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  • BOLETN OFICIAL

    DEL

    OBISPADO DE HUELVA

    ENERO-FEBRERO-MARZOAo LVI - N 395

    2009

  • 2

    __________________________________________

    Edita e imprime Obispado de Huelva, Servicio de PublicacionesISSN 1887 - 8970Depsito Legal, H. 5. 1958.Avda. Manuel Siurot, 31. 21002 HUELVA

  • 3

    SUMARIO

    SUMARIO. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 3

    DEL SANTO PADRE. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 5Mensaje del Santo Padre Benedicto XVI para la Cuares-

    ma 2009. Vaticano, 11 de diciembre de 2008. . . . . . 5

    DEL SEOR OBISPO.. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 9CARTAS PASTORALES. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 9

    Carta de Cuaresma 2009 Gesto Solidario. Huelva, 25de enero de 2009. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 9

    Carta con ocasin de la Campaa de Manos Unidas. . . . . . . 11Carta con motivo del Da del Seminario. Huelva, 2 de

    marzo de 2009.. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 13DECRETOS. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 14

    Venia para la Constitucin de Comunidad Religiosa delas Hermanas Franciscanas de la InmaculadaConcepcin, en la Casa Diocesana de Ejerci-cios, de Huelva. Huelva, 16 de febrero de 2009. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 14

    Decreto de recogida de escritos y testimonios sobre elsacerdote D. Francisco Girn Fernndez. Huel-va, 20 de febrero de 2009. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 15

    ENTREVISTAS. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 16Mons. Vilaplana: El Roco es mucho ms de lo que se

    ve en la prensa rosa. Huelva, 1 de marzo de2009. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 16

    DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL ESPAOLA. . . . . . . . . . . . . . . . . . . 21COMIT EJECUTIVO. JUNTA EPISCOPAL DE ASUNTOS JURDICOS.

    Vademecum sobre el acceso a libros parroquiales yexpedicin de partidas. 7 mayo 2008.. . . . . . . . . . . . . . . . . . 21

    SUBCOMISIN PARA LA FAMILIA Y LA DEFENSA DE LA VIDA. . . . . . . 25La verdadera justicia: proteger la vida de quienes van a

    nacer y ayudar a las madres. Madrid, 25 demarzo de 2009.. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 25

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    DE LA ASAMBLEA DE LOS OBISPOS DE LAS PROVINCIAS ECLESISTI-CAS DE GRANADA Y SEVILLA. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 30

    Nota de los Obispos de Andaluca ante el proceso de muerte. 28diciembre 2008. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 30

    DE VICARA GENERAL. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 34El Obispo de Huelva invita a orar por la defensa de la

    vida en el Da de la Anunciacin. Huelva, 24 demarzo de 2009.. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 34

    DE LA VICARA PARA LA CELEBRACIN DE LA FE. . . . . . . . . . . . . . 35

    DE SECRETARA.. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 38NOMBRAMIENTOS. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 38MINISTROS EXTRAORDINARIOS DE LA SAGRADA COMUNIN. . . . . . . 38

    DEL CONSEJO DE PRESBITERIO.. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 39Consejo Diocesano del Presbiterio. Acta n IV-II-04-6

    de octubre de 2008. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 39

    CRNICA DIOCESANA. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 44Actividades del Sr. Obispo, enero-febrero-marzo de

    2009. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 44Crnica de la Dicesis de Huelva, enero-marzo (De la

    Oficina de Prensa).. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 51

    NECROLGICAS.. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 69D. Francisco Girn Fernndez (13-10-1922 15-01-

    2009). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 69D. Juan de la Rosa Snchez (26-03-1926 13-03-2009). . . . 71

    NOTAS DE ARTE. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 73El Retablo de Ntra. Sra. de las Angustias de Ayamonte,

    restaurado por gora, S. L.. Manuel JessCarrasco Terriza. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 73

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    DEL SANTO PADRE

    MENSAJE DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI PARA LA CUARESMA 2009Jess, despus de hacer un ayuno durante cuarenta das y cuarenta noches,

    al fin sinti hambre (Mt 4,2)

    Queridos hermanos y hermanas!

