Brecht, Vallejo y Bécquer (Ensayos Sobre)

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BRECHT VALLEJO BÉCQUER (Ensayos críticos) MARIO BLACUTT MENDOZA
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Ensayos.

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  • BRECHT

    VALLEJO

    BCQUER (Ensayos crticos)

    MARIO

    BLACUTT

    MENDOZA

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    Los derechos de autor de las versiones impresa y digital de

    esta obra estn debidamente reservados y protegidos

  • 3

    BERTOLT BRECHT

    (En las dimensiones sin tiempo ni espacio, los Inmortales se han

    reunido para gozar de una tertulia con tres semblantes surgidos

    de la historia. El Guardin Mayor presenta al primero de los tres y

    el primer dilogo empieza)

    Fuiste un escritor del compromiso; revolucionario por inclina-

    cin y marxista por eleccin; escribiste por y para la Ideologa

    Supiste denunciar a la sociedad ante la sociedad misma, pero,

    denunciaste tambin a los malos en favor de los buenos

    Tu denuncia fue potica y tambin ideolgica

    Por eso eres un escritor de dos facetas:

    La que cobija al Poeta que us la Intuicin para develar Estados

    Puros del Ser y la del militante, al usar el abecedario como lanza

    fuiste Berthold Brecht escritor por naturaleza

    Militante por vocacin

    Naciste en Ausburgo, a la sombra del viejo siglo y a la luz del

    nuevo; como todo Poeta verdadero, fuiste tambin terico

    Bienvenido seas Brecht

    Te recibimos desde dos perspectivas angulares: como escritor

    y como militante de teora.

    Tomamos esta dupla en toda su esencia porque vienen desde

    tres vertientes complementarias

  • 4

    Tus reflexiones, tu crtica del Realismo y, lo ms importante, de

    tus obras, cuya lectura es todo un acto de placer puro

    Hblanos, Brecht, de tu estandarte literario

    La Literatura es una accin contra la imperfeccin del hombre.

    La Literatura sola puebla la tierra. Los literatos son quienes

    eclipsan la nada.

    Slo la bestia que se aburre necesita engaos

    Eres firme como la piedra que las olas amasan en los milenios;

    admiramos tu sensibilidad puesta a prueba de transfugios

    Recordemos que todo buen escritor es como el buen mdico

    que habla de enfermedad y siempre de enfermedad.... y slo

    cuando puedo identificar las causas, entonces s puedo hablar

    de mejora

    Por lo visto, para ti la literatura debe ser cientfica, aunque, cosa

    extraa, la crtica puede ser artstica, lo que para nosotros es

    una abundancia de enigmas en uno slo

    As lo afirmo con probada conviccin; por eso es que ser for-

    malista el que se aferre a las formas viejas o nuevas... tanto si

    escribe poesas como si las critica

    La aseveracin de que la literatura debe ser cientfica, aunque

    la crtica pueda ser artstica, parece una mezcla de concretos.

    No una combinacin sinttica que florezca en uno nuevo; noso-

    tros postulamos que la literatura es un arte, no una ciencia y

    creemos que la crtica y la estilstica son la nica ciencia que

    tiene el lenguaje literario. A qu se debe tu actitud, Brecht, de

    considerar a la literatura como un campo cientfico quitndole

    la ficcin, que es lo que la caracteriza?

  • 5

    Hay la necesidad urgente, imperativa, categrica, de levantarla

    como un instrumento de lucha ideolgica y poltica

    Tu aseveracin reclama un anlisis de algunas de tus expresio-

    nes sobre las formas de la Literatura.

    As podremos indagar en ellas una constante que las unifique

    en una sola visin integradora

    El Expresionismo slo modifica la forma pero no el contenido

    Esta afirmacin es muy sorprendente, debido a la pretensin de

    que el contenido pudiera ser modificado a discrecin. No im-

    porta que ste sea realista o de cualquier otra escuela. Para

    analizar, debemos intentar homogeneizar los conceptos. Con

    ese objeto convocamos las definiciones de Forma y de Conte-

    nido desde sus dos percepciones marxistas: La filosfica y la

    artstica. Acudimos a la visin marxista debido a que, respetado

    Brecht, fuiste un marxista militante y tambin un escritor mar-

    xista. No nos lleva otro deseo que el de enfocarte en tu propio

    contexto. Para la filosofa marxista, el Contenido estructura una

    sola unidad con la Forma, conformando dos categoras dialcti-

    cas Ests de acuerdo con esta premisa, estimado Brecht?

    Por supuesto; no estarlo, sera estar en falta. El Contenido y la

    Forma no conforman una Identidad; son Unidad

    As, el Contenido sera el conjunto ordenado de cierto modo de

    los elementos o procesos que forman el objeto o fenmeno. Es-

    te conjunto ordenado existira independientemente de la con-

    ciencia humana; es decir, sera objetivo, no subjetivo

    El Contenido siempre ser objetivo, no importa cmo se lo ex-

    prese; la subjetividad no tiene cabida en ningn contenido lite-

    rario

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    De acuerdo; por su lado la Forma sera el modo de existencia y

    expresin del Contenido, determinados histricamente

    No concebira otra forma para la Forma

    Marchamos con sigilo pero con agilidad; en todo fenmeno real

    habra una continua interaccin entre ambas categoras, lo que

    se expresara en el desarrollo interno del fenmeno. As, no

    sera posible cambiar el contenido de algo, porque nadie, pue-

    de cambiar la realidad; slo cambia su percepcin

    Pretender cambiar el contenido objetivo de algo es ir en pos

    de la locura o de los sueos que nos atacan en las pesadillas

    Concordamos entonces que lo mximo que puede hacerse, se-

    ra desfigurarla para los fines literarios

    Veamos ahora las definiciones marxistas de Contenido y Forma.

    El Contenido sera la realidad polifactica en su originalidad

    esttica, especialmente en las relaciones humanas. Coincides

    con nosotros Brecht?

    ntegra y absolutamente

    La Forma sera la organizacin interna, la estructura completa y

    cabal de una obra artstica, cualquiera que sta fuera

    Se configurara con ayuda de los medios expresivos para

    plasmar el Contenido, a condicin de que nos refiramos a la

    obra literaria

    Ahora encontramos almendra en la cscara de la nuez; una al-

    mendra de sabroso contenido

    Cre que ya la habamos encontrado haca rato

  • 7

    Se podra cambiar el contenido, "realidad polifactica en su

    originalidad esttica de la obra, tal como lo anuncias?

    Me es un poco difcil aceptarlo, an viniendo de mi propia

    fuente

    Ms difcil te sera negarlo, dadas las razones que la razn im-

    pone en el presente anlisis que los borbollones del agua trada

    de tu molino han hecho interesante

    No quiero desdecirme, pero quiero estar seguro que lo que yo

    dije fue entendido como lo que dije y no como lo que no dije

    No te preocupes de eso, ests en mareas altas y viento sereno.

    El contenido de una obra literaria no sera objetivo; ser ms

    bien un aspecto de la subjetividad del Ser, objetivada a su vez.

    Eso nos da pie para aceptarla como cambiante, dado que la

    obra literaria es ficcin, como lo es toda obra de verdadero arte

    No s cmo podra balancear mi cuadrante con la nebulosa

    que anuncia la posibilidad del cambio de contenido, que por

    definicin, es incambiable

    Tienes, Brecht, una enorme batalla entre el militante y el poeta;

    el primero te impide aceptar lo que te muestra el segundo

    Y es en este punto donde te dejamos a la direccin de tu propia

    sabidura y prudencia; ambas reconocidas como grandes

    Aceptar lo que merezca ser aceptado, a riesgo de que lo teni-

    do por certeza hasta ahora se convierta en sombra de espectro

    Obrando as muestras las razones por las que ests considerado

    entre los grandes de la literatura y de la crtica

  • 8

    El contenido subjetivo en el arte es lo que lo diferencia de la

    ciencia, por eso afirmamos que la Literatura no ser una ciencia

    Discrepamos contigo, honorable Brecht, postulamos que no te-

    nas razn cuando afirmaste que lo fuera

    (Los Inmortales intercambian opiniones entre s)

    quienes afirman que la literatura es una ciencia, afirman al-

    go falso y le quitan su singularidad fundamental: la de ser crea-

    dora de ficciones la literatura es ficcin y en cuanto deje de ser ficcin dejar

    de ser literatura, para ser filosofa, lenguaje coloquial o ciencia

    con su afirmacin de que la literatura tiene que ser cientfi-

    ca, Brecht se muestra como un buen marxista pero no es un te-

    rico consecuente con la literatura

    tampoco es consecuente con la realidad, a la que pretende

    modificar a discrecin, en su intento de mostrar las enfermeda-

    des del capitalismo

    de esta manera, deducimos que las contradicciones de Bre-

    cht terico son las mismas que tiene el marxismo

    ambos coinciden en postular que la literatura y el arte ten-

    dran la funcin exclusiva de denunciar al capitalismo y de exal-

    tar la ideologa

    recordemos que para el marxismo la nica ideologa que no

    deformara la realidad sera la del proletariado

    As, afirman que el arte debera estar al servicio de esa

    ideologa

    no compartimos la tesis de que la ideologa del proletariado

    sera la nica que no deformara la realidad; tampoco partici-

    pamos de la pretensin, siempre reaccionaria, de poner a la

    literatura al servicio de una ideologa tenemos las definiciones que el marxismo ha estructurado

    sobre el asunto que ahora nos interesa; las mostraremos con

    urgencia de primera instancia:

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    Formalismo

    La escuela que separa artificialmente la Forma del Contenido

    Naturalismo

    La escuela literaria que los convierte en una Identidad

    Ser marxista

    La escuela que las analiza como una unidad en interaccin rec-

    proca

    con estas definiciones hacemos ms densa la idea de que el

    Realismo de Brecht se muestra ambiguo en cuanto a su deber

    de marxista y en cuanto a su deber de escritor

    Volvamos con Brecht, quien, con su amabilidad y entereza est

    dispuesto a desarmarse de sus conjeturas cuando stas sean

    demasiado pesadas para la teora consecuente

    Supuesto que nosotros somos realistas deberamos por esto

    narrar ni ms ni menos como nuestra abuela? No prediquis

    con ademn de infalibilidad la nica y verdadera manera de

    describir una habitacin

    Esta negacin es la que corresponde a un verdadero escritor;

    por lo que es obligatorio y un gusto extra, expresarte, Brecht,

    nuestro respaldo; escuchemos ahora lo que tienes que decir del

    crtico

    Tambin el crtico debe ser realista y tendra que decir, v.g:

    sta y aquella escena en tal y cual novela no corresponden a la

    realidad; el comportamiento del trabajador X en la situacin

    dada no corresponde al comportamiento real de un trabajador

    en su situacin

    Vemos nuevamente que el escritor se eclipsa cuando aparece

    el militante, que ahora adquiere mayor peso

  • 10

    Con estas directivas, militante Brecht, parece que concedes la

    responsabilidad de la crtica al capataz de la fbrica

    Le otorgas la tenencia de una de las ms altas expresiones del

    pensamiento: el poder y la sabidura de la Crtica

    Esto ya es muy lamentable en un militante

    Con mayor razn lo es en un Escritor

    Cuando alguien afirma algo que no es verdad slo porque ri-

    ma, ese alguien es un formalista, sin la menor duda

    Tu percepcin del formalismo es una constante en toda tu obra

    sobre el Realismo, la que nos atrae por su cruda contundencia

    Respaldamos esta afirmacin como cierta

    Pero el pivote de este aspecto no es tu definicin del formalis-

    mo: el asunto que nos interesa es tu concepcin de la Verdad

    En cuanto a la verdad, no hay intercambio posible de posicio-

    nes: siendo la literatura una ciencia, la Verdad es la verdad

    cientfica, es decir, la Verdad del mundo real tal como nos lo

    presentan los sentidos

    Sin embargo, por lo que dijimos, esta Verdad, que puede ser

    comprobada por un diagnstico de la realidad, no es la Verdad

    literaria; no es la verdad potica, no es la verdad artstica

    No veo motivos para buscar remedio a una enfermedad inexis-

    tente La verdad es una, y no puede ser modificada slo por vo-

    luntad de algn subjetivista declarado

    En este punto no nos robas nada, Brecht; tus desvos en cuanto a

    la verdad literaria los construyes sin extraer nada de nosotros.

