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Revista Awicha - Octubre 2014

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  • machu picchu

    Efmero

    Un rezo a la vidaAo 1 / Edicin 2 / Octubre

    El regalo

    de las mujeres a la Tierra

    Awicha

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    : Iva

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  • Definitivamente, algo se enciende en lo profundo, una luz que sustenta nuestra alegra al ver la diversidad de pensamientos, los enfoques particulares de cada uno de nuestros colaboradores, que se unen en este esfuerzo comunitario de reivindicar el sentimiento como sensor de nuestras acciones en cada momento de nuestra vida. Para nuestros abuelos todo estaba bien -el mal no exista, mucho menos una entidad fantasmagrica que nos haca pisar el palito-, porque tenan una visin inclusiva de las cosas, sin quitarnos, por supuesto, la posibilidad de mejorar las circunstancias en que nos encontramos. Todo est bien, pero puede estar mejor.

    Esta debera ser la prerrogativa de todos, despertar nuestra conciencia y ser los nicos responsables de nuestro propio bienestar. Evidentemente, no es algo que ocurra de manera inmediata, con solo desearlo; sin embargo, querer hacerlo constituye el paso inicial para que nuestras acciones encuentren un cauce favorable hacia nuevos destinos, nuevos enfoques que nos permitan dejar los viejos patrones mentales y ejercer nuestra autonoma sin temor, bajo la luz del entendimiento.

    Awicha fue creada bajo esa premisa, ser una alternativa en informacin, sin ir en contra de nada, sino por el contrario: ir en pro de la vida, fomentando la confianza en los seres humanos, respetando que somos distintos en las ideas pero iguales en el corazn, fomentando el ejercicio de las personas en actividades que fortalezcan la unin, lejos de distanciarnos.

    Creemos que cada persona es un ser original, con un potencial enorme de crear cosas, todo depende hacia dnde lo encamine. En esta segunda edicin, nos alegra ver que no se trata de unos cuantos, sino que son muchos ms lo que apuestan por un mundo ms humano. Sabemos que hay muchos ms a los que no conocemos, y si tiene usted una historia, o una manera distinta de honrar a la vida, estaramos encantados de conocerla.

    Los productores

    Apostamos por un mundo ms humano

    editorial

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  • ProductoresGerardo Pinedo Salas

    Ivan Chavez Mendo

    ColaboradoresFloriza Portella

    Carolina AlvaradoRafael Nunjar

    Ivan Chavez MendoJos Alberto Osorio

    Martn MendozaSusan Morales

    FotografaIvan Chavez MendoJos Alberto Osorio

    Rafael NunjarInternet

    CorreccinSal Ames

    Escribenos a awichamama@gmail.com

    FacebookAwicha

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    contenido

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    El regalo de las mujeres a la Tierra

    Machu Picchu

    KAYTATA

    Pachamama

    Respiro, luego existo

    arrieros de calabazas sonoras

    EFMERO

    Sabes cmo debes alimentar a tu mascota?

    vida que da vida

    destino

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    danzando a la vida

    los abuelos

    yoga

    reportaje

    galera

    mi perro y yo

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    Mi experiencia sobre partos naturalesEscribe: Floriza Portella Leuridan

    El regalo de lasmujeres a la Tierra

    vida que da vidaFo

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    Para cambiar el mundo, primero debemos cambiar la forma de nacer (Michel Odent).

    Al mirar nuestro mundo, no es exagerado pensar -ni mucho menos sentir- que rozamos la demencia al convertir este maravilloso planeta en un campo de guerra, donde las luchas de poder, la violencia, la corrupcin, la pobreza y la desigualdad parecen ahogarnos en una vorgine sin fin.

    Cmo podra estar bien todo, si no somos capaces de respetar a nuestra Madre Tierra? Cmo podramos construir un mundo de amor sin honrar a este gran tero la Naturaleza que nos contiene y cobija, que nos nutre y nos da incondicionalmente lo que necesitamos para crecer y evolucionar?

    Escucho por doquier que las mujeres somos el futuro del planeta. Hoy decido no seguir siendo una simple observadora y quiero intentar entender, desde mi tero y mi corazn, desde mi vagina y mi pelvis, qu nos est pasando, y cmo las mujeres podemos ser parte de la solucin, desde el lugar que nos toque, dando un apoyo contundente a nuestra Tierra que no cesa de ser explotada, mutilada, contaminada, ignorada. Nuestros ancestros rendan culto a la Tierra porque saban que ella es el espritu de la Madre. Me pregunt entonces: qu problema planetario tenemos en la relacin con la madre? Qu nos impide tratar con respeto a nuestra Madre Mayor?

