Boff, Leonardo - El Ave Maria Lo Femenino y El Espiritu Santo

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EL AVE MARA

LO FEMENINO Y EL ESPRITU SANTC

Coleccin A L C A N C E

LEONARDO BOFF

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EL AVE MARALo Femenino y el Espritu Santo2.a edicin

EDITORIAL SAL TERRAE Guevara, 20 SANTANDER

N D I C E Pgs. 1. Mara, lo Femenino y el Espritu Santo ... 7 1. Lo femenino: camino hacia Dios y de Dios ... 2. El Ave Mara: la memoria colectiva de la Iglesia , 2. Cuando el rezo del Ave Mara tiene sentido 1. Los dos polos de la oracin cristiana 2. Mara, lugar de la revelacin de Dios 3. Mara, lugar de la revelacin de la mujer 4. Mara, lugar de la revelacin de lo femenino , , 5. Mtodo de nuestra reflexin 6. Cmo naci el Ave Mara , 3. Ave, Mara: Algrate, amada de Dios! ... 1. Ave! Algrate! 2. Mara, la amada de Dios ... ... 9 10 13 15 19 20 23 25 27 35 38 43 51 53 57 61 63 64 67

Ttulo del original brasileo: A Ave-Maa. O Feminino e o Espritu

Santo

1980 by Editora Vozes, Petrpolis, RJ Traduccin de Jess 1982

Garca-Abril

by E D I T O R I A L S A L T E R R A E - SANTANDER

Con las debidas licencias Printed in Spain

4. Llena de gracia, la contemplada: el verdadero nombre de Mara 1. Mara, asociada al Espritu Santo ... 2. Llena de gracia: la contemplada 3. El Seor es contigo 5. Bendita eres entre las mujeres ... ...

I.S.B.N.: 84-293-06250

Dep. Legal: SA. 140-1984

A. G. Resma - Prol. M. de la Hermida, s/n. - Santander

1. La ms bendita de las mujeres 2. La densificacin de lo femenino

Pgs. 6. Bendito el fruto de tu vientre, Jess 1. Jess bendito: portador permanente del Espritu , 2. Jess: Dios-liberador ... 7. Santa Mara: la santidad del Espritu Santo en la historia ... 1. Santo: otro nombre de Dios 2. Mara, la Santa de Dios; el Espritu Santo se pneumatiza ... 3. Relevancia antropolgica: lo femenino unido al Espritu Santo 8. Madre de Dios: el Espritu y lo Femenino 1. El contenido de la fe perenne acerca de la maternidad divina 2. La maternidad divina por causa del Espritu Santo 3. La virginidad divina de Mara 4. La maternidad divina de Mara 5. El Espritu Santo: la divina Madre del hombre Jess 6. La maternidad universal de Mara y del Espritu , ... 9. Ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte 1. La intercesin como fenmeno humano 2. La intercesin como realidad teolgica 3. Mara, la omnipotencia intercesora ... 4. Mara, refugio de los pecadores 5. Ahora y en la hora de nuestra muerte 10. Amn , , 75 77 79 83 84 89 98 101 102 105 109 112 119 121 125 126 130 134 136 137 141

1Mara, lo Femenino y el Espritu Santo

Dios te salve, Mara, llena de gracia, el Seor es contigo, bendita eres entre las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jess. Santa Mara, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amn.

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EL AVE MARA

1. MARA LO FEMENINO...

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Nuestra cultura est transida de una inmensa sed de emancipacin y de un hambre acuciante de liberacin. Haciendo una lectura religiosa de la historia, descubriremos en estos movimientos la irrupcin del Espritu, porque all donde ste se hace presente, all fecunda la libertad (cfr. 2 Cor 3, 17). La mujer y lo femenino que de ella se deriva se han visto relegados durante siglos a desempear una funcin subalterna en la comprensin del ser humano y en la organizacin de la sociedad. Sin la integracin consciente de lo femenino, seguiremos siendo ms pobres de lo debido. Hoy da, sin embargo, comprendemos lo urgente que es la liberacin de la mujer y la superacin de aquellos prejuicios que impiden que salgan a la luz ciertas riquezas que slo la mujer puede aportar a las"bsquedas humanas. Por eso hay en el proceso de liberacin de los hombres algo sagrado y mesinico que ampla el espacio en el que cada cual puede revelar la fecundidad propia del ser varn y del ser mujer, dentro de un enorme respeto y aprecio de la identidad de cada sexo. La liberacin no significa un proceso de venganza histrica o de rivalidad de los sexos. Significa, ms bien, la accin que libera la libertad de unos y de otros, superando los mecanismos de dominacin y abriendo los caminos que van del corazn de la mujer al del varn, y viceversa. De este modo, todos crecemos hacia el reino de una ms fecunda libertad.

1.

