Angel Ortuño. Mecanismos Discretos. Poesía. Mano santa editores.

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Angel Ortuño. Mecanismos Discretos. Poesía. Mano santa editores.

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  • MECANISMOS DISCRETOS

    NGEL ORTUO

    N G E L O R T U OMECANISMOS DISCRETOSMECANISMOS DISCRETOS

    NGEL ORTUO

    N G E L O R T U OMECANISMOS DISCRETOS N G E L O R T U O M E C A N I S M O S D I S C R E T O S

  • M e c a n i s M o s d i s c r e t o s

  • Mecanismos discretos | ngel Ortuo

    1a. Edicin, Mano Santa Editores, 2011D. R. ngel OrtuoD. R. Mano Santa Editores

    Mano Santa EditoresJos Guadalupe Zuno 1834-2Colonia Americana44160 Guadalajara, Jalisco. MxicoTelfono 01 (33) 3826-8090

    manosantaeditores.tumblr.com

    Director de la coleccin: Jorge EsquincaDiseo y diagramacin: Luis Fernando OrtegaEditor: Emmanuel Carballo V. Ilustracin y diseo de portada: Jorge Palos.

    Impreso y hecho en MxicoPrinted and made in Mexico

    Este libro no puede ser fotocopiado ni repro-ducido total o parcialmente por ningn medio o mtodo sin la autorizacin por escrito del autor y los editores.

  • n g e l o r t u oM e c a n i s M o s d i s c r e t o s

    manoantaE D I T O R E S

  • A F lor , X imena y Luc a del Carmen

  • 7Voy a patear los puntos de las es.

    Voy a jugar al golf

    con Mster Keemby.

    No han ledo a Cardoza y Aragn,

    so haraganes? A limpiar la cubierta

    con los dientes. Lzaros.

    Adanes.

    Y la espada de fuego?

    Indica la seccin de fumadores.

    M a e l s t r o M

  • 8Un gozo lastimoso como si vieselas contorsiones de un pulpo en agona

    Vargas Vila

    Para eso hice

    el agujero en la pared.

    Dijo mientras pasaba

    la mano

    sucsima

    sobre una mesa laqueada.

    Una baratija

    con garzas

    incapaces de adoptar

    las posturas que realmente les convenan.

    Como aquella que vio la diminuta cmara

    y preguntara qu

    est pasando?

    M u r a d o

  • 9El rostro

    bajo el velo. La boca tambin

    es solamente

    un hueco. Sucia.

    Los nervios. Los

    tendones

    adormecidos. Qu bonito

    mantel (olvida

    los floreros: huelen mal)

    Se confunde a la lepra con

    digamos

    cinco gotas de perfume?

    Que le pinten las uas

    y deje de rascarse.

    d i v e r s i n g a r a n t i z a d a

  • 10

    Evadida con pulcritud aparente la tentacin

    de limitarse a describir esa fotografa que

    ilustra el lbum (ergo el procedimiento

    conocido de versificacin y escamoteo), el

    siguiente tropiezo no querrs sino darlo, una

    serie de palabras cruzadas sobre imgenes

    donde las secreciones corporales preludian

    la autofagia de Heliogbalo (sin duda es

    divertido cuando le ocurre a otros).

    d i c i e M b r e d i s M e M b e r

  • 11

    I. Primero y nico: la interpretacin de los sueos

    Qu significa?

    No me refiero a esos desfiles donde

    al destornillador lo siguen las almejas

    o las bulas papales. La sorpresa

    fingida:

    Ya est puesta la mesa? Y en lugar de cubiertos

    las avispas.

    Ni siquiera dira que puedo recordarlo.

    Apenas la molestia

    de quien toma caf

    y dejara de hacerlo algunos das.

    b l a c k W a t e r

  • 12

    u n o , d o s : l l e g a d i o s 1

    Un diminuto corazn de alfombra

    sostiene los zapatos

    mientras duerme en el piso Madame de Pompadour

    (podra ser

    de plstico)

    Duele ms y lo sabe

    que aquella operacin:

    tarntulas y piezas de origami

    dentro de la pequea caja de porcelana.

    1 Msica: Hyena de Undiddley .

  • 13

    La bruja, por supuesto,

    podra salvarse

    de la condenacin eterna.

    Ser preciso cosechar el trigo

    que crezca sobre el lugar

    donde la enterramos viva.

    i n c e n t i v o s p a r a e l b u e n d e s u e l l o

  • 14

    Una mujer de corazn tan tierno.

    Un whisky envenenado.

    Nadie dijo: ah

    como un perro rabioso vendr mi Redentor

    a rerse de m:

    Acept que vendieras

    lo que nunca tuviste?

    Dnde queda ese cruce de caminos?

    T escupas espuma.

    l era alto y blanco.

    r o b e r t J o h n s o n

  • 15

    La rugosidad

    causa pequeas turbulencias,

    prdida

    de flujo.

    Qu importa. Las bridas,

    los

    arneses tampoco han sido usados

    todo el tiempo

    como dira el manual si existiera.

    Es tambin

    aprendizaje fisiolgico.

    c o d o s y v l v u l a s

  • 16

    La geometra inminente.

    La carcasa

    (cierta bomba incendiaria).

    Mapa que formarn amoratadas

    flores. Meloda,

    dulzor

    e hiperestesia en la lista de compras.

