Bóvedas cilíndricas en el Monasterio de El Escorial: dos ... · PDF file das del...

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    03-Oct-2020
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  • Las nuevas ideas de la arquitectura renacentista cris- talizan en España a lo largo del siglo XVI y lo hacen de forma peculiar; la gran mayoría de las nuevas pro- puestas se ejecutaban en Italia en albañilería, mien- tras que aquí se materializan en piedra, tradición constructiva ampliamente extendida en nuestro país. Los nuevos modos de construir a lo romano o a la antigua conviven además con el arraigado quehacer gótico o moderno, de estructuras y planteamientos bien conocidos y de gran flexibilidad en los sistemas de abovedamiento al adaptarse a cualquier geometría de planta. A lo largo de casi toda la centuria tiene lu- gar en la arquitectura española un proceso interesante en el que, junto a realizaciones plenamente góticas o renacentistas, se manifiestan también todas las com- binaciones posibles entre tradición y modernidad, conceptos que se refieren en unas ocasiones a aspec- tos puramente ornamentales y en otras a tipologías y modos de construir. Desde el punto de vista de la construcción de bóvedas es interesante matizar la dialéctica que se produce en este período, pues hay ejemplos formalmente clásicos que se construyen se- gún procedimientos góticos y al contrario: bóvedas de apariencia gótica construidas por piezas enterizas según los nuevos métodos.

    Los diversos artífices del Monasterio de El Esco- rial implicados en el diseño y construcción de bóve- das se enfrentaron plenamente al reto de materializar en piedra modelos renacentistas, en la línea que ya habían iniciado Quijano, Siloé, Machuca, Vandelvira o Hernán Ruiz. Los abovedamientos escurialenses se

    llevaron a cabo en toda la fábrica con gran fidelidad a dos firmes presupuestos: ausencia casi total de de- coración, enlazando en este punto con la tradición ro- mánica y contrastando con la mayoría de las bóvedas renacentistas que se venían realizando en España, y construcción por piezas enterizas, aparejando de for- ma continua la superficie completa de la bóveda. Una de las tipologías empleada con mayor frecuencia fue la bóveda cilíndrica, olvidada durante el período gótico y con escasos ejemplos renacentistas construi- dos antes de El Escorial. En el Monasterio se cons- truyeron bóvedas de este tipo con directrices diver- sas, apartándose en muchas ocasiones del cañón de medio punto y planteando un amplio repertorio de arcos carpanel y bóvedas rebajadas; en los encuen- tros entre bóvedas iguales se desarrolló espléndida- mente el tema de la bóveda de arista; el problema de la apertura de huecos se abordó fundamentalmente mediante la solución de lunetos apuntados, pero tam- bién podemos encontrar ejemplos en el edificio de lo que en el siglo XVI se denominaban «arcos avanza- dos» o encuentro de dos cilindros de diferente radio que da lugar a una curva alabeada de cuarto grado y que en la actualidad conocemos también como «lu- netos».1

    Esta comunicación aborda el estudio de dos bóve- das cilíndricas del Monasterio de El Escorial en las que se materializan los dos tipos de lunetos mencio- nados: una cubre la bodega bajo la cocina del Cole- gio, en el cuadrante noroeste del conjunto, y otra el pórtico principal de acceso en la fachada de poniente,

    Bóvedas cilíndricas en el Monasterio de El Escorial: dos ejemplos de lunetos

    Ana López Mozo

    Actas del Cuarto Congreso Nacional de Historia de la Construcción, Cádiz, 27-29 enero 2005, ed. S. Huerta, Madrid: I. Juan de Herrera, SEdHC, Arquitectos de Cádiz, COAAT Cádiz, 2005.

  • zaguán del Patio de Reyes bajo la Biblioteca. El tra- bajo se apoya en la documentación conservada y en la realización de un levantamiento riguroso de las bóvedas para plantear una investigación sobre lo que pudo ser su traza original y el proceso constructivo que fue llevado a cabo.2 Por otro lado, este trabajo se enmarca dentro de una tesis doctoral sobre las bóve- das del Monasterio de El Escorial.3

    «ARCOS AVANZADOS» EN LA BODEGA BAJO LA COCINA DEL COLEGIO

    El encuentro entre cilindros de diferente radio —si fuera el mismo y los ejes se cortaran tendríamos una bóveda de arista— era una solución bien conocida en España en el siglo XVI. Los manuscritos de cantería de Alonso de Vandelvira y Ginés Martínez de Aran- da explican su construcción;4 ambos prolongan la bó- veda pequeña hasta asomarla al intradós de la gran- de, evitando así el problema de aparejar de forma conjunta las dos piezas, cuestión que sí abordarán los escasos ejemplos de El Escorial. Andrés de Vandel- vira construyó «arcos avanzados» en la cripta y la sa- cristía de la catedral de Jaén (h. 1560 y antes de 1579, respectivamente) y en la iglesia del Hospital de Santiago en Úbeda entre 1562 y 1569, todos con la configuración constructiva que su hijo Alonso reco- gería en su manuscrito.5 Jean Chéreau construiría, entre 1557 y 1596, lunetos de este tipo en la iglesia de Saint Jean en Joigny, también con aparejo inde- pendiente de la bóveda principal.6

    En el Monasterio de El Escorial se construyeron «arcos avanzados» en los sótanos del convento —de tamaño muy reducido, bajo el zaguán de entrada—, en el tránsito entre la iglesia y el zaguán de la sacris- tía —también de pequeño tamaño, pero construidos con mayor esmero— y en una de las dos bóvedas que concentra la atención de este trabajo: la bodega bajo la cocina del colegio (figs. 1 y 2).

