Agosto 2014, Número 75

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Ketzal koatl Ecología · Cultura · Urbanismo Querétaro · San Miguel de Allende ¡Libera tu mente! No.75, Agosto 2014 Periódico

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Ketzalkoatl Periódico

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  • KetzalkoatlEcologa Cultura Urbanismo

    Quertaro San Miguel de Allende Libera tu mente!No.75, Agosto 2014

    Peridico

  • | Ketzalkoatl Agosto 2014 | 3| Derechos urbanos |

    Existe una andanada de intentos por restrin-gir la participacin de las personas y pueblos en las decisiones medulares del pas. La or-ganizacin social es mal vista por los gobier-nos, y poco a poco se construyen entramados legales que dejan al libre arbitrio de las autoridades la pertinencia de las protestas sociales.

    En medio de reformas neoliberales, despojos de te-rritorios y bienes comunes, adelgazamiento de dere-chos sociales y falta de acceso a la justicia, las personas y colectivos denuncian esta avalancha de violaciones sistemticas a sus derechos. En su mayora, las organi-zaciones sociales se visibilizan precisamente a travs de manifestaciones en el espacio pblico. La protesta social se configura como un mecanismo que debe ser conside-rado por los gobiernos como privilegiado para la resolu-cin de los asuntos pblicos. Es un indicador del grado de descontento o exigencia que existe entre la poblacin. Sin embargo, pretenden eliminarla.

    Si aumentan las manifestaciones de protesta, es por-que hay ms demandas, exigencias y desavenencias con un Estado que no cumple sus obligaciones respecto a la realizacin de la justicia, la paz y la vida digna de las per-sonas y pueblos. Las protestas tambin son muestra de la crisis del sistema representativo, y a travs de stas sur-gen nuevas formas de participacin poltica directa. Si se limitan las protestas, se coarta la vida de los pueblos y se invisibilizan problemticas que conocemos por medio de ellas.

    En Mxico, en los ltimos meses entramos en un debate sobre manifestaciones y espacios pblicos. Los congresos federal y local iniciaron la aprobacin de le-gislaciones que limitan derechos asociados con la pro-testa social, por ejemplo, los reconocidos en los artculos 13, 16 y 17 de la Convencin Americana sobre Derechos Humanos, y en los artculos 19, 21, 22 y 25 del Pacto In-ternacional de Derechos Civiles y Polticos.

    El poder legislativo asume con estas nuevas propues-tas de leyes la restriccin de derechos, y argumenta falsa-mente la proteccin de personas a las que se les impiden derechos como el libre trnsito, la proteccin de sus pro-piedades, o bien su derecho a la paz y el orden pblico. Privilegian la proteccin de las instituciones polticas y econmicas antes que a las personas que se manifiestan. En realidad, buscan acabar de tajo con el derecho funda-mental a la protesta social.

    Las legislaturas pretenden, a travs de estas argucias, consolidar un marco regulatorio para las protestas e in-cluso usar la fuerza pblica para impedirlas. Si la parte administrativa del poder ejecutivo no puede detener por la fuerza que las personas salgan a la calle a protestar, en-tonces la legislacin se endurece, y so pretexto del Esta-do de Derecho y el orden pblico, se violentan derechos humanos.

    Desde 2012, con el ascenso del nuevo gobierno fe-deral, el pas es testigo de represiones violentas, deten-ciones arbitrarias, torturas y malos tratos en contextos de manifestaciones pblicas. La poltica del Estado, en lugar de privilegiar las vas del dilogo y la negociacin,

    invierte el sentido de la fuerza pblica y la impulsa hacia las personas titulares de derechos: pone la yunta delante de los bueyes.

    Despus de ms de un ao de este escenario, y ante la reprobacin generalizada de los actos violentos de cuer-pos de seguridad, el Estado gir la estrategia y llev al campo de lo legal la posibilidad de reprimir el disenso. Esto es una prctica recurrente en pases donde la bru-talidad policial en protestas es evidenciada; el siguiente paso entonces es legalizar esa represin: se promulgan leyes penales o administrativas restrictivas de derechos, se penalizan los actos de organizacin social y se estig-matizan como dainos para la sociedad, se procesa como delincuentes a activistas y lderes comunitarios, y en los procesos judiciales se anula el debido proceso. Esto ge-nera un artefacto usado por el Estado que denominamos criminalizacin de la protesta social.

    La Organizacin de las Naciones Unidas (ONU) seal, en repetidas ocasiones, que el uso de la crimi-nalizacin para inhibir la participacin poltica de las personas y pueblos hace imposible la construccin de Estados democrticos. Los Estados tienen que concebir a la protesta, organizacin y participacin social como conductos para el ejercicio de muchos otros derechos econmicos, sociales, polticos y civiles. Por ello, deben abstenerse de acallar las voces en las calles, de lo contra-rio son, como ahora lo vemos, proclives al autoritarismo.

    La ONU estima que las protestas son una alternativa a la violencia, y un medio principalsimo de expresin que atrae la atencin hacia las preocupaciones relativas a los asuntos pblicos y el logro de cambios favorables para la sociedad, por tanto, es obligacin del Estado res-petar, promover y proteger la realizacin de este ejercicio entre la poblacin [1].

    Tambin es obligacin estatal atender el tema del g-nero en las manifestaciones, pues existen actos brutales contra mujeres por parte de los grupos de seguridad, que por lo general repercuten en el mbito sexual. Es decir, se les ataca intencionada y selectivamente, y con ello se inhibe su participacin en espacios de debate pblico, porque ven amenazada mayormente su integridad y se-guridad personal en medio de protestas por el hecho de ser mujeres.

    Si existen amplios consensos sobre la importancia de las protestas sociales para las democracias, entonces qu es lo que temen los malos gobiernos? Por qu se oponen a las manifestaciones pblicas, sobre todo a las de ndole poltica? Tienen miedo de perder poder, pri-vilegios y comodidad? El Estado est obsesionado por el control extremo no slo en el espacio pblico, sino tam-bin en el digital. Quienes gobiernan piensan que de esta manera pueden mantenerse estables en el poder, y por ello no dudan en generar polticas de vigilancia y control de la sociedad.

    Diversas organizaciones, movimientos y colectivos sociales emprendimos una fuerte denuncia contra los intentos de limitar el derecho a la protesta. Hacemos evidente que existe una tendencia a criminalizar a toda persona o grupo que se presente en los espacios pblico

    y digital con reclamos hacia los gobiernos. El Estado en su conjunto, mediante un engranaje perverso de los r-ganos que le conforman, restringe los derechos de perso-nas que se expresan, defienden sus derechos y hacen uso legtimo de mecanismos de exigencia de sus causas[2].

    Este tipo de regulaciones cobran sentido cuando ve-mos el clima poltico que vive el pas: existe un rechazo hacia la clase poltica y empresarial que despoja a las co-munidades y pueblos de sus bienes y sus derechos. Los conflictos aumentan por las disputas entre comunidades y empresas transnacionales. La falta de consulta y par-ticipacin en las principales decisiones del pas, el cli-ma de violencia incontenible y la lacerante impunidad y corrupcin en las instituciones hacen que la sociedad levante la voz, intente transformar y cambiar el rumbo de la realidad de Mxico. Frente a ello, el Estado se erige como salvaguarda de los intereses econmicos que estn en juego, y no titubea en aplicar el rigor de la ley a qui-nes osan desestabilizar el pas y oponerse al desarrollo.

    Este Estado usa su maquinaria para contener el des-contento social por la fuerza y en beneficio de enormes capitales nacionales o extranjeros. Es l quien dicta las reglas del juego y dice quin es peligroso, violento y con-trario al orden y progreso del pas. Este Estado ya no est legitimado por el pueblo, sino por la fuerza, el mie-do y la presin. A este Estado nos enfrentamos, y lo de-nunciamos ahora como autoritario, violento y contrario a los derechos de personas y pueblos. Sigamos entonces protestando.

    El autor es colaborador del Centro de Derechos Humanos Fray Francisco de Vitoria OP, A.C. e integrante del Frente por la Libertad de Expresin y la Protesta Social.

    [1] Pueden consultarse diversos informes sobre el tema, por ejemplo: Informe del Relator sobre derechos a la libertad de reunin pacfica y de asociacin del Consejo de Derechos Hu-manos de Naciones Unidas, A/HRC/20/27, 21 de mayo de 2012, disponible en: http://www.ohchr.org/Documents/HRBodies/HRCouncil/RegularSession/Session20/A-HRC-20-27_sp.pdf Tambin vase: Seminario sobre medidas efectivas y mejores prcticas para asegurar la promocin y proteccin de los dere-chos humanos en el contexto de las manifestaciones pacficas, Informe de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, A/HRC/25/32, 29 de ene-ro de 2014, disponible en: http://www.ohchr.org/EN/HRBodies/HRC/RegularSessions/Session25/Pages/ListReports.aspx [2] Uno de los ejercicios al respecto fue la conformacin del Frente por la Libertad de Expresin y la Protesta Social que integran nueve organizaciones sociales y la Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos Todos los Derechos para Todas y Todos. En abril de 2014, este Frente emiti un primer infor-me sobre los retrocesos en relacin con el derecho a la protesta social: Control del Espacio Pblico. Informe sobre retrocesos en las libertades de expresin y reunin en el espacio pblico, disponible en: http://www.redtdt.org.mx/media/descargables/INFORME_Protesta%20Final%202.pdf

    desinformemonos.org/2014/07/el-estado-mexicano-obse-sionado-por-el-control-del-espacio-publico

    Carlos A. Ventura Callejas | Periodista, Desinformmonos

    El Estado mexicano, obsesionado por el control del espacio pblico

  • | Ketzalkoatl Agosto 2014 | 4

    Movilidad de personas y lentitud en el ritmo de la ciudad

    preciados de los habitantes. La ciudad moderna se padece por las grandes distancias que escasean el tiempo y aumenta la velocidad en el ritmo de vida de cada habitante.

    No hemos odo declaraciones de ningn gobierno que-retano en las cuales acepten que se deba frenar el crecimien-to del parque vehicular, para hacer de Quertaro una ciudad con mayor calidad de vida, donde acepten que para desalen-tar el uso y compra de ms autos se requiere un transporte pblico eficiente tipo BRT.

    Introducir un modo de vida ms lento en la ciudad har verdaderos habitantes interesados en disfrutar su en-torno, esto tiene que ver con cambiar el paradigma de la megalpolis industrial a desear la ciudad lenta humana, elogiar la lentitud y la escala humana. Apreciar los lugares para caminar y para estar como teatros, museos, cafeteras, parque, plazas pblicas, reas naturales dentro de la ciu-dad, jardines y huertos urbanos.

    Qu incluye el urbanismo de fachada o Potemkin? Seducir ms que hacer habitantes, atrapar la mirada y des-activar al sujeto-ciudadano.

    Errneamente se cree que slo en los barrios populares se debe intervenir para hacer ciudad humana. No es as. En las colonias de clase alta y media alta se carece tambin -y a veces ms- de identidad, fragmentacin, falta de espacio pblico, etc. As que tambin los colectivos de urbanismo humano deben intervenir en las colonias exclusivas, sobre todo para derribar esos muros de exclusin en donde vo-luntariamente se han recluido al perderse como habitantes para la ciudad de todos.

