Capítulo segundo : época colonial de América Latina : (una nueva ...

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  • Captulo segundo : poca colonial de Amrica Latina : (una nueva cristiandad : siglos

    XVI-XVIII)

    Titulo

    Dussel, Enrique - Autor/a Autor(es)

    Hiptesis para una historia de la iglesia en Amrica Latina En:

    Barcelona Lugar

    Editorial Estela Editorial/Editor

    1967 Fecha

    Coleccin

    Iglesia; Indgenas; Sociedad; Colonialismo; Cristianismo; Filosofa; Religin; Historia;

    Misiones religiosas; America Latina ;

    Temas

    Captulo de Libro Tipo de documento

    http://bibliotecavirtual.clacso.org.ar/clacso/otros/20120131113138/3cap2.pdf URL

    Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 2.0 Genrica

    http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.0/deed.es

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  • CAPTULO SEGUNDO POCA COLONIAL DE AMRICA LATINA (Una nueva Cristiandad) (Siglos XVI-XVIII) INTRODUCCIN Veamos rpidamente tres aspectos: las civilizaciones pre- hispnicas americanas, la civilizacin hispnica y la situacin de la Iglesia. 1. Civilizaciones amerindianas En Amrica el hombre europeo encontr dos civilizaciones superiores: la mayo-azteca en Mxico y Amrica Central y la incaica en Per -en un estado de desarrollo como el del Egipto de la primera dinasta, y an ms primitivas: la distancia cul- tural era entonces, entre el hombre hispnico y los indios de cultura superior, de ms de cinco mil aos. El resto de Am- rica era secundario y absolutamente primitivo. El ncleo tico-mtico de estas civilizaciones es hoy bien conocido por la filosofa de la religin. Son comunidades agrco- las (o guerreras en el caso de los Aztecas, por ejemplo), alta- mente sincrticos, donde los dioses chtnicos (en torno al culto de la Terra Mater y la Luna) se mezclan con los urnicos. En fin, una conciencia antihistrica, en la que el ritmo ritual, la

  • 38 realidad trascendente de los arquetipos divinos regulan, sacra- lizando, las acciones cotidianas. Los imperios Inca y Azteca se originan en el siglo XV, por lo que al comienzo del siglo XVI, cuando los espaoles llegan a Amrica, estas civilizaciones son relativamente jvenes y el poco tiempo no les ha permitido toda- va codificar y ordenar adecuadamente su panten; las teogonas y creencias son heterogneas, y la reflexin filosfica hara pen- sar en un muy primitivo comienzo.1 2. La civilizacin hispnica El pueblo hispnico -parte del europeo medieval- se ori- gina en el fondo racial de los beros, en la civilizacin de la pro- vincia romana, convertida despus al cristianismo e invadida por los rabes. El espaol vena luchando desde el siglo IX con- tra el Islam, y lo haca con el sentido de las Cruzadas. Las fron- teras de las tierras reconquistadas avanzan paulatinamente hacia el sur de la pennsula. En 1492 es tomada Granada, y ese mismo ao Coln descubre algunas de las islas Caribe -creyen- do que fueran las ltimas prolongaciones de las islas Atlnticas.2 La estructura del mundo intencional del hispano era la del hombre medieval europeo, ms ciertos elementos del mundo rabe. Uno de estos elementos es esa tendencia a unificar indiso- lublemente los fines del Estado y de la Iglesia (por otra parte tan Constantiniano y de los Estados Pontificios). Es necesario observar que la doctrina islmica del Califato exiga esta unidad, este monismo religioso-poltico, pero ese mismo monismo era propuesto por las diversas escuelas regalistas -pinsese en un Marsilio de Padua o en todos los juristas que apoyaban la pri- maca absoluta del monarca: Enrique VIII en Inglaterra y el absolutismo dinamarqus, por ejemplo, son otros frutos de la misma postura, pero llevada al extremo. En Espaa exista, entonces, algo as como un Mesianismo temporal por el cual se unificaba el destino de la Nacin y de _______________ 1. Cfr. Notas bibliogrficas, V, p. 208. 2. R. CARBIA, La superchera en la Historia del Descubrimiento, Buenos Aires 1929; La Historia del Descubrimiento, Buenos Aires 1936; etc.