    Quin se queja?

    Es que no hay acaso

    una firme pared tras de cada cortina?

    e f e c t o d e l a v i s c o s i d a d

  • 17

    Ms all de seis meses

    (lo afirm

    el Ministerio de Salud).

    Ms ac de las islas

    como solideos de arena blanca

    donde Lucrecia Borgia es la palmera,

    el estallido

    seco de la tinta entre las piernas.

    Ya no

    pienses en eso:

    acurdate que vives con tus padres.

    h i k i k o M o r i

  • 18

    Un cambio de color.

    De verde a rojo.

    La inspeccin peridica

    es una expectativa fantasiosa.

    Proteja su inversin: pguese un tiro.

    Disfrute su disforia.

    De gnero?

    Magnfico:

    tenemos justamente los zapatos

    y no nos lo creer,

    la lencera de todos sus desvelos.

    c a r t u l a

  • 19

    No aprendi. Y su cara

    no pareca estar

    del lado correcto.

    Usamos sucedneos pero editar

    evita la secuencia.

    Eso es por lo que pago! Por su gesto

    de asco

    y la sonrisa luego de hacer como si lo tragara

    (suele ocurrir que el truco salga mal:

    la realidad, entonces).

    t r a i g a n e l p o s t r e h u M a n o

  • 20

    El infierno en un guante.Jean Cournot

    Las manos,

    su contorno por dentro de las lneas.

    Si la mueca rusa

    se ahondara como algunos insectos

    se comen el papel.

    Le dicen que se esfuerce en un solo lugar: amontonada.

    l a r M e s

  • 21

    Slo por excepcin

    recomendamos armar rompecabezas,

    resolver

    crucigramas y no desesperarse.

    Miren al cielorraso: gloriosos

    agujeros, prtesis

    de madera (se usaban

    incluso en los molares).

    Pero vuelvan ac: estamos

    (bueno: estn) como jurados

    en un juicio, un concurso

    de relatos obreros?

    La acusada se pone de rodillas

    y recita las tablas de la ley: uno por uno es uno.

    (Se ofrecen estmulos monetarios aunque

    suelen ser simblicos.)

    l a s J o y a s d e M a r f i l . l o s r e y e s a f r i c a n o s

  • 22

    Ahora alguien ordena

    que se desnuden.

    Luego aclara que slo era una broma.

    No es necesario que lo hagan

    para ver la pelcula sobre la rebelin

    sobra decir salvaje

    de las esclavas negras.

  • 23

    i

    Con tinta negra escribo calamares,

    tarntulas,

    gorilas,

    derrames de petrleo por los mares.

    Las letras son hormigas

    sobre los blancos huesos

    de la pgina. Mandarinas de lodo.

    Encalar animales? Que se pudran

    en su jaula barata.

    Un racimo de araas. Viudas negras

    que estn

    tomando el t.

    e J e r c i c i o e s c o l a r d e l n i o M a l o

  • 24

    ii

    La corola de carne,

    el ojo ciego.

    Y pisaste la raya. La sentiste

    bajar

    por el lmpido lazo de la baba.

    La casa de cristal. Cientos de piedras.

    La indefensa tortuga boca arriba.

  • 25

    Altos estudios, pipas

    de kif, tambores

    para el empalamiento. La antroploga

    era tan solo eso. Lo sabamos

    todos,

    incluso quien nos dijo que en Japn

    se filmaban pelculas

    donde se hera la lengua de las protagonistas.

    Aunque aqu no podamos

    saber si la antroploga segua teniendo lengua.

    No era

    ni remotamente

    japonesa.

    i n a n i M a v i l i

  • 26

    Ajustado. Pero tambin cercano.

    Rgido, austero. Exacto. Clase de geografa:

    paso angosto. Va estrecha.

    Y los ferrocarriles se levantan,

    la carne del ciempis casi se difumina.

    Elegante y elctrica,

    ya no es slo vapor aunque quisiera

    abrir los ojos. Ver bfalos. Or

    gritos de apaches.

    Te arrancaron el cuero cabelludo. Te robaron

    el cuerpo.

    Ahora usan ropa interior de bailarina.

    e s t r e c h o

  • 27

    Es la primera

    vez que vengo. Pero,

    hay que creerle?

    Nunca aclar por qu

    guard esas pantimedias

    y no las mallas rojas.

    Casi no estaban sucias. El pastel

    era de utilera.

    La seorita

    hubiera preferido sus horrendas pantuflas

    y la televisin

    (pasaban el captulo crucial)

    Pero acudi. Le regal

    la ropa.

    u n p a s t e l p a r a e l c a n c e r b e r o

  • 28

    No era comida. Era

    una caja.

    Y acab en la basura

    de cualquier manera al da siguiente

    de la descomposicin del principio de autoridad.

  • 29

    Uso ciertas palabras

    por prescripcin

    mdica.

    Sufr envenenamiento con magnesio.

    Pero otras, en cambio, las profiero sin tener ni siquiera

    la sombra de un objeto, de un rbol.

    Cipreses, por ejemplo, hacia los cementerios

    enlosados de mrmol

    donde los muertos vivos

    juegan a ser banqueros y no comen pat

    sino cerebros.

    Luego termina todo sin motivo ninguno.

    El ulular, el ruido de los radios

    pleno de interferencia.

    c e l a J e

  • 30

    Soy un gen