    De dnde deberan emanar las soluciones para ha-cer un Quertaro habitable y lento en el ritmo humano de vida? Indudablemente de un proyecto de autonoma ciuda-dana, donde los habitantes participen activamente con un gobierno de ciudadanos, que como estipulara Aristteles al hablar sobre el ciudadano, pueda gobernarse a s mismo

    para gobernar a otros. Habitantes que no slo quieran im-poner su ley de acuerdo a sus deseos ms individualistas, sino que sean capaces de renunciar a sus deseos para obe-decer la ley consensuada por la comunidad.

    Ante estos desafos, las organizaciones sociales y no gu-bernamentales, gremiales y acadmicas deberan comenzar a promover en nuestro Estado el reconocimiento y adopcin del Derecho a la Ciudad Humana lenta como un derecho humano colectivo para construir un modelo sustentable de sociedad y vida urbana basado en los principios de solida-ridad, libertad, equidad, dignidad y justicia social, funda-mentado en el respeto a las diferentes culturas urbanas y el equilibrio entre lo urbano y lo rural.

    Un comit promotor, de La carta de la ciudad de Que-rtaro por el derecho a una ciudad humana, deber presio-nar a los tres niveles de gobierno para generar instrumentos jurdicos que reglamenten los Derechos humanos urbanos.

    El paradigma de la ciudad humana lenta, de la ciudad histrica, enfatiza primero la necesidad de participacin ciudadana de toda la comunidad para construir la ciudad democrtica sin pretensiones de vanguardia tcnica. To-dos imaginan y construyen la ciudad, actividad dialgica y verdadera democracia. La vida comunitaria al manifes-tarse dialgicamente consensa en su tiempo la edificacin de estructuras que son necesarias para toda la comunidad.

    Sera antidemocrtico imponer sin consultas ciudadanas la estacin del tren rpido en Calesa, seguir imponiendo al fracasado sistema Red Q, permitir fraccionamientos fantas-ma dormitorios- en la periferia de la ciudad, desintegrados e inseguros, permitir el crecimiento del parque vehicular y destinar ms del 80% del presupuesto del Fondo Metropoli-tano Federal en movilidad urbana a construir y ampliar in-fraestructura para ms automviles en Quertaro.

    [email protected]@ketzalkoatl.com

    Hacer ciudad es mucho ms que hacer urba-nismo o arquitectura. Es crear comunidad. La ciudad de Quertaro, es de las ciudades mexi-canas con ms alta tasa de crecimiento anual: 2.6%. Lo que ms asusta es el crecimiento acelerado del parque vehicular, la extensin de la mancha urbana y la prdida de espacio pblico gracias a la ocupacin inmobiliaria, industrial y comercial. La movilidad est desvinculada del habitar del ciudadano, se hacen hbitats deficientes o fraccionamien-tos, sin pensar que el ciudadano desea caminar y habitar (un ritmo de vida lento), por lo que buscar lugares para hacerlo, trasladndose en el mejor de los casos a los centros convivenciales -plazas y parques habitables pblicos- que le quedan lejos a la mayora. En el peor de los casos se ins-tauran centros comerciales privados -no lugares- para coop-tar las ganas de habitar y caminar del habitante, y que slo promueven (aprovechando la falta de espacio pblico) las ganas de comprar, haciendo de la gente colonos que ocupan la ciudad, pero que no la habitan.

    Lo comercial sin lmites ha hecho homogneos los deseos y la imaginacin de los habitantes. Los dueos del dinero deciden por nosotros la configuracin de la ciudad, hacindola acelerada, aburrida y montona. Las ciudades se extinguen en un imperativo que sustituye al verdadero habitante: el consumo dirigido te hace ciudadano. Nos vi-nieron a ocupar capitales externos, a colonizar, a imponer estilos de vida que son ajenos a hacer comunidad. Lanza-mos el reto a los inversionistas que vienen a Quertaro: h-ganse habitantes de esta ciudad, convivan. No se recluyan detrs de los muros de sus exclusivos fraccionamientos, eso los vuelve no ciudadanos.

    La Movilidad debe estar vinculada al habitar la ciudad, debe estar enfocada a mover personas y no autos, para te-ner excedentes de espacio y tiempo como los bienes ms

    Ketzalkoatl es un medio crtico ambiental, cultural e independiente, de circulacin mensual gratuita. El contenido de los artculos es respon-sabilidad de los autores, los anuncios son responsabilidad de los anun-ciantes, y no reflejan necesariamente la opinin de Ketzalkoatl.Todo el contenido puede usarse libremente sin fines de lucro a condicin de respetar la autora y redaccin.Ediciones La letra que suea, Morelos 1-C,Centro, Quertaro, Telfono: 391 6904 Horario de oficina: Lunes a viernes de 9 a 18 hrs.Producto bajo licencia de Creative Commons. Ao 6, Nmero 75, Agosto 2014

    Mikhail Robles | Editor

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  • | Ketzalkoatl Agosto 2014 | 5| Ecosistema Urbano |

    La infraestructura de transporte se considera factor permisivo del desarrollo econmico y so-cial del territorio, su relacin es causa-efecto, pues hace posible el desarro-llo, aunque no lo provoca directamente. La construccin de infraestructuras viarias, en concreto carreteras, tiene una repercusin territorial que modifica el espacio y las ac-tividades econmicas y formas de vida que contiene; en definitiva, provoca o acelera una mutacin en las estructuras y la din-mica del colectivo afectado.

    Cada caso, cada proceso es originalEsta originalidad del cambio puede de-

    terminarse por el ritmo constructivo, por el proceso de decisin poltica ante una re-estructuracin territorial, o bien para satis-facer la demanda. La relacin causa-efecto ante el desarrollo de una infraestructura no se puede estandarizar, ya que en colectivos dinmicos y abiertos produce mayores po-sibilidades de transformacin, mientras que en sociedades ms cerradas las dinmicas son ms adversas. Aunque no provoca por s misma la transformacin territorial, una nueva infraestructura induce a la genera-cin de cambios en la jerarqua territorial y urbana, en los patrones de distribucin de la poblacin, adems de que apoya a las ac-tividades productivas y sus factores de loca-lizacin (Obregn y Junyent, 2011). En este ltimo sentido, es sabido que el transporte

    a los factores permisivos, concluyendo que en las relaciones causa-efecto, las infraes-tructuras hacen posible el desarrollo pero no lo provocan directamente. As, mejores conexiones de transporte pueden influir en que las reas de menor actividad econmica sean ms atractivas para la ubicacin de una industria a medida que adquieren un mayor acceso a los mercados de las zonas centrales. Pero, al mismo tiempo, la competencia de las empresas en las aglomeraciones econ-micas puede aumentar, ya que ahora es ms fcil suministrar a ubicaciones a una cierta distancia y beneficiarse del vnculo entre el costo y la demanda.

    Los resultados de las investigaciones empricas sobre el impacto de las infraes-tructuras de transporte no son del todo concluyentes. Los estudios ms globales re-flejan que existe una relacin positiva entre la infraestructura y el nivel de crecimiento econmico (por ejemplo, Aschauer, 1989; Mas et al; 1996, Obregn y Junyent 2011). Burmeister y Joignaux (1997) sostienen que la red viaria no provoca por s misma la transformacin territorial (hablando en trminos de desarrollo econmico), pero s induce a que se den cambios en los patro-nes de distribucin de la poblacin y apoya directamente las actividades productivas. Existen trabajos que consideran funciones agregadas de produccin, sin embargo s-tos se ven criticados por dicha orientacin. Haughwout (1998) sostiene que dicho en-foque deja de lado el papel de la dotacin de infraestructura para centrarse en la produccin de empresas individuales, es decir, el incremento de la movilidad resul-tado de la construccin de infraestructura inducir cambios de las actividades sobre el territorio, con ello, los mercados locales

    aprovecharn las ventajas espaciales en los precios locales y esto afectar a la produc-tividad de las empresas individuales. En el sentido laboral, Haughwout (1999) analiza el crecimiento del empleo en algunos con-dados de Estados Unidos y considera que la inversin en infraestructura por parte del Estado afecta a la distribucin del empleo, conduciendo a un patrn ms disperso de la actividad econmica. Berechman y Pa-aswell (2001) tambin analizan dicho efec-to, conjeturan que mejorando ste aspecto en un rea dada (resultado de la inversin de una infraestructura de transporte), sta aumentar su participacin en las activida-des productivas, dependiendo de factores como las caractersticas socioeconmicas y de ubicacin. Al examinar el factor de la voluntad de un trabajador viable de entrar en el mercado de trabajo y viajar al sitio del empleo especfico (despus de que los cos-tos del viaje disminuyeron), demostraron el impacto positivo en la reduccin del cos-to de transporte sobre la participacin en el mercado de trabajo, y concluyen que el efecto ser ms profundo en las reas con poblacin de bajos ingresos, pues para esta poblacin los gastos de participacin en el mercado de trabajo (incluido el transporte) constituyen una verdadera barrera para en-trar en el mercado.

    A partir de esta informacin se estable-ce una correlacin clara entre las redes de infraestructura y las oportunidades para el avance econmico y social y la conclusin comn es que la infraestructura vial es uno de los mayores abastecedores de bienestar social y econmico.

    [email protected]

    es parte fundamental dentro de la teora de la localizacin, pues en los modelos clsicos el costo del transporte es un factor clave en la teora (Weber, 1909), colocndolo a la vanguardia como distribuidor de las acti-vidades econmicas sobre el territorio, sin embargo Lsch (1959) seal la importan-cia que tiene el tamao del mercado. Re-cientemente, se han desarrollado modelos dentro de la Nueva Geografa Econmica haciendo hincapi en la importancia de los costos de transporte considerando la com-petencia imperfecta, el tamao del merca-do y las economas de escala, para explicar la localizacin de empresas industriales (Krugman, 1998).

    La mejora en infraestructura de trans-porte tambin es una variable que puede integrar el mercado y cambiar la importan-cia relativa de una concentracin (el tamao del mercado y las economas de aglomera-cin) y dispersar las fuerzas (como el cos-to de los factores y de la competencia) y en consecuencia, la distribucin espacial de la actividad econmica. En este sentido, Pascal (1998) alude que en los aos sesenta se pen-saba que la construccin o mejora de gran-des redes de transporte ayudara de manera importante al desarrollo regional mediante los efectos estructurantes en el territorio; mientras en los aos setenta aparecieron numerosos testimonios empricos, cuyas principales aportaciones se apartaban de los efectos estructurantes y se acercaban ms

    Sal Obregn Biosca | Urbanista, UAQ

    Accesibilidad vial y localizacin de actividades

    Ahora es ms fcil suministrar ubicaciones a una cierta distancia y beneficiarse del vnculo entre el costo y la demanda.

  • | Ketzalkoatl Agosto 2014 | 6 | Mxico Profundo |

    El duopolio televisivo, con la preponderancia de Televisa en los servicios de televisin abierta y de paga, es uno de los mayores obstculos tanto para la de-mocracia como para la cultura y la cohe-sin social en el pas.