  • 11

    Para fundamentar nuestra opinin pongamos como ejemplo el

    momento en que una chica es lanzada al cielo de un sabanazo

    Eso sucede en "Cien Aos de Soledad", o el hecho de que en

    esa novela nacen seres humanos con colas de cerdo

    Te convertira eso en un can cerbero de la Verdad afirmando

    que eso no sucede en la realidad y que ese pasaje no es cierto?

    Y nosotros, estaramos de acuerdo con esta decisin de un

    carcelero de la verdad?

    No lo estaramos, porque la literatura es una obra de ficcin y

    las verdades parciales de su desarrollo nada tienen que ver con

    las verdades empricas del mundo real

    Si no hay verdades empricas, entonces cules habra?

    Una obra literaria es una ficcin, el nico mundo que debe ser-

    virnos de indicador es el mundo de ficcin creado por el escri-

    tor. Para dar un ejemplo, supongamos que se ha establecido la

    verdadera idiosincrasia de Don Quijote idealista y vengador de

    entuertos. Supongamos que el autor nos lo muestra aceptando

    un soborno para salir en defensa del duque perverso en contra

    de la doncella cercada. No aceptaramos eso como Verdad lite-

    raria, porque estara contraviniendo las reglas establecidas en

    el mundo de ficcin de la obra; estaramos ante una deforma-

    cin real de la lgica interna de la obra literaria.

    Lo importante para m es saber si ese personaje de ficcin res-

    ponde a una existencia real o no

    Puede que s, aunque no en forma concreta, pues el personaje

    creado puede ser la sntesis de muchas personas en la vida

    real. Supongamos que la tesis de Cervantes en "Don Quijote" es

    mostrar que la idiosincrasia del individuo est dada de una vez

  • 12

    y para siempre; que los idealistas son as y seguirn siendo as

    hasta el fin del mundo y que los malvados materialistas lo sern,

    por su lado, hasta lo ltimo. Por otra parte, supongamos que la

    doctrina marxista afirma que no existen cualidades eternas en

    el ser concreto

    No las habra porque stas varan de acuerdo con el lugar

    donde participa del proceso de produccin

    En este caso, la Verdad cervantina ser considerada una menti-

    ra. Pero quin habra decidido que las dotes personales no son

    eternas? Por supuesto: la Ideologa Marxista. De este modo la

    verdad literaria sera dependiente de la verdad ideolgica; el

    escritor no podra ser independiente. No podra tener una vi-

    sin propia sobre el Ser, pues esa visin ya le sera dada, como

    inmutable y perenne, por la cpula del Partido. Nada guiara al

    mundo, excepto la burocracia partidaria. En este caso, el escri-

    tor no slo escribira con la ideologa; hara lo peor que puede

    hacer un escritor, escribir para la Ideologa, se convertira en

    un "Escritor Mercenario"

    Sin embargo, yo debo insistir en que la caracterizacin de un

    capitalista en armona con el bienestar de la sociedad, sera

    una muestra de formalismo

    En este punto, el escritor irrumpe sobre el militante, por lo que

    estamos cien por ciento de acuerdo con Brecht el escritor

    Es que en el caso que defiendo habra un falseamiento de la

    realidad no slo psicolgica del capitalista, sino una desfigura-

    cin de la evolucin histrica de la sociedad moderna

    Pero tu afirmacin se hace abundante no en el mundo de la

    realidad; s, en el mundo de la literatura; estas muy bien nutrido

    en el primero, pero, anmico en el segundo, en este caso

  • 13

    Qu sucedera si el autor de una novela quisiera presentar a

    los capitalistas en armona con los intereses de la sociedad?

    Pues ste sera un intento imposible en la realidad emprica,

    por lo que estaramos en el formalismo otra vez

    El escritor, por su parte, podra contestarte, Brecht, que eso es

    posible en la lgica del mundo ficticio creado por l. Aqu nos

    encontramos otra vez con el asunto de la Verdad. Para llegar a

    una conclusin, nosotros afirmamos que la verdad literaria no

    depende de la ideologa; ms bien postulamos que depende de

    la lgica del mundo ficticio creado por el escritor; una obra lite-

    raria no puede ser analizada como un tratado. Ahora bien, ya

    dijimos que el escritor escribe con Ideologa. Pero no para la

    Ideologa. Esto es tan cierto como que la lgica formal divide al

    mundo con la pretensin de analizarlo.

    Con el objeto de nutrir nuestra posicin, vamos a transcribir un

    poema de Blacutt, referido al tema que nos interesa. Blacutt

    acude a la irona en un poema que resalta la intervencin de la

    Ideologa en asuntos de potica Te gustara leerlo, Brecht, a

    pesar de que puede despertar alguna susceptibilidad en tu

    condicin de militante marxista?

    He librado batallas en escenarios de roca y de sal, no creo que

    un poema hiera ni haga mella ni en mi integridad de hombre ni

    en la de escritor

    Creemos que el poema tiene una gran ventaja con relacin al

    dilogo racional: sintetiza una percepcin integral del mundo,

    aunque ms no sea observndolo desde ngulos especficos

    Eso es lo que sucede con el poema que leeremos

  • 14

    EMULACIN

    (El Poema Ideolgico)

    Surge el sol proletario en la esfera

    que roja en viva llama se enardece

    -a trabajadores hoy pertenece-

    para alumbrar la tierra antes quimera.

    En el campo verde que luz espera

    donde la historia nueva ya florece

    la estrella oportunista languidece

    en el mar infinito de la estepa.

    En dulce sueo del gran ambiente

    un ronco tractor desflora la calma

    ordea en paz la vaca socialista

    la que en ritmo de tcnica silente

    produce dos veces ms leche alba

    que la fofa vaca capitalista.

    Qu opinas sobre el contenido del poema, Brecht?

    La crtica me parece muy bien estructurada en el soneto; sin

    embargo, no deberamos permitir que la habilidad en el ma-

    nejo de las palabras se convierta en un referente definitivo

    Creo que ste es un buen momento para citar la percepcin de

    Sartre: "El escritor se realiza como tal slo a travs del lector"

    Esa es una verdad dialctica por todos los poros: por eso es

    que otorgo al capataz de la fbrica la responsabilidad de ser el

    crtico ms certero que cualquiera

  • 15

    Pero, de acuerdo con tu preceptiva literaria, los poetas de ideo-

    loga capitalista escribirn slo para lectores capitalistas. Los

    poetas de ideologa proletaria escribirn para los lectores pro-

    letarios; no habr nada ni nadie que escriba para el Ser. Pero

    nos alegra que te alegre lo dicho por Sartre, pues est implcita

    nuestra definicin de Poesa1. All afirmamos que el Momento

    Vital, modificado por la subjetividad tico-esttica del Poeta se

    expresa por medio del Momento Compartido, en el que la obra

    potica se realiza como tal si despierta en el lector la emocin

    primera del escritor. Esa Emocin que sinti al develar un Esta-

    do Puro del Ser. Pero, por la ambigedad de militante-escritor,

    Brecht no eres, no puedes ser definitivo en tus apreciaciones

    La ideologa no te permite ser independiente como escritor; a

    pesar de que la Ideologa es una de las grandes deformadoras

    de la realidad. La individualidad, considerada por ti una ofensa,

    es reemplazada por la ideologa, la que s deforma la realidad.

    La literatura sera semejante al asiento de un barbero elitista

    que se acomoda slo a las posaderas de los idelogos. Sin em-

    bargo, cuando creemos que ests del todo metido en la olla

    ideolgica, constatamos que sacas la cabeza y entonces, argu-

    mentas cosas importantes. Pongamos como ejemplo, tus dife-

    rencias con Lukcs

    "Una singular inclinacin hacia lo idlico se muestra en la pe-

    sadumbre de Lukcs por la destruccin de la narracin clsica

    burguesa de Balzac a cargo de escritores como Dos Passos. No

    ve ni quiere ver que el escritor moderno no puede utilizar un

    tipo de narracin que, como la de Balzac, sirvi a la romantiza-

    cin de las luchas competidoras de la Francia post napoleni-

    ca...."

    En este pasaje Brecht el militante es menos fantico que Lukcs.