    Acompaar mujeres en el proceso del embarazo y del parto, me hizo entender que

    en realidad no tenemos un

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    problema directo con nuestras madres, sino con la forma de nacer, de llegar a este mundo. Las estadsticas nos hablan y nos cuentan que el nacimiento tambin ha sido transformado por la industrializacin y el capitalismo. La medicacin del parto nos est llevando a un lugar oscuro, donde el nacimiento ya no es considerado como un evento sexual y natural, sino como una enfermedad, donde el rol principal es jugado por obstetras y doctores. Segn la Organizacin Mundial de la Salud, OMS, la tasa de cesreas no debera sobrepasar el 15% del total. Sin embargo, esta cifra se ve ampliamente superada en Amrica Latina, donde el porcentaje de partos por cesrea asciende al 38%. En el Per, donde el 26,5% de partos son por cesrea, la cifra est por encima

    de lo recomendado. El boom de las redes mdicas privadas viene, al parecer, de la mano con este aumento: mientras que en el rea rural tenemos 11,5% de cesreas, en el rea urbana esta cifra asciende a 33,5%. En Lima las cifras son particularmente alarmantes. Segn el Consorcio de Investigacin Econmica, en el 2011, 73 % de los partos en la capital han sido cesreas.

    La cesrea ha dejado de ser una herramienta mdica destinada a salvar vidas en casos puntuales, donde el embarazo y el parto se complican, y se ha vuelto tristemente en una opcin. Es importante saber que la cesrea es una ciruga de alto riesgo, donde madres y bebs corren grandes peligros, no solamente a nivel fsico (infecciones de vejiga

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    y tero, lesin del beb y vas urinarias, sangrado excesivo), sino tambin a nivel emocional, lo que representa fuertes trastornos en las relaciones entre bebs y madres. Uno de los ms recurrentes es la dificultad en la lactancia despus de este tipo de operacin.

    Adems debemos rendirnos a la dolorosa evidencia que los partos naturales casi ya no existen en nuestras ciudades. Recibimos a nuestros bebs privadas de nuestra libertad, delegando nuestro PODER natural de parir a los mdicos. El parto excesivamente medicado nos direcciona hacia un parto deshumanizado, donde se aplica una larga lista de intervenciones irrespetuosas, casi sistemticas y mayormente innecesarias (como por ejemplo el uso casi sistemtico de la epidural, la episiotoma, parto en posicin horizontal , monitoreo permanente o la induccin de parto entre otros) que modifican el estado fisiolgico y emocional de las parturientas, llevndolas a menudo a tener partos traumticos, dejando en el olvido nuestra capacidad de parir con placer y dignidad.

    Nosotras, que hemos luchado siglos por la igualdad de derechos y oportunidades, por el voto, por la liberacin sexual y la libertad reproductiva, olvidamos que no habr libertad real si no logramos recuperar la belleza de este momento sagrado, nuestro derecho de PARIR EN LIBERTAD. Es necesario ser conscientes de que es nuestro derecho y nuestro deber escoger cmo, con quin y dnde deseamos parir. Muchas mujeres y hombres estamos despertando ante la evidencia de que podemos escoger traer al mundo a nuestros hijos de una forma amorosa y pacfica,

    considerando a la mujer y al beb en su totalidad, devolviendo el rol central a los padres, respetando el milagroso y perfecto proceso del parto, para que nuestros hijos lleguen rodeados de calor, amor, suavidad y seguridad.

    No me cabe la menor duda que el mejor regalo que las mujeres podemos dar a Nuestra Madre Tierra es apropiarnos nuevamente de la sabidura milenaria de

    nuestros cuerpos, de la agudeza de nuestra intuicin, para recordar que somos capaces de dar a luz naturalmente a nuestros hijos. As lo hemos venido haciendo las mujeres del mundo entero desde hace milenios. A travs de nosotras todas las personas podrn recordar lo que deca Mark Twain: Los dos das ms importantes de nuestras vidas son el da en que nacemos y el da en que descubrimos por qu.

    Floriza Portella LeuridanNarradora Oral y Doula en

    Casa de Nacimiento Pakari, acompaa mujeres durante

    el embarazo, el parto y post-parto, brindando

    apoyo emocional y fsico. Acompaa procesos de reconocimiento y

    trasformacin a travs de los Crculos de Mujeres.

    Facebook: Semillas de Luna.omshantiflo@gmail.com

  • danzando a la vida

    Escribe: Susan Morales AnguloPeriodista, editora, poeta, escritora. Docentepor vocacin, co-directora de Pacha Warmi Centro de Saberes Ancestrales.

    danzando con nuestros ancestrosKAYTATAArte, tradicin y cultura

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    Inte

    rnet

  • El que danza esencialmente, es aquel cuyo cuerpo y espritu crecen armoniosamente juntos, en donde el lenguaje natural del espritu se convierte en el movimiento de nuestro yo externo. Con estas palabras, Giuliana Vidal, directora y fundadora del Centro de Artes Kaytata, nos llama a reflexionarsobre la importancia del arte, entodas sus manifestaciones, para el ser humano, para nuestra sociedad, para la vida en s.

    Son las 7:15 a.m. y Hunuco nos da la bienvenida con una hermosa lluvia de nuestra selva peruana. Hasta aqu hemos llegado, desp