    John Reith, primer director de la tele-visin pblica britnica, la BBC, seala-ba que los medios constituyen una fuer-za social, cultural, educativa y moral. Pero cuando esa fuerza est concentrada en un medio como la televisin, muy por encima de los dems medios, y cuando la televisin est concentrada en una em-presa, su impacto negativo es mltiple.

    la salud alimentaria de la cual formo parte. Aunque queramos pagar espacios comerciales no podemos realizar una campaa sobre los daos del refresco y la comida chatarra, ya que Televisa es el principal beneficiario de la publicidad de estos productos.

    Como sociedad no debemos dejar que Televisa siga daando

    a la sociedad mexicana

    Televisa ha contribuido significativa-mente a que seamos los mayores consu-midores del mundo de refrescos, pasteli-llos y botanas. Sencillamente la empresa no responde cuando se le solicita espacio pagado para estas campaas que buscan decirle a la gente qu se est llevando a la boca y cul es la causa que tengamos uno de los mayores ndices de mortalidad por diabetes en el mundo. Imposible llegar a los hogares con esta informacin: Televi-sa se ala con ConMxico que representa a estas empresas, en contra de la salud de la poblacin.

    Mientras, cada ao, con todo el apa-rato publicitario y la colaboracin de todo tipo de empresas e instituciones, convoca a su Teletn llegando al cora-zn de los televidentes. Esos mismos televidentes que no pueden pagar los costos de la diabetes entre sus familiares, esos televidentes que desde temprana edad son inducidos por Televisa al con-sumo de comida chatarra, generaciones de Chabelo chatarra.

    Pero todo consumo inducido genera un abandono de otro consumo. As como el consumo de chatarra ha significado en la poblacin mexicana una cada en el consumo de frutas, verduras, frijol, etc. El consumo de la porquera cultural que introduce Televisa y TV Azteca en los hogares mexicanos, si es que se puede llamar cultural, significa el abandono de la riqueza cultural de nuestro pas.

    Dnde est la riqueza cultural de M-xico, la que abreva en las ricas tradicio-nes y la contempornea que se manifiesta en todas las expresiones artsticas.

    La mejor produccin en la que se ha involucrado Televisa fue el documental Hecho en Mxico. Pero ah no control los contenidos como lo hace permanen-

    Este poder lo ha ejercido Televisa en todos los mbitos imaginables: des-de censurar y promover a los partidos y polticos a su gusto e inters, hasta blo-queando el acceso a sus pantallas de la creacin cultural de calidad de nuestro pas, para inundar los hogares mexicanos de sus productos exclusivos que deni-gran la cultura nacional (mejor audiencias embrutecidas que pensantes), pasando por la censura no slo a contenidos sino incluso a publicidad que no es de agrado para sus intereses y aliados comerciales.

    No slo se trata de que Televisa pon-ga trabas a la publicidad de Telcel en sus pantallas, lo ha hecho con la Alianza por

    temente en sus productos y, por lo tanto, las expresiones de msica y pensamiento ah registradas nada tienen que ver con lo que aparece en Televisa. Su director Duncan Bridgeman, con su formacin msica, reconoci la diversidad artstica del pas y obviamente no podra producir un documental Televisa.

    Requerimos urgentemente tener op-ciones y competencia en la televisin. El control monoplico, duoplico, manipu-la al gusto del inters privado la infor-macin, no respeta la cultura e impone la bajeza espectacular, convierte la con-cesin pblica en la fuente de la riqueza y el poder de una camarilla y sus aliados. Televidentes sometidos y embrutecidos son el ideal para Televisa.

    los medios constituyen una fuerza social, cultural, educativa y

    moral: John Reith, ex director de la bbc

    Las leyes secundarias en telecomuni-caciones se discuten en estos das en el Congreso. Las entrecomillas tienen que ver con el hecho de que, incluso, los se-nadores no saben quin las discute, ya que esto se hace en privado.

    La discusin pblica la ha hecho la so-ciedad civil, entre expertos y asociaciones no gubernamentales. En un largo proceso se ha elaborado una propuesta de ley de telecomunicaciones donde lo que prevale-ce es el inters pblico.

    Ahora que la legisladora Purificacin Carpinteiro se ha excusado de participar en estas discusiones es obligado que lo hagan tambin los miembros de la tele-bancada y el senador Javier Lozano, que ha violado los procedimientos legislati-vos con el fin de servir a Televisa.

    Como sociedad no debemos de dejar que Televisa siga daando a la sociedad mexicana.

    Mxico no aguanta ms Televisa.

    http://elpoderdelconsumidor.org/portada/mexico-aguanta-mas-televisa/

    Mxico no aguanta ms Televisa

    Alejandro Calvillo | Director de EPC

    Aunque queramos pagar espacios comerciales no podemos realizar una campaa sobre los daos del refresco y la comida chatarra, ya que Televisa es el principal beneficiario de la publicidad de estos productos.

    Desde temprana edad los televidentes son inducidos por Televisa al consumo de comida chatarra.

    Televisa ha contribuido significativamente a que seamos los mayores consumidores del mundo de refrescos, pastelillos y botanas.

  • | Ketzalkoatl Agosto 2014 | 7| Psicologa y Educacin |

    ViVES rEalizando intEncionES poSitiVaS o

    intEncionES poSitiVaS conSciEntES?Jacqueline Camacho | Coach sis-tmico con PNL

    Qu es la intencin positiva? Todos tenemos y vivimos con inten-ciones en nuestra vida cotidiana. Una intencin, es la razn que tenemos para hacer algo, que nos motiva para ello.La Intencin positiva, por otro lado, es la accin, que parte de una situacin, en la que se tiene que tomar una de-cisin, y sta conlleva a identificar un objetivo generalmente en beneficio personal, por lo cual, la misma accin la disfrazamos con justificaciones o ar-gumentos, los cuales nos llevan a de-cir Pero mi intencin era buena.

    Qu significa lo anterior? Lo anterior quiere decir, que muchas veces, hacemos cosas, con la idea de No daar a nadie o As evitar el castigo, la discusin, o el despido, Al

    ya no te funcionan, ahora como adulto.2. Cules eran los valores que defendas en las acciones anteriores.3. Qu consecuencias, te han ocasiona-do en tu vida de adulto, estas intenciones positivas de tu niez?4. Qu acciones tendras que realizar, a partir de ste ejercicio consciente, para cambiar tus intenciones positivas, en tu vida diaria, para lograr resultados que be-neficien a todos tus seres queridos, o en tu trabajo, o en algn otro ambiente en el que convives? 5. Cmo te imaginas que sern los resul-tados, una vez que cambies tus acciones en intenciones positivas conscientes.6. Cmo te hacen sentir stos resulta-dos?, Son agradables?, Te brindan feli-cidad, paz, armona?, Mejoran por mu-cho tus relaciones personales, familiares, laborales?Si tus respuestas son S, felicidades, ests [email protected], para continuar tu vida con inten-ciones positivas conscientes. Escrbeme a mi correo para saber ms.Prximo artculo: La integracin institu-cional.

    [email protected]

    fin que nadie se dar cuenta, o Pero qu dao puedo hacer con esto?, etc.

    Te suena familiar?Ejemplo: Carlitos, es un nio de 9 aos, y para llamar la atencin de sus paps, se enferma constantemente y de forma increble, consigue elevar unos grados su temperatura, lo cual en ocasiones, lo conduce hasta el hospital. l siente que su intencin es positiva, pero con el paso del tiempo, se casa y cuando tiene pro-blemas con su pareja, sin saber por qu se enferma!!!, para llamar la atencin de su esposa, pero esto no hace que se re-suelvan sus problemas con ella, slo los pospone!Ahora, qu tendra que hacer Carlos como adulto? Primero hacer una re-flexin de que lo que en su momento fue una intencin positiva, ahora le podra ocasionar una conducta disfuncional. Por lo anterior, al hacer consciente, su nueva intencin, la tendr que estructurar en su mente y en acciones concretas, enfoca-das a lo positivo en beneficio de las per-sonas con quienes convive.

    Por ello, te invito, que en tu da a da, empieces a emplear esta herramienta

    proactiva: *La intencin positiva conscien-te, la cual lleves a la accin concreta en

    beneficio comn*

    Recomendaciones para vivir nuestro da a da con intenciones positivas conscientes:1. Revisar nuestro sistema de valores y principios. Seleccionar siempre, los va-lores en bien comn (amor, solidaridad, empata, respeto, etc.), y descartar siem-pre los antivalores (odio, rencor, vengan-za, indiferencia, egosmo, etc.).2. Proyectar o imaginar el resultado inme-diato y a futuro. Cmo puede beneficiar sta accin, a mi pareja, a mis hijos, a mis padres, a mi trabajo, etc?.. Qu podra pasar si, a pesar de mis buenas intencio-nes, algo sale mal? Seleccionar entonces, lo que har sin afectar de forma negativa a nadie. O dicho en positivo: Elegir las acciones que nos beneficien a todos.3. Decido ser consciente, al pensar, sentir y hacer con intencin positiva.

    Ejercicio personal de intenciones positi-vas en la vida diaria:

    1. Anota cules consideras que han sido tus intenciones positivas desde la niez, y que

    ofrece como una opcin de titulacin. Y para este ao, en Tinta Creativa ya se cocinan nuevos proyectos que crecern con el apoyo de instituciones guberna-mentales y facultades de la UAQ que confan en la calidad y prestigio que se han ganado. Fue as que el pasado 26 de julio se die-ron cita los amigos de este centro, entre los que se encontraban cineastas, pol-ticos y artistas de diferentes disciplinas, para brindar por su exitosa trayectoria. Las palabas de homenaje estuvieron a cargo del Mtro. Roberto Cuevas quien con emocin record los inicios del pro-yecto, destacando la valiosa labor de su fundadora, la Dra. Luca Beltrn y dan-do a conocer los planes a futuro tom la palabra el Lic. Luis Roberto Estrada, Director General de Capital Publicidad el cual ha comenzado a apoyar a Tinta en todo lo concerniente a difusin.