    El escritor Brecht es infinitamente superior al crtico Lukcs,

    1 Implcito en mi obra: El Ser Potico, que es o pretende ser una nueva teora literaria

  • 16

    algo que nos alegra con harta demasa. La superioridad Ideol-

    gica y literaria con relacin a Lukcs resalta en el pesimismo

    con que Lukcs cree ver el porvenir literario, sobre todo si es

    que la literatura no reflejara la cada de la burguesa la tenden-

    cia ascendente de la subida del proletariado. Vayamos ahora a

    los "Resultados del debate sobre el Realismo en la Literatura"

    una de las ms conocidas de tus obras. En ella, llegas a dos

    conclusiones de gran relieve

    Los novelistas que sustituyen la descripcin del hombre por

    una descripcin de sus reacciones psquicas y descomponen

    as a los hombres a un mero complejo de reacciones psquicas,

    no hacen justicia a la realidad. Ni el mundo ni el hombre pue-

    den hacerse patentes (ser descritos de forma reconocible y

    manejable) si slo se describe el reflejo del mundo en la psi-

    que humana o slo la psique humana cuando sta refleja el

    mundo. El hombre debe ser descrito en sus reacciones y en sus

    acciones

    Esta conclusin es una crtica al formalismo y, dentro de l, al

    psicologismo del que tanto han abusado muchos escritores. So-

    bre el particular vale la pena, Brecht, recordar el texto de tu

    conclusin acerca del monlogo interior de Joyce; all dices:

    .....el monlogo interior no reproduce en absoluto la realidad,

    esto es, la totalidad del pensamiento o de la asociacin de

    ideas, tal como parece hacerlo aparentemente. Hay aqu un

    falseamiento de la realidad

    De acuerdo con esta afirmacin, reiteras la necesidad de que la

    literatura refleje la verdad cientfica dada en la realidad, lo que

    hara la literatura una simple crnica. En realidad hace de la

    literatura un puente demasiado chico para cruzar la grandeza

    conceptual que vierten las aguas de la verdadera. Tu segunda

    conclusin establece:

  • 17

    Los novelistas que slo describen la deshumanizacin que lleva

    a cabo el capitalismo, esto es, a los hombres slo en su desola-

    cin psquica, no hacen justicia a la realidad. El capitalismo no

    deshumaniza solamente, crea humanidad tambin, a saber, en

    la lucha activa contra la inhumanidad. El hombre no es tampo-

    co una mquina. Desde el punto de vista social tampoco est

    suficientemente descrito, si slo se lo describe como factor po-

    ltico

    Con este prrafo haces una severa crtica a la obra de Balzac;

    dices que es proclive a modelar estereotipos unidimensionales

    del Ser, amputando de este modo su polidimensionalidad

    En esta ocasin, el prrafo es tambin la prueba de otra gran

    victoria de Brecht, el escritor, sobre el Brecht militante

    Fanticos del mundo literario, festejamos este triunfo; creemos

    que el folletn es ms gil que el poema para la propaganda

    Te parecera adecuada la intencin de sintetizar la percepcin

    de la Ideologa marxista con relacin a la Literatura?

    Me parece muy oportuna; el marxismo afirma que la literatura

    debe expresar la realidad objetiva, la que es independiente de

    la conciencia humana subjetiva. Para ello, debe acudir a las ca-

    tegoras de Contenido-Forma tomndolas como una unidad

    expresiva cuya dinamicidad se logra por la interaccin mutua

    Hasta aqu no existe mayor motivo de discrepancia; sin embar-

    go, nos proponemos una pregunta que siendo loca, convoca la

    necesidad de ser muy cuerdo para responderla; pero adelan-

    tamos nuestra solicitud en sentido de que intervengas cuando

    creas que fallamos o que extralimitamos el lmite de lo discreto

    Cul sera esa verdad objetiva?

  • 18

    El marxismo, se desva de Kant al afirma que la verdad de los

    fenmenos no es dada a los sentidos; que lo percibido por los

    sentidos, por s solos, es solamente la apariencia sensorial del

    fenmeno. Por lo tanto, la informacin dada por los sentidos,

    fuentes primarias del conocimiento, deben ser complementa-

    dos por la teora. La teora y el mtodo seran dados por la Dia-

    lctica Materialista y, en las ciencias sociales, por el Materia-

    lismo Histrico. Ese proceso slo podra darse por medio de la

    abstraccin mental; as, la figuracin deber ser, dice la tesis

    marxista, confirmada por la prctica histrica en su expresin

    concreta. La Verdad vendra a ser un resultado de la interaccin

    de los sentidos y la abstraccin mental, sujetos a testeo histri-

    co. Esa sera, en la percepcin marxista, la verdad que el escri-

    tor debera revelar en sus obras, es decir, reflejar la lucha in-

    terna, la dialctica del proceso capitalista entre las fuerzas del

    proletariado ascendente y una burguesa agonizante

    La develacin de esta lucha interna de opuestos se realizara

    con prescindencia de las verdades puramente literarias. Jams

    se aceptara un sabanazo garcamarquesino. Dinos Brecht, si

    esta concepcin est o no presente en tu afirmacin, expresada

    ya en la los comienzos de este dilogo:

    Slo la bestia que se aburre necesita de engaos. Me manten-

    go en mis cuartos y en mis quintos y en todos los submltiplos

    necesarios para reafirmar la posicin ideolgica de mi con-

    cepcin

    El derecho es tuyo, como el respeto a ese derecho es nuestro.

    En todo caso, creemos que, por tu ambigedad escritor-

    militante, no pareces sistematizar objetivamente una conclu-

    sin; tampoco lo hace Lukcs. Eso en cuanto la apreciacin

    marxista del problema. Ahora debemos dar la nuestra

    para ello debemos empezar expresando que es cierto: la verdad literaria debe reflejar una verdad social; pero no nece-

  • 19

    sariamente puesta a la decisin de la prctica, debido a que el

    problema est en saber quin determina esa verdad social

    por eso es que en este punto consideramos necesario ratifi-

    car una vez ms lo que hemos sostenido por muchos aos: que

    un escritor, para ser un verdadero escritor, debe tener una

    concepcin integral del mundo; es decir, debe tener una ideo-

    loga, slida con la que percibe el mundo

    aqul que quiere ser poeta simplemente "expresando sus

    sentimientos", se transforma en un intento vano y asombroso de

    querer ser lo que no es ni puede ser; tambin se transforma en

    una dama de compaa con vestido de carmes

    el escritor o el poeta verdaderos deben tener una concep-

    cin general del mundo; nadie lo niega, pero tambin creemos

    que debe escribir desde la perspectiva de una teora literaria

    slo en ese caso podrn liberarse, por lo menos algo, de la

    dictadura ideolgica, por una parte, y de la deformacin a que

    nos somete la ignorancia conceptual, por otra

    la expresin de la verdad por parte del escritor no termina con la conclusin de su obra; su versin de la verdad debe ser

    puesta a prueba por el lector; pero ni la aceptacin del lector ni

    su rechazo sern prueba de que la obra armoniza la verdad lite-

    raria con la verdad del mundo real

    no lo sern, porque habr una diferencia de tiempo y de

    apreciacin dada por el periodo al que se refiere el escritor y a

    la percepcin que tenga de la Verdad, contrastada con las diversas percepciones que los lectores tengan de ella

    Por ejemplo, la doctrina esttica del marxismo aprobar como

    asuntos de la literatura la lucha del proletariado; es decir, su

    lucha por devenir como la clase dictadora de la sociedad. La

    Verdad Marxista ser la expresin de esas luchas internas de

    contrarios, las que debern ser resueltas de modo dialctico. El

    final se conocer al comienzo: no ser el mayordomo, sino el

    proletariado el que determine el triunfo de lo nuevo sobre lo vie-

    jo. As, la esttica marxista condenar a la literatura a ser el

  • 20

    simple reflejo de un Contenido hiperidentificado: la lucha de

    dos clases.

    En nuestra opinin, esta visin limita en extremo el papel de la

    Literatura; sobre todo el papel de la poesa en verso. Porque

    particulariza, con lmites artificiales, el campo infinito de la rea-

    lizacin humana como tal. En cuanto a nosotros, debemos afir-

    mar que no concebimos al escritor limitado por algo, excepto

    por la dimensin de su talento. Por eso es que postulamos que

    el mbito de la literatura no puede circunscribirse a un solo

    momento histrico, esto es, al de la contradiccin de dos clases

    antagnicas. Ms bien afirmamos que debe extenderse a toda

    la gama de realizaciones del Ser en un momento determinado o

    en todos los momentos que su percepcin de escritor le permi-

    ta. La ideologa no debe coartar las capacidad del escritor de

    extenderse a toda la expresin concretado en todos los tiempo-

    espacios; expresar sus ansias de ser lo que debe ser por la Vo-

    luntad de Ser. Mostrar cmo, por lo general, el Ser es lo que no

    debe ser y no es lo que debe ser, tal como lo pona Hegel. Mos-

    trar el proceso por el que es as y las causas para que sea as.

    Poner a la conciencia del lector, v.g. cmo el ser humano se

    integra al Ser por su comunicacin con la naturaleza de la cual

    forma parte, aunque en la realidad objetiva aparezca como

    enemigo.

    Pretendemos poner de relieve cmo la Razn per se, deidifica-

    da por los racionalistas del extremo, hace del ser humano el

    sujeto astuto-racional: Con ello, mostrar por qu la Astucia, res-

    coldo del instinto animal, se convierte en virtud. En realidad,

    en la Virtud suprema en las religiones. Mostrar, v.g, cmo la

    Intuicin es la gran marginada, cuando debera formar dupla

    con la Razn como instrumento cognoscitivo ideal. Mostrar, por

    lo menos el reconocimiento de que el incipiente grado de evo-

    lucin del ser no le ha permitido an desarrollar su Intuicin.

    Por lo menos, no a la par de su Razn. La Literatura y, en espe-

    cial, el poema, se convierten en el lenguaje natural de la filoso-

  • 21

    fa, pero no de una ideologa sectaria. Esto y un cmulo infinito

    de facetas del Ser conforman el mbito que le asignamos a la

    literatura.

    Creemos que el Ser evoluciona en todo tiempo y en todo siste-

    ma de produccin; no lo hace slo en el capitalismo. La expli-

    cacin de la evolucin del Ser en el sistema capitalista nos

    muestra slo un periodo de los infinitos de los estados del Ser.

    Por otro lado, el pasado y el presente son slo dos dimensiones

    en las que el Ser se desenvuelve; es preciso tomar en cuenta el

    futuro. Pero ese desen-volverse del Ser-en-el-futuro no puede

    ser comprobado por la ciencia; es un privilegio reservado a la

    Literatura. En realidad, al Arte en general.

    En sntesis: la Verdad de la literatura no est sujeta a la com-

    probacin en la realidad emprica ni por encuestas a obreros.

    Ni a capataces, ejecutivos o terratenientes; la verdad de la lite-

    ratura slo debe responder al talento del escritor. La Ideologa

    y la astucia, comunes en el individuo, quedan fuera del mbito

    del creador de mundos: el Poeta, en prosa o en verso.

    ***

    Repasemos algunas de las obras de Brecht para asistir al duelo

    que se realiza entre Brecht el escritor y Brecht el militante. En

    su obra "Vida de Galileo" establece una opcin tica. Galileo

    justifica la venta de un telescopio que no era suyo para tener el

    dinero que le permitiera seguir con sus investigaciones. Tam-

    bin justifica su actitud cuando tiene que abjurar del sistema de

    Coprnico por el temor al hierro candente de la Inquisicin.

    Ante la acusacin de que tendra las manos sucias por ese com-

    portamiento, Galileo responde: "ms vale sucias que vacas"

    El justificativo moral de Galileo en este pasaje, es la afirmacin

    de que, como cientfico, su tarea era la de describir el mundo.

    Si comparamos la conclusin de Galileo con la tesis de que la

  • 22

    Literatura debe reflejar la "Verdad" objetiva, habra que pre-

    guntarse: Cul sera esa verdad en este caso? La ambivalen-

    cia del ser sin escrpulos para quin es verdad slo lo que con-

    viene a sus propsitos? La terrible conclusin de que "el fin

    justifica los medios"? Puede el marxismo ostentar el monopolio

    de la verdad tica? Puede alguna escuela de pensamiento dar

    una respuesta a este laberinto de tneles oscuros de la moral?