Lo femenino: camino hacia Dios y de Dios

La palabra de la revelacin nos permite descubrir en la mujer una imagen y semejanza de Dios (Gn 1, 27). Ella revela y concretiza histricamente determinados valores, dimensiones humanas y promesas que nos dan una cierta idea de lo que es el misterio de Dios. Sin ella conoceramos menos de Dios. Ella es camino hacia Dios, y lo es de un modo propio e insustituible. Siempre que se margina a la mujer en la Iglesia, se perturba nuestra experiencia de Dios; nos empobrecemos y nos cerramos a un sacramento radical de Dios; y al mismo tiempo reprimimos en nuestro interior una profunda dimensin que existe y acta en cada ser humano: la estructura femenina, que no es exclusiva de la mujer, sino que constituye una dimensin de todo ser humano, si bien con diferentes densidades y concreciones en cada sexo. La mujer y lo femenino son tambin caminos de Dios en su bsqueda de encuentro con el ser humano. Adems del rostro paterno, Dios posee tambin un rostro materno. Su revelacin y su gesta liberadora poseen tambin unos rasgos femeninos, virginales, esponsalicios y maternos. La plenitud de la hominizacin se expresa en un sentirse totalmente amparado en un seno materno e infinito. Slo entonces tenemos la certeza de ser plenamente aceptados. La fe cristiana presenta a Mara como el gran icono revelador del rostro femenino de Dios. El

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1.

MARA LO FEMENINO...

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deseo de auto-donacin de Dios se realiz en Mara con una plenitud que ya no admite un mayor incremento. El Espritu Santo vino efectivamente sobre ella (Le 1, 35) y la contempl para que ella fuera su templo y su sagrario entre los hombres; con ella dado que toda mujer es Eva, es decir, madre de la vida se inicia el germinar de la vida divinizada. Por eso su fecundidad materna es tambin divina, pues qued grvida del Espritu Santo (Mt 1, 18); lo que de ella haba de nacer slo poda ser Hijo de Dios y Santo de la santidad del Espritu Santo (Le 1, 35). Todo esto es realidad en Mara y es, al mismo tiempo, promesa para todas las mujeres. Mara es un arquetipo supremo que evoca el sentido ltimo de todo lo femenino. Por eso las maravillas realizadas en ella por el Misterio desbordan el significado biogrfico de Mara y abarcan lo humano en su dimensin femenina. Y como lo femenino no es exclusivo de la mujer, sino propio de la estructura humana, dicha significacin concierne tambin al varn.

2. El Ave Mara: la memoria colectiva de la Iglesia La oracin del Ave Mara, tan profundamente asimilada (junto con el Padre Nuestro) a la secular piedad de los cristianos desde los primeros balbuceos de la infancia, encierra todas las

riquezas del misterio de Dios en Mara. Es como una mina de oro: cuanto ms se profundiza en ella, ms pepitas afloran a la superficie. Sus frases son sencillas, pero esconden el don de Dios, que, en la historia de su autocomunicacin a los hombres, nunca busca los caminos escarpados ni la maraa de las excesivas palabras. Dios prefiere hacer, antes que hablar. Despus vienen los hombres religiosos y profticos y tratan de decir con palabras humanas lo que no puede hallarse en ningn diccionario. Y con las muchas palabras vienen tambin las sofisticaciones, las sutilezas y muchas veces la confusin. En la breve plegaria del Ave Mara cristaliz la memoria colectiva de los cristianos. Y al recitarla, ponemos a la luz de la conciencia, de la alabanza y de la peticin lo que tiene lugar al nivel del misterio. Nuestro esfuerzo de exgesis, de teologa y de piedad pretende devolver a los cristianos lo que constituye su patrimonio secular. Pero es una devolucin que encierra otra pretensin: la de recoger, profundizar y sistematizar lo implcito y latente en las palabras, a fin de hacerlo ms explcito y patente y, de este modo, dar un mayor sabor a la dulce plegaria del Ave Mara.

2Cuando el rezo del Ave Mara tiene sentido

Misterio profundo e insondable; en todo penetra y reluce su faz bondadosa e inefable... Qu camino hacia El conduce? En El desde siempre estamos, de su radio jams salimos, hacia El nunca caminamos, su Luz nos abre a la luz. Padre es su nombre: misterio, sol de luz y de calor. Dos emisarios del etreo: El Espritu y Jess. Jess, la Luz que nos gua; Calor, el Espritu Santo. Calor y Luz son la va que al seno del Padre conduce. En ellos la faz solar del Padre bueno entrevemos: Uno hizo de Mara su hogar, Otro se hizo carne en Jess.

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EL AVE MARA

2.

CUANDO EL REZO DEL AVE MARA...

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La verdadera oracin presupone la fe viva. La fe, ms que adhesin a unas verdades religiosas, supone un modo de ser, una manera de vivir la existencia a la luz siempre del misterio de Dios, especialmente tal como fue revelado en la andadura histrica de Jesucristo. La persona de fe afirma que el centro de nuestro corazn no est en el propio corazn, sino fuera de l, concretamente en Dios, porque Dios es mayor que nuestro corazn (1 Jn 3, 20). En esta ex-centracin radica la esencia de la fe. Como se ve, la fe cubre todas las dimensiones de la vida humana, incluso las ms seculares. Todo puede ser iluminado por la luz de Dios: nuestra actividad en la produccin y reproduccin de la vida, tanto a nivel econmico como social, la vida familiar, intelectual y amorosa. Nada escapa a Dios; El lo penetra todo, subyace a todo y lo atrae todo. En Dios, el hombre de fe vive su vida, soporta sus tribulaciones, goza de las pequeas alegras y acepta el enigma de la muerte. La oracin traduce la suprema expresin de la fe viva. Mediante- la oracin, la persona como que deja detrs de s el universo de todas las cosas y busca-u