    Facebook: Talleres Tinta Creativa

    A cinco aos de abrir sus puertas a los amantes del arte y la cultura, Tinta Creati-va se consolida como un centro dedicado a apoyar a todos aquellos interesados en llevar al papel imgenes e historia que quieren relatar.El 29 de julio de 2009, Tinta Creativa se inaugur impartiendo talleres de guio-nismo, pero a lo largo de estos aos, su oferta cultural se ha ampliado y ahora im-parte, desde sencillos cursos de Ortogra-fa y Redaccin, hasta talleres de Creacin Literaria, Elaboracin de Ensayo, Hablar en Pblico, Fotografa y otros. En este centro se llevan a cabo diferentes eventos en torno a la cinematografa y la literatura, siempre a cargo de reconoci-das personalidades de la cultura nacional. Es as que de enero a marzo de este ao, Tinta Creativa present un ciclo de cine al que acudieron seis personalidades del acontecer cinematogrfico, entre ellos el cineasta Juan Antonio de la Riva, maes-

    tro de planta de este centro, compar-tiendo su experiencia al filmar Pueblo de Madera, el director Sergio Olhovich, para hablar de la realizacin de su cinta, Esperanza y la actriz Mayra Srbulo en representacin de Jorge Prez Solano, director de Espiral. Los talleres regulares estn a cargo de monitores de vasta experiencia, como el mtro. Roberto Cuevas, premio Alejandri-na, el multipremiado (en Francia, Espaa, Cuba, Mxico y otros) cineasta Juan Anto-nio de la Riva y su propia directora, la Dra. Luca Beltrn, premio Pantalla de Cristal. Y para los talleres especiales, suelen invi-tar a personalidades como Edme Pardo, premio internacional de narrativa. Entre sus logros ms recientes, est la apertura del Diplomado de Guin y Pro-duccin de Video Educativo y Cultural al que puede incorporarse cualquier intere-sado, pero a los estudiantes de la Facul-tad de Lenguas y Letras de la UAQ, se les

    tinta crEatiVa cuMplE 5 aoS

  • | Ketzalkoatl Agosto 2014 | 8 | Empresas verdes / Saludables |

  • | Ketzalkoatl Agosto 2014 | 9| Empresas verdes / Saludables |

  • | Ketzalkoatl Agosto 2014 | 10

    Papi (Camino al Paraso)

    Palestina es terrorismo,musulmanes sin modales,

    mil atentados brutales,puro fundamentalismo.

    Los medios con su cinismo,slo apuestan a su suerte.

    La ofensiva es cruel y fuerte,hoy Gaza apenas respira.

    El disfraz de la mentiraha costado sangre y muerte.

    Alguien cree que es una guerrala sangre de Palestina?Israel al campo mina,

    y a palestinos encierra.Si aquello no nos aterra

    se ha perdido la esperanza.No hay discusin ni balanza,slo hay un pueblo convicto.Sepan que no es un conflicto,

    se trata de una matanza.

    Palestina sin soldados,sin aviones, sin cuartel.

    Por otro lado Israelcon tanques acorazados.

    Cules son los atentados?El pueblo y su manoteo?

    Palestina vuelto reo,perdiendo garganta y ojo?

    O los reyes del despojoperpetrando un bombardeo?

    Vehculo de intereses,Israel slo es negocio.

    Con el to Sam de sociose han rematado mil veces.De banqueros, entremeses,

    vendidos a plazos fijos.Se han mostrado tan prolijos

    matando a cada clavel.Una vergenza Israel,

    Dios nos libre de sus hijos!

    Cuando los vio desde lejos, recel de ellos, pues eran cuatro y estaba cayendo la tarde. Contra el sol poniente la silueta opaca de-jaba ver su aspecto humilde. Dos de ellos cargaban a la espalda sendas maletas con cobijas. Pedan dinero aprovechando el tope en Avenida Revolucin y el camino para San Pedro Mrtir, al norte de la ciudad. Fre-n el vehculo para pasar sin sobresaltos. Uno de ellos, alto y flaco, moreno, de bigote largo y lacio, le estir la mano solicitando apoyo: Un pesito hermano, para co-mer un taco- le dijo. Estilaba un tono entre alegre y cor-tado, porque crey or decirle para com, tal como se habla en el sureste mexicano y en las naciones hermanas de Guatemala, Honduras o El Salvador.

    Bajan del tren que cruza el municipio de El Marqus y sale por Santa Mara Magdalena, por donde corren las aguas del Valle de Quertaro, que luego tributan al ro de la Laja, este al Lerma y luego al Lago de Chapala. Se aven-turan, impulsados por el hambre y la necesidad, a buscar qu comer y a pedir dinero para poder continuar su viaje.

    Vienen de Tapachula -son hombres, mujeres y nios- van al Norte en busca del sueo americano, pero antes pasan por este pas de pesadilla en que se ha convertido nuestro Mxico, desde el ro Suchiate hasta el ro Bravo.

    Camino al Paraso en ferrocarril.A Quertaro, en el ao de 1882, al tiempo de la Primer

    Exposicin Industrial, lleg el Ferrocarril Central de Mxi-co a Ciudad Jurez con un ramal a Guadalajara. La estacin se encontraba a un costado de la Alameda. A poca distan-cia haba pasado por debajo de uno de los arcos coloniales del Acueducto, como se aprecia en viejas fotografas. En 1903 el Ferrocarril Nacional lleg procedente de Mxico rumbo a Nuevo Laredo, por donde se encuentra la Vieja Estacin, en la Otra Banda o Barrio de San Sebastin, construida en pleno Porfiriato.

    Durante poco menos de cien aos, la vida de los habi-tantes de Mxico, transcurri en los vagones del ferrocarril y en ellos se hizo la Revolucin de 1910. Narra Francisco Rojas Gonzlez en su cuento El caso de Pancho Planas: un viejo revolucionario, aspirante eterno a sargento, viene a visitar a su hija a Quertaro; compra enchiladas en Gua-dalajara, quesos en la Barca, fresas en Irapuato, cajeta en Celaya y por fin oye la tradicional voz: Quertaro!... Que-rtaro!, entre el silbido, las campanadas, el bufar de las cal-deras, el vapor y el penacho de humo negro que corona la portentosa locomotora.

    Todava a fines de los ochentas, un trenecito, El Cons-titucionalista, recorra de Mxico a Quertaro y viceversa, con pasajeros. Y era cosa de presumir: Grandes ventanales, asientos cmodos, amplios y se brindaba un exquisito de-sayuno, con un sabroso caf de grano. De tal manera que saliendo de la ciudad de Mxico a las 7 de la maana, alre-dedor de las 9 treinta ya estabas en la Muy noble y leal Ciu-dad de Quertaro. Y por la tarde regresbas plcidamente sin moverte del comedor ya transfomado en un clido bar. Y que la vida ruede, sobre las vas de ferrocarril. O bien del tan prometido tren rpido que promete viajes rpidos y transtornos rpidos a la otrora apacible ciudad.

    La corriente neoliberal de los tecncratas de los no-ventas del siglo pasado, despidi a los ferrocarrileros, ven-di todos sus bienes y derechos de va por hasta 99 aos a empresas extranjeras. Ahora discurren por sus vas sola-mente carros cargados de contenedores y tanques, perte-necientes a una transnacional. Entre rechinidos y jaloneos, viene el tren, que han llamado La Bestia, desde Ciudad Hidalgo en Chiapas. Se engarza en Lechera y luego en La Griega y se va rumbo a Nuevo Laredo, dejando una estela de lisiados, as como negras historias de atracos, sobornos, extorsiones, secuestros y asesinatos por bandas de Maras.

    El viaje dura seis semanas, aproximadamente. Pero parece una eternidad. Salen del infierno de la necesidad de sus pases pobres y pasan por este purgatorio, pagan-do cuotas tan altas como sus vidas. Los que llegan, deben pasar una prueba ms al cruzar el ro Bravo, en donde mu-chos mueren ahogados. Y luego hay que cruzar desiertos con los Polleros, burlar a la Border patrol y a los cabrones rancheros gringos que los cazan como animales. Sigue la discriminacin, malos tratos, explotacin, desempleo, la latente amenaza de repatriacin y las leyes antiinmigrantes.

    Las Patronas y Solalinde.Hay respiro para los migrantes. En un pueblecito lla-

    mado La Patrona en su cruce por Veracruz, habitan muje-res valientes y rebosantes de una de las virtudes teologales: la caridad. Se afanan en preparar comida y agua. La embol-san y luego a la vera de la va, las entregan a unas manos vidas y desesperadas que saben que all hay algo de comer. En You tube, se ve a un joven salvadoreo, que coge una bolsa con comida. Con desencanto ve que es solo pan. Se desalienta, pero reacciona y grita, desde el tren en marcha: Viva Mxico, cabrones!

    Por su parte el padre Alejandro Solalinde, en su liberal Ministerio en Ixtepec, Oaxaca, defiende a los Hermanos en el camino, los protege y denuncia las crueles historias de violaciones, asaltos y secuestros que sufren los migran-tes por la nefasta polica mexicana (la Migra), los tratantes de blancas y los narcotraficantes que los emplean en granjas o laboratorios como esclavos o para engrosar sus filas, para finalmente exterminarlos y ser enterrados en ocultas fosas comunes, como se vio en San Fernando, Tamaulipas que ahora se conoce con el mal nombre de Mataulipas.

    PapiEn una cajita, junto a la palanca de velocidades del

    auto, siempre trae algunas monedas, que va repartiendo por el camino: algo a un limpia parabrisas; para quien pide en silla de ruedas, para un anciano, para un nio o para los migrantes, sembrados en las esquinas de las calles, en los semforos. A ellos ha acostumbrado a preguntar su proce-dencia y por eso esa tarde pregunt: -De dnde vienes? Y l le contest: -De Honduras, Papi.

    Sigui su camino y como un triste eco recuerda esas palabras de quienes se sienten desamparados, tan lejos de su patria, de la familia y solos por este temible pas. Y la nica palabra que les sale es Papi, buscando proteccin, comprensin y caridad.

    [email protected]

    Rubn Snchez Ramrez | EscritorIsrael y Palestina

    Potico-informativa

    Fernando Jimnez

    Diwan de poesa

    | Estampas de la ciudad |

  • | Ketzalkoatl Agosto 2014 | 11

    En Mxico, el sector transporte es responsable del 90.03% de las emisiones de monxido de carbono. Los vehculos ligeros los emisores del 74.41% de monxido de carbono. El crecimiento de la flota de vehculos a gasolina a nivel nacional es de 4.8% anual, muy por encima del crecimiento del PIB nacional, que fue del 1.1% en 2013.

    Por su parte, Cynthia Menndez, Coordinado-ra de Calidad del Aire y Cambio Climtico El Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CE-MDA), el Instituto Internacional de Transpor-te Limpio (ICCT) y CTS EMBARQ Mxico, mediante sus especialistas en el tema, ofrecieron una conferenciancia de prensa en la que mostraron nmeros alarmantes en el pa-norama mexicano para el medio ambiente, en materia de regulacin de la norma 042 para autos ligeros que funcio-nan con gasolina.

    De acuerdo a datos arrojados por Leticia Pineda de CEMDA, Cynthia Menndez de CTS EMBARQ Mxico, y Kate Blumberg de ICCT; el transporte es la principal fuente de contaminacin que contribuye a la formacin de ozono troposfrico, contaminante relacionado con problemas re-productivos, afectaciones al sistema nervioso central, cn-cer, padecimientos cardiovasculares, as como inflamacin en vas respiratorias.

    Esto sucede por la reaccin a la luz de partculas de monxido de carbono, xido de nitrgeno y compuestos orgnicos voltiles emitidos por los vehculos, convirtin-

    dose en ozono que causa afectacin directa a la salud de la poblacinsociedad.

    En Mxico, el sector transporte es responsable del 90.03% de las emisiones de monxido de carbono y 45.67% de xido de nitrgeno, siendo los vehculos ligeros los emi-sores del 74.41% de monxido de carbono y 52.55% de xi-do de nitrgeno, 73.55% de compuestos orgnicos voltiles y 94.50% de amoniaco.