    Al comenzar la Cuaresma, un tiempo que constituye un camino depreparacin espiritual ms intenso, la Liturgia nos vuelve a proponer tresprcticas penitenciales a las que la tradicin bblica cristiana confiere un granvalor la oracin, el ayuno y la limosna para disponernos a celebrar mejor laPascua y, de este modo, hacer experiencia del poder de Dios que, comoescucharemos en la Vigilia pascual, ahuyenta los pecados, lava las culpas,devuelve la inocencia a los cados, la alegra a los tristes, expulsa el odio, trae laconcordia, doblega a los poderososo (Pregn pascual). En mi acostumbradoMensaje cuaresmal, este ao deseo detenerme a reflexionar especialmente sobreel valor y el sentido del ayuno. En efecto, la Cuaresma nos recuerda los cuarentadas de ayuno que el Seor vivi en el desierto antes de emprender su misinpblica.. Leemos en el Evangelio: Jess fue llevado por el Espritu al desiertopara ser tentado por el diablo. Y despus de hacer un ayuno durante cuarenta dasy cuarenta noches, al fin sinti hambre (Mt 4,1-2). Al igual que Moiss antes derecibir las Tablas de la Ley (cfr. Ex 34, 8), o que Elas antes de encontrar al Seoren el monte Horeb (cfr. 1R 19,8), Jess orando y ayunando se prepar a sumisin, cuyo inicio fue un duro enfrentamiento con el tentador.

    Podemos preguntarnos qu valor y qu sentido tiene para nosotros, loscristianos, privarnos de algo que en s mismo sera bueno y til para nuestrosustento. Las Sagradas Escrituras y toda la tradicin cristiana ensean que elayuno es una gran ayuda para evitar el pecado y todo lo que induce a l. Por esto,en la historia de la salvacin encontramos en ms de una ocasin la invitacin aayunar. Ya en las primeras pginas de la Sagrada Escritura el Seor impone alhombre que se abstenga de consumir el fruto prohibido: De cualquier rbol deljardn puedes comer, mas del rbol de la ciencia del bien y del mal no comers,porque el da que comieres de l, morirs sin remedio (Gn 2, 16-17). Comentan-do la orden divina, San Basilio observa que el ayuno ya exista en el paraso,y la primera orden en este sentido fue dada a Adn. Por lo tanto, concluye: nodebes comeres, pues, la ley del ayuno y de la abstinencia (cfr. Sermo de jejunio:PG 31, 163, 98). Puesto que el pecado y sus consecuencias nos oprimen a todos,el ayuno se nos ofrece como un medio para recuperar la amistad con el Seor. Es

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    lo que hizo Esdras antes de su viaje de vuelta desde el exilio a la TierraPrometida, invitando al pueblo reunido a ayunar para humillarnos dijodelante de nuestro Dios (8,21). El Todopoderoso escuch su oracin y asegursu favor y su proteccin. Lo mismo hicieron los habitantes de Nnive que,sensibles al llamamiento de Jons a que se arrepintieran, proclamaron, comotestimonio de su sinceridad, un ayuno diciendo: A ver si Dios se arrepiente y secompadece, se aplaca el ardor de su ira y no perecemos (3,9). Tambin en esaocasin Dios vio sus obras y les perdon.

    En el Nuevo Testamento, Jess indica la razn profunda del ayuno,estigmatizando la actitud de los fariseos, que observaban escrupulosamente lasprescripciones que impona la ley, pero su corazn estaba lejos de Dios. Elverdadero ayuno, repite en otra ocasin el divino Maestro, consiste ms bien encumplir la voluntad del Padre celestial, que ve en lo secreto y te recompensar(Mt 6,18). l mismo nos da ejemplo al responder a Satans, al trmino de los 40das pasados en el desierto, que no solo de pan vive el hombre, sino de todapalabra que sale de la boca de Dios (Mt 4,4). El verdadero ayuno, por consi-guiente, tiene como finalidad comer el alimento verdadero, que es hacer lavoluntad del Padre (cfr. Jn 4,34). Si, por lo tanto, Adn desobedeci la orden delSeor de no comer del rbol de la ciencia del bien y del mal, con el ayuno elcreyente desea someterse humildemente a Dios, confiando en su bondad ymisericordia.

    La prctica del ayuno est muy presente en la primera comunidadcristiana (cfr. Hch 13,3; 14,22; 27,21; 2Co 6,5). Tambin los Padres de la Iglesiahablan de la fuerza del ayuno, capaz de frenar el pecado, reprimir los deseos delviejo Adn y abrir en el corazn del creyente el camino hacia Dios. El ayunoes, adems, una prctica recurrente y recomendada por los santos de todas laspocas. Escribe San Pedro Crislogo: El ayuno es el alma de la oracin, y lamisericordia es la vida del ayuno. Por tanto, quien ora, que ayune; quien ayuna,que se compadezca; que preste odos a quien le suplica aquel que, al suplicar,desea que se le oiga, pues Dios presta odo a quien no cierra los suyos al que lesplica (Sermo 43: PL 52, 320, 332).

    En nuestros das, parece que la prctica del ayuno ha perdido un poco suvalor espiritual y ha adquirido ms bien, en una cultura marcada por la bsquedadel bienestar material, el valor de una medida teraputica para el cuidado delpropio cuerpo. Est claro que ayunar es bueno para el bienestar fsico, pero paralos creyentes es, en primer lugar, una terapia para curar todo lo que les impideconformarse a la voluntad de Di