    Puede la literatura estar sujeta a las reglas de una verdad su-

    puestamente objetiva e impuesta por una ideologa?

    No; salvo que nosotros dejemos de existir para dejar la trinche-

    ra a la voracidad de una jaura de idelogos en afanes supues-

    tamente poticos

    Veamos otra de tus obras: "La Excepcin a la Regla" represen-

    tada en 1947. Un comerciante mata a su gua, a quien haba con-

    tratado para cruzar el desierto. Aunque no haba razn para el

    homicidio, el comerciante dice que lo hizo porque se senta

    verdaderamente amenazado. Ante esta declaracin, el juez lo

    absuelve, con gran consternacin por parte de la viuda y de

    todos los familiares de la vctima.

    Ahora bien, los crticos simbolistas dicen que el gua represen-

    ta al pueblo alemn y que el comerciante representa al nazis-

    mo. Recordemos que Brecht reprochaba acremente al nazismo.

    Si tomramos en cuenta los postulados de Brecht, parecera que

    los crticos tendran la razn. Eso nos obligara a aceptar que

    sa era la intencin de Brecht

    Entonces podramos descubrir cmo su militancia partidaria le

    habra impedido hacer una obra de tipo general. Cmo pierde

    la oportunidad de hacer una obra literaria universal, para con-

    cretarla slo a un caso particular: la Alemania nazi. Creemos

    que la literatura genuina particulariza lo universal o universaliza

    lo particular, pero no lo hace bajo el arco de la intencin astuta.

    No hay en el escritor la pretensin de mostrar que ellos son

  • 23

    los malos y nosotros, los buenos. La literatura genuina analiza

    la injusticia como una faceta general Ser en su lucha por ser lo

    que debe ser por su Voluntad de Ser.

    En esta tarea, el escritor, el poeta, se lamentan de la incipiente

    evolucin del Ser, el que an debe luchar consigo mismo por

    los restos del mamut: analiza esa faceta que se da en todos los

    tiempos y espacios de la historia, como otras facetas que tam-

    bin son inherentes al ser. Pero Brecht cree que slo debe

    identificar al enemigo concreto; entes concretos que estn en el

    marco de su dimensin afectiva. En su intencin de estigmatizar

    al enemigo, pretende hacer del abuso una caracterstica exclu-

    siva del nazismo. Como si la injusticia no hubiera existido con

    Stalin, en el imperio romano, en el griego, en el francs, en las

    pocas de la Inquisicin

    Como si la injusticia no fuera parte inherente al incipiente gra-

    do de evolucin del Ser, por su razn-astucia, no solamente de

    un sistema poltico determinado. La obra, en su sectarismo, ol-

    vida el abuso del humano por el humano, por lo que convierte

    en una alegora vulgar

    Vulgar, porque pretende particularizar slo en un grupo hu-

    mano la condicin de ser malo, condicin que sin ser absolu-

    ta, es universal. Aqu, Brecht, el militante, sacrifica a Brecht, el

    escritor

    En su obra "Santa Juana de los Mataderos", Juana Dark decide

    vivir entre los trabajadores del matadero para luchar al lado

    de ellos descubre la hipocresa de los capitalistas y el sufri-

    miento de los trabajadores. Sin embargo, llevada por su es-

    pritu de paz logra quebrar una huelga general con la espe-

    ranza de que ambos bandos lleguen a un entendimiento. Esta

    accin le vale ser arrestada y tambin canonizada por los ca-

    pitalistas debido a que los libr de una huelga general; Juana

    muere expresando:

  • 24

    Slo la violencia es eficaz all donde hay violencia; slo los

    hombres son eficaces all donde hay hombres

    Brecht el militante se muestra, otra vez, en su creencia de des-

    cubrir la hipocresa slo en los capitalistas y encontrar en los

    obreros nada ms que honradez, nobleza e integridad huma-

    nas. Esta tipificacin de "ellos son los malos y nosotros somos

    los buenos" es inherente a una literatura de compromiso, ideo-

    lgica. Porque que en su afn de exaltar las virtudes de los

    "buenos" no hace sino cercenar el carcter integral del Ser, el

    que tiene sus virtudes y sus flaquezas como especie

    Brecth el escritor aparece cuando expresa un Estado del Ser

    astuto-racional en la conclusin pesimista de Juana.

    La frase "Slo la violencia es eficaz all donde hay violencia" nos

    muestra las dos caras de la violencia en la Historia: La violencia

    que se ejerce para cerrar candados y la que se aplica para for-

    jar llaves

    Ese es un Estado del Ser astuto-racional que se manifiesta no

    slo en el capitalismo, sino en todas las relaciones humanas del

    hombre en la historia. Insistimos en este hecho, porque el es-

    critor no anuncia que en el zarismo y en todos los dems reg-

    menes exista la misma hipocresa y maldad. Pero la otra frase

    "Slo los hombres son eficaces all donde hay hombres" es una

    bella afirmacin que expresa la caracterstica fundamental del

    Ser astuto-racional. Slo el egosmo del Ser astuto-racional en el

    estado incipiente en que se encuentra su Intuicin, puede re-

    solver los problemas de egosmo creados por s mismo. En

    nuestra visin del Ser-del-futuro, la Intuicin desarrollada no

    permitir la existencia de problemas surgidos del egosmo. Eso

    no ser posible porque la dupla, Intuicin-Razn, como el ver-

    dadero instrumento cognoscitivo del Ser, no lo apaar

    *****

  • 25

    No me queda nada que vender y ninguna persona tiene nada

    para comprarme mi nada

    Esta frase de Brecht es de una belleza que fascina; fascina hasta

    hacer que la Emocin Potica explote en el alma humana. Surge

    de "Madre Coraje" como una revelacin del vaco total, que es,

    a su vez, la expresin de un Estado del Ser astuto-racional. Du-

    rante la guerra, Madre Coraje deambula de campo de batalla

    en campo de batalla, vendiendo en su carreta y ofreciendo

    ayuda a los soldados. Parecera que viviera de la guerra, pero

    en ella ha perdido a todos sus hijos. Brecht el escritor deja aqu

    muy lejos a Brecht el militante. Madre Coraje es la expresin de

    un Estado Esencial del Ser, de los infinitos, que muestran el va-

    co del alma cuando la razn-astucia es el timn de los destinos

    Hay infinitas formas de mostrar el vaco del alma

    La que Brecht escoge, es una de ellas

    Es hermosa porque tiene la verdadera universalidad potica

    que impregna en su desarrollo

    El sentimiento es concreto, es cierto, por lo que nos duele el

    vaco del Ser; pero el talento de Brecht es grande

    Con la expresin de un sentimiento concreto que duele, logra

    despertar en nosotros la Emocin Potica que no lastima. Eso es

    literatura; en verso o en prosa. Es una muestra de la gran dife-

    rencia que existe entre la emocin potica del Ser y el senti-

    miento concreto del ente

    Cuando se muestra a ambos, en un dueto de tan alto valor tico-

    esttico, es que se muestra tambin la cualidad de haber naci-

    do para ser escritor, poeta, artista como lo es Brecht.

    *****

  • 26

    Shen-Te, prostituta de la villa de Sechuan recibe un premio en

    efectivo por ser la nica alma buena que los tres dioses envia-

    dos a la Tierra han podido encontrar. Una vez en poder del di-

    nero, la bondad de Shen-Te se vuelve en contra de ella misma,

    puesto que los pobres acuden en pos de ayuda sin limitaciones

    ni frenos. Para evitar que sus paisanos de aldea la dejen sin na-

    da, Shen-Te se disfraza de hombre simulando ser un primo re-

    cin llegado. Con la personificacin varonil, Shen-Te defiende

    su patrimonio apelando a acciones propias del Ser Astuto-

    Racional. As, la protagonista se desdobla para defender siendo

    mala, lo que no puede proteger siendo buena

    Brecht el militante se abre paso otra vez sobre Brecht el escri-

    tor. Lo hace, cuando a lo largo de su obra pretende demostrar

    que en el Capitalismo no puede existir la bondad. Estamos ante

    la presencia de un nuevo exceso ideolgico. Es un exceso al

    que estn obligados todos los dogmticos. Otra vez, el militante

    particulariza lo que es algo general en la historia del Ser y en

    todos sus sistemas. Hay algn periodo histrico en el que la

    bondad haya sido posible por s misma, sin espera de la re-

    compensa que supuestamente se le ofrece por ser buena?

    S; hay uno, contestaramos nosotros: el periodo primigenio del

    Ser, en el que el Ser era Intuitivo por excelencia y la intuicin

    era el instrumento cognoscitivo del Ser. Esto, antes de que la

    astucia-razn que es el instinto animal objetivado en la necesi-

    dad de sobrevivir, hubiera inhibido el desarrollo de la Intui-

    cin; es decir, cuando el Ser Primigenio saba y senta que era

    parte de la naturaleza y no un supuesto sujeto desarraigado de

    un supuesto objeto, que sera la naturaleza. Al fi-nal de la obra,

    el intermediario dice al pblico que el camino que lleva fuera

    de la maldad slo puede ser encontrado por cada uno de los

    humanos. Con lo que Brecht se muestra pesimista en cuanto a la

    evolucin del Ser hacia etapas de perfeccin Intuitiva en detri-

    mento progresivo de la razn-astucia.

  • 27

    ****

    Por todo lo expuesto, las obras citadas de Brecht nos dan la im-

    presin de que el autor tiene una visin pesimista del Ser en el

    sistema capitalista. Su percepcin semeja la de los trgicos

    griegos sobre los dioses y al destino. La diferencia estriba en

    que ahora no son los dioses ni el destino, sino el capitalismo, la

    fuerza omnipotente contra la que el Ser tendra que estrellarse.

    Pero mientras en la Tragedia Griega la imposibilidad de luchar

    contra los dioses o contra el destino produce el hroe, en la

    obra de Brecht no parece haber hroes; al contrario, el sistema

    capitalista en Brecht parece inhibir la capacidad de lucha del

    Ser para condenarlo a una vida de eterna desesperacin. Su-

    puestamente slo el socialismo salvar al Ser Brechtiano, aun-

    que nosotros mantenemos que en cualquier sistema la evolu-

    cin del Ser hacia su realizacin contina. El capitalismo no es

    una excepcin. En l vemos, cierto, la expresin del egosmo,

    la razn-astucia, el instinto animal objetivados en toda su po-

    tencia activa. En el ser que quiere llegar al Ser por encima de

    los dems

    Pero vemos tambin que el proceso de evolucin nos muestra

    ya al Ser en plena gestacin definitiva, Precisamente por la rea-

    lizacin plena de su egosmo absoluto. La realizacin plena del

    egos-mo es simultnea a su desaparicin puesto que culmina

    un acto continuo de exorcismo histrico. Afirmamos que el ca-

    pitalismo es la etapa en que el Ser expresa lo mximo de su

    egosmo absoluto a travs de la competencia. La competencia

    que llega al paroxismo de su maduracin en el Capitalismo

    Maduro; la era de las Transnacionales. Pero, en una gran para-

    doja dialctica, esa expresin plena del egosmo del Ser, es

    tambin la prueba de que poco a poco se libra del egosmo ab-

    soluto para inclinarse hacia la Accin Interactiva, la que mues-

    tre su egosmo solidario, es decir, la accin que le llena de sa-

    tisfaccin egosta, favoreciendo a los dems. El amor de una

    madre, al declararse culpable de un delito cometido por su hi-

  • 28

    jo, es un acto de esa clase de egosmo, pues nos muestra que la

    madre sufrira menos con ella en la crcel y su hijo libre, que

    ella libre y su hijo en la crcel.