    Esta situacin debera ser regularizada por la norma 042 (NOM-042) de control de emisiones de vehculos lige-ros nuevos, de la Secretara de Medio Ambiente y Recursos Naturales, que debi ser actualizada en 2010: sin embargo, esto no ha sucedido ya que no existe un grupo de trabajo por parte de la SEMARNAT, y se espera que este tema sea retomando para el segundo semestre de este ao.

    En CTS EMBARQ Mxico, resalt la importancia de retomar esta norma, debido al gran crecimiento de la flo-ta de vehculos a gasolina a nivel nacional un promedio de 4.8% anual, muy por encima del crecimiento del PIB nacional; adems proyect en cifras los beneficios de la re-gulacin de dicha norma, dijo que se evitara la emisin de hasta 2.4 millones de toneladas de contaminantes loca-les al 2035, lo que equivaldra a detener toda la flota de la ZMVM por ms de un ao.

    Por otro lado, Kate Blumberg de ICCT, seal que es ms fcil empezar a mejorar la calidad de las gasolinas en el pas por aquellas con bajos nivele de azufre, que esperar a que sean comerciales y accesibles vehculos con tecnolo-gas adecuadas, ya que s existen, pero debido a la calidad de los combustibles, los vehculos se daan y no reducen los contaminantes. Recordemos que Mxico se encuentra en los estndares de la tecnologa TIER 1, quiere decir que nuestras gasolinas tienen 30 ppm (partes por milln) mientras que pases como Estados Unidos ya piensan en migrar a TIER 3 (10 ppm), lo que nos pone en un retraso significativo de ms de 10 aos y, en consecuencia, los niveles de contaminacin son de 8 a 10 veces mayores en nuestro pas.

    En este sentido, las organizaciones convocantes hacen un llamado a las autoridades del gobierno federal para que la SEMARNAT actualice la NOM 042 sobre control de emisiones de vehculos ligeros nuevos, por el retraso que sta tiene y la creciente aceleracin de la flota vehicular, as como tambin exigir a Pemex la distribucin de combus-tibles con bajo contenido de azufre en todo el territorio, adems de una poltica integral en materia de control de emisiones, para de esta forma salvaguardar la salud de la poblacin en las ciudades mexicanas.

    http://embarqmexico.org/node/834

    ctsEMBARQUE Mxico | ONG

    Organizaciones alertan atraso en la regulacin de emisiones de contaminantes en Mxico

    | Ecosistema Urbano |

    aHiMSa Y dESarME

    iMportantES pErSonalidadES iSraElES abogan

    por un gEnocidio palEStino

    Jonathan Cook | Escritor

    Al observar la masacre horrorosa que se despliega en Gaza, hay que te-ner presente la psicosis israel que la alimenta y justifica. Estos son los co-mentarios de tres israeles de derecha -dos dirigentes polticos y un profesor- que en gran medida reflejan una cepa de pensamiento dominante en Israel y que en los medios de comunicacin internacionales se evita en gran medida mencionar.

    Cada uno a su manera aboga por un genocidio de los palestinos

    Ayelet Shaked, del ministerio de Eco-noma encabezado por Naftali Bennett, del partido Jewish Home (Hogar judo, N.de T.), llama en su pgina de Facebook a asesinar a las madres de los que llama

    lmite de los esfuerzos humanitarios de Israel... Todos los objetivos militares y de infraestructura sern atacados sin la consideracin de escudos humanos o dao ambiental...

    El ejrcto israel conquistar toda la Franja, utilizando todos los medios ne-cesarios para minimizar cualquier dao a nuestros soldados, sin otras conside-raciones... La poblacin enemiga que es inocente de hacer el mal y se separ de los terroristas armados ser tratada de conformidad con el derecho internacio-nal y se le permitir salir. Israel ayudar generosamente a los que quieren irse.

    Esta psicosis no va a mejorar por s sola. De hecho se va a poner mucho peor. Cunto peor depender entera-mente de la persistente inaccin de los lderes occidentales.

    Traducido del ingls para Rebelin por J. M.

    http://www.jonathan-cook.net/blog/2014-07-21/calls-for-genocide-enter-

    israeli-mainstream/

    terroristas palestinos (de hecho, un con-cepto muy amplio en la corriente de pen-samiento israel) para que no pueden dar a luz a ms pequea serpientes :

    Tienen que morir y hay que demoler sus casas para que no puedan albergar a ms terroristas. Todos ellos son nuestros enemigos y su sangre debe estar en nues-tras manos. Esto tambin se aplica a las madres de los terroristas muertos...

    [Los terroristas] son todos los com-batientes enemigos, y su sangre deber estar en todas sus cabezas. Ahora bien, esto tambin incluye a las madres de los mrtires, que los envan al infierno con flores y besos. Ellas deben seguir sus hi-jos, nada sera ms justo. Ellas deben des-aparecer, as como las casas fsicas en las que se sembr a las serpientes. De lo con-trario, criarn ms pequeas serpientes.

    Mordechai Kedar, profesor de lite-ratura rabe en la Universidad Bar Ilan, cree que las hermanas y madres de los terroristas palestinos deben ser viola-das:

    A un terrorista, como los que secues-traron a los nios [en Cisjordania el 12 de junio] y los mataron, lo nico que le

    va a disuadir es la amenaza de que su hermana o su madre sern violadas si son capturadas. Qu podemos hacer? Esta es la cultura que vivimos.

    Sepan que su universidad no slo no le amonest, sino que adems defendi sus comentarios:

    El objetivo fue definir la cultura de la muerte de las organizaciones terroristas. El doctor Kedar ilustra con sus palabras la amarga realidad de Oriente Medio y la incapacidad de un pas moderno y res-petuoso de la ley para luchar contra los terroristas suicidas.

    Y por ltimo tenemos a Moshe Fei-glin, un portavoz del Parlamento israel y miembro del partido Likud del primer ministro Benjamin Netanyahu, instando al ejrcito israel a matar a los palestinos de Gaza de manera indiscriminada y el uso de todos los medios posibles para conseguir que se vayan:

    [Netanyahu] anuncia que Israel est a punto de atacar objetivos militares en su zona e insta a aquellos que no estn involucrados y no quieren verse perjudi-cados a salir de inmediato. Sina no est lejos de Gaza y se puede ir. Este ser el

  • | Ketzalkoatl Agosto 2014 | 12 | Gastrosofa |

  • | Ketzalkoatl Agosto 2014 | 13

    tipo de horno que usa micro ondas de ra-diacin como una fuente de calor, en lugar de una fuente de fuego; conozco ms de un cocinero que le consideran una verdadera pesadilla, y si bien dista mucho de ser mi favorito personal y ni siquiera le tengo en casa, he de reconocer que en muchos ho-gares se ha convertido en un miembro ms de la familia.

    Olla exprs. No olvidemos las ollas de presin mexicanas, hechas de barro y se-lladas en sus bordes con ms barro, para aprovechar al mximo el vapor. Adems de eso, s, quiz Denis Papin (quien tambin invent la cafetera italiana) era ms un in-ventor que un cocinero, pero su llamado -en 1682- digestor al vapor iba a revolu-cionar la cocina domstica del mundo. S, tambin hubo fallos en la vlvula, que sala como proyectil a estamparse con el techo, pero esto es lo de menos, porque en pleno siglo XX (1939), Presto present una olla de presin pequea y fcil de usar en casa, que ha tenido pocas variaciones desde en-tonces. Es uno de los inventos de cocina ms populares: pregunten a sus conocidos quin no ha comido alimentos cocinados en este tipo de ollas. Casi seguro que no hallarn ninguno.

    Recipientes medidores. Cuando leemos una receta antigua a menudo nos encon-tramos con medidas tales como un puo, dos pizcas, una cesta, un cuartillo, una ba-rrita, o un cuartern. Aunque es una de las primeras contrariedades, tambin le apor-taba el toque nico y caracterstico de cada cocinero, sin embargo, si de reproducir recetas se trata, entonces s, es necesario saber qu cantidad es la exacta, por ello su invencin facilita la vida en la cocina. Los recipientes que conocemos generalmente vienen en el sistema mtrico y son subdi-visiones de un litro, que est formado por cuatro tazas.

    Me siento un hombre afortunado, ro-deado de amigos entraables y buena co-mida, y me pregunto cuntas personas ms en el mundo sienten como yo. Acom-paando al afogatto tuvimos un baguette de bierwurst (bola de cerveza) con queso y tomates frescos y una ensalada del huerto. Una comida sencilla pero sustanciosa, en la que intervinieron casi todos los inventos cu-linarios que hoy nos ocuparon. Y a los que, en esta ocasin, apreci ms que nunca.

    [email protected]

    Abr el congelador, tom un poco de helado de vainilla, lo puse en una taza y le vert un espresso encima, nos apeteca un affogato. Mas de pronto ca en la cuenta que hace apenas unos siglos esta delicia habra sido mucho ms difcil de conseguir. Comenc entonces a recordar cmo la tecnologa y la modernidad algunas veces nos deja un excelente sabor de boca.

    Refrigerador / congelador. Bien sabe-mos que desde hace siglos los cocineros y sus pinches se las ingeniaron para conser-var los alimentos por ms tiempo. En aque-llos momentos el diseo arquitectnico les facilitaba la labor: las frescas y oscuras cmaras de refrigeracin (cuevas, habita-ciones, stanos, etc.) hicieron su aparicin, aunque ya desde siglos antes los chinos -y antes de stos los califas- disponan de sorbetes frutales. Los congeladores por su parte iniciaron como armarios de madera llenos de nieve (de las montaas heladas) a la que se aada sal. Es apenas a partir de 1925 que Kelvinator lo comercializa en su uso domstico.

    Estufa. Despus del fogn siguieron las de lea (que al principio no servan para cocinar, slo como calentadores ambienta-les). Luego la elctrica, a la que siguieron las de gas propano, la de queroseno y final-mente las que conocemos hoy da. Pero no fue sino hasta en la dcada de los aos 20 del siglo pasado cuando se coloc un hor-no en la parte inferior de las hornillas, para beneplcitos de quienes cocinaban. Aun-que poco extendido su uso, las ms mo-dernas son las estufas de induccin, cuya superficie es plana y usan campos electro-magnticos para calentarse.

    Horno. Todo comenzara con el horno de la tierra, en ese que se cuecen la barba-coa y la cochinita pibil. Es un hoyo en el suelo que se calienta con piedras o brasas. Luego siguieron los de cermica y lea que se usaron hace ms de 5 mil aos. En con-traste, muchos hornos de los que actual-mente se usan para la elaboracin de pizzas y panes artesanales son de mampostera, porque aunque son de ladrillo a prueba de fuego, hormign, piedra o arcilla, en ocasiones no son alimentados por lea, sino por gas o electricidad. Finalmente los de gas (siglo XIX), que incluyeron un termostato para regular la temperatura del interior. Hemos llegado al microondas, un

    | Gastrosofa |

    Ayudantes delcocinero o instru-

    mentos del fogn?S, me considero un Sibarita. Slo me gusta lo mejor. No necesariamente

    lo ms caro, simplemente lo mejor.

