional. Ahora bien, este espacio ilimitado desde el punto de vista fsico y funcional est lleno de lmites desde el punto de vista social y administrativo. En efecto, por una parte, la extensin de la ciudad sobre el territorio no ha hecho desaparecer las viejas divisiones sociales del espacio, sino que ms bien ha transformado su carcter y expresin. Por otra parte, al difundirse sobre el territorio, la realidad urbana ha saltado sobre los antiguos lmites administrativos que, sin embargo, suelen perdurar; asimismo, las nuevas necesidades y problemas que la misma difusin comporta, han forzado la creacin de nuevos entes de gestin, con delimitaciones propias, que difieren muchas veces de las preexistentes. As pues, la ciudad difusa, la ciudad ilimitada, es tambin una ciudad fragmentada social y administrativamente hasta extremos que resultan, a menudo, inverosmiles. La paradoja se plantea as: la ciudad sin confines es, al mismo tiempo, la ciudad de los confines.

Explorar las razones y las consecuencias de esta paradoja es el objetivo de las pginas que siguen. El trabajo consta de la presente introduccin y de cuatro apartados. En el primero se describe brevemente el proceso a travs del cual se han venido a configurar las realidades urbanas contemporneas. A continuacin se exponen las dificultades para delimitar territorialmente, hoy y desde una perspectiva cientfica, estas realidades urbanas. Establecido este marco, se pasa en la tercera parte a analizar las causas y las implicaciones de la proliferacin de divisorias y fronteras en los nuevos espacios urbanos. Finalmente, en el cuarto apartado se trata de argumentar cmo, para controlar los problemas que el crecimiento difuso de la ciudad comporta, es necesario dotarse de un proyecto colectivo poltico y urbanstico que ordene su desarrollo; un proyecto que tendr como requisito necesario (aunque no suficiente) la delimitacin normativa de las realidades territoriales que resulte ms ajustada a los intereses de la mayora de la poblacin.

II. La ciudad difusa: la ciudad sin confines

Decamos que, en tiempos modernos, la diferenciacin formal entre la ciudad y el campo se disuelve jurdicamente en Europa Occidental a raz de la Revolucin francesa y las convulsiones sociales y polticas subsiguientes. En vsperas de aquel gran estallido, la Encyclopdie de Diderot y DAlembert todava defina la ciudad de la manera siguiente: Ciudad, s. f. (arquit. civil) conjunto de muchas casas dispuestas en calles y cerradas por una cerca comn, hecha ordinariamente de muros y fosos. Pero para definir una ciudad ms exactamente, es un recinto cerrado por murallas que contiene diversos barrios, calles, plazas pblicas y otros edificios.4 Cerca comn, muros y fosos, recinto todo en esta definicin subraya el carcter cerrado de la ciudad. No es cierto, sin embargo, que ciudad y campo fueran en aquel momento compartimientos estancos y yuxtapuestos; al contrario, ya desde tiempos altomedievales mantenan, como explic Henri Pirenne, un dilogo permanente y mutuamente transformador.5 Por otra parte, la definicin, tan morfolgica, de la Encyclopdie, podra ser enriquecida, sin duda, por muchas otras consideraciones sobre la estructura social, las funciones, la cultura e incluso la prctica urbanstica de aquel perodo.6 Sin embargo, es a fines del siglo xviii cuando la relacin entre ambas realidades empieza a experimentar una transformacin radical y acelerada. La cada del Antiguo Rgimen, con la abolicin de las jurisdicciones seoriales y el establecimiento del principio de igualdad de los ciudadanos ante los poderes pblicos, acab con la diferenciacin entre poblacin urbana y poblacin rural desde el punto de vista legal. Se facilitaba, de esta manera, la progresiva difusin de las relaciones de produccin capitalistas sobre el conjunto del territorio. As, en 1848, en el Manifiesto Comunista se poda ya dictaminar: La burguesa ha sometido el campo a la dominacin de la ciudad.7 Al mismo tiempo, el crecimiento concentrado de la poblacin fruto de la transicin demogrfica y de la revolucin industrial comport una densificacin extrema del espacio construido en el interior de las viejas murallas. Y stas, empujadas, por una parte, por las necesidades higinicas y la realidad social, y perdida, por otra, en gran medida su utilidad defensiva, pasaron a ser cuestionadas y finalmente no sin dudas ni conflictos derribadas. Acababa as el dilogo secular entre la ciudad y su muralla y desapareca el principal elemento delimitador de ciudad y campo como dos realidades fsicamente diferenciadas.8 Sin embargo, como ha explicado Lucio Gambi, de Napolen a mediados de nuestro siglo la ciudad era todava un espacio claramente diferenciable: un cogulo de actividades secundarias y terciarias en un