  • 39 la Iglesia, siendo la Nacin hispnica el instrumento elegido por Dios para salvar el mundo. Esta conciencia de ser la Nacin elegida -tentacin permanente de Israel- est en la base de la poltica religiosa de Isabel, de Carlos y de Felipe. 3. El sistema de Patronato La Iglesia en los pases ibricos se fue ligando a la Corona de Portugal y Espaa por la debilidad de los Romanos Pontfices de esa poca, y por la poltica absolutista de los reyes hispni- cos. Portugal es el primero en obtener dichos beneficios -desde el siglo XIII-. La situacin es la siguiente.3 Primero, la Santa Sede reconoce la possessio de Portugal sobre las tierras descubiertas y por descubrir. En segundo lugar dicho poder es exclusivo -sobre todo con respecto al frica. El que procediera de un modo contrario sera objeto de exco- munin. En cuarto lugar dicho poder es tambin econmico, es decir, fundamento del colonialismo que naca lentamente.4 Ade- ms, el Papado daba a la corona portuguesa un derecho y un de- ber, es decir, el jus patronatus5 y el deber de la propagacin de _______________ 3. Cfr. Notas bibliogrficas, VI, p. 210. 4. "...Romanos Pontifices praedecessores nostros concessorum versus dictas partes, cum quibusvis Sarracenis, et infidelibus de quibusque rebus, et bonis, ac victualibus emptiones, et venditiones, prout congruent facere; necnon quoscumque contractus inire, transigere, pasciaci, mercari, et nego- tiari, et merces quascumque ad ipsorum Sarracenorum, et infidelium loca, dummodo ferramenta, lignamina, funes, naves, seu armaturarum genera non essent, deferre, et ea dictis Sarracenis, et infidelibus vendere, omnia quoque alia, et singula in praemissis, etcirca ea opportuna vel necessaria facere, gerere, vel excercere" (Aeterni Regis, 8. 1. 1455) B. P. Port., I, p. 49. Como se puede ver todos estos privilegios estn otorgados en razn de la lucha contra los "infieles", es decir, en razn de la Cruzada que Portugal emprende contra el Islam. Sim 5. "Reservatus Regibus Portugalliae omnes Ecclesia et beneficia ec- clesiastica in terris a capitibus de Bojador et Nam usque ad Indos..." (Dum fidei constantiam, 7 de junio de 1514, dictada por Len X, E. P. Port., I, pp. 98.99), "...jus patronatus et praeserltandi personas idoneas ad quae- cumque ecclesiae et beneficia ecclesiastica... ut praefertur..." (Ibid, p. 99).

  • 40 la Fe6 entre los pueblos descubiertos o arrebatados al poder Sarraceno. Es la primera vez en la historia que el Papado -o la Iglesia- otorga a una nacin el doble poder de colonizar y mi- sionar, es decir, mezcla lo temporal y lo sobrenatural, lo poltico y lo eclesial, lo econmico y lo evanglico, produciendo de hecho algo as como una teocracia expansiva y militar -de tipo ms bien islmico que cristiano, pero frecuente en la Edad Media. Este equvoco se sita como base de toda la empresa Portugue- sa y Espaola de colono-evangelizacin o de misio-colonizacin. Por ltimo, las Ordenes Militares podan constituir como terri- torium nullius Diocesis las tierras descubiertas, bajo la pro- teccin directa de la Santa Sede, lo que posibilitaba una mayor libertad.7 Habiendo Espaa -Castilla y Aragn-, por su parte, hiper- trofiado la tradicin goda, haba alcanzado poderes ilimitados sobre la Iglesia -un tanto justificados cuando se piensa el des- orden que reinaba en Roma-. El sistema de Patronato hispni- co tiene sus antecedentes en la Edad Media, pero sus causas pr- ximas fueron la conquista y evangelizacin de las Islas Canarias (comenzada en 1418), donde se ve ya, por una parte, las donacio- nes por parte de los Romanos Pontfices en favor de Castilla; por otra, la defensa de los nativos isleos por la Corona; la preparacin de misioneros para la empresa -p.e. en Ondorra se creaba un convento especial franciscano para enviar religio- sos a Canarias. Sin embargo, an mayor importancia tiene el Patronato Real sobre la Iglesia de Granada reconquistada defi- nitivamente a los rabes en 1492. La Corona hispnica logr dos bulas: la Provisionis Nostrae (del 15 de mayo de 1486) y la Dum ad illam (del 4 de agosto). Los Reyes se reservaban el derecho a presentar los obispos, y permitan su intervencin en los bene- ficios y diezmos de la Iglesia. Granada era el fin de la Cruzada, pero al mismo tiempo el comienzo de la expansin hispnica. Por ello las bulas por las cuales el Papa otorga a los Reyes Cat- licos las nuevas tierras descubiertas (las bulas Inter coetera del _______________ 6. "...ac pluriorum animarum salutem, orthodoxae quoque fidei pro- pagationem et divini cultus augmentum" (Romanus Pontifex, Ibid, p. 31). 7. "...ad Militiam et Ordines... loca acquisita et acquirenda hujusmodi, nullius Diocesis existere". (Inter caetera, Ibid, pp. 36-37).

  • 41

  • 42 p. 41: Bula de nombramiento de Francisco de Beamonte, primer obispo del TUCUMAN, expedida por Po V, en 1570 (Archivo General de Indias. Sevilla, Patronato 3, 10, r.l.)

  • 43 3 y 4 de mayo de 1493 y la Eximiae devotionis del 3 de mayo igualmente) lo hacen con el mismo principio: se otorgan las tierras y habitantes descubiertos para hacerles participar, como miembros de la Iglesia, de los beneficios del Evangelio. La habilidad de Fernando de Aragn fue ganando uno tras otro nuevos beneficios: la presentacin de los obispos, la fun- dacin de las dicesis, la fijacin de sus lmites, el envo de reli- giosos, etc. Pero, y como punto final, la posesin de los diezmos de todas las Iglesias. Sin mucha conciencia de lo que se trataba -y por otra parte sin poder negarse a hacerlo- los tres prime- ros obispos americanos aceptaron todos esos privilegios reales en Burgos, en 1512.8 Los organismos ejecu