    Creemos que empieza el largo proceso de autorrealizacin del

    ser en Ser, la negacin del homo egosta y la aparicin del Ser

    intuitivo-raciona. El ser humano, astuto-racional se perder en

    las infinitas brumas de un pasado que se hace cada vez ms

    prehistrico. Con el fin del capitalismo de competencia feroz

    terminar la prolongada prehistoria del Ser. Pero la historia del

    Ser no habr de empezar con un sistema que desee consagrar

    como dictadora a una clase sobre las otras. Lo har por efecto

    de la evolucin de su capacidad Intuitiva por encima de la astu-

    cia-razn, cuan-do su cerebro haya evolucionado en la dimen-

    sin biolgica. Cuando su experiencia como Ser haya desarro-

    llado plenamente, en la dimensin histrica. El militante Brecht,

    no quiere ver la terrible mutilacin de la Voluntad de Ser que ha

    hecho la burocracia en la ex URSS. Presta odos de plomo al

    clamor de millones de seres. Millones de seres privados, por la

    ambicin de los jerarcas, de su oportunidad de evolucionar

    como partes del Ser . Brecht particulariza la lucha de la Volun-

    tad de Ser por ser lo que el Ser debe ser, como si fuera limitada

    slo por el capitalismo. Al obrar de ese modo, perdi una mag-

    nfica ocasin para hacer de su arte un arte universal; una mues-

    tra brillante de la Voluntad de Ser en su circunvalacin por la

    infinitud.

    ****

    Pero, en este pequeo recuento de lo brechtiano, no podemos

    olvidar que Berthold Brecht fue una gran escritor. Por eso ha-

    blamos de l, de otro modo, no lo recordaramos. El recuerdo

    imperecedero que guardamos para los escritores que han in-

    tentado descorrer un velo ms de la penumbra que cerca nues-

    tros ojos racionales. Dejemos que su Partido lo recuerde como

    militante, nosotros evoquemos con emocin potica, la me-

    moria del gran escritor.

  • 29

    Pequea Resea Biogrfica

    Naci en Augsburgo, el 10 de febrero de 1898 y muri en Ber-

    ln, 14 de agosto de 1956; su padre fue Bertolt Friedrich Brecht y

    su madre Sofie Brecht.Estudi medicina en Mnich para inte-

    rrumpir sus estudios al ao, al ser llamado a filas como soldado

    sanitario en un hospital militar en la Primera Guerra Mundial.

    Desde 1926 tuvo contactos con artistas socialistas que influye-

    ron en su ideologa. Desde sus primeras obras se nota ya la in-

    fluencie del pensamiento hegeliano y de las obras de Marx y

    Engels. A los 29 aos public su primera coleccin de poemas

    Devocionario domstico. Un ao ms tarde alcanz el mayor xi-

    to teatral de la Repblica de Weimar: La pera de cuatro cuar-

    tos, con msica de Kurt Weill. Despus llev a cabo un proyecto

    de propaganda de sus ideas comunistas a travs del cine: A

    quin le pertenece el mundo?

    Mostraba las opciones que el Comunismo poda ofrecer a un

    pueblo alemn prisionero por la crisis de la Repblica de Wei-

    mar. A comienzos de 1933 la representacin de la obra La toma

    de medidas fue interrumpida por la polica y los organizadores

    fueron acusados de alta traicin. El 28 de febrero, un da des-

    pus del incendio del Reichstag, Brecht con su familia y amigos

    abandona Berln y huye a Dinamarca, donde pasar cinco aos.

    En mayo de 1933 sus libros fueron quemados por los nacional-

    socialistas en Berln. El exilio de Brecht fue seguramente el

    tiempo ms triste y duro de su vida, a pesar de lo cual escribi

    algunas de sus mayores obras. En una situacin econmica dif-

    cil, tuvo que viajar a Londres y Pars, e incluso a Nueva York,

    para que se le permitiera la representacin de sus obras. Su

    intencin era influir en la sociedad. Aparte de sus obras teatra-

    les, escribi tambin contribuciones para varias revistas de

    emigrantes en Praga, Pars y msterdam. En 1939 abandon

    Dinamarca, donde vivi un ao en una granja y en abril de 1940

    en Helsinki. Luego viaj a California, donde se asent en Santa

    Mnica, cerca de Hollywood, centro de la produccin del cine

    mundial. Organiz algunas representaciones teatrales menores,

  • 30

    en la mayora de los casos, en escenarios de emigrantes. Ape-

    nas tuvo ocasin de actuar en la poltica. Se describi a s mis-

    mo como maestro sin alumnos, ya que los estadounidenses no

    parecan estar interesados en su trabajo. Decidi concentrarse

    en sus obras mayores, entre ellas, La vida de Galilei, que fue

    estrenada el 9 de septiembre de 1943 en el teatro de Zrich. Las

    autoridades en EE.UU le atribuan peligrosas ideas comunistas.

    Fue interrogado por el Comit de Actividades Antiestadouni-

    denses, de Joseph McCarthy. Tena prohibida la entrada a Ale-

    mania Occidental (RFA) ya que los aliados no le permitan el

    ingreso a esa ciudad. Tres aos despus obtuvo la nacionalidad

    austriaca. En mayo del ao 1956 Brecht ingres en el hospital

    Charit de Berln, enfermo de una gripe y muri el 14 de agos-

    to, en Berln. Dicen que quera hacer una denuncia contra un

    dirigente del sistema y que muri de un misterioso ataque car-

    diaco.

  • 31

    CSAR VALLEJO (Conoci la miseria del hambre

    Y el hambre de la miseria)

    Debo empezar este parte, haciendo una rotunda afirmacin:

    slo al poeta le es dado el privilegio de hablar del Ser Integral,

    sin fragmentos en grupos ni en partes. Cuando el ente concre-

    to habla del Ser, lo divide en grupos, de acuerdo con sus in-

    tereses; quiere mostrar que l es de los buenos y que los

    otros son los malos. Es que el ente concreto, en la lucha de

    todos los das, debe defender al grupo al que pertenece: desde

    su familia y su club favorito, hasta su raza y su credo. El ente

    concreto no puede obrar de otra manera, si lo hiciera, sera un

    pusilnime nihilista; por eso es que el ente concreto se limita a

    escribir panfletos o manifiestos. Est incapacitado para crear

    poesa o literatura en general. Por lo menos, no puede hacer el

    poema que yo concibo en mi propia preceptiva literaria, como

    revelacin de Estados Esenciales del Ser, los que pueden ser

    develados slo por la Intuicin o por una mezcla de Intuicin-

    Razn, pero nunca por la Razn sola. Tampoco pueden ser de-

    velados por lo que yo llamo el Sentimiento Racional, que es algo

    muy diferente de la Emocin Potica. Esta clase de poemas, los

    intuitivo-racionales, no aceptan que el Ser sea rasgado o ara-

    ado por la Astucia de la Razn, es decir, por la Razn-Astucia.

    En la preceptiva que propongo en mi obra El Ser Potico slo el

    que no tiene ataduras utilitarias con nada ni nadie, puede ser

    Poeta; es decir, puede develar Estados Puros del Ser. Por eso es

    que percibo al Ser Potico como una abstraccin que vive den-

    tro del individuo, del ente concreto, del cual debe desdoblarse.

    As, el Poeta y el Individuo viven en el mismo cuerpo, pero vi-

    ven separados. Tambin quiero poner en claro que esta obra

    es, sobre todo, una obra literaria en la modalidad de ensayo;

    por eso adquiere variadas formas expresivas, las que respon-

    den a una forma expresiva y no a la pretensin de ponerme por

  • 32

    encima de los grandes escritores y poetas a los que me refiero

    en esta obra.

    Vallejo Militante

    Cuantas veces sea necesario, hay que coger a Europa por el

    mentn de abuela y clavarle en las narices este polvorazo:

    Hueles? Es el gran vaho viril de un nuevo continente.me

    viene, hay das, una gana ubrrima, poltica, de querer, de be-

    sar al cario en sus dos rostros, no importa que me llamen con-

    tradictorio. Cuntas cosas siento!

    Hoy habl con Blacutt; lo hice en la sala del tiempo-espacio

    comprimido dijo que el poeta que en hay en m fue el tambor de vicua que fustig la marcha del militante y que el militante

    fue los ojos que modularon la intuicin poticaqu quiere

    Blacutt? descuartizar mi ser en miembros dispersos, incomuni-

    cables? Quiere desdoblarme? Trat de apaciguar mi yo alte-

    rado cuando recalc: pocas veces le ha sido dado al hombre el

    don de llevar en una sola aurcula el sentimiento en negro, por

    el que se sufre por todos los que sufren, y la emocin en azul,

    con el que se desflora el poema para todos no s exacta-

    mente si al aceptar esa descripcin me hace inmodesto, slo s

    que as es como me siento me cautiva con sus comentarios

    contra los cuales no puedo indisponerme; por ejemplo, dice

    que mi ideario esttico es de una simpleza y de una compleji-

    dad sublimes, puesto que yo postulo la eliminacin de toda pa-

    labra accesoria y pone como ejemplo estos versos a los que reconozco y recuerdo que fueron escritos por m en un momen-

    to de verdadera angustia y desdn, al mismo tiempo:

    Qu extraa manera de estarse muertos.

    Quienquiera dira que no lo estis.