mar de ruralidad. Pero con la generalizacin de los medios de comunicacin modernos, la plena mecanizacin de la agricultura y la difusin de la industria y los servicios sobre el territorio, aquellos cogulos (aquellos escollos, dice Gambi) se han conectado entre s para formar espacios vastsimos en los que predominan actividades y formas de vida urbanas. Se ha dado lugar as a los sistemas territoriales que han sido descritos con los conceptos de ciudad-regin, ciudad-territorio, ciudad difusa.9 Ahora bien, estas nuevas realidades no son en modo alguno el resultado de una simple ampliacin de los lmites de la ciudad, sino ms bien una consecuencia de la disolucin misma de los conceptos tradicionales de ciudad y campo: [] No es que la ciudad, arracimndose con las vecinas haya venido a extenderse sobre un mbito regional y haya ampliado a ste sus lmites. El continuo del casero, la dilatacin de los mdulos edificatorios de tipo urbano, el hecho de que la movilidad pendular haya ampliado extraordinariamente el dimetro en el que habitan aquellos que ejercen profesiones definidas como ur- banas, sealan la disolucin, el desvanecimiento del concepto de ciudad que habamos heredado de los siglos anteriores.10 Fsicamente este proceso ha conocido, en los ltimos cuarenta aos, diversas fases que han sido bien estudiadas y descritas: del crecimiento de la ciudad en mancha de aceite (por simple agregacin o ensanche sin solucin de continuidad con el espacio construido preexistente) a la suburbanizacin (la aparicin de periferias metropolitanas ms o menos densas, a menudo sin solucin de continuidad, como la ciudad central); de la suburbanizacin a la periurbanizacin (la integracin en las dinmicas metropolitanas de los antiguos ncleos rurales); de la periurbanizacin a la rururbanizacin (la difusin de las dinmicas metropolitanas hasta los antiguos espacios rurales ms alejados de los ncleos primigenios).11 El resultado de estas transformaciones ha sido: [] no solamente la creacin de una suburbanizacin infinita, las as llamadas edge cities, y de meglopolis difusas, sino tambin convertir cada pueblo y cada rincn rural del mundo capitalista avanzado en parte de una compleja telaraa de urbanizacin que desafa toda categorizacin simple de la poblacin entre urbana y rural en el sentido que antao poda darse razonablemente a estos trminos.12 En efecto, esta evolucin ha dejado inservibles las viejas definiciones basadas en los umbrales de poblacin y en las densidades relativas que ha sido, tradicionalmente, la forma ms simple de identificacin de la ciudad. La determinacin de umbrales y densidades aparte de su carcter necesariamente normativo13 choca, en primer lugar, con la dificultad insuperable de la delimitacin de las unidades territoriales de referencia. Por otra parte, la creciente movilidad de la poblacin resta cada vez mayor sentido a los clculos de densidades basados en la poblacin censada: llevando la lgica de estos mtodos hasta el lmite, algunos centros urbanos terciarios casi desprovistos de poblacin residente no podran, paradjicamente, ser considerados ciudad; asimismo, estos clculos esconden que muchas reas vacas durante unos das a la semana o unos meses al ao se encuentran llenas en otros. Como consecuencia del proceso de urbanizacin al que nos referimos, el territorio, en pases como el nuestro, se organiza en redes de relacin. Redes espaciotemporales que lo articulan, lo integran y lo conectan con flujos de alcance continental y mundial. Se configuran as los actuales territorios en los cuales la distincin tradicional entre ciudad y campo, basada no ya en la densidad sino como veremos a continuacin en la estructura econmica,