  • | Ketzalkoatl Agosto 2014 | 14

    Resulta harto ilustrativo que el gobernador de California, Edmund G. Brown, el esta-do ms poblado de la Unin Americana y por s solo una de las princi-pales economas de la aldea, entienda ms y mejor que las modernizadoras elites gobernantes mexicanas sobre los grandes riesgos que conlleva abrir de par en par las puertas del sector energtico nacional a tan decisivas trasnacionales que, has-ta hoy, no existe poder institucional que pueda someterlas al orden.

    Podr argirse que las muy perti-nentes recomendaciones al gobierno y el Congreso mexicanos, de aplicar mano dura para regular a las empresas petro-leras y elctricas que invertirn en Mxi-co o, de lo contrario, se los van a comer vivos, fueron formuladas a destiempo, pero Brown hace el favor de pronunciar una advertencia de ndole estratgica, que ya ser asunto de gobernantes y legisla-dores si la atienden o ignoran, cuando la embriaguez privatizadora hace de las su-

    | Consumidores |

    Mxico: Recomendaciones de Edmund G. Brown

    yas entre diputados y senadores del cuar-teto partidista inducido desde Los Pinos, por encima de la precaria autonoma de los poderes de la Unin y de la presunta diversidad partidaria.

    Lo anterior permite recordar, sin nin-guna exageracin, 1988-94, pero Carlos Salinas reconoca sin tapujos la existencia del partido prcticamente nico, mien-tras ahora pacto, cooptaciones y subordi-naciones estn a la orden del da, aunque no falten dirigentes como Jess Zambra-no, del Partido de la Revolucin Demo-crtica, que acusan de traicin a los seores y seoras del Mover a Mxico! (En reversa?).

    Las agradecibles observaciones de Brown se produjeron enseguida de la vo-luntariosa frase de Gabriela Cuevas en el Senado, de que las reformas estructurales, entre ellas la energtica, pueden proyec-tar a la economa mexicana entre las 10 primeras del mundo. Se qued corta la otrora delegada que nunca entreg cuen-

    tas claras en la Miguel Hidalgo, pues su padrino Felipe Caldern juraba, como monaguillo, que Mxico ser la quinta economa del orbe en 2040!

    Y el estadunidense de California, es-tado que tras la privatizacin elctrica sufri en el 2000 la crisis energtica pro-vocada por Enron para incrementar al mximo sus utilidades, ahora recomien-da, en la interpretacin del senador Lou Correa: Si van a privatizar su mercado energtico, hganlo, pero hganlo bien, porque hace 15 aos que dejamos ir al sector elctrico y lo pagamos muy caro. Nada ms 10 mil millones de dlares que an cubren los causantes.

    Tan subordinados intelectual y pol-ticamente como son los gobernantes, es-tn legislativamente a tiempo para aten-der los consejos de los dos californianos, con todo y automtica descalificacin de David Penchyna: Se trata de una frase oportuna, pero hay que leer el modelo regulatorio mexicano, que es uno de los

    mejor probados a escala mundial de pe-sos y contrapesos. S, probados en el pa-pel y en la desesperacin del senador por ser gobernador de Hidalgo, as tenga que firmar la venta de lo que no es suyo, sino de la nacin, pero detentado por un voraz gobierno a travs de la Secretara de Ha-cienda, una corruptsima burocracia sin-dical y directivos que, como todos los que la encabezaron, adems de Pedro Joaqun y Juan Bueno Torio, hicieron y hacen su agosto privado en la todava paraestatal.

    Tambin llama la atencin que mien-tras el titular del Ejecutivo mexicano le garantiz al de California que la reforma energtica contribuir a la prosperidad de Norteamrica (como indebido sin-nimo de Estados Unidos o bien referido a Canad, Estados Unidos y Mxico), Brown privilegi ms, por lo menos en el discurso ante los senadores, los intereses de los mexicanos.

    www.forumenlinea.com

    Eduardo Ibarra Aguirre | Periodista, Frum en lnea

    Un punto final: Al cambiar el mercado de energa y tener esas compaas de petrleo privada hay que tener una mano dura de regulacin o se los van a comer vivos: Edmund G. Brown, gobernador de California, en un encuentro con legisladores en el Senado.

    Ecologa profunda

    pEa colorada: patriMonio natural dE QuErtaro

    Diana L. Jurez | Coordinadora de Ecolo-gistas de Juriquilla

    Con la publicacin del Decreto de Proteccin Ecolgica para PEA COLO-RADA se logra salvar la ms grande y po-lmica zona verde de Quertaro.

    Durante los ltimos 10 aos, grupos ambientalistas -como el Consejo de Medio Ambiente y Ecologistas de Juri-quilla, AC- nos dimos a la tarea de res-catar, para conservacin, ms de 5600 hectreas de selva baja caducifolia, que forman esta hermosa rea verde. Busc-bamos proteger las valiosas especies na-

    con PEA COLORADA, est cumplido. Agradecemos muchsimo su empeo en lograr esta herencia ambiental para los queretanos y sobre todo, que garantiza la calidad de vida para las futuras gene-raciones. Nuestro agradecimiento a los medios de comunicacin, asociaciones civiles y a todos los ciudadanos que de una forma u otra siempre nos han apo-yado. En adelante, ser tarea de todos, vigilar y cuidar Pea Colorada y todas las zonas protegidas de Quertaro.

    loS aMbiEntaliStaS SEguirEMoS trabajando Siempre de manera voluntaria, apar-

    tidista, sin fines de lucro y basadas total-mente en la ley. Cerramos este captulo con mucha satisfaccin y gran alegra. Gracias a Dios.

    Facebook: Ecologistas de Juriquilla, AC

    tivas flora y fauna- que habitan ah y que nos brindan sus servicios ambientales: aire limpio, recarga de acuferos, regulacin del clima, etc. As como tambin, garanti-zar la calidad de vida de los ciudadanos de la capital queretana.

    Aos de gestionar, vigilar, proponer, denunciar, viajar al DF para pedir ayuda a senadores, diputados, secretarios de Semarnat, etc. Con tal de evitar que se perdieran miles de hectreas de PEA COLORADA donde cabildos iban autori-zando cambios de uso de suelo. Fueron das de corajes, lgrimas, impotencia ante la falta de inters de los gobiernos y de la misma sociedad. Das de insultos por algunos funcionarios que nos decan: Seoras adineradas sin que hacer Viejas ignorantes, revoltosas, conflictivas o de plano, Que estbamos locas.

    Sin embargo, con Amrica Vizcano al frente de nuestro grupo de ambienta-listas seguimos adelante. Constantes y decididos a defender PEA COLORADA. En el 2009, nos acercamos al gobernador Pepe Calzada para solicitarle lo mismo de siempre: El decreto de Pea Colorada. l acept el compromiso sin dudarlo. Un par de aos despus se comenzaron los com-plicados trmites a travs de la Secretara de Desarrollo Sustentable con Tonatiuh Salinas, primero. Luego con Marcelo Lpez y su excelente equipo de trabajo.

    Hoy, el decreto de proteccin para PEA COLORADA es una maravillosa reali-dad. Blinda 4983 hectreas de las 5600 que pelebamos, pero an as, eso es mejor que dejarlas a merced de los desarrolladores.

    Y con esto, el compromiso del Gober-nador (@ppcalzada) con ambientalistas y

  • | Ketzalkoatl Agosto 2014 | 15

    Estas vacaciones de verano me lanc a conocer un poco de los pueblos en una zona boscosa hi-dalguense muy cercana a nuestro estado. El momento de vacacionar es siempre un buen momento para perfilar una nueva forma de retornar a las labores y aqu el tema surgi a travs de un refrigerio que resulta comn por su historia, economa y facilidad en estas zonas: el paste hidalguense. Curiosamente elaborado a partir de harina de trigo y no de maz, ya que se trata de una herencia ingle-sa bien recibida y actualmente incorporada con toda clase de matices culinarios que los hacen francamente mexicanos. El paste hi-dalguense es uno de tantos ejemplos de la trasculturacin alimentaria que ha tenido nuestro pas y represent en ese tiempo lo que ahora sera llevar una torta o empareda-do elaborado para nuestro trabajo.

    La historia nos dice que en 1824 un gru-po de socios ingleses trajo tecnologa para explotar las minas de Hidalgo, mas no slo eso, sino adems el cornish pastry para la ela-boracin de los pastes y, como dato curioso, tambin su deporte favorito, el ftbol soccer (frente a una de estas minas se ubic el pri-mer campo futbolero de nuestro pas). El paste permita llevar un refrigerio completo y que se mantena caliente; pero sobretodo, permita laborar la in-tensa faena minera. Cuando hablamos

    | Salud |

    Comer para trabajar, una historia con aroma a paste calientito

    de minera hay que visualizar en verdad, a uno de los contextos laborales ms duros y peligrosos. Incluso valorar la importancia y necesidad de impulsar los primeros sindica-tos y hospitales para proteger a esta pobla-cin topo o fantasma, esta poblacin cubier-ta de tierra; a estos hombres que poca altura alcanzaban contrario al envenenamiento de sus pulmones. Este duro oficio heredado a las familias; nios aprendiendo, apoyando y a veces muriendo en las tareas; ciudades subterrneas oscuras repletas de equipo, explosivos y pesebres para mulas ya ciegas. Escasas mujeres trabajando como pepena-doras y por supuesto, llevando los pastes.

    Ver al pasado nos permite replantear-nos sobre la autosustentabilidad y cundo fuimos perdiendo esta capacidad bsica de salir adelante con lo propio. La regla para ello es respetar a la naturaleza haciendo uso de lo que da y devolvindole el cuidado y acciones para seguir contando con ello. Ob-viamente los pastes se hicieron de papa y de frutos de la regin. Por otra parte, se consu-me trucha directamente de sus tantos ros. El agua (sta s, de manantial) se introduca a las minas en cantimploras grandes y los pastes en bolsos. Ah, en cualquier parte del subterrneo, se recuperaba la fuerza.

    Actualmente nada es as y no slo por-que encontremos pastes estudiantiles de sal-chicha y con queso amarillo, sino porque en

    todos los trabajos de los mexicanos, poco se ven viandas y cantimploras. Si llevramos a trabajar a muchos de nosotros a las minas, seguramente el subsuelo estara repleto de PET y todo tipo de empaques de comida poco nutritiva. As se ven lamentablemente en algunas partes los bosques y ros a pesar del gran esfuerzo de los lugareos por cui-darlos. Nos hemos convertido en el reflejo de la basura que comemos y generamos, hemos abaratado nuestra salud y la poca conciencia de cunto la necesitamos para trabajar y para vivir. La salud entonces era la mejor apuesta laboral y la armona con la naturaleza la mejor apuesta de vida para lograr perpetuar todo lo dems.