    La construcción del sector del Monasterio que comprende el ángulo noroeste del conjunto, donde habrían de ubicarse el Colegio y el Seminario, cuya terminación no apremiaba como el resto, fue acometi- da en último lugar. La postrera piedra de la fábrica fue de hecho colocada, el 13 de septiembre de 1584, en la cornisa del Patio de Reyes sobre el aula de teo- logía del Colegio. La institución, hospedada desde 1575 en el Convento del Monasterio, no ocuparía sin

    embargo su ubicación definitiva hasta 1587 (Busta- mante 1994, 429, 591–92). La documentación conser-

    668 A. López

    Figura 1 Planta de sótanos del Monasterio de El Escorial (–18 pies). Esquema general de estancias basado en el levantamiento realizado con M. A. Alonso Rodríguez en 2001; señalada en color gris, la sala bajo la cocina del Colegio que se estu- dia en esta comunicación

    Figura 2 Bodega bajo la cocina del Colegio del Monasterio de El Es- corial (fotografía de la autora por cortesía de Patrimonio Nacional)

  • vada sobre el proceso constructivo de la zona que nos ocupa es menos prolija, quizá debido a la celeridad con que la obra fue llevada a cabo. En abril de 1577 Juan de Minjares, aparejador único de cantería en la real fábrica desde 1576, redactaba junto con Fray An- tonio de Villacastín las condiciones para construir los tres patios del palacio público en el ángulo noreste, incluyendo cimientos, aljibes, «las bobedas que se les hordenare debaxo de tierra labradas a picon y que tenga cada hilada pie y quarto de diente y otro tanto de lecho y con las lunetas que se les hordenare . . . Yten que si algunas obras se les mandare hazer en la partida del colesio lo hagan como se les hordenare» (Bustamante 1994, 550–51). Por otro lado, en diciem- bre de 1579 se contrataban los cuartos del Seminario en la fachada norte, incluyendo la torre de poniente y la cocina del colegio (Bustamante 1994, 570–73);7 la cimentación podría estar ya construida, incluida la bodega bajo la cocina, pues no hay especificaciones

    al respecto. En marzo de 1580 se concertaba la cons- trucción de las bóvedas, aljibes y cimientos del «quar- to del colesio», obra fundamentalmente de ladrillo, al menos en cuanto a bóvedas se refiere, por lo que no parece probable que este contrato incluyera la bodega bajo la cocina.8 En marzo de 1581 se contrataba la obra de la torre del zaguán (lucerna) y refectorio del colegio (brazo oriental adyacente) sobre unos cimien- tos ya levantados y nivelados hasta un pie por debajo del «suelo olladero de toda la casa»;9 no sería desca- bellado pensar que la bodega, brazo septentrional de la lucerna a la cota de los cimientos, estaba ya cons- truida. En enero de 1583 se concierta la construcción de la bóveda de la cocina sobre unos muros ya alza- dos, contratados en 1579.10 Los datos que se despren- den de la documentación analizada no permiten fijar una fecha exacta pero sí establecer un período, 1577–1581, en el cual probablemente fueron cons- truidas las cantinas o estancias de sótano del Colegio.

    Bóvedas cilíndricas en el Monasterio de El Escorial 669

    Figura 3 Planta y secciones de la bodega bajo la cocina del Colegio del Monasterio de El Escorial

  • La bodega bajo la cocina del Colegio del Monaste- rio de El Escorial es una sala de 31 pies de ancho por casi 55 de largo (8,637 m por 15,309 m) a la que se accede exclusivamente desde el «Patio y corral y fe- ruicio dala cozina del colegio y feminario», según definición de Herrera en el Sumario de las Estampas. Otras estancias en las cantinas del edificio, de sec- ción transversal similar y altura también comprome- tida, tienen su cubrición resuelta con una única bóve- da de cañón longitudinal rebajada: se trata de las salas bajo las primitivas cocina, ropería y refectorio del convento, en el primer caso de cantería y el resto de ladrillo. La inexistencia de una premisa de diafa- nidad en el espacio propició seguramente la cubri- ción de la bodega del Colegio de modo diferente: se dispusieron dos bóvedas de cañón paralelas en senti- do longitudinal, apoyadas en los muros perimetrales y en cuatro pilares alineados en el eje de la habita- ción, replanteados cuidadosamente para liberar cinco pasos transversales idénticos de 2,39 m de anchura resueltos también con bóvedas de cañón.11 Un arco esc