    Pero en verdad estis muertos

  • 33

    me siento orgulloso de esa faceta, aunque Blacutt dijo que no

    siempre segu la senda de la desnudez pura, pero que supe

    cundo peda un lienzo piadoso para cubrirla; para probarlo,

    me puso en las narices algo de Fiestas aldeanas III:

    Entra la noche al pueblo, como una onda

    De negra envidia, crepitando estrellas

    sin darme lugar a nada me hizo saber que yo haba intuido, con

    gran acierto, el grado mismo de mi intuicin; para ello me ley

    otro de mis prrafos sobre la crtica:

    Existen cosas cuya expresin reside en todas las dems cosas,

    en el uni-verso entero, y ellas estn inclinadas a tal punto por

    las otras, que se han quedado mudas por s mismas

    simultneamente afirm que esa declaracin de guerra al rea-

    lismo de los sentidos era su lema favorito de mi estandarte y

    esa desautorizacin al referente objetivo unvoco, la que esco-

    gi de mi daga de varios filos merezco yo cada palabra y

    cada slaba de cada palabra con que Blacutt me salpica?...

    bueno, l dice que si yo no valiera la pena no se preocupara

    por m; entonces debo creerle en otra de sus descripciones,

    Blacutt declara: a quienes vigilan la virginidad del vocablo

    purista en el Idioma, t, querido Vallejo, les contestas con una

    rfaga de roco fresco llegado desde la Cordillera:

    No ser que las palabras para expresarme Estaban dispersas en todos los idiomas?...

    tambin me trajo a la memoria algo que yo haba dicho con fir-

    meza:

    en los poemas se traducan las grandes ideas, pero no los

    grandes nmeros del alma

  • 34

    me sent acompaado al escuchar que l tambin cree que es

    posible transmitir informacin, pero que no es posible transmi-

    tir emociones o sentimientos o sensaciones as sigui por la

    misma vereda abierta para enfatizar que el poema, mientras

    ms puro, ms autnticamente describe en palabras un Estado

    Esencial del Ser, pero slo puede despertar la Emocin o la

    sensacin que palpitan en el lector, no transmitirlas; dijo que

    encontr un punto de apoyo invaluable para demostrar esa

    verdad en mi percepcin: Vallejo, t lo intuiste, como se intu-

    ye el arqueo del ala de la mariposa, cuando rinde homenaje al

    soplo vital que la hizo ala y mariposa a veces pienso que Blacutt quiere competir conmigo, pero de inmediato la idea hu-

    ye de mi cerebro; a continuacin sentenci sobre m lo siguien-

    te: aunque quisiste ser uno, militante y poeta, hubo momentos en que fue necesario dislocar la dbil coyuntura; por un mo-

    mento, el poeta en ti es ms que el militante; para recordrtelo,

    evoco lo que dijiste sobre el poeta:

    El poeta trabaja con palabras

    pero Blacutt no es de los que otorga sin lmite; en seguida me retrata como si yo, asustado por la temeridad de ser un poeta

    sin adjetivos, sintiera la necesidad leal de defender a los mos,

    por lo que afirmara:

    el poeta revolucionario, trabaja con palabras expresivas de la

    vida e ideales proletarios

    dicho esto por m y captado por Blacutt fue uno solo, pues me

    sonre con gran aprecio para decirme: no hay caso, ya es muy

    tarde para que vuelvas: el poeta sin adjetivos que hay en ti, es

    el primero, el verdadero, el que seguir pertinaz ante esta descripcin de mi ser, no s si l me tiene en gran aprecio o si

    me usa de algn ejemplo redentor para quienes hagan rosas de

    pascua cuando intentan hacer violetas dijo tambin que mi nivel de crtico era casi tan alto como el de poeta, con lo que

  • 35

    verti algo de vinagre en el chorrillo de miel con que adereza

    sus comentarios; pero no puedo enojarme con l, pues de in-

    mediato vuelve su sonrisa para decirme que como una caricia

    hecha de granizo para quienes piensan que el poema es la

    acumulacin grfica de sentimientos, t, Vallejo, citas a Lenn y

    le respondes que la tcnica no lo es todo:

    el poema pone al desnudo lo que en realidad somos

    y a dnde vamos

    la tarea de Blacutt es hacerme sentir que llevo en m el entu-siasmo que tena cuando escrib mi primer verso, para ello me

    mira con gran regocijo para decirme: he aqu otra de tus afir-

    maciones que sorprende con gran delicadeza:

    desnaturalizar el lenguaje implica otra maniobra tctica, de los

    procedimientos de poetizar

    como quien aumenta su sed bebiendo con ms fruicin, Bla-

    cutt aumenta la ma con su nueva versin: pero el alma pide

    ms de ti, Vallejo: ms de denuncia potica y menos de levita-

    cin lrica; y en un maremagnum de emocin compartido te leo

    otro de tus versos que es la esencia de un Estado Multifactico

    del Ser:

    Ya lejos de ambos dos, salto de pronto

    y termina diciendo: Csar, este apotesico verso es la ex-presin acabada de una visin intuitiva; aqu no hay una simple

    modificacin de las palabras: hay transfiguracin completa de

    la palabra, la que expresa la transfiguracin de un Estado Esen-

    cial del Ser; ojala que por algunos minutos de algn da nuestro,

    podamos percibir lo que el verso ha transfigurado en el Ser, a

    su vez, transfigurado por el Estado Puro del Ser; quiero repetir-

    lo otra y otra vez; si slo, Vallejo querido, hubieras escrito ese

  • 36

    verso y nada ms, ya seras objeto de los mil halagos que el Ser

    te hace desde todos los vientos:

    Ya lejos de ambos dos, salto de pronto.

    Pero, quien se cree que es para pretender diferenciar el car-

    bn del diamante en mis poemas? aunque no dudo de su sin-ceridad, no importa que se acuerde de lo que dije sobre la

    poesa nueva; como prueba, lo pone cerca de mis cejas:

    ha dado en llamarse poesa nueva a los versos cuyo lxico est

    formado de palabras, cinema, motor avin, radio, jazz-band

    y antes se seguir con los eslabones de ejemplos me dice: pero

    reaccionas rpido y declaras que: La poesa nueva a base de palabras o de metforas nuevas se distingue por su pedantera de

    novedad y, en consecuencia, por su complicacin y barroquis-

    mo es cierto que yo me refiero con eso a la poesa de la pri-

    mera mitad del siglo XX y ante esta afirmacin del poema des-

    nudo Blacutt me pregunta: cul es para ti, Vallejo, la sensibi-

    lidad nueva? y yo slo atino a la nica respuesta de mi estan-

    darte potico: la sensibilidad proletaria, no olvidemos que yo fui

    comunista y, como tal, tena que defender la ideologa del pro-

    letariado; por eso es que exijo la identidad entre hombre y poe-

    ta, a lo que Blacutt responde: as, el poeta militar con el mili-

    tante, respetado Vallejo; me recuerda que en mi pas, la con-

    traparte es Mario Vargas Llosa, quien no es comunista y sostie-

    ne que la dualidad hombre-poeta es condicin necesaria para

    la existencia del poeta, y es aqu donde recibo un golpe se-reno de la percepcin de Blacutt, pues dice: en este aspecto, a

    diferencia de muchos otros analistas, respaldo la autoridad de

    Vargas Llosa, pero lo hago con un pequeo aditamento: consi-

    dero al poeta militante como un mercenario de la ideologa, de

    la religin, de la raza o del patrioterismo; en general, de algn

    nacionalismo vulgar luego se explaya, parece olvidar mi pre-

    sencia y sigue: Yo afirmo que el poeta es el Ser Potico. El in-dividuo es slo el ente concreto. El primero intuye Estados Pu-

  • 37

    ros del Ser, el segundo racionaliza las palabras para ponerlas a

    disposicin de sus mandantes. Es que la contradiccin es del

    tamao del mismo cosmos: el Ser Potico intuye Estados Puros

    del Ser; el ente concreto los imagina simplemente. El Ser Poti-

    co es mucho ms intuitivo; el ente concreto es astuto-racional.

    Con una energa que parece reeditar algn artefacto nuclear,

    Blacutt sigue hipnotizado por su conviccin: Un poeta que es-cribe para la ideologa es un mercenario con ametralladora en

    alquiler; a diferencia de un verdadero poeta que siempre debe

    escribir con ideologa de pronto, parece darse cuenta de mi

    presencia y con la mirada fija en algn punto de mi ser interno

    dice: Csar, para gracia de todos nosotros y del poema, nunca

    pudiste formar una identidad, ni an una pretendida unidad de

    tus dos seres, pues Vallejo-militante nunca fue Vallejo-poeta me dijo: eres Poeta sin adjetivos, pues todo lo que dice a favor

    del poeta revolucionario, lo dices en nombre del militante, no

    del poeta a estas alturas siento que no puedo guardar para

    m solo la responsabilidad de cercenar mi Ser, pero, antes de

    que pudiera reaccionar, Blacutt vuelve al mundo de su mundo

    para hacerme saber que a veces, Vallejo-militante domina en

    tal grado a Vallejo-poeta que le obliga a decir cosas absurdas,

    comparar dos dimensiones que no tienen punto de compara-

    cin, como la que sigue:

    Yo no puedo consentir que la Sinfona Pastoral valga ms que

    mi pequeo sobrino de cinco aos

    es cierto, lo dije, adems de que afirm tambin que la res-ponsabilidad del escritor se torna en responsabilidad poltica.

    lo que caus una feroz reaccin en l, que sin guardar decoro

    alguno me lanz al rostro estas palabras: como si el arte, el

    que no es vulgar, pretendiera sustituir la vida en vez de mos-

    trarla; esa misma militantivitis se vuelve tan grosera cuando se

    quiere hacer poema sin ninguna apariencia de considera-

    cin, me acusa de dividir al Ser en buenos, nosotros, y en malos, ellos, para endilgarme luego que estas contradiccio-

  • 38

    nes nacen no del poeta, s del militante; tambin eres t, Valle-

    jo, el militante, el que afirma que Huidobro educa a un nio ma-

    lo para hacerlo bueno: un mueco de lana con dos cabezas

    como si Huidobro fuera maestro de escuela o pedagogo y no lo que es: un poeta sin dejar tiempo al respiro, me impreca y

    me hace sentir como un ente que hace todo sin sentir ningn

    placer al hacerlo, pues segn l, yo tendra una contradiccin

    de locura porque mi credo esteticista se vuelve en contra del

    arte moderno, pero tambin me refriega por las narices lo que

    yo haba dicho acerca del arte moderno, poniendo como ejem-

    plo a Picasso:

    Tendran belleza estrictamente potica, sin lgica

    sin coherencia, sin razn

    enojado hasta las vsceras por esta aparente contradiccin

    ma, me mira lleno de descontento y me hace saber que sa es

    una declaracin alarmantemente contradictoria, pues quiere

    que lo potico tenga lgica, coherencia y razn, algo que Valle-

    jo-militante impone, sin restricciones sobre Vallejo-poeta y, al

    mismo tiempo, alaba la obra de Picasso, a la que define como

    belleza estrictamente potica; luego me mira por todos los

    lados, da vueltas alrededor mo, se pone otra vez frente a m y

    me dice con un tono sereno pero con una firmeza de cuarzo:

    no caes en cuenta que la mayor parte de tus propios poemas carecen de lgica, de coherencia y de razn; de que todo poe-

    ma verdadero es intuitivo ms que racional; olvidas que la lgi-

    ca, la coherencia y la razn son para los textos y los tratados;

    que la Intuicin s, es para el poema y para todo arte genuino,

    que nada tienen en comn una con la otra, excepto el lenguaje,

    que, en ltima instancia, siendo el mismo no es el mismo

    siento que he cometido un desliz; pero Blacutt no est all para

    consolarme, sino para seguir con las rfagas de tormenta re-

    dentora: no creo, Vallejo, como t, que el YO sea el sujeto de

    la poesa; el que intuye y expresa Estados Puros del Ser, que es

    la razn de ser del poema en particular y del arte en general, es

  • 39

    el Ser Potico en representacin de la especie humana; no hay

    un Yo particular en el poema, en el arte, pues el Ser Potico es

    un concreto cuasiabstracto, un abstracto cuasiconcreto le

    pido que se calme y se calma, y los ojos que haban sido pozos

    de hierro fundido vuelven, otra vez, a la calidad de morada

    abierta; los ojos miran y las palabras vuelven, esta vez con un

    tono que lo levanta a la altura misma de la comprensin, para

    mostrarme, cmo, segn l, mis prximas palabra, que el lee

    en voz alta, borran de un soplido toda la parafernalia militante

    y divisora del Ser:

    Pero de que razn se trata aqu? Se trata de una razn supre-

    ma: la razn del hombre y no de los hombres El artista es de-

    positario de esa razn. Cuando l crea una obra maestra, no lo

    hace por haberse divorciado de los dems hombres, sino por

    haberlos enfocado y sintetizado universalmente, es decir, por

    haber expresado al hombre

    despus de leerlo, me mira con satisfaccin, con alegra, con

    una especie de tranquilidad recobrada y me dice: aqu te re-

    cobramos otra vez ,Vallejo-poeta; aqu el hombre es universal y

    no puede ser dividido en malos y buenos; slo puede ser

    expresado en sus infinitos estados; slo puede ser intuido, nun-

    ca racionalizado yo me siento mucho ms aliviado y l conti-

    na: cambiemos las palabras Hombre Universal por Ser y estaremos en mi concepcin intuitiva del poema y del arte en

    general seguimos en un dilogo que es atemporal, pero no

    ausente de significado; me gusta la franqueza de Blacutt, ya no

    siento la sensacin inicial de rechazo, sino el inters de un

    compaero infatigable, avanza un paso ms en la crtica de mi

    ser crtico y, en su estilo vaco de excesos, me dice que la fide-

    lidad a tu militancia, hace que tu visin potica a veces se des-

    membre del Ser para agitar ondas estticas a favor del hilo de

    sangre indgena; recuerdo esa sentencia que escrib y que lue-

    go se extendera para decir:

  • 40

    el folklore de Amrica, en los aztecas como en los incas, posee

    inesperadas luces de revelacin para la cultura europea

    lo dije as, no para ensalzar al indgena, sino para expresar lo

    que yo senta sobre el asunto; Blacutt sonre y habla sobre esta

    columna de resistencia pretendes instaurar una autntica sensi-

    bilidad de origen, un trozo de gelatina homognea en la hetero-

    geneidad de los pueblos; quieres que cada poeta adquiera esa

    autntica sensibilidad de origen para el buen escribir y el buen

    poetizar; se da cuenta de que est en el filo mismo del encuen-

    tro de las percepciones, entonces, reduce el fervor de su ex-

    presin para anotar es que la sensibilidad no se adquiere con

    rasgos voluntaristas, a la manera como se adopta una militancia;

    es tan propia del poeta individual como sus huellas digita-

    les. me parece que este comentario es saludable y lo recibo,

    como hago con todos los dems, entonces le replico:

    siendo, como soy, militante, uso mi vocacin de poeta para ha-

    cer lo que dijeron Lenn, Lukcs, Brecht Gorki hacer del arte

    en general y del poema en particular, armas didcticas de lu-

    cha y de denuncia , denuncia que debe hacerse en nombre

    del proletariado o del indgena americano, en contra de los

    malos europeos

    recibe el impacto, como yo los suyos, piensa en lo que va a decir, se decide y lo dice: cuando me encuentro en una situa-

    cin como sta, siempre me pregunto: por qu acudir a la lite-

    ratura si el tratado, el manifiesto, el panfleto y otros similares

    pueden hacer ese trabajo con gran ventaja comparativa? por

    qu acudir precisamente al arte, que es el nico instrumento

    cognoscitivo que une al Ser con el Ser, en vez de recurrir a la

    filosofa o al reportaje para mostrarlo dividido? no nos acor-

    damos acaso de las grandes arbitrariedades de la religin, en

    su afn de convertir el arte en una guadaa para luchar contra

    los herejes y ateos?.... el torrente reivindicatorio se ha vuelto remolinos intransigentes de convicciones; no nos acordamos

  • 41

    acaso de la monstruosa arbitrariedad comunista en la ex URSS

    contra el disenso, contra la Vanguardia y el Futurismo.. del

    arte? no qued en nosotros, para siempre, el terror con que los

    hitlerianos hundan la picana en la sensibilidad del poeta? dejo que el vendaval pase a travs de m, pues viene con buena

    intencin, Blacutt sigue: ante las lecciones que nos da la histo-

    ria, es preciso afirmar que todo artista-militante, ya de religin,

    de izquierda, de derecha o de raza, es un inquisidor de ltigo y

    espuela me mira inquisitoriamente para preguntarme: te

    hiere esta conclusin, Vallejo?; le digo que s y el replica:

    hiere al Vallejo crtico-militante, pero no al Vallejo-poeta, quiero responder, pero siento que est lleno de energa que

    debe ser descargada: una lectura de tu obra, hermano Vallejo,

    nos muestra que lo mejor de tus poemas nada tiene que ver con

    la inquisicin ideolgica, ni el didactismo que predica como

    crtico; en la permanente contradiccin en que se desenvuelve

    la dualidad militante-crtico vallejiana, en El Arte y la Revolu-

    cin incluyes este manifiesto: Hacedores de smbolos, presentaos desnudos en pblico y slo

    entonces aceptar vuestros pantalones

    Hacedores de imgenes, devolved la palabra a los hombres

    Hacedores de metforas, no olvidis que las distancias se

    anuncian de tres en tres.

    Hacedores de linduras, ved cmo el agua viene por s sola, sin

    necesidad de exclusas; el agua que es agua para venir, mas, no

    para hacernos lindos

    Hacedores de colmos, se ve de lo lejos que nunca habis

    muerto en vuestras vidas

    Estas declaraciones, Vallejo, pueden ser adoptadas por cual-

    quier poeta puro, sin menoscabo de su sensibilidad potica siento que estoy en medio de oasis de calma y de tempestades

  • 42

    donde todo naufragara, excepto la conviccin; lee, con voz

    grave y plena, otro de mis comentarios:

    La rebelin no es posible sin la inocencia. Se rebelan solamen-

    te los nios y los ngeles. La milicia no se rebela nunca

    luego declara: esta afirmacin es una refutacin a todo lo que dices sobre la militancia del arte, pues sabes que nadie es ms

    rebelde que el poeta; que nadie es ms inocente que el poeta

    sin adjetivos; compartes esta imagen con alguien a quien se-

    guramente no lo tomas como referente: Nietzsche, l tambin

    dijo que el Ser Superior tendr el alma de nio me admira la

    comparacin, pero le digo que un poeta con militancia puede

    ser inocente; dice que no, que el poeta es inocente porque no juzga a nadie en particular; nicamente devela Estados Puros

    del Ser, y los pone a disposicin de la Emocin potica del lec-

    tor; lo hace, despus de haberlos transformado por su grave-

    dad tico-esttica. Le pregunto cmo se puede apreciar, en uno slo, tica-estticamente y me responde: en esta unidad,

    la tica no es la regla de la percepcin de lo bueno, ni lo estti-

    co es la norma de la visin de lo bello; esta unidad es una ver-

    dadera sntesis dialctica que hace de la Inturazn (Intuicin-

    Razn) el instrumento cognoscitivo por excelencia quiero

    que me aclare ms el concepto: no es esa unidad el instrumen-

    to por el que conocemos la intuicin, sino el medio por el cual

    la Intuicin conoce la realidad de la realidad, la verdadera; un

    ser, cuya misin y privilegio es intuir Estados Puros del Ser en su

    proceso evolutivo, tiene que ser, debe ser, es, el ms inocente

    de los seres; hace una pausa para tomar impulso y dice: y t

    Vallejo, pruebas tu inocencia al pretender ser militante que

    quiere negar al poeta intuyo que estamos entrando en mun-

    dos hasta entonces cerrados y que nuestro dilogo abre algu-

    nas puertas: un ser que no siente el peso de la ideologa, ni de

    la raza, ni de la religin ni de la nacionalidad, al no ser merce-

    nario de ninguno de ellos, es el Poeta sin adjetivos; tiene que

    ser, debe ser, es el ser ms rebelde de la especie, un poeta con

  • 43

    intencin militante, no podra ser inocente, un poeta con atadu-

    ras concretas, excepto la del cario universal, las que vienen de

    la relacin parte-todo y no de sujeto-objeto, no podra ser re-

    belde le respondo con

    El poema socialista deja de ser un trance externo, provocado y

    pasajero de militante de un credo poltico, para convertirse en

    una funcin natural y simplemente humana de la sensibilidad

    se asombra, llena su asombro tambin con el mo por su asom-

    bro y con una lentitud de atmsfera espesa dice: esta defini-cin, a pesar de ti mismo, Vallejo, es el Poeta sin adjetivos; en

    cambio, la expresin del Poeta revolucionario sera la defen-

    sa del proletariado, papel que corresponde al militante, no al

    poeta desvo la conversacin pero sin pausa requiere de m

    la respuesta legtima ante la pregunta imperativa: existe un

    espritu latinoamericano? le respondo:

    no existe ni existir por mucho tiempo, el primer paso hacia

    una cultura general consiste en crearse la conciencia de que

    an no la poseemos

    acusa el golpe para devolverlo diciendo: espero, respetado

    Vallejo, que no creas que el socialismo bolchevique ser el

    creador del espritu latinoamericano

    ***

    Vallejo muri en 1938

    No tuvo oportunidad de ver lo que sucedi en la URSS en la d-

    cada de los noventa. Si hubiera tenido esa oportunidad habra

    constatado que el socialismo bolchevique no puede crear nin-

    gn espritu libre. Que no estaba en su esencia el fraguar liber-

    tades. Descubrira que los entes concretos no pueden ser unifi-

    cados por el miedo, por el terror, tal como los burcratas de la

    ex URSS quisieron lograr en ms de 70 aos. La experiencia de

  • 44

    la ex URSS es realmente espantosa. Los tericos del socialismo

    arengaban que los soviticos estaban unidos por una sola con-

    ciencia ms all de las contradicciones artificiales de cultura,

    nacimiento. Mientras tanto, la realidad les contestaba con el fragor del Muro al derrumbarse y la convocatoria que hizo para

    iniciar una lucha armada de gran intensidad. En esa lucha, cada

    cultura expres el asco que senta por el espritu socialista uni-ficador artificialmente impuesto por el miedo. Ese miedo que

    pretenda obligarlos a renunciar a su propia idiosincrasia. Se

    supona que esa tarea era la construccin de lo general, de la

    sociedad homogeneizada, sin haber consolidado lo particular,

    el grupo, formador de los grupos. La guerra civil entre esos

    grupos es una prueba contundente de que no basta el terror

    para que las culturas se unan en pro de una sntesis visionaria.