    A propsito de la seguridad laboral, qui-zs empecemos a revalorar la buena alimen-tacin y la salud para trabajar ahora que se han reformado las otrora conquistas labora-les. Ver cmo entonces hasta los extranjeros apoyaron los servicios mdicos para contar con mano de obra para sus minas y atender los enormes retos que representan a la salud, nos hace resignificar la medicina institucio-nalizada que tenemos algunos derechoha-bientes y que, si no cuidamos, estaremos a poco de perder. As como los sindicatos. Leer las placas histricas casi nos hace llorar y poner encima la fecha en que se empie-zan a perder y que no pudimos detenerlo. Cuantas muertes cost esa seguridad social y qu tan rpido olvidamos. Ahora s ser momento de tener que comer bien y estar sanos para tener trabajo y no enfermarnos para no ser suplidos. Extraamente volvere-mos atrs y tendremos que revalorar el pa-pel del autocuidado si queremos trabajar. Y el papel de la naturaleza si queremos seguir contando con ella.

    Ser resiliente es una tarea frente a un mundo cambiante. Un mundo que visualiza-mos como civilizado y pleno de progresos, pero que en verdad esconde una bomba de tiempo y urgir desaprender para volver a aprender. Cuando estamos en contacto con la naturaleza recordamos cunto llev al humano conocer qu comer para sobrevivir, cmo elaborarlo, cmo administrarlo y con-servarlo. Y por ltimo, a propsito de la re-siliencia, me caus risa leer que los mineros usaban el paste en ocasiones para esconder ah algo de las riquezas sacadas a pulmn y sudor y que se iban para los extranjeros. As, aunque los checaban al salir, nadie invada el inocente refrigerio an caliente. La invi-tacin no es a delinquir en nuestras faenas diarias, por supuesto, es la nota final para convidarles la sonrisa e invitarles a hacer un delicioso refrigerio, el propio fast food que lleve unos minutos de naturaleza a sus escri-torios y les recuerde quines somos y a dn-de vamos. En esta vida todos somos mineros y la piedra preciosa, se llama vida.

    Quiere hacer sus propios pastes tradi-cionales? Mezcle 2 kg de harina de trigo en la mesa y 1kg de manteca no derretida. Agregue sal al gusto y el agua necesaria para amasar. Extienda y deje reposar. Haga las tortillas y rellene, cierre como empanada, aunque el paste original el borde se cierra como haciendo un chinito en el centro. Coloque en una charola barnizando con yema de huevo batido con un poco de le-che y hornee. El relleno tradicional se hace con 1kg de papa finamente picada o rallada, mezclada con cebolla y perejil tambin pica-dos y salpimentado al gusto.

    [email protected]

    Marcela Romero | Gerontloga social

    Escchanos los jueves 14:00 hrs en COMA Y PUNTO de Radio Universidad por el 89.5 fm Programa de la Licenciatura en Nu-tricin de la UAQ

  • | Ketzalkoatl Agosto 2014 | 17

    Cinco mentiras de quienes impulsan los cultivos transgnicos

    ha logrado transferir y hacer funcionar ms de dos o tres genes a la vez. El gen de la productividad no existe!

    Los cultivos transgnicos eliminarn los agroqumicos

    Ms bien lo contrario. La principal innovacin que nos han trado las corporaciones transgnicas son plantas que incorporan un gen que permite fumigarlas con altas dosis de herbicidas sin que se vean afectadas, ya que son tolerantes a determinadas sustancias qumicas. Esto per-mite por ejemplo fumigar las plantaciones a gran escala con avionetas desde el aire ao tras ao en el mismo sitio, lo que ha facilitado la tremenda expansin del cultivo de soya a nivel mundial.

    Se respeta el derecho a decidir, pues los transgnicos coexisten pacficamente

    con los dems cultivosOtro argumento esgrimido por quienes promueven

    los transgnicos es la libertad de decisin, que cada agri-cultor o agricultora decida por s mismo usar o no trans-gnicos, no hay ninguna imposicin. Pero este argumen-

    Estos son los cinco mitos que hoy siguen sus-tentando su impulso a pesar de estar amplia-mente demostrada su falacia:Los cultivos transgnicos

    eliminarn el hambre en el mundo Los datos de la FAO muestran claramente, ao tras

    ao, que a nivel mundial se producen alimentos ms que suficientes para alimentar a todo el mundo. El hambre no es meramente una cuestin de productividad, es una cuestin de acceso a la tierra y al resto de recursos nece-sarios para producir alimentos. El hambre, en definitiva, es consecuencia de la pobreza y la exclusin!

    Los cultivos transgnicos producen msEsto, ms que un mito, es de nuevo una mentira. Ge-

    nticamente hablando, la productividad de un cultivo es demasiado compleja para poder manipularla tan fcil-mente, se trata de seres vivos y complejos, no jugamos con piezas de lego. Depende de muchos factores genti-cos pero tambin de muchos otros elementos. E incluso si todo estuviera en los genes, la clase cientfica nunca

    to pasa por alto una ley fundamental de la biologa: las plantas de la misma especie se cruzan entre ellas, y ms temprano que tarde los genes insertados artificialmente en los cultivos transgnicos acaban apareciendo en los cultivos convencionales.

    Los transgnicos son seguros para la salud y el medio ambiente

    Aqu la base de sustento de los cultivos transgnicos hace agua a partir de las investigaciones ms recientes: el mito de la equivalencia sustancial de los transgni-cos, que sin sustento cientfico pretendi igualarlos a los cultivos convencionales, ha sido desmontado en mlti-ples investigaciones. En cuanto al impacto ambiental, la contaminacin con transgenes de cultivos no transgni-cos es algo que hoy est ocurriendo en todo el mundo y los impactos del paquete tecnolgico han trascendido las fronteras de las denuncias locales para ser asumidas por mbitos internacionales como por ejemplo el Relator de las Naciones Unidas por el Derecho a la Alimentacin

    http://renace.net/?p=5005

    RENACE | Red Nacional de Accin Ecologista

    EE.UU, Brasil y Argentina son los pases con ms cultivos transgnicos del mundo. La gentica en estos convirti al salmn y a sus huevos en el primer pez modificado genticamente, pero son cada vez ms las empresas que se unen a la idea de no comercializarlo.

    | Derechos urbanos |

  • | Ketzalkoatl Agosto 2014 | 19| Mxico Profundo |

    Peligran comunidades y medio ambiente con leyes energticas

    este sentido, la Ley de Hidrocarburos al es-tablecer que la exploracin y extraccin de estos recursos tendrn prioridad sobre cual-quier otro uso del territorio, dejar en la in-defensin a los dueos de los terrenos, pues el Estado podr obligarlos a rentar sus tierras a las empresas petroleras bajo las figuras co-nocidas como servidumbre legal, ocupacin y afectacin superficial.

    Estas figuras son altamente convenientes para las empresas de fracking, puesto que po-drn ofrecerles contratos a corto plazo y no la adquisicin permanente de los terrenos. A los pocos aos, los propietarios recibirn de regreso sus tierras pero contaminadas e in-servibles para el desarrollo de otras activida-des destac Francisco Cravioto de Fundar, Centro de Anlisis e Investigacin.

    Adems, la ley de la Industria Elctrica es un retroceso porque promueve que la

    Claudia Campero de Food & Water Watch y de Blue Planet Project.

    Otro gran riesgo de la legislacin secun-daria es que atenta contra el derecho a la participacin y al acceso a la informacin de las comunidades, ya que la Ley de la Agen-cia les excluye del proceso de elaboracin de los estudios de impacto social, previos a la entrega de asignaciones y contrataciones y de conocerlos una vez realizados.

    Asimismo a pesar de que las reas Na-turales Protegidas han sido excluidas de las actividades de exploracin y extraccin de hidrocarburos, siguen estando en riesgo de ser daadas en los procesos de la industria energtica, por ejemplo en los planes de transporte de combustibles, construccin de ductos y tendido elctrico seal Sina Guevara de Greenpeace Mxico.

    Con estos argumentos, la Alianza Mexi-cana Contra el Fracking demand a los Diputados que prohban el fracking, como ms de 14,000 personas han exigido ya a travs de la plataforma de Avaaz, y hagan las modificaciones para garantizar que las leyes energticas no pongan en riesgo los dere-chos humanos y la sostenibilidad ambiental y energtica del pas.

    http://nofrackingmexico.org/peligran-comu-nidades/

    Al presentar su anlisis sobre la legislacin secundaria de la reforma energtica, la Alianza Mexicana Contra el Fracking (AMCF) advirti que las propuestas aproba-das por el Senado y que en este momento se discuten en la Cmara de Diputados atentan contra la poblacin y el medio ambiente. Ra-zn por la cual deben ser modificadas.

    Entre las consideraciones que hace la Alianza destaca que se mantiene el despojo de tierras a favor de la explotacin de hidro-carburos. Las tasas de declinacin de la pro-ductividad de los pozos explotados mediante fracking pueden alcanzar entre 81 y 90% en slo dos aos de operacin. Esto significa que los pozos sern abandonados en el corto plazo y que, para mantener la produccin, las empresas tendrn que moverse de una zona a otra para perforar nuevos yacimientos. En

    fracturacin hidrulica, la energa nuclear y las grandes hidroelctricas sean considera-das energas limpias. Esto convendra a los intereses empresariales pero ira en contra de la poblacin y el medio ambiente del pas.

    No es posible que el fracking sea inclui-do en esta categora debido a su elevado consumo de agua y energa; las altas emi-siones de gases causantes del cambio clim-tico que genera y las enormes cantidades de agua residual que produce, misma que contiene qumicos, metales pesados e, in-cluso, materiales radioactivos imposibles de tratar. Tampoco la energa nuclear se puede considerar una fuente limpia porque la peligrosidad de los residuos radiactivos per-manece durante miles de aos y su gestin, tratamiento y disposicin final son temas sin resolver.

    Por otra parte, es lamentable que la Agencia Nacional de Seguridad Industrial y de Proteccin al Medio Ambiente del Sector Hidrocarburos se convierta en juez y parte en la regulacin, sancin, evaluacin y au-torizacin ambientales en cualquier accin de la cadena productiva de los hidrocarbu-ros. Esto sin lugar a dudas debilita la polti-ca ambiental y parece una va para acelerar la entrega de autorizaciones ambientales a los proyectos de hidrocarburos, mencion

    Peligran comunidades y medio ambiente con leyes energticas aprobadas en el Senado. Exigen a Diputados prohibir la fractura hidrulica. Se mantiene despojo de tierras a favor de la explotacin de hidrocarburos.

    Alianza Mexicana Contra el Fracking | Alianza de ONG s

    cEnSuradoEl dinoSaurio rEloadEd

    Alejandro Calvillo | Director de El Poder del Consumidor

    La diferencia entre el poder de Slim y de Televisa es de naturaleza poltica. El capital de Slim no es nada frente a la penetracin ideolgica, el control infor-mativo y el embrutecimiento de la po-blacin mexicana en manos de Televisa.

    Para una gran parte del poder polti-co es ms fcil y de mayor beneficio en-frentar a Slim y congraciarse con Televisa. En su lgica, congraciarse con Televisa es hacerle favores que se cobran, es con-formar alianzas, recuperar el pasado, proyectar la permanencia en el poder. Con Televisa la crtica se ridiculiza, la evidencia cientfica se invisibiliza, los in-cmodos desaparecen de la pantalla, la cultura y la poltica se Televisa.

