Características generales de la escultura barroca española

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    30-Jun-2015
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  • 1. Caractersticas generales de la escultura barroca espaola: Francisco Salzillo.Posiblemente, la escultura sea la manifestacin artstica que posee la mayor unidad encuanto a material, temtica y finalidad de todo el barroco hispano.En el siglo XVII, en contraposicin con la centuria anterior, ni la realeza ni la noblezapudieron ejercer el papel de mecenas de la escultura religiosa espaola, pues elquebranto de la economa del Estado y el decaimiento de las clases sociales altas no lopermitieron. Los monasterios y las parroquias, que gozaban de una situacin todavaprspera, se convirtieron en los principales clientes de la produccin escultrica.La temtica, casi de forma exclusiva, ser religiosa, erigindose en la mejor intrpretede las ideas del Concilio de Trento: acercar la religin al pueblo; se representanimgenes de Cristo, la Virgen, los grandes Apstoles (Pedro, Pablo, Santiago) y santos,destacando los de mayor devocin popular (San Francisco, San Jos o San Antonio) ylos fundadores de las ms grandes e importantes rdenes monsticas (Sto. Domingo,San Bruno, San Jernimo). Sus obras ms comunes son los retablos y los pasos. Losasuntos mitolgicos o de exaltacin de los poderosos al modo de la vecina Francia sernprcticamente desconocidos.Los retablos se decoran con imgenes de bulto redondo, para que puedan ser sacadas enprocesin. Los pasos se componen de figuras individuales o dispuestas en grupo,pensadas para llevarse por las calles; la palabra paso proviene del latn passus -sufrimiento -, algo totalmente unido al ritual de Semana Santa, a esta modalidadescultrica se le llama imaginera. Tambin continan hacindose relieves de sillerapara los coros de las iglesias.Por lo que respecta a la tcnica, hay que sealar que se basa en la talla de la madera,policromada despus con estofados y encarnados. La madera es empleada por sureducido coste, la funcin a la que se dedica (procesiones), su poco peso para loshombros de los costaleros, su textura blanda, que hacia posible la ejecucin de todo tipode detalles y porque la policroma que requiere le ayuda a acentuar el tan ansiadonaturalismo y aumentar el dramatismo de las figuras religiosas: sonrojo, magulladuras,moratones, rojeces, heridas, sangre...El empleo de la madera, aleja a la esculturaespaola del resto de Europa, que prefiere el mrmol. Esta caracterstica le vali eldesprecio de los hombres del s. XIX, hasta que se descubri que la tan admiradaescultura clsica, haba estado tambin originariamente coloreada, lo que le hizo ganarprestigio. Se utiliz la piedra para la escultura de exterior, por razones evidentes.El estofado consiste en dorar por igual toda la superfcie, encima se pinta con colores y,por ltimo, se rasca el color para que aparezca el fondo de oro en las partes queconvenga.Se intentaba conseguir por todos los medios que las imgenes parecieran reales, por loque se hizo uso del recurso al postizo, es decir, la colocacin de cabellos reales, uas ydientes de asta, ojos y lgrimas de cristal, piel animal para simular heridas abiertas, etc.La cumbre de esta teatralidad se consum en las llamadas imgenes de vestir, donde elcuerpo de la figura es un maniqu cubierto de ropas autnticas y del que tan slo setallan las partes visibles: cabeza, pies y manos.El estilo de la escultura se hace eco del sentir popular, consiguiendo imgenes de granfervor religioso. Es un arte nacional desarrollado por artistas espaoles que no viajaron,como otros, a Italia, por lo que el sustrato hispano (sencillez expresiva) es patente enellos, si bien se aprecia la llegada de la influencia berninesca (expresividad, teatralidady dinamismo) hacia mediados del siglo. La imaginera espaola, ya desde elRenacimiento, haba continuado una lnea de realismo extremo, interpenetrada de unexpresionismo producto de los muchos artistas europeos que aqu dejaron su impronta.Partiendo de estos dos presupuestos, unos autores se inclinan por el dramatismo de

2. gestos, mientras otros se decantan por una serenidad que conduce a la exaltacinmstica.La teatralidad barroca, la expresividad violenta, el drama o el misticismo, persiguenconmover al pueblo para atraerlos a la fe; estas imgenes son, mejor que ningunas otras,la viva expresin de los dictmenes trentinos que proponan que Jess, los santos, susvidas y milagros parecieran reales.Esta expresin plstica acabar por convertirse en la ms eminentemente popular delarte espaol. Su fondo y sus formas concitarn la rotunda identificacin del pueblo, quelas sentir como algo propio a travs de su exposicin en iglesias y desfilesprocesionales y, por otra parte, le servirn de referencia sensorial en las plticas ysermones de curas y frailes que evocaban, reiterada y morbosamente, para los fieles latristeza de Mara, la muerte redentora de su Hijo, y los modelos de santos comoejemplos para imitar.Para una cabal comprensin de la escultura sacra del siglo XVII en Espaa no podemosolvidar su contexto: el de la Contrarreforma, cuya abanderada es la MonarquaHispnica. Vigilada con extrema prevencin la mstica, y extinguido todo reformismoreligioso interiorista, la religiosidad slo puede manifestarse hacia el exterior,pblicamente, muy cercana al espectculo. De ah su sentimentalismo y teatralidad.Gesticulismo que fomenta y expresa, como se ha dicho, una religiosidad sui generiscomn a la mayora de los espaoles: acrtica, poco comprometida con el mensajeevanglico, no intmista y, a veces, rayana en la supersticin. El pueblo no ver en esasimgenes una obra plstica exclusivamente sino, en cierta medida, una explicitacin dela divinidad.Los focos regionales se concentran, durante el siglo XVII en Castilla y Andaluca y, enel siglo XVIII, en Murcia.La escuela castellana y andaluza son realistas, pero mientras la castellana es hiriente,con el dolor o la emocin a flor de piel, la andaluza es sosegada, buscando siempre labelleza correcta sin huir del contenido espiritual. En Castilla destaca GregorioFernndez y en Andaluca, Juan Martnez Montas, Alonso Cano y Pedro de Mena. 3. Francisco Salzillo. 1707-1783Es el ms destacado continuador en el siglo XVIII de la imaginera barroca. Aunquenaci y trabaj en Murcia, su familia era de origen italiano (Npoles) y asumi el oficiode su padre Nicols, consiguiendo un estilo en el que fundi el dramatismo de lohispano con la gracia de lo italiano. El resultado son figuras movidas y expresivas,dotadas de infinita gracia y dulzura, con carnes aporcelanadas y brillantementeestofadas, que pregonan la esttica rococ.Su gran importancia reside en su actividad como escultor de pasos procesionales, en losque establece grupos de gran unidad psicolgica, cohesionados por la accin. Adiferencia de la estatuaria barroca andaluza del s. XVII que conceba a las esculturasaisladas, aunque fueran para los pasos de Semana santa, en Levante se organizan gruposenteros que, a modo de secuencias, van narrando la Pasin ante los fieles.A diferencia de los grandes autores del siglo XVII, como Montas o GregorioFernndez, Francisco Salzillo no profundiza en los aspectos dramticos de las escenas,ahondando en conceptos naturalistas y de idealizada belleza que sern ya transicindel final del Barroco al Rococ y al Neoclasicismo.Salzillo cre Escuela -la llamada Escuela Murciana de Escultura- que trascendi a supoca y que ha permanecido vigente hasta nuestros das, pues tanto sus primerosseguidores, como los que se han ido sucediendo hasta la fecha han perpetuado losmodelos y tipos iconogrficos y estilsticos de Francisco Salzillo.El tratamiento de los rostros, excesivamente dulzones, se ve compensado por suexcepcional virtuosismo tcnico en el trabajo de la madera, que le permite unexhaustivo estudio de posturas y anatomas, as por lo correcto de sus composiciones.Se mueve dentro de un exquisito buen gusto y delicada sensibilidad y supo contactarcon el alma del pueblo por lo que fue admirado y comprendido inmediatamente.Tambin destaca entre sus esculturas las pequeas figuras que componen el beln,formado por numerosos personajes con gracia y naturalidad.Salzillo cierra en Espaa el gran ciclo del Barroco y abre, con el equilibrio de suplstica, el gusto por lo clsico. 4. La Sagrada Familia, Iglesia de San Miguel, Murcia. Madera policromada. Hacia1730-35En esta deliciosa composicin del joven Salzillo estn ya recogidos los que van a ser sustipos ms definidos, tanto en la niez, como en la madurez y ancianidad. Los rostros detodos son de facciones menudas y muy agraciadas; sus gestos comedidos pero marcadospara dar expresiva movilidad a los abundantes ropajes. Este grupo escultricorepresenta una escena familiar en la que la conversacin fluye de manera natural entrelos personajes. Su formato es pequeo y nicamente son de talla las cabezas, manos ypies, el resto es lienzo encolado. Todas las figuras giran alrededor del Nio Jess. En elcentro, la Virgen con su rostro redondo de muy delicadas facciones y expresin afable,aunque ensimismada con el Nio, sentado en su rodilla izquierda, est hablando con supadre (San Joaqun), que se arrodilla. San Jos joven y apuesto se sita a la derecha dela Virgen y con un gesto un tanto ausente, mira a Jess con ternura. Santa Ana, hablacon el Nio Jess arrodillada, y ste le dirige la mirada girando ligeramente la cabeza.En este grupo, de extraordinaria expresividad y naturalismo se logra una perfectacomunicacin entre los personajes del conjunto, denotndose una relacin familiar, queraya la cotidianidad. La composicin triangular ocupa una bveda de media naranja ypretende despertar sentimientos de ternura en los fieles. Es de destacar la bellapolicroma, donde observamos la tcnica del estofado, delicada y de tonos pastel, quenos sita perfectamente en el Rococ que domina la poca y el plegado de las telas, quele proporcionan a stas vaporosidad para acentuar los volmenes y lograr un mayorrealismo. El lenguaje de las manos infunde en los personajes una sensacin demovimiento. 5. San Jernimo, Museo de la Catedral, Murcia. Madera policromada.Esta obra fue encargada por el cannigo don Bernardino Marn Lama