    La experiencia yugoslava es una repeticin fatdica de la rusa.

    En cuanto a nosotros, debemos decir, es cierto, que no hay un

    espritu Latinoamericano, al que tanto necesitamos, como no

    lo hay en ningn pas subdesarrollado. Pero ese espritu no ha-

    br de lograrse por alguna dictadura, sino por el proceso de

    autorrealizacin de cada cultura en su ansia de ser lo que debe

    ser por la Voluntad de Ser. Un Poeta sin adjetivos intuye esa ne-

    cesidad de Ser que tiene cada grupo y muestra a los dems la

    lucha que ese grupo realiza para lograr su propia pica exis-

    tencial. Cuando al Poeta no adjetivado constata que una parte

    del Ser se opone a esos esfuerzos de autorrealizacin, recurre a

    la denuncia potica del conflicto. La denuncia potica no es el

    acusar de malos a unos y de buenos a otros, ms bien consiste

    en denunciar a la sociedad ante la sociedad misma. Es el Ser

    Universal, el que se sienta en el banquillo del acusado y es el

    Ser Universal el que hace de testigo, de juez y de jurado.

    El Ser se avergenza del incipiente estado evolutivo de los en-

    tes concretos, evolucin en la que ha desarrollado su Razn-

    Astucia mucho ms que su Intuicin. Pero la denuncia logra sus

    propsitos: pone en movimiento las fuerzas del Ser para rectifi-

    car la actitud de los entes concretos en su lucha por devenir

    Seres. La denuncia de un Poeta, por ser inocente, es la nica

  • 45

    que llega al Ser. Las dems son utilitarias, puesto que no van en

    busca del Ser, sino en pos de alcanzar la victoria de unos contra

    los otros, a cualquier costo

    El triunfo de unos entes concretos sobre otros desgarra al Ser,

    no lo fortalece. Algn da se entender lo que es la verdadera

    denuncia potica, aqulla, la realizada por la inocencia y la re-

    belda genuinas; aqulla, la que lanza el Poeta sin adjetivos. Si

    Vallejo viviera hoy, estoy seguro que lo entendera, lo defende-

    ra, lo postulara como muy pocos lo hacemos ahora

    ****

    Dialogu, virtualmente, con Vallejo, que fue como dialogar con

    la conviccin misma, aunque en muchos casos fuera diferente

    de la ma; pero hay un-bes que me tapan, como cuentagotas

    intolerantes, que me privan del disfrute pleno de haber dialo-

    gado con Vallejo: fui arbitrario? jugu al papel de tutor,

    maestro y reivindicador? Si pareci as, no fue la intencin y me

    consuela saber que Vallejo es un poeta y que recibi mis aren-

    gas con la benevolencia de quien sabe que cuando juzgamos a

    nuestros propios compaeros de batalln, lo hacemos siempre

    con las mejores intenciones lo veo como lo vi en la sala de los

    intemporales cito una de sus frases que viene desde La obra

    de arte y la vida del Artista en el que Vallejo dice:

    Menester sera carecer de toda facultad de examen para afir-

    mar que la obra de arte es una cosa y la vida del autor, otra, y

    que no siempre aqulla est ligada a esta ltima

    al evocar esta frase me pregunto si se constituye en un desdecir

    cuando anunciaba que hombre y poeta deben ser lo mismo; si

    fuera as, no cabra en la retirada ninguna deshonra, pero la

    impresin original desaparece cuando seguimos leyendo:

  • 46

    el artista absorbe y concatena las inquietudes sociales y las su-

    yas propias individuales, no para devolverlas tal como las ab-

    sorbi, sino para convertirlas en puras esencias revolucionarias

    de su espritu, distintas en la forma e idnticas en el fondo a las

    materias primas absorbidas

    percepcin ligada a la a la idea de que la tarea intelectual pro-

    viene del trabajo y es hermana del par de zapatos salido de la

    fbrica; de esta manera postula

    la eficacia propia de los signos en la fabricacin del texto Yo gano un salario. Soy un obrero intelectual

    as, la palabra, es decir, la materia prima de la obra literaria

    tendra un valor de uso por ser parte de los medios de produc-

    cin de valores y, como valor de uso, ese trabajo tambin es-

    tara sometido a la explotacin de aqu podemos deducir que

    el escritor que produce ms tendr que ganar un mayor sala-rio, por lo que habra que preguntarse quin sopesara la ca-

    lidad de lo escrito? , el burcrata del departamento de cultura

    del gobierno proletario, si duda nunca antes se ha-ba llega-do a una definicin tan explcita acerca del papel de mercena-

    rio que el escritor debera desempear para el gobierno; pre-

    tender convertir al Poeta en un mercenario, a tanto por lnea, de

    un Gobierno, es una afrenta a todo Poeta, Escritor y Artista en

    general, que se respete como tal es como si Vallejo se convir-

    tiera en verdugo de s mismo y se condenara a hacer una cosa,

    haciendo otra que sera opuestaa pesar de sus afirmaciones, Vallejo escribe sus crnicas desde la URSS, entre abril y junio

    de 1929, en las que no tiene ningn problema en afirmar:

    Yo no pertenezco a ningn partido. No soy conservador ni libe-

    ral. Ni burgus ni bolchevique ni reaccionario ni revolucio-

    nario que mi caso podra conceptuarse como anarqua inte-

    lectual, contradiccin e incoherencia de actitudes (en las que)

    hay una orgnica y subterrnea unidad vital

  • 47

    ante una aseveracin como sta, despus de haber postulado la

    palabra como mercanca con valor de uso, debo confesar que

    me encuentro realmente confundido, sobre todo, si aadimos el

    hecho de que el poeta y el poltico, segn Vallejo, deben ser

    uno solo, debido a que:

    La responsabilidad del escritor se torna

    en responsabilidad poltica

    La lectura de estas afirmaciones nos muestra, desgraciadamen-

    te, que hay aqu una expresin muy grande de inconsecuencia;

    un zurcido deforme de afirmaciones y contrafirmaciones que

    conforman una malla terica, al parecer, llena de agujeros para evitar equvocos sobre la conviccin de que hay inconse-

    cuencia terica, debo citar la tesis vallejiana expuesta en El

    Arte y la Revolucin:

    El artista pleno es revolucionario en el arte y en la poltica

    Esta afirmacin se hace todava ms confusa, cuando leemos la

    respuesta que la habra enviado a Haya de la Torre, quien le

    habra pedido que los artistas ayudaran con sus obras a la causa

    de la revolucin latinoamericana, pedido al que Vallejo habra

    contestado:

    Como hombre, debo simpatizar y trabajar por la revolucin, pero

    como artista, no est en las manos de nadie el controlar los alcances polticos que pueden ocultarse en mis poemas

    Despus de esta declaracin, es preciso conceder que, eviden-

    temente, el pensamiento de Vallejo es un caos de contradiccio-

    nes, no importa que l quiera formar con ellas una subterrnea

    unidad vital para poner en evidencia el peculiar marxismo

    vallejiano citar un prrafo de su artculo La gran consulta in-ternacional:

  • 48

    Sin embargo circula en nuestras entraas ms dolidas y en las

    ms lbregas desarticulaciones de nuestra conciencia, un

    aliento nuevo, un germen vital. Dominado por su ritmo vivifi-cante y creador, nuestras dudas, nuestra impotencia y nuestro

    angustioso desconcierto, ese indito principio de vida ha em-

    pezado a concertar en su naciente trayectoria, los ojos de todos

    los ciegos, los odos de todos los sordos y la esperanza de to-

    dos los desesperados. Me refiero al marxismo, como interpre-

    tacin cientfica de la historia y como doctrina constructiva de

    la sociedad futura

    Por supuesto que identificar a Vallejo como marxista no entraa

    un juicio de valor , pero es muy til para intentar una explica-

    cin de su necesidad de unir al Militante y al Poeta, puesto que

    esa determinacin deriva de su filiacin marxista en cuanto a

    sus opiniones referidas a la preceptiva potica, como ya diji-

    mos, Vallejo afirma que el poeta trabaja con palabras, no con

    ideas; dice que la materia prima de un edificio son los materia-

    les simples, como el acero, la piedra o la madera, pero que a

    nadie se le ocurrir construirlo usando mesas o macetas, por

    esa razn cree que el poema no es traducible a otros idiomas,

    porque no se trata de traducir la idea acerca de la vida, sino, el

    ritmo cardiaco de ella

    en este pecado sin pecadores aparentes, afirma que lo impor-

    tante

    es el tono con que se dice algo en un poema y no lo que se di-

    ce; es decir, sera la forma lo que diferenciara al poema del

    tratado

    con relacin a la poesa de los EE.UU, en La Nueva Poesa Nor-

    teamericana, dicen que los que hacen una poesa negra o pro-letaria muestran lo mejor de ese pueblo; considera el vitalismo

  • 49

    de Whitman como un ejemplo digno de seguir; condena a los

    dadastas como Stein, y a la tendencia de Ezra Pound; considera

    que en ninguno de ellos aparece el acento transformador que

    rompa los nexos con la potica tradicional; sin embargo, en una

    ocasin muy anterior haba escrito una crnica titulada Da-

    dasmo Poltico el caso Garibaldi, en el que alababa al vitalismo

    dadasta, con lo que nos muestra que tiene asombrosos vuelcos

    de la realidad, en los cuales puede abjurar de los fantasmas y

    tambin jurar que existen el Surrealismo fue la corriente que

    mereci las crticas ms duras de Vallejo, tal como lo hace ex-

    plcito en su obra Autopsia del Superrealismo; all arremete en contra del expresionismo, el cubismo y el dadasmo, es cier-

    to, pero, especficamente y con mayor fuerza, en contra del su-

    rrealismo; todos son acusados de ser exponentes de la deca-dencia capitalista, pero el surrealismo es adems:

    una receta para hacer poemas; juegos de

    saln de Apollinaire

    en cuanto a Breton y los suyos, seran fabricadores de poetas en

    serie nunca sabremos si el poeta poda sostener con valor los arrebatos del militante por alguna razn, stos cambiaron de

    fabricadores en serie para ser un movimiento militante revolu-

    cionario cuando se inscribieron al partido comunista, pero, co-

    mo no pudieron ser comunistas verdaderos, comunistas entre-

    gados en cuerpo y alma a la revolucin, volvieron a ser lo que

    haban sido se