    Sin informacin, la democracia mue-re de anemia; sin espacios para la expre-sin artstica en los medios masivos, se impone el embrutecimiento.

    pequeo grupo de estudiantes indig-nados porque las televisoras sealaron que sus expresiones de protesta no eran de ellos, sino de otras personas que se hacan pasar por ellos. Ah est en po-tencia esa fuerza de los nuevos tiempos, de la historia recorrida que lo llev a sa-lir de escena, que lo puso en peligro al acercarse nuevamente al poder.

    El despertar del Dinosaurio Reloa-ded lleva al pas a un escenario peli-groso. Piensa que su fuerza est en el control de la informacin, en su renaci-miento como Big Brother. Sin embargo, su actuar es muestra de su profunda de-bilidad frente a la dignidad, a la palabra, a la evidencia, al inters pblico.

    Si el dinosaurio sobrevivi ms de 70 aos en el siglo pasado, su sobrevi-vencia en el siglo XXI ser muy corta, a menos que entienda que para sobrevi-vir en estos tiempos tiene que dejar de ser eso, un dinosaurio. Lo que sabemos es que Mxico ya no es un pas de y para los dinosaurios.

    h t t p : / / w w w . s i n e m b a r g o . m x / o p i -nion/08-07-2014/25302

    El poder poltico sucumbe a la tenta-cin de mirarse en el espejo del poder televisivo, las imgenes se reflejan y con-funden bajo el principio: la forma es fon-do. La poltica se convierte en espectcu-lo, en teatro en el mal sentido. Se busca aparentar, es ms importante parecer que hacer, parecer que se combate el cri-men, se enfrenta la pobreza, se protege la salud, que realmente hacerlo. En el fondo seducen las alianzas con los poderes fc-ticos, el deseo de enriquecerse y mante-ner el poder para no dejar de hacerlo. La corrupcin se convierte en naturaleza del ejercicio del poder en Mxico.

    La ideologa del dinosaurio es profun-damente autoritaria y, al mismo tiempo, profundamente temerosa. Tiene miedo a la democracia, a la pluralidad, a confron-tar los argumentos, incluso, hasta que la academia y la ciencia hablen. Ante la falta de argumentos y defensas se busca silenciar al otro o, al menos, que su voz no tenga volumen, que sea escuchado por pocos. No hay lugar para la sociedad civil ni la academia. Aparece as, se forta-lecen las voces oportunas para los intere-

    ses polticos y econmicos: asociaciones civiles a modo y expertos y sociedades profesionales al servicio de funcionarios y corporaciones.

    El Dinosaurio Reloaded no slo busca reforzar la alianza entre el poder poltico y las televisoras, que a travs de su seal penetran a las salas y habitaciones de la mayor parte de las familias mexicanas, busca tambin intervenir la comunica-cin horizontal de las redes sociales, de esas nuevas tecnologas que el dino-saurio ha conocido al despertar de su breve sueo. No muri, estaba soando, invernando, segua bien alimentado por quienes dijeron combatirlo. Sin embar-go, el dinosaurio no entiende el mundo, vive en otra poca, no se da cuenta que su entorno ha cambiado, que su actuar slo tensar an ms las cosas. O ser que no le importa, que no le importa el aumento de la violencia, el aumento de la represin. El Dinosaurio Reloaded se equivoca, no recuerda porque sali de la escena, es un dinosaurio sin memoria. No recuerda la debilidad de su estrategia, no recuerda la fuerza espontnea de un

  • | Ketzalkoatl Agosto 2014 | 20 | Ecologa Profunda |

    Que se lleven sus transgnicos a otra parte

    pendiera, con base en la medida precautoria de la propia Ley de Bioseguridad, el otorgamiento de siembra que Ci-biogem, Sagarpa y Semarnat estaban por autorizar (Proce-so, 1 de mayo, 2014). La apelacin, apoyada por Semarnat y Sagarpa, es fundamental para demostrar el enorme con-flicto de intereses y la visibilidad del lobby biotecnolgico en instituciones pblicas y empresas para liberar los orga-nismos transgnicos.

    Es imperdonable que el tema de los conflictos de in-tereses est ausente, siendo uno de los argumentos en la disputa entre comunidades cientficas del pas. Los conflic-tos de intereses no son nuevos, pero el tema se reabre tras las recientes declaraciones de Francisco Bolivar Zapata, y otras anteriores como las de los Sobern (todos, persona-jes enclavados en la unam). El caso ms connotado fue el de Mario Sobern, vehemente defensor de los transgnicos quien tiene un rol de juez y parte en la investigacin sobre estos organismos, o Sol Ortiz, ex asistente e investigadora del ine, quien por auto-refutarse y negar la contaminacin transgnica expuesta por Chapela y Quist fue premiada con la direccin de Cibiogem.

    Vargas-Parada se pretende neutral, pero presenta ar-gumentos de cientficos favorables a los transgnicos sin cuestionarlos como periodista: El Cinvestav [Centro de Investigacin y Estudios Avanzados del Instituto Politc-nico Nacional] est creando una variedad llamada ciea-9, que requiere slo dos tercios del agua que demanda la planta normal. Esta estrategia, al decir de su entrevistada,

    la investigadora Beatriz Xoconostle, es una manera de sal-var muchas de nuestras variedades locales (3).

    Si se disean transgnicos para los pequeos producto-res milperos (los garantes y reproductores de la biodiver-sidad de maces nativos), inevitablemente se contaminarn sus variedades nativas. Adicionalmente, se crea una doble prdida si se quita la semilla a los minifundistas milperos para darles variedades que requieren menos agua en un ao de lluvia abundante.

    Los transgnicos no estn diseados para trabajar en zonas de baja productividad. Los estudios existentes so-bre el punto muestran que la estrategia de adaptacin al cambio climtico por la va de los transgnicos es cientfi-camente equivocada: Los pequeos hogares campesinos del sur de Mxico pueden sufrir un desproporcionado im-pacto negativo si las tecnologas transgnicas se privilegian como respuesta al cambio climtico, como concluy un estudio de Mercer, Perales y Wainwrith (4).

    Vargas-Parada retoma la argumentacin de lo que implicara para Mxico, en trminos productivos, utili-zar maces transgnicos para la alimentacin, pero ignora la importante carta abierta del doctor David Schubert, especialista del Instituto Salk, dirigida al presidente En-rique Pea Nieto, en la que advierte conflictos sociales, agronmicos, alimentarios y de riesgos a la salud ligados a los datos que maneja, despus de 30 aos de experiencia como investigador (5).

    La periodista considera un logro que los cientficos mexicanos del Cinvestav estn experimentando fuera de Mxico sus transgnicos. Mejor que lleven la tecnologa a donde la alimentacin de la poblacin no sea el maz; ms an que Mxico es centro de biodiversidad del grano.

    Al cierre del artculo, la entrevistada Xoconostle de-muestra no ver un problema con las rigurosas polticas: Estoy feliz de que existan estrictas exigencias regulativas que no permiten cultivar los cultivos genticos. La aseve-racin preocupa en vez de tranquilizar, pues en 2012 fue la misma Xoconostle quien alent en un foro organizado por la usaid a los soyeros a continuar la siembra de soya transgnica en Tapachula, Chiapas, a pesar de la prohibicin que haban interpuesto apicultores del sur de Mxico.

    Resulta lamentable que la revista Nature sirva para ex-poner los conflictos de intereses no cientficos detrs de un sector (ese s activista), financiado con fondos pblicos para fomentar el avance del lobby biotecnolgico.

    1. Nature 2. Seralini et al (2014) Republished study: long-term toxicity

    of a Roundup herbicide and a Roundup-tolerant genetically mo-dified maize, Environmental Sciences Europe 2014, 26:14 (24 de junio). Valen la pena los comentarios del propio equipo de Seralini, sobre el conflicto de intereses y la censura en el episodio

    3. Climate change and the transgenic adaptation strategy: Smallholder livelihoods, and maize landraces in Mexico, Global Environnmental Change, nmero 22)

    4. Para ver un acto de manipulacin se recomienda el debate en OnceNoticias (octubre de 2013) donde Beatrz Xoconostle pre-senta como evidencia cientfica de la baja productividad de los criollos (o nativos) un olote viejo y diminuto, como queriendo expo-ner que sa es la realidad de los maces nativos, y el debate.

    5.La postura de un experto contra el maz transgnico, y DS-chubertEngl.pdf

    www.jornada.unam.mx/2014/07/12/oja-transgenicos.html

    El 3 de julio de 2014 apareci en la revista Natu-re, supuesta meca de la ciencia estadunidense y mundial, un artculo de divulgacin de Lau-ra Vargas-Parada, biloga de la UNAM y pe-riodista: Maces transgnicos dividen a Mxico. Los retos legales de los cultivos transgnicos han creado una escisin en la comunidad cientfica del pas (1). De entrada, refuta una lucha cientfica que lleva ms de 13 aos, originada en 2001 con una publicacin de Quist y Chapela en la misma revista Nature (Transgenic DNA introgressed into tradi-tional maize landraces in Oaxaca, Mexico). La articulista considera activistas a los cientficos que se oponen a los transgnicos (casi un ao despus de que activistas desa-fiaran los derechos de los cientficos a sembrar experimen-talmente plantas genticamente modificadas, escribe).

    El cuerpo de acadmicos y cientficos que se opone a los transgnicos y ha reunido evidencias en todo el mun-do, no propone argumentos ideolgicos. El ms notorio ha sido Gilles-Eric Seralini, cuyo trabajo fue retirado de la revista Food and Toxicology despus de ser desacreditado por una comunidad pro-transgnica y coludida de presun-tos biolgos, por lo que fue republicado hace unos das (2).

    Vargas-Parada decide ignorarlo y se enfoca en un breve recuento del recorrido legal del amparo colectivo contra la siembra comercial de maz. Pasa por alto las denuncias de la empresa Monsanto por falta de imparcialidad despus de que el magistrado Jaime Manuel Marroqun Zaleta sus-

    Renzo DAlessandro | Doctorante en Sociologa en la Universidad Paul Valery, para Ojarasca

    Los estudios existentes sobre el punto muestran que la estrategia de adaptacin al cambio climtico por la va de los transgnicos es cientficamente equivocada.

  • | Ketzalkoatl Agosto 2014 | 21

    Que se lleven sus transgnicos a otra parte

    Difusin | CENCOS

    Riesgo a la integridad y seguridad de familias de desaparecidos en Quertaro

    Su demanda es ser atendidas por las mximas autoridades de Quertaro, encabezadas por el Gobernador, as como con dependencias federa-les, con el objetivo de acordar un mecanismo de bsqueda urgente de sus desaparecidos.

    Exigen se respete su Derecho de Audiencia y se respete el derecho de las familias a exigir justicia y bsqueda de sus seres queridos desaparecidos.

    | Censurado |

    El pasado sbado 26 de julio, varias familias de desaparecidos en Quertaro se concen-traron fuera de las oficinas del Gobierno del Estado con el fin de solicitar una audiencia con el Gobernador, el Procurador, el Consejo de Seguri-dad, el Delegado del PGR, el Comisionado de la Polica Federal, para poder acordar acciones de bsqueda y lo-calizacin de personas que han desaparecido reciente-mente en ste Estado. La respuesta, va un trabajador de gobierno, fue que el prximo mircoles las recibiran, las f